Bueno, logre terminar el capitulo, espero que lo disfruten ya que aun no se si las publicaciones volverán cada mes, espero sus comentarios.

Capítulo 5.- Reuniones.

Durante los siguientes segundos después de mi pregunta no podía despegar mis ojos del pequeño bebe en brazos de Elain.

"N-No sé cómo paso…después de cada encuentro, tome el precauciones…pero paso" escuchando la voz de Elian quebrarse levemente me saco de mi aturdimiento por lo que la mire notando el miedo en su rostro "P-Pero e-estoy segura de que es t-tuyo…-¿estas molesto?-".

Sin responderle me levante de mi asiento para acercarme a ella con calma esperando que no se asustara, lo cual paso ya que se movió cubriendo levemente al pequeño, llegando a ella levante mi mano con calma, viendo que no despegaba su mirada de ella la acerque con lentitud al bebe hasta tocarlo levemente ocasionando que se moviera y soltara un ruido.

"-No, no estoy molesto Elain…yo…no esperaba esto…pero no me molesta-" él bebe perturbado por el metal de mi mano abrió los ojos dejándome ver un color muy familiar "-Y si, sin duda es mi hijo-" los mismos ojos que me veían en cada espejo me miraban desde los brazos de Elain.

Quitando mi mano sonreí mientras una sensación nueva me invadía mientras asimilaba que ahora era padre.

"Disculpa" alejándome unos pasos empecé a quitarme la armadura dejándola en el suelo, quedando solo con mi ropa la mire acercándome con las palmas abiertas "¿Puedo?".

Llorando levemente mientras sonreía Elain me entrego al pequeño, en cuanto estuvo en mis manos no pude evitar pegarlo a mí con una sonrisa, en mi primera vida nunca me había enfocado en ser padre, pero ahora que lo era no había forma de describir lo feliz que era mientras miraba a mi hijo.

"…-¿Cómo se llama?-" sin dejar de mirar al bebe espere que Elia me diera su nombre.

"Aún no tiene nombre…esperaba que tú lo eligieras antes de que cumpliera dos años" mi sonrisa creció más al escuchar a Elain mientras varios nombres llegaban a mi mente.

"…Existe un nombre, Atlas, Atlas Lannister hijo de Damon Lannister, heredero de lo que tengo y tendré" él bebe arrullo levemente mientras acariciaba su mejilla con delicadeza "¿Te gusta?" mirando a Elia no me sorprendió que me mirara con alivio mientras lloraba.

"-¡Me encanta!-" caminando a mí no dudo en abrazarme mientras lloraba con su rostro pegado a mi pecho "-¡Gracias, Gracias!" sosteniendo a Atlas con un brazo rodee a Elain con el otro dejándola llorar.

Horas después…

"Adelante" escuchando el toque de la puerta de la habitación de Elain permití que Gibbs entrara después de que ella fuera a buscarlo "Pase Maestre" el viejo marinero camino con calma hasta llegar a mi lado.

"¿Qué necesita…Capitán?" la sorpresa invadió la voz y el rostro de Gibbs pues a mi lado se encontraba la pequeña cuna de Atlas donde dicho bebe dormía.

"Tengo la suficiente confianza en ti Gibbs, eres mi mano derecha y por eso quiero que seas el único en saber sobre mi hijo, su nombre es Atlas Lannister, nació hace cinco meses" Gibbs solo podía mirarme sin comprender mientras intentaba decir algo "Y si estoy seguro de que es mío, heredo mis ojos, los cuales son únicos".

"…Y-Yo…lo felicito Capitán" sonriendo levemente le agradecí, después de algunos segundos de silencio continúe.

"Esto lo cambia todo Gibbs…iremos a Lannisport, no puedo ser tan irrespetuoso con mi padre sabiendo que en algún momento puede enterarse de la existencia de Atlas" él bebe se movió levemente al escuchar mi voz "Es hora de que le haga creer que me puede mandar, al menos por el momento".

"…Comprendo Capitán, ¿Para cuándo desea que salgamos de la isla?" tocando el rostro de Atlas con delicadeza le respondí.

"Una semana, asegúrate que los barcos tengan la tripulación completa, que los navegantes practiquen aun en tierra, que las bodegas estén repletas, será un viaje directo, reabasteceremos en Oldtown" memorizando mis ordenes Gibbs asintió después de algunos segundos para marcharse a cumplir mis órdenes.

El sonido de la puerta al cerrarse despertó a Atlas por lo que con calma lo tome en mis brazos notando que no parecía querer llorar, tomando entre mis manos lo eleve al nivel de mi rostro notando que sus ojos no solo se parecían a los míos, podía ver una inteligencia extraña en un bebe tan pequeño.

"Eres un chico listo ¿no?" la pequeña sonrisa desdentada que me mostro me hizo reír levemente mientras lo pegaba a mi pecho "Por supuesto que lo eres, eres mi hijo" tarareando levemente empecé a mecerlo mientras me movía con calma por la habitación.

Durante siete días, lo único en lo que me podía enfocar era en mi hijo, la mayor parte del día la pasaba a su lado, vigilando mientras dormía o simplemente viéndolo en los brazos de Elain, Gibbs se había encargado de todo lo relacionado con el viaje así que no había problema.

"-Volveré lo más pronto posible-" abrazando a Atlas y a Elain intentaba mantener la compostura, ahora sabiendo de la existencia de Atlas me costaba trabajo manejar la idea de abandonarlo "-Solo debo arreglar algo y me veras de nuevo-".

Elain lloraba levemente pero entendía que el mar era donde pertenecía, había notado que en tan poco tiempo me había vuelto unido a nuestro hijo así que sabía que volvería en cuanto pudiera.

"-Lo sé, te esperaremos aquí, vuelve en cuanto puedas-" separándome de ella mire a Atlas notando lo calmado que estaba por lo que con una sonrisa acaricie su rostro ocasionando que riera encantado.

"-Recuerda, nadie debe saber que es mi hijo, al menos no por el momento, su vida corre peligro si alguien se llega a enterar-" levemente preocupada me miro antes de asentir con firmeza lo que me hizo sonreír levemente.

Besando la sien de Atlas mire a Elain besándola levemente en los labios para salir de la habitación, sin mirar a nadie camine a la salida del local, levemente sumido en mis pensamientos camine hasta el muelle notando que los barcos estaban listos para zarpar por lo que subí al Venganza para caminar al timón.

"Maestre, nos vamos" escuchando mi orden Gibbs empezó a gritar las órdenes para que los barcos empezaran a salir del muelle.

Julio año 286 d. C., puerto de Oldtown…

"Gibbs, antes de que los hombres tomen sus turnos para ir a los burdeles repón los suministros de las bodegas" sin camisa y en la cocina del Venganza Max el encargado de cocinar me cortaba el cabello mientras daba las órdenes del día "Algre, ¿Cuántos cuervos tenemos actualmente entrenados?".

"Con los dos que perdí con los barcos destruidos solo dos, y solo me quedan dos más" necesitaban más cuervos, no sabía si la ciudadela los proporcionaría pero no tenía otra opción que intentarlo.

"Ve a la ciudadela, habla con tu Maestre, pídele que te ayude, necesito que tengas por lo menos otros dos y uno de ellos tiene que ser hembra, necesitaremos más cuervos con el tiempo" algo indeciso el chico salió para cumplir mi orden, esperaba que lograra obtener lo que le pedía.

"Termine Capitán" escuchando a Max me levante para ir por el pequeño espejo que tenía en la cocina.

Mi cabello había crecido con el tiempo en el mar, los últimos dos meses había tenido que atarlo en una pequeña cola de caballo pero ahora estaba lo suficientemente corto para no obstruir mi vista pero sin quedar completamente desprovisto de cabello.

"Buen trabajo Max, te dejo con tus tareas" peinándome levemente con la mano note como mi cabello se acomodaba sin problemas.

