FIC
Historias de Albert y Candy
Caballero de la Media Noche
Por Mayra Exitosa
OctoBert 2020
31 Albert Aventuras ALSS
13 10 2020
William Albert Andrew era el encargado de la familia Andrew, el patriarca para muchos se diría en otros años, la función de él había cambiado con los años, pero la vida le había favorecido al tener una familia unida y bendecida. Años atrás había conocido a Candy, una joven enfermera que lo había salvado en su amnesia y lo había encontrado, devolviéndolo a su rumbo y ayudándolo a recuperar a su familia, así se había entablado una amistad casi de pareja, pero Candy en su manera tan inocente nunca le había dado lugar, menos cuando tenía pretendientes haciéndose pasar por amigos eternos y buscar oportunidades que por una u otra razón no se habían dado.
La encargada de la familia por muchos años había sido la Tía Abuela Elroy, quien se hacía de fama y fortuna con la misma familia al ser ella quien había manejado exitosamente por años las fortunas de los Andrew y los Brown. Más no por completo la fortuna de los Cornwall, ya que poseían un porcentaje de fideicomiso desde niños que sus mismos padres habían reservado para ellos en su desarrollo. Aun así, el único heredero actual y encargado de todos era siempre William Andrew.
George Johnson era un buen administrador, pero no podía controlar los manejos de madame Elroy y por advertencias de su parte, mucho menos, orgullosa e intrépida, con cierto grado de soberbia la Tía Abuela trataba siempre de minimizar al administrador enorgulleciéndose de ser ella quien llevara a l éxito a los Andrew en las etapas de niñez y juventud, siendo esto falso, puesto que los manejos siempre fueron supervisados por él y por los socios adjuntos al Clan Andrew. Sin embargo, eso para ella no tenía tanto valor como sus acertadas inversiones.
Con los años por fin, tomaba el mando William Albert Andrew y al llegar las cosas cambiaron y se vieron ahora los malos manejos de su tía, más también algunas inversiones acertadas, pero la mayoría habían ido a pique últimamente y dejado a la fortuna en un estado de inversión permanente y con menos fluidez económica de la estimada para los gastos estrafalarios de su tía y los necesarios por la manutención y los estudios de la familia.
Cuando esto pasaba y Elroy se daba cuenta de que ya no podía ocultar sus malas inversiones se daba una situación en la que tenía que enfrentar que en otros años ella había ayudado un poco, pero las cosas ya no eran como antes y la modernidad la había dejado obsoleta en todos los ámbitos. Las joyas y ahorros que poseía fueron usados de su parte para cubrir todos los malos manejos y perdidas que ella había realizado, aun con eso, las cosas no marcharon bien. Los jóvenes de la familia estudiaban en el extranjero y en la actualidad los gastos de vivir fuera del país eran costosos.
Anthony había sido enviado a Europa, donde actualmente llevaba estudios universitarios en una de las mas prestigiadas universidades. Mientras que Archivald, lo hacía por igual en diferentes países, su hermano Alistar Cornwall al igual estaba finalizando ya sus estudios universitarios y era el que gastaba menos de todos, por su manera tan sencilla de ser. Albert tenía a Candy en una beca de estudios para mejorar en varias áreas de enfermería después de haberlo ayudado durante años ahora ella se capacitaba en rehabilitación, en cirugías avanzadas con nuevas técnicas y no dejaba de trabajar aun con la beca, para no gastar más de lo estimado.
George por fin se había armado de valor y había anunciado los estados financieros a William y este no daba crédito a todo lo mal que estaban ahora, su tía había excedido en inversiones fantasmas o falsas, por no decir en gastos fuera de los normal, Johnson aseguraba que ya se habían mejorado los perores casos de gastos que ella había realizado en paseos y beneficencia exagerada que realizaban, el caso es que William estaba devastado al enterarse que su dinero también lo había despilfarrado, sin miramientos, dejando casi sin efectivo visible a la familia completa y las inversiones solo las bien remuneradas estaban en crecimiento y no podían desahuciarlas del todo.
La tía Elroy avergonzada se presentaba en esos momentos y pedía un perdón que no podía darse tan sencillamente, sin embargo, William la miraba y celebraba tenerla aun con vida, siendo ella alguien muy importante en su familia. - Tía comprendo lo que intentabas hacer y todo se excedió en algún momento, siento que estés pasando por todo esto, pero ahora nos haremos cargo directamente Jonhson y yo, no te preocupes por nada, quiero que vayas a la mansión fuera de la ciudad, porque por estos asuntos me veré en la necesidad de vender algunas propiedades y no quisiera que te vieras en apuros, lo mejor será que estés tranquila y vayas a la propiedad donde mas te sientas tranquila y que no requieras de muchos gastos, ya que por el momento me veré en apuros económicos. - Lo comprendo hijo, esto es mi culpa, yo quería que tuviéramos mejores inversiones y falle. - Lo sé, a cualquiera le puede pasar, ¿A qué mansión prefieres irte?, ya que por un buen tiempo no habrá salidas y gastos. - Creo que lo mejor es estar en familia y la mayoría de los muchachos se encuentra en Europa, me re a Escocia, ahí nadie me hará gastar de más, no hay salidas obligadas y podría justificar mi estancia como un descanso. - Lo comprendo. Tía pase lo que pase, no quiero que te preocupes, sacaré esto adelante, cueste lo que em cueste. Sé que hiciste lo necesario para que funcionara, pero ahora me dejas en una posición muy difícil de salir, tendré que echar mano de todo lo que tengo y no sé si llegado el momento, tenga que enviar a los muchachos contigo, porque las cosas nunca habían llegado a este extremo. - Lo sé y lo comprendo, sé también que de todas las propiedades la única que no se puede vender es la de Escocia y es por ello, que me iré ahí.
