RESTAURANTE FORLINI, MANHATTAN, NUEVA YORK

Al día siguiente de ambas fiestas, Fin y Rita se quedará de ver en Forlini. Ambos tenían mucho de lo que platicar. Llegaron casi al mismo tiempo, Fin ya estaba sentándose en una mesa un poco alejada, para evitar el bullicio de la gente, cuando Rita entro y al verlo se acercó.

—Buenos días, Odafin, espero que hayas tenido una buena noche oferta Calhoun sentándose en la silla frente al detective.

—Buenos días, Rita. Si, la fiesta estuvo bien, aunque un poco extraña oferta Fin rememorando todo lo ocurrido en la fiesta. Cuando llego el mesero pidieron dos cafés y lo que almorzaban cada que se reunían en el restaurante. Anthony ya los conocía lo suficiente como para saber que pedirían café, ya los tenía en la barra. Regreso de inmediato con ellos.

—Si, te comprendo, ¿Qué es eso de lo que necesitabas hablar? —Cuestiono Calhoun, mientras se preparaba el café—. Espero que sea importante, como para separarme de Matthew un domingo y peor aún en su segundo día de regreso del campamento —Anthony no tardo tanto en regresar con sus platos.

—Justo de eso te quería hablar, ¿No has notado un comportamiento raro en Matthew desde que regreso del campamento? —Inquirió Fin, al ver que Rita no decía nada agrego—. Se que notaste el comportamiento de Noah contigo en el precinto el otro día.

—Si, por eso te mire en eso momento oferta Rita—. Noah nunca se había comportado así conmigo, me sorprendió mucho. Y si, en Matthew volvió muy raro, come, ayer en la fiesta le decía mucho papi a Rafael cada que le hablaba, Matt dejo de hacer eso desde los cuatro años. Lo más extraño en su comportamiento es lo que paso ayer con Daniel. Él y Matty estaban fuera de la casa de Lucia jugando como siempre, al poco rato Matty regreso con la vista roja y lo primero que hizo fue abrazarse a mí. El niño se durmió en mis brazos, no quiso que Lucia o Eddie lo cargaran, trate de intentar averiguar con Daniel lo que había pasado, y solo me dijo que Matty quería saber porque su otro padre lo había abandonono.

—Con Noah ocurrió algo muy raro en la fiesta, siempre que todos los del equipo nos juntamos, los niños se ponen a jugar entre ellos, Noah siempre juega con Jesse la hija de Rollins —explico Fin al ver la cara de desconcierto de Calhoun— . Lo más curioso es que Billie, la hija más pequeña de Rollins y Carisi nunca a dejado que Noah la cargue, siempre que Noah se acerca Billie llora. Ayer la bebé se la paso mucho rato en los brazos de Noah y no lloro hasta que llego a molestarla Christopher. Cuando eso pasó, supuse que Noah se pondría a jugar con Christopher como si no pasara nada, pero esta vez Noah se fue directo a donde estaba Liv platicando con Elliot y no se despegó de ella para nada.

—Odafin ¿estas insinuando lo que creo que estas insinuando?

—Rita creo que tú y yo llegamos a la misma conclusión ayer en las fiestas, Matthew y Noah no son quien dicen ser.

—Se que antes pudo haber sonado como una locura, pero después del comportamiento de los niños, y como describiste el comportamiento de Noah, estabas describiendo tal cual es mi Matty.

—Y tú me describiste a Noah, ese pequeño come mucho y es muy tímido con la gente que no conoce, también suena lógico que siendo tú la única que conocía en la fiesta haya corrido a tus brazos en vez de ir con su abuela o con García.

—Entonces estamos de acuerdo en que Matthew se está haciendo pasar por Noah y Noah se está haciendo pasar por Matthew.

—Si, esa es la única explicación al extraño cambio de comportamiento de los niños oferta Fin—. Tenemos que buscar la forma de hablar con los niños sin que Olivia o Rafael estén presente. Hoy no creo poder alejar a Matthew de Olivia, hoy tenemos una ida al parque con todo el equipo, y sería muy sospechoso que me gustaría llevar solamente a él.

—Si, no es muy buena idea levantaría sospechas con Benson y todos los demás, esas son las desventajas de trabajar como detective —aseguro Rita—. Rafael no va a trabajar hoy, así que como todos los domingos van a estar en casa con Lucia es el único día que para pasarlo completo con él, si hubiésemos visto todo esto antes podíamos haber hecho algo para juntar a los niños sin que Benson y Rafael sospecharan.

