Ando on fire, bueno aprovechando que salió la opción de colocar este personaje en la búsqueda por que no, aquí una historia bastante simple, los caps irán variando de extensión, pero espero mantenerlo regular como los otros, disfruten
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La vida no la trataba mal, tan mal.
Después de un divorcio y una pérdida de custodia las cosas parecían mejorar, con un empleo en una peluquería y un departamento rentado bastante decente, no se podía quejar.
Para Mitsuki había sido una montaña rusa desde hace unos meses, desde el término de su matrimonio a retomar las riendas de su vida, además de mejorar la relación con su hijo.
A los cuarenta años era raro ver a alguien reinventarse de tal forma, pero ella no era cualquier persona.
No iba a ser pisoteada por nadie, aunque la verdad había días donde no sabía para donde iba, el mismo departamento, la misma comida, las mismas personas, y temía que siguiera así por mucho tiempo más.
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"Vaya mierda de día" dijo la rubia levantándose de su cama de plaza y media, su habitación era modesta, una mesa de noche que tenía un par de cosméticos, y un escritorio donde tenía cuadernos y botellas donde intentaba hacer cosas.
Un ropero donde tenía toda la ropa que no había votado después del divorcio, que en si era ropa deportiva y algunas prendas elegantes.
Se dirigió al baño para poder asearse, a medio camino vio una de sus posesiones más preciadas, su título universitario, había estudiado química farmacéutica, pero nunca había ejercido debido a su matrimonio, remordimiento la llenaba cada vez que lo veía, casi como una tortura por no hacer las cosas bien o simplemente no atreverse.
Luego de su ducha, desayuno ligero, un yogurt con avena y plátano, era accesible y rápido de hacer, aunque extrañaba poder cocinar con más goce, el cansancio de las mañanas solo le permitía desayunar ese bol.
Se colocó su "uniforme", el cual constaba de una polera negra y jeans de mezclilla, junto con zapatillas deportivas, tenía que estar de pie por largos periodos de tiempo y prefería estar cómoda, según ella se veía sexy, aunque solo ella se decía eso últimamente.
El ultimo accesorio era su delantal morado con el logo de la peluquería, "Chiyo´s", era el nombre de la dueña, o como Mitsuki diría, de la anciana enana.
La señora confiaba en ella, al ser mayor, sabía que era lo suficientemente responsable para guiar a sus colegas, Tomoko, Ryuko y Shino, ellas tenían apodos entre ellas, eran muy ruidosas, pero cumplían con el trabajo, pero aun así sacaban de quicio a Mitsuki con sus carcajadas o gritos.
Guardo su delantal en su bolso, se puso un abrigo morado oscuro y se dirigió al tren esperando tener un viaje tranquilo.
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'Tiene que ser una maldita broma?', el tren no podía estar más lleno, el ambiente era sofocante y no sabía cómo iba a poder salir, tendría que empujar a un par de personas, pero a esta altura era lo que menos le preocupaba.
Lo más horrible era un tipo que estaba detrás de ella, era perturbador, como le miraba el trasero con intenciones asquerosas, ella ya sabía cómo tratar a esos pervertidos, con un buen puño en la nariz.
Pero antes de darle una lección al depravado, este fue desplazado por otra persona.
Era joven, quizás en sus veintes, tenía el pelo verde al igual que sus ojos, tenía pecas y un leve sonrojo, pero a Mitsuki no le había gustado su actuar.
"No necesitaba tu ayuda chico, me las puedo arreglar sola" dijo sin siquiera mirarlo.
"Lo-lo siento, creí que era lo correcto" respondió tímidamente.
Volteo levemente la mirada, lo vio de pies a cabeza, ella tomaba el mismo tren todos los días, y nunca lo había visto, además era muy amable para ser de este lado de la ciudad.
"Tú no eres de por aquí no?" le pregunto con condescendencia.
"Ehh N-no, acabo de mudarme de Tokio y…" fue interrumpido por la rubia.
"Hey no le des tanta información a un extraño, esto no es villa dulce chiquillo" no tenía tiempo para niños inocentes, su estación no estaba tan lejos.
"Chiquillo? Po-porque?" dijo Izuku con un sonrojo más notorio, estas chicas eran mucho más asertivas.
"Si, chiquillo, ¿qué hay de malo?" hizo enfoque en el apodo, al parecer le gustaba molestar a este joven.
"Es...es que pensé que…" estaba divagando.
"Que pensaste? rápido escúpelo no tengo todo el día"
"Que éramos de la misma edad…" dijo mirándola a los ojos.
