Hola a todos, otro cap de este fic y de este pequeño Arc que se viene. Espero les guste como lo llevaré.

CarlosDNQ 96: Sin duda el mejor, eso no se negará jamás.

Nevikjlm: Aparte del Barbatos, sería el Wing Zero Custom, Freedom y 00 QT, ese sería mi top o al menos los que me lama más su diseño.

Diamante: Un poco de comedida y algo de drama.

Malistrix: Es posible que este creando un ship nuevo con esos dos...

: Aun hay unas sorpresas, espero les guste.

Felipe1402XZA: De por si, las esferas no la podrían curar dado que es algo que neció con ella, de por si es un tema de salud y las esferas no tratan esas cosas.

YamiHyuga22: Pues no falta mucho, solo necesito unos cabos más y ya.

camilo navas: Pues si, hay cosas que se deben de usar sin duda.

En fin, espero les guste el cap. Nos vemos.


Saga ?

Capítulo 41: Visita a Ciudad Central

El tiempo pasó para nuestros amigos. Todos estaban dando lo mejor de ellos para lo que sería la gran batalla que se llevaría a cabo, la cual decidiría el destino de la Tierra. Pero para cierta familia, era obvio que debían de pasar por otro momento importantes antes.

-¡Niños, rápido! – Twilight pedía que sus hijos se den prisa. Porque en verdad estaban retrasados. Y ella quiere ser puntual.

-¡Ya vamos mamá! ¡Papá, ¿Dónde está mi mochila?!

-¡Está en la silla en la sala hijo! – Goku estaba metiendo las cosas en el auto. Fue bueno que Bulma le diera un auto que él puede conducir, sin miedo a romperlo.

El auto era similar al que usó para su prueba de manejo, además de que fue hecho para ir en todo terreno, no sólo por tierra, por lo que tenía la tecnología de flote actual. Era de un color rojo, por lo que no puedes perderlo de vista. Es más, era algo más grande que el normal de estos autos, por su personalización. Como saben, los autos flotantes, permiten recorrer más distancias y terrenos, que los que usan las ruedas.

-¡Estoy lista! – Gine salió de la casa con…

-¿Y eso? – Twilight miró a su hija con una ceja alzada.

-Son mis cosas para no aburrirme en el viaje. – la niña mostró que eran juegos portátiles.

Twilight tomó la mochila y la lanzó a la entrada de la casa ante el horror de la niña, mientras Gohan esquivó el proyectil por los pelos.

-¡Mis cosas!

-Este viaje es familiar Gine. Estoy aceptando que lleves tu reproductor de música. Pero no te me vas a quedar como una tonta centrada en esas cosas. – la niña hizo un puchero. – Aprende de tu hermano. Él lleva cosas para estudiar.

-Gohan, deja tus libros en la casa. – Ahora era el turno de ver a Goku. – Estamos yendo a un lugar donde hay mucha gente, dudo que tenga tiempo para estudiar.

-… OK. – Gohan tuvo que aceptar el buen punto de su papá, para regresar a la casa a dejar los libros. Aunque una persona no estaba feliz.

-¿¡Y eso!? ¿¡Que tiene malo que Gohan estudie!?

-Que cuando lo hace, se olvida de los demás. Como tú… - Twilight abrió la boca. - ¿NO querías que este sea un viaje familiar? – Cerró la boca al oír ello…

-Odio que uses mis propias palabras contra mí, Goku.

El Saiyajin sonrió a esas palabras, para cerrar el capote del auto. Gine estaba molesta, porque estaban por ir en auto y no volando.

-¿Por qué no podemos ir como siempre?

-Porque, esto es algo que debemos de hacer. Además, de que no es normal que la gente vea a otros volar.

Gine murmuró algo, como diciendo que iba a ser aburrido. Y era cierto. La capital central, estaba a 5 horas de viaje. Además, de que estaban yendo allá por otros motivos, aunque el evento por el que van es en dos días aún. Y eran las 5 de la mañana, era obvio que Gine no estaba de buen humor.

-Vamos hija, sube al auto. – Goku acarició la cabeza de la niña, quien asintió. Twilight suspiró al ver que ella le hace más caso a su padre. – Tú también Gohan. Puedes dormir en el auto.

-Ok. Papá. ¿Puedo llevar al menos un libro?

-Claro hijo. – Twilight le dio el permiso de que lleve al menos un libro y lo vio subir al auto. – Bueno. Espero que eso sea todo.

-¿Tienes la capsula con la comida para el viaje? – Twilight alzó la capsula. – Muy bien…. ¿Seguro de no querer venir PIccolo?

El Namekuseijin estaba sentado enfrente del árbol de la casa. Este solo abrió los ojos, saliendo de su meditación y…

-No. Es una celebración para recordar el momento en que mi predecesor fue derrotado. Y si bien la idea de eso, no me molesta, no me siento cómodo estando en medio de esa fiesta.

Goku y Twilight se vieron las caras, entendiendo eso. Si, puede que eso sea lo mejor para ellos no llegar a eso. Por lo que asintieron.

-Cuida la casa hasta entonces.

-Hmph.

La pareja subió al auto, con Goku encendiendo el vehículo y hacer que este arranque. Si, puede que vaya a ser un largo viaje hacia la capital central.