Saliendo de la cocina mientras me ponía mi camisa note a Hati y Skoll aparecer a mi lado, ambos parecían haber llegado al final de su crecimiento, teniendo ya más de un año ambos llegaban unos centímetros más allá de mi cintura, sus cuerpos eran gruesos y fuertes por lo que no me sorprendía que por mi experimento con mi sangre ambos pudieran matar a un león sin problemas.

Esa misma noche mientras mis hombres disfrutaban de su paga en las calles de la ciudad mientras yo terminaba de anotar los gastos Gibbs apareció con una invitación.

"Interesante" leyendo la carta estaba intrigado, en ningún momento antes en la ciudad había recibido una igual "Gibbs, mañana temprano saldré, te quedaras a cargo de los barcos".

"¿Hay algún problema Capitán?" guardando la carta lo mire sonriendo.

"Todo lo contrario Gibbs, parece ser que ahora tengo los suficientes barcos para llamar la atención de la casa Hightower, Lord Leyton Hightower desea platicar de negocios conmigo, mañana iré al faro para reunirme con el" mis palabras sorprendieron al hombre y no era para más.

La casa Hightower siendo de las más antiguas era respetada, además de que se rumoreaba su fortuna era equiparable a la de los Lannister, una reunión entre el lord de la casa y yo sería una noticia que llamaría la atención de todo el continente.

"¡Eso es estupendo Capitán! Y no se preocupe, yo me encargare de todo mientras usted no está" entusiasmado Gibbs salió dejándome solo para terminar los últimos arreglos.

Al día siguiente…

"Capitán Damon, por favor sígame" mirando al sirviente de la casa Hightower le di un movimiento de cabeza mientras lo seguía por el camino empinado que nos llevaba a la entrada del magnífico Faro de la ciudad.

Usando mi armadura menos mi yelmo y armas no tenía ningún problema en seguir los pasos del hombre mientras subíamos, la casa Hightower estaba asentada en el Faro de la isla Batalla que iluminaba Oldtown, construido de mármol color ceniza era una maravilla a la vista.

Varios minutos después mientras llegábamos a la entrada del faro note que mi guía estaba levemente sin aliento algo que no compartía, lo cual el noto así como el otro sirviente que nos esperaba en la entrada.

"Mi Lord lo espera Capitán" sin más seguí al sirviente dentro del Faro notando que estaba decorado desde la entrada con lo mejor que el oro podía comprar, adornos de oro, telas del otro lado del mar, muebles decorados detalladamente.

Nuestra caminata nos terminó por llevar a una sala donde al entrar me encontré con dos hombres, un hombre mayor que sin duda era Leyton Hightower, su acompañante probablemente era uno de sus hijos si su parecido decía algo.

"Lord Leyton, el Capitán Damon Lannister" el viejo Lord miro levemente molesto a su sirviente lo cual alarmo al pobre hombre.

"Es Lord Damon Lannister, le debes el respeto adecuado" el pobre sirviente estaba por disculparse por lo que tosiendo levemente llame la atención de todos.

"No hay problema alguno Lord Leyton, estos años he sido más Capitán que Lord" mis palabras ocasionaron que tanto el Lord como su hijo sonrieran levemente por lo que despidieron al sirviente que salió después de una leve disculpa.

"Veo que la descripción de los Maestres sobre usted son más que acertadas Capitán, por favor tome asiento" agradeciendo tome un asiento frente el mientras su hijo se apartaba de su lado para sentarse entre los dos.

"Capitán Damon, como debe saber mi casa prefiere el comercio a la guerra, eso nos ha vuelto muy buenos en ello, desde que su barco el Venganza entro por primera vez al puerto de la ciudad llamo nuestra atención, pero no más, sin embargo, en cuanto salió con usted al mando nuestro interés creció de gran manera" sonriendo le agradecí.

"Sus logros comerciales al entregar sus cargas son aún pocos, pero sobresalientes" señalando a su hijo continuo "Baelor mi heredero me los detallo, sobre todo su éxito en contrarrestar a los piratas, por eso imagine nuestra sorpresa cuando la noticia de lo sucedido en las islas del Verano llego a nosotros" sabía que era la forma en la que me pedía detalles, los cuales no serían fácilmente compartidos.

"Si, desafortunadamente me vi envuelto en un atentado contra un candidato a Magisteri de Volantis, pero como podrá notar el candidato encontró una forma de compensar el daño".

"Si, los nuevos barcos a su mando, debo decir Capitán que es un logro para alguien con poco tiempo en este negocio, por eso la casa Hightower cree que hacer negocios con usted sería beneficioso para todos" sonriendo note que ambos miraron por un segundo mi ojo, el cual estaba seguro brillaba levemente.

"Pues hablemos de negocios Lord Leyton" sonriendo levemente ambos hombres cruzaron miradas antes de empezar a negociar.

Horas después…

"Aquí tiene Capitán" sonriéndole a Emma note como me miraba con más atención mientras dejaba mi pierna de cordero frente a mi ahora que cuando era solo un miembro de la ciudadela.

"Gracias Emma, también tráeme una botella de vino y dos tazas por favor" asintiendo se alejó con una sonrisa y un leve meneo de caderas que solo me hizo reír divertido, sabiendo que el probablemente todos los métodos anticonceptivos del mundo eran inservibles debía pensar con quien me acostaba.

Cortando un pedazo de carne me permití saborear los jugos de la carne, siendo un puerto muy transitado casi todas las tabernas tenían comida deliciosa, unos minutos después cuando la botella de vino y las tazas fueron entregadas Gibbs apareció, viéndome camino hasta llegar a mi mesa por lo que le permití tomar asiento.

"Sírvete vino Maestre, tengo buenas noticias" obedeciendo Gibbs espero a que continuara "En cuanto nuestro negocio en Lannisport termine y regresemos un contrato de dos años con la Casa Hightower iniciara, diez barcos de la casa se unirán a nosotros, iremos a varios puertos en poniente y en Essos, con ganancias del sesenta por ciento para nosotros ya que estaremos a cargo de las entregas" Gibbs solo me miro sin creer lo que escuchaba y no era para más.

La negociaciones con Leyton y su hijo habían sido difíciles, pero los había logrado convencer de que al estar al mando de los barcos me hacía responsable de las entregas y por lo tanto de cualquier perdida, lo cual había logrado convencerlos en otorgarme ese diez por ciento sabiendo lo riesgoso que era navegar con tantos barcos.

"¿Habla en serio Capitán?" asintiendo con una sonrisa mire a Gibbs muy divertido por su reacción "…Sin duda es un buen negociante" sonriendo ambos tomamos el vino contentos por el trato.

Octubre año 286 d. C., puerto de Lannisport…

Ver la ciudad a los pies de Roca Casterly no me provocaba ningún sentimiento positivo, a diferencia de los hombres que habían salido de la ciudad hace tanto tiempo.

Mientras el Venganza anclaba cerca de tierra los demás barcos debían esperar cerca del muelle, ya que el sol estaba en su punto más alto no me sorprendió ver la imponente sombra que creaba la montaña donde estaba el lugar que me había visto nacer.

"Gibbs, ya tienes tus ordenes, quiero a todos alerta, tres días, si no vuelvo se marchan" completamente serio Gibbs asintió ante mis ordenes mientras bajaba del barco enfundado en mi armadura incluyendo mi yelmo, acompañado por Hati y Skoll cargaba un pequeño costal con algunos obsequios para Tyrion.

"Bienvenido Lord Damon, Lord Twin nos ordenó escoltarlo de inmediato ante su presencia" no me sorprendió que mi padre mandara a algunos soldados a buscarme por lo que sin decir nada subí al caballo que me ofrecieron.

"Hati, Skoll, síganme" sin más hice caminar al caballo en dirección a la roca, el viaje tomaría un tiempo por lo que me permití ver los cambios sufridos en la ciudad.

