Capítulo I
McKingley High, un colegio que alberga a 5000 estudiantes.
Un edificio de tres pisos, dos niveles de sótanos. Un estadio completamente equipado, un anfiteatro y todas las áreas debidamente separadas.
Todo parecía normal, los estudiantes entrando, los profesores reportándose. La campana sonó a las 8am en punto dando origen a un día escolar que inicialmente se presumía cómo cualquiera.
Los atletas corriendo en el estadio, las porristas ensayando para una brutal Sue Silvester. Los estudiantes del coro practicando en el anfiteatro. Los niños del Glee Club, en sus respectivas clases, ya que su reunión para Glee iba a ser en el horario después del almuerzo.
Nada daba el indicio que ese día cambiaría la historia del prestigioso McKingley High para mal. Sentando un hito en la historia norteamericana. Eh iniciaría una discusión sobre el acoso, el uso de armas, el fácil acceso a las mismas y el cómo nunca jamás se debe llevar armas y emplearlas en una unidad escolar.
8 am
La campana sonó.
La voz casi robótica del director resonó por los parlantes, dando inicio al horario escolar. Haciendo un llamado a los alumnos en sus respectivas clases.
Trevor y Jack, estaban en su auto, en el estacionamiento, fumando hierva, alcoholizándose. Repasando el plan que funestamente habían ideado.
Había gran cantidad de acoso en McKingley High, nadie se salvaba. Atletas contra nerd. Dentro de los Nerd también había categorías. Nadie está exento.
Qué si eres muy alto, muy bajo, muy tonto, muy estudioso, gordo o flaco. Qué si perteneces a la realeza, o si eres peor que el topo que hay en los jardines.
Trevor y Jack, habían visto demasiado acoso en sus tres años de secundaria. Ellos fueron acosados, hostigados, vapuleados. Pasó el verano, y de pronto se volvieron los acosadores. La satisfacción que esperaba llegase, jamás ocurrió.
Conocen toda la cadena, fueron parte de la misma, desde el eslabón más débil, hasta el casi más fuerte.
Nunca el más fuerte. Ese puesto estaba destinado únicamente a una persona. La infame "Quinn Fabray" y su puto legado familiar. La realeza, en toda su extensión.
Trevor y Jack estaban cansados. Querían imponer su propio legado. Algo para ser recordado.
No querían sólo iniciar un tiroteo sin sentido, matando a los atletas por ser abusivos, o a los nerds por ser demasiado conformistas cómo para no reaccionar al abuso, o a los profesores, por no reaccionar ante el obvio acoso, o a todos aquellos que les hicieron daño y burla en cierto momento de sus vidas.
Ellos planearon todo meticulosamente. Iniciarían un tiroteo, crearían su propio legado.
Y todos saben que, para iniciar tu legado, el anterior debe desfallecer.
Su reinado se instauraría sobre las ruinas del legado "Fabray"
Y a la vez ejecutarían su plan tan detallado que los beneficiaría económicamente.
Ellos pensaban en ejecutar a sus objetivos fijos y también a todos aquellos que se interpusieran en su camino, sólo por diversión. Para desvincular la atención de ellos.
"Morir en acción", y a la vez no. Ya que planeaban una vida fuera, con todos los activos que pudieran conseguir a través de una de las familias más acaudaladas de Ohio… nuevamente "Los Fabray"
Definitivamente el legado de Quinn Fabray, debe terminar abruptamente. Para que pueda iniciar el siguiente.
Trevor y Jack, mejores amigos desde que puedan recordar, disfrazados de pie a cabeza con una armadura hecha por ellos mismos de Keblar, el mismo material de los chalecos antibalas. (Es decir, una especie de Robocob, dónde dispares, no podrás herirlos). Excepto la cabeza, qué es donde llevan pasamontañas y cascos militares. Armamento, pistolas automáticas, municiones, muchas de ellas. Incluso granadas. Y manoplas con puntas de acero, por si se les ocurre tener un saco de boxeo personal.
Trevor y Jack, drogados, alcoholizados. Dispuestos a iniciar su funesto y desquiciado plan.
3, 2, 1…
El tiempo pacífico tal cómo fue conocido se resquebrajo.
Trevor y Kack, se dieron un sentido abrazo, un beso en ambas mejillas y un fuerte apretón de manos. El plan ha iniciado se dijeron ambos.
