Los ojos de Mitsuba estaban llenos de incredulidad.

El viento la golpeo en su cara.

Su vista se había vuelto borrosa, y con la poca visión que aún conservaba, estrecho sus ojos para ver el débil contorno de la figura delante de ella.

Sus piernas se empezaron a sentir débiles.

Cuando sus ojos se cruzaron con los del chico, noto que algo andaba mal.

Tal vez se debe al hecho de que no puede pensar correctamente, o tal vez se debe al hecho de que incluso si es imposible, incluso si todo apuntaba lo contrario, ella quería creer en Accelerator, quería confiar en él.

Y es por esos sentimientos ilógicos, que ella creía que había algo más en esa mirada.

Entre la neblina que cubría su conciencia, se da cuenta de algo.

Ya no siente dolor.

El insoportable dolor que sentía en donde un jinete la había herido, desapareció, la parte donde el arma demoniaca de Accelerator la estaba apuñalando, no estaba sangrando. Y en realidad tampoco sentía dolor.

Solo podía sentir como una sensación cálida se extendía lentamente por todo su cuerpo.

Mirando una última vez a los ojos del chico, su corazón se apretó.

La mirada en sus ojos, parecía tan solitaria.

Detrás de esa mascara de frialdad, oculta detrás de una barrera casi impenetrable.

Mitsuba pudo ver a través de eso a un chico que parecía tan vulnerable, tan triste, tan lleno de remordimientos, parecía un niño perdido.

Mitsuba sintió remordimiento.

Por alguna razón, sintió que pudo haber hecho más por este chico.

Pudo haber tratado de hablar más con él.

Pudo tratar de entenderlo, de apoyarlo.

Pero no lo había hecho, siempre había algo que lo evitaba, se había convencido a sí misma, de que solo podría hablar con él en igualdad de condiciones, cuando lograra proteger a sus compañeros, cuando dejara de ser una inútil.

Y cuando por fin creía haberlo conseguido, cuando había logrado proteger a un compañero, ya no importaba.

Es ahora es cuando se da cuenta, que el chico delante de ella, necesitaba incluso más apoyo que ella misma.

Lo podía ver claramente en este momento, cuando ya no importaba.

Al final, ni siquiera pudo ayudar a un compañero que necesitaba desesperadamente alguien que lo apoyara.

Pero una duda surge en alguna parte de su cabeza, incluso si hubiera hablado con el . . . ¿Algo habría cambiado?

Mitsuba no lo sabía.

La sensación cálida se extendió lentamente por todo su cuerpo, y sintió como si se hundiera en la oscuridad.

Su cuerpo fue lentamente adentrándose más profundo en un abismo.

Hasta que fue completamente tragado. Y su visión se tornó de color negro.

¿Ella estaba viva? ¿o esto era lo que estaba después de la muerte?

Solo puede ver la oscuridad, oscuridad por todos lados.

Por alguna razón presiente que esto no es la muerte, sino más bien otra cosa, solo le tomo unos segundos y reconoció la familiar sensación que le provocaba este lugar.

Estaba dentro de su alma, lo que pasaba cuando hablaba con el demonio de su arma.

Pero el problema es que este paisaje es distinto al que ella estaba acostumbrada a ver.

Y la sensación también era diferente, era más sombría e inquietante.

No sabía lo que estaba pasando, o cuánto tiempo había estado en este lugar.

Probablemente el concepto del tiempo no sirva en este lugar.

Incluso si cuenta los segundos que pasan, era inútil, siempre terminaba perdiendo la cuenta.

Solo podía sentir como su cuerpo se hundía cada vez más y más, como si estuviera viajando al fondo del mar, pero no se sentía asfixiada, solo sentía frío por todo su cuerpo y una presión en su pecho.

Mientras su cuerpo lentamente se hundía en el terriblemente oscuro y sombrío fondo del mar, solo podía pensar en todos los errores que cometió.

Los remordimientos que la habían atormentado seguían ahí.

Las caras de todos sus compañeros pasaron por su cabeza.

La cara de su hermana, también.

Y le dolió.

Le dolió recordar a su hermana.

Le dolía, que ella estuviera dispuesta a matarla, solo para que Kureto consiguiera su objetivo.

Se preguntó, si ella alguna vez había sentido preocupación, o siquiera interés en ella.

La única respuesta que su mente logro formular fue que. . . No.

Lo más cercano que había tenido a una familia era, irónicamente, el equipo, al cual en un inicio no quería pertenecer.

En ese momento lo noto.

Un ruido casi imperceptible llego a sus oídos.

Tal vez estoy imaginando cosas.

Pensó Mitsuba.

Pero luego de unos momentos, descubrió que de hecho no estaba loca, no estaba imaginando cosas.

Sin lugar a dudas, había ruido, y cada vez se hacía más claro.

Entonces una luz llego a sus ojos. Como un faro en medio de la neblina.

Ella cerro sus ojos, incluso si no era su cuerpo real, podía sentir la molestia que la luz provoca en estos.

Entonces el viento la golpeo en la cara, y por primera vez en mucho tiempo, sintió como sus pies tocaban algo sólido. El olor del verano entro por su nariz, e hizo que le picara un poco.

Todo esto fue un golpe tremendo para todos sus sentidos, lo cual era raro, dado que estaba según lo que había deducido dentro de su alma. Pero al final. Tal vez las sensaciones que uno tenía cuando estaba dentro de su alma, eran más reales que cuando estaba en el mundo real.

Abrió sus ojos, sus párpados temblaron.

Lo que la recibió fue una vista que ella casi había olvidado.

Una ciudad.

O al menos una parte de esta.

Ella estaba parada en medio de algo parecido a un parque.

Había árboles que rodeaban el área.

Por sus oídos entro un sonido que casi parecía irreal.

Las risas de niños, cuando giro su cabeza y miro en esa dirección.

Vio a un grupo de niños jugando.

Las sonrisas en sus caras, eran las de alguien que a un no conocía los horrores del mundo.

Los niños de unos 10 años corrían y gritaban, dejando escapar risas, llenas de genuina felicidad.

Mitsuba los quedo mirando, con algo parecido a la nostalgia y un poco de envidia.

Ella nunca había podido jugar de esa manera, una de las consecuencias de ser un miembro de una de las familias más importantes de Japón.

No tenía tiempo para jugar, solo podía esforzarse.

La mayor parte de su infancia se basó en cumplir con las expectativas, y mantener en alto el apellido de la familia Sanguu.

Un amargo recuerdo llego a su mente.

Ella estaba llorando en una habitación, escondida de su familia.

