Todos los personajes le pertenecen a la grandísima Rumiko Takahashi-sensei
Era un día como otro, los niños jugaban, los pájaros cantaban, y se sentía el aire fresco dando de lleno en el rostro, era un día perfecto para estar bajo la sombra del árbol sagrado descansando de todos las agobiantes tareas y demás preocupaciones que tenia ahora con su nuevo cargo de "sacerdotisa" -o más bien "aprendiz a sacerdotisa"- que había adquirido recientemente, por fin había acabado con todas y cada una de ellas y tenía un tiempo de descansar
No es que le molestase ser reconocida como la sacerdotisa de la aldea, no, era solo que desde que había regresado al sengoku después de los tres años que había permanecido en su época -por culpa del pozo- sentía que tenia mas estrés y responsabilidades encima que antes, ya no tenía tiempo para descansar -y eso que ya no estaba la perla, ni naraku como prioridad número uno- ni siquiera había podido ir a su época por provisiones que bien hacían falta en la aldea... con esto ultimo kagome abrió los ojos -que habían permanecido cerrados- y se puso a pensar
- porque será que el pozo no se cerró cuando regrese al sengoku?
Esa era una pregunta que se hacía muy regularmente pero no le ponía mucha importancia ya que, que el pozo siguiera conectando ambas épocas era algo bueno no tuvo que elegir entre estar con su familia o con su querido hanyo, -que hubiera elegido de así ser-
-por cierto donde estará inuyasha? -dijo más para sí misma que para alguien más-
ya llevaba un buen rato que no lo veía y aunque ella cruzo el pozo -sin saber si sería capaz de regresar o no- para estar con el por qué la amaba, ya había pasado más de un mes y el todavía no se dignaba a declarar sus sentimientos; aunque ahora estaba más atento con ella y se la pasaba pegado a ella como si de un niño con su madre se tratase, no terminaba de pedirle que fueran algo mas... que amigos, se sentía triste seria que ella cometió un error y que el beso que se dieron en el interior de la perla solo había sido cosa del momento? No. el la amaba de eso estaba segura, ¿no?
mientras kagome seguía de "distraída" -como siempre le decía inuyasha- este se encontraba justo sobre ella recostado sobre una de las ramas del árbol sagrado observando como esa chiquilla pensaba en que sabe quien mientras descansaba en las raíces del árbol,
-ni siquiera se ha percatado que estoy aquí sigue igual de tonta que siempre, ja, por lo menos en eso no ha cambiado nada -pensó sin evitar sacar una leve sonrisa con esto último, claro que kagome había cambiado, tendría que ser un idiota para no darse cuenta de que ella ya no era una niña como hace tres años, ella ahora era una mujer hecha y derecha y eso lo demostraba, si es verdad que ella siempre fue una chica responsable y madura -para su edad- en algunos aspectos, pero ahora era madura en todos los sentidos de la palabra, -sintió un tirón en su entrepierna al imaginarse como seria el cuerpo de kagome ahora que era toda una mujer-
-paso mucho tiempo con miroku –pensó con un leve sonrojo
Miro hacia abajo a ver qué hacia la azabache y como se lo imaginaba estaba dormida, se le escapo una pequeña risa, estaba tan cansada que se quedo dormida bajo el árbol sagrado, pero quien la podía culpar, el sabia que ella había estado muy estresada y ajetreada con el nuevo cargo que le habían dado aunque todavía era una aprendiz, la había visto de aquí para acá y eso que solo llevaba un mes
-un mes... -susurro para sí mismo-
un mes desde que el pozo volvió abrirse, un mes desde que kagome había regresado, un mes desde que volvió a sentirla entre sus brazos, un mes desde que él se sintió el ser más feliz del planeta, un mes sin haberle podido decirle cuanto amaba a su amada kagome, si su amada porque aunque no había podido decirle nada a ella, el ya no tenía dudas de lo que sentía por la azabache, el sabía que quería pasar cada segundo de su vida a su lado, no podía -ni quería- imaginarse pasar un solo segundo lejos de ella, como esos tres largos años que pasaron separados -se estremeció con el solo recuerdo de eso- no. El ya no podía dudar mas se declararía, le pediría que fuera su compañera ante las leyes humanas como las inuyokai, estaba seguro pero no encontraba el momento indicado, ella había estado de aquí para allá desde su regreso, y no habían tenido oportunidad de hablar a solas, pero eso iba a cambiar, hoy se lo pediría y tenía todo planeado solo faltaba que llegara la hora de irse y ya, no podía esperar a ver la reacción de kagome ante lo que tenía planeado y sin más salto de la rama del árbol y se dirigió al pozo para terminar la sorpresa que le daría a kagome...
Continuara...
Holiss como estan hoy, gracias a los que han llegado hasta aquí por dedicarle un minuto a este pequeño One-Shot -no sé si llamarlo así pero bueno- que les pareció que piensan...
Esta es la versión corregida ya que hasta hoy es que me di cuenta de que cuando pase el documento de la computadora al teléfono y después a fanfiction este borro una parte del capitulo por eso es que lo volvi a subir, espero que les guste entre un rato publico la segunda parte
Chao, besos...
Mari taisho
