"Yo que os di la vida a todas las razas y vuestras estirpes, yo que os hice a mi imagen para haceros bellos y orgullosos, yo que por ustedes y vuestra ignorancia fue traicionado y despojado de mi más hermosa creación os prometo que he de regresar algún día, así sea en el fin de los tiempos, y he de acabar con vuestra existencia. Regare el verde mundo que para vosotros cree con vuestra sangre en aras de la inocente y vil homicidio de mi amada"

Una amenaza hecha hace miles de años por un ser olvidado por las razas del mundo, una amenaza que algún día debe cumplirse, y cundo ese día llegue una gran debacle azotará sin piedad al mundo.

El mundo de los humanos, el mundo moderno vive ignorante del mal que está por regresar y es que a pesar de los esfuerzos de decenas de super hombres y super mujeres, llamados comúnmente héroes, la paz es algo que nunca se ha podido concretar.

Tenemos por un lado a la gran asociación de héroes, La Liga de la Justicia, fundada y encabezada por los seres mas poderoso que han jurado velar por el bienestar del mundo y de la gente. Por otro lado, el segundo grupo de héroes con el mismo juramento, Sentinel quien también posee en sus filas a fuertes y formidables hombres y mujeres que anhelan la paz y el bienestar.

Ambos grupos buscan el mismo objetivo, es irrisorio el aborrecimiento que ambos grupos se tienen pues, aunque buscan lo mismo, los medios que han decidido emplear son completamente diferentes. La Liga busca la justicia de la ley y de la sociedad apresando a los villanos y encarcelándolos, mientras que Sentinel prefiere la justicia definitiva, la justicia del hombre, asesinar a los villanos. Ambos grupos son amados y odiados a parte iguales, pero ambos tienen la venia y apoyo del gobierno para llevar a cabo sus acciones y procurar no enfrentarse mutuamente. Tal situación seria catastrófica.

Cabe mencionar la presencia de otro par de grupos también orientados al mismo fin, aunque de menor renombre.

Tal rivalidad entre héroes propicia el momento perfecto para que aquel que juró regar el mundo con la sangre humana regrese y maquine en paz y anonimato sus funestos deseos. Aquel ser que se hace llamar El Primero.

¿Cómo reaccionarán nuestros héroes ante lo que está por ocurrir? Averígualo en:

Heroes at War: Adam´s Corruption

Volumen 1: El caos Escondido Capítulo 1: Murciélago caído

30 de marzo de 2020. Metrópolis.

La oscuridad y quietud de la noche impera con su astro, la luna, sobre la gran urbe metropolitana del norte de Estados Unidos, Ciudad Metrópolis. La algarabía de la actividad humana no cesa incluso a estas horas de la madrugada pues el bullicio de los vehículos y las deslumbrantes luces irradian sin cesar.

Un rascacielos de apartamentos de lujo es donde nos ubicamos, donde la mayoría de las viviendas se encuentran a oscuras. La luz de la luna logra adentrarse por una ventana abierta, y aunque unas finas cortinas le hacen frente su frío albor se adentra hasta la habitación, espaciosa, moderna y con muebles de lujo es como se ve este lugar a simple vista. Entre las mullidas almohadas y frescas sabanas una figura se mueve pesadamente, la larga cabellera negra y la grácil figura nos avisa que es una mujer, pero, no se trata de cualquier dama sino de una heroína.

Al portar su armadura, brazales y escudo, es conocida como La Mujer Maravilla, en secreto y para sus amigos es llamada Diana. Nuestra dama en cuestión yace dormida sobre su cama, a pesar de la paz de su residencia su sueño no parece ameno. Se mueve de lado a lado suspirando y gesticulando su bella faz en forma de incomodidad.

–¿Quién eres? –Musita desde su mente onírica–. No entiendo lo que dices. ¡Escúchame!

Grita levantándose bruscamente, escapando a su sueño para encontrarse en la oscuridad y quietud de su recamara, entiende que fue solo un sueño. Se toma un momento para tranquilizarse, un extraño calor recorre su cuerpo, ¿un mal sueño? Se cuestiona confundida. Decidió que lo que necesitaba era aire fresco para aliviar el calor y agua fresca para su seca garganta, ya luego pensaría en lo que soñó.

Salió de su cama encaminándose, las sombras nocturnas velaban por su intimidad pues su figura encantadora, agraciada y tentadora de figura esbelta y cuerpo definido por entrenamiento y combate era solo cubierta por un conjunto de lencería roja, ningún hombre ha tenido la fortuna de apreciar a esta fémina en tan intimas prendas.

El suelo está frio, fue lo primero que pensó, pero qué más da si un bochorno aqueja su cuerpo. No se molestó en encender luces a su paso por el amplio, elegante y moderno departamento pues solo buscaría un vaso de agua y volvería su cama.

Al llegar a la cocina su mente no estaba en la realidad, las imágenes de su pesadilla, porque eso fue, aun la aquejaban, en el interior sabía que había algo más. Tomó un vaso de cristal y del grifo se sirvió agua.

