¿Qué pasa cuando pierdes la esperanza?
¿Cuándo tu mente llega al punto límite?
¿Cuando dices "hasta aquí"?
El tema de las emociones humanas es algo demasiado complejo. ¿Qué tan profundas son realmente? Como seres humanos estamos programados para ver por nosotros mismos, mejorar nuestras condiciones de vida y adquirir una posición social; encontrar un trabajo mejor remunerado, tener sueños, metas de corto y largo alcance, entre un sinfín de cosas. Hasta ahí la cosa es normal ¿Pero que pasa cuando logramos lo que nos propusimos? ¿La cosa puede cambiar? O una mejor pregunta sería ¿Qué pasara cuándo ciertas delimitantes modifiquen nuestros planes? Ahí es donde el tema se torna bastante complejo.
Porque el modo de pensar del ser humano siempre está en un constante cambio.
Todos los seres humanos seguiremos teniendo numerosos problemas y no nos sentiremos satisfechos aunque logremos nuestras metas. De esta forma, nunca habrá una paz interior que llegue ser auténtica y duradera a menos que se aventure en una búsqueda constante para buscar la felicidad y nuevos objetivos.
Buda afirmaba que la felicidad no se encuentra en el exterior sino en nosotros mismos. Para Aristóteles la felicidad es una actividad de acuerdo a la virtud. Platón creía que el crecimiento personal y el fruto de la satisfacción conseguida a través de los logros era como se alcanzaba la felicidad. En resumen el hombre que es feliz vive bien y obra bien…
¿Pero qué tan cierto era eso?
El ser humano a lo largo de su vida decide dar constante importancia de tomar muy en cuenta al presente, ya que de esa forma dependería como seria su futuro, y de no perder la esperanza de que en la medida viva un presente a conciencia, tener la seguridad y la esperanza de encontrar un excelente futuro.
Pero aunque varios filósofos opinen de forma diferente acerca de la felicidad, es cierto que la mayoría o todos coinciden en una delimitante que va de la mano y representa la antítesis de dicho concepto.
"Sufrimiento"
Un concepto mucho más complejo y variado. Al haber sufrimiento en la vida el ser humano se da el caso de que puede perder la fe e incluso si se empuja hasta el límite el individuo puede llegar a cuestionar el motivo porque sigue está vivo. Muchos filósofos describen como esto como una fase trágica por el cual el hombre se verá obligado a pasar por su vida trayendo consigo más emociones negativas como la angustia y desesperación ya sea por la pérdida de la vida o separación de la pareja o persona amada, la muerte de un ser querido, el abandonar o ser abandonado, pérdida de una propiedad o de uno o varios objetos valiosos tanto económico como sentimental, pérdida laboral, pérdida de nivel económico o de influencia social.
Pueden ser diferentes desenlaces y escenario pero al final eso es sufrimiento, que de esa forma se puede manifestarse en miles de síntomas que afectan psicológicamente atraves de otro sentimiento y/o enfermedad bastante compleja.
"Depresión"
Un efecto colateral causado por el sufrimiento, un hundimiento vital en el que se sufre por vivir. Donde el afectado poco a poco, encuentre las cosas como irrelevantes y se cuestione por qué y para qué existe en realidad, afecta la mente de forma tal, que presa del terror, aquel que la sufre pierde la esperanza y con ella, la voluntad. Y se refugia en la peor de las opciones:
La muerte.
Ken Kaneki era un ejemplo viviente de los conceptos mencionados, pues a pesar de todo los lujos que obtuvo gracias a su esfuerzo laboral, el logro de haber sido promovido a investigador de clase especial asociado a una edad muy joven y que en cierto modo había logrado asegurar su futuro y conseguido una buena posición económica por arriba del estatus QUO, representaba perfectamente el pensamiento vacío y de insatisfacción por la que el ser humano experimenta a lo largo de su vida, donde a pesar de haber conseguido sus logros y metas, todo eso pierde total relevancia.
Tras haber soñado lo suficiente, se dio cuenta de lo cruel que puede ser la vida. Y siendo honestos saber que viviste en un engaño orquestado por aquellos que destruyeron tu hogar y lo que conocías es un sufrimiento inimaginable.
Todo ser humano experimenta felicidad, una cátedra impuesta por diferentes ramas de la filosofía y en cierta forma demostrado de forma científica, ¿Pero cuando fue la última vez que Ken Kaneki fue feliz?
Desde niño nunca supo el verdadero concepto de amor. Su madre era un ejemplo de ello. Una madre es la primera persona en nuestras vidas en enseñar y brindarnos amor, una madre está siempre y por siempre al cuidado de sus hijos; Pero la madre de Ken fue un tipo diferente de lo que se supone debe ser una madre amorosa. Fue una mujer de carácter endeble y débil que no supo decir No. Una mujer frustrada que por cualquier motivo lo golpeaba hasta cansarse, y una mujer patética que lo abandono por mantener a la sanguijuela de su hermana que lo único que sabía hacer era estirar la mano para recibir dinero.
¿Porque permitía recibir malos tratos? Porque ella tenía la ideología de "ser lastimado a lastimar a los demás" ideología que le transmitió; por eso Ken se convirtió en una persona tímida y retraída que creyó que estaba mal querer algo y que ser pisoteado por los demás era lo correcto. Siempre se preguntó que se sentiría poder satisfacer aunque sea el más inocente capricho, se preguntó cómo sería el amor de una madre, como sería enamorarse de alguien, como amar a esa persona especial, procurarla. Quizás eso era una forma de experimentar esa emoción a través del amor que nunca recibió.
Tal vez por esa razón, quedo encantado por el trato amable y cariñoso que Rize le brindo, un trato que Ken de alguna manera deseaba y ambicionaba con locura. Claro que el joven tímido y retraído inconscientemente superpuso el ideal de mujer o más bien lo que deseaba que su madre fuese en realidad. Quizás era la primera vez que en su miserable vida podría ser feliz, de no ser porque aquella joven de aspecto amable y atento tenía otras intenciones…
Quizás pudo haber sobrevivido a ese trágico destino pero era más que seguro que esa mujer trajo más desgracia a su vida.
Y por ende descubrió otro mundo en el proceso, uno más cruel y despiadado en el cual se vio obligado a sobrevivir a toda costa.
Anteiku, fue el lugar que llamo hogar. Un lugar donde fue aceptado en su nueva condición como Ghoul, donde criaturas como él trataban de pasar desapercibidos en medio de una sociedad retrograda que buscaba darles caza hasta hacerlos desaparecer, claramente ellos eran superiores, pero los humanos normales había logrado crear las armas para combatirlos y darles caza. La CCG, era la organización que el gobierno había creado como contra medida para aquellas criaturas que gustaban de antropofagia. Y los investigadores eran sus heraldos, los encargados de cazar a los enemigos de la humanidad hasta su extinción para así asegurar que supremacía humana reinara en el mundo.
Aun así fue capaz de llevar una existencia casi tranquila y normal, fue por eso que de alguna manera le dio las fuerzas para protegerlo sin importar el sacrificio que tuviera que hacer. Nunca se imaginó que sus acciones tendrían la suficiente fuerza como para repercutir en el mundo, que de alguna manera buscó la compensación necesaria para que el joven pagara.
¿Pero cuanta compensación debía seguir pagando? ¿Que tanto le debía a la vida?
Aogiri fue la respuesta, la contraparte de Anteiku y también donde Ken Kaneki supo de antemano que el mundo era una completa mierda, donde su cordura se iba rompiendo a través del juego enfermo de uno de sus miembros hizo que el joven se cuestionara muchas cosas a traves de las alucinaciones como medida para no perder por completo la cordura y precisamente gracias a una de ellas, por fin pudo comprender que lo que sentía por su madre era nada más que un profundo resentimiento.
Y ahí fue donde lo comprendió, la respuesta era sencilla. Debía enterrar al chico tímido y retraído que solía ser. Debía sacar al exterior toda la crueldad y odio que tenía guardados por años.
Debía lastimar a los demás antes que ser lastimado
¿Estaba equivocado por pensar de esa forma? No, eso era lo correcto… y se sintió jodidamente bien. Contemplar a Yamori gritar de dolor y suplicando piedad entre lágrimas fue un deleite, casi llegando éxtasis… eso definitivamente debía catalogarse como una forma de felicidad ¿No?
Que equivocado estaba.
Tras su tortuosa experiencia en esa habitación supo que debía hacer algo al respecto para garantizarles un futuro a sus amigos, para ello debía hacerse más fuerte, debía forjarse su propia reputación; con esa idea abandono el lugar que consideraba su hogar, decidió ir al frente, obtener poder y encarar a la CCG para que los dejase en paz. Claro que decirlo era una cosa lograrlo era otra, pues claramente fracaso en su cometido. Fue entonces cuando le conoció por primera vez, fue la primera vez que vio a la muerte de frente.