El viaje era calmado, era bueno que en sus tiempos libres entre los entrenamientos, Twilight ayudó a su esposo con sus habilidades de manejo, además de que el auto diseñado por Bulma era más resistente… los choques estaban presentes. Pero tras tanto ensayo y error, se veía como Goku había mejorado enormemente.

Ahora mismo, estaban pasando el mar para llegar a la zona del continente que los llevaría por el camino hacia la ciudad central.

-Tomen niños. – Twilight les dio a sus hijos unos emparedados para que vayan comiendo.

Gohan dejó su libro a un lado, para tomar los emparedados y darle a su hermana el suyo. La niña dejó sus audífonos a un lado, para tomar el alimento y comer. Twilight rodó los ojos, maldita sea la hora que Pinkie le dio ese reproductor de música.

Goku sonrió al ver ello, por lo que presionó un botón y la parte de arriba se vio retraída. El auto era un convertible, Bulma pensaba que tenía estilo. Ser un vehículo familiar, pero a la vez que vaya con gracia. Y al hacerlo, se vio con más claridad el mar por el que están yendo.

Gohan y Gine se maravillaron al ver ello, dado que siempre volaban muy alto, como para ver la maravilla de lo que es ver el mar de cerca. Él lo sabía, ya que lo sintió así cuando su nube voladora por primera vez.

Y Twilight veía ello con una sonrisa… sabían que no era normales. Pero había una maravilla de ver las cosas de ese modo, de vez en cuando. Y ella sentía que había olvidado lo que era eso… ser una mujer normal. Ya no lo era… no se arrepentía de ello, pero estaba segura que estos momentos, son preciados.

-Espero que los demás ya estén por llegar.

-Recuerda que estamos yendo antes, porque debemos ver unas cosas. – Goku asintió a las palabras de su esposa. – algo de turismo no sería malo.

-… Yo ya estuve en Ciudad Central.

-No cuenta porque solo fuiste a derrotar a PIccolo Daimaou. – Cierto… Optó por callarse al ver que este argumento, no lo gana.

-¿Cómo fue esa vez que venciste al papá del Señor Piccolo? – Gine sonó interesada de esa historia.

Ambos padres se dieron una mirada discreta. Goku meditó un poco lo dicho, su esposa le mostró su reloj. Les quedaban 3 horas de viaje. Quizás…

-Es una historia algo larga.

-Tenemos tiempo papá. – Gohan parecía igual de interesado.

Twilight le sonrió, como diciendo que estaba bien el hacerlo, por lo que Goku hizo memoria y…

-Todo comenzó el día del torneo 22 de las Artes Marciales. – Vaya que era un recuerdo para él…


Cuando al fin llegaron a la zona del continente, demostrando que aun les quedaban una hora y media de viaje, Goku había terminado su relato. Los hijos del Saiyajin estaban sorprendidos de saber que el padre del Señor Piccolo, era tan malo. Y Twilight se sorprendió al oír que una de las cosas que le enseñó en el pasado, lo ayudaron a ganar.

-Wow… Se nota que tuviste una infancia intensa papá.

-Jajaja. Algo así. Pero fueron grandes aventuras. – Goku le dio la razón a su hijo, quien estaba interesado en oír más.

-¿Cómo fue esa aventura cuando venciste a esa patrulla roja? – Gine quería saber más, pero…

-Luego. Hay que llenar el tanque. Goku, para en esa gasolinera de allá. – Twilight le pidió a su esposo que se detenga, cosa que él hizo al ver que, en efecto, necesitan más gasolina.

Goku estacionó el auto en la gasolinera y Twilight bajó del auto, yendo a pagar para la cantidad que necesitan para el tanque, todo mientras Goku y los niños esperaban en el auto. Aunque, ya eran capaces de ver los autos que van a la Ciudad.

-Se ve que mucha gente va en dirección de la Ciudad. – Goku podía ver el impacto que esta celebración puede llegar a tener.

-Según esto.. – Gohan le mostró a su papá, el libro que leía, una página. – Esta celebración viene haciéndose desde hace más de 100 años. Es para conmemorar el ascenso del primer rey al poder.

-Wow. Suena a que quieren a ese Rey. Por lo que vi, es un perro antropomorfo.

-Eso creo… digo, una vez converse con él. – Gine miró a su padre con sorpresa. – Cuando derroté a PIccolo, me habló… pero estaba tan ocupado buscando mi báculo, que no me di cuenta. Jajaja.

Los hijos del Saiyajin tuvieron una gota de sudor… su padre no cambia. Pero era eso lo que lo hacía interesante y único. Al ver a Twilight volver, con varias bolsas de compras en la mano, el Saiyajin supo que había acabado.

-Listo. Tanque lleno y bocadillos para ustedes, hay que seguir. – Twilight regresó al auto y se sentó en su lugar. – Debemos llegar para que veamos al cardiólogo.

-¿Debemos hacerlo? – Goku encendió el auto. Moviéndose de nuevo, solo para que la mirada de su mujer, le diga que no debe opinar sobre eso. – Ugh…

-Es por tu bien. Debemos estar alertas a cualquiera cosa en relación a esa enfermedad del corazón.

-Es increíble que mi yo futuro ayudara a crear esa medicina… - Gine aun no lo creía. – Doctora… No me veo como una.

-Bueno… el futuro no está marcado en piedra hija. – Twilight le sonrió a la niña, quien asintió. – Por eso queremos ver lo de tu padre. El doctor es alguien confiable, Hikari dice que es el mejor en su campo.

