Este es un fanfiction que llevo queriendo escribir desde hace un tiempo :3 (longfire trash sorry not sorry)
Se trata de un AU, los creadores originales de este AU son longtails-long-tail en tumblr y detectiverj en deviantart. Quiza suba dibujos en mi tumblr msgalaxywalker, si quereis checar O3O
En fin, hace años que no subo nada. Espero esto se suba bien.
La primera mitad de esta introduccion es realmente el prologo del libro para meternos en la atmosfera, lo siento por eso.
De pronto, notó que el collar le apretaba el cuello. Rabo Largo se lo había atrapado entre los dientes y estaba tirando y tirando con fuerza. Colorado sintió una espantosa presión en la garganta. Incapaz de respirar, fue presa del pánico. Se retorció y revolcó, pero cada movimiento solo conseguía aumentar la presión. Con arcadas y boqueando en busca de aire, hizo acopio de toda la energía para librarse del cepo de Rabo Largo. Y de repente, con un sonoro chasquido, quedo libre.
Rabo Largo cayó lejos de él. Colorado se puso en pie a trompicones y miro alrededor. Rabo Largo estaba agazapado a tres colas de distancia, y, colgando de su boca, vio su collar destrozado.
De inmediato, Estrella Azul salto de la Peña Alta y silencio a la ruidosa multitud con un resonante maullido. Colorado y Rabo Largo se quedaron inmóviles donde estaban, respirando entre jadeos. Matas de pelo colgaban de sus mantos alborotados. Colorado noto el escozor de un corte sobre el ojo. Rabo Largo tenía la oreja derecha desgarrada, y la sangre manaba por su flaco omoplato hasta el suelo polvoriento. Se miraron fijamente; su hostilidad no se había consumido.
Estrella Azul dio unos pasos y recuperó el collar que sujetaba Rabo Largo. Luego lo deposito en el suelo ante sí y maulló:
-El recién llegado ha perdido su collar de Dos Patas en una batalla por su honor. El Clan Estelar ha dado su aprobación: este gato ha sido liberado del dominio de sus dueños Dos Patas, y es libre para unirse al Clan del Trueno como aprendiz.
Colorado miro a la líder y acepto solemnemente con un movimiento de la cabeza. Luego se levantó para colocarse debajo de un rayo de sol, agradeciendo el calor en sus músculos doloridos. El charco de luz brillaba sobre su pelaje anaranjado haciendo relucir su pelo. Alzo la cabeza con orgullo y miro a los gatos que lo rodeaban. Esa vez ninguno discutió ni se burló. Había demostrado que era un digno oponente en un combate.
Estrella Azul se le acerco y dejo el maltrecho collar delante de él. Luego le toco delicadamente una oreja con la nariz.
-A la luz del sol pareces una antorcha encendida-murmuro. Sus ojos destellaron brevemente, como si sus palabras tuvieran más significado para ella que para Colorado-. Has luchado bien.-Entonces se volvió hacia el clan y anuncio-. De hoy en adelante, hasta que se gane su nombre de guerrero, este aprendiz se llamara Zarpa de Fuego, en honor a su pelaje del color de las llamas.
Luego retrocedió y, junto con los otros gatos, espero en silencio el siguiente movimiento de Colorado. Sin dudarlo, este se dio la vuelta y empezó a lanzar tierra y hierba sobre el collar, como si estuviera enterrando sus deposiciones. Rabo Largo gruño y se fue cojeando hacia un rincón sombreado por los helechos. Estrella Azul advirtió este movimiento y, antes de que desapareciera y el grupo de gatos que los rodeaban se dividieran, soltó un maullido firme:
-Rabo Largo, espera ahí.-El guerrero claro se giró con sorpresa, al igual que todos los gatos presentes. Estrella Azul entonces le indico con la cola un punto no muy lejos del lugar donde quedo enterrado el collar. Rabo Largo cojeo hasta ese punto, la sangre que le emanaba de la oreja dejaba un camino a su paso. Se quedó cara a cara en frente de Zarpa de Fuego, ambos machos lanzándose miradas desafiantes de vez en cuando, esperando a las palabras de Estrella Azul.
-Rabo Largo, eres un joven guerrero. Cebrado te entreno bien, pero aun te queda mucho que aprender.-A estas palabras, los ojos de Rabo Largo se abrieron como plato. El resto del clan también parecía sorprendido. Entonces, Estrella Azul se giró hacia el aprendiz- Zarpa de fuego, de ahora en adelante, y hasta que consigas tu nombre guerrero, tu mentor será Rabo Largo. Espero que aprendáis el uno del otro.-Ambos machos se quedaron atónitos, mentalizando lo que acababa de ocurrir. Alrededor suyo empezó a levantarse un murmullo de gatos que comentaban, algunos incluso se burlaban del guerrero claro. Entonces este se levantó y dio un paso hacia la líder.
-Estrella Azul, no. Mi primer aprendiz no puede ser un minino casero.-Pero estas palabras sonaban a desesperación, a diferencia de las mofas de antes. La gata le miro directamente a los ojos, frunciendo el ceño.
-Desobedeciste mi palabra empezando una batalla que no desee, y ahora te atreves a desafiarme.-La líder pudo haber continuado, pero el guerrero agacho la cabeza y se sentó de nuevo donde estaba.
-Entiendo.-Se quedó con la cabeza agachada mirando al suelo, evitando ver aunque sea un mechón de pelo del naranja, quien se quedó en silencio mirando.
La situación se puso tensa y silenciosa y los segundos parecían eternos. Ninguno de los tres se movió. Aunque lo que la líder esperaba era acabar la ceremonia con el toque de narices de aprendiz y mentor, Rabo Largo se negaba a volver a tocar a su enemigo. Fue una gata moteada quien rompió la tensión saltando hacia el guerrero con un trozo de musgo en la boca y limpiándole con él la sangre que aún le salía y le empapaba el ojo.
-Ven, Rabo Largo. Necesitas que se te cure esa herida antes de que se infecte.-Maulló Jaspeada, posando la cola sobre los hombros del atigrado e indicándole que la siguiera.
