En estos momentos, está en emisión mi fic de Hachigatsu no Cinderella Nine, "El Destino que nos guarda", pero este será un especial algo raro, no tanto como para decir que el romance entre chicas sea raro.
Mejor me callo y solo léanlo. Esto será una comedia romántica, pero tendrá más romance.
Sin más, comencemos…
.
.
.
Luego de que las chicas del club de béisbol de Satogahama fuesen eliminadas del torneo de verano, todas volvieron a la ciudad, algunas de ellas iban decepcionadas, pero la más afectada era por obvias razones, Tsubasa.
La castaña sentía que había decepcionada a todos, en especial a su equipo. Cuando terminó el juego, la chica solo se dirigió hacia el bus y cuando las demás fueron a ver, la notaron llorando.
Muchas de ellas se sintieron mal por su capitana, verla tan desanimada bajaba las emociones y el ánimo del grupo en sí, pero sabían que todo era cuestión de tiempo para que Arihara recuperara la fuerza y el espíritu de valentía que aun tenia dentro de ella.
Aunque a partir de ahí, las cosas cambiarían un poco.
Pasó 1 mes desde entonces, era un poco más de la mitad de septiembre y las cosas como dije antes, cambiaron mucho.
Ese día que se levantó, solo escuchó las voces de sus padres.
- ¡Tsubasa! – se escuchó la voz de una mujer - ¡Tsubasa!
- ¿Eh? – el llamado de su progenitora llamó toda la atención de la castaña - ¿Qué ocurre?
- Tsubasa, deberías darte prisa, tus amigas vinieron por ti.
- ¿Mis amigas? – dijo confundida la capitana, ya que solo era Tomoe la que venía por ella - ¿Quiénes más?
- A parte de Tomoe-chan, vienen también Ryo-chan y Waka-chan.
- ¿Eh? – Tsubasa salió para ver qué pasaba - ¿Shinonome? ¿Suzuki?
- Hola Arihara / Tsubasa-san – saludaron Shinonome y Suzuki respectivamente.
- H-Hola.
- Hija… no quiero decirte esto, pero creo que no te has dado cuenta.
- ¿Eh? – la castaña no entendió a lo que su progenitora se refería - ¿de qué hablas madre?
- Solo mírate, mírate Tsubasa.
La castaña miró su atuendo y notó a lo que su madre se refería. Aun iba en pijama, notó como parte de su camisa se iba más la derecha, revelando parte de su pecho izquierdo, y eso que no dormía con sostén, por lo que ya se imaginan qué onda con esto.
Rápidamente se ajustó su camiseta y solo volteó la mirada hacia sus tres compañeras de grupo, las cuales solo tenían la mirada desviada con la cara algo roja, era obvio al ver tal semejante espectáculo.
- ¡L-Lo siento chicas! – dijo disculpándose.
- E-Está bien Tsubasa, s-solo me sorprendí un poco – dijo Tomoe tratando de lucir calmada.
- D-Deberías tener más cuidado Arihara – dijo Shinonome quien tenía la cara roja, aunque trataba de sonar seria, a leguas se miraba que estaba nerviosa.
- O-Opino lo mismo que Shinonome-san – dijo Waka en el mismo estado que Shinonome.
- Hija, creo que deberías alistarte, ya vas tarde.
- ¡¿En serio?!
- Sí.
Como si fuera la velocidad del propio Gokú, Tsubasa voló rápidamente hacia su habitación, se cambió y ya estaba lista para ir a la escuela.
- ¿Tan rápido te cambiaste?
- Descuida, lo importante que ya estoy aquí.
- Toma – la madre de la capitana le dio su almuerzo – no llegues tarde.
- Bien – y dicho esto, todas se fueron.
En el camino, todo fue algo más… complicado.
-E-Este… - Tsubasa trataba de hablar – c-chicas, esto es algo…
- Tsubasa – llamó Tomoe quien iba tomándola del brazo derecho – soy tu mejor amiga y sabes que necesitas a alguien a tu lado siempre.