Pasados las semanas, las cosas se veían de mal en peor y William dejo de ver a Candy, de pronto ella también sentía que su Albert había desaparecido de sus actividades con ella, pues las citas en su oficina ya no se daban en el trascurso de la mañana, casi siempre estaba fuera de viaje y no lo localizaba en ninguno de los casos, ellos habían mantenido comunicación abierta y su ausencia le dio cierta mortificación a la rubia. Una de las ocasiones intentó buscarlo en la mansión de Chicago, dándose cuenta de que la propiedad había sido vendida. Y eso la preocupaba sobre manera. Ya en otra oportunidad se encontraba con George y este le explicaba que había varios viajes programados y William se tenía que hacer cargo de ellos personalmente. La propiedad ya no era tan necesaria y por eso habían vendido la mansión de Chicago y la de New York. Candy trataba de no preocuparse, pero notaba cierta palidez en Johnson y sabía que algo le ocultaba.
Una noche salía del hospital y se le hizo ver a alguien parecido a Albert, pero este traía el cabello castaño y se había pasado en un auto a velocidad que no alcanzaba a distinguirlo bien.
Albert por su parte, había tomado la decisión menos riesgosa y mas redituable, se había quedado con un departamento en Chicago y otro en New York, en las grandes esferas se manejaba a discreción entre las damas desesperadas algunos secretos a voces, sobre l caballero de la medianoche, y eso causaba cierta intriga entre todas pues ahora se tenía una oportunidad de convivir con un hombre de buen ver, el cual podía satisfacer las más difíciles situaciones y los más anhelados deseos de algunas mujeres de poder, que poseían suficientes ingresos para pagar sus favores y poderlo tener en su cama y a su placer.
Johnson intentaba por todos los medios evitar llegar a esos extremos, pero lo comprendía, era cero inversión y cien por ciento ganancias, se daba cuenta que acudir a ese sistema era muy bien remunerado y hasta tenía la agenda llena con los pagos y los ingresos tan grandes que estaba recibiendo, pero tener a William en ese trabajo, lo preocupaba sobre manera, no lo había preparado para en relaciones internacionales, finanzas, administración, inversión, para finalizar siendo alquilado como caballero de la medianoche, el había algunas veces pasado pro eso, pero no su joven empresario, no por culpa de esa malcriada vieja que lo había desfundado en sus ahorros y quitado el mayor de sus ingresos malográndolo para sus nefastas inversiones, por una vez en la vida Johnson odiaba a madame Elroy, tantas veces que le advirtió y fue ignorado, ahora quién pagaba los platos rotos vendiéndose a la mayor postora, era su joven más apreciado y el que más había sufrido de todos los Andrew.
- George estoy agotado, debes darme solo dos por noche, tres no puedo, son agotadoras. - Lo siento William, agende mal, pero tratare de ayudarte en lo que pueda, sabes no completamos el pago de Alistar, y el me aviso que el tenía dinero y lo pagaría, que tendrá unos días de descanso, es posible que venga. - Si es así tendrá que irse a Lakewood, solo podemos continuar en el departamento, y sabes que ya estamos recibiendo aquí a las clientas. - Lo sé, si llega a venir, lo llevare a mi casa, y luego hablare con él. - Gracias Johnson, debo dormirá unas horas, hoy también me pusiste una cita a las cinco en la oficina, con el inversionista de los sistemas. - Si, es que las damas no se adaptaban a otro día y tuve que ponerlas con horas restringidas. - Bien. ¿Qué has sabido de Candy? - Te sigue buscando, la note desconfiada y nerviosa. - No será que te descubrió nervioso, George. - Tal vez, solo que ella fue a la mansión que vendimos y se enteró de los problemas. - Supongo que no pude ocultarlo más. También la extraño.
Agotado se marchaba cerrando su bata, dormir después de una larga noche con dos damas no era el plan, mucho menos de con diferencia de dos horas entre ambas, fue exagerado, demandaban demasiado. Y eso del salto al tigre, ¿Dónde lo habrían leído? Era inhumano.
CONTINUARA…
Reto: OctoBert del Trece de Octubre2020
Treinta y un Albert Aventuras ALSS
Historias de Albert y Candy
Deseando sea de su agrado, muchas gracias por sus comentarios
Un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
