Esta historia pertenece a la maravillosa CAMNZ, y me ha dado la autorización de traducirla.
Capítulo 1
Hermione trató desesperadamente de poner las protecciones a la puerta de la cabaña en la que había estado viviendo durante los últimos quince días. Ellos habían sido encontrados. No podía verlos, pero sabía que estaban allí. El cuerpo de George yacía afuera, golpeado por una maldición asesina cuando no lo esperaban. De alguna manera sus protecciones perimetrales habían sido violadas sin ninguna alarma.
Ahora solo quedaban ella y Dean en la cabaña y estaban haciendo todo lo posible para fortalecer sus defensas, pero ella sospechaba que era inútil. Habían traído a un gran número de mortífagos, ansiosos por que la última resistencia desapareciera. Solo quedaban ellos dos ahora, todos los demás estaban muertos.
—Han puesto un encanto anti-aparición—. Dijo Dean. —Vamos a tener que pelear—.
—Solo somos dos Dean, duraríamos algunos minutos si tenemos suerte— dijo Hermione.
—Creo que esto podría ser, Mione. El final de la línea—. Él dijo y agarró su mano. —Lucharemos hasta el final, siempre dijimos que lo haríamos. Creo que es hora de cumplir—.
Hermione asintió con la cabeza y lo atrajo en un abrazo, envolviendo los brazos alrededor de su cintura y enterrando la cabeza en su cuello. Era el momento, ella siempre supo que llegaría. Ella deseaba haber tenido mas tiempo con él, había sido su amante por cuatro meses. Una unión de la desesperación e implacables noches frías. Ella había cuidado de él, a pesar de no estar segura si alguna vez fueran una pareja si no hubiera sido por el hecho de que eran prácticamente los únicos que quedaban en esta terrible guerra que estaban perdiendo.
Ahora George estaba muerto, muerto para unirse al resto de su familia donde quiera que hubieran ido.
—Prométeme Mione, si ves una escapatoria, tómala y corre, y no mires atrás. Prométemelo—.
—Lo prometo, tú también—.
—Voy a matar a tantos bastardos como sea posible—. Él dijo y sonrió. Los maleficios estaban golpeando la estructura de piedra de la cabaña y comenzaba a derrumbarse.
Él la besó y se levantó. —Es hora. Hagámoslo—.
Ambos corrieron fuera de la cabaña arrojando maleficios a medida que avanzaban. No estaban muy superados en número, pero debe haber al menos cuatro de ellos. No todos se revelaron, pero de las diferentes direcciones de donde venían los hechizos, contó al menos cuatro. Hermione logró llegar a un árbol. Un hechizo golpeó su brazo y le dolía como cualquier cosa, pero ahora no tenía tiempo para el dolor. Ella tomó un segundo para examinar la herida. No fue fatal, su piel estaba chamuscada y negra.
Bastante liviano para un Mortífago.
Momentos después, comenzó a lanzar maleficios otra vez, dejando la seguridad del árbol y liberando su brazo. Escuchó a Dean gritar.
—¡Ahora Mione!— grito Dean.
Hermione se alejó del ruido. Corrió lo más rápido que pudo, dejando que el pánico se apoderara de ella, alejando los pensamientos de dejar a Dean atrás. La supervivencia era lo único en lo que podía concentrarse, tenía que ser así o de otro modo ella se derrumbaría. No podía pensar en dejar que mataran a Dean si él no estaba muerto, no había posibilidad de salvarlo e intentarlo solo sería una condena.
Las ramas le desgarraron la cara y la camisa. Ella se precipitó a través del bosque tan rápido como sus piernas podían llevarla. Sus piernas se esforzaban con excesivo esfuerzo y sus pulmones gritaban por oxígeno. Oyó gritos detrás de ella y pudo escuchar que alguien la estaba persiguiendo, lo que solo la hizo correr más rápido. Se sorprendió de que pudiera oír algo ya que su propia respiración era bastante fuerte.
Ella siguió corriendo, saltando ramas caídas y esquivando los troncos de los árboles. Podía oír los pesados pasos detrás de ella y le estaban ganando. Trato de empujarse asi misma, pero ya no tenía fuerza para aumentar su velocidad. Sintió un hechizo golpeándola en su espalda, haciendo que cayera y soltará su varita.
Cayó sobre unos arbustos e intentó levantarse, pero su pierna ya no soportaba su peso. Algo se estrelló contra ella haciéndola caer otra vez. Ella tuvo que parpadear cuando el nublado sol de invierno brilló en sus ojos. No era brillante de ninguna manera, pero tirada en el suelo mirando hacia arriba era difícil para sus ojos acostumbrados a una cabaña oscura y sórdida.
Oyó a una persona caminar a su alrededor, pero el dolor también le llegaba por la espalda y la pierna, y tal vez por el ojo. Todavía podía ver, pero le dolía el ojo. El dolor simplemente pareció apoderarse de ella, viniendo de todas partes.
—Te he estado buscando—, dijo una voz vagamente familiar. A ella no le importaba quién era, ni siquiera tenía curiosidad, no importaba, él era uno de ellos. Se volvió para gatear porque tenía que encontrar su varita nuevamente si quería tener alguna posibilidad, pero el dolor en su pierna la hizo gritar.
—Parece que te has roto la pierna, Granger—, dijo con falsa simpatía. —Supongo que ya no estarás corriendo, lo cual es mejor porque es más divertido de esta manera—. Él la agarró por la pierna y tiró de ella, haciéndola gritar de dolor. Él la giró hasta que estuvo de espaldas y luego se arrodilló colocándose a horcajadas sobre ella.
