Capítulo 1: Ella se fue
¡Hola soy Dania!
*ANTES DE EMPEZAR A LEER ESTA HISTORIA. Tengan en cuenta que la historia ocurre después del capítulo 51 de la serie de Ojamajo Doremi primera temporada.
*CADA VEZ QUE APAREZCA ESTO ✨✨✨✨✨✨✨✨. Significa que cambio de narrador, lugar o situaciones.
¡Ahora sin más espero la disfruten!
Se encontraba el cuerpo inconsciente de Onpu en el suelo sobre el dibujo de un sol con notas en los alrededores. Doremi, Hazuki y Aiko al rededor se veían serias mientras apretaban fuertemente sus manos.
- ¿Están listas? - Pregunto la reina del mundo mágico con algo de duda, ella no creía que fueran lo suficiente poderosas aun para ayudar a Onpu.
- ¡Si! - Contestaron las 3 al unísono.
- ¡Pirika pirilala suavemente! Grito Doremi mientras apuntaba con su varita.
- ¡Paipai ponpoi flexiblemente! - Dijo Hazuki intentando sonar confiadamente.
- ¡Pameruku raruku brillantemente! - Recitó Aiko apretando con fuerza su varita. Todas estaban nerviosas, era la mágica estelar más importante que harían.
- ¡Magia estelar, despierta a Onpu de su largo sueño! - Gritaron las tres, mientras el brillo sobre sus cabezas se hacía más intenso, todas sonrieron ya que al ser brujas completas su magia era más fuerte, pero de la nada sus piedras comenzaron a apagarse.
- ¡Papito purito extensamente! - Grito una brujita que venía llegando en su escoba, Pop cayó, pero aun así apuntaba su varita hacia la magia estelar.
- ¡Pop! - Grito Doremi, asustada al ver a su hermana dentro de la magia estelar empuñando su varita con firmeza.
-Si te involucras también tendrás que renunciar como aprendiz de bruja. - Grito Hazuki.
-Además tú no tienes un cristal mágico ¡Es peligroso! - Replico Aiko.
- ¡No importa les voy ayudar! Yo también quiero mucho a Onpu. - Las chicas se sonrieron entre ellas, Onpu podía ser muy confiable cuando quería.
- ¡Por favor haz que Onpu despierte! - Repitieron las 4 aún más determinadas, la luz se encendió por un momento provocando que la magia estelar aumentara su tamaño ¡Esta vez sí funcionaria!
Las chicas volvieron a sonreír mientras sus piedras y la varita de Pop brillaban más intensamente demostrando todos los sentimientos que tenían por su amiga, la reina de igual forma sonrió esperando que las chicas lo lograran.
La varita de Pop comenzó a perder luz mientras todas se miraban asustadas, Pop recibió un impacto de luz en el momento en que su varita se apagó totalmente mientras su Tap de aprendiz salía volando hacia el lado contrario. Doremi se aguantó las ganas de llorar y de ir por su hermana y deseo más fuerte el bien de Onpu.
- ¡Deténganse! ¡El cristal no soportara más fuerza! - Grito la reina, mientras en los ojos de todas comenzaban a asomar las lágrimas
- ¡Sigamos! ¡Aún podemos...! - Comenzó a decir Doremi, pero se detuvo cuando vio que Aiko fue lanzada del circulo de la magia estelar mientras su cristal mágico en forma de diamante se partía en pequeños trozos, su tap de aprendiz se desprendió de la misma forma rodando fuera de la vista de todas.
- ¡Por favor! - Grito Hazuki aún más fuerte resultando en que su cristal brillara aún más y se comenzara a quebrar.
¡Por favor, salva a Onpu! - Grito Doremi alentada por la fuerza que Hazuki acababa de demostrar. Entre sus manos sintió el crujir de su cristal mágico, esa pequeña bolita en forma de frijol, quiso llorar por un momento, pero se detuvo en sus pensamientos al ver como Hazuki con su ropa normal caía en el suelo con su cristal mágico en forma de corazón hecho pedazos.