Fin asintió, ambos sabían que tenían que hablar con los niños, querían saber sus razones para esta locura que hicieron.

—¿Crees que lo estén haciendo para reunir a sus padres? —Pregunto Calhoun.

—Si ese es el motivo, la idea suena a algo que Noah haría oferta Fin sonriendo, conocía lo impulsivo que podía llegar a ser el niño—. Lo curioso es como consiguió convencer a Matthew.

—Eso es fácil de deducir —al ver qué Fin no la seguía en su línea de pensamientos Calhoun agrego—. Lo que más quiere Matty en el mundo es conocer a Benson y Noah me supongo que también quiere conocer a Rafael ¿O me equivoco?

—No, tienes toda la razón. Cuando Noah era más pequeño siempre preguntaba por su papá, Olivia por lo general solía evadir la pregunta el niño era muy pequeño para darse cuenta, pero a veces nos preguntaba a mi oa Rollins y Carisi, nosotros queríamos decirle al niño la verdad, o por lo menos contarle un poco de la historia de ellos, pero al final era la decisión de Olivia el decirle la verdad. No depende de nosotros.

—Conozco el sentimiento, Matty aun pregunta por su mamá, cuando encontró la foto de Benson en el escritorio del estudio de Rafael por primera vez, yo lo encontré viendo la foto Matty me pregunto quién era la mujer de la fotografía y porque su papi la tenía apartada de las demás fotos, desgraciadamente Rafael llego antes de que pudiera responderle algo, a Lucia también le pregunto ella solo le dijo que era su mamá, pero Rafael se enteró y hubo una gran discusión ese día. Después de eso Rafael tuvo que decirle a Matty que la mujer de la fotografía era su mamá, pero no le dijo nada más —termino de relatar Calhoun.

—Y conociendo a Barba, él no pretendía decirle más. Sabe cómo evadir preguntas que no desea responder.

—Si, lo único bueno que salió de esa pequeña conversación con Matty, es que Rafael lo dejo conservar la fotografía.

—Noah tiene la otra mitad de esa foto —recordó Fin—. Una vez me la mostro, es la foto que Carisi les tomo un día antes de la boda.

—Si, ese día pude ver lo feliz que era Rafael con Olivia oferta Calhoun—, antes de que ellos se conocieran, Rafael no había sonreído tanto, ni en todo el tiempo que estuvimos en la universidad. Nunca me quiso decir el motivo. Poco tiempo después lo supe, su mamá me contó la historia escabrosa entre Rafael y los Muñoz. Yelina fue la causante de cambiar a Rafael. Luego comenzó a trabajar con ustedes y él comenzó a estar vivo, recuerdo una noche en casa de Catalina, Rafael le estaba contándonos sobre cierta detective de víctimas especiales que lo volvía loco —contaba Calhoun con una sonrisa en el rostro como si estaba viviendo ese momento nuevamente—, su abuela y su mamá solo se miraron, cuando mandaron a Rafael a lavar los platos mientras nosotras platicábamos, ellas me dijeron que Rafael estaba muy enfocado en su trabajo como para notarlo, pero él se estaba enamorando de Benson. Yo no les creí. Lo atribuí a que ellas querían que Rafael se casara y les diera niños que cuidar, irónicamente un año después me di cuenta de que ellas tenían razón —termino Calhoun.

—Quien mejor para sacar esa conclusión que las dos personas que lo vieron crecer —aseguro Fin—. Lo que más nos sorprendió es que nos pudieron ocultar su relación por tanto tiempo, si mis cálculos no me fallan ellos se juntaron luego del fiasco con el caso de Muñoz ofrecer Fin—, ese caso fue muy duro para Barba, Nick todo el tiempo lo atacaba, le decía que él solo estaba en el caso para informar a Muñoz, Liv todo el tiempo lo defendió, cuando revelaron su relación es que uní todas las piezas, ¿Recuerdas cuando secuestraron a Liv?

—Si, fue un loco que Rafael no pudo encerrar, porque el juez estúpidamente desestimó las pruebas de ADN —respondió Calhoun—, Rafael estuvo muy irritable ese día, en la comida.