-¿Sabrá que papá es de otro planeta? – Gohan dio un buen punto. – Digo, no sabemos lo parecido que son los Saiyajin en los humanos.

-Deben ser muy similares… sino, ustedes no habrían nacido. – Twilight dijo eso con una sonrisa. – Solo es una prevención Goku. Es más, tengo conmigo la medicina por si te sientes mal.

-Solo espero que no me inyecte con algo…

Twilight suspiro, los niños rieron. NO importara lo fuerte que sea, la fobia de Goku a las inyecciones, jamás se le iría.


En Ciudad Central, las cosas estaban a pedir de boca para los organizadores. Es decir, ¿Cuánto tiempo creen que se toma uno en estas cosas? Mucho. Y más al ver que en verdad estaban viniendo grandes celebridades o gente de puestos importantes en el mundo. Muchos dicen que es una buena fortuna que…

-¿¡EL campeón del mundo no vendrá!? – Esas fueron las palabras de uno de los transeúntes al oír la noticia. - ¡Pero pague mucho para verlo!

-AL parecer, dice que no tiene tiempo. Y que desea darles a otros, la oportunidad de brillar.

Si, esa era la noticia que movió a muchos. El gran campeón de las artes marciales, de los últimos años, no había venido a participar en el torneo que se llevará a cabo en el día final de las festividades. Y eso decepcionó a muchos. Pero a los que iban a participar, era una fortuna. La oportunidad de ganar.

Aunque eso no importaba para cierta familia, quienes al entrar en la ciudad, solo buscaron el hotel en donde habían reservado una habitación para su estadía en este lugar. Goku miraba a todos lados, porque no veía el bendito hotel.

-¿Dónde está?

-A ver… - Twilight miraba el mapa que tenía en su celular. – A la próxima esquina, voltea a la derecha.

-Que bueno que Bulma te regalo eso mamá. – Gine miró el aparato con interés. - ¿Crees que me dará uno?

-Quizás. Ponte el cinturón. – La niña hizo un puchero al oír ello, solo para hacer caso. – Debe de estar en esta calle.

-¡Ahí está! – Gohan señaló el edificio. Y en verdad, llegaron… - Wow… miren….

El auto se detuvo para ver que, en efecto, el edificio era grande. El Hotel Gran Central, era sin duda alguna, el hotel más económico, pero a su vez, de un gran prestigio, que puedes hallar aquí, en ciudad Central. Goku optó por simplemente estacionar el auto, suspirando al ver que lo logró… los nervios no ayudan.

Con eso ya listo, toda la familia bajó del vehículo y tomaron sus cosas para poder ir a la recepción y registrarse. Al entrar al edificio, se pudo ver en efecto, que el lugar era grande y de seguro muy cómodo. Twilight optó por ser la que hable con la recepcionista. Dejando que su esposo e hijos a esperar en la recepción.

-¿Cómo crees que sea este evento papá?

-No lo sé Gohan. Pero estamos aquí solo por lo que su madre ideo con las demás… la verdad, no le veo lo divertido en participar en un torneo así. – Goku se acomodó en su asiento, solo para soltar un bostezo. – Ya me dio sueño.

-A mí igual… - Gine se mostraba aburrida. - ¿Cuándo creen que podamos ver el lugar?

-Mamá dijo que después de la cita de papá con el doctor ese. – la niña maldijo por lo bajo, mientras que Gohan sonrió. – Es más, creo que es lo que más le preocupa.

Era cierto. Goku había visto como Twilight parece estar en constante alerta a su salud. Él no siente nada. Se ha sentido bien desde que regresó a la Tierra. ¿Por qué no se ha enfermado como Trunks le dijo?

-Bueno. Ya está. – Twilight volvió con su familia, con la tarjeta en mano para entrar a la habitación. – Vamos, hay que dejar las cosas y salir a tu cita con el doctor Goku.

Los niños rieron al ver la cara de horror de su padre. Parece que estaba deseando no haber venido.


En el hospital de Ciudad Central, Goku estaba sentado con una cara que demostraba que no quería estar aquí. Twilight leía una de las revistas del lugar, mientras Gohan y GIne miraban el canal de noticias.

-En las últimas noticias. El Rey del Mundo hará una conferencia importante mañana, por lo que esperen su próximo mensaje a la nación.

Con que eso hará. Bueno, era de esperarse. EL Rey del Mundo viene de un linaje importante, además de que es de los pocos seres en este planeta que no tuvo problemas con el Animarin.

-Mamá… ¿Es cierto que el Rey usó Animarin para verse así? – la pregunta de Gohan y las caras de dudas, de su esposo e hija, solo hicieron que ella sonría.

-Así es… Hace…unos años, cuando yo tenía 4 o 5, era una droga muy famosa que permitía a los humanos volverse seres bestia. El Rey lo usó, para demostrar su posición como alguien de no discriminación. Hasta la fecha, algunos la usan… pero ya no es tan común.

-Oh… eso explica porque una vez alguien me pregunto si me habían dado esa droga, pero defectuosa por solo tener cola. – Goku se rasco la cabeza al recordar ese momento. – Fue justo antes de conocerte.

-¿Qué chiste tiene el volverse una bestia?

