12 de Febrero.
Akane miró casi con miedo el calendario en la cocina de su casa. Desde que entró al club de Raimon una de sus tradiciones había sido preparar chocolates para el equipo para el día de San Valentín, y este no iba a ser una excepción.
En la tarde del día anterior se había excusado con el equipo para ir a comprar los ingredientes que iba a necesitar para hacer una cantidad tan grande de chocolates, había dicho que se sentía un poco enferma, por lo cual el entrenador la envió directo a casa. No podían permitirse que alguno de los jugadores se enfermara, por lo cual ahora se encontraba en la cocina de su casa, lista para preparar una buena cantidad de chocolates.
Su madre le había dicho que le iba a dejar sola en casa para que pudiera trabajar tranquila mientras ella iba a hacer algunas compras para la semana.
-Espero que este si sea el año en que le vas a decir a aquel chico cuan loca te trae-
-Mamá! Eso no va a pasar…-
-Si ese chico no te quiere, se lo pierde, ¡mi hija es la más bella de todas! -
Su madre siempre le había recalcado lo hermosa que era, pero no es como si ella se lo creyera, las madres siempre decían esas cosas de sus hijos.
Esperando que su madre saliera de casa de una vez por todas, puso manos a la obra, este año había decidido hacer unos cuantos chocolates con rellenos, de fresa porque sabía que todos gustaban de esta.
Había terminado bastante tarde, su madre le había ayudado a empaquetar las bolsas y a decorarlas con un lindo listón de color azul con bordes amarillos; había recorrido varias tiendas buscando esa cinta.
Fue rápidamente a alistarse para irse a dormir cuando recordó que en el fondo de la nevera se encontraba una bolsita diferente al resto, con bastantes chocolates con un relleno diferente al resto, de caramelo, y un listón de color violeta.
-Quiero hacerlo… - Susurró antes de dormirse.
-Akane! Akane! – Cuando iba cruzando las puertas de la escuela durante esa mañana se encontró con Midori corriendo directo a ella.
-Mido-chan! – Caminó hacia ella con una sonrisa en el rostro.
-Por favor dime que sabes hacer algún tipo de pastel de chocolate-
-uh? Sí, creo que conozco algunas recetas…- Akane miró a su amiga confundida, ¿Por qué querría ella cocinar algún pastel?
-Por favor ayúdame, hice una apuesta con Nishiki… Yo si soy capaz de cocinar ¿sabes? – Ahí estaba la razón, no era muy normal que su amiga saliera de la nada a preguntarle algo tan extraño como eso.
-Claro que si Mido-chan, si quieres podemos preguntarle a Aoi-chan y lo hacemos con ella – En verdad sabía que Aoi probablemente quisiera hacer algo como eso, le gustaba cocinar y preparar cosas para esas fechas.
-Bien! Voy a esperarla aquí, tu ve a la sala de club, no quiero que el idiota ese se enteré de nuestra idea –
-Esta bien, no tarden mucho Mido-chan – Akane sabía que deberían estar en la sala del club desde temprano, por lo que camino rápidamente, quizás podría avanzar un poco del trabajo que debían hacer antes de que empezara el entrenamiento.
Por mientras se iba a dedicar a preparar las botellas con agua y las toallas mientras todos los chicos llegaban directo a cambiarse.
Cuando habían pasado al menos 30 minutos desde que llegó, supuso que sus amigas ya no iban a aparecer.
Mientras tomaba fotografías sintió que su teléfono vibró.
"Akane-san, lo siento mucho, Midori-chan me distrajo y como ya es tarde no sabemos si llegar al entrenamiento, por favor discúlpanos con el entrenador y esperó que no sea tan difícil para ti!
Pd: Midori-chan dice que te lo compensará"
Akane suspiró, no estaba acostumbrada a estar tan sola ahí, por lo que rápidamente se acercó al entrenador a contarle lo sucedido, obviamente iba a inventar alguna excusa para que sus amigas no fueran regañadas.
-Akane-san? Aoi no va a venir? – Tenma se había acercado a ella durante un pequeño descanso solo para preguntarle eso.
Akane realmente se preguntaba por qué ellos no estaban juntos aún.
-No, me acaba de decir que tuvo un inconveniente con Midori-chan, por lo que probablemente no van a llegar ahora. – Akane sonrió levemente ante la mueca que el nuevo capitán había puesto en su rostro. -De todos modos, Tenma-kun, ¿por qué no vinieron juntos hoy? –
-Ah, es que me dijo algo de que tenía algo que hacer en la mañana, y que era mejor que me adelantara. –
-Ya veo… -
Luego de esa pequeña charla, Tenma había vuelto con el equipo para seguir el entrenamiento, había aprovechado de contarle al resto que al parecer las otras dos chicas no iban a aparecer durante la mañana.