La luz de la magia estelar se apagó. Doremi por un momento no se pudo mover, pero al ver como diferentes brujas corrían a auxiliar a sus amigas, comenzó a recitar.
- ¡Pirika pirilala poporina peperuto! ¡Despierta a Onpu! - Rogó con las lágrimas saliendo de sus ojos. - ¡Pirika pirilala poporina peperuto! ¡Despierta a Onpu! -Volvió a repetir una y otra vez hasta que la reina puso una mano sobre las suyas.
-Basta Doremi, es imposible. - Comenzó la reina, pero Doremi se aferró a su mano.
- ¡Reina! Por favor debe de haber otra forma. - Por un momento Doremi vio la duda en el rostro de la reina. - ¡Lo haré! Solo dígame...Por favor.
Onpu se despertó en su amplia cama, rodó ante la luz intentando cubrirse los ojos y al instante descubrió que esa no era su cama, ni su cuarto, estaba en el mundo mágico, a su mente llegaron los recuerdos de ese día ¡Las habían descubierto justo después de presentar el examen del nivel 1! y ella había usado la magia prohibida. Se quitó la sabana de encima y se encontró con Doremi sentada en una silla al lado de su cama tomando levemente su mano, Pop y Aiko estaban dormidas en los pies de la misma y Hazuki estaba sentada en otra silla del otro lado, todas estaban profundamente dormidas. Sonrió nostálgica, esas chicas en realidad podían ser bobas.
- ¿Doremi? ¿Chicas? - Dijo con su típico tono juguetón. Doremi fue la primera en levantarse, la miró con los ojos brillantes y sin poder contenerse la abrazo, en un instante Pop ya está sobre ella, Aiko le sonreía desde abajo y Hazuki lloraba desde el otro lado.
- Pero ¿cómo...? - Dijo Hazuki limpiándose las lágrimas.
En ese momento la reina entro y la mano de Doremi desapareció de la mía.
- ¿Doremi? - Pregunte extrañada, ella solo nos sonrió mientras la reina nos explicaba lo que había pasado, cuando descubrimos que las piedras de Hazuki y Aiko se habían roto, las chicas se miraron confusas recordando lo que había pasado antes de desmayarse.
-Doremi te salvó Onpu. - Termino la reina, sin decirles como lo había logrado.
- ¡Reina! - Grito Onpu, no se sentía cómoda con la situación pues sentía que la actitud de Doremi había cambiado. - ¿Cómo es que Doremi me salvó?
La reina miro a Doremi y ella bajo la mirada avergonzada. - Tú dormirías cien años por borrar la memoria de todas esas personas, lo perdido fueron los recuerdos entonces Doremi me ofreció los recuerdos que las personas de Misora tienen de ella para así despertarte. - Finalizó la reina, Doremi mantenía la mirada baja y ninguna sabía que decir.
Hasta que Pop me soltó y se puso a llorar mientras aferraba a su hermana mayor. - Eso significa que todos la olvidarán. - Grito con certeza, la reina asintió.
-Los recuerdos de Doremi Harukaze se perderán durante el tiempo que Onpu debió dormir. - Continuo la reina, Hazuki soltó a llorar aún más desesperadamente y Aiko se puso de pie.
- ¡Eso no es justo! Es lo mismo que si Onpu durmiera. - Grito Aiko
-No, Ai-chan. - Dijo Doremi mientras acariciaba la cabeza de Pop. - Los padres de Onpu vivirían toda su vida llorando a su hija, en cambio en mi caso es como si nunca hubiera existido, nadie llorara por mí. - Por fin Doremi levanto los ojos y las vio directamente con unos ojos llenos de lágrimas.
