Day 01: Far From Home

Rated: k+

Summary: "Espero jamás ser capaz de no extrañarte."

Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas.

Lamento la demora.

Beta: Carolinwis


.Ocean.


Era bastante tarde, sabía bien. Pero él rogaba porque ella aún estuviera despierta.

Realmente no pasaba de media noche, pero sabía que ella llegaría cansada a casa, y la preocupación por esta mujer era grande... sin embargo él siempre se consideró egoísta; necesitaba saber de ella.

"¿Hola?"

"Hey."

"Hey." Su voz se tornó suave, la sonrisa en su rostro acompañaba el saludo. Por un segundo hubo silencio, hasta que ella volvió a hablar. "Te extrañé, Sasuke."

"Hm."

A pesar de la falta de palabras, era el suave tono, el cariño en ese breve sonido era lo único que ella necesitaba para saber que él también le había extrañado.

Que también le extrañaba.

"¿Te he despertado?" La incertidumbre en su voz, a pesar de ser más sutil. Sasuke siempre trataba de mostrarse controlado.

A pesar de ese ser un rasgo muy marcado de joven —algo a lo que ella ya se había acostumbrado por tanto tiempo de relación— lo cierto era que a veces eso mismo le frustraba. Más aún al estar a kilómetros de distancia. No podía verle, le dolía la separación y verle era lo más que deseaba, lo único que podía obtener era su voz y los sentimientos transmitidos por la misma. Que él tratara de ocultar los mismos solía herirle.

Así, tenían que conformarse con llamadas a altas horas de la noche. Era lo único que tenían… así, aunque sus horarios no coincidían, y aun sabiendo lo tarde que era, él había decidido ser egoísta y llamarle.

"No. Recién llego."

Sakura caminó entre su habitación, despojándose de su abrigo, dejándolo caer sobre cualquier cosa que estuviera cerca. Sujetó su cabello en una cola de caballo y se encaminó hasta su cama.

"¿Qué tal tu día?"

"Estresante. ¿El tuyo?"

Ella apenas se había sentado sobre su cama. Una mano sobre su hombro, trató de masajear dicha área, luego en un suspiro dijo, "Cansado."

Y él lo sabía. Sus estudios y el trabajo eran una carga pesada sobre cualquiera, y eso llegaba a preocuparle a Sasuke, ya que Sakura siempre estaba tan centrada en sus responsabilidades, solía ser necia y desobligada cuando se trataba de su bienestar, pero poco podía hacer él para erradicar ese defecto de ella.

"¿Has cenado algo?"

"Creo que comí fruta."

"¿Crees?" Su tono cambió de inmediato, algo irritado. De eso hablaba, de la irresponsabilidad de ella en ese aspecto.

"Lo cierto es que estaba media dormida. Sabes que el tiempo de descanso es necesario o me daría un colapso."

"Alimentarte también es igual de importante."

La molestia en su voz era más que notoria. Algo que frustraba a Sasuke tanto era lo inconsciente que Sakura era sobre sí misma. Bien dicen que los doctores son los peores pacientes.

"Iré por algo a la cocina en un rato."

"Ve ahora mismo."

"Uhm..." él suponía que ella estaba haciendo pucheros. "Al menos déjame descansar unos minutos."

El tono, más que berrinche, dejaba claro lo cansada que estaba. Ella rogaba por cinco minutos de descanso antes de levantarse de la cama y caminar de nuevo. Eso le hizo sentir un poco culpable a él.

"Bien."

"Yaay~" a veces ella se comportaba como una niña, Sasuke no podía evitar pensar que era adorable, y es así que esta vez él no suprimió la sonrisa de su rostro.

El golpe seco que el joven logró escuchar a través del teléfono le dio a suponer que la pelirrosa se había dejado caer por completo en la cama.

"Aaaah, Dios. Me duele la espalda. Los turnos dobles son un asco."

"Lo son."

Un suspiro por parte de ella.

"Ha comenzado a llover muy fuerte. ¿Cómo ha estado el clima contigo?" Preguntó distraída, mirando hacia la ventana. El agua comenzaba a golpear contra el cristal. Más temprano apenas sí eran unas simples gotas.

"Lluvioso. Sabes que Ame siempre está lluvioso."

"Heh. Esperaba algo diferente. Sabes que Suna siempre es seco, pero en este momento pareciera que el cielo se rompe."

Silencio por parte de él.