El aire era pesado, y los muebles viejos de la habitación, olían a humedad y polvo. Ella estaba dentro de un closet.

¿Porque estaba en ese lugar?

¿De qué se estaba ocultando?

Sus recuerdos de ese momento son difusos.

Dicen que los recuerdos amargos son los que quedan más fuertemente grabados en tu memoria, pero tal parece que para ella, esos recuerdos no son más que una sombra del pasado.

Una sombra que la seguiría sin importar a donde fuera. Una que se aferra a ella y no la suelta.

Sacudió su cabeza y se libró de esos pensamientos, no debía de sentir envidia, debía de sentirse contenta de poder ver un mundo donde los niños podían reír, sin tener que estar preocupados por los jinetes, o ser convertidos en ganado por los vampiros, pero no podía, y no podía engañarse diciéndose a sí misma que no estaba celosa.

Los minutos pasaron y ella continuo mirando a los niños jugar.

Hipnotizada por este escenario, no fue capaz de notar como algo parecido a una sombra distorsionada se elevó desde el suelo.

Mitsuba salto un poco, y se puso en guardia ante la repentina aparición.

Dos orbes brillantes se abrieron, y la miraron.

La rubia se sintió increíblemente incomoda al ser vista por esta figura. Pero reunió el valor de preguntar.

― Quien eres, o mejor dicho que eres. ― Mitsuba hizo una pausa, y luego agrego en un tono resuelto ― . Un demonio.

Mitsuba dijo, con cautela.

― sí, supongo que soy un demonio, visiblemente no soy el demonio que posee tu arma, soy más bien un invitado inesperado que abrió una puerta trasera en tu alma.

La voz que provino de las sombras era femenina, y parecía bastante aburrida.

― ¿un invitado?¿estas bromeando?

Mitsuba exclamo.

― no.

La voz respondió sin dudar.

― . . . dices que no eres el demonio de mi arma, entonces . . . él.

Mitsuba susurro.

Probablemente si la sombra tuviera un rostro, tendría una enorme sonrisa cortada en su cara.

― sí, soy el demonio en el arma de ese chico.

Los labios de Mitsuba se apretaron, y no encontró nada que decir. Por unos minutos ambos se mantuvieron el silencio.

― ¿Por qué. . . ? ¿Por qué estas aquí? ¿Acaso él te ordeno que entraras a mi alma y me atormentaras?

― Bueno, en realidad, él no esta al tanto de que estoy en este lugar.

Los ojos de Mitsuba se abrieron en sorpresa.

―¡Entonces! . . .

Mitsuba casi grito, el demonio continuo hablando.

― Bueno digamos que tengo mis propios motivos para estar en este lugar. Si no hago algo ese chico terminara destruyéndose a sí mismo y eso seria contraproducente.

Mitsuba no entendía lo que estaba pasando. Pero su mente no tardo en unir los puntos.

― ¿destruirse a sí mismo? ¿Te refieres a Accelerator?

El tono de la chica, repentinamente se suavizo, la cautela y agresividad que había estado mostrando al tratar con el demonio, disminuyeron un poco.

― sería un dolor de cabeza tener que explicártelo, por lo que decidí mejor mostrártelo.

El demonio, se estaba refiriendo al mundo en donde actualmente se encontraban.

Mitsuba estaba a punto de protestar, y tratar de obtener más respuestas, pero la figura se desvaneció.

La rubia estaba enojada, pero visiblemente no tenía nada más que hacer. Y decidió volver a fijar su atención en el mundo que la rodeaba.

No es algo completamente nuevo, ella ya había visto algunas veces la sonrisa de los niños, y entonces a su cabeza llego el recuerdo de la niña que había salvado Accelerator en su primer encuentro.

Recordó la sonrisa de agradecimiento que aquella niña le había dedicado a Accelerator. E inevitablemente se dio cuenta de que esa sonrisa era falsa.

Una sonrisa que fue usada para engañarlos, y llevarlos a una trampa.

Y entonces Mitsuba se preguntó.

¿Si Accelerator alguna vez había recibido un agradecimiento sincero?

Ella no le había dado las gracias, por salvarla en aquella ocasión. Y tampoco cuando Kureto ataco con las cadenas, o cuando él la salvo del ataque del arma que su hermana junto a Kureto habían invocado en el campo de batalla.

El llamado serafín del fin.

Al final dejo pasar todas las oportunidades.

Las palabras que estuvieron atrapadas dentro de sus labios, nunca fueron dichas. Y ahora no estaba segura de poder hacerlo.

Pero si tuviera la oportunidad, estaba segura que no vacilaría.

Ella sonrió amargamente.

Acaso estaba mal de la cabeza, está pensando en agradecer al mismo tipo, que la había apuñalado.

Pero se dio cuenta de algo, porque el demonio le estaba mostrando esto si de todas maneras iba a morir.

También estaba, la sensación cálida que había sentido cuando Accelerator la apuñalo.

No era la sensación que tendrías cuando tu alma estaba siendo tragada por el abismo llamado "muerte", o por lo menos ella no creía que esa fuera la sensación que tenías al morir.

¿Acaso será. . . ?

Ella se preguntó, pero una vez más no obtendría una respuesta, al menos no por ahora.

Mitsuba alejó esos pensamientos, y reviso mejor su entorno.

Noto que estaba en una especie de escuela, no parecía especial, y de hecho se veía bastante ordinaria.

Un edificio estaba localizado a unos 50 metros de donde estaban jugando los niños, y ella entendió que este lugar no era un parque, sino un patio de recreo, donde los niños jugaban.

Dio unos pasos y se alejó de los niños.

Camino lentamente por el patio, sin un rumbo fijo.

Y entonces su vista se encontró con una figura solitaria.

Un niño de unos 10 años, estaba recargado de un árbol.

Ella sintió como su corazón casi dejaba de latir. Y su mente por un instante quedo en blanco.

El niño tenía una playera azul cielo, y unos pantaloncillos, que le llegaban hasta las rodillas.

Tenía el cabello blanco, y la piel del mismo color, el destacaría incluso si no lo deseaba.

Mitsuba lo miro e instintivamente lo supo, ese niño era Accelerator. Algo dentro de su corazón le decía que ese niño, que parecía tan calmado, tan solo, era sin duda el mismo chico gruñón, irritable e insensible que ella conocía.

Quedo hipnotizada por la vista de ese niño, a pesar de saber que era Accelerator, había una diferencia abismal entre ambos.

Este niño parecía tan indefenso, todo lo contrario al actual Accelerator.

Sin darse cuenta dio un paso, y empezó acercarse.

