Ya después del mini infarto que acaban de sufrir en el capítulo anterior, les complacerla saber que lo que acaban de leer no es nada más que una muy cruel broma que les hice. Bueno en realidad fue idea de quienes me ayudan a editar la historia y darle los toques finales a cada uno de los capítulos.
Pensábamos publicar ese capítulo el 28, pero se darían cuenta de que ra una broma.
Sin más les dejo el verdadero capítulo y Feliz Navidad
El cuerpo de Barba se sacudió una vez más, y para alivio de los que conocían a Barba, el monitor comenzó a sonar diferente, mostrando que la línea de asistolia ya no era plana, el corazón de Barba volvía a latir, su presión comenzaba a normalizarse.
—¿A dónde lo llevan? —hablo Fin, quien todavía tenía a Rita en los brazos. Su dura abogada estaba completamente alterada, Fin sabia que Rafael era lo que él era para Olivia, ellos eran como hermanos, incluso Lucia los trataba como si ambos fueran sus hijos.
—Al Mercy General —respondió la paramédico que estuvo manipulando las paletas—. ¿Alguien viene? Solo pueden ir dos. Los demás tendrán que alcanzarnos en el hospital.
—Nosotros.
Rita y Fin se apresuraron a subir a la ambulancia. Una vez que cerraron las puertas de la ambulancia, comenzaron a sonar las sirenas.
Olivia sentía que el alma se le salía del cuerpo al ver que el paramédico volvía a darle RCP a Rafael, a Calhoun le estaba dando un ataque de pánico al ver que su amigo por segunda vez entraba en paro. Fin la abrazaba para evitar que ella se acercara a la camilla cuando le dieron la descarga.
Carisi se acercó a Olivia al ver que no se movía. Tenían que llegar lo más rápido posible. Sabían que a los niños los llevarían al hospital de todas formas. Olivia se dejó llevar por su amigo, al vehículo para poder moverse al hospital.
Amanda se acercó a Elliot y Eddie. Ambos estaban cerca de la ambulancia donde seguían revisando y curando a los niños. Al verla acercarse Elliot se le acercó, se preocupó al ver la cara de la mujer.
—Rollins ¿Qué pasó? ¿Por qué tardó tanto la ambulancia de Barba en irse? —cuestiono Elliot en voz relativamente baja lo último que quería era espantar a los niños—. ¿Esta todo bien?
—Escucha, los niños no lo pueden saber esto, la bala no atravesó los paramédicos no lo dijeron, pero es probable que haya dañado alguna arteria —comenzó Amanda con la voz baja, Stabler asintió instándole a continuar y alejándose lo más posible de la ambulancia—, Barba estuvo muerto casi 5 minutos, los paramédicos lo regresaron antes de salir a toda velocidad al hospital —siguió Amanda aunque sin dejar de ver hacia la ambulancia en caso de que García o uno de los niños los escucharan—, por desgracia no recupero la consciencia y por lo que alcanzamos a ver volvió a entrar en paro, se fueron muy apresurados, Calhoun y Fin fueron en la ambulancia con él.
—Esta bien. Mira los niños tienen que ir al hospital, ya intente que los dejaran ir, pero los paramédicos insisten en que deben ser revisado en el hospital. García y yo podemos ir con ellos, los van a trasladar en la misma ambulancia. Cuando los estén revisando, le diré a García todo lo que pasó, para que le hable a la señora Barba. Nos vamos a quedar con ellos y voy a tratar de que los niños no sepan lo que pasó con Barba. Espero que cuando lleguemos las ambulancias no se encuentren.
—Oh, cielos se me olvido la señora Barba —dijo Amanda abriendo mucho sus ojos azules y tocándose la frente con la Palma de su mano izquierda—, si creo que será mejor que García le diga, porque Calhoun está muy alterada y dudo que recuerde que tiene que hablarle. Bien, Sonny y yo vamos a llevar a Liv. Por cierto, espero que Kathy no se sienta agobiada por cuidar a los niños.
—Por eso no te preocupes, Kathy puede manejar muchos niños y seguramente las chicas y Dickie la están ayudando. Para esta hora ya los deben de haber acostado. Así que no te preocupes por tus hijos.