–¿Quién era esa cosa? –Se preguntó a sí misma mirando por el gran ventanal, que le da una maravillosa vista de la ciudad–. Jamás había visto nada igual –Bebió del vaso humedeciendo su garganta y refrescando su mente–. Sus palabras, las cosas que decía… siento que no es la primera vez que las escucho. Pero, ¿Dónde las he oído antes? ¿O quizás la leí?

El calor había dejado su cuerpo, su boca estaba fresca y su tranquilidad había vuelto, una pesadilla no era algo que pudiera siquiera preocupar a una mujer como ella. Con la mente despejada volvió a su habitación en busca de retomar el descanso necesario.

–Ya mañana responderé estas preguntas, y quizás recuerde donde he escuchado esas palabras antes –Pensó, más tranquila, pero con el sueño haciendo mella en ella.

Sobre una de sus mesas de noche, Diana suele dejar un pequeño comunicador en forma de brazalete de plata, a simple vista una alhaja, en realidad es un comunicador para los miembros de la noble, respetada y temida Liga de la Justicia. Cuando su tersa piel se cubría con la seda de las sabanas y sus preciosos ojos llevaban solo unos minutos cerrados el brazalete comenzó a emitir un sonido, seguido de luces, una emergencia avisaba.

–¿Qué pasa? –Dijo con pesar frotándose los ojos. Volvió la mirada al aparato y lo tomó–. Mas vale que sea algo importante…

Ocasionalmente las alertas que se enviaban mediante este dispositivo suelen competer a un héroe de la liga en específico, lo cual suele molestar a los demás, Diana no es la excepción. Pensando que se trataba de algo irrelevante para ella miró la pequeña pantalla. Los azules ojos de la dama casi salen de sus cuencas ante la impresión del mensaje.

–¡No puede ser! –Exclamó saltando de su cama y corriendo a buscar su vestimenta.

Alto terrible tenía que haber pasado para alertarla así. El mensaje no era muy largo, solían ser códigos y nombres clave que solo los miembros de la Liga entienden, este decía: "Murciélago Caído"

–¡Batman está herido de gravedad! –habló Diana acercando a una pared.

Colocó su mano la cual fue leída por un lector oculto. La pared se abrió, mostrando un closet secreto y de alta seguridad en el cual guardaba su armadura y armas. Rápidamente se armó y vistió.

–¿Tendrá algo que ver con mi sueño? ¡No digas tonterías! ¿Qué relación puede haber? Digo, Bruce tiene muchos enemigos y siempre está peleando solo. Aunque hacia tantos años que no tenía una pesadilla y es mucha casualidad que justo al mismo tiempo… No, no, definitivamente solo fue una conciencia.

Una vez armada y pertrechada salió a toda velocidad saltando por la venta y emprendió el vuelo, la ausencia de gente en las calles garantizaron una salida sin ser vista. Mientras volaba las dudas y la posibilidad de que su pesadilla fue más que eso volvió.

–Quizás fue una premonición, el ser que me miraba desde el cielo musitó unas palabras que apenas pude entender, solo las capté porque no era la primera vez que los escuchaba… aunque parecía que no hablaba conmigo. ¿Qué fue lo que dijo exactamente? –Trató de recordar, le tomó un poco, pero pudo acordarse de cada palabra–. "Yo que os di la vida a todas las razas y vuestras estirpes, yo que os hice a mi imagen para haceros bellos y orgullosos, yo que por ustedes y vuestra ignorancia fue traicionado y despojado de mi más hermosa creación os prometo que he de regresar algún día, así sea en el fin de los tiempos, y he de acabar con vuestra existencia, regare el verde mundo que para vosotros cree con vuestra sangre en aras de la inocente y vil homicidio de mi amada"

Detuvo su vuelo abruptamente atónito de la claridad con al que recordó las palabras de ese ser, y más aún porque un vago recuerdo de su infancia cruzó su mente como rayo. Un libro que no debía leer, y del cual apenas pudo traducir unas palabras, un libro encontrado en lo más profundo de la biblioteca principal de Temiscira.

–Ya recuerdo donde leí esas palabras antes, El Libro de los Ancestros –Musitó–. Uno de los libros prohibidos, ahora lo recuerdo, lo encontré por accidente cuando me perdí en la biblioteca. Eso fue hace tantos años, es sorprendente que lo recuerde aún con tal claridad. Estaba escrito en Lengua Antigua y esas palabras fueron lo único que pude traducir…eran exactamente las mismas.

La duda emanó en su mente, el temor y la preocupación también. Un presagio de algo que está por pasar, un presagio de algo que ya está ocurriendo, una simple coincidencia de una pesadilla irrelevante y el ataque a un amigo. Tantas posibilidades, tantas preguntas y tan poco conocimiento.

–Debo ir al Salón de la Justicia para saber que ocurrió exactamente con Bruce, puede que haya sido otra cosa, aunque no debo dejar de investigar este sueño. Apenas pueda volveré a casa para buscar ese libro en la biblioteca.