Parecía que el comercio había permitido que la ciudad prosperara, se veía un poco más llena de gente vendiendo sus productos, podía notar algunos reparaciones en varios puntos de la ciudad, cabalgando con calma note que la mayoría me miraba, sobre todo porque estaba siendo escoltado por los soldados, nadie podía reconocerme.

Mientras más avanzábamos menos personas me encontraba, por lo que en cuanto salimos de la ciudad por el camino hacia la inmensa boca del león, encontré con una vista que me hizo sonreír levemente.

"Tío Kevan, Tío Gerion, un placer verlos nuevamente" el tiempo había tratado mejor a mi tío Gerion quien me sonreía con una melena dorada acompañada de una gran barba, mientras que Kevan me miraba con seriedad y una apariencia más vieja de lo que era.

"¡El placer es mutuo muchacho!" cabalgando levemente hizo que su caballo lo llevara a mi lado para palmear con fuerza mi espalda.

"Basta Gerion, nuestro Lord dejó muy claro que debíamos llevar a Damon ante su presencia en cuanto llegara" mirando a su hermano Gerion lo miro con una sonrisa.

"Si, ya se, solo me emocione, son años desde que no vemos a nuestro descarriado sobrino" sonriendo ante las palabras de mi animado tío hice que mi caballo avanzara siguiendo a Kevan hacia la entrada "Estoy emocionado por escuchar las historias que tienes sobrino, los rumores son variados y algunos muy alocados" eso llamo mi atención.

"Podrías decirme uno Tío" sonriendo Gerion hablo con alegría.

"Dicen los marineros que te han visto que perdiste un ojo y lo remplazaste con un carbón ardiendo que quema a todo aquel que miras" me tomo un segundo asimilar lo que decía antes de que una poderosa carcajada saliera de mi pecho la cual el imito en segundos para molestia de Kevan si el ruido que generaba significaba algo.

Después de algunos segundos logre recuperar la compostura para mirarlo con una sonrisa.

"¡Bueno, eso sí es ingenioso, pero muy falso!" tomando mi yelmo me lo quite para mirarlo sonriendo con fuerza al notar sus ojos viajar a mi cicatriz y ojo "Pero no me sorprende, ¿tú qué piensas Tío?".

"…Bueno puedo comprender el rumor, pero olvida eso ¡¿Cuenta como obtuviste esa cicatriz?!" mirando levemente a mi Tío Kevan note que igual estaba sorprendido por mi ojo mientras ponía atención.

"Bueno, todo empezó poco después de salir de King´s Landing…" mientras contaba la historia de mi cicatriz el camino frente a nosotros empezaba a oscurecerse mientras entrabamos a la Roca.

Minutos después mientras terminaba de contar la historia lo mejor detallada posible para mi tío nos encontrábamos en los establos de la fortaleza por lo que desmonte a mi caballo mientras mis tíos me imitaban siendo Gerion el más llamativo por su risa.

"¡La verdadera historia es mejor que la que cuentan en las tabernas muchacho!" quitando mi carga del caballo mire levemente a mi tío antes de mirar a Hati y Skoll.

"Busquen donde descansar, más tarde los busco" ambos se despidieron acariciando mi mano y mis piernas unos segundos antes de caminar lejos de mí.

"Sígueme sobrino, tu Padre debe estar impaciente" rodando los ojos bajo mi yelmo seguí a mi tío Kevan mientras entraba a la fortaleza siendo mi tío Gerion quien iba detrás de mi riendo levemente.

La caminata hacia mi Padre era casi en silencio solo podía escuchar la risa de mi tío Gerion lo cual molestaba a Kevan si sus miradas a su hermano indicaban algo, después de unos minutos no me sorprendió que llegáramos al estudio más grande de la fortaleza, algo me decía que no sería una plática entre él y yo.

Abriendo sin haber tocado mi tío Kevan me hizo entrar dejándome ver por primera vez en años a mi Padre sentado en el escritorio en medio de la habitación, viendo que no levanto la mirada mire a mi alrededor encontrándome con otro invitado más.

La única mujer que podía respetar entre los Lannister, Genna Lannister mi única tía, los años habían sido algo duros con ella, algo subida de peso pero sin perder mucha belleza me miraba con cariño pero exasperación algo que me hizo sonreír con alegría.

"No piensas presentar tus respetos muchacho" escuchando la voz de Tywin respondí sin pensar.

"Pensé que estabas muy ocupado para notarme Padre" despegando mis ojos de Genna ignoré los sonidos de molestia de dos de mis tíos así como la leve risa del otro.

Dejando de escribir Tywin levanto la vista para mirarme con los mismos ojos que meses antes me miraban con curiosidad y alegría permitiéndome ver molestia.

"Por eso ignoraste mi orden de presentarte antes de tu estupidez en las Islas del Verano" respirando lentamente recordé porque estaba ahí, soltando el aire hablé.

"Ignore tu orden Padre, porque note que al llamar travesura el haber salvado a nuestra familia de un posible peligroso enemigo aun me veías como un niño que debía ser reprendido" al escuchar mi respuesta pude ver leve interés en sus ojos.

"Explícate" caminando a la mesa frente a mi coloque mi pequeño saco antes de empezar a hablar.

"La Rebelión había llegado a su punto crucial, Rhaegar estaba muerto, la dinastía Targaryen estaba llegando a su final, era obvio que harías Padre" quitándome mi yelmo ignore la exclamación de sorpresa de mi Tía, notando también que el solo me miro levemente el rostro sin cambiar su semblante.

"Irías a la Capital, buscarías ganarte al próximo Rey, y que mejor manera que terminar con lo que quedaba del antiguo reinado, admito que el saqueo y la matanza me sorprendió, pero lo que sabía era que la Princesa Elia y sus hijos solo podía terminar de una forma, déjame preguntar ¿A quién mandarías por ella? ¿…A Clegane?" el no respondió pero pude notar como sus ojos se cerraban levemente.

"Ese animal buscaría a la Princesa y sus hijos, con suerte los mataría sin pensar, pero la suerte es para los tontos, probablemente violaría a la princesa, mutilaría a sus hijos y después ¿Qué? El muy estúpido presentaría los cuerpos en banderas de nuestra casa ¿Para qué?"

"Para hacerle saber a todos que los Lannister no son una burla" escuchando su respuesta solo gire los ojos con aburrimiento.

"Eso lo saben desde los Castamere y los Tarbeck, que la casa perdiera credibilidad por el loco de Aerys no significaba que era momento de hacerse enemigos de Dorne, porque eso es lo que hubiera ocurrido, un nuevo rey, tu sueño de unir la casa al trono de hierro cumplido pero amenazado por un nuevo enemigo en el juego" dejando que asimilara mis palabras unos segundos continúe.

"Por eso Padre lleve a cabo mi travesura, mi amistad con Elia Martell sigue viva así que en cuanto supe más detalladamente lo que sucedía, tome MI barco y fui a buscarla, salve su vida y la de sus hijos, la lleve a su hogar, casi pierdo un ojo pero gane la amistad de los Príncipes de Dorne" mirándome a los ojos note que buscaba algo en mi mirada, algo que no encontraría.

Los meses de viaje desde Lys habían sido de reflexión, sabía que debía crear una excusa perfecta para mis actos si quería mantenerme en buenos términos con mi Padre, al menos hasta que pudiera mantener a salvo a Atlas.

"…Parece ser que te subestimé, parece ser que de todos mis hijos eres el más parecido a mí y te preocupas verdaderamente por nuestro apellido, tus acciones nos hicieron de un gran aliado, sin embargo, también molestaron al Rey" ante eso no pude evitar resoplar levemente lo cual lo molesto.

"Robert Baratheon, un idiota que se guía por su ira, claro que no pensaría en las repercusiones de la muerte de la Princesa y sus hijos" levantándose de su escritorio el continuo.

