El hijo del dios de los mares se revolvía entre sus sabanas soltando gemidos de placer, su respiración era agitada, su cuerpo se sentía caliente y parecía bullir con todas las sensaciones que le provocaba el tacto de su acompañante, parecía saber exactamente donde tocar y cuanta presión hacer para producir solo más y más placer, su boca era tan caliente y lo tenia tan acalorado, soltó un gruñido gutural.

- Tranquilo Tessy que apenas estoy empezando - susurraba con voz suave y potente en su oído provocandole escalofríos, el sudor recorría su cuerpo igual que la lengua de él por su cuello, la respiración del hijo del mar se volvía mas pesada solo lo quería el, deseaba su cuerpo, lo deseaba demasiado, deseaba que estuviera dentro de él.

- Hazlo ya ... por favor - suplicaba entre suspiros y gemidos el otro en respuesta solo apretó mas su miembro, esto provoco espasmos en el hijo de Poseidón y que mordiera su mano tratando de acallar los gemidos mas sonoros que querían salir de su boca.

- No te contengas, quiero oírte - susurraba su acompañante y gentilmente quitaba su mano de su boca para plantar un beso en sus labios, lo que solo provoco que el otro no resistiera más y se viniera en su mano - Eso es ser malo Tessy - decía con cierto reproche el y le mordía el lóbulo de la oreja - Te voy a castigar por eso - reía suavemente en su oído.

- Hazlo... Perseo...

El hijo de Poseidón se despertó sobresaltado al soltar de sus labios aquel nombre, su respiración era agitada, miro hacia todos los lados estaba solo, estaba en su habitación completamente solo. Se volvió a tirar contra su cama y paso sus manos con frustración por su rostro.

- ¿Que me paso? - su respiración seguía irregular y comenzó a percatarse que el no era el único despierto, sus ropas estaban mojadas, se volvió a sentar y se descubrió de las cobija. Soltó un juramento viendo las sabanas llenas del líquido blanquinoso - No, no, no Teseo NO - se reprocho pasándose las manos por la cara y echándose nuevamente a la cama y viendo al techo.

¡¿Que carajos le pasaba?! se revolvió el cabello con ambas manos ¡Él no podía estar soñando esas cosas! comenzó a dar vueltas en la cama sin saber que hacer, hasta que su erección le dolió por no ser atendida, recordandole así amablemente que ese sueño lo había excitado por completo ¡El no debía excitarse! se volvió a sentar y gruño de rabia, se levanto de la cama y se dirigió al baño para poder acabar con esto y volver a dormir tratando de olvidar todo. Él no podía soñar eso con su mejor amigo, él no debía.

Cuando estuvo ahí, trato por todos los medios de no pensar en su amigo mientras su mano hacia su trabajo pero su cerebro estúpido no colaboraba, era un momento excelente para que su corta atención se extendiera y solo pensara en él, así que todo lo que podia imaginar era la batalla que habia tenido con el esa tarde. Una batalla de cuerpo a cuerpo donde el hijo de Zeus habia terminado encima de él y con esa imagen mental de su amigo, sudado y respirando en su oído agitado, pudo lograr venirse y que su miembro dejara de doler.

- Estúpido sueño - se recosto contra la pared del baño y trato de calmarse, maldecia internamente a morfeo, ¡¿Por que le mandaba esos sueños?! el no queria de esa forma a Perseo, ¡Era su amigo! solo eso... ¡si! solo eso, dejo de estar contra la pared y camino de vuelta a su cama, la cual aún tenía sus fluidos, ese era otro asunto que tenia que arreglar - Demonios - farfullo y comenzo a sacarlas y hacerlas una sola bola, solo rogaba que sus hermanos no hayan escuchado su penosa situación, proque estaba seguro que el nombre que dijo al final del sueño no le salio exactamente en un susurro.

Con cuidado salio de la habitacion y bajo despacio las escaleras hasta la zona de lavanderia, ¿lo mas molesto del asunto? le tocaba lavarlas a él si no queria que nadie más notara lo que habia hecho, con cuidado coloco todo de forma silenciosa el bulto de sábanas dentro del aparatejo que había hecho poner su padre.

- ¿Como funcionaba esto? - murmuro viendo todos los botones que tenia, la verdad cuando les habian explicado el funcionamiento del aparato el no habia prestado atención porque justo había entrado por la ventana una Bonita mariposa, de verdad que era bonita, aún recordaba sus colores y que la había perseguido hasta el lago del castillo.

Donde se había encontrado con Perseo, quien le había sonreído, con es Bonita y perfecta sonrisa, aquella sonrisa parecía tan Blanca y espléndida como la espuma de mar y a él le encantaba el mar. Si por Teseo fuera el viviría en el mar con su padre, pero gracias a una estúpida ley apenas y había podido visitarlo un par de veces cuando estuvo vivo.

Si porque ahora ya no vivía más, había muerto en una de sus misiones, hacia tanto de eso que ya no la recordaba, bueno tampoco es que su THDA ayudara demasiado, en especial porque el de él era muy fuerte, lo que lo llevó a pensar que se le olvidaba algo.

- Teseo - dijo una voz a sus espaldas haciendo que de un respingo, ahora recordó que es lo que estaba haciendo y no que uno de sus hermanos haya despertado no estaba ayudando en nada a aquello. Trago saliva - ¿Qué haces Teseo? Es muy tarde o muy temprano para poner a funcionar el aparato eso -

- Estuve tomando y comiendo en la cama y se regó en las sábanas, pero no queria dar molestias así que las estoy lavando- mintió lo mejor que podía cerrando la tapa del aparato para lavar.

- Que raro, lo has hecho otras veces y no te has tomado esa molestia - dijo otra voz a sus espaldas, si Teseo no estuviera ya muerto tal vez le estaría rogando a su tío Hades que se lo lleve en ese momento solo para no tener que darle la cara a sus hermanos.

- Pues para todo hay una primera vez querido Orión- respondió tratando de averiguar aún cómo funcionaba el aparejo este.

- Si como también la primera vez que gritas a viva voz, Hazlo Perseo - el rostro de Teseo se encendió en todos los colores. Ahora menos les iba a dar la cara a sus hermanos.

- Ah y no olvides los gemidos y gruñidos Bele - señalo con voz divertida Orión y Teseo oculto su rostro entre sus manos, sintió a sus hermanos rodearlo.

- Tranquilo no le diremos a Perseo - susurró Belerofonte mientras apretaba los botones de la máquina y la hacía funcionar.

- Pero deberías decirle a papá que ponga un hechizo anti sonidos en tu habitación- Orión golpeo gentilmente el hombro de Teseo que aún se negaba a darles la cara ¡Maldito sea Morfeo! ¡Maldito sus estúpidos sueños!