HOTEL PARK LANE, 36 CENTRAL PARK SOUTH NY 10019, MANHATTAN
Rita recuperó la conciencia luego de un rato, cuando sus ojos se enfocaron pudo notar que seguía en el elevador, la única diferencia era que los niños no estaban con ella, en su lugar estaban Odafin, Carisi, Eddie y Stabler. Odafin le gritaba mientras le acariciaba el rostro, tratando de hacerla reaccionar.
—Rita concéntrate en mi voz. ¡Rita! No. No. No —hablo Fin moviéndose completamente en su línea de visión al ver que ella comenzó a cerrar sus ojos—. No puedes dormir cariño, te necesito despierta. Rita mírame. Eso es cariño, así. ¿Rita qué rayos paso? Háblame Rita, necesito que me digas lo que pasó —preguntó Fin ayudándola a sentarse, moviendola lo suficiente como para que pudiera apoyar la espalda en una de las paredes del elevador.
—Odafin, yo ... yo n ... no sé.
—Si sabes, solo tienes que concentrarte cariño. Yo sé que tú puedes. Trata de recordar.
La motivo Fin sin dejar de mirarla. Sin darse cuenta que era la tercera vez que le decía cariño en menos de 2 minutos.
—Yo es ... estaba con los niños estábamos por bajar a la fiesta, en lo que Benson y ... Rafael arreglaban sus diferencias en la habitación, como lo habíamos planeado —comenzó Calhoun—, pe ... pero cuando entramos al elevador algo raro pasó, lo ... los niños entraron first, pe ... pero cuando yo iba a entrar alguien me golpeó por detrás y perdí el conocimiento.
Calhoun se puso la mano en la nuca, sintió una leve punzada de dolor, por suerte no había sangre en su mano, cuando bajó la mirada lo vio.
Una pulsera de cuentas negras y verdes, un verde que casi asemejaba el tono de los ojos de los gemelos y Rafael, como si se hubiera caído por accidente. La tomó entre sus dedos, acariciando la cuenta en la que había una N grabada. Sabía a quién pertenecía.
—¿Qué pasa Calhoun? ¿Qué es eso? —Pregunto Stabler mirando detenidamente la pulsera.
—Est ... esto es de Noah Fin quitándoselo a Rita de las manos, se volteó rápidamente hacia Sonny el tiempo era algo que estaba jugando en contra de ellos—. Carisi ve a seguridad y pide las grabaciones de este elevador y todo el edificio.
Sonny asintió y corrió sin esperar más instrucciones, sabía que el tiempo era apremiante.
Como si eso fuera una señal, Fin inmediatamente presiono el botón del piso, las puertas del elevador se cerraron. Cuando las puertas se abrieron los cuatro corrieron hacia la habitación en la que estaban Benson y Rafael, los cuatro estaban con el alma pendiendo de un hilo y un solo pensamiento en mente. Que todo fuera un mal sueño. No perder a sus pequeños sobrinos.
HABITACIÓN 462, HOTEL PARK LANE, 36 CENTRAL PARK SOUTH NY 10019, MANHATTAN
Al entrar a la habitación tan intempestivamente los cuatro llamaron la atención de Barba y Olivia quienes por lo que podían ver no estaban muy bien arreglados. Olivia tenía el cabello revuelto y Barba no estaba en mejores condiciones, el hombre solo llevaba la gabardina que le he visto a Olivia en la fiesta.
—¿Qué demonios pasó aquí? —Preguntó Elliot al ver las condiciones en las que estaban. Fin se apresuró a aventarle a Rafael el pantalón de su disfraz.
—Lo que quiero saber es ¿por qué están tan preocupados? —Contraatacó Barba con una ceja arqueada—. Parece que vio a un fantasma. ¿A caso esperaban encontrarnos muertos?
Los cuatro no sabían cómo decirle la fea realidad a sus amigos. De lo que sí eran conscientes es de la reacción que van a tener en el momento en que se los dijeran.
—¿Y bien? Estamos esperando una explicación de Olivia con las manos en las caderas.
Rita se movió hacia uno de los sofás de la estancia, con la ayuda de Fin. Eddie no quería estar el que diera las malas noticias, no quería estar del otro lado del enojo y la frustración de su amigo de la infancia y el capitán. Así que se paró detrás de Rita, con el pretexto de ponerle un paquete frío contra el golpe, por suerte Fin siempre andaba preparado para cualquier situación, las costumbres de haber sido comandó.