- ¡Yo llorare! - Grito Hazuki. - Siempre hemos estado juntas... - Onpu pensó que en realidad Hazuki sería la más afectada por la desaparición de Doremi, pero de igual forma Doremi comenzó a llorar, ellas siempre habían sido amigas. - ¡¿Que pasara contigo?! - Termino Hazuki gritando, sorprendiendo a todos ya que nunca la habían oído gritar tan fuerte.
-Solo las brujas recordaran la existencia de Doremi Harukaze en Misora. - La reina dio media vuelta. - Deberían aprovechar este ultimo día en el mundo de las brujas, después de hoy las regresaremos a Misora. Doremi es bienvenida a quedarse aquí. - Salió del cuarto y con ella se fue todo el sonido, todas entendieron esa última parte Hazuki, Aiko y Pop ya no era brujas y junto con todas las demás personas de Misora olvidarían a Doremi.
Onpu en ese momento se levantó de la cama y corrió a abrazar a Doremi que había soltado a llorar aún más fuerte, la sostuvo mientras la chica caía al suelo de rodillas y en ese momento le susurro. - ¡Muchas gracias! - Onpu había sido su rival, pero aun así Doremi la había salvado, ella era la única aparte de Doremi, que seguía siendo bruja en toda regla por lo que se prometió a si misma que protegería a Doremi con todas sus fuerzas.
Pop se despertó con la horrible sensación de la noche pasada, su mente la llevo inmediatamente a pensar en Doremi su hermana mayor, por lo que bajo de su cama apresuradamente y entro en el cuarto de Doremi, se quedó simplemente parada en el lugar con los ojos nublados, se descubrió viendo un piano enorme donde antes estaría la cama de su hermana, posters en las paredes sobre música y un gran estante lleno de partituras de piano.
- ¿Pop? – Pregunto su madre que subía por las escaleras. – ¿Qué haces en la sala de música? - ¿Sala de música? – Pregunto aun confundida ¡Claro! Pensó si Doremi nunca existió en la mente de sus padres entonces ella nunca tendría un cuarto. – ¿Pop? – Pregunto de nuevo su madre. – Vamos baja a desayunar como ya te dije. -Claro mamá. – Asintió antes de dar un último vistazo al cuarto que estaba irreconocible. Al bajar vio a sus padres, estaban totalmente normales. Su padre quería una nueva caña y su madre le lanzaba miradas enojada por la situación, ninguno de ellos recordaba a su hija mayor una lagrima traicionera escapo de sus ojos mientras mordía una tostada con mermelada.
Aiko se sentía igual, era como si nada hubiera cambiado. Entro a clase y vio a Hazuki sosteniendo unas fotos contra su pecho.
- ¿Hazuki-chan? – Pregunto extrañada, Hazuki tenía los ojos rojos y las mejillas hinchadas de tanto tallarlas, recordó que ella y Doremi habían sido amigas de toda la vida y no se comparaba su perdida con la que Hazuki debería estar sintiendo.
-Hoy yo desperté y sentí la necesidad de buscar algo de Doremi. – Un sollozo se atascó en su garganta. – En todas nuestras fotos es lo mismo. – Dijo pasándole las fotos. En la primera podías ver de un lado a Hazuki en pre escolar sonriendo con un confundido Yada detrás y del otro lado podías ver a Kotake sonriendo. - Doremi me daba la mano y Kotake estaba detrás de ella. – Completo Hazuki al ver que Aiko no entendía. Era justo como había dicho la reina "Para las personas sin magia, será como si ella nunca hubiera existido" Aiko le tendió las fotos a Hazuki y saco un marcador de su mochila y con letras grandes escribió "Doremi Harukaze existió, Tienda mágica" -Aunque no tengamos magia, no la olvidaremos Hazuki. – Contesto totalmente segura. Ambas entraron a clase, era el día que les entregarían sus calificaciones. Hazuki se sentía desmotivada y ansiosa, le faltaba Doremi y lo que parecía aun peor ninguno de sus compañeros de clase parecía recordarla, al regresar su boleta camino hacia Aiko que había salido del salón de clases junto con Nobuko y Miho, la chica que amaba escribir y la que dibujaba manga, ambas eran muy amigas de Aiko y siempre le pedían una crítica sobre sus nuevas obras. - Si suena bien ese personaje. – Decía Aiko mientras se lavaba las manos.
