Ranma ½ y sus personajes pertenecen a su creadora, Rumiko Takahashi

Perro Americano

Ranma

No sé por qué siempre me pasan estas cosas a mí, siempre me terminan obligando a hacer cosas que realmente no tengo ganas de hacer, como ejemplo, acompañar a la marimacho de mi prometida a un bobo festival, justo hoy que tenía planeado practicar una nueva técnica, en fin, estoy a punto de gritarle para que se apure cuando la veo bajar por las escaleras usando una preciosa yukata azul con espirales blancas, se ve simplemente hermosa, ella me mira y me sonríe de esa forma que me enloquece y mi enojo se evapora rápidamente

"Hasta que por fin!" - le digo fingiendo molestia, no quiero que se dé cuenta lo que me provoca

"Si, ya vámonos" - me contesta frunciendo el ceño molesta y saliendo del dojo

La mayor de la noche, nos la pasamos de puesto en puesto, probando deliciosas comidas y jugando los típicos juegos, no voy a negar que me la he pasado muy bien, siempre que estamos solos las cosas fluyen de manera tan natural que es una lástima que no pase más seguido, debo echarle la culpa a mi mala suerte, soy un completo imán para los problemas y el agua, menos mal que hoy no ha ocurrido nada, volteo a mirar a todos lados pero todo sigue igual que antes, como voy distraído no me doy cuenta y choco contra la espalda de Akane

"Auch! ¿Qué sucede Ranma? Haz estado distraído toda la noche" – me dice bajando su cabeza con un aire de tristeza y me doy un golpe mental por hacerla sentir así – "Sé que no querías venir" – añade finalmente

"No, no es eso Akane, de hecho, estaba pensando en lo mucho que estoy disfrutando esta noche" – levanta la cabeza y clava sus enormes ojos cafés en los míos

"Me alegra mucho" – me dice con las mejillas sonrojadas, de pronto una enorme sonrisa ilumina su rostro y yo siento que me derrito ante ella, en este momento puede pedirme lo que sea – "¿Sabes que no hemos hecho?" – me susurra bajito y yo trago fuerte, mientras por mi mente pasan muchas imágenes de cosas que no hemos hecho, pero que me muero por hacer con ella

"Todavía no hemos probado el famoso Perro Americano" – me dice emocionada mientras me jala de la manga de mi camisa y me arrastra a uno de los puestos de comida

Antes de que pueda preguntarle acerca de ese plato, la veo acercarse a un muchacho y ordenar 2 porciones, el chico se queda mirándola fijamente y mientras le sirve el famoso perro, que no es más que una salchicha empanizada insertada en un palo, el chico le clava una mirada lujuriosa y se le empieza a salir un hilillo de baba por la boca, siento como una energía violenta empieza a recorrer mi cuerpo, quién sabe que barbaridades se está imaginando con mi marimacho, pero esto no se queda así, el único con derecho a imaginársela de cualquier forma soy yo, no pierdo tiempo, me acerco amenazante y me coloco delante de ella, le pregunto con tono molesto el precio y pago por los bocadillos, luego tomo a MI prometida de la mano y me la llevo a un lugar alejado de la gente para poder comer a gusto.

Akane me mira nerviosa, no sabe por qué reaccioné así con el tipo ese, y tampoco pienso decírselo, así que respiro un poco y tomo uno de los palillos, ella me mira un momento, suspira, me sonríe y comienza a comerse su perro.

Todo parece empezar a moverse en cámara lenta, pasa su lengua delicamente por su labio superior y luego repite la acción con el inferior, luego abre su boca formando una pequeña O, para luego introducir el bocadillo en su boca, cierra sus ojos y lanza un gemido ahogado de placer, mi cuerpo responde automáticamente y siento mi pantalón un poco más apretado, rápidamente verifico que no haya nadie cerca de nosotros, no puedo permitir que algún idiota vea así a mi marimacho, esta imagen tiene que ser solo para mí, una vez que me aseguro que estamos solos, me acomodo mejor en la banca y clavo mi mirada en su rostro, no quiero perderme ni un solo detalle.

Ella aprieta un poco los labios y comienza a succionar el perro lanzando pequeños jadeos, con cada sonido que sale de su boca, siento como palpita mi masculinidad, ajena a lo que está provocando en mí, ella continúa saboreando cada centímetro del dichoso platillo, sus gemidos extasiados comienzan a aumentar de velocidad, hasta que un pequeño hilillo blanco resbala por la comisura de sus labios, ella abre la boca y mirándome a los ojos, saca su lengua y con ella se limpia el líquido derramado, acerca una de sus manos y se asegura de haberlo quitado todo.

"Está delicioso, Ranma, deberías comerlo ahora que está caliente, el queso que trae adentro está derretido y se disuelve en la boca, es realmente exquisito" – comenta inocentemente, mientras introduce la mitad que le queda, en su deliciosa boca.

No puedo dejar de mirarla, solo de imaginarme lo que esa boca podría hacer con cierta parte de mi anatomía, me está volviendo loco, ahora que solo tiene la mitad, el queso derretido gotea por los costados del perro, lo que hace que ella deje de succionarlo y saque la lengua para chupar el exceso que se derrama por los lados, es una visión demasiado erótica y no creo poder aguantar mucho más, estoy que exploto con esa imagen de ella, lamiendo y succionando con placer ese perro americano, lanzando sugestivos gemidos ahogados.

Cuando termina de comérselo, sonríe como niña traviesa y mira con anhelo mi mano que sostiene mi olvidado bocadillo, como un robot se lo acerco y ella con sonrisa triunfante, sostiene mi mano entre las suyas, cierra los ojos y comienza a comer otra vez, mientras yo agradezco al cielo el haberla acompañado y me preparo mentalmente para otra excitante y deliciosa tortura.

Fin

Este drabble está hecho para participar del reto del #ViernesSexy

Dedicado con cariño a MariaConchita(Nabiki) que siempre me está acosando para que escriba, si no me acosara tanto seguro que ya hubiera dejado de intentar escribir, así que gracias de corazón por siempre empujarme y echarme porras, ahí vamos intentando mejorar poco a poco.

Como siempre a mis chicas del #TeamRanmaconda ya saben "Qué queremos?"

Sin más por el momento

Kaysachan