Trevor se fue al ala norte y Jack al ala sur. Bloquearon las principales salidas con candados, cadenas y explosivos. Todas no, por la falta de tiempo, y de cobertura. McKingley High era enorme.
Se ubicaron en aquellas áreas no cubiertas.
Eh inicialmente, la locura se dio rienda suelta.
…
Tanto cómo los Gleek, los atletas, profesores, y demás cuerpo estudiantil, no tenía idea de lo que pasaría.
- Finn y Puck se encontraban en el vestuario, todavía preparándose y hablando de minucias.
- Mike y Sam en la pista de atletismo.
- Kurt y Artie en la cafetería. Ellos estaban llegando al aula tarde, previamente se encontraron en la cafetería y se distrajeron con algún tópico de su importancia.
- Mercedes, Tina y Rachel, para su gran disgusto también se encontraban en la pista de atletismo, con engaños a cargo de Sue Silvester. (Ella tenía afán de robárselas al Sr Schuster, sólo con la finalidad de arruinar el Glee Club)
- Santana y Britany en el closet del conserje cerca al vestuario de chicas, muy entretenidas.
- Quinn en clase de literatura en el segundo piso.
…
8:15 am
La locura se dio rienda suelta con un ensordecedor sonido.
Un disparo.
El primero pasó desapercibido, los estudiantes y el personal pudieron haber pensado que se trataba de un petardo.
Pero el siguiente, y la ráfaga de los muchos siguientes, hizo que todos se alarmaran y se les pusiera la piel de gallina.
Primera llamada desde la oficina del director: "Esto no es un simulacro, estamos en un tiroteo. Repito, se trata de un tiroteo. A todos los que escuchen, traben las puertas, pónganse a salvo. Si tiene la oportunidad de salir, hágalo. Si no, póngase a salvo."
El sistema de las puertas automático, funcionó bien. Las puertas se trabaron, sólo pudiéndose abrir desde la misma oficina del director y desde adentro. Nunca desde fuera.
Trevor y Jack estaban extasiados. Los muchachos a quien dispararon en la cabeza con una precisión militar alarmante, caían cómo moscas. Estas personas desquiciadas, habían empezado el pandemonio.
1, 2, 3, 4…. 20 disparos después. Se escuchó la voz robótica y alterada de uno de los muchachos…
- "A todos los que deseen escuchar, hoy les traigo redención y perdón, Cucú los encontrará, sólo es cuestión de tiempo. No se humille a usted mismo, jugando al héroe, porque amigo, te volaré la cabeza"
Una ráfaga de disparos.
- "No fallo amigo, por cada disparo que has escuchado, se ha ido una persona". "No tengas temor, éste es un examen de conciencia, él o ella posiblemente se lo merecieron"
Luego de oír esto, la histeria empezó. Los disparos no cesaban. Algunas personas creyendo que podían escapar, lo intentaban. Corriendo por los pasadizos, algunos llegaban a otros anexos, la mayoría caía muerto.
Nadie sabía si se trataba de un tirador o más. Las balas se superponían, en orden que realmente asustaba. Nunca se escuchaba dos disparos juntos. Siempre uno y después de otro.
Quienes estaban en la pista de atletismo, fueron los primeros en evacuar, corriendo hacia el estacionamiento. Lo único que los separaba de estar afuera era una barda de 2 metros de altura que rodeaba todo McKingley High.
Ahí en el borde se encontraron: Siete porristas, diez atletas, Mike, Sam, Mercedes, Tina, Rachel y una muy cabreada Sue Silvester.
Ella aún tenía a muchas de sus niñas adentro. (Sand bag, Tontín y Psico Quinn no se encontraban con ella en ese momento – Maldita sea – se dijo a sí misma. Qué momento más inoportuno para no hacer caso).
Las porristas originalmente tenían clases diversas. Sue en su afán de sentar un precedente a los demás profesores, planificó su clase a esa hora de la mañana… suponiendo así que todas las porristas tenían que hacerle caso.
Lamentablemente a la Unholy Trinity se le ocurrió otro plan.
Las porristas saltaron el bordillo sin problema alguno. Los atletas también. Los del Glee Club se ayudaron mutuamente para subir y escapar.
Mercedes en ese momento, no tuvo ningún problema. Es más, tanto susto, tanta adrenalina le llevó a ser muy ágil.