Llegados a este punto, ella sabe que ninguno de los habitantes de este mundo, sabe que ella está ahí. Por lo cual sabe que incluso si se acerca al niño peliblanco, él no la notaria.

Cuando está a un par de metros del niño, ella se detuvo.

Y miro al chico.

Era delgado, tan delgado, que no pudo evitar preguntarse si comía adecuadamente.

El niño solo estaba sentado con su espalda recargada en un árbol, su mirada estaba clavada en el grupo de niños.

Probablemente cualquier persona que viera los ojos del niño, dirían que él no estaba interesado en nada de lo que lo rodeaba, pero Mitsuba era diferente, la mirada en los ojos del niño, era muy familiar, tan familiar que era doloroso ver la en la cara de este chico.

El quería jugar con los demás niños.

Pero por alguna razón, el no hacía nada para acercarse, o intentar entablar una conversación con los demás.

La figura del niño, parecía tan solitaria, que Mitsuba no pudo evitar sentirse deprimida.

No entendía que estaba haciendo en este lugar, o si ese niño era realmente Accelerator.

Las dudas poco a poco se fueron al fondo de su mente, incluso si se preguntara cien veces que es lo que estaba pasando, era poco probable que recibiera una respuesta.

Sus ojos color lila se enfocaron en la versión más joven de Accelerator.

Mitsuba dudo un momento, y luego se acercó más al niño, daba cada paso lentamente, como si temiera que el niño la notara y se alejara, pero eso no paso, el niño ni siquiera era consciente de la presencia de ella.

Y se sentó a su lado, Como un gesto que esperaba fuera reconfortante.

Aunque a fin de cuentas, solo era reconfortante para ella, dado que el niño seguía estando igual de solitario.

Aunque el chico no la pudiera ver, ella sintió que esto era lo que debía de hacer.

Los dos continuaron sentados, uno al lado del otro.

El tiempo parecía ralentizar se.

Mitsuba esbozo una sonrisa. El viento movía las hojas de los árboles, e incluso si ninguno de los dos pronunciaba una sola palabra, sintió que este momento era uno de los más felices que había tenido, tal vez si hubiera conocido a Accelerator mucho antes, cuando aún eran niños, los dos pudieron haber sido mejores amigos.

Su corazón se sintió cálido ante este pensamiento. Y se imaginó a Shinoa, kimizuki, Yuuichirou, Yoichi todos juntos, divirtiéndose.

Era un sueño idealista, ella lo sabía.

Pero la idea de tener un grupo de amigos, que no les importara su apellido, o su posición, o compararla con su hermana, la hizo feliz.

Entonces algo paso.

Una pelota reboto varias veces en el suelo, y llego hasta los pies de la versión más joven de Accelerator.

Mitsuba observo eso, y se dio cuenta de que esta era la oportunidad del niño para acercarse a los otros.

Ella se puso de pie con un salto, y grito a todo pulmón, incluso si su voz no podía ser escuchada.

― vamos, esta es tu oportunidad, recoge la pelota y entregárselas.

La chica grito, el niño no se movió y continúo observando la pelota, como si fuera el objeto mas extraño que hubiera visto en toda su vida.

Mitsuba estaba más emocionada que el propio niño, ante esta oportunidad.

Los demás niños comenzaron a acercar.

Mitsuba se palmeo la cara, este niño era bastante indeciso, pero ella continúo animándolo.

Entonces como si el niño respondiera a sus exclamaciones, se levantó y lentamente tomo la pelota entre sus pequeñas manos.

En la cara de Mitsuba una enorme sonrisa se formó.

Pero desapareció cuando un niño que parecía ser el líder del grupo, se adelantó y con brusquedad tomo la pelota de las manos de Accelerator.

Llegados a este punto ella no podía escuchar ni una de las palabras que salían de la boca del niño, pero solo con ver la expresión del joven albino, supo que probablemente no eran agradables.

Ella no entendía esto, que había hecho él para que las personas lo trataran de esa manera.

Tal vez fue por esto que él era tan cerrado a convivir con las personas.

Pero en aquel momento algo paso.

El niño trato de empujar a Accelerator. Esa sola acción, fue la que desencadeno el desastre total en la vida del albino.

Aunque si era realista, probablemente si este niño no lo empujaba, alguien más lo haría.

El destino del chico llamado Accelerator es destruir todo lo que lo rodea, y nadie puede escapar de su destino.

un sonido desagradable entro por los oídos de Mitsuba.

Los brazos del niño se torcieron en posiciones poco naturales. Los huesos se podían ver debajo de la piel del niño

Ella jadeo al ver esto, y retrocedió unos pasos.

se enfureció, sabía que esto fue debido al poder de Accelerator, su llamado control vectorial.

Enfurecida, se giró hacia el albino.

― ¿Por qué lo hiciste?, lo que él estaba haciendo no estaba bien, pero no tenías que llegar al extremo de romperle los brazos.

Ella grito furiosa, incluso si el niño no podía escucharla.

Pero entonces notó algo, que hizo que su furia desapareciera.

La cara del niño peliblanco, a pesar de no demostrarlo, podía ver en sus ojos el impacto, obviamente él no quería romperle los brazos al niño.

Entonces la comprensión la golpeo.

Y una verdad casi demasiado obvia, sacudió los pensamientos de la chica rubia.

Mitsuba había olvidado algo, en estos momentos Accelerator es solo un niño, probablemente ni siquiera puede controlar su poder.

Los gritos ensordecedores del niño se alzaron en todo el lugar.

El alboroto hizo que los profesores de la escuela llegaran.

Pero no fue suficiente.

Luego hombres con trajes azules llegaron, dispararon armas capaces de matar a varias docenas de personas, a un niño que no era capaz de entender lo que estaba pasando.

Pero al final, tampoco pudieron hacer nada.

El niño solo sintió miedo y angustia, no entendía por que las personas le apuntaban con armas, no entendía por qué era tratado de esa manera.

Mitsuba no pudo hacer nada.

Siendo testigo de cómo el niño, agitaba sus brazos frenéticamente, tratando de protegerse.

Viendo como los adultos que se supone debían de protegerlo, lo atacaban sin darle ni un solo respiro.

Observando la mirada aterrada del niño, al ver como seguía lastimando a las personas.

Al final, en medio de una ciudad destruida y rodeado de enemigos.

Mitsuba lo supo, el niño se sintió más solo y alejado de los demás, de lo que nunca antes se debió de haber sentido.

Fue aislado de todos los demás. Porque era mucho más fácil alejar, lo que no puedes controlar, que tratar de entenderlo.

Mitsuba estuvo al lado del niño en todo momento.