"Sabes—Oh, no. Olvídalo."

"¿Qué?"

"No es nada."

"Dime."

"Es algo tonto y sin sentido." Ella le restó importancia e intentó distraerle. "¿Cómo ha estado tu hermano? Hace bastante que no me-"

"Sakura, no cambies el tema. ¿Qué ibas a decir?"

"Te digo que no es nada. Es un pensamiento tonto."

"No es tonto si lo dices tú." Porque lo único que tenían era eso; hablar. De todo y de nada, más que nada era el privilegio de escucharse. "Quiero saber."

Había tanta seguridad y sinceridad en las palabras de Sasuke, que Sakura no resistió. Realmente ella no podía negarle algo a él. Inhaló profundo antes de hablar, como si esto le diera valor.

"Es sólo que la lluvia me recuerda a ti."

"¿Porque estoy Ame?"

Ella negó con un movimiento de su cabeza, y luego recordando que él no podía verle, dijo.

"No, es... es una sensación de nostalgia. Pocas veces llueve aquí, lo sabes. Y soy totalmente consciente de que estamos lejos... sin embargo cuando llueve, cuando el cielo se torna gris y una brisa fresca pululaba… la fuerza de las gotas al caer al piso, yo— no lo sé, me recuerda a ti."

Lo que provocas en mí.

"Me hace ver que la distancia entre tú y yo es demasiado grande."

Ambos sentían eso, pero pocas veces se atrevían a decirlo en voz alta.

La incertidumbre de la distancia, la impotencia y la tristeza. Estaban tan lejos, con el deseo de poder estar al lado de otro, tomarse en brazos y respirar el mismo aire... El privilegio de estar con la persona amada. Eso era algo con lo que Sasuke solía pelear todos los días: el anhelo de estar junto a ella y borrar esa tristeza.

Verla día a día, asegurase de hacerle tomar sus tres comidas al día, recogerla del trabajo y ayudarle en la casa. Salir a cenar, caminar por las calles sujetando su mano...

Pero en su lugar, lo único que podía él hacer era escucharle.

Dejarle desahogarse de un día de estrés y cansancio.

Oír como su voz a veces se mostraba irritada, agotada, pero luego de momentos adquiría su característico humor y amabilidad.

Conjurar en su mente la bella sonrisa en su rostro, esa que él hace tanto no presenciaba por sí mismo.

"Lamento el cambio en el ambiente."

Porque ella estaba pensando lo mismo, justo en ese momento añorándole más.

"No te disculpes."

No, no debía pedir perdón por eso. Eran sus sentires, y Sasuke jamás le reprendería por ellos. Sería hipócrita, siendo él mismo quien compartía esas emociones.

"Te extraño." Ella susurró con una opresión en su pecho. Era el breve sonido, como arrastrar miles de emociones embotelladas que robaba su aliento por milisegundos, haciéndoles difícil responder de inmediato, sin embargo,

"Yo también te extraño."

La total sinceridad de su amor, su anhelo.

Como quisiera estar a tu lado en este momento…

.

"¿Cuándo te darán días libres en el trabajo?"

El intentar mover el tema a algo menos desdichado siempre parecía tarea de ella. Era normal, en su relación, desde siempre, Sakura era quien llevaba las riendas cuando de comunicación verbal se trataba. Sasuke, en cambio, era más de hablar a través de acciones. Estar en países separados evitaba eso. Provocaba impotencia en él. Por eso, en ocasiones como esta él trataba. Aunque no sirvió de mucho, siempre parecía que llegaban al mismo tema.

"No pronto. Sabes que recién pedí una semana para visitar a mis padres en Konoha. ¿Tú?"

"Por el momento no."

"Oh." Ahí estaba, la aflicción en su tono.

Él se maldijo por hacerle sentir así de nuevo.

.

Era difícil, el querer verse y no poder hacerlo. Vivían en lugares diferentes, tan lejanos.

A veces Sakura no podía evitar la sensación de tristeza en su corazón, como si este fuera apachurrado.

Sasuke jamás le trató mal, de hecho era bastante atento, se preocupaba mucho por ella, y aunque era tan serio con las demás personas, con ella él era tan... amable, suave. Ella jamás ha dudado del amor que le profesa, y que en más de una ocasión le demostró.

Sin embargo, amar a alguien tanto — de manera tan intensa, tan fuerte— y no poder tocarle, verle... escucharle directamente... dejaba un hueco dentro de ella.