Arima Kishou era sin duda la fuerza de la naturaleza que se oponía a los Ghoul, el depredador que la naturaleza había preparado como verdugo de aquellas criaturas que no debían existir, el ejemplo perfecto de que sin importar que tan fuerte te hayas vuelto habrá alguien que te supere. ¿Pero porque le permitió vivir?
¿Acaso sintió compasión por considerarlo un ser patético?
Nunca supo la respuesta, como tampoco del porque le permitió vivir como Haise Sasaki.
Aquellas dos palabras eran el nombre de una mentira, de la cual el ghoul de un solo ojo considero verdad; su "yo verdadero" vivía aprisionado en su mente temiendo desaparecer. Pero como Haise vivía una vida normal, tenía nuevos amigos y subordinados; un trabajo estable y sobre todo dos figuras a las que podría llamar "padres". Era una hermosa mentira, un rol que disfruto en su momento, a pesar que tras esa nueva mascara que portaba, tuvo que cometer actos atroces en contra de los que alguna vez fueron sus amigos y aliados.
Cada batalla que libró en nombre de CCG, cada vida que sesgo como "Haise", ayudaron a romper las ataduras de contenían a su yo verdadero, cuando por fin consiguió recordar, se había dado cuenta del enorme daño que había causado y supo de antemano que cada acto que había hecho hasta ahora había sido un error.
No había marcha atrás en la cadena de errores y mentiras que había realizado con respecto a su situación como investigador, solamente le quedaba buscar la manera de enmendar la situación de alguna forma. Fue momento de poner sobre la balanza que era importante para él, nombres como Kuki Urie, Saiko Yonebayashi, Tooru Mutsuki y Ginshi Shirazu aparecieron en su mente; nombres que no debían de tener un peso en comparación de aquellos que valoraba en su pasado pero que al final lo orillaron a cometer una acción completamente arriesgada.
Debía hacer algo para compensar nuevamente sus errores.
Fue entonces que preparó el escenario de su último acto como Haise Sasaki y regresar al mundo como Ken Kaneki. Sabiendo el destino que le esperaba a Hinami, fue así como trazo con lujo y detalles su último trabajo y su acto de redención.
Tras haber dejado a la pequeña Fueguchi en uno de los pasillos, avanzaba con calma hacia la zona donde su maestro y superior se encontraba combatiendo con el grupo invasor que había llegado, al mismo tiempo que recordaba lo mucho que la vida le había quitado, eso fue lo que le dio la suficiente valentía para hacer lo que tenía que hacer.
En el preciso instante, en que Yomo-san iba a ser ultimado, Ken hizo acto de presencia plantándole cara a la persona que considero su padre, no como Haise Sasaki, si no como Ken Kaneki. Ónix contra Ónix, maestro contra alumno, padre contra hijo. El momento había llegado.
El momento de morir con estilo.
―Kaneki ―Musito Touka sonriendo de forma entrañable para su gusto y tratando de llamar la atención de Ken ―.Nos vemos luego.
―Eso es cruel de tu parte Touka-chan ―Pensó con cierta amargura al escuchar los pasos de sus amigos alejándose del lugar. ―. Ya no habrá… una próxima vez.
Sí, quizás Touka motivos de sobra para sonar cruel, pero él se lo tenía más que merecido por abandonar Anteiku sin ninguna explicación. Fue bueno conocerla, con sus virtudes, defectos y esos arrebatos de agresividad, por un efímero instante pensó que quizás estaba mal en su decisión, pero nada más solo un efímero instante, su decisión ya la había tomado. En definitiva, Touka tenía razón. A fin de cuentas solo era un bastardo egoísta que se esconde tras las faldas de un héroe trágico queriendo ganar más poder con el pretexto de proteger a los demás.
E irónicamente una vez más iba a abandonarla… esta vez para siempre.
―Esto me trae recuerdos Arima-san ―La voz de Kaneki sonaba tranquila a pesar de estar enfrentando a quizás la muerte misma.
El aludido solo lo observaba estoicamente mientras veía como se quitaba su chaqueta negra, dejando a relucir sus marcados músculos.
―En estos momentos debes arrepentirte por haber tomado esa decisión ―suspiro el ex investigador hablando con una extrema parsimonia mientras se quitaba las gafas.
Arima se mantuvo en silencio ante las palabras vacías de su antiguo discípulo e indudablemente su "hijo", la animosidad entre ambos era similar, por un lado Ken no deseaba esta batalla, era un sentimiento que solamente había aflorado cuando se enfrentó por primera vez a Amón, pero esta vez la situación era completamente diferente en todo los sentidos.
El compartía un lazo con la persona con la que combatiría a muerte por segunda ocasión, "Haise" de alguna manera aún continuaba dentro de él, estaban presente los recuerdos de cuando portaba esa mascara que el "Shinigami de la CCG" le había otorgado. Pero recordó la cosa más importante que Kishou Arima la había enseñado, jamás hables con los Ghoul y el haría lo mismo con él, tal vez era la mejor idea para sobrellevar la carga de esta pelea.
―Quisiera darme el lujo de disculparme por actuar como un hijo malagradecido. ―Con pesar vio como Arima tensaba los músculos dispuesto a enfrentarlo sin rechistar ―,Pero sé de antemano que no me vas a perdonar.
Como era de esperarse Arima no dijo ni una palabra y alzaba su quinque para iniciar su cruenta cacería. Ken no pudo ocultar una escueta sonrisa, al menos sabía una cosa, que Hinami y Touka estarían a salvo. Solo bastaba darles un poco de tiempo para que ellas pudieran escapar.
Con ese pensamiento, pronto su kakugan se manifestó en su ojo izquierdo, seis extremidades aparecieron en su espalda baja. Arima miraba impasible aquella transformación, un deje de decepción apareció en sus facciones, se acomodó los anteojos como si la amenaza frente a él fuese tan peligrosa como lo sería un ghoul de clase C.
Tras los primeros embates Narukami se había quedado sin carga, la arrojo lejos y empuño IXA apuntando al ghoul desertor. IXA emitía un aura de siniestra, se sentía en el ambiente, pero incluso una quinque de menor rango en las manos del Segador de la CCG, emitiría la misma aura. Al ver que el investigador se lanzaba al ataque sin rechistar Ken supo que prueba definitiva que su maestro y padre le había puesto había comenzado.
Encorvándose levemente el Ghoul de un solo ojo se preparó para detener la estocada con sus seis extremidades. Arima Kishou atacaba sin tregua, misma acción que Ken imito con su kagune, tras un intenso intercambio de golpes, los cimientos de la fortaleza de Cochlea comenzaron a estremecerse. Acortó la distancia que había entre ellos dos sus rinkakus trataron de cortar la carne del investigador con ferocidad y brutalidad, solamente para ser detenidos por el filo del quinque de Arima, Ken no se mostraba sorprendido por la férrea defensa de su mentor, decidió variar sus ataques con la experiencia ganada con sus prácticas que sostuvo tanto con el como con Akira Mado. Dos de sus rinkakus se afianzaron sobre los barrotes de la protección de aquel puente para simplemente hacer que el joven volara por el aire mientras que los otro cuatro extremidades se endurecieron en extremo como si fuesen lanzas, gracias a la aceleración sus tentáculos, se clavaron en el metal, pero desgraciadamente su padre previo ese movimiento alejándose de con rapidez, a distancia que el Segador había creado fue recorrida por el mismo hombre.
Kaneki estaba sorprendido y sobre todo abrumado por la inminente respuesta de Arima, el investigador mantenía una expresión tranquila, cosa que su discípulo decidió imitar, pero sus facciones se tensaban traicionándolo. Los rinkakus dieron varios latigazos para tratar de lastimar al investigador, el filo de IXA se movió a velocidades vertiginosas rechazando cada golpe que el hibrido trataba de dar sin éxito, y en ese mismo instante Ken probo nuevamente su filo, no había tiempo para doblarse del dolor pues el segundo ataque fue tan veloz que el primero, dos rinkakus fueron arrancados pero fue suficiente para que su cabeza no fuera perforada.
Mientras caía del puente supo la diferencia entre ambos era bastante clara. Ken sabía que no había nada ni nadie que detendría a su maestro, lo confirmo cuando observo que él también se había lanzado del puente para continuar con la contienda. Era admirable que a pesar de estar en caída libre Arima continuaba atacando formidablemente con una tranquilidad inhumana, Ken comenzaba a ponerse nervioso le costaba mucho esfuerzo defenderse mientras que su oponente parecía danzar atraves de sus ataques.
El monstruo que debía ser Ken Kaneki en esos instantes mostraba más humanidad que el humano llamado Arima con sus habilidades que lo hacían un monstruo.