- B-Bueno, es cierto, pero…
- No le hagas caso Tsubasa-san, después de todo nosotros tenemos más compatibilidad por ser más calculadoras en béisbol – dijo Waka llevándola de atrás de su camiseta.
- P-Puedo ser cierto Suzuki, pero…
- Ya deberían dejar de decir tonterías – habló Shinonome tomando del brazo izquierdo a la castaña – es obvio que Arihara está mejor con alguien que es del mismo nivel de jugador que ella.
- Por favor Shinonome, no creo que ese sea motivo para pegarte así a Tsubasa – le recriminó Tomoe.
- Pues tu tampoco deberías hablar Kawakita, eso de que solo eres la mejor amiga no te da derecho a pegártele así – dijo Suzuki.
- Pues tu tampoco vas tan lejos Suzuki, eso de que eres la estratega y que eso te da más derecho de estar con Arihara es puro cuento – dijo Shinonome.
- C-Chicas… ¿podrían calmarse?
- Bien – dijeron las tres, pero aun sin soltar a la castaña.
Que hice para merecer esto.
.
Ya en Satogahama, las cosas no solo eran raras para Tsubasa, una chica más del club de béisbol no la estaba pasando muy bien que digamos.
-E-Este…
- Yo ayudaré con la tarea a Nozaki-san – dijo una castaña con un suéter puesto.
- Claro que no, lo haré yo – dijo una peli roja.
- C-Chicas…
- Kurashiki-san, vas un año más delante de nosotros, estos temas ya se habrán olvidado.
- En eso te equivocas Ukita-san, pasé con buena nota estas materias así que no será problema para mi ayudar a Nozaki-san.
- E-Este… chicas…
- Nozaki-san – dijeron ambas al mismo tiempo – dinos, ¿quién quieres que te ayude?
- Y-Yo… creo que lo haré sola, después de todo le entiendo.
- E-Está bien – dijeron ambas decepcionadas para luego echarse una mirada de competitividad.
- ¿Cómo terminó todo así?
.
- ¿Necesitas ayuda con eso Aoi? – dijo una peli negra quien estaba junto a la peli lila.
- N-No te preocupes Tsukumo, yo puedo sola.
- Pero se ve pesado – dijo una rubia al otro lado de ella – deja que mis fuertes brazos te dejen ayudar.
- Iwaki, te agradecería que no te entrometieras.
- Vamos Tsukumo, que Aoi necesita ayuda y quien más de mí.
- Y-Yoshimi… Tsukumo…
- ¿Eh?
- Ya llegamos – dijo frente a la puerta de subdirección.
- Es cierto.
- G-Gracias por todo.
- Cuando quieras – dijo la peli negra alzando su pulgar con su típica expresión facial.
- Ya sabes, solo llama y estaré ahí – ahora era Iwaki alanzado su pulgar en alto dándole una gran sonrisa.
- E-Está bien – cuando ambas se retiraron, Aoi lanzó un suspiro de cansancio.
Nozaki, Asada y Arihara, las tres se reunieron en el receso, eso sí, tuvieron que hacerlo a escondidas de las demás, porque si no eran presa muerta.
-Esto es feo – dijo Arihara – desde que pasó "eso", Shinonome, Suzuki y Tomocchi no me dejan en paz.
- Debe ser feo lidiar con tres.
- Imagínate – dijo la castaña recargándose en la pared de la azotea, lugar en el que estaban – pero dime Asada-Senpai, ¿Cómo van las cosas contigo?
- Pues… - la mayor solo volteó la mirada – e-es casi al igual contigo Tsubasa. Iwaki y Tsukumo no me dejan ir a un solo lado sin que estén conmigo.
- Vaya. ¿Y qué tal te va Yuuki-chan?