—Y no viste nada —aseguro Fin—, el capitán le ordeno a Liv que se fuera a casa, le dio dos días de descanso, creo que hasta el día de hoy Cragen se arrepiente de haberlo hecho. Cuando nos enteramos de que Lewis tenia a Liv, todos estábamos muy alterados, nos sentíamos impotentes al no saber que hacer. Lo peor vino cuando Barba entro al precinto, Nick casi lo mata —explico Fin con la mirada perdida—, de no ser por mí, juro que Nick hubiera golpeado a Barba, cuando él exigió saber el motivo de la actitud de Nick pude ver como Barba se derrumbaba, justo como los familiares de las víctimas cuando les dábamos una noticia de esa magnitud. Decidieron revelarlo después del juicio, todos estaban muy sorprendidos menos Amanda, al parecer ella los había visto por casualidad justo en este lugar y ellos ni la notaron —finalizo Fin.

—Si eso suena a algo que le pasaría a Rafael con Benson a su alrededor. Cuando ella estaba cerca de él juro que Rafael hacia cosas que no hacía antes —aseguro Calhoun—. Un buen ejemplo seria la locura que hizo durante el juicio de Cain.

—Si lo recuerdo, Amanda me conto lo que Barba hizo.

No puedo creer que Rafael se dejara ahorcar con su propio cinturón en los tribunales. Simplemente no podía creer lo que veía, Rafael no estaba acostumbrado a usar cinturón solo lo hizo para ganar el caso Calhoun.

—El día que Olivia y Amanda lo conocieron, Harris nos dijo que Barba tenía un gran ego de bronce ofrecido Fin con una sonrisa burlona en el rostro.

—Eso no termina de explicar quién es Rafael Barba te lo puedo ofrecer Rita sin duda en la voz—. Rafael antes de llegar a la UVE de Manhattan ya era conocido como "el Tiburón" de los tribunales.

—Siempre me pregunte porque le decían así. Después de conocerlo mejor, lo supe.

—Si, Rafael era conocido así por no tener compasión alguna en las salas del tribunal ofrecido Rita—. Imagina mi sorpresa cuando me enteré por su propia boca que al Tiburón había sido atrapado y nada más y nada menos que por Olivia Benson.

—Si, son dos personas completamente diferentes, pero irónicamente son el mejor equipo que pudo haber en la UVE de Manhattan, después de él, Olivia no ha podido trabajar igual con algún otro ADA

—No tienes que decírmelo, cada que voy a su precinto puedo ver la diferencia, su ADA nunca está ahí, como Barba, y Olivia nunca entra a los interrogatorios sin alguno de ustedes y de ser posible los evita si el ADA va a entrar - comento Rita.

—Y hablando del equipo tengo que ir al parque antes de que me hablen.

Y como si fuera adivino, el celular de Fin comenzó a sonar, lo checo y era Olivia. Contesto.

—Hola Liv —espero un momento—. Si ya voy, estoy cerca, dile a Noah que no se acabe toda la comida. No tardo llego en 20 —y termino la llamada.

—Odafin, creo que tenemos que hablar con Matthew. Se que no puedes alejar al niño de Olivia justo ahora —se adelantó Calhoun al sargento—, pero yo puedo estar cerca de donde estén y tú solo tienes que alejarlo unos minutos. Tenemos que hablar con él, conozco Matty va a ser más fácil hablar con el primero, es más razonable que Noah, con ese pequeño va a ser más complicado el que nos diga la verdad, si piensa que se va a meter en problemas.

—Tienes un buen argumento.

—Dejaría de ser la mejor abogada defensora si no.

—Estar mucho tiempo con Barba te está volviendo como él oferta Fin ganándose un golpe—. Mira vamos al parque quédate en una cafetería cercana voy a buscar el modo de alejar al niño sin que los demás se den cuenta.

—Me parece perfecto, mantendré mi celular cerca, por cualquier cosa.

Pagaron la cuenta y salieron con rumbo al parque.

CASA DE LA CAPITÁN OLIVIA BENSON, MANHATTAN

UNAS HORAS ANTES

Al día siguiente, Matthew y Olivia se despidieron de los Stabler y emprendieron camino a la calle, donde tomarían un taxi hacía su hogar. El niño no cabía en sí de la emoción. Sus tíos accedido a ayudarlos en su loca misión.

Ambos bajaron del taxi y Matthew volvió a sentirse mareado, como cada vez que viajaba en taxi con su papá.

—De nuevo te ha pasado Olivia, ayudándolo a levantarse—. ¿Seguro que estás bien Noah?

—Si mami —contestó Matthew.

