Capítulo 1: Intercambio de prisioneras

oOo


Este es mi primer intento de "Bellamione" (me gusta leerlos, pero nunca había intentado escribirlos sin matar luego a Bellatrix). Como quiero que acabe bien, no va a haber sexo no consentido ni torturas, aunque Bellatrix sigue en su línea. También quería decir que no dispongo de mucho tiempo para escribir, así que los capítulos van a ser bastante más cortos de lo que tengo por costumbre. Intentaré actualizar tan rápido como pueda, pero no prometo nada.

Espero que os guste.

Disclaimer: por supuesto no poseo los derechos de nada, solo escribo estas cosas por puro aburrimiento.


oOo

Cuando Hermione despertó, por un momento no reconoció el lugar en el que se encontraba, hasta que poco a poco le fueron viniendo los recuerdos, y sintió a la vez una enorme sensación de temor y tristeza.

Tras la batalla de Hogwarts, Voldemort y Potter se habían destruido el uno al otro, y la guerra se había enquistado. Ambos bandos estaban ahora en tablas… o al menos así había sido hasta la última batalla, en la que ella había sido capturada.

Ahora se encontraba en poder de los mortífagos, liderados por Bellatrix tras la caída del Señor Tenebroso. Lamentablemente, su propio bando no estaba tan bien organizado, y ya habían empezado las disputas entre la Orden y el ED sobre cómo debían hacerse las cosas.

No sabía cuánto tiempo llevaba sin comer, pero a pesar de su angustia, su estómago reclamaba atención. No estaba herida, solo había sido dejada inconsciente con un rápido hechizo. Ella solo recordaba lo que había pasado durante la batalla, pero no cómo había sido aturdida. Tampoco tenía idea sobre el paradero en el que podía encontrarse, aunque por lo menos por lo que podía ver no era un lugar muy agradable. Sin duda era una mazmorra, y además de sucia y oscura, hacía frío allí dentro.

Pensó en llamar a voces para que alguien viniese a decirle que se callase, y así poder hacer unas cuantas preguntas, pero probablemente no fuese una buena idea. Al rato se abrió la puerta, y vio cómo sus peores sospechas se confirmaban. La misma Bellatrix Lestrange fue quien apareció recortada contra la tenue luz del corredor, apoyándose en el marco de la puerta mientras se rascaba el cuello con su varita.

-¡Parece que mi huésped ya se ha levantado! Pasé hace un rato a ver cómo estabas, y no quise despertarte ¿Has descansado bien, querida sangre sucia?

Hermione la miró con duda y un renovado temor. Su tono era amable, pero no podía (o no quería) disimular un leve aire de sorna. De todas formas, el llamarla "querida sangre sucia" no dejaba lugar a dudas sobre la verdadera actitud de Bellatrix hacia ella.

-¿Qué quieres? ¿Por qué me has traído aquí? ¿Vas a torturarme? –Preguntó Hermione, maldiciéndose al momento por darle ideas.

-¿Torturarte? ¿Por qué debería yo torturarte? ¡Si te vieras! ¡Pareces una ratita asustada! ¡Ah, tal vez temes que te haga daño por ese asunto de la bóveda de Gringotts! ¿Crees que merecerías ser torturada por haber entrado en mi bóveda para robarme? ¿O quizás por ser la amiga de Potter y estar involucrada con la Orden?

Bellatrix se la quedó mirando, como esperando a que Hermione se defendiese, se excusase, o le suplicase. Pero ella no hizo nada de eso, no por demostrar valor, sino porque sabía que no iba a servirle de nada. Tal vez incluso empeorase la situación.

-¿No vas a decir nada? –dijo Bellatrix, para suspirar a continuación-. No, no voy a torturarte. No tienes ninguna información que me sirva, y al contrario de lo que pareces pensar, no soy tan sádica como para torturar a nadie por gusto. Verás, pequeña sangre sucia, estás aquí porque me vas a ser útil en un intercambio de prisioneras. Mi querido sobrino echa mucho de menos a esa estúpida zorra de Pansy, que ahora está en poder de la Orden, bajo la custodia de mi otra sobrina, mi metamorfomaga favorita. Todo queda en la familia ¿verdad?