- P-Pues no muy bien – dijo la rubia encogiéndose un poco – Ukita-san y Kurashiki-Senpai han estado un poco competitivas conmigo, de hecho, incluso compiten por ver quién me ayuda con la tarea, quien me va a encaminar a casa, varias cosas.
- Vaya, ¿desde cuándo Akane-chan se volvió tan… competitiva? – dijo Tsubasa extrañada de saber eso. Sabían que Akane no era precisamente la más valiente de todas.
- No lo sé, como tú dices Tsubasa-san, desde que pasó tu sabes que, todas han estado diferentes.
- Hablando de eso, ¿y Nakano? – preguntó Aoi.
- Ahora que lo dices, Nakano-san no tuvo el mismo problema que las demás, bueno, al menos eso creo.
- Solo espero que Nakano no sufra el mismo efecto que las demás.
- M-Mejor no digas nada.
- Pero no es tan malo tu caso Tsubasa – dijo Aoi mirando a su Kouhai castaña.
- ¿Por qué lo dices Asada-Senpai?
- Kawakita, Shinonome y Suzuki no se miran tan agresivas, en cambio yo tengo a una porrista energética y a la encargada del comité de deportes.
- ¿Qué no tengo lo peor? – dijo Tsubasa – Shinonome es bastante posesiva, Suzuki es fría y calculadora y Tomocchi… mejor no quieren saber.
- ¿Y qué me dices tú Nozaki?
- P-Pues es algo… estresante.
- Ya me imagino, pero lo que no comprendo es como Akane-chan se volvió tan posesiva y ya no es tan… Akane.
- Yo también quiero saber eso, no es la misma Ukita que conocimos.
- Además Kurashiki-Senpai no era tan competitiva como ahora, desde que salió Ukita-san como "rival", no me dejan en paz.
- ¿Por qué será que esto nos está pasando?
- No lo sé, tu dime.
- Al menos podremos comer en paz.
- Sí, no sabrán que estamos en la azotea – dijo Nozaki muy confiada.
- Por suerte saben que este lugar es prohibido y no sospecharán que estamos aquí – le siguió Asada muy confiada.
- ¿Hay alguien ahí? – se escuchó una voz detrás de la puerta de la azotea, causando un revuelto en cierta castaña.
- E-Esa voz… - habló la castaña con algo de terror sabiendo a quien pertenecía.
- ¿T-Tsubasa-san? – habló la rubia mirando a su amiga que se había puesto pálida.
- N-Nozaki-san… - esas voces se escucharon como frías ventiscas de invierno.
- E-Esas voces…
- Chicas… ¿Qué les pasa? – preguntó Asada mirando como sus Kouhais estaban pálidas del miedo.
- Asada… - también se escuchó el susurro de dos voces.
- N-No puede ser… - dijo para sí misma Asada quien estaba con la cara azul.
En eso, la puerta de la azotea se abrió y mostró a las 8 chica restantes entrando al lugar.
- ¡Con que aquí estaban! – exclamó Nakano – las hemos estado buscando para reunirnos.
- ¿R-Reunirnos? – dijeron las tres con algo de miedo por tener que estar junto a sus "pretendientes".
- Sí, hoy íbamos a discutir sobre el torneo de invierno que va a ver.
- ¿Torneo de invierno?
- Sí, averigüé que va a ver un torneo a mediados de diciembre y les iba a dar la noticia sobre si iríamos a participar.
- Un torneo en invierno… me gusta la idea – dijo Tsubasa olvidándose del asunto.
- Me parece genial – dijo Nozaki.
- ¡Me encanta la idea! – dijo Asada.
- Bien, creo que, si la capitana está de acuerdo, no hay nada que discutir.
- Bueno, ahora que estamos aquí – dijo Tomoe quien se lanzó a abrazar a su mejor amiga - ¡Comeré con Tsubasa juntas!
- T-Tomocchi.
- Kawakita – habló Shinonome con tono frio – me haría muy feliz que te despegaras de Arihara, la estás molestando.
