Hola a todos aquí Happiness
Soy nueva en todo esto, ya he escrito antes alguna que otra historia pero me daba penita darlas a conocer al mundo, quise iniciar en este mundo con un Fic Dramione, así que les pido un poquito de comprensión si encuentran algún error o falta de continuidad, iré mejorando tanto yo como la historia... espero les guste y dejen muchos reviws.
Posdata: Espero actualizar diario.
Disclaimer: Los Hechizos, pociones, lugares y personajes pertenecen a la maravillosa J.K Rowling, algunos personas pertenecen a mi loca imaginación.
Se sintió realmente frustrada, digamos que la clase de adivinación no entraba entre sus materias favoritas, es que quien se podía creer que las hojas secas de té podrían revelarlo que pasaría en el futuro, eso era imposible, en verdad la profesora Trelawney había perdido la cabeza, pero ella tenía que tomar ese curso si no quería que le bajaran puntos y perder su puesto como perfecta.
Para ella era una tortura estar en clase de adivinación podría estar haciendo algo más efectivo como leyendo en la biblioteca o adelantando trabajos, algo que de verdad si le dejara conocimientos, pero ahí estaba ella esperando a que una estúpida bola de cristal le dijera que iba a pasar el resto de su semana.
Cuando termino la clase respiro aliviada por fin podría dejar esa clase y podría ir a buscar a la profesora McGonagall para ver si podía dejar de asistir a clases de adivinación, además de que pasa con esa tonta predicción, " Tienes que aprender a aceptar la realidad jovencita " le había dicho la profesora Trelawney cuando paso al lado de ella, ¿a qué realidad se refiere? Y ¿Qué es aquello que según ella no aceptaba ?, estaba llegando a la conclusión que la profesora en verdad se había vuelto loca como decían algunos estudiantes.
-Herms… Herms –escucho como la llamaban
-Mm… -se había perdido es su pensamientos- ¿Qué es lo que has dicho?
-Harry te preguntaba si nos acompañas al entrenamiento de Quidditch
-Creo que esta vez no podre –se dirigió ambos chicos- necesito hablar con la profesora McGonagall
-Pasa algo malo Hermione –cuestiono Harry
-En realidad no
Fue lo único que dijo y retomo su andar por los pasillos, Harry y Ron la siguieron después de compartir una mirada de confusión.
-Entonces… ¿porque necesitas verla?
-Necesito verla para que me autorice dejar la clase de adivinación.
-¿Porque ?, ya no quieres asistir a esa clase Herms –cuestiono Ron
-Porque me parece de lo más aburrido Ron –se giró hacia él, lo que hizo que ambos chicos pararan en seco- el futuro pasar es incierto, no podemos saber con claridad lo que va a y si esa fuera el caso, saberlo hará que queramos cambiar esa realidad.
-Yo nunca miro nada en esa tasa, solo un montón de hojas de té flotando en el fondo –le dio la razón el pelirrojo
-A mí me parece interesante, la profesora esta algo loca pero a quien no le gustaría saber qué es lo que va a suceder- hablo Harry quien hasta ese momento solo había estado escuchando la conversación que tenían la castaña y el pelirrojo.
Hermione puso los ojos en blanco y siguió caminando, sabía que a Harry siempre le intrigaba ese tipo de cosas, pero aun así ella sabía que el intentaba no dormirse durante la clase, estaban conversando de algunos temas más hasta que los chicos se despidieron y se dirigieron al campo de Quidditch, mientras que la castaña se dirigía a la oficina de McGonagall necesita hablar con ella y rápido ya que su siguiente clase comenzaba en 10 minutos.
-Tú crees que esto vaya a funcional Albus
Ambos profesores se encontraban demasiado nerviosos, Dumbledore sintió que la cabeza le estallaba y si Minerva no dejaba de dar vueltas de un lado otro estaba seguro que se volvería loco, ninguno de los dos profesores había hecho algo así antes y si no salía bien podría poner en peligro la vida de sus estudiantes, por otro lado Hermione que no era de espiar ni de escuchar las conversaciones de otras personas se había quedado paralizada al escuchar las voces que provenían de la oficina pues al llegar esta no se encontró del todo cerrada y pudo escuchar la conversación que sostenían ambos profesores, tanto fue su asombro que no pudo moverse del lugar.
-Para ello tendremos ayuda de la profesora Bathsheda –argumento Dumbledore tratando de tranquilizar a la profesora.
-¿Alguien más sabe de todo esto?
No pudo seguir escuchando más, no era algo que a ella le incumbiera además era una total falta de respeto, así que lo único que logro hacer fue alejarse un poco de la puerta donde ya no escuchara nada y esperar a que la reunión terminara para poder manifestar su inquietud a la profesora.
-Señorita Granger ¿qué hace usted aquí ?, no debería estar en clases.
Se exalto al escuchar la voz de la persona quien le estaba hablando, no sabía cuánto había estado esperando, había perdido la noción del tiempo después de buscar puesto a leer un libro ante la espera.
-Profesor Dumbledore –saludo la castaña- he estado esperando para hablar con la profesora McGonagall
El susodicho asintió ante la respuesta de la chica, cuando ella vio que no obtuvo respuesta decidió seguir explicando porque se encontraron en el lugar, cundo se disponía a hablar se vio interrumpida por otra persona la cual salía de la oficina.
-Señorita Granger –se sorprendió la profesora- que es lo ¿qué está haciendo usted acá?
La profesora miro preocupada a Dumbledore quien se mantenía sereno ante la incómoda situación, ¿Cómo podía estarlo ?, Que pasaba si alguien descubría lo que pensaban hacer, la profesora negó sutilmente y fijo su vista en la castaña, Hermione se sintió incomoda no podía moverse ni decir nada, sintió la mirada acusadora de McGonagall sobre de ella reclamándole de haber escuchado algo que no debía y no era del todo mentira ella había logrado escuchar una parte de esa conversación tan secreta entre ambos profesores.
-Al parecer la joven te está esperando Minerva –comento tranquilamente- me parece que me retiro, Señorita Granger –se despidió de ella a lo que Hermione solo logro asentir- seguiremos hablando después –se dirigió ahora a la profesora.
La castaña vio alejarse al director de Hogwarts, su mirada era de tranquilidad y despreocupación ante lo sucedido hace momentos lo contrario de la profesora quien seguía observando a Hermione con una mira de reproche.
-Profesora McGonagall –inicio la joven- necesito hablar con usted sobre…
-Hablaremos después –la interrumpió- en este momento estoy ocupada, regrese a clases.
-Es que necesito hablar con usted sobre la clase de adivinación –trato de insistir.
-Por favor, jovencita regrese a sus clases, hablaremos en otro momento –insistió la profesora algo cansada.
Hermione no tuvo otro remedio más que asentir, cuando comenzó a alejarse la voz de McGonagall la detuvo a medio pasillo.
-Solo un recordatorio para que no falte más a clases –justifico- 5 puntos menos para Gryffindor.
La castaña no tuvo más remedio que aceptar la reducción de puntos y vio a la profesora entrar a su oficina, no sabía cómo sentirse si ofendida porque le quitaron puntos a su casa o preocupada por no haber ido a la clase de Herbología.