- Y no solo eso, en el siguiente capítulo se descubrirá que ella no es la salvadora sino... -Comentaba Nobuko entusiasmada.
- ¿Aiko-chan? – Podemos hablar, dijo Hazuki.
- ¿Fujiwara? – Si claro, dijo Aiko mientras les indicaba a Nobuko y Miho que regresaría en un momento, caminaron por el pasillo, Aiko a veces le dirigía miradas nerviosas y Hazuki no entendía muy bien la actitud de su amiga, hasta que ella comenzó a hablar. – Sabes Fujiwara pensé que eras una chica tímida y nada notable. – Comento con una sonrisa.
- ¿A qué te refieres Aiko-chan? – Pregunto ella, pero fue interrumpida por la risa de la chica.
- ¡A eso! – Dijo mientras continuaba riendo, pero al ver la confusión de Hazuki empezó a explicar. – Me has llamado por mi nombre y apenas nos conocemos, solo me pareció algo extraño. – Y volvió a reír. Hazuki se quedó de piedra, no entendía lo que pasaba.
- ¡Ai-chan! – Llamo Nobuko. – Vamos, vamos. – Comenzó a decirle. Aiko asintió y palmeo el hombro de Hazuki.
-Lo siento Fujiwara, hablaremos después ¿Ok? – Pregunto, Hazuki asintió, pero vio el brazo aun húmedo de Aiko, ella había estado lavando sus manos en el baño hace unos instantes, la tomo antes de que la chica comenzara a correr ganándose la mirada extrañada de Aiko. - ¡Lo que tenías escrito... ¿Recuerdas que decía? – Pregunto con una idea en mente sobre lo que estaba pasando. Aiko dudo por un momento, pero luego contesto.
– Realmente no, solo vi mi brazo sucio cuando termino la clase y por eso fui a lavarlo. – Miho y Nobuko la volvieron a llamar y Aiko se despidió, mientras la veía marcharse Hazuki entendió que, si Doremi nunca había existido en la mente de Aiko, Ellas nunca se habían hecho amigas pues se habían conocido cuando Doremi tuvo una discusión con Aiko al entrar a la escuela.
Aiko y ella nuca habían sido amigas.
Sus ganas de llorar regresaron mientras la idea de olvidar a Doremi la aterraba, comenzó a caminar hacia su casa recordando que tal vez Aiko había olvidado antes por el poco tiempo que conocía a Doremi, aunque en realidad no sabía en qué momento exacto Aiko había comenzado a olvidar ¿Qué tal si ella misma olvidaba a Doremi en ese instante? ¿Y si ya comenzaba a olvidar? Se obligó a si misma a recordar cada detalle sobre su amiga, así estaba soportando el camino hasta que una mano la hizo voltearse.
Era Masaru. - Fujiwara ¿Estas bien? – Pregunto el chico y Hazuki pudo ver que en realidad estaba preocupado por ella, si es Yada está bien decirle todo, pensó.
-Recuerdas... -Comenzó ella, pero sintió un escalofrió que heló su cuerpo, se agarró de Masaru al sentirse insegura sobre sus propios pies.
- ¡Fujiwara! – Gritaba Kotake que se acercaba a ellos, Hazuki levanto su rostro confundida a la vez que apenada se alejó de Masaru. Kotake llego a ellos con su balón en las manos mientras respiraba entrecortadamente de seguro había corrido todo el camino hasta ellos. – Que bueno que te alcance quería preguntarte ¿Dónde está Doremi? Hoy no asistió a clase y no escuche que llamaran para su boleta ¿Acaso está enferma? – Dijo mientras su rostro se encendía de felicidad con la idea de una broma.