- No lo creo Shinonome-san, Tsubasa y yo siempre hemos estado unidas, así que no es raro.
- T-Tienes razón Shinonome-san, Kawakita-san, deberías alejarte de Tsubasa-san, la estás incomodando.
- Ya les dije que no lo haré.
- T-Tomocchi…
- ¿Qué pasa Tsubasa?
- M-Me asfixias… - decía la castaña con la cara azul suplicando por su vida.
- ¡Suéltala! – gritaron Suzuki y Shinonome saltando hacia Tomoe quitándola de Tsubasa, la cual volvía a respirar normalmente.
- Vaya – dijo Nakano – Arihara es muy popular.
- N-No lo soy…
- Pero no te preocupes amiga mía, que no eres la única.
- ¿Por qué lo dices? – preguntó Tsubasa mientras Tomoe, Suzuki y Shinonome seguían peleando en el fondo.
- Míralo tú misma.
La capitana miró hacia donde su compañera periodista le decía y solo miró como sus amigas, Asada y Nozaki, estaban en sus respectivos asuntos en el que ellas y sus "pretendientes" estaban… ya saben, en su mundo.
-Nozaki-san, di aahh – decía Kurashiki llevando un bocado del almuerzo a la boca de la rubia.
- Vamos Nozaki-san, di ahh – ahora era Ukita haciendo lo mismo que la peli roja.
- E-Este…
- ¡Di ahh! – exclamaron ambas.
- E-Está bien – Nozaki hizo lo que le dijeron y a duras penas pudo comer ambos bocados, que de por sí era mucho.
- ¿Cómo está? – preguntaron ambas chicas.
- Eshtá rico – dijo la rubia con gran esfuerzo.
- Aoi, abre la boca – dijo Tsukumo llevando un poco de omelette a la boca de la peli lila.
- No seas así Tsukumo, Aoi, quiero que digas aahh con muchas ganas – dijo Iwaki extendiéndole un bocado de su bento a la peli lila.
- B-Bien... – al igual que pasó con Nozaki, ambas metieron los pedazos de comida en la boca de la peli lila, cosa que fue algo difícil para Asada comer y masticar.
- ¿Te gustó? – dijeron ambas, por lo que Asada solo asintió con la cabeza.
Mientras que Tsubasa y Nakano miraban la escena, la castaña sintió que algo malo pasaría.
Sus ideas no iban tan lejos…
Sintió un carraspeo detrás de ella, sudó frio ya que sabía cómo iba a terminar todo.
Volteó lentamente su cabeza hacia atrás y solo pudo ver a Suzuki, Tomoe y Shinonome con sus bentos extendiéndolos hacia la castaña, quien solo sudó frio y su cara se volvió azul.
-Tsubasa – dijo Tomoe sacando un poco de su comida – quiero que digas ahh.
- No, ni merga – dijo la castaña.
- ¿Qué?
- ¡Ni verga chicas!
- Arihara, ¿Qué es ese vocabulario?
- Ni madre, yo me voy – la castaña trató de correr por su vida, que de por sí, dos personas dándole comida a alguien ya era un problema, no digamos tres.
- ¡Tsubasa-san, vuelve aquí! – dijo Suzuki yendo tras la castaña.
- ¡Arihara, vuelve! – gritó Shinonome corriendo tras su capitana.
Mientras Arihara era perseguida por las tres chicas, Nakano miraba la escena con bastante satisfacción y risa, pero…
- ¿Así que esto es lo que siente? – dijo mirando de reojo a Arihara – que bella es.
Se relamió los labios y solo esbozó una pequeña sonrisa.
.
.
Continuará…
.
Esto más que un fic, es más como un futuro alterno, en el que no tiene mucho que ver el béisbol, simplemente la relación de las chicas entre sí.
Originalmente tenía planeado hacer que solo fuesen parejas, pero no sé por qué se me vino esto de la nada.
Esta historia será corta, tal vez de unos 5 capítulos, veremos si lo amplió.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