Elliot y Fin se voltearon a ver, Fin le dio un leve asentimiento a su excompañero de trabajo. Elliot es quien daría la mala noticia.
—Necesito que se sienten —habló Stabler moviéndose lentamente, ni Olivia o Rafael se movieron de donde estaban parados—. Liv, Barba, por favor tomen asiento.
—No me voy a sentar Stabler —exclamó Rafael irritado ante las obvias evasivas del detective, tenía una sensación en la boca del estómago que no le agradaba—, así que di lo que tengas que decir.
Oliva estaba preocupada, conocía lo suficiente a Elliot como para saber que lo que tenía que decir eran todo menos buenas noticias, su expresión corporal lo delataba, eso y la mirada que había intercambiado con Fin. Tanto ella como Rafael estaban implorando porque no tenía nada que ver con un caso de último momento o peor aún una toma de rehenes en el hotel.
—Bien. Si así lo quieren. Después de que Calhoun los dejó encerrados, ella y los niños salieron de la habitación para volver a la fiesta, pero algo sucedió antes de que entraran al eleva ...
—Elliot ya deja de dar largas y di lo que tengas que decir —lo corto Olivia con precaución palpable en la voz.
—Lastimaron a Rita —se adelantó Fin a Elliot— y quien lo haya hecho secuestró a los niños. Salieron del hotel antes de que la encontráramos inconsciente en el elevador.
Cinco segundos, en cinco segundos el mundo de Rafael y Olivia se destruyó. En esos cinco segundos ambos padres sintieron como si una parte de ellos fuera arrancada de su cuerpo. De los dos Rafael fue el primero en hablar.
-¿What? ¿Cómo que mis hijos no están? ¿Qué clase de broma es esta?
La voz del ADA retumbó por toda la habitación. Todos se acceso reunido en la pequeña sala. Rita estaba sentada en uno de los sofá, con un paquete frío contra su nuca, vio como su amigo se olvidaba de su fachada de hombre duro, su máscara del duro fiscal estaba olvidada. Frente a ella solo estaba Rafael Barba el hombre con un corazón de oro, el mismo hombre que llegó destrozado a casa de Lucia con Matthew en brazos y lágrimas imparables, ahí estaba otra vez ese Rafael.
Olivia no estaba en mejores condiciones su rostro mostraba todas las emociones que estaba sintiendo.
—Tranquilizate Barba, no es una broma, jamás bromeariamos con algo así. Como les dijo Fin, algo ocurrió después de que los dejaron en la habitación, el elevador estaba intacto, pero Fin mandó a Carisi por los vídeos de seguridad —habló Elliot—. Rita y Fin dicen que esto es de Noah oferta Elliot mostrando una pulsera.
—Y ... yo nunca la había visto en mi vida —exclamó Olivia tomando la pulsera.
—Ni yo oferta Rafael acercándose a Olivia para ver la pulsera.
—Eso es porque se los di hoy antes de la fiesta funcionó Rita sin levantarse del sofá, Eddie seguía presionando el paquete frío contra su nuca—. Por lo menos tenemos algo a nuestro favor. Nunca pensé en que lo utilizaríamos en realidad Odafin.
—¿De qué hablas Calhoun?
—Rita, habla no estamos para perder el tiempo —exigió Barba acercándose a su amiga de años, quien estaba sentada en el sofá, la sostuvo del brazo, Eddie agarró la mano de Rafael para evitar que levantara a Rita en su condición no era buena idea moverla bruscamente—. Matthew y Noah pueden estar en peligro en estos momentos, así que tienes que hablar ya.
—Rafi, espera oferta Eddie mirándolo a los ojos—. Ella te dirá lo que quieras, recuerda que la hirieron, no la puedes levantar se puede marear fácilmente.
Rafael asintió y le soltó el brazo.
Fin agarro la pulsera de las manos de Olivia— Aquí no podemos hacer nada Barba, tenemos que ir al precinto y hablar con Morales. Necesitamos a TARU para esto.
—Explícate Fin —artículo Olivia acercándose junto con Elliot al sofá de dos plazas. Tratando de poner toda la distancia posible entre ella y Barba.