Mitsuki se sintió extraña, primero ofendida porque indirectamente le dijo vieja, lo que era digno de una abofeteada.
Pero por otro lado hace tiempo que no recibía un halago, que no fuera de hombres groseros o desconsiderados, se sintió genuino y sin segundas intenciones, pero no iba a bajar la guardia, aunque el chico pareciera más puro que un comercial de pañales.
"Déjalo ahí chiquillo, solo no te metas en mis asuntos" con eso se volteó para seguir en su recorrido.
Izuku se bajó en la próxima parada, no dijo ninguna palabra más, siguió su camino con su maletín.
'Y ese quien se cree que es?' pensó la rubia con gracia, era un joven muy extraño.
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"Buenos días" era el principio de otro agotador día en la peluquería, con la anciana en la oficina haciendo las cuentas, las cuatro tenían que sacar el negocio adelante, abrían a las 9 y cerraban a las 9, ya que las mujeres mayores iban temprano y las mujeres que trabajaban salían como a las 7, no podían darse el lujo de perder clientes, no con esta economía.
Pero aun con los horarios extendidos, Mitsuki veía al grupo de chicas, se veían siempre felices, y no lo entendía, era escuchar todos los días chismes y cortar o peinar cabello, ¿tenían que aburrirse en algún momento?
El local era humilde, tenía 6 asientos con lavabos para lavar cabello, y corridas de 12 asientos para las que esperaban, suficiente shampoo y tijeras, aunque siempre estaban justas de material, lograban arreglárselas.
Y como apenas cumplían con la renta, los materiales, el agua, la luz y los sueldos, no podían ahorrar para expandirse, había dos locales en renta a los lados, pero no tenían como costearlos.
"Buenos días Mitsu-chan" dijo Tomoko con un salto.
"Te dije que no me dijeras así...agh en fin no falta nada que preparar?" al menos las chicas eran centradas, de ser vagas no habría durado una semana aquí.
"No lo creo!" dijo la otra rubia con una coleta y ojos azules.
"Shino y yo arreglamos todo, pero aún falta algo…"
"Tu actitud!" dijo la castaña detrás de Mitsuki dándole un susto,
"Agh...otra vez con eso les juro que-"
"Es cierto" era Chiyo, la jefa, ella era la que ponía el orden aquí.
"La mayoría de las clientas que se atienden contigo es porque tienes el mejor desempeño, pero aun así no igualas a la cantidad de gente que atienden las chicas" dijo suavemente la anciana.
"Y eso es solo porque la atención el cliente es lo que más importa en este negocio, que las clientas vuelvan constantemente, no por el corte, sino por la experiencia de venir"
Mitsuki ya tenía suficiente mierda con la que lidiar, pero este trabajo le daba lo suficiente para la renta y sus gastos, no era una opción quedar desempleada.
"Y que sugieres? ¿que cante y baile?" dijo apretando los dientes.
"Eso sería genial!" dijo Tomoko.
"No estas ayudando…" respondió molesta, era como un cachorro, pero a este no quería acariciarlo.
"Que seas amable y gentil, conversa con ellas, se divertida, haz que se sientan bien" todas la estaban mirando, solo tuvo que acceder.
"Lo intentare...pero no prometo nada"
"Yaay ahora las cuatro seremos como las cuatro mosqueteras" Tomoko era como una ardilla, nunca estaba quieta.
"Eran tres mosqueteras Tomo-chan y quien sabe quizás a Mitsuki le demos hasta un nuevo apodo" dijo Shino guiñando un ojo.
'Ni de coña' pensó la rubia, no sería una más de ese interactivo y molesto grupo.
Al menos los días no serían iguales de ahora en adelante, pero Chiyo no había terminado.
"Ah, por cierto, Tienes dos meses Mitsuki, si no te pongo una fecha límite podrá bajar tu desempeño"
"Y qué pasa si no cumplo en dos meses?" dijo con algo de miedo.
"Supongo que ya lo sabes" y con eso se fue de vuelta a la oficina.
Silencio lleno la sala, ninguna de las chicas hizo alguna broma o comentario, Shino vio la hora y sabía que tenían que abrir.
Se acercó gentilmente a su lado para hablarle "Hey no te preocupes, te ayudaremos en esto".
"Si chica! no será tan difícil" dijo Ryuko abriendo las puertas del local.
"Espero tengan razón"
Si quería un cambio de rutina, ahora lo tenía, lo quiera o no.
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Bueno esta tendrá quizás mas capítulos por semana por la extensión más que nada, si lo reciben bien subo el otro cap que está listo, de aquí a la medianoche, ahí nos olemos.