Como una compañía en la amarga soledad.

Un fantasma que solo podía observar como el niño era golpeado y ahogado en la desesperación por un mundo cruel.

Las habitaciones oscuras, el concreto frío.

La muerte, la sangre, los gritos de dolor, de odio, de agonía.

Durante años, el chico estuvo expuesto al lado más oscuro y retorcido de la humanidad.

Sumergido en un espiral interminable de violencia.

Ella lo vio todo, como una espectadora, como si estuviera viendo una película.

No se cansaba, no sentía hambre o sed.

Las cosas pasaban tan rápido, pero aun así ella podía ver todo con claridad.

Él niño fue tratado como alguien que ni siquiera era un humano, como un monstruo.

El mundo lo vio como un monstruo, y el niño resignado, acepto dentro de su joven corazón, que él era eso.

Cuando estas ahogado en la soledad, buscas una manera de sobrevivir a ese infierno.

El niño encontró una salida librándose de las emociones, alejándose de todo.

¿Esa fue la salida correcta?

Mitsuba pensaba que no, negar las emociones, no significa que estas desaparezcan, lo único que hacia Accelerator era guardarse para sí mismo todo el dolor.

Para fingir que no pasaba nada.

Pero una vez más, lo que ella pensara no importaba, ella no estuvo en los zapatos de Accelerator, incluso si ve todo lo que él vivió, nunca podría comprenderlo.

Las relaciones humanas son así de complicadas.

Ella no fue tratada como un monstruo.

Ella no fue encerrada en una habitación oscura, condenada a la soledad.

Ella tuvo sus propios problemas, y Accelerator los suyos.

Ella decidió luchar por cumplir con las expectativas de todos.

En cambio Accelerator, se volvió alguien que caminaba por el mundo, sin verdaderamente estar viviendo.

Él se hundió en la oscuridad, Y acepto que era el lugar al cual pertenecía.

Mitsuba cerró sus ojos, y negó furiosamente con la cabeza.

Por qué estaba viendo esto.

Cuando ya era demasiado tarde.

¿Acaso era un castigo?

Y entonces todo se volvió oscuro una vez más, sintió la sensación de hundirse.

Lo último que vio, fueron los ojos de un niño que había cerrado su corazón a las emociones. Y había renunciado a ser aceptado y tratado como una persona normal.

Una vez más, perdió la noción del tiempo.

Mitsuba, esta vez estuvo ocupada aclarando sus pensamientos.

La figura idealizada que tenia de Accelerator, se había destruido por completo en solo un momento.

Siempre lo había visto como alguien fuerte, que tenía una abrumadora confianza en sí mismo, ella lo había admirado en su corazón.

Él tenía el poder para proteger lo que quisiera. Cosa que ella no poseía.

Él tenía la confianza, que ella no tenía cuando estaba frente a su hermana.

Pero ahora entendía mejor al chico, él tenía una abrumadora confianza en sí mismo, porque en realidad nunca antes había tenido nadie más en quien confiar.

Él tenía un poder increíble, que fue la causa de su sufrimiento, Una maldición.

Tal vez, el chico que siempre parecía aburrido, era la persona que más necesitaba ayuda.

Mitsuba sintió una mezcla de sentimientos y pensamiento caóticos.

Tales como: ¿podría haber hecho más? ¿Por qué no lo vi antes? ¿Pudo haberlo ayudado, pero al final solo soy una inútil?

Pensamientos como esos inundaron la cabeza de Mitsuba y la atormentaron.

Pero ella no tenía la culpa, ella no sabía nada del chico conocido como Accelerator, y no tenía la obligación de ayudarlo.

Y Accelerator, claramente nunca había pedido su ayuda o lastima, e incluso si ella la hubiera ofrecido, la posibilidad de que él aceptara era casi inexistente.

Eso es una estupidez, ella murmuro.

Solo eran excusas. Un montón de pensamientos auto complacientes, para que ella se sintiera mejor.

Ella tenía la obligación de ayudarlo, porque incluso si solo fue por un corto periodo de tiempo, Accelerator fue su compañero.

Y ella se había prometido a si misma que protegería y ayudaría a todos sus compañeros.

Y entonces una vez la luz volvió a sus ojos.

Ahora estaba parada en medio de una calle. Esta vez estaba en medio de una enorme ciudad.

Los edificios se alzaban en todos lados. El brillo del sol, se reflejaba en los cristales de los edificios.

El viento era helado, y las hojas de los arboles estaban pintadas de un color opaco. Señal de que el otoño estaba cerca.

Mitsuba estaba segura que nunca antes había estado en este tipo de ciudad, por lo cual, esta ciudad era la de la que Accelerator venía.

Ahora ella no tenía dudas de que Accelerator era de otro mundo.

Haciendo un suspiro, la chica comenzó a caminar, por las calles de la enorme ciudad.

No había un destino.

Las calles eran sombrías y desiertas. El viento chocando contra su cara era un poco incómodo, y los sonidos de los autos, entre otros sonidos típicos de la ciudad, eran tan distantes que casi no podía oírlas.

Cuando estaba a punto de dar la vuelta en la esquina de una calle.

Una persona pasó a su lado.

Un chico de cabellos blancos.

Mitsuba se detuvo en seco. Y se volvió rápidamente, comenzó a caminar detrás del chico.

El llevaba ropas mayormente de color oscuro. Y una bolsa de las compras en su mano derecha, Mitsuba entre cerro los ojos, podía ver que la mayoría de las cosas que llevaba en la bolsa eran latas de café.

Ambos continuaron caminando.

Mitsuba estaba un poco feliz, ahora Accelerator no estaba encerrado en una habitación, con científicos tratando de estudiar su poder.

Al parecer había sido liberado de esos horribles lugares.

Pero, aun tenía una duda, y es ¿cómo fue que Accelerator llego a su mundo?

―Tal vez encuentre la respuesta mientras estoy en esta ilusión. . .

Ella pensó.

Tal vez estaba siendo muy optimista.

Mitsuba miro a Accelerator. y cuando observo sus ojos, ese optimismo desapareció.

Mitsuba aparto la mirada y agacho la cabeza.

Incluso si ya no estaba encerrado, el seguía teniendo la misma mirada.

Más adelante un grupo de delincuentes estaban cerrando el paso.

Mitsuba supo instintivamente lo que estaba a punto de pasar.

― acaso hiciste algo para molestar a estos tipos.

Ella diría, mientras miraba a Accelerator.

La pelea no duro más de dos minutos.

Los delincuentes fueron destrozados.