—Esta pulsera y la que tiene Matthew tienen un aparato de rastreo como los celulares, Rita y yo tardamos en conseguirlas —explicó el sargento captando la atención de todos, tomó la pulsera en la cuenta que era diferente a las demás—, este es el dispositivo de rastreo. Podemos rastrear la ubicación de los niños y escuchar lo que ocurre.
—¿Le dieron a mis hijos una pulsera para rastrearlos como un perro? —Cuestiono Barba mirando molesto a Rita y al sargento, los cuales no se dejaron amedrentar.
—Y precisamente por eso es por lo que no te lo íbamos a decir —exclamó Rita sin dejarse amedrentar por los ojos asesinos de Barba—, mira Rafael esto lo hicimos para cuidar a los niños, ellos no tienen que pagar por sus trabajos, Odafin y yo sabemos de las amenazas que les hacen a ambos, sabíamos que en cualquier momento esas amenazas podrían repercutir en los niños. Todos en esta habitación sabemos de lo que son capaces las personas con tal de lastimar a alguien.
—Miren no tiene caso que estemos discutiendo aquí, estamos perdiendo tiempo —habló Elliot todos sabían que el tiempo corría no tenían mucho tiempo para encontrar a los niños—. Sabemos que las primeras 24 horas son importantes.
Una vez que Fin le dio a Rafael su ropa para que terminara de vestirse. Inmediatamente todos se movieron en los vehículos con rumbo al precinto.
PRECINTO DE LA 16ª, MANHATTAN, NUEVA YORK
OFICINA DE LA CAPITÁN OLIVIA BENSON
Cuando llegaron al precinto el teniente Rubén Morales ya estaba acomodando su equipo, era un proceso lento, no podía ir más rápido de lo que ya lo estaba moviéndose, solo Necesitaba la pulsera para poder hacer el enlace con la que tenía el otro niño.
Olivia se metió en su oficina, necesitaba desahogarse, pero no quería hacerlo frente a los demás, se apoyó en el escritorio, noto que había alguien en la habitación con ella, y sabía quién era. Solo alzo la mirada y Barba habló.
—¿Estas bien Liv?
—¿Sabes cuántas veces le he dicho a los padres que mantengan la calma? No sabes lo ridículo que suena, hasta que te pasa.
—No sé qué hacer. Sol ... solo no te hagas esto Liv ofreció él acercándose lentamente a ella—. Sabes que nada de lo que está pasando es tu culpa.
—Solo puedo pensar que hoy les prometí que mañana comeríamos espagueti, ambos aman el espagueti como aman el tiramisú, el arroz con pollo y el arroz con leche, y también veríamos películas, como todos los viernes.
—Liv no te tortures, los vamos a encontrar ellos van a regresar con nosotros a casa — Barba no sabía que decirle para tranquilizarla, él no estaba mejor que ella, pero en estos momentos tenía que ser su apoyo—. ¿Quieres algo? ¿Un café?
—Solo quiero a mis hijos de vuelta —sollozo Olivia doblándose para llorar por sus pequeños.
-Oye. Oye, oye, oye, oye, oye Liv no. Yo igual —Barba se le acercó para abrazarla, sabía que ella lo necesita. Le dio su pañuelo para que se limpiara las lágrimas, la conocía mejor que nadie y Olivia no querría que el escuadrón notara que había llorado. Aún si era comprensible dada la situación.
—Perdón —murmuró ella alejándose.
—Liv, nunca tienes que disculparte conmigo, ya lo sabes oferta Barba dándole una mirada triste—. Nuestros hijos están perdidos, sí, pero te recuerdo que nos tienen a nosotros dos, ya todos sus tíos están fuera de tu oficina tratando de localizarlos, no estamos solos en esto Liv. Además de que tienen dos tíos tan locos como para darles un dispositivo de rastreo, a pesar de lo que nosotros les haríamos al enterarnos. Todos los que están ahí afuera, se preocupan por los niños como si fueran sus hijos.
Ella no pudo hablar ya que escuchó que le hablan.
—¡Liv¡ —grito Elliot quien estaba a un lado de Fin. Olivia salió a paso veloz de la oficina con Rafael siguiéndola, pisándole los talones.