Tras caer en un campo de flores y guardar distancia con su verdugo, sopeso sus oportunidades. Todavía no era el momento de desaparecer, todavía no, debía resistir. Suspiro tratando de aclarar su mente; Había notado una cierta irregularidad en la defensa de su maestro quizás podría usarlo para lanzar un golpe significativo, pronto sus extremidades empezaron a agitarse con violencia, señal que el siguiente ataque será devastador… o eso parecía porque al momento de lanzarse al ataque de repente sintió de repente como sus piernas habían sido cercenadas de un solo tajo.
"Tomate esto con seriedad"
Tirado en el piso como un gusano y escuchar esas palabras de Arima cargadas con desdén, supo que la realidad volvió a jugarle una mala pasada. Apretando fuertemente los puños maldijo su situación ¿Hasta cuándo dejaría de equivocarse?
Irónico, ese era el pensamiento del Ghoul de un solo ojo al mirar a su alrededor, en el punto más bajo de Cochlea, admirando el campo de flores, recordó que fue el mismo escenario donde lo derrotó la última vez, su cuerpo estaba totalmente despedazado. La quinque IXA destruida en su totalidad y las grietas que estaban presentes en el quinque "búho" era evidencia de que realmente Ken había dado lo mejor de sí en esta pelea, era una lástima que su mentor fuese esa clase de persona metodista que sabía cómo superar con su fuerza y habilidad a sus oponentes.
Aun así no pudo evitar sentir algo de nostalgia.
Arima había sufrido heridas leves. Esta era la primera vez en la historia que un ghoul lo había herido de esa manera, al contemplar el estado de la quinque que había usado por primera desde que se fabricó sintió orgullo por el pequeño logró que su discípulo había logrado en esos dos años que estuvieron juntos.
Tal vez no fue tanto desperdicio de tiempo como un principio había creído.
En silencio el Shinigami se acercó hasta encontrarse de pie frente a él. Su rostro se mostraba impasible y estoico como si ese acto no hubiese tenido importancia alguna, pero el deje de tristeza aparecía levemente en los ojos del albino. Sin decir nada alzo levemente lo que quedaba de esa quinque para tratar de eliminar lo que tal vez fue su único error.
― ¡Arima–san! ―Un sujeto irrumpió en el lugar, entrando como desesperado a la plaza principal y avanzando hasta el herido investigador con urgencia.
― ¿Qué quieres? ― el investigador no se dio la vuelta manteniendo su atención en el moribundo ghoul que estaba tirado frente a sus pies.
― ¡Un grupo de desconocidos nos está atacando! ―Le informó alarmado y lleno de pánico.
No hubo más explicaciones, una parte de las instalaciones explotó por completo frente a sus ojos, haciendo añicos su supuesto material indestructible. La fortaleza comenzó a congelarse. Como la invasión de los ghoul en la base en la que se encontraba se había encargado de diezmar a la mayoría de los investigadores, no había nadie que pudiese contrarrestar aquel grupo que venía entrando.
― ¡Tiene ordenes de salir de aquí! ―Al notar la desesperación en el investigador de menor rango fue así como desvió su mirada ―.Más prisiones están siendo atacadas.
Aquel hombre no lo pensó dos veces, tomó del brazo al cegador de la CCG y comenzó a correr en dirección a la zona de escape central en donde un helicóptero de la CCG ya los esperaba.
Kaneki escucho el pánico en todos y contemplo las enormes flamas alzándose con sus colores naranjas y rojos por todos lados, los agentes de la CCG caer uno a uno frente a él y los sobrevivientes correr de un lado a otro sin saber qué hacer. Pero entre todo el caos, pudo notar la presencia de un chico, quien portaba una chaqueta oscura escolar y tenía el cabello castaño, lo más llamativo de todo era su brazo derecho que tenía un guante rojo metálico con una esfera verde en el centro de la mano. No sabía quién era, pero había algo en su expresión que le recordaba a alguien en especial.
―¡Aquí hay un herido! ―El muchacho gritó, dirigiéndose rápidamente al cuerpo en el suelo―. ¡Kiba, Koneko-chan sigan a esos bastardos y no dejen que escapen!
Los mencionados a pesar de no mostrarse muy convencidos asintieron y volaron con presura tras Arima y sus hombres.
― ¡Oh carajo! ―El castaño se hincó al lado de Kaneki, observándolo con pánico y alteración. Kaneki alcanzó a toser un poco y entonces Issei notó que el chico que estaba tendido en aquel campo de flores, solamente era el torso ya que las extremidades habían sido cortadas―. ¡Resiste, resiste amigo estarás bien! ― Le prometió, mirando de un lado a otro sin saber qué hacer, apretando fuertemente la quijada ante el panorama tan tétrico que se mostraba frente a sus ojos.
― ¿H…Hide?―habló Kaneki de manera forzada, llamando la atención del joven castaño. ―. ¿E-eres t-t-tu?
― ¿Hide? ―Cuando estuvo a punto de preguntarle quien era esa persona, Kaneki repentinamente volvió a vomitar sangre.
Issei quedo en shock. Respirando copiosamente tras esa bocanada que le restaba más de su líquido vital carmesí, Ken volvió a tomar aire, no sabía para cuanto más le alcanzaría la vida.
―El… rey… de un… ojo...―Tosió, ensuciando el brazo de Issei con la sangre que se derramó entre sus labios, pero este sólo lo sostuvo de la cabeza con más fuerza.
Issei no sabía qué hacer, ese joven estaba sufriendo mucho y aun así ni con el twilight healing de Asia podría salvarlo.
― ¡¿El rey?! ¡¿De qué hablas?! ― Issei pidió más información, y Kaneki, se obligó a permanecer con vida.
―Aogiri… el rey... ―El ex segador negro miraba a la nada, mientras que su cuerpo empezaba tener pequeños espasmos.
―No hables… ―Dijo con pesar el castaño mientras apretaba fuertemente los dientes.
Asia había llegado para curar a Kaneki quien sentía su muerte muy cerca.
―El rey… esta… entre ellos… por favor… ―Rogó, mirando posando esos ojos vacíos en la figura de Issei ―… por favor… de…tenlo.
―Issei-san... ―La ex monja hablo con un tono de voz apenas audible, dándole a entender al sekiryuutei que prácticamente no había nada por hacer para salvar a ese joven.
Issei comprendió el panorama, tomo ambas manos de la joven rubia y las bajo lentamente deteniendo la magia de Asia en el proceso, lo único que podían hacer por el joven, era acompañarlo en sus últimos minutos de vida.
―No te preocupes ―Respondió suavemente ―… yo me haré cargo… lo prometo…
Sin embargo, Kaneki tocando la agonía, encontró en esa voz y personalidad del castaño el rostro de quien le resultaba parecido, la única persona que lo había salvado de su soledad, la única que se atrevió a hablarle justo cuando ningún otro niño lo hacía, la única luz que había aparecido en ese mundo lleno de mierda, y sin más la menciono confundiéndose entre sus delirios.
―H… Hide, f-fi… f-finalmente... te encontré―Issei frunció más el rostro al escuchar aquel nombre, era claro por la mirada perdida carente de cordura y la voz ansiosa indicaba que esa persona era muy importante para ese muchacho.
―Sí, me encontraste―El castaño se inclinó y tomo su cabeza con mucha delicadeza sosteniéndola firmemente ―, y ahora no voy a dejarte.
―Gracias... H-hide ―Issei sintió un nudo en la garganta cuando los ojos del joven que cada vez perdía su color le miraron con cariño, sin más remedio asintió correspondiéndole con una amarga sonrisa. ―me hiciste… mucha, mucha falta…
Asia derramaba lagrimas debido a los delirios del pelinegro además la situación era demasiado trágica para ella. El dolor se podía notar las palabras del ghoul, algo que hizo que sus labios titubearan, queriendo parecer maduro y capaz de controlar la situación el castaño asintió y tomo su hombro para reconfortarlo. En señal de su difunto amigo superpuesta en el sekiryuutei éste comenzó a derramar lágrimas cargado de sentimientos de nostalgia y culpa que llevaba arrastrando por años enteros, por mirar una vez más ese rostro que dejó morir hacía muchos años, sabía que a pesar de todo siempre estaría para él.
―Si yo hubiera… llegado a tiempo tu no… ―Dejó salir entre un par de labios secos y grietados, soltando lágrimas que desfilaban sin fin al mencionar aquellas palabras que nunca tuvo el valor de decirlas ―. ¡Por favor perdóname! Si tan solo yo…
―No te preocupes, todo está bien…―Le respondió Issei con voz apenas audible evitando a toda costa sucumbir, como si él fuese aquella persona ―.No fue tu culpa.
― ¿N-no lo f-fue? ―los dos demonios notaron que la mirada del ex investigador había perdido su luz.
― ¡NO! ―Le respondió el castaño para que el joven dejase de sufrir en sus últimos momentos―. ¡NO LO FUE!