"Afortunadamente John Arryn logro hacer ver que enemistarse con la familia de su nueva esposa era un error cuando los rumores de cómo había escapado Elia Martell llegaron a sus oídos" Varys, sin duda había esperado lo suficiente para contar la verdad "Cuando me pregunto, le explique que no sabía nada pero buscaría una respuesta, la cual tengo ahora y le hare llegar" caminando hasta llegar frente a mi continuo "Mientras tú te quedaras en la Roca, es hora de que tomes tus responsabilidades como mi heredero"

"No puedo" viendo como la ira invadía sus ojos continúe hablando "Tengo una buena razón para continuar con mis viajes por el mar" sacando una hoja de mi pecho se la entregue "Por favor léelo"

Mirando la hoja se tomó unos segundos antes de quitármela con furia para empezar a leerla alejándose unos pasos, cuando termino sus ojos me miraron con leves rastros de orgullo.

"Sin duda eres mi hijo" sin soportar más su curiosidad mi tío Gerion se hizo notar hablando.

"¡¿Que sucede?! ¿Qué es esa hoja?" dejando de mirarme mi Padre miro a mi tío antes de hablar.

"Un contrato de negocios por dos años entre Damon y la Casa Hightower, el cual especifica que él debe comandar su barco en cada viaje realizado" la risa de Gerion me ocasiono levantar levemente mis labios en una sonrisa la cual rápidamente borre.

"Ve a descansar, hablaremos después" asintiendo levemente mire hable.

"¿Dónde está Tyrion? Quiero hablar con él" sin mirarme me respondió.

"Lo más probable en su habitación con el Maestre" sin esperar más me despedí de todos mis tíos para salir de la habitación con mis cosas.

Una caminata familiar me llevo a la habitación de Tyrion por lo que sin molestarme en llamar abri la puerta encontrándome con el viejo Maestre al lado de mi pequeño hermano los cuales levantaron la vista del escritorio al escucharme entrar.

"¡Hermano!" bajando con esfuerzo de su silla Tyrion no dudo en correr a mí por lo que me puse a su nivel para abrazarlo con fuerza, lo cual imito.

"-Te extrañe hermanito-" apretando el abrazo me respondió.

"-Yo igual hermano-" después de algunos segundos me separe para mirarlo con una sonrisa la cual imitaba.

"Buenas Maestre, le importaría dejarnos solos" el viejo Maestre solo sonrió levemente dándome la bienvenida antes de salir con calma de la habitación.

"Vamos a tu escritorio, tengo algunos regalos" animándose Tyrion camino a su asiento mientras lo seguía, tomando el lugar que había sido del Maestre saque el primer obsequio, un libro sobre las maravillas construidas por el hombre y la naturaleza.

"-Increíble-" abriéndolo Tyrion lo hojeo levemente antes de notar que sacaba otro libro, entregándoselo permití que leyera el título "Puntos de la guerra" mirándome note que estaba extrañado por el título.

"Te será de ayuda, te hará ver la guerra desde diferentes puntos, lo cual podrás usar cuando sea necesario" lo siguiente fueron algunos bellos dibujos de animales del mundo y de diversas obras de Essos "Por último pero no menos importante" sacando un pequeño estuche lo abri para entregárselo.

"Es hermosa" teniendo cuidado Tyrion tomo el mango del pequeño pero filoso cuchillo que le había regalado.

"Está hecha del mejor hierro de Essos, Tyrion mírame" dejando de verla me puso atención "Quiero que aprendas del Maestre de Armas como usarlo, mientras guárdalo, aprende como mantenerle el filo y cuando te sientas listo dale mantenimiento, pero recuerda no es un juguete ¿Ok?"

"Si, lo entiendo, muchas gracias hermano" dejándola en su estuche me sonrió, por lo que le regrese la sonrisa.

Días después…

"Adelante" mirando los campos de entrenamiento desde la ventana de mi habitación escuche como la puerta se habría antes de que unos pasos irregulares llegaran a mis oídos dejándome saber quién entraba "Hola Tyrion".

Hati y Skoll que ahora pasaban la mayoría del tiempo en mi habitación se levantaron animados al oler a Tyrion.

"Sorprendente como siempre hermano" dejando de ver la ventana giré para ver como los dos perros olían a Tyrion ocasionando pequeñas risas en el "Ya, basta" jugando los perros lo ignoraron por lo que hice un sonido con mis dedos ocasionando que ambos tomaran asiento y me vieran "Aun más sorprendente".

"Gracias hermanito, ahora dime ¿Qué necesitas?" acariciando a los perros Tyrion camino hasta llegar a mi lado para hablar.

"Escuche de Padre que te iras dentro de poco, Jaime vendrá en unos días, no deseas verlo" regresando mi mirada a mi ventana le conteste.

"Me gustaría, pero tengo obligaciones, un acuerdo entre los Hightower y yo, no puedo perder más días" viéndolo note que se encontraba levemente deprimido "Pero te prometo que la próxima visita no será dentro de tantos años" mirándome sonrió levemente.

Esa misma tarde me encontraba bajando del caballo que me había llevado de regreso a los muelles de Lannisport, solo Gerion y Tyrion se encontraban acompañándome lo cual no era sorpresa.

Mi Padre no había hablado conmigo mucho después de nuestra reunión al llegar a la ciudad, mi tío Kevan permanecía a su lado ayudándolo y mi tía Genna aunque me quería no aceptaba mi actitud con Tywin por lo cual hablamos poco.

Los barcos ya estaban listos para zarpar por lo que solo debía subir al Venganza para que tomaran rumbo Oldtown.

"Bueno es hora de que vaya" un soldado tomo las riendas de mi caballo por lo que camine al de Tyrion para darle un leve abraso "Mantente a salvo hermanito" soltándolo le sonreí antes de mirar a mi tío "Nos vemos dentro de un tiempo Tío Gerion".

"¡Por supuesto muchacho, te deseo buen viaje!" la estruendosa voz de mi tío llamo levemente la atención de muchos lo cual ignore para mirar por última vez a Tyrion.

"Cuídate hermano, te prometo que cuando nos veamos sabre defenderme con tu regalo" sonriendo asentí.

"Lo sé, cuídate" dando un último saludo me despedí de los dos para subir al Venganza "Maestre Gibbs, de la orden nos vamos" dos cabezas empujaron mis manos por lo que acaricié a Hati y Skoll levemente.

En cuestión de minutos los diez barcos se encontraban saliendo de la ciudad para empezar el largo viaje a Oldtown.

Los Navegantes tenían un mejor control de los barcos por lo que era posible ir a mayor velocidad lo cual nos ahorría una o dos semanas de viaje.

Abril año 287 d. C., puerto de Lanza del Sol…

Caminando con calma a través del puerto mientras terminaba de amanecer me encontraba buscando una pequeña panadería según las indicaciones de Gibbs siendo acompañado por mis perros.

Habiendo llegado unas horas antes a la ciudad tenía que supervisar el manejo de mercancía de los barcos, ahora con veinte naves bajo mi mando necesitaba tener un control más estricto algo que parecía agradarles a los hombres de la casa Hightower.

Los diez barcos que se habían unido a mi pequeña flota eran naves de un tamaño modesto pero veloces lo cual era bueno pues me quedaba poco tiempo antes de que iniciara un nuevo problema.

"…-Aquí estamos-" mirando la pequeña panadería frente a mi ordene a los perros a quedarse esperando mientras entraba.

"Buenas, bienvenido, tenemos pan recién orneado" la mujer que atendía no parecía ser mayor a los treinta pero según Gibbs lo que recordaba ella era la mujer de Noe.

"Buenas Sra. ¿Es usted Sara la esposa de Noe?" al escuchar mi pregunta note como empezaba a mirarme con atención antes de que abriera los ojos que poco a poco se le ponían brillosos.

"S-Si…¿M-Mi esposo?" negando levemente le di a entender lo que hacía ahí por lo que sin dudar soltó un leve grito antes de empezar a llorar con fuerza.