Sabiendo que hacer es fácil seguir el camino. Emprendió el veloz vuelo en dirección a la sede de la Liga de la Justicia. Ahora cambiamos nuestra ubicación.

30 de marzo de 2020. Gotham.

Batman ha sido gravemente herido, la noticia trascendió por todos lados en poco tiempo, y no es para nada diferente en su ciudad pues fue justo en ella donde el murciélago fue atacado ferozmente. Nos encontramos entonces en el Hospital General de Gotham. El gran y moderno edificio es custodiado por las autoridades. Cada entrada y salida, cada pasillo y cada rincón del hospital es resguardado por agentes de la policía, a quienes lo único que se les ha informado es que el millonario Bruce Wayne ha sufrido un intento de asesinato y se encuentra en la sala de operaciones. La idea surgió de la mente del comisionado de la policía James Gordon.

El jefe de la policía se hallaba en la sala de espera sentado en las bancas y ocupando un cigarrillo para menguar su preocupación y consternación que aun así son palpables en su estado de ánimo. Miles de preguntas atacaban su mente, siendo él quien mejor informado está de la situación de salud del murciélago.

–¿Papá? –Se escuchó una femenina voz entrando en la sala rápidamente. Se trataba de la pelirroja Barbara Gordon, hija de James y compañera del murciélago.

Obviamente vestida de civil, usaba unos jeans ajustados, blusa oscura, chaqueta de cuero y tenis blancos. La presencia de una mujer tan hermosa y encantadora como la pelirroja de ojos azules debería reconfortar a cualquiera, pero este no es el caso pues ni ella misma se muestras así.

–Vine tan rápido como pude, ¿qué fue lo que ocurrió? –Preguntó a su padre, la preocupación era aún mayor en ella–. ¿Bruce está bien? ¿Quién le hizo esto? Dime algo papá.

–Hija –Interrumpió el hombre con voz baja para que lo dejara hablar–. Debes calmarte, en este momento no podemos hacer nada.

-¿Por qué dices eso? ¿Dónde está Bruce?

–Barbara, por favor –El canoso oficial se levantó y con sus manos tomó lo hombros de su hija para que se calmara, lento, pero logró hacerlo. Se acercó y con fuerza la abrazó. Un gesto como tal no vaticina nada positivo.

–P-papá –Titubeó mirándolo con ojos cristalinos– Él…

–Está en la sala de operaciones –Fue la respuesta de su padre–. No te voy a mentir hija, él no está bien, nada bien. Realmente dudo que algún humano pueda sobrevivir a lo que le ocurrió.

–¡Dios! ¿Tan mal está? –Se llevó las manos a la boca asustada, mientras un par de lágrimas escapaban de sus azulados ojos.

–Jamás lo vi tan mal, ni en sus peores enfrentamientos con Bane o El Joker, contra nadie. Realmente debió ser alguien formidable con quien se enfrentó para terminar así.

La chica se sentó en la banca abruptamente, casi derrumbándose. No podía hablar pues un nudo en su garganta se lo impedía, su orgullo de heroína la trataba de mantener firme, pero su lado civil, gentil la hizo soltar más lágrimas. A un siendo compañera del murciélago jamás había visto que él terminara tan mal como su padre dice. La misma pregunta que todos ya se hacía aparición en su mente: ¿Quién lo hizo?

–¿Avístate a la Liga? –Preguntó su padre sentándose a su lado y abrazándola por encima del hombro.

–S-sí, ya di el aviso deben estar reuniéndose en el Salón de la Justicia, y también puede que algunos vengan aquí para protegerlo –Dijo con voz quebrada.

–Si, no estaría mal tener a un par de héroes aquí custodiando el edificio, quien haya hecho esto podría intentar rematarlo, aunque quiero pensar que él tampoco se fue ileso del combate –Comentó con una sonrisa al final tratando de aliviar la tensión acariciando su cabellera pelirroja.

Dentro del hospital todo era preocupación para los amigos de Bruce Wayne, fuera había algo diferente. Frente al gran hospital se encuentra el Parque Central de Gotham, un bello lugar para el ocio y la recreación, pero solitario y oscuro durante las noches. Entre las sombras propiciadas por los grandes árboles, y la falta de farolas, se movía con dificultad una figura. La distancia era suficiente para que los policías no lo vieran, y si lo hacían no los alertaba pues se trataba de un vagabundo más, de esos que se duermen en las bancas del parque o en las estaciones del subterráneo, pensarían ellos.

Y es que a simple vista era eso, un simple vagabundo, enfermo, con pésima higiene, cabello y barba desaliñadas, sucias y crecidas. Un viejo y mugriento abrigo lo cubría del frio en mancuerna con un gorro de lana, pantalones holgadas y roídas botas. A pesar de su situación este sujeto se mostraba diferente, caminando lento y con dificultad, jadeando y dejando un pequeño rastro de sangre a su paso, su brazo derecho cubría su vientre. ¿Lo más desconcertante? un batarang clavado profundo en su hombro derecho.