Y lo hizo justo a tiempo, pues tras una sonrisa melancólica Kaneki dio su último aliento. Finalmente las lágrimas habían cesado, al igual que su pulso.
― ¡N-no!―chillo la portadora del Twilight Healing ― ¡NO TE MUERAS!
Sin poderlo soportar Asia activo su Twilight healing una vez más, se mantenía obcecada en la infructuosa resucitación, hasta que el guante rojo se posó firmemente en su hombro. Levantó la cabeza y miró a Issei, quien le negaba con los ojos cerrados y la cara llena de pesar. La voluntad de Asia desfalleció por completo y pese a saber perfectamente las cosas que contemplaría ahora siendo un demonio ésta muerte le dejó un sinsabor particular y fue incapaz de contener varias lágrimas de dolor.
―¡Issei! ― Rías finalmente llegó junto a Rossweisse y Sona a auxiliar al joven, pero el mencionado negó, indicándole a su ama que no había más que hacer, ya estaba muerto.
Ante la mirada atónita de las mujeres Issei dejó caer suavemente el cuerpo del joven, se puso de pie y miro con odio puro el firmamento.
―¡MALDITOS BASTARDOS! ―Gritó bastante enfurecido.
Estaba a punto de liberar su balance Breaker y salir disparado en dirección al área de despegue, sin embargo la delicada mano de Rias se lo impidió, sin más remedio y observando con frustración, miró la nave elevarse en el aire.
Ajena al alboroto Sona Sitri lentamente avanzo hasta quedarse frente al cadáver del ex investigador, si bien era una escena triste solo sintió un poco de pena por el joven, porque un brillo inusual se asomaba por sus ojos.
―Sona ―La joven pelirroja se acercó con cautela a su amiga de la infancia ―. Hemos estado yendo de un lugar a otro por toda esta ciudad ¿Hasta cuándo vamos a continuar con esto?
La heredera del clan Sitri noto la inconformidad en las palabras de la pelirroja, sabía bien que no se sentía cómoda con la incursión pero eso no era mucho de su interés. Un breve momento de silencio ocurrió, noto el caos que reinaba en la prisión, a un castaño que se sentía impotente por lo que acabo por presenciar, la ex monja siendo consolada por Rossweisse… y nuevamente al joven que estaba tendido frente a ella.
―Ya no es necesario continuar Rias, ―respondió ella con su característico tono taciturno para después sonreír con satisfacción ―. Ya encontré lo que buscaba.
Tras esa inverosímil frase Rias Gremory observo a su amiga con un poco de aprensión sin decir nada la heredera del clan Sitri se inclinó al lado del cuerpo del joven, un círculo mágico apareció en el suelo y ante la atónita mirada de los presentes la heredera desapareció junto con el joven.
—Oye… ―Un pequeño Hide de siete años de edad, vestido con un short y una playera amarilla con negro se acercó sonrojado y nervioso en la orilla de un parque de juegos en medio de un hermoso atardecer, se atrevía a preguntar―. ¿Tú eres ese niño que siempre anda leyendo libros en la escuela verdad?
La pregunta tomó desprevenido el pequeño Kaneki, quien abandonó su relajada postura y bajo su libro de golpe. Miró al con mucho nerviosismo, quizás era otro niño que también lo molestaría.
— ¿E-esta m-mal? —Hide le sonrió tranquilizando un poco al chico tímido. —No quise decir eso. ―el chico rápidamente se sentó junto a él. ―.Me mude recientemente aquí por lo que no tengo amigos, ¿quisieras ser mi amigo?
El chico estaba nervioso, nunca antes le habían preguntado eso, por lo general en su escuela era molestado por otros niños más grandes que él, cada día que pasaba siempre hallaban la forma de humillar al pequeño Kaneki, ya sea tirando sus libros al escusado o humillándolo en frente de todos los niños de formas comúnmente usadas por los abusivos del colegio.
—Etto. E-esta b-bien – el pequeño Ken mostraba un poco de vergüenza ante la petición pero no pudo ocultar su alegría
— ¡Genial! ―Hideoshi no pudo evitar esbozar una sonrisa de alegría, tanto así que el efusivo joven tomo una de sus manos mientras se presentaba formalmente—Mi nombre es Hideoshi, Hideoshi Nagachika ¿Y cuál es el tuyo?
—K-kaneki. Ken Kaneki ―El chico unas vez más le sonrió mientras ambos estrechaban sus manos formando así un vínculo muy fuerte de amistad.
—Oye Kaneki… ¿Qué harías si te dieran una segunda oportunidad? ― Hide hizo una extraña pregunta tomando por sorpresa a un mayor Ken Kaneki — ¿La aprovecharías? Todos merecemos una segunda oportunidad.
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—Despierta. ―Una voz suave y monótona voz femenina se escuchó en su cabeza.
Una luz delicada comenzaba a iluminar aquel lugar lleno de tinieblas, abrió pesadamente uno de sus parpados solo para contemplar aquel polvo brillante que estaba materializándose frente a él, Kaneki creía que se trataba de alguna idiotez o algún sueño muy raro, pero entonces fue cuando pudo comprobar de alguna forma que realmente que todo aquel mal rato que paso fue real.
—Despierta. —Una vez más insistió la voz femenina…
La visión de Kaneki estaba aclarándose. La luz era demasiado molesta, poco a poco comenzaba a recuperar la consciencia y súbitamente aquel mundo de tinieblas desapareció por completo.
Cuando por fin abrió los ojos pudo observar a una hermosa joven, aparentemente de la misma edad de Hinami, de cabello negro y corto, y de ojos violetas. Ella lleva un par de gafas de color rojo y el uniforme escolar distintivo de las chicas de la Academia Kuoh. Eso causo extrañeza en el joven ghoul, por el hecho de que esa escuela estaba casi del otro lado del Japón.
—Bienvenido al mundo de los vivos. — Dijo la chica con voz solemne—. Ken Kaneki.
Kaneki intentaba sopesar una y otra vez lo que pasaba a su alrededor, se suponía que debía estar en los confines más profundos del infierno, se suponía que al fin había obtenido la paz que tanto deseaba, de hecho ese fue su maldito plan desde que recobro sus recuerdos, pero entonces.
*¡¿Porque sigo vivo?!*
—¿Quién se supone que eres? —Pregunto sin el más minino tacto en su tono de voz.
La joven no hizo nada, solamente observaba completamente a su nueva torre, ella misma había presenciado todo el alboroto que había ocurrido en las instalaciones de la CCG, evidentemente sabía quién era el, que clase de criatura era y sobre todo por qué le apodaban el segador negro. Las clases estaban a punto de terminar como normalmente pasa en cualquier día normal. Ambos se miraban fijamente tratándose de descifrar todo con la mirada, duraron así más de 5 minutos hasta que alguien decidió ceder. Ajustándose un poco las gafas al fin la chica decidió hablar.
—No deberías dirigirte así a tu ama. —Había un tono de molestia en la voz de la señorita frente a Ken — ¿Acaso no te enseñaron modales?
— ¿Intentas tomarme el pelo? —Kaneki creyó que era una clase de chiste barato y sin gracia, se levantó del pupitre y se dirigió a la salida, se detuvo un instante tratando de comprender lo que sucedía —No sé a qué te refieras con ama… —el ghoul miro de soslayo —, pero si hablamos de buenos modales, lo normal sería que te presentaras.
—ciertamente tienes razón, el error fue mio —la joven se ruborizo por el pequeño desliz que había tenido —.Mi nombre es Sona Sitri y soy tu nueva ama.
El joven investigador ignoro levemente a la jovencita mientras revisaba su cuerpo, noto que sus ropas había sido cambiadas, lógicamente no vestía los harapos que se habían convertido su traje de combate, vestía una camisa negra y un pantalón de vestir y zapatos del mismo color. Ken noto la calidad de las ropas, una de las pocas cosa que Arima le había enseñado aparte de cómo combatir ghoul de manera eficiente era escoger la ropa apropiada para un investigador de la CCG, por eso el valor de las prendas que vestía.
— ¿Sitri? —El pelinegro se mostraba incauto ante esa palabra — ¿Cómo el demonio del Ars Goetia? – Sona asintió suavemente, Ken rodó los ojos en señal de fastidio.
—Esto es bastante hilarante… —Sona levanto una ceja estupefacta mientras que el joven suspiraba—.Esperaba escuchar cualquier tontería, pero esto definitivamente sobrepaso mis expectativas.
Un leve tic se asomó por la frente de ella mientras se acomodaba los lentes.
— ¿Intentas fastidiarme? —Preguntaba ella con una sonrisa tranquila, quizás la sonrisa más hipócrita que haya esbozado en su vida, cosa que noto inmediatamente el joven.
—Quién sabe —Respondió con la misma expresión que había esbozado la Sitri — ¿Tienes algún problema con ello?