-No lo sé… La verdad, la razón por la que perdió fama es porque hacía que el que la bebía, solo poder tener descendencia con otro tipo bestia y… las mujeres no son muy fanes de estar peludas.

Verdad… Twilight vio la confusión en su hija, solo acariciando su cabeza. Alegrándose que ella no deba de pasar por esos problemas de depilación de los que ha oído hablar. La herencia es fuerte… ella jamás ha pasado por depilaciones, como Rarity… la pobre dice que es horrible.

-Paciente Son Goku, el doctor lo verá en estos momentos.

El Saiyajin se tensó al oír ello. Twilight lo obligó a pararse, pidiendo a sus hijos que se queden dónde están, para que no haya problemas.

La pareja, al entrar al consultorio, vieron como el doctor miraba el file de Goku, para luego verlos con una sonrisa.

-Señor y Señora Son, pasen. – Ambos hicieron caso y se sentaron. – Un gusto, soy el Doctor Whoves. He oído de Hikari sobre que… desean un examen del corazón para usted.

-Si Doctor. – Twilight pellizcó el muslo de su esposo, quien estaba por decir algo. – Es… ahm… Nunca le hemos hecho un examen de esta clase y… como va a participar en el torneo que se hará... queremos ver cómo está su corazón.

-Ya veo… - el Doctor miró al Saiyajin y… - Señor Son, quítese la parte superior de su ropa. Le haré unos exámenes simples ahora.

Goku no pudo decir nada, la mirada de su esposa era todo. El Saiyajin hizo caso y el doctor inició su revisión. La respiración, medir el pulso, los latidos… la temperatura. Cualquier cosa pequeña que pueda hallar que sea anormal. Y a los minutos… él se sentó y…

-Seré directo Señora Son… su esposo no tiene nada que sea anormal. Y por lo que Hikari me dijo, esperé algo más claro y diferente dada su… raza. – Ambos esposos se sorprendieron al oír ello. – Hikari me dijo lo que… puede ser una locura. Pero tengo los registros médicos del señor Son y… si bien algunos lo atribuyen a una falla en la muestra. Si lo que ella me dijo es cierto, entonces da base a que… en efecto, tengo en cara a un ser que no es humano.

-Ahm…

-No diré nada. – el hombre sonrió al ver la cara de nervios de Twilight. – Sé que hizo mucho por Starlight. Mi cuñada está eternamente agradecida por ello. Este favor, es muy secreto y lo hago con gusto. Es más, nadie lo creería. – el doctor mostró el file a Twilight. – La temperatura de su esposo, oscila entre los 40 y 45 grados, muestra de que su sistema vascular trabaja a tope de modo constante, pero él no se siente mal, ¿No? – Goku negó con la cabeza. – Esa es prueba clara, de que su corazón trabaja a toda potencia, pero lo gracioso, viene que solo late 60 veces por minuto. Y eso es algo imposible para un humano… ya que para que el cuerpo se oxigene de modo constante como él lo hace de modo natural, debe de haber casi de 170 latidos hasta 200.

-¿Qué significa eso?

-Sin un análisis previo… no puedo decir mucho. Solo que su esposo puede hacer ejercicios por horas y no cansarse. Pero lo que más me sorprende, es que… su corazón no parece sufrir de nada malo ante lo visto. Habrá que hacerle un examen de sangre y un electrocardiograma y una prueba de esfuerzo.

-¿Sangre…?

-Claro doctor. Lo que se necesite. – Twilight volvió a callar a su esposo, quien no le gustó lo primero.

-Excelente. Esto solo tomará unas horas.

Rayos… y él que se quería ir.


Gohan y GIne estaban aburridos. Su madre les dijo que estarían un rato más, porque a su padre le harán un examen para ver como está su corazón. Y estaban viendo la televisión, hasta que sus padres regresen. Saben que mamá debe de estar con papá para que vean que todo irá bien. Muy bien…

-¿Cómo crees que le vaya a papá?

-Espero que bien… Digo, por eso vinimos hasta aquí.

Gine le dio la razón a su hermano, quien simplemente retomó su lectura. La niña miraba como las enfermeras y doctores iban de un lado a otro. Vaya trabajo más tedioso que debe de ser. Pero… por algo, es que la gente confía en estas personas.

-… Oye…

-Hm.

-¿Crees que mi yo del futuro hizo esto porque le gustaba? La medicina…

-… No lo sé. Quizás… Es decir, te gusta leer de la anatomía y demás.

-Si, pero por simple diversión. Jamás lo vi de otro modo.

Gohan podía ver que su hermana no estaba segura de que sentir al saber que… pasó en el futuro. Ella parece tener algo de miedo, de que sus decisiones, no valgan. Y él siente lo mismo… Es decir, saber que al final hasta él murió. Puede que sea algo raro de captar. Pero…

-Tenemos tiempo para ver que hacer hermana… hay centrarse en el ahora.

Y la niña sabía que era cierto. Eso era lo que debían de hacer. Esperar y ver como sale todo luego de estos 3 años. Había tiempo…


Tras todos los exámenes, Goku bebió del agua que le dieron y se sentó al lado de Twilight, quien estaba ansiosa mientras veía como el doctor analizaba los resultados.

-No hay nada fuera de lo normal. Si lo digo con toda la sinceridad, el corazón del Señor Goku es el más sano que he visto en mi vida. – Twilight soltó un suspiro de alivio. – Pero… - Oh no… - No estaría mal que venga a verme cada 6 meses, solo para estar seguros de que las cosas van bien. Si les parece bien.