Un ruido en la parte de atrás de la tienda me hizo saber que no estaría solo en segundos y así fue, cruzando la puerta que separaba las habitaciones salieron un hombre algo mayor y un joven que corrió hacia la mujer.

"¡¿Qué pasa aquí?! ¡¿Quién es usted?!" mirando al hombre vi algunos rasgos familiares por lo que creí saber quién era.

"Soy Damon Lannister, el Capitán de Noe, lamento informarle que el murió" mis palabras parecían ser un golpe pues el hombre se tambaleo levemente antes de que se detuviera con la pared, mirando a la mujer note que abrazaba al joven el cual era idéntico a su padre y el cual igual estaba en shock por la noticia.

"-Mi hijo…sabía que podría pasar…-" mirando al hombre solté un suspiro antes de tomar un pequeño costal de mi cintura llamando su atención.

"Esta es la última paga de Noe, más una pequeña ayuda, fue un gran hombre y marinero, le dimos el entierro que le damos a todos, lo lamento" dejándolo frente a la mujer que lloraba en los brazos de su hijo me despedí sin más sabiendo que no debía estar más tiempo ahí.

Saliendo de la panadería note que algunas personas de los puestos cercanos me miraban pero no importaba, haciendo un movimiento de manos empecé a caminar siendo seguido por los hermanos.

Regresando al Venganza note que los hombres habían casi terminado el trabajo por lo que me quede supervisando en silencio esperando que lo sucedido con la viuda de Noe desapareciera lentamente de mi mente.

Una hora después cuando todo el trabajo había terminado Gibbs se acercó con un aviso.

"Capitán, un mensajero llego desde el palacio, la Princesa Elia desea que se reúna con ella" moviendo mis ojos note al mensajero que me esperaba montado en un corcel de arena mientras sostenía las riendas de otro a su lado.

"Entiendo, iré pero primero debemos ver lo del pago, dile al mensajero que regrese con la Princesa y le avise que me tomara unas horas estar libre" asintiendo Gibbs se alejó mientras yo caminaba a la sala de navegación.

Entrando camine hacia uno de los cofres de dinero para moverlo cerca del escritorio, sacando el libro de registro empecé a escribir antes de que Gibbs entrara.

"Listo, el mensajero acepto su explicación, se fue para ir al palacio, probablemente regrese más tarde" asintiendo con calma lo mire dejando de escribir.

"Avísales a los hombres que es hora de que reciban su paga, los capitanes y navegantes primero" asintiendo Gibbs salió para hacer cumplir mi orden.

Al medio día el último de los hombres recibió su paga en las manos dejándome descansar por lo que me levante de mi asiento para mover un poco el cuerpo notando a Gibbs entrar.

"Al fin eso es todo Maestre" tomando un pequeño costal que estaba en el escritorio se lo lance "Tu paga, cincuenta monedas de oro…que, esperabas que no aumentara su paga ahora que la responsabilidad es mayor" saliendo de su sorpresa al escuchar el número de monedas solo me sonrió con alegría.

"Muchas gracias Capitán, puede dejarme los arreglos de los turnos de descanso, puede ir sin más a ver a la Princesa" sonriendo con agradecimiento guarde el libro para salir encontrándome con el mismo mensajero de la mañana esperando cerca del venganza.

"Podemos ir al palacio" asintiendo el hombre me permitió subir al corcel, viendo un leve movimiento noté a Skoll y Hati cerca de nosotros mirándome con atención "…mantengan el ritmo" sin más moví las riendas para girar al corcel.

Sin permitirle al mensajero decir algo hice galopar al caballo siendo seguido por los dos perros sin problemas, en cuanto las calles se despejaron aumente la velocidad la cual los perros lograban seguir a varios metros detrás de mí.

Cuando llegamos a la entrada del palacio no me sorprendió notar que apenas y se encontraban algo cansados y completamente alertas.

"La Princesa lo espera" no me sorprendía encontrarme con Areo esperando mi llegada, sabía que ahora era por mi importancia para Elia que por cualquier peligro para la casa Martell.

"Síganme" ambos perros se acercaron para quedar a mi lado mientras seguía a Areo al interior del palacio.

El camino me resulto familiar en segundos por lo que sabía dónde me estaban esperando Elia y puede que con quien.

El olor a flores fue lo primero que llego a mis sentidos y al de los hermanos pues levantaron las cabezas animados en cuanto salimos a uno de los jardines del palacio donde se podían escuchar algunas voces.

Saliendo a la luz del sol note que Areo se quedó fuera de mi vista mientras veía a las personas que disfrutaban del lugar.

La primera en notar mi presencia fue Elia, quien me sonrió mientras se levantaba de donde estaba sentada, un grito me hizo notar a la segunda persona en notar nuestra llegada.

"¡Perritos!" levemente divertido vi a la pequeña Rhaenys de siete años corriendo hacia Skoll y Hati ocasionando que ambos movieran sus colas notando que la pequeña no era un amenaza.

Viendo a los acompañantes de la pequeña note a su hermano de cuatro años que me miraba con atención mientras se cubría con sus primas.

Obara, Nymeria y Tyene me miraron unos segundos antes de poner su atención en su prima, sin embargo note que había una nueva integrante, una pequeña de piel color caramelo casi de la misma edad que Aegon.

"Un gusto verte Damon" escuchando la voz de Elia una sonrisa apareció en mi rostro mientras la miraba "Veo que los cachorros crecieron grandes y fuertes" mirando levemente a Rhaenys caminar hacia sus primas y hermano note que los perros iban a su lado con calma.

"El gusto es mío Elia, Skoll y Hati crecieron de gran manera con los cuidados adecuados" ofreciéndome su mano sin mirarme note como sonreí divertida por lo que con una sonrisa le bese el dorso sin soltarla al terminar "Veo que tu hermano sigue expandiendo a su familia"

"Si, la pequeña Sarella, pero no es la última, pero primero" perdiendo su sonrisa miro a los niños jugar antes de hablar llamando su atención "¡Rhaenys ven!" la pequeña olvido a los cachorros al escuchar a su madre para vernos.

Mirándome la pequeña bajo la vista mientras se acercaba quedando a unos pasos de nosotros.

"Creo que debes hacer algo con el Capitán Damon" asintiendo levemente la pequeña levanto la vista para verme con leve temor lo cual me molesto, ella era hija de Elia, nunca debería de tenerme miedo.

"-Lamento lo que dije la última vez que lo vi-" aunque su voz salió casi como un susurro pude escucharla, pero Elia no, así que antes de que la reprendiera me arrodille llamando la atención de la pequeña.

"Tranquila Princesa, sé que sus palabras eran por enojo, no necesitas preocuparte" con calma tome sus manos sonriendo, ocasionando que el leve temor desapareciera lentamente "Nunca me podría enojar contigo o con nadie de tu familia, ahora porque no regresas y juegas con los perros".

Sonriendo la pequeña me sorprendiendo levemente al acercarse y abrazarme del cuello durante unos segundos antes de salir corriendo hacia sus primas.

"Serás un estupendo padre" escuchando a Elia me levante para tomar su mano con calma.

"Podemos ver a tus hermanos, me gustaría hablar de algo con los tres presentes" sorprendida por mi solicitud ella se tomó unos segundos antes de apretar mi mano para empezar a caminar no sin antes mirar a la mayor de sus sobrinas.

"¡Obara, estas a cargo de todos hasta que regresemos!" la chica asintió ante la orden de Elia.

"¡Skoll, Hati, protejan!" ambos perros soltaron un profundo ladrido antes de regresar su atención a los niños, mirando a Elia note que me miraba curiosa "Los entrene para que reconozcan ciertos comando en Valyrio".

Asintiendo levemente empezó a caminar, llevándome de la mano, la pequeña caminata fue de unos minutos completamente en silencio mientras disfrutábamos de la presencia del otro.

Llegando a una puerta no se molestó en tocar, abriendo con calma me permitió ver sus hermanos acompañados de una mujer que cargaba un pequeño bulto.

