Michigan, EUA

Era una tarde muy bella, ya había transcurrido un mes desde que Candy regresó al hogar de pony, donde fue sumamente bienvenida con esa hermosa fiesta donde todos sus amigos estuvieron presentes.

Candy se sentía con mucha incertidumbre respecto al futuro, después de tan desafortunados eventos que le habían ocurrido, aún tenía asuntos por resolver dentro de su corazón. Ahora ella se preguntaba: ¿Qué es lo que iba a hacer de ahora en adelante? , pues no quería dejar su trabajo de enfermera pero tenía muchas ganas de emprender cosas nuevas, ahora que sabía que Albert era su protector, el bisabuelo Williams , no podía evitar las ganas de estar con él, pues se había convertido realmente en un hermano mayor para Candy.

La joven también se preguntaba si algún día iba a poder amar de nuevo, amar así como aquella niña de tan sólo 6 años cuando vio a aquel príncipe en la colina quien la consoló mientras lloraba... ¿y por qué no? A pesar de que las cosas no habían salido muy bien... amar así como lo hizo con aquel chico rebelde inglés quien le enseñó muchas lecciones importantes...pero claro...sobretodo, amar así como lo habría hecho con aquel rubio de ojos color azul cielo, el chico delicado pero fuerte a la vez, el chico detallista, el chico muy maduro a pesar de su corta edad, aquel chico que amaba sin prejuicios, sin importar clases sociales ni el dinero, aquel chico tan inocente y con una rebeldía valiente, aquel chico tan persistente y sobretodo ese chico que jamás sería capaz de rendirse nunca por lograr sus objetivos, aquel que defendía a capa y espada sus convicciones... Candy recordaba aquellos atributos de ese muchacho que aún la cautivaba... aún después de su partida... tal era la conmoción de Candy que sin darse cuenta derramaba una lágrima y suspiraba

-Anthony..- dijo con una voz casi inaudible, y con un toque de melancolía y tristeza. A pesar de que Candy había podido asimilar su muerte, aún seguía recordándolo con mucho amor y lo extrañaba a montones - Como quisiera que estuvieras aquí- murmuró hacia el viento

La hermana María la observaba desde lejos y decidió acercarse a ella

-Candy, ¿Qué ocurre pequeña?-. A pesar de que candy era ya una muchacha a punto de cumplir sus 17 años, la hermana María, como cualquier madre, siempre iba a ver a Candy cómo su pequeña niña.

Candy se retiró aquella lágrima que salía por sus ojos verdes

- !Hermana María! ... Nada yo sólo estaba...

- Sabes que puedes contarme lo que quieras, soy tú mamá ¿Lo olvidas?

- Tiene razón, sabe, me preguntaba sobre mi futuro, ¿Qué va a pasar conmigo de ahora en adelante? ...¿Que será de mi vida? ...¿De mi trabajo? ...pero sobretodo...¿volveré a amar de nuevo alguna vez, podré enamorarme una vez más hermana María ?, yo la verdad es que me he sentido sin muchas esperanzas últimamente

- ¿Por qué lo dices Candy?, eso no es propio de ti

- Lo sé... pero después de lo que sucedió con Terry, yo siento que aún... aún me cuesta asimilar lo ocurrido... no quiero sentir nada malo por él ni por Susana.. pero es que hay muchas cosas que me recuerdan a él, las memorias y los sentimientos que algún día predominaron en mi corazón pesan muchísimo... sus palabras de amor... nuestro baile... las risas... simplemente no es fácil asimilar que el chico que amabas mucho no se decidió por ti al final... y tuvimos que terminar nuestro amor... aunque se que no lo hizo por maldad... era por su deber...pero duele muchísimo...hermana María...¿Cómo se supera esto? - logró decir Candy Antes de sumergirse en un mar de lágrimas

La hermana María, abrazó a su pequeña Candy, mientras ella lloraba en su regazo, y fue hasta que las lágrimas de la pecosa cesaron un poco, cuando la hermana María volvió a pronunciar palabra alguna.

-Es malo llorar , es muy malo ¿verdad hermana María?