–M-maldito seas humano inmundo –Gruñía aquel hombre mientras jadeaba con la cabeza gacha, y el cabelllo cubriendo su mirar–. Como consiguió un vulgar humano humillarme de tal forma, ¡a mí! El Primero –Fijó la mirada en el hospital atestado de policías–. Demasiados humanos armados, entrar allí sería una insensatez, este patético cuerpo humano que me he visto forzado a poseer está sucumbiendo por las heridas del enfrentamiento contra el hombre vestido de negro –Ahora fija en la entrada frente a él, una entrada al subterráneo–. Escuché que en ese lugar que llaman subterráneo, humanos sin hogar suelen a guarecerse durante la fría noche, son débiles y patéticos, no obstante, son fáciles de usar y este cuerpo ya no me ha de servir por mucho tiempo más.

Con dificultas bajó las escaleras, como era de esperarse a esas horas el lugar estaba cerrado y un guardia vigilaba la entrada. La idea es que los vagabundos no entren, aunque igual lo hacen por otros medios.

–¡Oiga! Disculpe señor, pero no se puede entrar a esta hora, lo siento, debe retirarse –Ordenó el joven policía obstaculizando el paso del vagabundo. Entonces miró el estado en el que se hallaba y la sangre que goteaba al suelo–. ¡Santo Dios! ¿Está usted bien? No se preocupe, lo llevaré al hospital que está aquí…

–Tú no harás nada, gusano inoportuno, solo dejarme entrar en este lugar –Amenazó el hombre ahora sangrando por la boca, las heridas debían ser cada vez peores–. Humanos débiles –Musitó al final tosiendo sangre.

–Oiga, no entiendo lo que dice, pero usted necesita asistencia médica…

–¡Quitaos del medio, inmundo animal!

La mano derecha del vago se movió fugaz hacia la garganta del joven oficial, cual si fuera una espada afilada le cortó la garganta por completo. La herida fue mortal, pero no rápida. El joven retrocedió llevándose las manos al cuello, el líquido vital no se hizo esperar y comenzó a escapar en abundancia tiñendo todo a su paso de carmesí, y para su pesar la herida le impedía gritar o siquiera hablar. Cayó hacia atrás con la agonía de desangrarse y no poder pedir ayuda, solo mirando aterrado a su agresor, aquel vagabundo que en los últimos momentos de vida del oficial le revelaría algo.

–Solo son animales, sin más, vuestras vidas no tienen valor o razón de ser en este mundo, en este mi mundo –El vagabundo levantó su mirada revelando un enigmático par de ojos dorados, brillantes y penetrantes como estrellas.

Carente de la más mínima empatía, como quien aplasta a una hormiga, avanzó al interior del subterráneo dejando al hombre desangrarse y perecer en un charco de su propia sangre.

–Cuando adquiera un cuerpo digno me he de vengar del hombre vestido de negro, culpable de mi ignominia –Fueron sus últimas palabras antes de desaparecer en los pasillos en los que se adentró.

Ahora viajamos rápidamente a otra ciudad donde una reunión de héroes se llevaba a cabo, nos encontramos en la ciudad capital de Estados Unidos, hogar de la sede de la Liga de la Justicia, El Salón de la Justicia. Ya han pasado varias horas desde lo acontecido por la madrugada y el día ha iniciado con sus primeros rayos de luz sobre aquel baluarte de justicia.

30 de marzo de 2020. Washington DC.

La noticia de que uno de los miembros más importantes de la asociación de héroes fue brutalmente atacado, y terminado en un estado crítico, no tardó en llegar a oídos de la Liga quienes de inmediato organizaron una reunión para tatar dicho asunto. Los primero en llegar fueron los más importantes y conocidos: Superman, Flash, Linterna Verde, Detective Marciano, Chica Halcón y Aquaman. Los héroes reunieron información, al menos la más relevante y juntos teorizaban el ¿Quién? Y el ¿Por qué? En eso las puertas se abrieron dejando entrar a la última persona que debía asistir, la Mujer Maravilla.

El Salón principal es una habitación de grandes proporciones, el techo es sostenido por gruesos pilares, adornada en sus paredes con pinturas, y en pedestales algunos trofeos obtenidos de sus más grandes logros. En el centro una gran mesa redonda con todas las sillas que la Liga puede necesitar, más adelante la gran super computadora desde la cual se puede monitorizar muchas cosas y lugares importantes.

–Diana, que bueno que te nos unes –Saludó Flash sonriendo, el conocido hombre más rápido del mundo ataviado con su traje rojo y luciendo su sonrisa socarrona–. Un poco tarde debo decir.

–Para ti todo es tarde –Respondió, aunque no tan animada–. ¿Qué tenemos?

–Eso quisiéramos saber con exactitud –Intervino Superman mirando la pantalla principal del centro de comandos con su postura rígida y rostro severo–. Bienvenida Diana –El Superhéroe por excelencia, el numero uno es llamado y el representante de la Liga ante los ojos del mundo.