Hermione guardó silencio y apartó la mirada para evitar que le practicasen legilimancia. Tuvo aún más miedo. Parecía que la bruja oscura no estaba bien informada, pues Pansy no era ninguna prisionera. Había desertado de su bando y de hecho tenía un romance con Tonks. Pero decir eso no iba a ayudarlas a ninguna de las dos, pensó mientras la miraba de reojo, dándose cuenta de que la otra la examinaba con los ojos brillantes y las manos a un lado de la cara. Parecía una niña planeando una travesura. La joven bruja reprimió un escalofrío.

oOo

-Pansy no se va, Ron, y no hay más que hablar –dijo Tonks.

-¡Pero tienen a Hermione! ¿Cómo puedes ser tan egoísta?

¿Cómo puedes ser tan egoísta ? ¿Te crees que Bellatrix no sabe lo que tenemos ella y yo? ¿Qué crees que le hará a Pansy en cuanto le eche el guante encima? ¡Esto no es más que otro de sus juegos crueles, para hacer que nos peleemos entre nosotros!

-¡Pues lo va a conseguir!, -dijo Ron señalándola con el dedo-. ¡Discutiremos esto en la asamblea de esta tarde!

-¡Desde luego que sí!, -gritó Tonks mientras Ron se daba la vuelta, pretendiendo dejarla con la palabra en la boca.

Pero en cuanto se dio cuenta de que Ron no la veía, Tonks esbozó una sonrisa torcida, mientras pensaba "ahí me las den todas". Bien sabía que en la asamblea no conseguirían llegar a ningún entendimiento. ¡Ni siquiera se habían puesto de acuerdo en quién era el líder de la Orden! Luego sintió una punzada de remordimiento. Pobre Hermione, se dijo.

Bien era cierto que Hermione y ella hacía tiempo que no se llevaban nada bien, tras el breve romance que tuvieron años atrás, pero no le deseaba ni mucho menos la mala suerte que había tenido. Se prometió a sí misma que haría todo lo posible por liberarla, pero no permitiría que entregasen a Pansy, desde luego que no, del mismo modo en que tampoco lo haría con Ron, con George, o con cualquier otro compañero.

Sintió que alguien la abrazaba por detrás y dio un respingo, antes de darse cuenta de que era Pansy.

-Gracias por no acceder a entregarme a Bellatrix. ¡Esa mujer me mataría!

-Creo que de hecho serías muy afortunada si solo te matase. Seguramente querría divertirse un poco contigo antes de liquidarte.

-Gracias por los ánimos, -dijo Pansy dándole un empujón de broma en el hombro.

-No te vamos a entregar a ella. Entiendo a Ron, pero no lleva razón. Tenemos que liberar a Hermione sin ponerte a ti en peligro… aunque no tengo ni idea de cómo lo vamos a hacer.

-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, Dora. ¿Lo sabes, verdad?

-Siento escuchar eso, se ve que has tenido una vida de mierda. Las tienes que haber pasado muy putas –dijo Tonks con media sonrisa. A pesar de que no estaba segura de que la broma le hiciese gracia a Pansy, no había podido evitarla.

Sin sorpresa, notó como Pansy iba a darle otro empujón, y cerró los ojos por instinto. Pero en vez del empujón, lo que vino fue un suave beso en la boca. Tonks la rodeó con sus brazos para devolverle el beso, mordiendo con delicadeza su labio inferior mientras sus bocas se separaban. Abrió los ojos y se limpió los labios de saliva. Se separó de Pansy al notar como George estaba cerca, y parecía estar esperando para hablar con ella. Pansy optó por retirarse. Nunca había tenido muy buena relación con los Weasley.

Tonks suspiró. Imaginaba sobre qué quería hablar George, y no le apetecía en absoluto. Ya se sentía bastante culpable por haber tenido que elegir entre Pansy y Hermione.