Amanda estaba por decir algo, pero el grito a espaldas de Stabler la detuvo.
—¡Detective Stabler!
La paramédico les llamó desde fuera de la ambulancia. Ambos detectives voltearon hacia ella.
—¿Si?
—Tenemos que irnos. Tienen que revisar a los niños en el hospital.
—Ya váyanse. Nosotros los seguimos. Le diré a Liv que tú y García van con los niños, para que no se preocupe.
—Bien, cualquier cosa que sepamos cuando lleguemos, te avisaré —dijo Stabler subiendo a la ambulancia.
—Cuidenlos.
Los niños se despidieron de su tía, ella los imitó.
—¡Amanda tenemos que irnos! —le gritó Carisi desde su vehículo particular, Olivia seguía fuera de la realidad, ya estaba sentada en el asiento trasero.
Se apresuró, sabía que tendrían que ir con precaución ya que para su mala suerte no estaban en el auto patrulla.
HOSPITAL MERCY GENERAL, 1000 N VILLAGE AVE, ROCKVILLE CENTRE, NY 11570, NUEVA YORK
Cuando Carisi aparcó el carro en el estacionamiento por la parte de urgencias, él y Amanda salieron del vehículo, Rollins tuvo que abrir la puerta de Olivia ya que ella no estaba consciente de su entorno, en todo el camino hasta el hospital Olivia no emitió sonido alguno. Estaba casi catatónica.
Cuando llegaron a la sala de espera lograron ubicar a Fin y Calhoun, ambos notaron a Olivia con la mirada perdida, Amanda la llevó a la silla al lado de donde Rita estaba sentada, en la sala de espera del quirófano todo era caos, un mar de gente con uniforme azul se movía de un lado a otro, el equipo estaba tan preocupado por Rafael como por Olivia que seguía mirando fijamente a la pared.
—¿Fin? ¿Hay alguna noticia? —Amanda preguntó tratando de sonar gentil, sentándose al otro lado de Olivia. Esperando no alterarla.
—No nos dijeron nada, solo lo llevaron directamente a quirófano. Entró en paro dos veces más en la ambulancia. Y perdió mucha sangre.
—¿Los niños lo vieron? —pregunto Carisi con precaución marcada en su voz.
Rita no dijo nada, solo negó con la cabeza. Fin se sentó al otro lado de Rita y tomo su mano ofreciéndole un apoyo silencioso. La abogada no estaba en mejores condiciones que las de Olivia. Fin sabía que era cuestión de tiempo antes de que Rita se derrumbara.
—Elliot y Eddie están en la habitación de los niños, lograron que les dieran una habitación doble. Los doctores ya los revisaron y están en perfecto estado, solo tienen unos leves raspones y el golpe de Noah no pasó a mayores, no hay concusión. Les dije que no se separaran de los niños por ningún motivo. Lucia me aviso que ya venía en camino.
—Bien, lo principal es que los niños no se enteren, hasta que sepamos que Barba salió de peligro —dijo Amanda soltando el aire.
Carisi anunció al grupo que iría a buscar café y cuando regresó casi veinte minutos después lo acompañaba una Lucia Barba evidentemente preocupada. Su único hijo se debatía entre la vida y la muerte.
—¿Olivia?
Con el sonido de la voz de la madre de quien una vez fue su esposo, Olivia perdió el poco control sobre sus emociones y las lágrimas comenzaron a deslizarse por su rostro.
—Lo siento mucho Lucia, yo dejé que ella le disparara, todo es mi culpa, no reaccioné a tiempo. Olvide los chalecos, por mi culpa pasó todo esto —murmuró en el hombro de la mujer mayor mientras se abrazan.
—Shh, eso no es cierto Olivia, no es tu culpa, todo es culpa de quien disparó. En estos momentos necesitamos tener pensamientos positivos, por Rafi y los niños. Tú no tienes culpa de esto Olivia ¿me entiendes?
Olivia no respondió, solo asintió y regresó a su asiento, sintiéndose inestable sobre sus pies.