—Bueno, si tú lo dices —sonrió Olivia.

Ambos entraron al edificio de departamentos, una vez dentro de su casa su mamá hablo.

—Al parecer alguien está haciendo de las suyas en la cocina —escuchó que comentaba su mamá y, en efecto, el olor a comida le inundó los sentidos. Matthew aspiró placenteramente, sintiendo que se le abría el apetito.

Su mamá fue a la cocina. Se tomó su tiempo. Había demasiadas fotos de Noah, de Oliva y Noah, de Noah y los Stabler, de todos ... menos de él y su papá. Sin embargo, notó junto a muchas otras fotos de su hermano, una foto que reconocería donde fuera.

Era él.

Tenía el cabello largo, sus rizos estaban un poco alborotados y sonreía. Sí, era él. ¿Cómo lo sabía? Fácil. Llevaba una camisa color azul pastel un pantalón rosa pastel, tirantes blancos, conjunto del que su papá tenía los elementos en su guardarropa para imitarlo casi por completo. Según su tía Rita y el señor Tutuola había sido regalo de ambos, pero ahora sabía que había sido regalo de su mamá. Ahora que lo notaba, su tía Rita y el señor Tutuola le daban demasiados regalos.

¡Pero que tonto había sido! ¡Muchos de ellos eran de su mamá! Sonrió, mirando hacia de la cocina. Su mamá si lo amaba. Corrió hacia la habitación de su hermano. De esa habitación lo que más amaba era el techo.

—¡Noah, ven a saludar! —Se escuchó la voz de su mamá.

—¡Claro, mami!

Se apresuró a llegar a la cocina, estaba ansioso de probar esa comida, quizás Lucy la estaba preparando. Al cruzar la puerta, esta se regresó y le dio en la cabeza. Sin embargo, eso no fue lo que dolió.

Su mamá estaba siendo besado por un hombre alto y de cabellos negros que tenía un gesto placentero en el rostro. Al notar la verde mirada del niño, ambos se separaron y sonrieron.

-¡Noé! —Exclamó con voz sedosa del hombre. Matthew tardó un momento en reaccionar, hasta que se sintió una suave mano sobre su cabeza—. Ya quería verte ¿Cómo te ha ido en el campamento? ¿Bien? ¿Te gusto?

Matthew asintió dudosamente, no queriendo aceptar la realidad.

—Oh, estoy preparando los panqueques que tanto te gustan. ¿Quieres almorzar? Antes de ir al parque.

—¡Eso es buena idea! —Secundó su mamá—. Iré a preparar la mesa entonces.

Matthew seguía sin procesar, se había quedado parado con los ojos clavados en ese ... ese ... ese intruso ... Su ceño se había fruncido levemente.

—¿Nev ... Nevada? Disponible Matthew como quien no quiere la cosa.

—¿Sí, Noah? —Hablo el otro, sacando el ultimo panqueque de la lumbre.

El alma de Matthew se le fue a los pies. Ese era el enemigo.

—Nada, también me da gusto verte el niño, con voz molesta. Ramírez lo miró intrigado, la mirada verde solo decía una cosa, una que hace tiempo había dejado de existir en esos orbes.

"No eres bienvenido".

La comida no se veía nada mal. Le hacía ojitos a Matthew. Matthew se enorgullecía de tener una gran capacidad de resistencia y autocontrol, es más, podía presumirlas. Sin embargo, esa mesa llena de suculentos manjares era difícil de ignorar. Miró a Ramírez, que le daba a su mamá comida y se negaba levemente a esas muestras de cariño. Nevada entonces se lo llevó a la boca después de ser rechazado. Desgraciado.

—¿Noah no tienes hambre?

Su mamá aun saboreaba un pedazo de sus panqueques, frente a Matthew estaba el plato con comida, pero sin tocar, rebosante de chocolate líquido y un poco de arándanos.

Matthew se quedó callado, como siempre que estaba molesto, mirando al plato cómo si quisiera aventarlo lejos. Olivia comenzó a preocuparse, el niño no había pronunciado palabra desde que había llegado, parecía incómodo con la presencia de Nevada. Aquello era extraño, ya había pasado tres meses desde que lo conociera y Ramírez se había dedicado completamente a enamorar a Noah, ganándoselo despacio. Pronto el niño correspondía a los abrazos que Ramírez le daba y reía abiertamente. Jugaban póker, legos y todo juego que el niño tenía en su poder.