- No candy... no todas las lágrimas son un pecado, mira, toda perdida que nosotros experimentemos en nuestras vidas nos va a traer dolor, sobretodo si se trataba de alguien a quién queríamos.. así es... cuando una relación se termina cuenta como una pérdida también, aquel ser que queríamos mucho ya no va a regresar nuevamente a nuestras vidas. ¿Pero sabes una cosa? Ese dolor es normal y es necesario...toda pérdida requiere un tiempo de luto, ese dolor nos ayuda a convertirnos en personas más fuertes, nos ayuda a dar fin a un capítulo para abrir otro nuevo, nos ayuda a aprender de nuestros errores o decisiones mal tomadas, nos hace personas que no se dejen guiar unicamente por los sentimientos, nos hace madurar y sobretodo nos ayuda a comprender a otras personas que han pasado o están sufriendo el mismo dolor que tú... y ligado a esto último Candy, ¿Sabes cuál es el bello propósito de vivir?

- ¿Cuál es hermana María?

- El legado que dejes en las demás personas pequeña

- ¿El legado?

- Así es, mira Candy cuando alguien parte de este mundo será recordada de una forma u otra, aquellos que solo buscan la felicidad en el dinero, fama o poder serán recordadas por sus bienes materiales y poco a poco serán olvidadas... el único legado duradero que podemos dejar en el corazón de los demás es el amor verdadero, es el impacto que nuestros actos dejaron en las demás personas, es cuántas vidas impactamos con la nuestra, con nuestro buen ejemplo, con nuestra bondad, pasión por la vida y valentía, sobretodo en momentos y situaciones desfavorables.. dónde hay mil motivos para rendirse pero sin embargo no hacerlo y mirar hacia adelante. Candy... esas son las historias y las personas que perduran para siempre en el corazón de alguien... ese es el legado que debemos dejar, nuestras vidas son una épica historia donde cada quien es protagonista. Candy...aquel chico ya es alguien fuera de tu vida, como cuando perdemos a alguien, Terry ya no está presente en tu historia Candy, pero ocurre que tú si lo estás y eres la protagonista... Debes caminar hacia el futuro y tú decides cómo, el creador del universo es tan bueno que nos da la libertad de elegir la actitud que vamos a tener, empieza a disfrutar tu historia Candy, no busques la felicidad en otras personas o en una relación amorosa, encuéntrala en tu propósito de vivir y soñar y entonces Dios mismo sanará tus heridas, pero debes esforzarte también.

- ¿Cómo me esfuerzo hermana María?

- Trabajando en tus sueños con la esperanza de que lo mejor está por venir, no todo en esta vida es llanto, después de la tormenta viene la calma y el día radiante.

- Tiene razón.. comenzaré a soñar nuevamente hermana María...

- Muy bien mi pequeña, ahora regresemos que la señora pony ya nos debe de estar esperando con la cena

Y así poco a poco las heridas del corazón de Candy fueron sanando, con el transcurrir de las semanas, aquellas memorias pesaban menos, en su corazón la tristeza iba desapareciendo mientras ella con mucho valor y esfuerzo comenzaba a plantearse nuevos sueños por cumplir

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Paris, Francia

Oficina central de la marina francesa

Un hombre caminaba con una mirada notoria de estrés por los pasillos, con las manos llenas de documentos que a su vez contenían el intento por conseguir la paz para la gran guerra o al menos algo cercano a esa paz. Sí...ahí estaba aquel capitán francés, la vida le había dado una serie de eventos trágicos, los cuales habían endurecido su corazón, sin embargo aún quedaba un poco de fe en su interior.

Era un día más de trabajo para él, pero justo a punto de entrar a una reunión con el cuartel alemán, una señorita alarmada se le atravesó a mitad de su recorrido

-¡Señor!... ¡señor! venga por favor... venga por favor

-¿Qué ocurre señorita? Estaba a punto de firmar un tratado importante, recuerde que estamos en medio de una guerra y el deber está primero... la atenderé otro día, por favor.- dijo aquél hombre apartando a la joven

Aquella chica no se rindió y se volvió a parar frente a ese hombre

-Discúlpeme Capitán pero...

-¿Qué le ocurre Stefanie? ... no sea imprudente... - dijo el capitán un tanto enojado y con prisa , haciendo a un lado a aquella señorita nuevamente

-Pero señor... se trata de su hijo

-¡Mi hijo! ¿Pero qué tonterías dices Stefanie? Mi hijo lleva años postrado en cama, ahora si me disculpa...

- Es que su hijo acaba de...

-¿Mover un poco la mano como la vez pasada? Usted misma escuchó cuando el médico dijo que esos son reflejos y que no significa que vaya a despertar...ahora, con su permiso o sin él tengo que traba...

-¡SEÑOR! su hijo ha abierto los ojos... despertó señor... su hijo está despierto...

-¡¿Cómo dice?!...