"¡Damon, al fin nos visitas!" sonriendo Oberyn fue el primero en recibir con un gran abrazo ocasionando que Elia riera levemente mientras caminaba hacia la otra mujer "Ven tengo que presentarte a alguien, ya debes haber visto a mi pequeña Sarella" entusiasmado me tomo del hombro para acercarme a su hermana y la mujer que me miraba divertida.

"Te presento a Ellaria Sand mi amante y la madre de mi última hija Elia Sand" Ellaria era sin dudas una mujer hermosa, lo que más resaltaba era sus ojos que me miraban con atención y si no me equivocaba interés.

"Un placer conocerlo Lord Damon" incluso su voz era una atracción para los oídos "Aquí, esta es mi pequeña Elia" moviéndose me permitió ver a la pequeña bebe que dormitaba en sus brazos.

"Solo Damon está bien Lady Ellaria" logre ver que el uso de Lady la divertía pero no comento nada "Es una bebe hermosa…¿me permite?" mirando espere que me respondiera.

"Claro" abriendo los brazos tome a la pequeña con cuidado, el tiempo alejado del pequeño Atlas me había hecho extrañarlo mucho ahora que sabía de su existencia.

En cuanto paso a mis brazos la pequeña se despertó, parpadeando con lentitud me miro, debía ser una vista llamativa, eran pocos los hombres con cabello tan rubio como el mío en Dorne, la pequeña Elia movió sus manos mientras balbuceaba sacándome una sonrisa de diversión.

"No es molestia pero me sorprende verlo ahora Capitán, supuse que pasaría su tiempo con mi hermana" Elia fue la primera en responder ante las palabras de Doran.

"Parece ser que tiene algo que hablar con nosotros, tal vez sea porque no paso a visitarnos en su último viaje hacia Oldtown" sin dejar de ver a la bebe hable.

"No me pude permitir perder tiempo, necesitaba hablar con mi padre lo más pronto posible" dejando a la bebe se la entregue a su madre para mirar a Elia con calma "Tengo un hijo".

El rostro de Elia mostro clara sorpresa pero no tanto como esperaba, sin embargo, la respuesta de Oberyn fue la más obvia.

"¡Bueno, quien lo imaginaria, entonces disfrutas de los placeres de la cama como todos los hombres!" sonriendo camino hacia mí para abrazarme con fuerza mientras reía, al menos hasta que recordó a Elia "…".

Mirandola al rostro se encontró con una mirada seria pero no molesta por lo que me soltó riendo en voz baja.

"Aunque no soy tan eufórica como Oberyn, si me encuentro sorprendida" asintiendo levemente continúe.

"Yo estaba igual de sorprendido, no me esperaba encontrar un hijo…pero me hizo feliz, más de lo que puedo explicar" mirando a todos note que sonreían pues entendían la emoción.

"Es único no es así, saber que tienes un hijo" Doran sonrió levemente mientras hablaba "Me sentí igual el día que vi por primera vez a mi pequeña Arianne y fue igual con sus hermanos Quentyn y Trystane".

"Así es, pero también me di cuenta de que corría peligro, mi padre solo piensa en su legado pero no en su familia, viaje a verlo ya no me podía dar el lujo de ignorarlo" todos incluida Ellaria asintieron por mis palabras.

"Y las naves de la casa Hightower tienen que ver con que te dejara navegar lejos de su control" mirando a Doran le di la razón con un movimiento de cabeza.

"Lord Leyton me ofreció un trato que fue perfecto para complacer a mi padre y sin tener que estar atado a su lado" sabía que nadie se enterraría de lo que dijera en su presencia por lo que no contuve mi lengua.

"De verdad me alegro mucho por ti Damon, tener un hijo es de las pocas cosas que disfruto gracias a mi matrimonio con Rhaegar y ahora tú lo disfrutaras" mirando a Elia note que no estaba nada molesta mientras me sonreía levemente contenta.

"Gracias Elia, me alegra escuchar tus felicitaciones" regresándole la sonrisa me quede satisfecho de que ella no estuviera molesta por lo sucedido.

Esa noche…

Mirando la ciudad desde el balcón de la habitación que me habían prestado mi mente solo se encontraba en constante cambio, por el momento Atlas estaba a salvo, mi padre complacido, pero tenía dos problemas que me molestaban incluso más que lo que se estaba preparando al norte de Lannisport.

Un pequeño golpe en la puerta de la habitación me hizo salir de mis pensamientos mientras giraba y hablaba.

"Adelante" abriendo la puerta Elia entro con una vela en mano, gracias a mi vista note a dos lanceros a los lados de la puerta mientras ella cerraba "Elia, un placer verte, pero que haces tan tarde despierta" si no me equivocaba ya pasaba de media noche.

"No podía hablar contigo con mis hermanos presentes sobre algo" dejando la vela en la mesa en medio de la habitación la apago al notar que la luna proporcionaba suficiente luz para caminar sin problemas "Te veías preocupado por mi cuando contaste sobre tu hijo…¿Cómo se llama?".

"Se llama Atlas, y estaba preocupado, no quería que el nacimiento de mi hijo te hiciera pensar que te olvide de alguna manera" caminando hasta mi se paró a mi lado para ver la ciudad "Su nacimiento fue una sorpresa, inesperada pero no una que lamento, sin embargo" hablando en voz baja me interrumpió.

"Aún me amas" viéndome me miro con una sonrisa mientras sus ojos resplandecían levemente "Lo sé, tus ojos te delatan cuando hablas conmigo" moviendo su mano la poso en mi rostro "Brillan, pero no de una forma amenazante, es un brillo que me trasmite todo lo que sientes por mí".

Sonriendo levemente la mire mientras intentaba demostrar mi amor por ella por mis ojos, lo cual logre pues su sonrisa creció mientras su pulgar acariciaba mi mejilla.

"Que tengas un hijo no cambia nada…la última vez que nos vimos no estaba lista para decirlo, mis pequeños eran mi prioridad, pero ahora, sabiendo que están a salvo y creciendo puedo permitirme esto" posando su otra mano al otro lado de mi rostro me hizo bajar el rostro quedando nuestros labios a unas pulgadas "Quiero que nos demos una oportunidad de ser felices".

Sin más me beso con calma, beso que regrese con la misma calma, no era necesario más, ambos sabíamos lo que deseábamos.

Al día siguiente me encontraba en el muelle despidiéndome de Elia mientras la pequeña Rhaenys y Aegon se despedían de los dos perros abrazándolos con fuerza.

"Me alegra ver que mi pequeña acepta más calmada que no se quedaran tus mascotas" sonriendo Elia miraba a sus hijos parada a mi lado.

"Han tenido una buena educación a tu lado" un movimiento desde el Venganza me hizo saber que era momento de irme "Volveré pronto" estaba por besar su mano antes de que me detuviera.

"Cuídate" sin más me beso en los labios lo cual me sorprendió un segundo antes de que le regresara el beso, después de unos segundos nos separamos.

Sonriendo la mire viendo que sabía muy bien lo que significaba que nos besáramos en público.

"Vamos" escuchando la orden los dos perros se alejaron de los niños para caminar a mi lado mientras íbamos al Venganza.

"Felicidades Capitán" escuchando a Gibbs sonreí levemente antes de mirar a la tripulación viendo varias sonrisas.

"Gracias Gibbs" tomando el timón mire a la tripulación "¡Es hora de irnos!" escuchando mi orden todos alistaron el barco logrando que saliéramos en minutos del puerto acompañados de las otras naves.

Noviembre año 287 d. C., Puerto de Pentos.

Mientras veía salir de la sala de navegación a los Capitanes de los barcos bajo mi mando note a uno de los grumetes esperando con calma cerca de la puerta, en cuanto todos salieron le hice una seña para que entrara.