-Claro doctor. – Twilight aceptó la propuesta, mientras Goku solo asentía, ya que no entendía de que hablan.

-Excelente… las pruebas de sangre son, en mi opinión, optimas. Su esposo no tiene nada malo. Solo debe de seguir con actividades que ayuden a su corazón. No le dé cosas que pueden hacer que tenga un daño.

-Por supuesto.

Con eso dicho, la pareja se retiró tras agradecer al doctor por su atención y consejos. Tras ello, se retiraron del consultorio, con la mujer soltando un suspiro de alivio.

-Al menos sabemos que tu corazón está bien.

-Si… pero Trunks dijo que ni eso me salvo en ese futuro. – Goku sabía que solo la medicina lo iba a salvar si es que se enferma.

-Solo quiero estar segura de que estas bien de salud. Nunca te hemos llevado a un médico o hecho exámenes, dada tu poca disposición de ver a un doctor. – Twilight miró a su esposo con molestia, quien se rascó la cabeza. – Esta vez no será así… Vendremos cada 6 meses para que te vean, eso nos permitirá ver si estas por enfermarte.

-Ok… Si crees que eso ayuda. – El Saiyajin aceptó lo que su esposa quería para él. Sabe que sólo se preocupa.

-Gracias. Ahora vamos con los niños. Ya deben de estar aburridos.

Twilight siguió su camino, solo para que Goku se detenga enfrente de la ventana que estaba en el pasillo. Ella notó que veía lo que la torre donde vivía el Rey…

-Recuerdo el día que pelea con PIccolo Daimaou… Creo que fue la primera vez que me di cuenta de que no era normal.

-¿Por qué lo dices? – Ella vio como su esposo, parecía hacer memoria.

-Porque… aunque deseaba derrotarlo por lo que le hizo a Krillin, al Maestro Roshi y a muchos más… me estaba divirtiendo. Una parte de mí, estaba interesada en superar a ese ser y ser más fuerte. No lo entendía, pero parece que el instinto Saiyajin, me impulsó a esa batalla, al saber que eso me haría más fuerte… o me mataría. Lo que pasara primero.

-Oh Goku… Sabes que no me quejo de que seas así. Es más, me gusta ver como peleas… te hace ver… - No sabía que palabra usar, pero ella sabía que su esposo lo entiende.

-Pues a mí me gusta verte pelear. – y él sentía que ver a su esposa, de ese modo, la hace más atractiva de lo que ya es. – Solo espero que esto no sea tan largo.

-Para nada…. Esto acabará rápido y volvemos a casa a seguir con nuestras vidas. Es más, nos podemos dar el lujo de entrenar más si quieres.

-… Eso sería bueno.

-Eso sí, sus estudios no van a detenerse Goku. – Lo sabía. – Como me gusta decir, dales las opciones y que ellos elijan que desean hacer con sus vidas.

El Saiyajin sabía que era así. Es más, entendía que su esposa quiere darles a los niños la capacidad de hacer lo que ellos crean, es para ellos. Eso sí, solo espera que sus hijos, si desean seguir una vida de estudios, no dejen de lado sus entrenamientos del todo. Tienen mucho talento para ser muy fuertes.


Cuando llegaron y los vieron viendo las noticias, Goku supo que faltaba mucho para ello. Ese puente se cruzará cuando sea el momento.

La familia entera paseó por las calles de Ciudad Central unas horas, antes de que sea el momento de volver al hotel. Twilight decía que esta era una oportunidad más que única de ver la ciudad mas importante del mundo entero. Y ella deseaba ver al menos la Biblioteca Central, aunque Goku sentía que se iba a aburrir…

-¿¡Cerrado!? – los tres vieron a la matriarca de la familia estar en shock. - ¿¡Por qué!?

-Lo lamento madame, pero este lugar esta cerrado en lo que dura el festi…val… - El guardia empezó a sudar frío al ver la expresión de rabia de Twilight, quien parecía echar humo.

Esposo e hijos de la mujer, se vieron en la obligación de jalarla y alejarla del pobre hombre, quien temblaba como una gelatina. Goku pidió perdón, antes de llevarse a su mujer con él y los niños. Dios… Sabía que esto puede ser peligroso.

Solo deben de alejarla para que no cometa una locura…

-Ya me calmé… - Si, luego de arrastrarla casi 3 cuadras ante la mirada de todos. – No puedo creer que le nieguen al mundo la dicha de ver tanto conocimiento.

-No lo sé mamá… A mí me gusta leer, pero hasta yo entiendo que la gente viene por las atracciones y no para… leer… - Gohan notó la mirada de traición de su madre. – Solo digo…

-Bueno… ¿Y si vamos por algo de comer?

-Tenemos 8 cápsulas de comida en el hotel Goku. Recuerda que con ustedes 3, nuestra billetera se irá en rojo en una comida de un restaurant. – los 3 mencionados se apenaron al oír ello. – Pero… no sería malo probar esos helados que dicen que son buenos por aquí.

-¡Helado! – Gine dio un brinco de alegría. Era una niña a pesar de todo…

La familia caminó hacia el puesto donde se sirve el dichoso helado. Vieron que, si bien no estaba a tope, estaba con clientes. Parece que si vienen el día de los eventos, este lugar no da para todos los que serán los clientes.