Todos corrieron bajo la directiva de Sue hacia el campo más cercano, unos 100 metros hacia adelante del colegio.
Desde ese punto también vieron cómo había estudiantes (muy pocos, ya que la mayoría se encontraba en clase) que con sus carros rompían las bardas de estacionamiento, a fin de escapar.
Inmediatamente empezaron a comunicarse con la policía, con sus padres, con sus similares.
La información que se manejaba era que no sabían si había un tirador o más. Que había cadenas en las puertas con candados y explosivos a presión.
Los chicos del Glee se amontonaron e hicieron control de daños… se mensajearon entre ellos para saber dónde estaba cada cuál y si estaban seguros.
- Finn, Puck, Santana y Brittany se encontraban en el corredor que conectaba ambos vestuarios.
- Kurt y Artie se encontraban evacuando por el área de carga de la cocina de la cafetería junto a empleados y a otros chicos que también llegaban tarde a clases.
- Santana mensajeo que Quinn debería encontrarse en el segundo piso en salón de literatura. Nadie podía comunicarse con ella. Con el caos había perdido su celular.
Por media hora no se escucho nada en el colegio. Cosa que alarmaba mucho más a todos. Porque se presumía que también el o los atacantes podían llevar armas blancas. Con lo que aumentaba la tortura.
Los padres llegaban muy ansiosos por sus muchachos. La policía, ambulancia habían llegado. Estaban esperando a la unidad táctica Swat.
Los padres del Glee Club se encontraron con sus pequeños, en diferentes estados de llanto, de necesidad de cobijo.
- Papá, no han podido salir todos, no tenemos noticias – decía Rachel a su papá Leroy.
- ¿Quién falta?
- Finn, Puck, Santana, Brittany y Quinn.
Kurt y Artie venían corriendo del ala oeste con muchas personas más.
El Glee Club se abrazaron, luego sus padres.
La policía empezó a fijar un perímetro.
Shelby también llego, y abrazó con locura a Rachel. Negándose a dejarla ir muy lejos.
Tanto los padres cómo los chicos se encontraban juntos.
Algunos profesores y el Sr Schuster venían saliendo también ayudados y escoltados por policías.
Más disparos se oyeron del interior, alterando a todos.
…
En el interior.
9am
Se escuchó nuevamente aquella voz robótica que tanto terror causó antes.
- "Estoy siendo muy amable, pero amigos, no están colaborando."
Observando que la oficina de Figging estaba abierta. Jack entró y sin usar su sistema de comunicación, usó el del director para que los estudiantes entiendan que ellos no tenían el control.
- "Ahora, en una oferta de buena fé (aún con la voz robótica) liberaré las puertas del anfiteatro, el vestuario, el estadio para que ustedes se vallan"
Lo hizo, había muy pocos estudiantes que corrieron en todas las direcciones. Trevor acribilló a varios.
Los que pudieron escapar, corrían hacia los policías cubiertos de sangre y con diferentes grados de heridas.
- "Amigos, no entienden, que YO tengo el control. Sólo quiero que colaboren. Elíjanse a ustedes mismos".
Jack desbloqueó todas las puertas internas de los salones. Ahora si en caso de que los estudiantes o profesores pudieran bloquearlas sería muy fácil de patearlas o dispararlas y partirlas. El bloqueo había caído.
Esta vez casi no salió ningún estudiante.
- "Vamos a jugar Cucú dice". "Cucú dice que quiero a éstas cinco personas, o desataré el infierno sobre ustedes"
"Elíjanse a ustedes mismos. Es hora de probar cuán buena cara de poquer decidís jugar"
"Quiero a estas cinco personas: Vania Williams, Jhon Jones, Daniel Miller, David Smith y Quinn Fabray"
"Iré a por ustedes, si lo encuentro en una sala con ustedes, los liquidaré a todos. Sí lo encuentro en una sala con ustedes y deciden entregarme a esa persona, pensaré si los dejo vivir"
"Sí deciden creerme y jugar con su suerte. Uno para con su vida, ya depende de ustedes y qué tan bueno es el azar."
"Elijan contrariarme y no la contarán".
Los estudiantes y el personal que quedaba se miraban entre ellos… No podían creer lo que acaban de escuchar.
Este sociópata estaba eligiendo personas y que el resto viviría. ¿Qué pasaría con aquellas personas?
Los seleccionados no eran todos acosadores cómo se pensó en un momento.