A su hijo parecía caerle bien su pareja. ¿Qué estaba pasando entonces?

—Quisiera ir a mí cuarto, para cambiarme de ropa y poder ir con los tíos al parque —musitó Matthew, mirando a su mamá. Su voz salió tan fría y susurrante que Olivia se estremeció.

—Adelante cariño — le animó Nevada—. No tardes, mucho para llegar a tiempo al parque.

—Bien.

Matthew se levantó y caminó con pies descalzos sobre la alfombra. Y se fue directo a su cuarto.

Mientras el niño se iba a cambiar los adultos prepararon todo lo necesario para la ida al parque como cada domingo. Su mamá se estaba cambiando y Noah estaba junto con Nevada en la sala esperándola. Ahora entendía porque Noah no lo había mencionado. Solo había una palabra que describiera a Nevada Ramírez. Perfecto.

Sí, perfecto. Era apuesto, exitoso, un buen abogado con especialidad en casos contra maltrato a los niños era agradable, gracioso, elegante, inteligente, amable, serio cuando lo requería, sabía cocinar y te trataba de una forma cómo nadie más. Nevada Ramírez era perfecto, el hombre perfecto, el novio perfecto, incluso podría ser el padre perfecto. Sin embargo, Matthew ya tenía uno más perfecto que Nevada. Su papá Rafael Barba, el Tiburón de los tribunales. Según lo que decía su tía Rita y el señor ... su tío Fin.

Matthew lo miró fijamente, como evaluándolo. Su cabello era negro y un poco corto, no tanto como el de su papá, pero por ese rumbo iba. Su sonrisa blanca y brillante. Sus ojos azules profundos y misteriosos, y que expresaban una mezcla de emociones que le tenía a Noah.

En palabras textuales de su gemelo: "Nevada Ramírez, era un abogado al que su mamá conoció en un caso en Chicago. Tiene parecido con su papá, por lo que cree que la atracción fue inmediata. Es muy dulce y amable con Noah, suele leerle cuentos antes de dormir, arroparlo, a veces hace la cena y le encanta jugar al beisbol los tres juntos, y junto con su tío Elliot en sus días en el parque. "

¿Parecido a su papá? Matthew no le veía parecido ... la forma de la cara, por lo que podía ver Matthew, Ramirez prefería tener una barba a diferencia de su papá que todo el tiempo estaba bien rasurado, quizá la forma de sus ojos, el color del cabello era casi parecido, el de su papá era más oscuro, y el corte de cabello era el mismo. Bueno, sí, era un poco parecido a su papá. Ambos eran abogados, pero Matthew dudaba que Nevada Ramírez fuera la mitad de buen abogado que eran su papá y su tía Rita, y sobre todo dudaba que Ramírez pudiera haber conseguido una beca completa para Harvard y mucho menos el llegarle a la mitad del porcentaje que sacaron su papá o su tía Rita en el examen de la barra.

—Nevada ¿Puedo hacerte una pregunta?

Los ojos brillantes de Ramírez se despegaron de su libro, mirando al niño que estaba en la alfombra junto a él esperando a que Olivia se terminara de vestir.

—¿Amas a mamá?

Nevada sonrió ampliamente— La quiero mucho.

—Querer no es amar —puntualizo Matthew, justo como su papá o tía Rita habrían hecho—. Te he preguntado si la amas.

—Vaya, eso es ser directo —Ramírez rio un poco intimidado por la agudeza del niño—. Amar es ... una palabra muy importante.

—¿Entonces no la amas? —Inquirió Matthew con astucia—. ¿Eso es lo que quieres decir?

—Escucha ... oferta Ramírez, dejando su libro y girándose hacia el niño completamente, quedando frente a frente—. Amar lleva tiempo, el amar no nace de la nada, todo toma su tiempo. Para mí, tu madre es muy especial. Yo ... yo quiero amarla como se merece. Quiero darle todo. Quiero una oportunidad ...

Matthew se mordió el labio inferior levemente, mirando hacia la alfombra.

—¿Una oportunidad?

—Sí, una oportunidad de poder hacer las cosas bien ... de que ella me ame como yo la quiero amar.

—¿No me consideras una molestia?

-¿What? ¡No! —Exclamó Ramírez, levantando el mentón con dulzura, esperando que el niño le creyera—. Tú jamás serás una molestia Noah. Es más, quisiera que realmente fueras mi hijo.