Twilight sabía que esto iba a ser difícil. Le pidió a su esposo ayuda, mientras los niños se quedan esperando a que la orden venga. Les pregunto los sabores que querían y al hacerlo… Ambos esposos fueron al campo de batalla.

Twilight logró llegar al mostrador y pagar por los helados, mientras Goku estaba listo para lo que su esposa estaba por hacer. Y al ver como la gente se amontonaba, en el momento en que ella obtuvo los 2 primeros conos… supo que…

-¡Ahí va! – Twilight los lanzó a su esposo, quien los atrapó con una sonrisa. - ¡A un lado!

El Saiyajin vio como su esposa salió del mar de gente, a fuerza bruta. Ignoró la mirada o quejas de algunos, porque se notaba que la gente, en estas situaciones, eran unos salvajes.

-Salvajes. Tomen niños. – Twilight les dio a sus hijos sus conos, al mismo tiempo que tomaba el suyo de las manos de su esposo.

Gohan y Gine agradecieron los helados. Empezaron a comer, solo para notar que su padre miraba hacia las calles. Ellos hicieron lo mismo, notando que venían más y más autos. Wow, se veía que el lugar se iba a llenar en solo unas horas.

-Lo mejor sería que vayamos al hotel. De ese modo, podremos descansar hasta mañana, que nos reuniremos con los demás.

Goku sabía que eso significa, ver a su suegro y cuñado de nuevo… Vaya, eso puede ser incómodo. Pero quitando eso de su mente, estos días podrían ser muy divertidos. Vaya que sí… Solo necesita ganar el torneo ese y ya.


Al entrar al hotel, Goku sintió como el aire acondicionado del lugar simplemente hacía que su cuerpo se acomode al clima. Por lo que tiene entendido, la ciudad central tiene la tendencia de tener varios climas por estar al centro de todo el mundo. Al menos eso es lo que tiene entendido….

Mientras todos caminaban al ascensor para lo que sería irse al piso donde estaba la habitación donde iban a pasar, es que el Saiyajin se cruza con una mujer de cabello rojo y ojos café. Ella parecía estar también yendo en dirección donde el ascensor.

El Saiyajin la vio unos segundos… se le hacía familiar…

-¿Goku? – Oh. Lo conoce. - ¿Eres tú?

-Ahm…

-¡Sí, eres Goku! – OK… ¿Y ella es…? - ¡Soy Suno, de la Villa Jingle!

Villa Jingle… sino mal recuerda, es el lugar donde peleó con la patrulla roja en la Torre Músculo y… Esa niña que lo salvó…

-¡Suno! ¡Eres tú!

Twilight y sus hijos vieron como la mujer pelirroja abrazaba a su padre y él no sabía como reaccionar. La esposa del Saiyajin tuvo un tic en el ojo. Si, puede pecar de celosa. Pero no la pueden culpar, estaba segura que su esposo no tiene la culpa… eso desea creer.

-Wow. Mírate. Has crecido mucho. Y… - Suno notaba como su amigo sin duda era más alto que ella. Porque cuando eran niños, ella estaba a su nivel. - ¡Espera! – Suno miró hacia el otro lado, para… - ¡Octavio, mira quien está aquí!

Goku se sorprendió al oír ese nombre… Acaso… Miró a un lado y lo vio, a su viejo amigo que hizo en medio de su aventura en la Torre Músculo. No había cambiado nada, algo obvio dado que era un androide, pero…

-¡Octavio!

-Goku…

El Saiyajin se alegró de ver a su viejo amigo, quien estaba como él. La familia de este, vio como esos dos parecían conocer a Goku. Twilight no sabía que pasaba, hasta que carraspeo la garganta, no quiere que se olviden que están aquí.

-Oh, lo siento Twilight. – Goku notaba como su esposa se cruzó de brazos.

-¿Quiénes son ellos Goku? – Suno vio a la mujer y a los niños, los cuales tenían una ligera similitud con…

-Si… Ahm… - ¿Cómo puede decir esto? – Ahm… Twilight, Gohan, Gine. Ellos son Suno y Octavio, amigos que conocí en mis aventuras y cuando enfrenté a la patrulla Roja.

-Un gusto. – Ambos dieron un saludo a los 3, quienes hicieron lo mismo.

-Suno, Octavio. Ellos son mi familia. Mi esposa Twilight y mis hijos, Gohan y Gine.

-Hola. – Gohan y Gine saludaron con la mano a ambos adultos.

-Es un placer. – Twilight fue algo más formal. Como era ella.

Octavio sonrió al ver que su amigo había formado una familia. Eso era bueno… Pero vio como Suno pareció impactada con la noticia. Aunque, ella sonrió rápidamente para que no vean su expresión.

-¡Un gusto! – Suno vio a los niños y… - Wow. Son grandes… ¿A que edad te casaste?

-A los… 18, sino mal recuerdo. – Goku hizo memoria, sabiendo que él y Twilight se casaron al mes que la chica cumplió los 18.

-Que joven. – Suno trataba de seguir la conversación, solo que le era difícil. – Ahm… Octavio y yo estamos cansados del viaje. Ahm… ¿Les parece si hablamos luego?

-Oh. Claro… - Goku vio eso como algo normal, pero su esposa pudo captar que… - ¿Mañana está bien?