"Capitán, un mensajero trajo esto para usted, decidió esperar cerca del barco una respuesta" tomando la carta que me presento le agradecí mientras salía dejándome solo.

Interesado rompí el sello para leer el mensaje, la carta era corta pero precisa además la persona que la escribió me llamaba la suficiente atención para responderla.

Tomando una hoja en blanco escribí mi respuesta para señarla con cera antes de llamar al joven.

"Nick" escuchando mi voz entro nuevamente a la sala "Entrega esto al mensajero y dile a Gibbs que venga" teniendo sus órdenes el chico salió con rapidez.

Esperando la llegada de Gibbs empecé a escribir los movimientos comerciales sucedidos entre los últimos meses.

"¿Qué necesita Capitán?" después de algunos minutos él se presentó por lo que deje de escribir para mirarlo.

"Voy a ir a la mansión de un Magister, quiero que mantengas todo en orden mientras no estoy, llevare a varios hombres como escolta" Gibbs asintió ante mis palabras.

"¿Puedo preguntar el nombre del Magister?" sin molestarme le respondí.

"Illyrio Mopatis" viéndolo note que estaba levemente interesado pero solo eso, lo cual no me sorprendía, Illyrio era un hombre poderoso en Pentos pero era más conocido gracias a su primera esposa y su relación con el Príncipe de Pentos.

Los que pocos conocían era la relación que el Magister tenía con Varys, eran amigos y socios, lo cual era una posible razón para pedir que lo visitara pero no la única.

Unas horas después me encontraba siendo guiado por un sirviente de Illyrio por las calles de Pentos escoltado por diez de mis hombres, todos sabían que los jaques salían en la noche por la cuidad y aunque era temprano no quería ningún problema por lo cual todos estaban alertas pero sin tocar sus espadas.

La mansión de Mopatis se encontraba bastante cerca del mar, era de un tamaño moderado pero repleta de sirvientes y de Inmaculados, dichos soldados ni siquiera nos miraban mientras se mantenían de pie ante el sol que estaba con fuerza.

"¡Capitán Damon! ¡Bienvenido!" esperándome en la entrada de su mansión el Magister estaba sonriendo mientras me acercaba a él.

"Magister Mopatis, un honor ser invitado a su hogar" sonriendo me invito a entrar por lo que lo seguí.

"El honor es mío Capitán, un hombre con su reputación aun siendo tan joven es increíble" caminando cruzamos la mansión saliendo a su jardín "¿Sería posible que hablemos solos?".

Mirándolo un segundo asentí para hacerle saber a mis hombres que me esperaran cerca de la entrada a la mansión lo cual hicieron.

Caminando nos adentramos en el jardín durante un minuto antes de que el volviera a hablar.

"Debo decir que Varys aserto bien cuando decidió que era lo mejor ayudarlo Capitán" caminando con calma le respondí.

"Me alegra que el decidiera ayudarme, sin su ayuda alguien muy importante para mí hubiera fallecido" soltando un leve suspiro hablo.

"Si, perder a quien amamos es uno de los peores dolores que podemos sufrir, me alegro por usted que no tuvo que sufrir Capitán" de lo que podía recordar del hombre, su primer esposa había muerto por una enfermedad así que sabía de lo que hablaba sobre perder a alguien amado.

"Pero bueno, cambiemos de tema, le diré porque lo invité a visitarme, dígame ¿sabe algo sobre los jóvenes dragones?" levemente interesado le respondí.

Marzo año 288 d. C., Muelles de Braavos…

Viendo a los hombres descargar las mercancías notaba que gracias al tiempo en mar se había formado una clara amistad entre todos, gracias al número de barcos y siendo el Venganza quien dirigía todos los piratas no habían aparecido hasta el momento por lo cual no había ninguna perdida humana.

"¡Capitán, lo buscan!" escuchando el grito gire la cabeza viendo a uno de los hombres señalar a una hermosa y bien vestida mujer.

Caminando con calma llegue a ella notando que la mayoría de los hombres que la rodeaban la miraban sin intentar disimular algo que no parecía molestarla.

"¿En qué puedo ayudarla?" sonriendo con elegancia ella me respondió.

"Mi señora desea verlo" eso me intrigo levemente, estando cerca de ella y notando a los hombres que la cuidaban a unos metros sabía que estaba hablando con una acompañante de cortesana.

"¿Y puedo saber el nombre de su Señora?" su sonrisa creció levemente mientras me respondía.

"Bellegere Otherys, la Perla Negra de Braavos" el nombre ocasiono que muchos de los hombres que estaban escuchando se sorprendieran dejando de moverse mientras sentía sus miradas sobre mí, dejando de verla gire mi rostro viendo que varios de ellos eran mis hombres.

"Sigan trabajando" escuchando la orden ellos regresaron a su trabajo por lo que ignore a los demás viendo a la mujer "Es un honor ser llamado por la Perla Negra, ¿desea verme ahora o más tarde?"

"Ella desea que sea ahora" asintiendo levemente mire a uno de mis hombres pidiéndole que buscara a Gibbs.

"Solo debo dar unas órdenes y podremos irnos" ella asintió levemente sin perder su sonrisa.

Varios minutos después me encontraba en una pequeña barca muy hermosa mientras navegábamos hacia una de las partes mas elegantes de la ciudad, nuestro destino resulto ser una hermosa mansión fuertemente resguardada.

"Vengo con el invitado de mi señora" habiendo dejado mi yelmo en el barco los soldados en la entrada no tuvieron problemas para cruzar miradas conmigo antes de dejarnos pasar.

El interior de la mansión era igual de hermoso que el exterior, la decoración me recordaba a la vista en la casa Hightower, no había duda de que los rumores sobre lo que costaba estar con las cortesanas era más que cierto.

"Mi señora, aquí esta su invitado" habiendo llegado a una puerta cerrada la joven obtuvo una respuesta que era fácilmente escuchable.

"Déjalo pasar Esme" la ahora llamada Esme abrió la puerta haciéndome seña de que pasara por lo que camine sin problemas entrando a una hermosa habitación con una gran ventana desde donde podía apreciar un hermoso estanque rodeado de flores.

Sin embargo lo que más llamó mi atención fueron las dos mujeres que estaban esperándome.

Nunca había visto a Bellegere Otherys pero sin duda la mujer mas joven era la famosa Perla Negra de Braavos, su hermosura era comparable a la de su hermana, siendo la única diferencia la ropa mas elegante que usaba y su piel más clara.

Dejando de verla mire a la otra mujer quien para mi sorpresa parecía ser una versión mayor de Bellomara sin haber perdido algo de belleza.

"Mis señoras" inclinándome levemente les mostré el respeto que se merecían, pues su posición en esa ciudad era de prestigio.

"Capitán Damon Lannister, es un placer conocer a alguien con su creciente reputación" incluso la voz de Bellegere sonaba hermosa a los oídos "Me gustaría presentarle a mi Madre Bellonara Otherys la antigua Perla Negra de Braavos".

Eso explicaba el parecido con Bellomara, no cabía duda de que las mujeres de descendían del Indigno eran hermosas.

"Mi señora, es un honor estar ante ustedes, pero me pregunto ¿Cuál es el motivo?" Bellegere solo me sonrió con gracia mientras su madre me respondía.

"Ambas teníamos curiosidad por conocer al hombre que logro embarazar a Bellomara" su respuesta no me ocasiono la sorpresa que ellas debieron esperar pues solo pude cerrar los ojos levemente antes de sonreír "¿Lo esperaba?".

"No, pero no es la primera vez que me entero de que soy padre así, al parecer los métodos para evitar los embarazos no funcionan cuando estoy involucrado…¿Qué paso con el bebe?" no conocía lo suficiente a Bellomara para tener una idea de lo que haría al estar embarazada.

"Mi hermana viajo hasta aquí para tener a su hijo Capitán, por su estilo de vida no lo llevaría con ella, así que el pequeño se quedó con nosotras" así que tenia un segundo hijo, eso me provocó un pequeña sonrisa, que ambas notaron "Es mas que obvio que desea conocerlo ¿verdad?" su pregunta me ocasiono una sonrisa mayor mientras le daba la razón.