Cuando Mitsuba pensó que todo había acabado un hombre apareció, y le hizo una propuesta a Accelerator.

La propuesta consistía en participar en un experimento, para hacer que Accelerator alcanzara el nivel 6.

Ella sabía que Accelerator era el nivel cinco, número uno.

Mitsuba escucho todo, y no pudo evitar tener un mal presentimiento.

Ella pensó que Accelerator no aceptaría, pero en realidad lo hizo.

El experimento consistía, según pudo entender, en que Accelerator tendría que enfrentar a 20 mil clones de otro nivel 5, o algo así.

La idea de los clones no fue algo que la sorprendiera mucho, en su mundo las sectas hacían también experimentos con humanos, ella lo sabía.

La escena se volvió borrosa, y apareció dentro de una habitación completamente blanca.

Accelerator estaba dentro de esta, y frente a él estaba una chica de cabellos castaños.

En una de las paredes se podía ver un cristal, desde donde un grupo de personas estaba observando todo lo que pasaba adentro.

Mitsuba dedujo que esos eran científicos.

Una pequeña sonrisa apareció en la cara de Accelerator.

Mitsuba sintió dolor en su corazón al verla.

La sonrisa en la cara del chico se podía interpretar de tantas maneras que era casi imposible ver a través e ella.

Pero ella, creía saber lo que estaba detrás de esa sonrisa.

Accelerator estaba a punto de luchar contra una chica, solo por un experimento para obtener más poder.

¿Realmente iba a cruzar esa línea?

Hasta ahora él nunca había tomado la iniciativa para enfrentar a nadie, solamente se quedaba parado esperando los ataques.

Esta era la primera vez, que el usaría su poder por decisión propia en una pelea, que el mismo había decidido comenzar.

Sonreír, tratando de ocultar el hecho de que no quería lastimar a nadie, sonreír ocultando el hecho de que tenía miedo de sí mismo, y de lo que estaba dispuesto a hacer para conseguir un poder invencible.

Mitsuba sabía que el albino estaba ocultando todo lo que sentía a través de una sonrisa.

Ella desvió la mirada de esa sonrisa.

Y en cambio miro a la chica castaña.

Ella era menor que Accelerator, probablemente tiene unos 14 años.

Estaba usando un uniforme escolar, y tenía unas gafas extrañas en su cabeza.

Mitsuba sabía que ella era un clon de otra chica.

― Así que tú eres con quien tengo que pelear, ¿he?

Accelerator diría mientras miraba a la chica.

― si, espero poder trabajar contigo responde Misaka.

Accelerator alzo una ceja, esta chica sonaba bastante animada, aunque su voz tenía un tono plano, para ser alguien que estaba participando en un experimento donde el objetivo era ser apaleada.

― he, eres un nivel 5, supongo que esto será inte-

La voz de Accelerator se cortó a media oración, y en cambio observo lo que la clon tenía en sus manos.

Un arma.

― Porque un nivel 5 tiene un arma.

Mitsuba Se preguntó internamente.

Según lo que había entendido Accelerator tenía que derrotar a 20 mil clones.

Pero ahora que lo pensaba detenidamente.

Por qué crearon clones.

No podría simplemente pelear 20 mil veces contra la misma chica.

Ella no tenía toda la información, pero algo no estaba bien en todo esto, y sabía que Accelerator también era consciente de eso.

Sin embargo, el pareció no darle importancia y continuaron con el experimento.

La pelea fue rápida.

Fue mucho más corta de lo que Mitsuba había pensado que seria.

Todo acabo solo con un movimiento de la mano de Accelerator.

Se suponía que la chica castaña era un nivel 5 igual que Accelerator, pero parecía que la diferencia de poder era abrumadora.

Accelerator también noto esto y parecía irritado.

― oi. ¿Este es el experimento de aumento al nivel 6? ¿Me están jodiendo?

Accelerator señalo a la chica detrás de él.

El clon apenas podía moverse, un solo golpe de Accelerator le rompió varias costillas, y provoco fracturas y hematomas en todo su cuerpo.

Una línea de sangre salía de la esquina de su boca.

― esto acabo en un segundo, ¿enserio es una clon de un nivel 5?

Una voz salió de los parlantes, instalados en la habitación blanca.

― por favor, ignora la brecha de poder con el original, los clones comparten sus recuerdos a través de una red. A través de 20 mil batallas, continuaran aprendiendo y construyendo experiencia, cerca del final del experimento puede que incluso tú tengas problemas.

― hah, maldición pensé que esto sería más interesante. Que decepción. Bueno si eso es todo, Me voy de este maldito lugar.

Accelerator refunfuño molesto, mientras caminaba hacia la puerta de metal increíblemente grande, que los separaba del exterior.

Pero la voz del investigador, lo detuvo.

― El duelo a un no termina, no terminara hasta que dispongas del espécimen que tienes detrás, la finalización del proyecto requiere la eliminación de 20 mil clones armados, el clon a un no ha cesado operaciones. Por favor continua con el combate.

Accelerator volteo ligeramente y miro al clon.

Mitsuba estaba enojada, mirando furiosa al científico.

Disponer.

Eliminación.

Cesar operaciones.

Solo estaba usando palabras complicadas para decir que Accelerator tenía que matar, asesinar a 20 mil seres vivos.

Mitsuba apretó los dientes, si pudiera hacer algo, ella le rompería la cara a ese científico.

Pero su atención inmediatamente se centró en otra persona.

Accelerator.

Él no había respondido, o dicho algo sobre eso.

Mitsuba lo miro.

El parecía igual de inexpresivo que antes.

Mitsuba sintió la ira incrementar al ver que Accelerator, no mandaba a la mierda este experimento.

Objetivamente ella no sabía que estaba pasando por la cabeza del albino, pero ella se negaba a creer que Accelerator seguiría con esta locura.

La voz de la clon, débil y pausada se escuchó detrás de ellos.

― Yo . . Entiendo. . . ahora reanudare el experimento. . . Dice Misaka , siguiendo sus órdenes.

La mano débil y temblorosa de la castaña, se posó suavemente sobre el arma.

Mitsuba apretó los puños, y se volvió hacia Accelerator.

― ¿que estás haciendo?, ¿Por qué no le dices que pare?, porque no dices que no quieres seguir con esta locura.

Mitsuba no le estaba preguntando, o exigiendo una respuesta.

Ella estaba suplicando Para que Accelerator no siguiera con esto. En cambio el albino, solo se mantenía igual de inexpresivo.

― En que tanto estás pensando, si no dices algo, ella.

El sonido de un disparo resonó, una bala se dirigió a la espalda de Accelerator, y naturalmente fue re-dirigida.