-… Tenemos unas cosas que hacer Goku, pero trataremos de que sea así. – Octavio, quien parecía saber que le pasaba a Suno, trató de que… - Vamos Suno. Hay que descansar.

-Si… Nos vemos.

Se vio como los dos se daban vuelta para ir a otro lado, aunque Goku se preguntó porque no usaban el ascensor. Twilight soltó un suspiro, al saber que su esposo jamás lo entendería. Gohan miró a su hermana, para saber que pasó.

-No me mires. Es algo que debes de entender tú. – Gine era joven, pero era perceptiva.


En su habitación, la familia Son ya estaba descansando. Los niños compartiendo cama en la habitación, con la otra, donde sus padres iban a dormir. Twilight acurrucó a ambos infantes, aprovechando estos momentos para tratarlos como niños.

-Con esto, creo que puedo decir que tenemos lo que es necesario para descansar estos días. – Twilight miró a su esposo, quien se sobaba el cuello. - ¿Incomodo?

-No me gusta el colchón. – Ella sonrió. Era de esperarse. – Estas vidas de lujos no es lo mío Twilight.

-Lo sé. Pero como ya dije, solo debemos estar aquí unos días. Luego nos vamos a casa y asunto arreglado. – Twilight se puso de pie y fue donde la cama que compartirá con su esposo en este hotel, para luego… - Esos dos amigos tuyos, parecen ser muy amables.

-Lo son. Suno me salvó de morir congelado y Octavio de un sujeto de la patrulla roja. Hace tiempo que no los veía.

-Ajá… - Twilight sabía que el tema lo debe de tocar. – Goku. ¿No se te ha pasado por la cabeza que… esa chica Suno, te veía como algo más?

-¿Más? ¿Cómo que? – Claro, él jamás te va a entender esas cosas. Pero…

-… Como yo siempre te vi. Goku, llevo enamorada de ti desde los 14 años. ¿En serio no crees que Suno hizo lo mismo?

El Saiyajin se quedó en silencio varios segundos… miró el techo otros segundos, hasta que su mirada demostraba que había entendido. Twilight suspiró al ver ello. Conoce a su esposo y sabe que esto es normal. Ella sentía que ese lado de su personalidad, jamás se irá. Por más que lo trabaje. Su esposo carece de educación y de conocimiento social básico. Si él y ella se han casado, es más por cosas de un esfuerzo por parte de ella en entenderlo. Y él hizo lo mismo en respuesta. Demandarle algo, no es beneficioso.

-Yo… No lo vi de ese modo… - Goku la vio con una sonrisa complicada. – Es que… antes de conocerte, no pensaba en nadie de ese modo… y las relaciones no me interesaban.

Lo imagina. Hasta en eso recuerda que le tuvo que explicar mucho. Hasta ella está segura que su esposo no estaba enamorado de ella hasta un tiempo después que se casaron, pero eso ya no importaba.

-Lo mejor será hacer que tu amiga te trate como siempre. Es lo mejor, dado que ella debe sentir que perdió una oportunidad.

-Pero… Yo estoy feliz contigo. – Twilight sonrió al oír ello. – Suno es mi amiga… espero que esto no impida que lo sigamos siendo.

-Las relaciones interpersonales, son complicadas Goku. Hay que darle tiempo. – Twilight se acomodó para poder dormir. – Por cierto, mañana nos reuniremos con los demás.

-¿También tu padre y hermano…?

-También. – Goku hizo un gesto de queja. – Debemos hacerlo. Hay que demostrar que estamos dispuestos a todo. Somos una familia. Y no les voy a pedir que te quieran. Pero que si te respeten al menos.

-… Bien. Solo porque me lo pidieron tu madre, Cadance y tú. – Goku cerró los ojos al sentir que el sueño le gana. – Solo quiero que ya sea el día del torneo. Esperar es aburrido.

-Lo sé. Por cierto… - Twilight recordó que… - Hay que ver las demás competencias. Oí que Rainbow se ha esforzado para este momento. Creo que esta dispuesta a hacer de esta, su última gran competencia.

Oh, eso suena interesante. Por lo que… Goku iba a decir algo, pero el bostezo que salió de su boca, solo hizo que su esposa suelte una risa. Ella le dio una palmada en la frente, como diciendo que se vaya a dormir. El Saiyjin asintió y se acomodó, para dejar que el sueño le gane. Twilight vio ello con una sonrisa. Siempre le pareció interesante el ver como Goku era diferente en esos lados de su vida… la vida cotidiana y las luchas. Es más, puede que sea por eso que siempre sintió algo por él. Porque sentía que aun podía aprender mucho de él.

Twilight se acomodó en su lugar, para ponerse a dormir también. Mañana será un día decisivo para toda la familia. Y espera en verdad que todo salga bien.

Cerró los ojos y se acomodó al lado de su esposo, para poder dejar que el sueño le gane. Ya mañana era otro día.


En la vastedad del espacio…

Cooler miraba por la ventana de su nave, que la vastedad del espacio era intensa. Era como si se pusiera a pensar que… era un recuerdo que quería venir e irse al mismo tiempo. Como si… Todo hiciera que recordara ese momento en la vida de ellos, la vida de su familia, donde supo que… no era apreciado por su padre. Y que Freezer siempre fue el que estaba destinado a hacerse del poder.