–¿Cómo está Bruce? ¿Han hablado con Barbara o con Robin? –Diana se acercó al líder del grupo.

–Batichica fue quien nos avisó a todos, y Robin se encargó de investigar el lugar donde Batman fue atacado, seguimos esperando su reporte –Respondió el Detective Marciano quien operaba la Super Computadora. Pocos conocen en persona a este extraterrestre venido desde Marte quien con orgullo ha decidido servir a la justicia humana. Ya su piel verde y ojos rojos nos avisan que no es un ser normal.

–Batman está en operación aun, terminó muy mal –Agregó Linterna Verde, sentado en frente a la mesa. El mas serio de todos los miembros, quizás tanto como Superman. El hombre de vestido de verde y negro, poseedor de una figura imponente y tez oscura.

–¿Qué tan mal? –Preguntó La Mujer Maravilla con preocupación.

–Muy mal –Intervino Superman, mirándola sobre el hombro. Pocas veces se ha visto al Hombre de Acero tan serio–. Casi muere, y aun no está fuera de peligro.

–Mierda, jamás pensé que algo así pudiera pasarle a Batman –Dijo Flash–. ¿Dónde comenzamos la investigación? ¿Quiénes son los enemigos más probables?

–Según el informe de ingreso al hospital, todas las lesiones y heridas sufridas por Batman fueron de naturaleza contundente y punzo cortante. Quien lo haya atacado usó un arma blanca y fuerza bruta. No hay disparos, quemaduras, electrocución, nada más que fuerza bruza, laceraciones y cortes. ¿Qué villano es capaz de enfrentar en mano a mano a Batman? –Leyó el Detective Marciano el informe enviado por el comisionado Gordon.

–Muy pocos, el conflicto es que la mayoría están encarcelados en Arkham o en otras prisiones. Solo se me ocurre uno, el Joker –Habló la Mujer Halcón desde la mesa investigando en su computadora portátil. Una de las heroínas mas famosas, aguerridas y valientes, la Thanagariana de cabellos rojos y figura sensual que porta sus alas y maza con orgullo ante el enemigo.

–¿El Joker? –Dijeron todos mirándola.

El peor enemigo de Batman, uno de los villanos más violentos y perverso que existen. No es precisamente un peleador de cuidado, no obstante, es sabido que en más de una ocasión ha luchado mano a mano con el murciélago logrando herirlo. Quizás en esta ocasión logró su cometido.

–No es mala idea, Batman le había seguido la pista desde hace algunos meses que escapó de Arkham. Con la situación correcta, una buena trampa, es posible que haya vencido a Batman dejándolo en este estado –Sugirió Aquaman desde la mesa. El rubio atlante rey del reino submarino y miembro fundador de la Liga.

Las teorías apuntaban únicamente en una dirección, todos comenzaban a ver posible el accionar del Joker en esto. Sin embargo, más información les seria entregada en ese momento. Un pequeño sonido proveniente de la computadora captó la atención del Detective Marciano.

–Tenemos una videollamada desde la Mansión Wayne. Deben ser Robin y Alfred.

Adelante –Ordenó Superman.

En la pantalla apareció el siempre elegante, servicial y correcto mayordomo de la Mansión Wayne, Alfred. Quien era acompañado del aprendiz y protegido de Batman, Robin. Ambos transmitiendo desde el estudio de la Mansión.

–Miembros de la Liga, es un placer verlos reunidos a todos tan pronto –Saludó con su típico porte serio aquel hombre mayor.

–No todos, algunos miembros no han podido llegar tan pronto, además que he enviado a otros a resguardar el hospital donde se encuentra Batman –Explicó Superman.

–Disculpe la falta de amabilidad, pero supongo que nos ha llamado por que busca información o nos la va a dar, ¿verdad? –Intervino La Muer Maravilla.

–En efecto, señorita. Yo y el joven Robin hemos estado investigando por nuestra parte. Yo tengo una grabación que puede resultarles muy interesante, mientras que él acudió al lugar de los hechos para recabar pistas.

–Eso es bueno, aunque ya tenemos a nuestro principal sospechoso, seguro que con su información extra podremos ratificar nuestra sospecha –Comentó Flash, plenamente convencido de la teoría hecha por ellos, la que señala al Joker como autor del ataque.

–Eso espero. Primero el joven Robin les dará un informe de lo ocurrido en el lugar. Joven, adelante –El mayordomo se hizo a un lado dejando la cámara al también llamado Chico Maravilla.

–H-hola miembros de la Liga –Saludó el joven chico de cabellos oscuros, con su uniforme rojo y antifaz. Denotando cierto nerviosismo ante las expectantes miradas de los más grandes héroes.

–Chico, relájate y habla sobre lo que hallaste –Dijo Aquaman.

–S-sí, si claro. Bien. El lugar donde Batman fue atacado es un bloque de apartamentos abandonados al sur de Gotham, realmente desconozco el motivo del porque él estaba allí. El lugar solía ser usado por miembros de pandillas para tratos ilegales, por vagabundos que buscaban descansar allí…

–¿Solía? –Intervino Linterna Verde.