Todos estaban reunidos en la mesa frente al televisor, donde tantas veces se reúnen para hablar sobre los casos. Rita estaba sentada en la silla de Fin detrás del escritorio, un poco alejada de donde estaba el montón de detectives reunidos.
Elliot, Eddie y Fin estaban rodeando a Morales, como si eso hiciera que el software trabajará más rápido. Carisi y Amanda estaban a una distancia más prudente, no muy cerca ni muy lejos.
—Morales apresúrate esto es de alta prioridad utilizar Fin entregando la pulsera.
—Lo entiendo, sargento. Voy lo más rápido que puedo —fue el único comentario que hizo Morales. Luego de lo que para todos en el lugar parecieron horas, en lugar de solo pocos minutos, Morales ya había logrado hacer la conexión con la pulsera de Matthew. El micrófono funcionaba perfectamente. Y los satélites estaban haciendo la triangulación.
—Noah, Noah —decía en pequeños susurros—. Despierta. Por favor, despierta Noah tenemos que salir de aquí.
Tanto Barba como Olivia palidecieron al escuchar a Matthew hablarle a su hermano lo que más les preocupaba es que Noah no daba señales de reaccionar al llamado de su hermano.
—Ma ... Matthew —murmuro Olivia con voz quebrada—. ¿Dónde están? —Le exigió Olivia centrando su mirada en Morales.
—Necesito unos minutos más capitán, conectar el audio es más rápido que conseguir la ubicación —respondió Morales tratando de no alterar aún más al capitán.
—¿Ma ... Matt? —Todos en la sala dejaron escapar el aire cuando escucharon a Noah hablar—. ¿Qu ... qué pasó?
—Ramírez lastimó a la tía Rita y te ha golpeado la cabeza. Él y una mujer que no conozco nos trajeron aquí, tengo miedo Noah. No sé si la tía Rita esté bien, la dejaron en el ascensor no recuperó la conciencia cuando nos sacaron del hotel.
Los ojos de Olivia se abrieron de golpe y su respiración se cortó, Ramírez, él había sido parte de todo el plan. ¿Él formaba parte de esto? ¿Cómo no se dio cuenta? Olivia nunca se habría imaginado una cosa así, él nunca sería tan mala persona para hacer eso. ¿Por qué la estaba lastimando de ese modo? ¿Por qué había secuestrado a sus niños? ¿Y quién era su ayudante?
—¿Dónde estamos? —Escucharon a Noah preguntar.
-I don't know. Ramírez nos cubrió los ojos, estuvimos en el carro por mucho tiempo, no creo que sigamos en Manhattan, no podía ver nada, pero estoy casi seguro de que estamos muy lejos de mamá y papá, y todos nuestros tíos ... Es una casa muy vieja y ...
Matthew cayó abruptamente al escuchar que la puerta se abría.
—¿Cómo están mis niños? —Todos en la habitación escucharon la voz de Ramírez, que les hablaba a los niños con falso cariño, la malicia era palpable en su voz—. Vaya Noah ya despertaste, por fin te unes a la fiesta. Por un momento pensé que me había excedido en fuerza. Pero al parecer tienes la cabeza igual de dura que la de Barba.
—Déjame no me toques. No puedo creer que casi te acepte en mi vida junto a mi mamá.
—Deja a mi hermano en paz, bastardo traidor —hablo Matthew—. No te atrevas a hablar de mi papá, no tienes derecho a mencionarlo.
-Ah ah ah. No quieres que te vuelva a pegar estúpido niño —amenazó Nevada—. Aquí no están tus papás oh los idiotas de sus amigos para detenerme.
Todos en la sala del escuadrón estaban por demás furiosos, todos y cada uno querían mostrarle a Nevada Ramírez lo que pasaba cuando se metían con alguno de la familia de la UVE de Manhattan.
Olivia sabía que no podía llegar con todo el destacamento de policía que tenían disponible. No pondría a sus hijos en más peligro del necesario.
Podía ver como Rafael no le quitaba la mirada de encima. A pesar de los años Barba sabia lo que se estaba maquinando en la mente de Olivia y no iba a permitir que ella fuera sola por sus hijos. Olivia conectó su mirada a las verdes esmeraldas que la miraban discretamente le dijo con la mirada que se movieran a su oficina, Barba inclinó la cabeza para aceptar la muda invitación, entraron a la oficina Olivia se sentó en su silla detrás del escritorio Barba se sentó en la silla en la que tantas veces se sentó mientra trabajaban en los peores casos.