Las palabras murieron en la boca de Mitsuba, y con miedo, cautela, y horror, se volvió para mirar a la clon.

Accelerator hizo lo mismo.

La sangre se filtraba lentamente desde el área donde la bala perforo, y mancho la parte inferior.

Mitsuba observo con incredulidad y tristeza, la mirada confundida de la castaña mientras observaba la herida.

Si Mitsuba hubiera estado viendo a Accelerator.

Habría visto la mirada conmocionada en su cara, al ver como la chica caía al suelo lentamente, y un charco rojo se extendía a su alrededor.

La rubia cayó de rodillas.

Y envolvió su cabeza con sus brazos.

Las últimas palabras del clon entraron en sus oídos, Y nunca las podría olvidar.

― Esta oscuro. . . se siente como si me estuviera hundiendo en la oscuridad. . . ¿esto. . . es. . . La muerte? . . . mi. Sa. Ka. . .

La voz de la chica se desvaneció.

El cuerpo de Mitsuba se sacudió, sintió como sus entrañas se revolvían. El odio y el asco por este experimento la abrumaron.

Sintió ganas de vomitar, pero no lo hizo.

La vida de una chica, fue arrebatada.

Y lo más triste de todo esto, es que nadie recordaría a esa chica.

Solo el asesino. Y ahora también Mitsuba.

Accelerator suspiro, y salió de la habitación silenciosamente.

Mitsuba observo la espalda del chico alejarse, y sintió algo nuevo.

Ella había admirado a Accelerator.

Luego al darse cuenta de lo solo que él estaba, ella decidió que quería ayudarlo.

Pero ahora, un nuevo sentimiento floto.

Odio.

Odiaba a este Accelerator.

Lo odiaba por aceptar participar en este experimento..

Los días pasaron y se convirtieron en semanas.

Todos los días Accelerator mataba y mataba.

Al principio las muertes eran rápidas, y Accelerator rara vez decía más de un par de palabras.

Cada lucha terminaba rápidamente.

Cuando las clones disparaban las armas, las balas perforaron su cuerpo, desatando una lluvia de sangre.

Después de unos cuantos cientos de intentos, descubrieron que sin importar que tan rápida fueran las balas, o cuantas balas fueran.

Siempre obtenían el mismo resultado.

Accelerator, con cada muerte, fue empujado más y más a la oscuridad.

Continuo matando.

Una y otra vez.

En algún punto del camino, él se terminó perdiendo a sí mismo.

La soledad que lo había torturado por tantos años, se volvió algo insignificante.

¿Cual había sido el motivo por el que había comenzado todo esto en primer lugar?

No podía recordarlo.

Lo único que importaba era obtener el poder absoluto.

Las muertes se hicieron más sanguinarias.

Arrancarles la cabeza, amputar extremidades.

Torturar.

Humillar.

Burlarse de los clones.

Accelerator se convirtió lentamente en un monstruo.

No solo metafóricamente, sino también de manera literal.

Accelerator sabía que algo estaba mal.

Muy en el fondo una parte de él lo sabía.

Sabía que estaba matando a personas, sabía que no eran solo muñecas.

Sabía que ellas merecían vivir.

Y que él era una basura que les estaba negando esa oportunidad.

Pero ignoro esa molesta sensación y siguió su camino lleno de sangre.

Mitsuba solo seguía observando.

Impotente.

Llena de rabia.

Llena de tristeza.

La amarga sensación del odio que se alojaba en su corazón, permanecía ahí, inamovible, inalterable, un odio puro dirigido hacia este mundo, hacia las personas que lastimaron a accelerator, hacia los científicos que planearon tan horrible experimento, y por último, pero no menos importante. . . hacia Accelerator.

Aun odiaba a Accelerator.

Ahora ni siquiera estaba segura de poder seguir considerando al chico como un compañero.

Dicen que el pasado no te define.

Y tal vez sea cierto, pero no puedes simplemente hacer como si nada hubiera pasado.

Ignorar lo que accelerator había hecho, solo porque la había salvado, era imposible.

Y no ayudaba que accelerator ni siquiera mostrara arrepentimiento por sus acciones.

Ella sabía que él estaba guardando cualquier remordimiento en el fondo de su alma.

Si el tan solo se hubiera detenido, o hubiera mostrado sentirse afligido.

Mitsuba, aun conservaría fé en él.

Fé en que Accelerator, podía recapacitar, y tratar de enmendar sus errores.

Pero él no lo hizo. no se detuvo.

― No lo entiendo . . . ― Mitsuba murmuro, mientras el albino, le arrancaba la cabeza a un clon. ― ¿Por qué sigues con esto?

El motivo era desconocido para ella.

Una vez más, incluso si ella observaba la vida del albino, no significaba que podría llegar a entender todas sus acciones.

¿Cuál era la motivación que accelerator tenía para seguir con esta pesadilla?

¿Había algo que lo empujaba a seguir hacia delante?

El mundo en el cual ella estaba, el mundo creado por el demonio, pareció reaccionar a los actos homicidas de Accelerator.

El cielo se tiño de rojo.

El suelo fue cubierto por un mar de sangre, grietas parecían extenderse por este mundo falso.

Este mundo representaba el alma del chico.

Tambaleante y dañada por sus actos.

Cuando Mitsuba observó el cambio en el mundo, entendió una cosa, y es que probablemente accelerator también se odiaba a sí mismo.

Y eso era tan injusto.

La vida era tan injusta.

El mundo era tan injusto.

Accelerator solo quería una salida, quería algo que cambiara su vida.

Y cuando alguien le ofreció una solución.

El la acepto.

Mitsuba sabía eso, y también sabía que eso no justificaba lo que accelerator estaba haciendo.

Una extraña mezcla de sentimientos, la abrumaron.

¿Que debía de pensar?.

¿Como debía de sentirse?.

Cada vez que accelerator mataba a una chica, ella perdía la esperanza, En que accelerator detendría esto.

Ella lloro, Grito y Suplico, Hasta el cansancio para que él se detuviera.

Pero todos sus gritos, se perdieron y nunca llegaron a los oídos del albino.

Nada de lo que ella pudiera decir en este mundo, llegaría a los oídos de nadie.

― ¿Por qué . . . ?

Un susurro escapo de sus labios.

― ¿Por qué me estas mostrando esto?

Su voz estaba llena de veneno, y su tono era brusco.

― ¿acaso estas tratando de torturarme. . .?

Una sonrisa amarga se dibujó en la cara de Mitsuba.

― estoy condenada a ver como uno de mis compañeros se hunde en la oscuridad, y lo único que puedo hacer es llorar, y lamentarme. . .