Ambos se sostuvieron la mirada de manera retadora.
—Sí, bastante —respondía serena sin ningún rasgo de hostilidad —.Ese tipo de subordinaciones no las paso por alto.
—Qué pena —contraponía el sin ningún interés —, no es algo que me concierna. Ahora si no te importa…
Dejando a la joven sin palabras el ex investigador avanzo a la puerta pero tan pronto iba a salir de ahí algo inusual ocurrió, suspendido en el aire con un brillante azul pálido un extraño símbolo impedía su salida de aquella sala, dio unos paso atrás llevando una de sus manos a la cabeza, tenía la misma amarga sensación de cuando supo que había sido convertido en Ghoul en corta de su voluntad, claro que esa vez era una persona completamente diferente pero ahora la situación era otra.
No sabía porque pero un rictus desagradable comenzó a recorrerle por la médula, la escalera se ennegreció por completo y el iris se volvió de un rojo brillante.
—No sé qué que clase de truco barato estés haciendo y no me interesa saberlo, pero sugiero que te detengas. —Kaneki observaba a Sona con su kakugan.
—No iras a ningún lado. —Respondió la joven de forma monótona. —.Tenemos mucho de qué hablar.
Kaneki observo a la presidenta del consejo estudiantil con una mirada llena de incredulidad y de sarcasmo.
— ¿Hablar? —Le pregunto con voz ácida y carente de emociones. —Yo no tengo nada que hablar contigo.
—Te equivocas —Sona se cruzó de brazos manteniendo su postura de superioridad —, Veras Ken Kaneki tu y yo tenemos mucho de qué hablar.
El segador negro observo como aparecían los miembros del concejo estudiantil uno a uno, a pesar de todo podía ver un atisbo de temor en los ojos de los presentes, en especial de los miembros del sexo femenino, quienes mantenían una distancia bastante prudente, inclusive la vise presidenta se veía algo abrumada de la imponente presencia del nuevo miembro. El ghoul les mandaba una mirada despectiva a los presentes e indudablemente el salón estaba cubierto con un aroma bastante familiar para él. No eran ghouls, pero tampoco humanos, no sabía qué clase de criatura eran y comprendió por qué no podía salir del aula de clases.
—No estoy para juegos—la voz de Ken mostraba era bastante amenazante —, déjame ir… ahora.
—Lo lamento pero eso es algo que no puedo permitir – la joven se mostró tranquila ante la peligrosidad que denotaba su nueva adquisición –, estas confundido y es mi deber como tu ama — Sona camino tranquilamente hasta un escritorio que estaba frente a ella para sentarse sobre el —aclararte ciertas dudas.
El ghoul relajo su postura levemente, el resto de los recién llegados imitaron la acción pero sin dejar de mirar fijamente al pelinegro quien se mantenía atento a sus alrededores, Sona cruzo las piernas dándole un aire de arrogancia y una sonrisa que denotaba su estatus frente al joven, ese tipo de comportamiento estaba crispando los nervios de Kaneki, no era por la evidente falta de respeto que tenía con él, sino que físicamente le recodaba a la Touka de hace dos años. Soltó un bufido de exasperación, ya empezaba a comparar esa joven irrespetuosa con su vieja amiga.
—Típica actitud de las de tu clase —un comentario sarcástico salió de los labio del híbrido mientras miraba discretamente su escote.
—Haré como que no escuche eso – Sona se sonrojo levemente comprendiendo a que se refería su nuevo sirviente —.En fin lo primero que te diré que es que moriste.
Esa última revelación hizo que Ken diera perdiera levemente el equilibrio, se agarró fuertemente la cabeza, varios flashazos de recuerdos inundaron su mente en ese instante, su respiración se agito y sus ojos temblaban ante la ansiedad de la que estaba siendo presa, miro sus brazos y piernas, indudablemente habían sido regeneradas, pero aun con sus capacidades como Ghoul eso le tomaría bastante tiempo; una risa empezó a salir de su garganta, tal vez estaba en el inframundo y este era su infierno personal. La risa de Kaneki hizo que los jóvenes a su alrededor se mostraran tensos ante la reacción del su nuevo compañero.
—Comprendo —el ghoul recupero la postura mientras su respiración se normalizaba — entonces estoy en un infierno… bastante peculiar.
—Primero dije que moriste – Sona continuaba serena ante el desplante del ex investigador —Mas nunca dije que estuvieras muerto.
— ¿A qué te refieres? – El pelinegro miro fijamente a la joven sentada en el escritorio — ¿Me resucitaste?
—Así es, Ken Kaneki —nuevamente la sonrisa en el rostro de Sona hizo su aparición —.Lo hice porque vi tu potencial como mi sirviente.
La tensión y la temperatura cambiaron de forma drástica alrededor de la figura de Ken Kaneki, pronto la sonrisa de su rostro se borró por completo, camino con lentitud hasta donde se encontraba sentada Sona, olvidando toda delicadeza en su persona tomo del cuello del uniforme a la que debía ser su salvadora, el resto de los jóvenes se tensaron preparándose para arremeter contra del Ghoul, pero una simple mirada de la joven de lentes les hizo desistir de cualquier acción.
— ¿Tu sirviente eh? —El ghoul miraba con despecho a los ojos violáceos de Sona — ¿No crees que ya te estás pasando de lista?
—En absoluto —de nueva cuenta la superioridad en las palabras de la joven hizo acto de presencia —.Yo soy la heredera de la noble casa Sitri, una de las 72 familias fundadoras de la inframundo y un demonio de clase alta.
— ¡Suficiente! –El pelinegro se molestó por las palabras de la joven – ¡Los demonios no existen!
— ¿En serio? —Sona ladeo la cabeza mientras sonreía con cierto encanto — ¿Cómo explicas la barrera que no te deja ir? — Ambos sostuvieron las miradas uno contra el otro — ¿Piensas decir que es tecnología de la CCG? —La arrogancia en la voz de la Sitri continuaba molestando al ghoul—. O tal vez que dirás que esto es un Kagune.
De la espalda baja de la joven brotaron dos alas de murciélago negras, un leve deje de sorpresa y la repentina aparición de aquella extremidades extra hizo que soltara a la chica, dio unos pasos hacia atrás, pronto noto que el resto de los jóvenes a su alrededor imito la acción de Sona Sitri, Kaneki se dejó caer al suelo, visiblemente perturbado por la situación enferma en la que estaba metido.
—Como te dije anteriormente —Sona se arregló su uniforme mientras se acercó al perturbado joven —.Moriste hace unas horas, tu cuerpo estaba prácticamente destrozado y diste tu ultimo respiro en esos momentos —la suavidad con la que narraba los eventos enfermaron en demasía al joven arrodillado —, hace poco tiempo la facción demoniaca se enteró de la existencia de los Ghoul en el mundo, – Ken puso atención en las explicación de Sona —.También sabemos que cada día el número de tu especie se va reduciendo y se puede considerar en peligro de extinción, no sabemos si son una evolución natural de la humanidad o una mutación – el ghoul miraba fijamente al rostro de la joven – y como sabrás tú especie llamo nuestra atención.
— Y no pudieron dejar pasar la oportunidad —Kaneki miraba con seriedad —, para hacerse de unos cuantos sirvientes.
—Exactamente— sonrió la joven complacida —, tienes una capacidad cognitiva muy por encima del promedio.
La frialdad en las palabras de Sona enervó por completo la sangre del ghoul pero logró disimularlo. Ken comprendió la intención de la joven demonio y claramente lo vio como una aberración, no hubo necesidad de más charla, en menos de un segundo dos extremidades tan rojas como la sangre emergieron de la espalda baja del ghoul apuntando de forma amenazadora a la presidenta del consejo estudiantil. Dicha acción encendió la alarma de los otros sirvientes de ella y en cierta forma sus nuevos compañeros.
—Es un gran plan, un brillante plan que idearon lo admito—La ira estaba manifestándose en las acciones del antiguo investigador —, es una pena que hayas ignorado que algo así podría pasar.
— ¿Porque la hostilidad? – A pesar del evidente peligro Sona no se mostraba asustada — ¿Acaso no es peor ser constantemente cazados por la CCG? —Kaneki abrió levemente los ojos pero sus dos extremidades extra se mantenían firmes — los quinqués son muy valiosos en el mundo humano y también en el mundo sobrenatural, las armas que nacieron de sus cuerpos con bastante codiciadas, es como si ustedes fueran elefantes y rinocerontes, cazados y destazados por su marfil. —Ken apretaba los puños por la cruda verdad —, en nuestro caso, contarían con nuestra completa protección, ya no tendrían que preocuparse por la sociedad ni por la CCG.
—No quieras manipular las cosas —Todo el cuerpo del híbrido se tensaba —.Prácticamente seriamos esclavos de ustedes… ¡Eso es mucho peor que morir!
