CASA DE LUCIA BARBA, BRONX, NY

Noah y Matthew se sentían emocionados, su tía Rita y su tío Fin les prometido una fiesta. Al día siguiente sería su fiesta de no cumpleaños, y lo mejor de todo es que ese día era sábado. Su primer fiesta juntos, es algo con lo que sus padres no pudieron dar negativas. Ambos se comprado un obsequio a escondidas, a Noah lo ayudó su tía Rita y el tío Eddie, a Matthew lo ayudó su tío Fin y la tía Amanda. Cada niño estaba en el extremo opuesto de la mesa del comedor en la casa de su abuelita, quien veía muy emocionada mientras sus nietos envolvían su regalo con toda la emoción desbordada.

Lo de no cumpleaños se le ocurrió a Noah, quien tenía una ligera obsesión por todo lo referente a Disney. Aunque Matthew no se había quedado atrás, el niño había decidido hacer que la fiesta fuera de disfraces y que incluso los adultos tenían que disfrazarse.

La fiesta se llevaría a cabo en el hotel Park Lane, donde estarían hospedados los Barba y Rita. La pequeña desventaja de que Rafael hubiera vendido su departamento cuando se casó con Olivia.

HABITACIÓN 462, HOTEL PARK LANE, 36 CENTRAL PARK SOUTH NY 10019, MANHATTAN

La fiesta iba a dar inicio. Se ajustó la ropa, como uno de los anfitriones tenía que lucir bien, aunque lucía casi igual que siempre, la única diferencia era que no llevaba tirantes o una de sus acostumbradas corbatas con patrones raros, el traje que llevaba era completamente negro, una camisa blanca y una corbata negra, solo le faltaba ponerse la gabardina café que estaba recargada en la cama, a request de sus hijos estaba vestido como John Constantine, quien según Noah era un conocido del personaje del que él se disfrazó.

Aunque por las imágenes que le había mostrado su hijo, él era un Constantine con un traje mucho más caro y una gabardina que fácil pagaba el vestuario completo del personaje. Un golpe en la puerta le sobresaltó, puesto que no esperaba a nadie. Se suponía que todos estaban ocupados controlando un ejército de niños sobrecargados con kilos de azúcar.

—Adelante.

Rita y Fin entraron, Rita estaba disfrazada como Morticia de los locos Adams y Fin curiosamente iba disfrazado como Homero. Algo irónico, para dos personas que esperaban estar solteros y ver a sus amigos florecer en el amor. Sus disfraces decían todo lo contrario.

—¿Ya estás listo? —Preguntó Rita con una sonrisa enorme en el rostro.

—Supongo que sí, a menos de que traigas unos lentes de contacto oscuros para parecerme aunque sea en eso a Keanu Reeves —contestó Rafael echando un vistazo más en el espejo, solo le faltaba ponerse la gabardina—. ¿Se les ofrece algo?

—¿Por qué lo preguntas? Exclusión de Calhoun con mal disimulada diversión. Lo que harían a su viejo amigo de la universidad, ella y Odafin era algo muy divertido, al menos para ellos.

—No estarían aquí si no fuera así. ¿Verdad?

—Oh ... solo queríamos ayudarte un poco Barba —habló Fin acercándose dos pasos a él.

—¿Ayudarme? ¿En qué? Ya les dije que estoy listo, solo me tengo que poner la gabardina y bajare. Los niños no me perdonarán si tardo más tiempo.

La mirada de Calhoun destello, un brillo inconfundible de malicia muy mal disimulada estaba en los ojos de ese par, lo que desubicó un poco a Rafael, no esperaba que su amiga de años y el sargento, atentando así contra su integridad física.

—¿Qué demonios te ocurre Rita? —Escudriñó Rafael, mirando como Fin se le acercaba peligrosamente, desafortunadamente Barba sabía que no tenía posibilidades contra el veterano sargento en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo—. Fin no cometas ninguna locura.

—Lo siento Rafael, solo sigo órdenes de Rita y los pequeños demontres que tienes por hijos —fue lo único que Fin dijo, acortó la distancia entre ellos y le colocó un pañuelo en la boca que olía demasiado dulce. Rayos ahora sabía lo que sentían las víctimas de secuestro.

Rafael iba responder algo, pero todos sus sentidos se vieron aturdidos.


Matthew, estaba vestido con un uniforme de policía a medida tenía su placa y todo, miraba el salón repleto de personas buscando a alguien en concreto, su loco hermano. Divisó una mancha negra, que corría hacia él con mucha rapidez. Noah se plantó en frente, sonriendo ampliamente. Llevaba un traje negro de tres piezas, un pañuelo rojo bien doblado en el bolsillo, zapatos negros bien boleados y su cabello estaba arreglado, pero sin deshacer sus rizos. Parecía una réplica de su padre exceptuando el cabello rizado y rubio.

—¿Verdad que mi disfraz es muy impresionante? —Preguntó Noah muy emocionado, girando 360 °.

—¿Eres abogado? ¿Te disfrazaste de papá?