—¿Tu hijo?

-Si. Mi sueño siempre ha sido tener una gran familia.

—El mío también —susurró Matthew, con melancolía y un poco de arrepentimiento. Aceptar a Ramírez no era una opción, él deseaba a su verdadera familia. Noah, su papá, su mamá y él.

—Yo puedo ser parte de tu familia, si me lo permite. Juntos podemos armar una familia.

—Ojalá fuera cierto —el susurro de Matthew fue tan bajito que realmente no estaba seguro de sí lo dijo o solo lo pensó. Nevada se acercó al niño y pegó sus labios contra su frente.

—Dame una oportunidad ...

Olivia regreso a la sala cuando ellos terminaron de hablar, ya tenían todo listo, así que salieron de casa para ir a Central Park con los demás.

PARQUE CENTRAL, NY

Rita se quedó en una cafetería muy cerca. Fin no tardo en encontrar al equipo, vio a Elliot y Carisi jugando con los niños Amanda estaba sentada junto con Kathy, Olivia y Ramírez, tenía cargada a Billie, y Noah o mejor dicho Matthew estaba con ellas jugando con la niña, algo muy raro si hubiera sido Noah.

Ramírez no le agradaba a Fin, su instinto de detective le decía que algo no estaba bien con ese sujeto, pero no podía decirle nada a Olivia, por miedo a que se molestara con él, por ser tan sobreprotector con ella, cono lo fue Elliot en su tiempo como su compañero, pero Fin no lo podía evitar Olivia era como su hermana, ella y Amanda. En una de las tantas pláticas que había tenido con Carisi, ambos concordaron en que había algo raro con Ramírez, sabían que no podía decirle nada a Olivia, pero acordaron tener un ojo sobre el sujeto cada que podría. Saludo desde lejos a Carisi y Elliot. Los niños hicieron lo mismo.

—Hola lamento la demora, estaba almorzando y se me paso el tiempo —y en realidad Fin no estaba mintiendo—. ¿Cómo están?

—¿Con quién almorzabas? —Cuestiono Amanda con una sonrisa burlona, sabiendo la respuesta.

—Amanda creo que eso es más que obvio —se adelantó Olivia—, Fin estaba con Calhoun ¿O me equivocó? Terminal Olivia alzando una ceja retando a Fin a contradecirla.

—No, no te equivocas Liv —concedió Fin—, y si, estaba almorzando con Rita —al escuchar el nombre de su tía Matthew alzo la mirada acción que no pasó desapercibida para Fin—. Por cierto, les manda saludos.

—Oh, ¿cómo ves Liv? Calhoun ya nos manda saludos ofrece Rollins en tono burlón, mirando complicemente a Olivia.

—Al parecer si oferta Olivia siguiéndole el juego. Kathy solo se reía de las locuras de ambas—, no te sorrendas si un día de estos viene con Fin a nuestros días de campo.

—Muy graciositas oferta Fin sonriendo—. ¿Noah porque no estas jugando con los demás?

—No tengo ganas de jugar tío Fin.

—¿Estas enfermo hombrecito? —Fin sabía que Matthew al no conocer a los demás, estaba intimidado.

—No, tío Fin —fue lo único que dijo el niño regresando su atención a la pequeña Billie. Fin le lanzo una mirada interrogante a Olivia ella solo se encogió de hombros.

—Quizá está disfrutando que Billie ya lo deja estar con ella ofrece Amanda sonriendo al ver como el niño hacía reír a Billie a carcajadas por las caras que le hacía.

—En vista de que vienes de un almuerzo con tu "amiga" Rita oferta Olivia haciendo comillas en el aire cuando dijo amiga lo que causo una risa de Amanda y Kathy—. No vas a querer comer de lo que trajo Carisi ¿verdad?

—¿Bromeas? Sabes que nunca le diría que no a los canoli de Carisi oferta Fin exagerando su reacción provocando una risa en "Noah".

Después de un rato Fin consiguió que el niño aceptara jugar con él, sin acercarse al otro grupo, estaban relativamente más cerca de donde estaban las chicas y Ramírez. Por lo que fueron testigos de primera mano de lo siguiente que hizo Ramírez.