— ¡Un pretexto sin sentido! —Después de ese pequeño exabrupto la Sitri cerró sus ojos ignorando completamente el arrebato del ghoul —. Deberías saber que lo mejor que les podría pasar a ustedes es formar parte de nuestras filas.
Ante esta última oración Kaneki apretó fuertemente los dientes y los puños.
—La otra cosa que debes saber es que las otras facciones habían decidido intervenir para borrarlos de la existencia —La joven se volvió a acomodar sus lentes —, pero gracias a nuestra intervención, se pudo postergar esa acción.
— ¡Oh! ¡Que amable de su parte Ojou-sama! —Espeto con sarcasmo — ¿Deberé postrarme ante usted como muestra de agradecimiento?
—Si lo quieres ver de esa manera por mi está bien—un segundo par de extremidades nacieron de la espalda de Ken —, después de todo renaciste para servirme.
Esa última palabra oración taladro en cada rincón de su mente, el joven había pasado por alto la "milagrosa" manera en que había sido devuelto al reino de los vivos, pronto empezó a atar cabos para comprender su situación actual, solamente necesitaba confirmar algo antes de dar el siguiente paso.
— ¿Qué fue lo que me hiciste? —Pregunto cambiando su tono de voz.
El cambio repentino de personalidad fue sorpresivo, la tranquilidad en las palabras del ghoul hizo que la pelinegra de cabello corto parpadeara confundida.
—Te reencarne como un demonio de clase baja —la joven explicaba con calma —. Era la única manera de devolverte la vida. Desde este momento y por el resto de tu existencia me perteneces como mi leal sirviente.
—No me jodas —Sona se sobresaltó por el insulto del ghoul — ¿Qué te dio el derecho? – un nuevo par de rinkakus hicieron acto de presencia — ¡¿POR QUÉ TE TOMASTE EL LUJO DE DECIDIR TAL COSA?!
—Espera un momento... —Saji se atrevió a hablar llamando la atención del joven —Deberías de estar feliz de estar en este mundo con una nueva vida.
Sin ninguna advertencia, Genshirou Saji salió volando vertiginosamente hacia una de las paredes, el resto miro mudo como su compañero y amigo golpeaba con fuerza la pared de aquel salón, Ken ni siquiera miro al chico quien con dificultad trato de comprender que había sido golpeado, Sona apretó su mandíbula al mirar como uno de los rinkakus estaba donde segundos atrás se encontraba su peón, cuando su hermana le dijo que mantuviera cuidado con su nuevo sirviente comprendió la razón de sus palabras. El ghoul frente a ella era peligroso, aun teniendo a toda su corte reunida la habilidad del joven frente a ellos era mucho mayor que la suma de toda su fuerza.
—Tal vez tengas razón… pero tal cosa no aplica conmigo —Esa frase hizo que todos en el salón tragaran saliva —, hay personas que anhelan desaparecer del mundo —Ken bajo la mirada agotado — pero supongo que eso no te importo en lo más mínimo —los ojos del ex investigador se colocaron sobre Sona —. Pero no pude conseguirlo —los seis rinkakus se colocaron amenazantes sobre la figura de Sona
— ¡Tranquilízate! —Tsubaki se interpuso entre ama y sirviente – ¡Sé que suena arbitrario pero debes de entender que la situación puede ser mejor!
Ken apretó los dientes, pasaron unos cuantos minutos y Sona pudo notar que los puños de él temblaban. De repente el ghoul de un solo ojo empezó una pequeña risilla, silenciosa apenas audible para luego tornarse en una risa maniática, enferma, demente; para todos los presentes que le veían reír de esa forma, fue una experiencia algo traumática.
— ¿Qué puede saber al respecto una esclava sin voluntad como tú? —Comenzó a acercarse lentamente a la vise presidenta, quien estaba preparada por si una vez más decide atacar la nueva torre de Sona.
— ¿De qué hablas? —Sonrió con sorna ante la pregunta de Tsubaki. — ¡Explicate!
—No es tan difícil saberlo, lo veo con claridad, solo eres un esclava sin ningún valor, una pieza reemplazable —Tsubaki al igual que los presentes apretaron los dientes por las palabras del Ghoul —que pena me dan…
Sona Sitri no pudo evitar abrir sus ojos tanto como pudo ante tales palabras Justo cuando estaba a punto de decir algo otra de las jovencitas quien no pudo soportar los insultos
— ¡TU BASTARDO HIJO DE PUTA!—La voz de Meguri fue lo suficientemente fuerte para que el ghoul la pudiese escuchar —SI VUELVES A DECIR ALGO…
— ¿Qué harás? —Pregunto retador mientras se acercaba amenazante a la joven quien quedó paralizada—dime, ¿Que vas a hacer?
No pudo evitar titubear por un momento, esa mirada de desquiciado psicópata plasmada en los ojos del nuevo miembro le hizo sentir escalofríos, pero reunió el valor suficiente para hacer aparecer un maletín de círculo mágico, al mismo tiempo el sonido del arma que emergió del portafolios hizo que abriera los ojos por completo, como no hacerlo cuando contemplas de nueva cuenta la antigua arma que usaste cuando fuiste un ex investigador.
— ¡V-VOY A H-HACER QUE TE ARREPIETAS POR LO QUE DIJISTE! —Gritó Meguri muy molesta, alzando los brazos en posición de guardia mientras empuñaba la quinque.
—Interesante juguete que te robaste —Meguri abrió los ojos en señal de sorpresa —, veamos qué tan buena eres para manejarlo.
Sin poder soportar más Meguri había decidido a atacar al ghoul con la quinque, quien sin mayor esfuerzo era detenido por los tentáculos rojos
— ¿C-cómo pudo anticipar mi golpe a esta distancia?—La conmoción del caballero de Sona era representada en una fiera mueca de dientes apretados.
Los rinkakus restantes se tensaron y emitieron leves chispas. Al ver lo que estaba a punto de hacer el ghoul, Tsubaki invoco su no dudó en atacar. En cuestión de milisegundos se escuchó un poderoso estruendo, el impacto fue igual de monstruoso que el anterior. Tsubaki salió despedida en retroceso a una velocidad increíble dando vueltas sin control y golpeando con su cuerpo un estante de libros que se encontraba en el salón en cuestión.
— ¡Arrg! ¡D-demonios! —De entre sus dientes apretados, salían pequeñas gotas de sangre.
La mirada del ghoul nuevamente se posó en Meguri.
— Por tu postura, supongo que prácticas alguna disciplina que implica el manejo de espadas —Observo con desdén a la chica quien se mantenía en posición de guardia mientras temblaba levemente, los rinkakus ahora apuntaban a Meguri de forma amenazante —, cierto, ¿En dónde nos quedamos?
Comprendiendo que la situación se había salido de control, los miembros restantes de la corte de Sona se posaron al lado de Meguri y rodearon al ex investigador.
—Supongo que era de esperarse que las cosas iban a terminar así. —Trono su cuello de un lado a otro —.En fin, que se le ha de hacer… Como cortesía de mi parte, les daré la ventaja de atacar primero.
— ¡Suficiente! – La voz de la joven noble hizo que todos le miraran fijamente — ¡Deben de guardar calma... no es necesario una confrontación innecesaria entre ustedes.
Ken miró con molestia a Sona, estudio cada mensaje que su cuerpo mandaba, descubriendo que era verdad sus palabras, se agarró la cabeza exasperado, no podía creer el terrible atolladero en el que estaba metido y mucho menos lo estúpido que resultaba. Demonios rondando en el mundo, tenía que tragarse esa realidad nuevamente.
—Tomate tu tiempo para tratar de aceptar tu situación —la heredera de los Sitri se dio la vuelta para irse —. De momento pasaré por alto tu agresión en contra de nosotros... Pero la próxima vez no seré tan tolerante.
— ¡CÁLLATE! —El ghoul tomó el escritorio con una mano arrojándolo hacia la ventana — ¡NO HE DICHO QUE ACEPTABA SERVIRTE!
—No tienes opción- —Sona miro de soslayo —Alégrate por tu nueva vida.
Cegado por la ira, los rinkakus arremetieron contra la figura de Sona Sitri, de la nada emergieron varias espadas del suelo deteniendo el avance de las extremidades del ex investigador, caminando casualmente la figura de una pelirroja atravesó la puerta del salón, la mirada que le dirigió a Kaneki fue de desaprobación completa, no necesito ser un genio para comprender que la nueva persona era alguien de la misma naturaleza que los chicos allí reunidos, un segundo grupo se fue reuniendo alrededor del ghoul híbrido, suspiro con molestia al notar que la mayoría de los miembros de ambos grupos eran mujeres.