Akane había escuchado claramente como varios de los chicos habían demostrado cierta decepción al no ver a ambas chicas ahí, pero no le dio importancia del todo.
Después de todo, todos eran amigos ahí dentro… ¿No?
Al pasar el tiempo durante el entrenamiento, Akane estuvo de acá para allá corriendo, llevando botellas de agua, tomando fotografías, tomando tiempos, anotando datos importantes.
Recordaba que alguna vez Otonashi-sensei le había contado como una de las antiguas manager del Raimon había estado bastante tiempo de manager sola, y que nunca había tenido problemas. Ella también podía hacer eso.
¿Cierto?
Pasando los minutos Akane llegó a comprender que ella no tenía tanta resistencia física como lo había pensado, tener que correr de un lado para otro la tenía bastante cansada.
Cuando por fin pensó que podría sentarse a relajarse un rato, tuvo a tres sombras en frente de ella mirándola fijamente.
-Uh… Akane-san? - Levantó la mirada rápidamente encontrándose con Tenma, Shindou y Tsurugi mirándola con rostros casi preocupados.
Ahí recordó que debía entregarles los datos del equipo al que próximamente se iban a enfrentar.
-Ah! Tengo el reporte en mi bolso, lo olvidé, ¡en seguida vuelvo! – Caminó rápidamente hacia el salón donde había dejado su bolso, cuando iba nuevamente saliendo del salón con el informe en sus manos se detuvo en seco.
-Realmente se nota cuando Aoi-san no está…- Escuchó a alguien decir. No supo realmente reconocer la voz.
Negó rápidamente con la cabeza intentando sacar esos malos pensamientos de su mente.
Iba bajando unos escalones cuando cayó, se había tropezado con sus propios pies al intentar limpiar sus ojos de aquellas lagrimas involuntarias.
Se levantó como pudo, se sacudió un poco el polvo en sus medias y siguió caminando.
Eres una chica valiente y fuerte, su madre se lo había repetido un millón de veces.
Pero ahora realmente solo quería irse a su casa y llorar en los brazos de su familia.
-Aquí, recopilé toda la información que encontré y un resumen de lo que Otonashi-sensei me había enviado antes…- Le había costado un montón de fuerza que su voz no se quebrara, y otro montón haber podido caminar sin demostrar que le dolían sus rodillas, las cuales ahora mismo estaban totalmente raspadas, sus medias rotas, con sangre.
-Yamana? Qué te suce- Tsurugi iba a hablar cuando escuchó como alguien la llamaba a lo lejos, aprovechó el llamado para salir corriendo evitando la pregunta.
Cuando el horario del entrenamiento terminó, Akane corrió a lavar y ordenar todo lo que habían utilizado, dando por finalizado su trabajo de esa mañana.
Cuando por fin pudo sentarse en su pupitre tranquilamente, recordó con vergüenza como Midori le había gritado en medio del pasillo preocupada de ver la sangre en sus rodillas.
Y mientras Aoi la acompaño a la enfermería para poder limpiar sus heridas, Midori se quedó regañando a los chicos por no notar las heridas de la chica antes, o si lo hicieron, por no ayudarla cuando correspondía.
-Midori-san, estábamos demasiado ocupados como para notarlo…- Akane lo había escuchado a lo lejos, otra vez no pudo reconocer la voz.
Para este momento, pensaba que la voz estaba en su cabeza.
Estaba tan desconcentrada de su clase, que no notó cuando el maestro se había acercado a ella para preguntarle por su tarea.
La había olvidado en casa.
Con vergüenza aceptó el regaño que le llegó durante ese periodo, mientras sus compañeros de clase la veían y en susurros decían lo torpe que era.
Cuando las clases al fin terminaron, inició el entrenamiento de la tarde.
Y con la cabeza gacha escuchó los comentarios hacia sus amigas.
-Midori-san, realmente se nota cuando no estas por acá -
-Aoi-chan, no vuelvas a faltar! –
Ocultó su rostro tras su cámara, su fiel amiga.
Akane solo quería ir a casa.
Apuesto a que nadie pensaba que realmente iba a llegar el día en el que iba a editar mis fics.
Pero aquí estoy!
Espero realmente que esta vez si pueda terminar este fic. Ni siquiera sé si alguien realmente va a leer esto jaja.
Anyways, quería recordar que este fanfiction no tiene una pareja definida, y ni siquiera sé si lo enfocaré en algún romance o solo en las experiencias de Akane.
Si tienen opiniones espero leerlas uwu
Saludos!
