Capítulo 1. Antítesis

Le gustaría decir que su historia comenzó con un puñetazo; tan bien plantado en la cara del otro que sus nudillos llevarían impregnada la sensación hasta el resto de sus días. Pero lo cierto es que sus encuentros y enredos empezaron con una mirada furtiva y un anhelo apabullante anidado en el pecho. Para Sasuke, el niño desgarbado de ojos color cielo era un solaz en medio de la vida tumultuosa. En Naruto veía reflejadas su soledad y la añoranza por algo que no se atrevía definir.

Pero allí donde había una similitud también había una diferencia insalvable. Sasuke caminaba con la ira templada, el rencor bulléndole por debajo de la piel, amenazando con escapársele si se le tentaba lo suficiente; mientras que Naruto avanzaba intransigente, dispuesto a plantarle frente a la mismísima raíz del odio y decirle sus verdades.

En medio de sus semejanzas y disparidades, Sasuke veía con una mortificación continua cómo su existencia terminaba gravitando alrededor de la de Naruto. Y cuando terminaron siendo compañeros de equipo, no se sorprendió en lo más mínimo. Trataba de convencerse de que la conexión que surgía entre Naruto y el era una situación pasajera. De que la manera en que sus pies se movían antes que su cabeza cuando se trataba de Naruto no era más que un instinto necesario para el trabajo en equipo. De que los iris azules de Naruto no resplandecían cuando estaban juntos. Como cualquier niño, Sasuke creaba ilusiones rehusándose a ver lo inevitable.

Con la misma facilidad con la que se atraía el lado opuesto de los imanes, Naruto y Sasuke se acercaron hasta que la presencia del otro se volvió tan necesaria como respirar. Hasta que los ojos azules de Naruto parecían habérsele metido en el pensamiento y el timbre de su voz en la familiaridad de su memoria.

Y así, jugando a pegarse y a tratar de despegarse ambos siguieron moviéndose por el mundo, cada uno con una idea distinta de la vida. Naruto, que nunca había conocido el amor, se convencía de que debía estar esperándolo detrás de alguna puerta y un día, harto de esconderse de el, le saldría al encuentro. Sasuke, que, si lo había conocido, pero se lo arrebataron de las manos, solo pensaba en el día que pudiera exterminar a la fuente de sus sufrimientos; y, de vez en cuando, pensaba también en las sonrisas de Uzumaki Naruto.

Nota: Esto es una especie de recopilación basada en una palabra por cada letra del abecedario.

¿Estarán conectadas? Tal vez.

¿De dónde saqué tan ridícula idea? Lo mismo me pregunto yo.

¡Gracias por leer!