—Te dije cientos de veces que era mala idea reencarnarlo como tú Torre —la pelirroja hablaba con cierta molestia —. Eres terca Sona
—Solo lo dices porque tú no lo puedes tener – Una sonrisa de autosuficiencia adorno el rostro de la heredera—, es una lástima que yo me quedará con el premio.
—Si tú lo dices – ambas jóvenes conversaba ignorando al joven ghoul – Deberías de reprenderlo por sus actos.
—Hay que ser pacientes, es normal que este molesto —de alguna manera había cierta empatía en esas palabras —.No todos reaccionan igual
Kaneki apretaba sus puños al ver como el par ignoraba por completo su situación, pero sobre todo por las palabras dichas por la joven de lentes ¿cómo tenía la osadía hablar de el como si fuera un premio que hay que ganar? sin decir nada golpeo cada una de las espadas que escudaban a Sona, la pelirroja se sorprendió por la repentina acción, con fuerza el ghoul acortó la distancia entre él y el par de jóvenes, una pequeña jovencita albina se interpuso entre él y el par de demonios. Ignorando la apariencia de la pequeña, usó sus rinkakus para sacarla del camino.
La sorpresa fue doble ante la acción, la primera fue que no tuvo reparo en ignorar la apariencia de la chica y la segunda fue con la facilidad con la que apartó a Toujo Koneko de su camino.
Una de las dos cosas que más molestaban a Rias Gremory era que lastimaran a sus sirvientes, la segunda era un secreto y Ken Kaneki había logrado enfurecer a la joven, pero también al grupo que la rodeaba. Sona intentó calmar la situación pero inclusive sus propios siervos se abalanzaron sobre el ghoul.
Pronto la pared del salón se rompió en pedazos, la figura de una joven voló por los aires, detrás de ella y cubierto por el polvo de los escombros salió el autor de tal destrucción, Tsubasa cayó pesadamente al suelo, mientras que Kaneki salía del gran boquete caminando con toda la calma del mundo
Dentro del salón las tambaleantes formas de aquellos jóvenes estaban sorprendidos por lo irreal que era la fuerza de ese joven. Momentos atrás todos los demonios se habían molestado por el trato que la pequeña Torre de Rias había recibido por parte del ghoul, creyendo que podían cobrarse tal insulto, el grupo de Rias y el los miembros del grupo de Sona trataron de someter sin éxito al perpetrador. Con gráciles pero también brutales movimientos el joven ghoul fue el que sometió al numeroso grupo.
Las primeras en caer fueron Tomoe Meguri y Xenovia Quarta, quienes atacaron a Ken con sus espadas, pero la dureza del Kagune logró resistir la potencia de Durandal y el filo de Yukimura 1/3 de la caballero de Sona, una vez descolocadas por la sorpresa fueron golpeadas con fuerza por el kagune, las siguientes fueron Hanakai Momo y Kusaka Reya; Aun cuando ambas eran excelentes alfiles, se vieron sobrepasadas por la velocidad que usó el ghoul sobre ellas, golpeando sus abdómenes con sus puños, no esperaban que una Torre fuese tan rápida para reaccionar, pero una vez que el aire abandonó sus cuerpos cayeron al suelo abatidas.
Yuuto Kiba aprovechó la distracción e invocó su Sword of Betrayer, con rapidez rompió la distancia que le separaba del su oponente, el problema con era que Ken estaba acostumbrado a combatir con oponentes más rápidos que él, así que la ventaja de Kiba se esfumó cuando el joven intercalaba sus propios puños y patadas con el uso de sus extremidades extra, solo una patada en las costillas fue suficiente para dejarlo fuera del juego. Gasper por su parte no sabía si unirse a su compañero pero al notar como este era abrumado con la habilidad del ghoul intentó detener el tiempo de Kaneki, quien sintió como sus nervios se crisparon al sentir la amenaza provenir del pequeño damphir. De alguna manera logró cegarle al tomar a una desprevenida Tsubasa y arrojarla contra la pared destrozándola. Todo eso ocurrió en un lapso corto de tiempo.
Rias estaba anonadada, mientras que Sona se mostraba complacida por las habilidades de Kaneki, puede que para los ojos de la pelinegra la situación era bastante complicada por no decir peligrosa, pero le sorprendió que su nueva adquisición fuera tan hábil e implacable a la hora de pelear. Por un instante miro a la única persona que no había realizado ninguna acción en contra del ghoul, Ruruko estaba más preocupada por la salud de Genshiro que por tratar de defender el honor de la torre de Rias.
—Por cierto, Rias —la calma en la voz de Sona sacó de la sorpresa en la pelirroja —¿Dónde está tu otra torre?
— ¿Eh?... Ocupada con unos exámenes – la Gremory ladeo su cabeza confundida por la extraña pregunta-
— ¿Y tú otro alfil y tú peón? —Rias entrecerró los ojos tratando de comprender lo que tramaba su amiga de la infancia
—Están en club —la joven contesto de manera monótona —No entiendo tus preguntas
Con la sonrisa en los labios, Sona simplemente negó con la cabeza, la situación era de la más interesante, un solo demonio había sometido a dos séquitos completamente compenetrados, sabía que algunos demonios se especializaban en diferentes estilos de combate para los rating games, alguien como su nueva torre dejaría en alto su nombre en los registros del inframundo, solamente necesitaba tranquilizarlo un poco y negociar con él.
—No me arrepiento de reclutarlo —el pensamiento de Sona era un poco desubicado ante la situación —.Muéstrame un poco más Ken Kaneki
Issei estaba un poco preocupado por el joven que había sido rescatado por Sona Sitri, pero más que nada por la impresión que dejó el tipo en la mente del Sekiryuutei, nunca había visto morir a alguien de esa manera, había decidido olvidar sobre su muerte y en el caso de Asia logro superarlo con el trato de la rubia. Cuando el resto decidió ver qué pasaba con el nuevo siervo de la Sitri decidió quedarse atrás para ordenar sus ideas, aún se preguntaba quién era el "Rey de un solo ojo", debido a la preocupación e importancia que el joven había imprimido en sus palabras. Asia quien estaba caminando a su lado decidió que lo mejor era acompañarlo, aunque ella también sentía curiosidad por ver al nuevo aliado y compañero; para ella era más importante el castaño a su lado.
—Issei-san, ¿En qué piensas? —El joven alfil estaba preocupada por el rostro que tenía el Sekiryuutei
—Sobre lo que dijo ese tipo – el futuro rey del harem se mostraba preocupado – .No dejo pensar en ese "Rey de un solo ojo"
— ¿No se referirá a Odín-sama? – La portadora del Twilight Healing ladeó la cabeza un poco confundida.
—No creo que sea eso, Asia —Issei se rasco la cabeza un poco al notar lo tonto que era pensar que se trataba de Odín
—Bueno, tal vez le puedas preguntar después —la chica sonrío cálidamente mientras que Issei asintió con fuerza
—Tienes razón Asia —El castaño sonrío ante la sugerencia.
La pareja iba tranquila hasta que un enorme estruendo les alertó que algo iba mal, sin decirse palabra alguna, comenzaron a correr en dirección del sonido, fue entonces cuando arribaron al edificio donde debían de estar tanto sus amigos como el consejo estudiantil, lo que vio Hyodou Issei hizo que se molestara completamente, parado sobre una inconsciente Tsubasa Yura, se encontraba el joven que habían sacado de la fortaleza de Cochlea. Asia se llevó las manos a la boca para tratar de ocultar su asombro y terror al notar el Kagune que sobresalía de la espalda baja, el rostro de Kaneki denotaba la molestia que sentía en esos momentos. Detrás de él aparecieron una molesta Rias y una tranquila Sona.
—Kaneki-san, creo que debes calmarte un poco – la condescendencia en la frase de Sona crisparon los nervios del ghoul – no necesito que te enemistes con el grupo de Rias
—¡Sona! – la pelirroja miro molesta a su amiga de la infancia —ya es muy tarde para eso
La mirada desafiante en los ojos de Ken Kaneki, estaba puesta en Sona, no podía evitar sentirse humillado por la actitud que la joven demostraba a pesar de que claramente el ghoul se negaba a aceptar lo que ella dijera. Solamente esperaba que la pelirroja a su lado no actuara de manera imprudente pero conociéndola era de pensarse que eso era imposible.
Decir que la heredera de los Gremory era joven pasional era quedarse corto, el notar como sus queridos siervos fueron rebajados y sometidos de una manera poco decorosa, pico el orgullo que la joven tenía en alto, antes de que Rias alcanzara al segador negro, un relámpago y el filo de una naginata hicieron que la Torre de Sona cambiará de posición.
Tsubaki se había reincorporado del artero y ruin golpe que el ghoul de un solo ojo le había dado, por su parte Akeno se encontraba muy molesta por el daño que profirió a sus kohai, cosa que la sacerdotisa del relámpago no perdonaría fácilmente. La mirada de Sona analizaba la postura que su sirviente estaba poniendo, llevo una de sus manos a sus lentes en voz baja comentó la posible estrategia que utilizaría su Torre.
