Esta es una historia que lleva conmigo varios años. Hace un tiempo vi un post en Tumblr que hablaba de cómo sería si la historia de las hermanas Evans se repitiera en las hijas de Dudley y poco a poco, aquella pequeña idea se ha ido convirtiendo en la historia que tengo entre manos.
Al principio intenté escribirla en inglés, por culpa de un bloqueo de escritor que hacía que nada de lo que escribía en español me gustara. Ese intento está también en mi perfil, y espero, una vez termine el fic, traducirlo al inglés. (La empecé a publicar en la cuenta de ScarletNox155)
Mientras tanto, os doy la bienvenida a esta historia. Espero que sea para vosotros algo parecido a lo que significa para mí: una vuelta al Hogwarts de los primeros tres libros, cuando los alumnos aún se sentían a salvo; un pequeño homenaje a aquellos personajes con los que pasamos tanto tiempo, y una aventura para nuestra versión de 11 años.
Es más cosas, sí, pero eso son spoilers.
Los capítulos van con cierta calma. Porque aunque escribo casi todos los días y tengo la escaleta al detalle, quiero dar lo mejor de mí en cada capítulo.
También añadir que esta historia no sería hoy algo más que un proyecto sin toda la gente que me ha animado a dedicarme a ella (benditos NaNos) y sin mis betas.
Espero que os guste y si veis algo que creéis que se puede mejorar, decidme. Estaré encantada de leeros.
PRÓLOGO
En los libros de Historia de Magia e Historia de Hogwarts hay un capítulo dedicado a la Guerra contra Voldemort. Es un capítulo bastante escueto, adaptado a su público. En él aparecen la vida de Tom Sovorolo Riddle, de manera breve, y la de Harry James Potter, con detalles superfluos sobre su personalidad y sus gustos. Un árbol genealógico que contempla las asecendencias mágicas de ambos ocupa la mayor parte del capítulo y, a su lado, listas y listas de mortífagos y aurores.
No aparecen, sin embargo, todos los muertos: los civiles, magos y muggles que cayeron en la contienda. Las dos generaciones que duró el conflicto están resumidas con una pobreza que alcanza incluso a los archivos del Ministerio. Si uno intenta hacer una investigación decente sobre ese asunto, se encontrará con que no hay rastro del estudio que llevó a cabo Albus Dumbledore sobre las Reliquias de la Muerte, ni de las monografías sobre la hermandad de varitas que realizó Ollivanders. En los archivos del Departamento Inefable hay una carpeta llamada Proyecto 7 almas cuya única anotación, en letras grandes, doradas y con un volumen superior al del howl, dice así: NO LO HAGAS.
Las partidas que el Ministerio dedicó para reparar los daños no debieron de cubrir gran cosa. Durante tres años seguidos, las matrículas de Hogwarts se redujeron al mínimo porque nadie recuperó los archivos de los magos de familias muggles que el gobierno de Riddle había eliminado. Tampoco debió de crear una partida para la salud mental de sus conciudadanos, ni siquiera para su héroe insignia, que, suponemos, viviría con un trauma épico el resto de su vida.
Pero lo cierto es que tanto la gente como las heridas que nacieron durante la guerra existieron y modificaron el rumbo que la historia había de seguir. Lo hicieron poco a poco, sin que nadie les diera importancia, hasta que, como es costumbre entre los magos, explotaron.
La guerra está llena de efectos secundarios y esta es una de sus historias.