Hermione no había visto a Draco en mucho tiempo, pero su reputación lo precedía. Él era del círculo interno ahora, poderoso, cruel y brutal. Cualquier humanidad que hubiera tenido, había desaparecido ahora. Era el ejecutor de Voldemort y los había estado buscando. Habían logrado escapar por medio del constante movimiento, pero él siempre estaba en su camino.
Él colocó la punta de su varita en su ojo. —Y aquí está, sabía que este día llegaría eventualmente. Era solo cuestión de tiempo, después de todo—.
Hermione trató de concentrarse en su rostro, pero el sol estaba detrás de él, lo que dificultaba su concentración. Ciertamente era mayor, más alto, más grande. La escualidez de un adolescente había desaparecido y su rostro se había ensanchado un poco. Sus ojos todavía tienen el mismo brillo de malicia, y estaba claramente feliz con su trofeo.
—Ahora vamos a divertirnos, ¿de acuerdo?—, le disparó un hechizo a Hermione cerrándole la boca a través de la magia. Él se recostó colocando algo de su peso sobre su estómago, estudiándola. —No necesitamos de esa boca tuya porque, seamos sinceros, no hay nadie por quién rendirse. Ya no hay nadie ahora—. Él la miró por un momento, trazando la punta de su varita sobre su mejilla. —No pensé que fueras a ser la última en pie, pero siempre fuiste demasiado lista para tu propio bien—.
Hermione intentó mascullar un 'vete a la mierda' a través de sus dientes cerrados. No salió, pero el significado todavía era descifrable.
—Muy elocuente—, dijo. —Ya pasó todo, Granger, has perdido y no queda nada más que morir. Y debo decir que me alegro de que el honor haya recaído en mí—.
Ella miró a los ojos fríos por un momento y luego trató de moverse.
—No seas molesta, Granger—, dijo. —Es un rasgo tan molesto—. Él extendió la mano y le apretó la pierna rota, lo que la hizo gritar de dolor a través de su boca cerrada. —Mira, no vas a ir a ninguna parte y realmente, ¿a dónde irías?—
Hermione se calmó por un momento, tenía que pensar. Su poder mental era su fuerza y ella lo necesitaba ahora. Sabía que no era estúpido, no había subido en las filas porque era tonto a diferencia de algunos. Ella se había burlado de algunos de los mortífagos más tontos, porque algunos de ellos eran gordos como una mierda de cerdo francamente. Draco también la estaba mirando, pero ella no podía juzgar que es lo que había en sus ojos, pero podía decir que veía algo de emoción allí.
—Los años no han sido amables contigo—, dijo. Hermione no reaccionó, a ella no le importaba lo que él pensara. Así que había pasado un tiempo desde que ella había estado en la peluquería y el maquillaje era un concepto extraño, lujos que se habían perdido hace un tiempo. —Tan flaca—, dijo tocándole sus brazos. Era cierto, ella era de piel y huesos, habían comido cuando podían.
—No está Potter aquí para salvarte ahora—, dijo en broma. Ella solo lo miró deseando que él siguiera con eso. No tenía dudas de que él iba a matarla. —Mirándote ahora, es realmente un acto de amabilidad—.
Ella murmuró otro –vete a la mierda– y él levantó las cejas.
Hermione sintió que la lluvia caía sobre su rostro y pudo escuchar como caía sobre las hojas y el suelo. Draco levantó la vista y Hermione aprovechó la oportunidad para mirarlo. Todavía se veía muy similar, solo algo mayor. Sabía que él iba a matarla y probablemente sucedería muy pronto, ya que dudaba que él quisiera pasar el rato bajo la lluvia diciéndole lo mierda que se veía por demasiado tiempo.
La agarró por el cuello y Hermione instintivamente fue a retirar sus manos, que eran sorprendentemente cálidas para una criatura tan fría. Sus fuertes dedos eran como un tornillo y no podía moverlos. Todos habían escuchado historias acerca de en lo que se había convertido. Voldemort lo había transformado en el soldado perfecto, en el perfecto mortífago, fuerte y cruel. Tal vez solo había ampliado los rasgos que siempre estaban allí, pero ahora él asesinaba sin emociones y ella estaba bastante segura de qué le afectaba muy poco en su conciencia.
Draco movió su varita y Hermione sintió que la jalaban, la estaba llevando a alguna parte. Sintió las náuseas que acompañaban a la aparición inesperada y también tiró de cada parte dolorosa de su cuerpo, estirándola, luego los devolvió a ambos a la misma posición con la mano firmemente en su garganta cortando gran parte de su aire.
Los pensamientos pasaron por su cabeza, algo que escuchó sobre los atacantes llevándose a la gente a un segundo lugar donde el asesinato usualmente ocurría. Estaban en la segunda ubicación. Miró a su alrededor y notó que estaban en una cueva en alguna parte. Por los sonidos que venían de la entrada dedujo que todavía estaban en el bosque y allí era donde iba a matarla. No tenía varita y no podía caminar, no había esperanza. Ella estaba contenta de que fuera alguien que conocía, en lugar de una figura sin nombre ni rostro.
N/A: Entonces, nueva historia, nuevo Draco. Draco es muy oscuro y realmente no tiene muchas cualidades redentoras, si quieres historias livianas y blandas, está no es la adecuada para ti. Usted ha sido advertido. No poseo nada.
N/T: No apta para sensibles. Bueno es mi primer traducción, y espero les guste, es una buena historia, pero bastante oscura, lean bajo su propio riesgo. Un besazo.