-¿Viendo de nuevo el espacio? – Volteó a ver que su esposa se acercaba a él de manera lenta. – Vamos a la cama. Sabes que eso es más divertido.

-… Hoy no mujer. – Chrysalis alzó una ceja al oír ello. Su esposo rara vez niega estos momentos. – Tengo mucho que pensar.

-¿Sigues pensando en eso que nos enteramos? Vamos, solo son una familia. Podemos acabar con ellos.

-No me refiero a ellos. Me refiero a mi propia familia. – Cooler apretó uno de sus puños con tal fuerza, que se vio como sangre salía de esta. – Como mi propio padre me llamó… un fracaso. A pesar de todo lo que hice para impulsar el poder del imperio.

Chrysalis era capaz de sentir ello… el odio de su esposo a su familia. El como este se elevaba a tales niveles, que la hacían… emocionarse, por ser moderados. Ella se sentó en unas de las sillas del lugar y cruzó sus piernas. Notaba como el poder de su esposo, se hacía presente. Tan lleno de odio, rabia… decepción, pero a la vez, tan vengativo. Esa era una de las razones por las que se casó con él. Le encantaba verlo de este modo.

-Nunca me dijiste como es que… tu padre te quito lo que era tuyo, por derecho.

Si… vaya que lo recuerda… su odio no haría que olvide ello…

Flashback

Era un día más en lo que era el imperio de King Cold. El emperador estaba viendo a sus dos hijos. El mayor, que era Cooler. El estratega por excelencia. Siempre pensando cada paso con cautela. El menor, Freezer. Quien era el más poderoso… tanto, que en verdad se sentía el poder sin que este se esfuerce. Es más, usaba diferentes transformaciones para poder suprimirlos.

-Hijos míos. Deben de saber para que los he llamado. – King Cold sabía que este era el momento que sus hijos esperaban. – He decidido retirarme. Por lo que necesito elegir de una vez un sucesor. Y quiero que sepan de mi elección.

Ambos hijos estaban esperando la respuesta del padre. Uno estaba en calma, pero el otro estaba confiado de que…

-Freezer, tú tomarás mi lugar.

Esas palabras hicieron que el cuerpo de Cooler se quede helado por lo que… oyó. Había oído bien… Su padre eligió a Freezer sobre él… el mayor. El que ha hecho más por este podrido imperio. El que ha hecho que gane más territorios con la mayor de las eficiencias con pocos recursos. El que…

-Será un honor padre. – Freezer dio una reverencia, como recibiendo la posición de modo humilde. Pero Cooler sabía que se estaba riendo de él por dentro…

Fue incapaz de decir algo en esos segundos… porque sabía que debía de mantener la calma.

Tras poder tener una charla con su padre en privado… Cooler fue capaz de dejar salir toda la frustración que había sentido.

-¿¡Por qué padre!? – King Cold no volteó a ver a su menor hijo, quien le replicaba el porque de esta clara injusticia. - ¿¡Por qué lo elegiste a él!?

-Porque Freezer es capaz.

-¿¡Capaz!? ¡No sabe lo que es tener un ejército en orden o usarlo como se debe! – Cooler sabía que… - ¡Yo sí! ¡Soy mejor que él para esto!

-Pero eres más débil que él. – Esas palabras pegaron fuerte en la mente de Cooler. – Por esa debilidad, es que necesitas de entender que solo puedes estar en las sombras.

-¿¡Qué!? - ¿Estaba…?

-Como lo oyes Cooler. No podemos permitir que todos vean que… uno de mis hijos, no es tan fuerte como su hermano. Por lo que debes de estar al margen de todo lo que hagamos. Puedes hacer lo que te plazca, con tal que no te metas en nuestros asuntos.

Esas palabras solo hicieron que Cooler sienta un sinfín de cosas. Desde una rabia sin igual. Hasta lo que sería una clara traición. Una que… él sabía iba a pasar tarde o temprano. Pero la espero de su hermano… no de su padre. Si bien no tenían la mejor relación, esperó de él al menos… algo de apoyo. De comprensión. De… apoyo.

Pero ahora es capaz de ver que eso jamás lo conseguirá de él… al final, es como siempre. Como este imperio se creó… a base de traiciones y de egos.

-… Te arrepentirás de esto padre. Un día te vas a arrepentir.

Cooler su puso de pie y se dio la media vuelta, solo para irse de ahí… no deseando ver más al ser que era su padre.

Fin Flashback

Chrysalis admite estar… impactada en algo. Sabía que el imperio ese era… cruel. Pero vaya que el padre no era el mejor ejemplo de ser uno. Mandar a uno de sus hijos al exilio, solo porque no desea que vean que este no es tan fuerte como el que eligió como sucesor. La mujer veía que…

-Lo odias…

-Más de lo que puedes creer. Pero… en parte le agradezco que me exiliara… porque me hice de cosas que… nadie más puede tener…

Y ella sabe a que se refiere. Si… lo que tienen, el poder para hacerse de un planeta en solo días. Es algo que es solo de ellos. Y la Tierra será de ellos, cuando lleguen a ese lugar… Pero antes de eso…

-Acabar con esa familia será muy…. Interesante. – Chrysalis quería ver a la última familia de Sayajines desaparecer del Universo…

Y Cooler también. Era el momento de hacer desaparecer a esos monos de la faz del Universo de una vez por todas.