—Primero someter a Akeno, para evitar que lo sorprenda con sus relámpagos – Sona mantuvo su atención en Kaneki.
—Ara… Ara —Akeno no ocultaba su molestia pero su sonrisa indicaba que disfrutaba la situación —.Eres muy malo, ghoul-chan… debería castigarte por tu mal comportamiento.
—Agradezco tu preocupación —el ex investigador respondió con tranquilidad —, pero no soy fanático del SM.
—Es una lástima —la reina de Rias fingía tristeza al mismo tiempo que hablaba con un tono provocativo —. Y yo que pensaba tratarte con delicadeza.
—Me disculpo por no ser muy cooperativo —el ghoul miro con frialdad mientras sus rinkakus apuntaron en la dirección de la sacerdotisa.
La hija de Baraquiel, empezó a lanzar rayos a quemarropa, ignorando por completo el lugar donde se encontraban, Ken comenzaba a moverse con rapidez dificultando la puntería de la sacerdotisa, Rias, Sona y Tsubaki miraban atónitas la habilidad del joven ghoul, demostrando que podía adaptarse con facilidad al oponente enfrente de él. Una cualidad de los relámpagos era su dificultad en predecir su trayectoria debido al complicado comportamiento de los arcos eléctricos, pero Kaneki tenía experiencia de sobra al enfrentarse a la Narukami de Arima, experiencia que fue demostrando al notar la desesperación en la mirada de la Reina de la Princesa Ruina Carmesí, los relámpagos destellaban sin cesar y el continuo esquivando dando brincos laterales, pronto el sudor hizo presencia en la frente de Akeno, con fuerza los tentáculos golpearon el suelo haciendo que le joven ganara altitud, girando sobre sí mismo, hizo que su kagune rompiera la distancia que separaba a ambos contendientes, el latigazo fue tremendo al igual que el castigo en el cuerpo de la chica.
El cuerpo de Akeno impacto brutalmente en el piso. Rias apretó sus puños al ver como su amiga había sido herida por el ghoul.
Una vez inutilizada cuidar la distancia de la naginata... medir el tiempo entre cada golpe para tener una idea de su reacción- Tsubaki arremetió en contra del joven una vez que Akeno había caído, el ghoul esquivaba con algo de dificultad los estoques y cortes que daba la joven reina de Sona.
—Veo que tienes habilidad para combatir a gente armada —la joven Shinra comentaba tranquilamente —.Es una lástima que no puedas seguirme el ritmo
— ¿Eso piensas? – La mirada del ghoul mostraba desinterés absoluto —, tu arrogancia terminara por matarte.
La situación fue cambiando a medida que los golpes de la joven Shinra iban fallando, con uno de sus rinkakus desarmó a Tsubaki y al mismo tiempo tomaba la frente de Tsubaki con la mano derecha y la estrellaba en el suelo usando una maniobra de Aikido.
El piso se cuarteo, hubo una leve cortina de humo y tras esfumarse se mostró el cuerpo de Tsubaki levemente sepultado entre las rocas, Sona estaba abrumada pero todo lo que estaba presenciando, le ayudaba a reafirmar la idea de convencer al ghoul que le sirviera. Rias estando en las mismas que su similar empezó a comprender el porqué de la obsesión de Sona con el ex investigador. Al ver que Sona parecía que no iba a hacer algo al respecto supo que era el momento de intervenir acercándose lentamente hasta quedar a una distancia considerable del joven, comenzó a reunir en sus manos algo de poder de la destrucción.
Por su parte, el joven levanto una de sus manos y repentinamente se trono uno de los dedos, aquel sonido fue perceptible a los finos oídos de los demonios, pero el solo hecho de haberlo presenciado causo cierta repulsión en las jóvenes herederas. Justo cuando Rias iba a hacer su primer movimiento, cierto castaño irrumpió en el campo sin previo aviso.
—¡SI SERAS CABRON! —el Sekiryuutei intento golpear sin éxito a Kaneki — ¡¿PORQUE LASTIMASTE A AKENO-SAN Y A TSUBAKI-SEMPAI?!
—¿Por qué lo preguntas? – El ghoul miraba con indiferencia a las figuras caídas de las dos jovencitas —No se debe tener compasión en una batalla… ya deberías saberlo.
— ¡NOSOTROS TE SALVAMOS EL TRASERO… DEBERIAS SER AGRADECIDO! —Issei lanzaba golpes y patadas buscando lastimar a Ken
—Yo no les pedí que me salvaran —Issei miro sorprendido a Ken mientras este simplemente creo distancia entre ellos —.Yo solo quería morir… —el castaño corrió tratando de alcanzar al ghoul —Pero el simple capricho de alguien que quiso esclavizarme, estoy aquí.
— ¡¿QUE TIENE DE MALO ESO?! —el ex investigador ahora era el que estaba sorprendido al castaño — ¡MIENTRAS PUEDA SER EL REY DEL HAREM! – El puño de Issei golpeo el rostro del ghoul, al mismo tiempo que su guante aparecía en su antebrazo — ¡Y PUEDA PROTEGER A MIS AMIGOS… NO ME IMPORTA SER UN ESCLAVO!
El pelinegro contemplaba el cielo de forma desinteresada, asimilando lo dicho por parte del castaño.
—Ya veo —El segador negro se levantó lentamente del suelo mientras sacudía levemente su cabeza — ¿Y porque es tan importante para ti tener un harem?
El castaño sonrió con autosuficiencia.
— ¡Porque estar rodeado de pechos es el mayor paraíso que existe! —Rias no pudo ocultar su vergüenza ante los comentarios idiotas del Sekiryuutei — ¡Los pechos es el mayor legado del mundo!
—Qué tontería —Kaneki se levantó mientras corrió en contra de Issei —, hay cosas mas importantes en el mundo que restregar tu cara en un par tetas, pero supongo que un crio hormonal como tú no lo entendería.
— ¡PENDEJO… NO TE HAGAS EL CHULO! —Issei imito la acción del ghoul para encontrarse frente a frente.
Rias esperaba lo peor para el castaño, sorpresivamente el ex investigador descarto su kagune, el puño de Issei paso de largo, las manos de Kaneki tomaron el brazo del chico, girando sobre sí mismo hizo que el cuerpo del castaño fuese elevado por encima de Kaneki haciéndolo caer pesadamente sobre el suelo, el golpe desoriento a Issei lo suficiente para que el ghoul rodeara con sus piernas el cuello de este y jalara el brazo en el cual estaba el boosted gear, la opresión que ejerció fue diezmando la circulación de la sangre, el castaño forcejaba sin mucho éxito, hasta que por fin perdió la conciencia. La pelirroja quedo muda por lo sencillo que había sido someter a Issei, Ken por su parte miro con cierta nostalgia al chico, había tomado esa decisión de dejarlo fuera de combate porque le recordó un poco a su amigo Hide.
El ex investigador se levantó del suelo, la ropa que tenía puesta estaba visiblemente sucia, pero esta no había recibido mucho daño, nuevamente el kagune se manifestó en el cuerpo del ghoul, camino con lentitud hasta estar frente a Rias y Sona.
—Preguntare amablemente – la voz sin emociones de segador negro hizo estremecer levemente a la pelinegra — ¿Puedes deshacer esto porfavor?
Sona miraba sin ánimo a su torre, suspiro con cansancio antes de responder a sabiendas que el humor del joven frente a ellas iba estar peor que hace unos momentos.
—No es posible deshacerlo– la Sitri se cruzó de brazos mientras sostuvo la mirada a los ojos grises de Kaneki —Ahora eres un demonio y mi sirviente… por el resto de la eternidad deberás obedecerme.
—Entiendo – los rinkakus del ghoul apuntaron a la figura de Sona —, quiere decir que si te mato, ya no estaré atado a servirte ¿Correcto?
Rias Gremory quedo muda ante la siniestra declaración de Ken Kaneki, Sona Sitri por su parte mantuvo su actitud tranquila ante la inminente amenaza que cernía sobre ella. Cuando el ghoul estuvo a punto de realizar acción para ultimar la vida de su "ama", sintió detrás de él una sed de sangre y una aura de muerte tan grandes que hacia palidecer a la presencia que Eto Yoshimura emitia contra sus enemigos.
—Si haces eso me pondría muy, muuuuy triste – una voz jovial y alegre crispo los nervios del cegador negro — ¡No puedo permitir que lastimes a So-tan!
Lo último que vio Kaneki antes de que su mundo se volviera negro fue la radiante sonrisa de una hermosa joven. Internamente empezó a culpar al destino y su suerte con las mujeres.
Versión revisada el 24 de Septiembre del 2020, realización por Bellzador y correcciones por parte de Aeretr.