- ¿Doremi? ¿Quién es? -Pregunto Hazuki, Kotake pudo ver que la chica no mentía, ella en realidad no sabía quién era Doremi
-Doremi, ya sabes tu amiga... - Comenzó a explicar el, sintiéndose incomodo, el rostro de Yada y Fujiwara demostraba que no sabían de que hablaba, incluso no podía ver la mirada de burla en Yada, esa mirada que solía aparecer cada vez que alguien mencionaba la palabra Doremi cerca de ellos. – No es nada. – Comento mientras reía. – Debo haberme confundido. – Dijo mientras se despedía de ambos, no sabía porque había mentido pero cada vez se sentía más preocupado por Doremi, ya después investigaría que les pasaba a esos dos. Tomo impulso mientras comenzaba a correr hacia la casa de la chica, sentía que algo iba a mal, algo dentro de él le decía que, si no la encontraba rápido, nunca la volvería encontrar. Llego aún más agotado a la casa Harukaze y comenzó a golpear la puerta, se alegró mucho cuando Pop la pequeña hermana de Doremi le abrió la puerta.
- ¿Si? – Le pregunto ella.
-Hola Pop ¿Podría ver a Doremi? – Pregunto el sintiendo que todo se arreglaría.
- ¿Quién? – Pregunto Pop mientas una pequeña arruga se formaba entre sus cejas. – Más bien ¿Quién eres tú? – Le recrimino.
-Kotake Tetsuya soy compañero de Doremi en la primaria Misora, me conoces Pop... - Comento el, ahh allí estaba esa incomodidad que ahora mismo se había convertido en certeza ¡Algo estaba mal! Ni su propia hermana la recordaba. Desde las sombras una brujita de traje morado miraba la escena con tristeza, Onpu había estado en la mañana cuando Pop había roto en un llanto escandaloso de hecho había sido tan grande que sus padres pensaron que estaba enferma y la habían dejado en casa el resto del día, si Kotake hubiera llegado unos segundos antes todavía podría haber encontrado a una Pop que recordaba a su hermana. En la clase había visto justo el momento en que Aiko miraba su brazo extrañada al principio de la clase y cuando Hazuki se había caído sobre Masaru y olvido todo, entonces ¿Por qué Kotake aun la recordaba? El chico se despidió apresuradamente mientras volvía a correr, Onpu tomo su escoba y lo siguió. Los sentimientos de Kotake por Doremi no eran nada nuevo, pero le sorprendía como estos le hacían conservar a Doremi en su mente aún más que su propia familia y amigos. Kotake pregunto a los profesores por Doremi y recibió una negativa, de igual manera le pregunto a la mayoría de sus compañeros de clase, hasta que el chico empezó a correr a la tienda mágica. Onpu lo había seguido todo el día y ahora pensaba en el como un aliado para cuidar de Doremi, hasta que el chico se detuvo a pocos pasos de llegar a la tienda mágica, confundido miro su balón que aun llevaba en las manos y luego el lugar donde estaba y dio media vuelta.
Así Onpu fue la única persona que recordaba la existencia de Doremi Harukaze, suspiro agotada hasta que vio como la puerta de la tienda mágica se cerraba, bajo de su escoba y se dirigió al lugar.
Hace poco tuve mi examen de la Universidad y por consiguiente un periodo después de este fue de extrema flojera, entre este periodo me encontré viendo series (Tengo una relación amor-odio con Netflix) y animes como una vil vaga. Así recordé "Doremi" y como lo veía en la tele todos los domingos en la mañana (Mi motivo para despertar de pequeña) y dije porque no escribir algo de esta serie y así poco a poco comenzó a tomar forma esta idea, espero que si son fans de la serie tanto como yo la disfruten y si no igual pasen ¡Estará buena!