Llamando Esme le pidió que buscara a su sobrino mientras su madre me hablaba de nuevo.

"Mi hija no nos conto como se conocieron, usted podría darnos más información Capitán" asintiendo ante el pedido de la mujer le empecé a contar la historia terminando en el momento que Esme regreso con un pequeño niño de piel color caramelo en brazos.

"Aquí esta Capitán, su nombre es Dylan Otherys" el niño miro a su tía antes de mirarme con los mismos ojos dorados que su hermano llenos de curiosidad, Esme lo bajo mientras se quedaba a unos pasos de mi por lo que me arrodille sin dudarlo "Dylan, el es tu Padre, Damon Lannister".

Sonriéndole con calma mire al pequeño que lleno de curiosidad miraba mi rostro mientras jugaba con sus dedos, armándose de valor después de mirarme por otros segundos hablo.

"Hola" era mas que obvio que el pequeño no sabia que hacer al estar frente a mí.

"Hola Dylan, es un gusto conocerte, veo que tienes curiosidad por mi ojo, puedes preguntar lo que quieras" dando unos pasos me miro con más atención.

"¿Duele?" pasando mi dedo por la cicatriz le respondí.

"Antes si, pero ahora no, solo es un recuerdo de que debo tener cuidado mientras lucho en el mar" la ultima palabra lo animo pues termino de acercarse para mirarme con una sonrisa.

"Mar, me gusta el mar" si mis cálculos no eran incorrectos tenia dos años pero sin duda era tan especial como su hermano.

"A mi también, ahora mismo tengo veinte barcos a mi mando" ese numero era gigantesco para un niño pues me miro con una emoción correspondiente a si hubiera dicho mil barcos.

"¡Wow! ¿¡Puedo verlos!?" ante su pregunta mire a Bellegere.

"¿Puedo llevarlo a que las vea?" ambas mujeres se miraron un segundo antes de que Bellonara le sonriera a su hija quien me miro un segundo después.

"El es su hijo Capitán, mi hermana y usted no viven una vida para criar a un niño, pero ambos lo aman, eso lo podemos ver, llévelo con usted, dos de nuestros guardias lo acompañaran mientras este a su cuidado" asintiendo mire a Dylan antes de abrir los brazos para cargarlo.

Para mi alegría el pequeño se pegó sujetándose de mi cuello por lo que sosteniéndolo me levante ocasionando que soltara una pequeña risa, parecía animado por la altura.

"Con permiso" dando un último saludo empecé a salir siendo seguido por Esme quien hablo con dos guardias mientras los miraba desde unos metros.

Minutos después nos encontrábamos regresando a los muelles por lo que Dylan estaba muy emocionado viendo todos los barcos.

"Mira hijo, esos" señalando los veinte barcos repletos de movimiento a lo lejos continúe "Son los barcos que están bajo mi mando" era posible que no entendiera la frase bajo mi mando pero al ver los barcos su emoción creció.

"¡¿Podemos acercarnos?!" riendo levemente asentí mientras la barca tocaba tierra, sosteniéndolo con firmeza empecé a caminar divertido por como todo llamaba su atención.

En cuanto mis hombres me vieron todos me saludaron con gritos lo cual emociono más a Dylan.

"¡Bienvenido Capitán!

"¡Lo esperábamos para celebrar!"

"¡Únase a nosotros!"

"-¡Wow!-" Dylan miraba a todos los hombres mientras se animaba por el ambiente alegre.

"Mira, ese es el barco que llevo yo" llegando al Venganza se lo mostré ocasionando que se animara al verlo .

"¡¿Puedo subir?!" riendo asentí para subir al barco mientras saludaba a los hombres que curiosos miraban al pequeño antes de lograr ver sus ojos ocasionando que se sorprendieran.

"Capitán, bienvenido…¿El pequeño es quien creo?" viendo a Gibbs note que ya sabia quien era el niño en mis brazos, así como los hombres a nuestro alrededor.

"Este es Dylan, mi hijo, Dylan Lannister" al escuchar mis palabras los hombres se quedaron en silencio unos segundos antes de que todos soltaran gritos de emoción asustando un poco a Dylan que se pegó más a mí.

"¡Felicidades Capitán!"

"¡Tiene un hijo, Felicidades!"

"¡Así se hace Capitán!"

"¡Debemos celebrarlo!"

Saludando a los hombres antes de que empezaran a festejar en mi nombre camine entre ellos llegando al timón ocasionando que Dylan se calmara mientras se emocionaba al ver donde estaba.

"Mira Dylan, desde aquí guio el barco" el pequeño se separó levemente de mi cuello para tomar el timón con ambas manos mientras sonreía

"-Genial-" mirándolo levemente solo pude sonreír lleno de felicidad al verlo emocionado.

"Así es hijo, es muy genial" escuchándome me miro sonriendo antes de abrazarme mientras enterraba su rostro en mi cuello.

"Gracias" su tía y su abuela lo habían criado muy bien si a su edad agradecía por voluntad propia.

"De nada hijo, de nada" ignorando los gritos de mis hombres mientras festejaban en mi honor solo me quede ahí disfrutando de tener a mi segundo hijo en mis brazos contento con mi vida, sin olvidar que ahora debía esforzarme mas para mantener lo que tenía y sin dudas de que haría lo necesario para lograrlo.

Extra…

Febrero del año 284 d. C. un mes después de salir de Myr rumbo a Pentos…

Abriendo los ojos con lentitud sonreí levemente mientras ignoraba las lágrimas que me salían de los ojos, volteando note que el sol aun no salía por lo que levantándome con calma me empecé a vestir.

Saliendo de mi camarote salude a varios hombres que estaban intercambiando turnos, saliendo a la cubierta camine hasta el mástil saludando a Cotton quien me regreso el saludo mientras lo dejaba en su puesto y me paraba a unos metros de él mirando hacia el mar.

Fueron horas las que pase en mi posición y no fue el inicio de la salida del sol lo que me saco de mis pensamientos y recuerdos, si no la voz de Gibbs.

"Capitán, ¿todo está bien?" escuchando la preocupación en la voz del viejo marinero sonreí levemente mientras lo miraba de reojo.

"Si Maestre Gibbs, solo tuve un hermoso sueño que me trajo recuerdos" siguiendo con mi admiración del inicio del amanecer note que no se había movido "Perdone si es grosero Maestre, pero ¿Su Madre sigue con vida?".

Sin mirarlo esperaba su respuesta, no importaba la que fuera, solo quería saber algo de mi segundo al mando.

"Nací como muchos otros en el Lecho de Pulgas Capitán, huérfano" asintiendo levemente seguí mirando el mar "…¿Por qué lo pregunta Capitán?".

"Hoy es el día del Nombre de mi hermano Tyrion al igual que el día que mi Madre falleció" escuchando el sonido de pasos inquietos continúe "Soñé con ella, tan hermosa como siempre, me estaba enseñando a leer, fue un recuerdo" sintiendo las lágrimas empezar a salir de mis ojos continúe.

"Me pregunto, estará contenta con que viva mis sueños, o me miraría con reproche por abandonar a mi hermano con mi Padre" el sol por fin salió por completo dejando una imagen muy hermosa "Me gustaría saberlo, no importaría la respuesta".

Los dos nos quedamos en silencio, yo llorando sin hacer ruido y el posiblemente sin saber que decir, eso hasta que lo supo.

"…No puedo decirle cuál sería su respuesta Capitán, pero estoy seguro de que ella desearía que usted fuera feliz sin importar nada" dejando de ver el mar me voltee para mirarlo con una pequeña sonrisa.

"Gracias Maestre Gibbs" regresando la sonrisa los dos empezamos a caminar, el día empezaba y debíamos aprovecharlo.