Dolía la tristeza de irse a dormir sola, despertase en una cama vacía. Llegar a una casa fría. Dolía añorar, dolía saber que había sido su propia decisión el irse a trabajar a Suna, aun cuando su novio le había pedido se mudara con él a Ame.

¿Fue una tonta? No, en ese momento no lo pensó así, e incluso ahora no era de tal. Ir a Suna era un paso para lograr las metas que desde niña se impuso, y aunque ella amara a su novio de manera incondicional, cuando él le pidió eso, simplemente no había estado lista, pues ese era un paso tan grande como había sido el mudarse de país. Hoy día no se arrepentía de haber escogido su profesión antes que a su novio, y él había apoyado su decisión. Claro, él habría preferido estar con ella, pero le amaba tanto, que él jamás le impondría algo. En estos años ella se sentía orgullosa de su crecimiento y logros, sin embargo entre más ganaba laboralmente, su estado anímico empeoraba. Ahora pagaba las consecuencias.

¿Estaba mal el pensar primero en crecer como persona? Todos opinaban algo diferente, pero ella no quería arrepentirse y Sasuke jamás podría vivir sabiendo que él había sido un impedimento.

Su único miedo había sido que en la distancia quedara su amor, y ahora sabía había sido una estúpida por pensar eso.

Cada día— cada soleado y caluroso día, fatigoso, cansado y monótono día su corazón latía con fuerza contra su pecho y una sonrisa en su rostro se dibujaba cuando Sasuke le llamaba, cuando su profunda voz decía su nombre y-

"Sakura, te amo."

Y le aseguraba, con tal firmeza y sinceridad. Con pasión y devoción, cuán grande su amor era.

"Yo también te amo." Un susurro bajo, sincero y lleno de verdad.

.

Una relación a distancia era difícil, mantenerla aún más. Su tercer año en dicha, con las pocas visitas que ambos podían lograr... resignados a sólo escuchar sus voces, verse a través de vídeo llamadas, tocarse solo un par de veces al año… desgastaba el alma, creaba añoranza, y a veces provocaba remordimientos.

Ambos estaban lejos de casa, ambos persiguiendo metas impuestas, amando a la lejanía.

Se limitaban a oír la voz del ser amado e imaginar las reacciones, muecas o gestos que ambos hicieran, deseando estar al lado del otro. Tocarse, verse…

Era difícil, jamás lo han negado, pero el amor era más grande.

Porque en un futuro estarían juntos— esto, con tal certeza y devoción. Con tal seguridad. Pronto. Pronto podré darle este anillo, Sasuke juraba.

Sin importar la distancia, conectados siempre por este irrompible amor…

Porque incluso así, a través de una simple llamada telefónica él podía escuchar el suave respirar de ella, la cadencia de su aliento, saber que ella se estaba quedando dormida.

Sasuke cerraba sus ojos, y juraba por momentos que casi podía sentirle junto a él. Su cuerpo junto al suyo, su aliento contra su piel, sus brazos alrededor de ella. El calor de Sakura, el latir de ese corazón. —su corazón.

"Te amo."

Una vez más, Sasuke solo se dejaría llevar, con sus ojos cerrados e imaginar el estar al lado de ella, contando cada suave respiración de esa joven.

No importaba la lluvia que repiqueteaba contra la ventana de ella o el aguacero que cubría la ciudad de él. No importaba que estuvieran conectados por una simple llamada, porque jamás habría una manera en que él pudiera no extrañarle, nunca dejaría de amarle.

Simplemente, no importaba aquel océano entre ellos.

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Lo escribí justo el primer día, pero no quería publicarlo.

La verdad es que estoy en un punto donde ya no creo querer escribir.

Más bien, quiero, pero hago decidía. Mis pensamientos son "ni siquiera escribo tan bien", "realmente dudo que haya personas que esperen una notificación de que escribí algo" "nadie nota" "al fin y al cabo no importa", agréguenle la pereza de escribir, el estrés que tuve en el trabajo, y el cansancio del mismo.

Quería terminar la antología del año pasado, pero no pude por lo anterior. No estaba segura de escribir y publicar esta, por el mismo motivo de que no estoy segura de escribir algo de calidad.

Lo siento, todo esto… sólo quiero que sepan que si un día no vuelve a haber notificaciones de que Aricat publicó algo, es debido a lo ya dicho.