Ella murmuro.

Mientras lagrimas caían de sus ojos.

Había perdido la cuenta de los asesinatos que Accelerator había cometido.

Y en algún punto, dejo de impactarle tanto ver como Accelerator mataba a las chicas.

Cuando se dio cuenta de esto, ella sintió disgusto por sí misma.

Y su preocupación por el albino, creció un poco.

Si a ella le afectaba de esta manera, exactamente como estará accelerator, si bien la vista de este mundo, que cada vez estaba más devastada y desolada era una clara muestra de cómo estaba el corazón de accelerator.

Y el experimento apenas estaba a la mitad.

¿Exactamente como estaría accelerator cuando el experimento terminara?

Sin darse cuenta el odio había disminuido, y en cambio fue reemplazado por preocupación.

― ¿Cómo . . . como puedo detener esto?

Ella sabe que no puede hacer nada, esto ya paso.

El pasado es inalterable.

Solo puede ser testigo de cómo accelerator se convierte en un monstruo.

― detente. . . Por favor detente. . .

Ella está segura que si Accelerator sigue por este camino, terminaría perdiendo su humanidad.

Accelerator también es consciente de esto.

Pero no puede detenerse.

Y continúa asesinando, desgastando su alma.

Una figura surge de las sombras.

― Bien, ahora que viste todo esto, que piensas. . .

― Yo . . . No. . . Nolo sé. . . .

Mitsuba fue abrumada por esta increíble cantidad de información.

― sabes. . . ese chico necesita ayuda. . .

La voz del demonio no contenía emociones, y más bien sonaba desinteresada.

Solo estaba diciendo una verdad.

― ¿y por que me dices esto?, yo ya no puedo hacer nada.

Mitsuba objeto dolorosamente.

Ella estaba muriendo, no había nada que pudiera hacer.

Los muertos no pueden cambiar nada.

El demonio soltó una risa cruel.

― no estas muriendo.

El demonio susurro.

Los ojos de Mitsuba se abrieron con incredulidad.

― ¿?de que estas hablando

― si realmente estuvieras muriendo, crees que perdería mi tiempo mostrándote esto. .

La chica rubia, tardo unos instantes en comprender el significado detrás de las palabras del demonio.

― estas diciendo que. . .

― ese chico al final decidió salvarte la vida. . . usando su poder de controlar vectores, y una de las habilidades que yo poseo, él te salvo.

La respiración de Mitsuba pareció detenerse.

Accelerator la había salvado. . .

La sensación cálida en su cuerpo, tal vez era producto de una de las habilidades de Accelerator.

El demonio continúo hablando.

― ese chico decidió seguir en busca de un poder invencible, pero fue incapaz de matarte, el por qué, realmente ni yo misma estoy segura. Supongo que se debe a que muy en el fondo, es el demasiado amable. . .

Mitsuba sonrió.

Sin importar cuan dañada y corrompida este el alma de Accelerator, aun había esperanza para él.

― Pero si ese chico sigue en busca de ser algo más que el más fuerte, esa amabilidad terminara desvaneciéndose.

El demonio dijo una verdad, si Accelerator continuaba por el camino que había elegido, al final estaría más allá de la línea de volver atrás.

Y sería imposible salvarlo, de sí mismo, de la soledad.

― entonces dime, humana. . . ― el demonio habló, esta vez en un tono serio. ― ¿Qué es lo que quieres hacer ahora?

Mitsuba miro al suelo teñido de rojo, Buscando una respuesta.

Sabía lo que Accelerator ha hecho.

Incluso si en el fondo él no quería continuar, lo que realmente importa es que él lo hizo.

Ella no puede perdonar fácilmente al chico por eso.

Incluso si salvo su vida, no puede hacerlo.

Él tenía que pagar por todas esas muertes.

Pero. . . no tenía que hacerlo solo.

Como compañeros que son, ella decidió que le daría una golpiza a Accelerator.

Por haberla apuñalado, sin siquiera molestarse en explicar por qué lo estaba haciendo.

Luego le gritaría todo lo que sentía, y lo haría recapacitar.

― yo . .

Mitsuba busco las palabras que quería decir.

Recordó la conversación que ambos habían tenido en el hospital.

Recordó las palabras que el chico había dicho cuando le pregunto quién era.

Soy el más fuerte.

Mentiroso ella pensó.

Incluso si es el más fuerte, todos necesitan el apoyo de alguien más.

― yo. . . quiero salvarlo.

En ese momento Mitsuba noto algo en sus mejillas.

Lágrimas. . .

Ella decidió que salvaría a Accelerator, y lo sacaría del oscuro lugar en el cual se había condenado a sí mismo.

Ella dejaría de ser tan auto complaciente, dejaría de seguir obedientemente la sombra de su hermana, y lo arriesgaría todo para salvar a un compañero. . .

El demonio pareció asentir satisfecho.

― Al parecer nuestro tiempo se acabó.

Mitsuba se limpió las lágrimas en sus ojos.

― si, estoy lista para hablar con Accelerator.

Ella dijo con determinación.

― No, no lo estas. ― el demonio refuto.

― ¿qué?, pero que estás diciendo, necesito hablar con accelerator, antes de que sea demasiado tarde.

El demonio negó.

― no estás en condiciones de hacer eso. Las heridas en tu cuerpo son graves, y dudo que puedas mantenerte consciente por mucho tiempo, una vez volvamos al mundo real.

Mitsuba apretó sus puños.

― e incluso si pudieras hablar con él , exactamente qué le dirías . .

Mitsuba se quedó callada.

Ahora mismo incluso si había tomado su decisión.

Su estado emocional no le permitiría expresar claramente sus sentimientos a Accelerator, y mucho menos convencerlo de que deje de perseguir esa meta de ser el más fuerte.

― E incluso si milagrosamente encuentras las palabras adecuadas, crees que ese chico obstinado te escucharía. . .

Una vez más el demonio tenía razón.

El Accelerator actual, no podía aceptar ninguna otra salida, que seguir buscando un poder invencible.

Ambos chicos necesitaban tiempo.

Y solo cuando el albino estuviera más hundido en la oscuridad, él podría aceptar que hay otra salida.

Después de todo la noche siempre es más oscura antes del amanecer.

Mitsuba fue devuelta al mundo real.

Y lo primero que la recibió fueron los ojos, ahora apáticos del albino.

Todos los sentimiento del chico fueron enterrados en lo más profundo de su ser.

Pero ella no podía hacer nada ahora.

Usando sus últimas fuerzas.