—¿Cómo están mis hijos? ¿Dónde están? —la mención de los niños por parte de Lucia hizo que Olivia reaccionara al no verlos por ningún lado.
—Matty y Noah están perfectamente bien. Y antes de que te alteres, Eddie y Elliot están con ellos en su habitación en el ala pediátrica —hablo Fin acercándose a su casi hermana sin apartar la mirada de ella, sabía que Olivia estaba a punto de sufrir un ataque de pánico al no ver a los niños.
—¿Ellos no saben lo que está pasando aquí verdad?
—No, Liv. Amanda habló con Elliot para evitar que los niños se enteraran —fue el turno de Carisi en intervenir—. No queríamos que se preocuparan innecesariamente. En estos momentos tanto Elliot como Eddie están haciendo todo lo posible para que los niños no sospechen.
—Sería mejor si alguno de nosotros fuera a ver a los niños —hablo Rita lo bastante alto como para que todos la escucharan—, sabemos que son muy inteligentes y pueden sospechar que algo no les estamos diciendo.
Todos sabían que ella tenía toda la razón, los niños eran muy inteligentes y notarían que algo pasaba. Carisi se adelantó a todos.
—Yo puedo ir, y antes de que me intenten disuadirme. Calhoun y Olivia están lo suficientemente alteradas como que los niños se den cuenta y es mejor que estén aquí en caso de que venga el doctor. La señora Barba tiene que quedarse, ella es pariente directo. Así que mejor voy yo, de paso les llevó café a Elliot y Eddie, y algo de comer a los niños.
Sin esperar respuesta Carisi se dio media vuelta y se fue de la sala de espera. Ya había pasado media hora y no había señales de que algún doctor o enfermera les fuera a dar algún informe sobre Barba. Fin se pone de pie.
—Voy a mostrar mi placa, a ver si puedo conseguir una actualización del estado de Barba.
Lucia estaba sentada junto a Rita, ambas estaban tomadas de la mano, Lucia rezaba por su hijo y Rita solo le estaba rogando a una deidad en la que no creía que no se llevara a su amigo.
Olivia estaba dando vueltas en la sala de espera, demasiado inquieta como para mantenerse sentada más de 5 minutos. Amanda no le quitaba la vista de encima en caso de que Olivia se volviera a derrumbar de un momento a otro.
En el momento en que Olivia pasó a un lado de Lucia, la mujer mayor la agarró de la mano de Olivia, apretándola suavemente tratando de llamar su atención- Rafael siempre ha sido un luchador. No los dejará, ni a ti o los niños. Va a luchar por ustedes.
Olivia asiente lentamente— Espero que tengas razón Lucia —susurra ella, si entiendo un nudo en la garganta—. Es so... solo que él estaba bien. Antes de que lo sacaran de la casa. Él estaba hablando conmigo y los niños. Salió caminando. No necesito que le habláramos a los paramédicos con la camilla.
Olivia ha visto más heridas graves de las que le corresponde; incluso vio a Cassidy recibir dos balas en el pecho. Pero nunca había visto a alguien sangrar tanto, entrar en paro tantas veces y sobrevivir.
Antes de que Lucia pudiera responder, Fin regresó con un médico.
—¿Familia de Rafael Barba? —pregunta el médico, mirando alrededor.
Lucia se paró— Sí, soy su madre. Todos somos su familia —dice, señalando al resto, incluida Olivia.
Nadie parpadea ante su comentario, conociendo las estrictas reglas para los visitantes en áreas restringidas como la UCI.
El médico se dirige a todos, explicando que Rafael todavía está en cirugía y que aunque perdió mucha sangre la cirugía iba bien y eran optimistas con la salud de Barba.
El médico los mira y espera la pregunta inevitable que todos los familiares le hacían.
—¿Cuándo podemos verlo?
—Va a tardar. La cirugía durará una hora si no hay inconvenientes, luego estará en recuperación y finalmente en la UCI. Cuando lo trasladen a la UCI, uno a la vez, pero los repito eso es en dado caso de que la condición del señor Barba no cambie en quirófano.