–Si, el lugar quedó destrozado tras la pelea. No había ninguna presencia de algún villano conocido, solo lo que quedó tras el combate, el cual debió ser formidable, había muros destrozados por todos lados y pedazos de la armadura de Batman también, muchos batarangs y sangre… mucha sangre –Eso ultimo hizo mella en la seriedad del chico, quien se tomó un momento–… Aunque no toda era de Batman, su enemigo no debió quedar en mejores condiciones, tomé muestras para analizárselas y saber quién fue.

–¡Perfecto!, ya tenemos la prueba fehaciente de que fue el Joker, ahora vamos a atrapar a ese psicópata –Alegó Flash levantándose de su asiento.

–¿El Joker? –Cuestionó Robin–. Me temo que no, el ADN no concuerda con él.

Las miradas de los héroes cambiaron de inmediato y la incredulidad también se hizo presente, ¿Cómo que no era él?

–¡¿Cómo que no es él?! Es imposible que alguien más pueda hacer algo como esto –Alegó la Chica Halcón levantándose de su asiento abruptamente–. Muchacho, ¿estás seguro de haber hecho bien las pruebas?

–Oye, relájate, el chico es joven pero no es un novato –Alegó Linterna Verde a su lado–. Robin, disculpa la duda, pero, ¿estás seguro de lo que dices?

–Completamente, señor Linterna Verde. También sospeché del Joker en un principio e hice más de cinco veces las pruebas para estar seguro, estoy 100% seguro, no fue el Joker, y no hay rastro alguno de él en la escena. Lo peor es que el ADN no coincide con ningún villano registrado en el sistema de villanos ni en el sistema carcelario ordinario.

–Esto es peor de lo que pensé –Dijo Superman intrigado–. Estamos frente a un villano nuevo, o algo más.

–¿No buscamos a un villano? ¿Entonces a quién? –Cuestionó la Mujer Maravilla.

En eso la pesadilla regresó a su mente. Quizás hay una relación entre ella y lo sucedido, pero como exponerlo a sus compañeros cuando ni siquiera ella lo entiende. Miró de reojo a Superman con la intención de revelarle lo que había soñado, no obstante, se arrepintió antes siquiera de abrir los labios.

–Es allí donde deben escuchar la grabación que recuperé –Intervino Alfred retomando la cámara–. Se las estoy enviando en este momento, la extraje de los teléfonos del amo Bruce. La llamada ocurrió exactamente tres horas antes del ataque.

El audio fue enviado y reproducido por el Detective Marciano en la Super Computadora. Se traba de una conversación entre Batman y otra persona que al principio no se podía saber quién, luego se revelaría de quien se trataba.

–Esto es impresionante, debería anotarlo en mi calendario –Decía el otro hombre de voz ronca–. El protector de Gotham, miembro fundador de la hipócrita Liga de la Justicia… Batman, ¿a qué debo tu desinteresada llamada?

–¿Tienes que ser tan sarcástico siempre? –Respondió Batman.

–Suelo serlo cuando alguien como tú me llama, por cierto, me harás gastar 50 dólares en otro teléfono, tendré que destruir este para evitar que lo rastres.

–Se que no esperabas mi llamada y mucho menos te agrada hablar conmigo…

–Debo decir que de todos ustedes tu eres el más agradable, quizás por tu falta de emociones. En fin, ¿Qué quieres?

–Me llegaron informes de que el Joker estuvo en tu ciudad causando problemas, necesito que me digas donde está, debo capturarlo cuanto antes y regresarlo a Arkham.

–¿Para qué escape de nuevo y masacre a más inocentes? No gracias, murciélago, prefiero encontrarlo yo mismo y cortarle su asquerosa cabeza de una vez por todas.

–Eso fue hace una semana, y no lo has hecho. Apuesto a que ha logrado eludirte. ¿O me equivoco, Dark Sun?

Ese nombre, ese nombre plenamente conocido por todos los miembros de la Liga y no de forma grata. Boquiabiertos y atónitos quedaron todos al escuchar su mención.

–Batman tenía contacto con él, con ese criminal –Dijo Flash impresionado.

–Clark, tú sabias…–Susurró la Mujer Maravilla a Superman mirándole.

–No, no sabía que Bruce tenía contacto con el líder de Sentinel. Y por su forma tan familiar de hablar sospecho que no es la primera charla que han tenido.

–Pero, él…

–Sigue la grabación –Ordenó Superman.

–Que perspicaz eres, Bat, si, ese demente se me ha escapado un par de veces, he estado ocupado con otro par de villanos.

–Entonces ayúdame a encontrarlo…

–Eso no se puede. Tú quieres atraparlo y yo matarlo, ¿no ves los opuestos que son nuestros objetivos?

–Pero a ambos nos interesa sacarlo de las calles lo antes posible, ¿no?

–…Supongo que tienes razón –gruñe–. Lo único que sé es que ya no está en mi ciudad y regresó a Gotham.