—No, Matt no me disfrace de papá, no soy abogado —respondió Noah divertido, ante la ignorancia de su hermano—. Mamá me dejó vestirme de Lucifer, porque tú te disfrazaste de policía, así tú eres mi ayudante. Como con en la serie, él y la detective Chloe.

Matthew se cruzó de brazos, mirándole con reproche, no le gustaba el hecho de que su hermano lo llamara ayudante, él conocía la serie, la veía con su tía Rita y el tío Fin los domingos en la casa de ella. En ese momento, su mamá entró al salón con una gran sonrisa, acompañada de sus tías Kathy y Amanda, y su abuelita. Su mamá estaba disfrazada como una vampiresa, llevaba un vestido rojo ajustado y encima de una gabardina negra. Era una mejor versión de Camille la ex de Magnus Bane en Shadowhunters.

—¿Se divierten pequeños demontres? —Les preguntó cariñosamente su tía Amanda que estaba disfrazada como Luna Lovegood de Harry Potter, con su uniforme escolar y bufanda de Ravenclaw.

-¡Si! —Respondieron ellos en perfecta sincronización, tomando cada mano de su mamá.

—Mami ¿Dónde está papá? —Investigó Noah, hizo la entrada, su gemelo lo mismo—. No ha visto nuestros disfraces.

—Su papá está un poco ocupado en estos momentos —respondió su tía Rita quien estaba detrás de ellos y estaba junto al tío Fin—. Nos ha dicho que le salió un inconveniente en el trabajo, pero dijo que vendrá en cuanto termine. Sigue aquí en el hotel, pero está ocupado en el celular hablando con su asistente, no tardará.

-Oh...

Ambos niños bajaron la mirada con evidente desilusión, al no poder ver a su papá.

UNAS HORAS MÁS TARDE

—Mamá —la llamaba Matthew, jalando el brazo de su mamá. Su mamá conversaba con el tío Elliot que iba disfrazado como un jugador de los Mets, el tío Sonny quien estaba disfrazado de Joseph Bonanno "Joe Banana" un conocido mafioso italiano, el tío Eddie disfrazado de Tony Montana "Caracortada" un traficante cubano y la tía Kathy que iba como una porrista, su tío Elliot tenía a Jaime en brazos que dormitaba en su hombro—. ¡Mamá!

Olivia volteó— ¿Sí, cariño?

—La tía Rita dice que si nos puedes ayudar con algo. Es muy importante.

—Claro. Dime ¿qué sucede? —Preguntó su mamá con una sonrisa.

—No, aquí no ... oferta con seriedad, mirando a su alrededor—. Es arriba. Está en su habitación junto con Noah.

—Oh oferta Olivia—. Bien, vamos. Corre, corre. No hagamos esperar a la tía Rita.

Salieron del elevador, Matthew los condujo a la habitación apresuradamente. Abrió la puerta con la tarjeta de seguridad y entró, la habitación estaba iluminada. Noah y Rita estaban en el sofá de la estancia platicando muy animosamente.

—Rita ¿Qué es lo que sucede? Matthew no me dijo absolutamente nada, solo que me necesitabas aquí.

—No te alteres Olivia es solo que necesito tu ayuda con algo muy importante —aclaró Rita, volteo a ver a los niños y bajó la voz para que solo Olivia la escuchara—. Es que tengo un pequeño problema en la habitación, sígueme, por favor.

Los niños se quedaron en la estancia, Rita llevó a Olivia a la habitación, una vez que la detective cruzó la puerta Rita la cerró rápidamente trabándola justo como Odafin le había dicho. Olivia se giró hacia la puerta ante el golpe, pero un sonido a sus espaldas la hizo girar hacia la cama y tragó en seco. Su cara se puso roja de vergüenza y sintió su corazón latir desbocado ante la visión. ¿Qué demonios?


Noah y Matthew hablaban entre sí, caminando de regreso al elevador, para regresar a la fiesta. Los gemelos estaban tomados de las manos de su tía Rita y una sonrisita traviesa adornaba sus rostros.

—¿Están listos para disfrutar la fiesta detective Barba y señor Morningstar? —Les preguntó ella.

—Si tía —le respondieron al mismo tiempo—. ¿Por qué dejamos a mamá encerrada tía? —Cuestiono Matthew.

—No están encerrados Matty —respondió ella con inocencia, presionando el botón para llamar al elevador—. Mamá nos va a alcanzar en un rato junto con su padre. Ellos tienen que hablar de un asunto muy importante. Y procuren no estropear sus disfraces para que su papá los vea. Tienen que salir bien en las fotos.

Una vez que llego el elevador los niños entraron primero, cuando fue el turno de Rita ella sintió un golpe justo detrás de la cabeza y de pronto todo se volvió negro. Los niños se giraron y vieron a dos personas, un hombre y una mujer, ya su tía en el suelo sin conocimiento. Rápidamente el hombre metió el cuerpo inconsciente de su tía y ambos entraron al elevador una vez que cerraron las puertas los niños quisieron pelear, pero solo consiguieron que la mujer golpeara fuertemente en la cabeza a Noah quien cayó inconsciente, Matthew iba a pelear, de pronto el hombre le tapó la boca con un pañuelo y perdió el sentido luego de un rato.