Le dedico una sonrisa genuina al chico.

y luego quedo inconsciente.

Accelerator frunció el ceño, y observó a la chica ahora en el suelo.

No entendía por qué ella sonrió de esa manera.

Pero realmente no importaba.

En ese momento, la voz del demonio se escuchó desde atrás de su cabeza.

― al final decidiste salvarla. . .

El demonio dijo.

Accelerator inexpresivo, movió sus labios respondiendo a esto.

― Ya tome mi decisión, no me importa una mierda perder mi humanidad, pero no esperes que haga todo lo tú que digas, yo seguiré mi propio camino para obtener el poder que quiero.

Accelerator dijo, y sus palabras fueron arrastradas por el viento. . .

El demonio sonrió. Por motivos que solo ella podía entender.

Las piezas lentamente se estaban moviendo.

Ella conseguiría su objeto, sin importar a quien tuviera que utilizar.

Cuando Mitsuba abrió los ojos se encontró con un paisaje extraño.

Un techo de concreto.

Moviéndose lentamente, noto que estaba en una cama, no era de primera calidad, y las mantas parecían gastadas.

― oh, al fin despertaste.

Una voz conocida, sonó a su derecha.

Ladeando la mirada observó a Shinoa.

Por un momento no supo que pensar, pero luego de unos momentos, entendió lo que estaba pasando.

Lentamente se sentó en la cama.

Viéndolo mejor notó que estaba en un edificio abandonado.

― cuanto tiempo estuve dormida. . .

Ella pregunto.

Shinoa sonrió, y dijo casualmente.

― Un par de días.

― y-ya veo . . .

Mitsuba trato de levantarse.

Pero Shinoa la detuvo.

― será mejor que descanses, yo le diré a los demás que ya estas despierta.

Mitsuba a regañadientes asintió.

Shinoa se levantó, pero cuando estaba a punto de salir de la habitación pregunto.

― Por cierto. . . ¿Por qué estas llorando?

― eh.

Mitsuba dejo salir un sonido de confusión, y llevo rápidamente su mano a su mejilla, y se dio cuenta que en realidad había lágrimas corriendo por sus mejillas.

Furiosamente uso su ante brazo para limpiarlas.

Al ver la confusión en la cara de la chica, Shinoa decidió no seguir insistiendo y salió rápidamente la habitación.

― Espera. . . ― Mitsuba la llamo, Shinoa se detuvo antes de cerrar la puerta. ― Todos están bien . . .

Ella pregunto con clara preocupación.

Shinoa sonrió.

― si, logramos escapar después de todo el alboroto que hizo accelerat-

Shinoa se mordió el labio, al darse cuenta de lo que estaba diciendo.

La rubia asintió, e hizo la pregunta que Shinoa menos quería escuchar.

― y Accelerator, ¿cómo esta él?

Shinoa se tomó un momento para responder, un momento que pareció demasiado largo.

― Él se separó de nosotros, no sabemos dónde pueda estar. . .

Tomando el silencio de la rubia, como su señal para salir, Shinoa cerro la puerta.

Mitsuba apretó las mantas de su cama.

Y lentamente giro su cabeza, para mirar a través de la ventana que estaba en su habitación.

Un cielo nocturno, lleno de estrellas.

― yo . . . Definitivamente te salvare. . .

Ella susurro su más grande deseo.

Mientras tanto en la capital de los vampiros . .

Mientras tanto en la capital de los vampiros . .

Un estruendo resonó en medio de la ciudad, un conjunto de edificios cayeron uno tras otro.

Las tenues luces de las farolas que iluminaban las calles, fueron arrancadas y destruidas, haciendo que el área correspondiente a una manzana, se sumiera en la oscuridad.

El suelo tembló, como si un terremoto en miniatura estuviera pasando.

Pedazos de concreto volaron en todas direcciones, una densa nube de polvo se alzó, cubriéndolo todo.

Los vampiros corrían y gritaban.

Los humanos lloraban y huían de la destrucción.

―¡los humanos nos atacan!

El grito de un vampiro resonó en medio del caos, sus palabras llegaron a los demás vampiros.

Pero había un problema con la proclamación de ese vampiro, el ataque estaba pasando en medio de la ciudad, y ninguno de los vampiros había visto ningún ejército.

Para causar tal destrucción, era imposible no haberlo visto venir.

De hecho la mayoría de los vampiros no sabía que estaba pasando, acababan de llegar al área, y buscaban con la mirada el origen del ataque, o de lo que estuviera causando tal alboroto.

Corrían por todos lados como si fueran hormigas agitadas.

Repentinamente de la nube de polvo un grito desgarrador resonó. Y congelo la sangre de todos los que lo escucharon.

Todos los vampiros detuvieron sus acciones, y miraron en esa dirección.

Un segundo grito se escuchó, y luego otro y otro.

Y finalmente hubo un silencio sepulcral.

Todo se volvió tranquilo y sin ningún ruido, que interrumpiera la quietud.

Si no fuera por los escombros, el polvo y las llamas que brillaban de rojo y amarillo en algunas partes, tal vez nadie sería capaz de decir que estaban atacando la ciudad.

Los ojos de los vampiros se enfocaron ansiosos, sobre la nube de polvo, una cosa era clara, lo que sea que estuviera dentro del polvo, era responsable de lo que estaba pasando.

Un crujido llego a los oídos de los vampiros, un instante después, un pedazo de concreto de 4 metros de ancho, salio disparado a la velocidad de una bala.

El proyectil recorrió decenas de metros en una fracción de segundo, y luego se estampó contra una catedral.

El impacto fue suficiente para derrumbar los cimientos de esta, haciendo que colapsara.

Una figura delgada lentamente salió de la nube de polvo.

Accelerator observo el producto de sus acciones con una débil sonrisa.

― tal vez me deje llevar un poco.

Al final solo estaba un poco molesto por no obtener lo que buscaba. Y estaba desquitándose con los vampiros.

Accelerator abrigó una incómoda sensación por un momento, y miro en dirección al horizonte de la ciudad.

no podía ver el exterior.

Pero sabía que a donde estaba mirando, era a Nagoya.

El chasqueo la lengua, e ignoro esa molesta sensación.

comenzó a caminar, hacia su próximo objetivo.

Sin ser consciente de los sentimientos y la determinación de una chica que deseaba salvarlo, incluso cuando él no se lo había pedido.

Fin .

gracias a todos por leer y comentar.

lamento que el capítulo sea muy. . . dramático xd, pero bueno, esto lo tenia escrito desde hacia mucho tiempo y me dio flojera reescribir, tratare de arreglarlo desde el cap 22.