No creas, que no sé lo que estás pensando y no voy a permitir que vayas sola, se que no dejarás que todos te acompañen, pero yo voy contigo, también son mis hijos.
—No puedo permitir que te pongas en peligro.
—Me importa muy poco lo que digas. No me vas a hacer cambiar de opinión, yo voy contigo aunque no te guste. También son mis hijos.
—Bien, pero no podemos dejar que ellos se den cuenta —murmuró Olivia memorizando la dirección que apareció en la pantalla de Morales—. Muévete tenemos que correr antes de que ellos intenten disuadirnos de interferir.
Barba pensaba lo mismo que ella, pero algo le decía que necesitarían al resto del equipo en ese lugar. Se movieron lo más rápido y sigilosamente posible hacia el estacionamiento, mientras Olivia los sacaba con gran velocidad del lugar Barba discretamente le mando mensaje tanto a Rita como a Carisi y Tutuola para hacerles saber a dónde se dirigían.
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EN ALGÚN LUGAR DE NUEVA YORK
Olivia estaba detrás del volante, Barba estaba tratando de no entrar en pánico, por todas las imágenes que tenía en la cabeza de lo que podrían estar haciendo a sus hijos. Benson habló en un susurro.
—Lo arruine Rafael.
—No, esto fue premeditado Liv. Todo estaba planeado y muy bien ejecutado. No lo imaginábamos, Liv. Ellos aprovechan la ventaja de la fiesta de disfraces de los niños.
—¿Sabes que problema tiene este trabajo? —No espero a que Rafael respondiera, vio como Barba tenía la mirada clavada en el tablero del automóvil—. ¿Qué bien hacemos? Porque ambos sabemos que llegamos después del desastre, con escoba y recogedor y limpiamos todo. No sería mucho mejor. Lo que sería mejor, es que por una vez ... sería mejor que pudiéramos evitar que todo se rompiera en pedazos.
Barba la volteo a ver, quien estaba a su lado era una mujer destrozada tanto como él. Ambos estaban en el borde del precipicio.
—Lo evitaremos la próxima vez Liv.
—Debí verlo venir, como policía, como madre debí imaginarlo oferta Olivia golpeando el volante.
—Pues ... tú.
Olivia volteó a verlo por unos segundos, Rafael se movía incómodo en el asiento — ¿Qué?
—Nada oferta Rafael rápidamente rascándose el rostro evitando voltear a verla.
—Rafael, no puedes juzgarme más de lo que me he juzgado desde que escuché a nuestro hijo decir el nombre de Nevada. Créeme.
—Tal vez quisiste que lo de Ramírez funcionara. Creo que todo lo que querías era una familia.
-Si. ¿En que pensaba? Me dejé engañar y mira el resultado.
—Y por eso, no debí decir nada. Oye, ¿Ramírez te mencionó a algún amigo? ¿Algún familiar? ¿Alguien?
—¿No crees que ya revisé en mi cerebro? Lo más cercano que tenía éramos nosotros, se suponía que solo nos conocía a nosotros funciono Olivia sin apartar la mirada del camino—. El supuesto primo del que me habló no existe Fin y Elliot lo investigaron y no existe. Al día que nos reunimos en Forlini pasamos a dejarlo a la casa de su primo, pero al parecer ahí vivía su cómplice estoy casi segura de eso.
—Pero nadie la reconoció en las imágenes que sacaron de los vídeos de seguridad. No tenemos idea de su identidad. Y no nos ayudó mucho el que haya ido disfrazada.
Dejaron de hablar cuando vio que en la pantalla del celular decía que ya había llegado a su destino. La dirección que se ha visto en el programa de Morales los había llevado hasta una casa a las afueras de Nueva York, tenía una pinta de estar abandonada, como la casa a la que Lewis llevó a Olivia cuando la secuestró. Solo una ventana estaba iluminada.
Olivia comenzó a correr hacia la casa con la pistola en mano. Rafael intentaba seguirle el paso, ninguno se preocupó por ponerse chaleco en la mente de ambos solo existía el volver a ver a sus hijos. Una vez que entraron no podría creer lo que veían.
—Tú —un fantasma del pasado. Estaba frente a ellos—. Pero ¿Cómo?