Matthew estaba quieto en su lugar, sin creer lo que veían sus ojos. Iba a decirle a su mamá que iría con el tío Fin por un helado de tiramisú en su heladería favorita que estaba cerca del parque, cuando vio lo que Ramírez estaba haciendo, estaba apoyado en su rodilla izquierda a su mamá, con una cajita negra en las manos, sus tías Amanda y Kathy estaban con las manos en la boca, su mamá se arrojó a los brazos de Ramírez, al parecer había aceptado casarse con él. Eso era mucho para Matthew sintió sus ojos llenarse de lágrimas. Casi pudo escuchar su corazón romperse en el momento en el que Ramírez le ponía el anillo a su mamá.

Matthew no podía seguir viendo lo que ocurría, violentamente se dio la vuelta y corrió, no sabía a donde ir, pero él sabía que tenía que alejarse de esa fea pesadilla a sus espaldas, escucho a su tío Fin llamándolo, pero no se giró para comprobar si el hombre lo seguía.

Fin al ver que el niño no se detiene, saco su celular y le marco rápidamente a Calhoun para que le cortara el paso al niño antes de que cruzara la calle sin fijarse y se lastimara o se perdiera en la inmensidad del parque. Para su alivio Rita estaba en el parque, había decidido caminar y justo estaba en la dirección hacia donde Matthew corría.

Matthew vio a su tía Rita correr hacia él a lo lejos, cuando estuvo más cerca, estaba cien por ciento seguro de que era su tía Rita, al verla corrió a sus brazos, su tía lo abrazo muy fuerte.

—¿Odafin qué paso? —Cuestiono la abogada al sargento cuando llego con ellos.

—Ramírez le pidió matrimonio a Olivia y ella acepto, Matthew lo vio todo.

—Tía Rita, dime que es una pesadilla oferta Matthew escondiendo su carita en el cuello de su tía, sin darse cuenta qué se había delatado.

—Matty mírame —pidió ella, pero el niño se negaba a alejarse de ella—. Matty cariño.

Rita alejo al niño con mucho esfuerzo, lo tomo de la carita, por su rostro escurrían las lágrimas y sus hermosos ojos verdes estaban vidriosos. Rita le limpió las lágrimas con los pulgares, jalo al niño a una banca en la que lo sentó, ella y Fin se agacharon frente al niño.

—Matty siento mucho que hayas tenido que ver eso cariño, pero lamento decirte que estas soñando ofrecen Rita mirando como escurrían más lágrimas de los ojos del niño. Matthew estaba triste y un poco espantado al darse cuenta de que los adultos frente a él le estaban hablando por su verdadero nombre.

—Matt sé que es algo difícil de aceptar, pero tu tía Rita tiene razón, no es sueño, pequeño ofrecer Fin con tono tranquilo, como el que ocupa cada uno que tenían que hablar con un niño en su trabajo.

—Por favor, no le digan a papá y mamá —pidió Matthew con voz suplicante. A los adultos que estaban agachados frente a él.

Calhoun enarco ambas cejas. Fin solo pudo sonreír al ver que el niño no pretendía mentirles.

—¿Por qué no? Cariño —pregunto Calhoun.

—Porque tendré que regresar con papá y no vamos a saber la verdad —explico Matthew con pena.

—¿A qué te refieres? Matt —esta vez fue el turno de Fin de preguntar.

—Noah y yo tenemos un plan —explico Matthew a sus tíos—. Cambiamos de lugar para que él pase tiempo con papá y yo con mamá, sin que alguien se diera cuenta. Queremos saber si papá y mamá eran capaces de decirnos la verdad por su cuenta. Pero hasta ahora mamá no ha querido hablar. Y Noah me supongo que a de estar en las mismas condiciones con papá.

—Ya veo ... Entonces quieren saber lo que ocurrió ¿Verdad? —Pregunto Calhoun.

—Sí, sólo eso oferta Matthew asintiendo, sabía que podía confiar en su tía Rita y en el tío Fin, en ese asunto—. No nos delatarán, ¿verdad?

—No, por supuesto que no, Matt. Estamos un poco decepcionados porque no nos pidieron ayuda antes —aseguro Fin—, pero no estamos para nada enojados con ustedes Matty. Es más para que veas que no los vamos delatar, ¿qué les parece si les ayudamos con todo esto?

—¿En serió? —Pregunto Matthew impresionado—. ¿Lo harán? ¿No están tratando de engañarme verdad?

—Claro que no Matty, queremos ayudar con todo esto, podemos contar con nosotros ofrecer Calhoun acariciandole la mejilla y sonriéndole—. Solo que tendremos que decirle a Noah. Así que será mejor que le llames.