–Estoy seguro que sabes algo más, vamos, Dark Sun, Coopera conmigo, aunque seamos de grupos diferentes y tengamos otros ideales ambos somos héroes, ¿no?

–Si, claro, tú y tus amigos no dejan de llamarnos a mí y a los míos asesinos y criminales. Que tengamos el mismo enemigo no nos hace aliados, Bat.

–Tampoco nos hace enemigos. No voy a discutir eso, La Liga de la Justicia tiene sus principios establecidos y son inapelables. Pero no te hablo como Batman en este momento, sino como un hombre desesperado. El Joker está involucrado en la desaparición de ya sabes quién.

–Carajo… no tenía idea de eso –Sorpresa pudo denotarse en la voz del llamado Dark Sun.

–¿Vas a ayudarme? No como Batman, sino como alguien muy preocupado por un ser querido.

–…–Suspiro–. Bien, te ayudaré. Aunque no se mucho, El Joker iba a reunirse en Gotham con otro villano, ambos planean algo. No sé dónde ni cuando, y lo digo en serio, es todo lo que se.

–Bueno es algo con lo que puedo empezar. Gracias por tu ayuda, y…

–Oye, lo he pensado un poco, podemos trabajar juntos en esto. Quisiera ayudarte a encontrar a ese demente.

–¿A qué viene ese cambio tan repentino? Creí que nuestros ideales nos hacen aliados

–¡Oye, no seas malagradecido, murciélago! Ya te he ayudado con información, ahora déjame ser parte de esto.

–No dejaré que mates al Joker, lo llevaré ante la justicia, eso es indiscutible.

–Por primera vez acabar con la vida de un villano no me interesa tanto. Si él está relacionado con la desaparición del chico también sabe de la desaparición de mi compañera.

–Si, ya recuerdo, ambos desaparecieron juntos. Bien, solo por esta vez colaboraremos.

–Perfecto, te veo al sur de Gotham, donde nadie podrá vernos. Creo que puedo llegar por la madrugada.

–Bien, nos vemos allí.

Con esto termina la grabación y las preguntas no hicieron más que incrementar entres todos los escuchas. No obstante, una nueva teoría aparecía en las mentes de los héroes. Una reunión secreta, una reunión secreta propuesta por un sujeto de mala fama ante los miembros de la Liga, y si, una reunión justo en el mismo lugar donde Batman fue atacado y casi asesinado. El silencio entre todos los miembros de la Liga era tenso.

–Así que tenemos al culpable –Habló Superman rompiendo el silencio. Su ceño fruncido avisaba de la molestia en él.

–Clark, crees que…–La Mujer Maravilla pensó lo mismo, aunque no estaba tan convencida.

–No lo creo, Diana, estoy plenamente seguro de ello. Dark Sun, el líder de Sentinel es el responsable del ataque a Batman.

–Oye, me agrada la idea, Sentinel y la Liga hemos tenido una relación nada cordial, pero no podemos proceder si no tenemos pruebas contundentes contra ellos, nos guste o no, Sentinel también tiene el apoyo del gobierno como nosotros –Comentó Detective Marciano.

–El gobierno de Estados Unidos haciendo trato con criminales asesinos, no es la primera vez –Comentó Aquaman con una risa irónica.

–A mi forma de verlo, también estoy de acuerdo con lo que Superman dice –Llamó Robin mediante la videollamada, llevándose todas las miradas–. Solo piénsenlo, todo con cuerda. La persona que atacó a Batman posee fuerza sobre humana y un arma punzo cortante muy afilada, justo como lo es Dark Sun y su espada, también fue él quien sugirió la reunión y el lugar a Batman, y luego está esa extraña propuesta de trabajar juntos cuando jamás siquiera se habían considerado aliados, y claro el ADN no concuerda por que Dark Sun no es un villano. Todo es demasiado sospechoso. ¿No creen?

–Desde cuando escuchamos las suposiciones de un niño –Susurró Chica Halcón a Linterna Verde.

–Estoy de acuerdo contigo, Robin. Dark Sun es el culpable del ataque e intento de homicidio de un miembro de la Liga de la Justicia. Esto no puede quedar sin respuesta.

–¿Acaso quieres que vayamos en contra de Sentinel? –Cuestionó Aquaman.

–No podemos hacer tal cosa, el gobierno intervendrá –Agregó Detective Marciano.

–Nunca dije eso, pero el gobierno debe enterarse que ellos atacaron primero y sin motivos. Nosotros no somos criminales como ellos para responder con violencia. Detective Marciano, redacta un informe detallado con todo lo que sabemos y envíalo al Departamento de Justicia. Con esto damos por concluida la reunión –Con estas órdenes Superman se encaminó a la salida del Salón. No era un misterio que estaba furioso.

–¿Y luego qué? –Preguntó Flash cruzado de brazos siguiéndole. Él compartía plenamente la idea se Superman.

–Cuando no tengan la protección del gobierno procederemos como se debe –Sentenció El Hombre de Acero saliendo del lugar junto a Flash.