- Vania era jugadora de Ajedrés, muy sociable y dulce.
- Jhon era gay abiertamente, muy comprometido al apoyo de la sociedad LGTB. Muy buena gente.
- Daniel era un capullo, un jugador que torturaba y despreciaba a los demás tanto por su riqueza, cómo por la capacidad de respirar, cerca a él.
- David era un estudiante de primer año, no estaba en ningún grupo. Era su primer día en la secundaria. No había hecho ni amigos, ni enemigos. Tenía la altura de Rachel y una gran timidez.
- Quinn, estaba en proceso de reformarse. Había renunciado a las porristas para gran disgusto de Sue. Tenía un gran interés sobre una pequeña diva compañera suya.
Los cinco estudiantes seleccionados, no tenían nada en común. No formaban parte de un grupo en común. Nadie entendía porqué estas cinco personas.
Finn, Puck, Santana, Brittany y Quinn escucharon esta alerta.
Santana y el grupo llegaron al segundo piso. Esperaron el sonido de un disparo y reventaron la ventana del baño. Se lanzaron desde ahí. Finn se quebró el brazo y Santana se torció el tobillo. Brittany con una agilidad digna de admirarse aterrizó sin aspavientos. Puck siendo el duro del grupo, cayó torpemente, se golpeó todo, pero no se fracturó nada.
Corrieron hacia el campo de fútbol y desde ahí a través de una verja abierta, la policía los ayudó a escapar.
Quinn estaba en el aula de literatura, bloqueada por profesores y estudiantes. Ellos voltearon a verla y Quinn sólo pudo sentir miedo puro.
Estas personas la miraban y evaluaban si entregarla cómo carne de cañón o protegerla. Incluso los profesores.
El aula dónde estaba Vania decidieron entregarla. Jack la apartó en un aula vacía y la encerró ahí. Él dejó escapar a todos ahí. Ellos con mucha culpa y miedo también, corrieron a la salida.
El aula dónde estaba Jhon lo entregaron también. Trevor apartó a Jhon en un aula vacía, le pegó en la nuca con la cacha de la pistola, noqueándolo y lo encerró para después. Él mató a todos en esa habitación.
Lo mismo ocurrió con Daniel y el aula dónde estaba.
Los estudiantes empezaron a mensajearse y se dieron cuenta que no había garantía alguna. Se dieron cuenta que debe haber dos o más atacantes.
La voz resonó nuevamente: "Amigos gracias por su colaboración, sólo nos queda David Smith y Quinn Fabray. Háganse un favor, ustedes mismos y entréguenlos." "Elíjanse, elijan su vida".
Afuera, los estudiantes y personal que pudieron escapar, se contaban mutuamente y a la policía sobre la situación.
Los chicos del Glee Club oían aterrados que una caza de personas había comenzado.
Los padres de Santana la retuvieron de ingresar. Así con todas las peleas que tenían con Quinn, ellas eran hermanas a muerte. Lo mismo para con Brittany. Incluso le pidieron a los policías que las esposaran para que no volvieran a ingresar. Todos los padres del Glee Club miraron a sus hijos y los sostuvieron fuertemente.
Ellos tenían un gran vínculo. Algunos de ellos a prueba de muerte. Y no querían saber cuál era con cuál.
No había garantía de nada, los disparos seguían oyéndose.
Rachel miró con pesar hacia el colegio. Tenía mucho miedo por Quinn. Sus tres padres la sostuvieron. Ella no se iría a ningún lado.
La madre de Quinn y su hermana, estallaron en lágrimas. Incluso su padre se puso a pelear con un policía para que hiciera algo.
Ellos estaban divorciados y Russell sabía que Quinn lo odiaba, pero eso no descartaba que ella era su bebé.
El primer intento de la policía por ingresar, terminó mal, con una explosión. Salieron cinco personas heridas y una baja policial lamentablemente.
Con todos los chicos alrededor, la policía recaudó la siguiente información:
- Disparos en el ala norte y sur… se presupone entonces dos tiradores o más.
- Explosivos dispersos de manera aleatoria en las puertas.
- Cadenas y candados en el resto de las puertas.
- Toma de rehenes y caza de personas y/u objetivos.
- Se tomó información de los cinco estudiantes, y no encontraron algo común que los una.
- El o los tiradores estaban dispuestos a morir.
- No había comunicación con él o los tirador(es).