–Redactaré ese informe cuanto antes, esperemos que el departamento de justicia nos dé prioridad en esta situación. Gracias por su colaboración, señor Alfred y joven Robin, los mantendremos al tanto de lo que ocurra.

–Nos vemos –Se despidieron ambos finalizando la comunicación.

El Detective Marciano apagó la Super Computadora y se retiró a su habitación. Los restantes permanecieron en silencio por un momento hasta que Aquaman fue el siguiente en levantarse de la mesa para retirarse, no sin antes dedicar sus pensamientos a sus amigos.

–Sabía que algún día esos criminales harían algo en nuestra contra –Dijo con pesar–. Espero que el gobierno no los siga protegiendo y podamos llevarlos ante la justicia. Nos vemos luego, y le recomiendo tener cuidado, quizás Batman no sea el único objetivo –Dicho esto y una despedida formal salió del lugar.

–Oye, John, casi no has hablado, ¿tú qué opinas? –Preguntó Chica Halcón.

–No tengo una respuesta diferente a Superman y los demás, sin embargo, creo que falta investigar más antes de hacer una acusación como esta. Cuando Batman salga de la cirugía y pueda hablar nos confirmará lo que ocurrió –Se levantó de la silla y también se encaminó a la salida. Antes de salirse las miró a las dos sobre el hombro–. Pero si no logra salir de esa operación buscaremos respuestas por cualquier medio necesario.

–¿Si no sale? –Repitió la Mujer Maravilla con un leve temor.

–Batman, puede ser un humano, pero no es para nada común, si alguien puede sobrevivir a esto es él –Animó Chica Halcón a su compañera–. ¿Tú qué opinas Diana, crees que Sentinel está detrás de esto?

–No, no estoy segura de eso, ellos también se hacen llamar héroes y aunque no nos agradamos mutuamente jamás han hecho algo en nuestra contra…

–No digas tonterías, ya nos hemos enfrentado un par de veces antes –Objetó la pelirroja.

–Pero han sido enfrentamientos aislados, peleas por seguir al mismo villano, y no han pasado de algunos puñetazos…

–Entonces pregúntate a ti misma, ¿De qué son capaces ellos por atrapar a un villano? Al parecer tanto Batman y Dark Sun estaban tras el Joker –La mirada de Diana cambio, la idea ya no parecía tan ilógica–. ¿De qué es capaz Dark Sun? Tu misma has luchado contra él en una ocasión, es un salvaje y un asesino, y Batman también lo enfrento ya antes.

–Quizás Superman tenga razón, pero tan solo quizás no y estamos señalando a la persona equivocada. No queremos injuriar a Sentinel, ¿o sí?

–Superman, Flash, Aquaman, Linterna Verde y el Detective Marciano no tendrán problemas en hacerlo, sospecho que sus orgullos están de por medio, así como el repudio de que esos asesinos también sean llamados héroes es parte de la ecuación. Si, yo estoy segura que no temblarán en responder el ataque de Sentinel. Al final son hombres probando quien es más fuerte –Explico sonriendo de forma irónica, mientras se dirigía a la salida.

–Tu forma de hablar me dice que la idea de enfrentar a Sentinel no te disgusta, Shiera –Diana se cruzó de brazos y fulminó con su mirada a su compañera.

–A mí no me interesa quien es más fuerte o que grupo es mejor –Respondió encogiéndose de hombros. Ya frente a la salida, miró a Diana sobre el hombro–. Sin embargo, no soy mejor que ellos. Tengo cuentas pendientes con una integrante de Sentinel, quizás pueda cobrarlas por fin.

Solo la amazona quedó de pie allí, sola entendiendo mejor la situación y lo que sus compañeros expresaron no con sus palabras si no con sus actitudes y deducciones.

–Así que ahora lo que menos importa es lo que realmente ocurrió, sino zanjar la rivalidad entre ambos grupos –Se dijo así misma molesta por tal actitud–. La venganza es lo que les importa nada más. Bien, no seré parte de esto y cuando Bruce despierte sabremos la verdad.

Continuara…

Como estáis gente, espero que bien. Como podrán ver, tomo mis provisiones y mi bandera para embarcarnos en otra aventura, otro macro-proyecto. Y es que la verdad no pude evitar comenzar a escribir esta historia. Eso pasa por leer comics todo el día, hechas a volar la imaginación como no tiene idea.

Primero que nada, he explicar por qué elegí este mundo. Pues el universo de DC presenta una variedad de personajes abrumadora que da cabida a todo tipo de situaciones, además que prefiero DC sobre Marvel. Aunque soy fan de ambas marcas. También me hacia falta una historia ambientada en tiempos modernos, y que mejor que un mundo lleno de poderes, magia y ciencia-ficción

Como todo se presenta un mundo diferente al de otras historias para evitar problemas argumentales, el cual irán conociendo lentamente en cada capítulo y se explicará detalladamente como suelo hacerlo. Y es que este es completamente diferente a los demás ya que, como siempre, introduciré personajes mi autoría al mundo. Tanto buenos como malos.