Naruto no me pertenece.
Este fic fue adoptado de alolha123.
NA: El primer par de capítulos son todos trabajo de alolha123 con algunos ajustes de ortografía y gramática de mi parte, así también como algunos añadidos para aclarar algunas cosas que no eran conocidas anteriormente en el manga en el momento en que la historia fue posteada. Espero poder hacer justicia a esta historia ya que presenta muchas posibilidades y parece que podría ser muy divertido corregirlas. Entonces para todos aquellos que leyeron esta historia antes, siéntanse libres de revisar los cambios que hice, escenas que agregue y que no.
TENGAN EN CUENTA: No habrá parejas en este fic.
N/T: Esta historia pertenece a Solara Myles, aunque anteriormente perteneció a alolha123, quien la ha dado en adopción a Solara Myles, quien me ha dado permiso para traducirla. Así que espero que la disfruten ^.^
Capítulo 1
No podía despertar.
Su primer pensamiento fue que estaba muerto, porque él nunca había tenido problemas para despertar antes y ahora los tenía. Por lo tanto, estaba muerto... o Kabuto había intentado de nuevo un experimento a medias.
Su segundo pensamiento fue que estaba dormido en el escondite de Orochimaru, porque obviamente era donde se suponía que debía estar. Kabuto no se atrevería a intentar un experimento en ningún otro lugar. De hecho, casi nunca se le permitía experimentar con el 'recipiente perfecto', por lo que Sasuke tuvo que preguntarse qué se suponía que este experimento lograría para que Orochimaru lo aceptara.
Y su tercer pensamiento fue el no racional, no podía estar muerto o dormido en el escondite de Orochimaru porque claramente, había luz brillando exasperantemente en sus ojos y ni la muerte ni el escondite tenían luz de sol. Bueno, no a donde iría si moría, eso era seguro.
Se sentó bruscamente, frunciendo el ceño ante la luz que entraba por la ventana y rápidamente cayó hacia atrás en el duro futon, cubriendo sus ojos con su brazo y deseando con toda su voluntad que el sol se fuera. Extrañamente, estaba muy contento con dormir toda la mañana.
Y luego se congeló.
Lentamente, las ruedas en su mente comenzaron a girar como un reloj constante. Algo estaba mal aquí. Ahora, se preguntó a sí mismo en silencio, ¿por qué no estaba en el escondite de Orochimaru? Sacudiendo su cerebro, trató de recordar la última cosa que había hecho. Se había quedado dormido, ¿verdad? Si, eso era. Pero se había quedado dormido en el escondite de Orochimaru. Y, cuando despertó, ese lúgubre escondite fue reemplazado por un departamento brillante y soleado.
La ironía de todo esto no podría haber sido más grande.
Se preguntó si todo esto era solo un sueño, y después de unos segundos de contemplación silenciosa, supuso que, si de hecho lo fuera, pronto despertaría de él. No era un genjutsu porque había sido entrenado para reconocer la influencia de uno casi inmediatamente, ya que Itachi era competente en ello.
Se dio vuelta y encontró que su sentido del tacto era inquietantemente real, el adolescente de cabello negro inspeccionó el departamento con ojos aburridos y desinteresados. Estaba escasamente amueblado, pero irritantemente desordenado. Ropa de segunda mano arrugada cubría el piso con otros artículos que no estaban destinados al piso tampoco.
Preguntándose en silencio con disgusto si el residente de este departamento—si había uno—conocía el significado de 'lavandería' e incluso 'organización', se levantó con un gruñido y miró aturdido la pared opuesta. Para un sueño, esto era inquietantemente realista. ¿Era posible que esto no fuera realmente un sueño y en lugar de eso hubiese sido secuestrado? El pensamiento cruzó por su mente con una punzada de miedo, pero negó con su cabeza.
No. No es posible. Sólo debe estar soñando. Por un lado, nadie era tan estúpido como para robarle a Orochimaru y secuestrar a su preciada 'mascota', era tan bueno como robar. En segundo lugar, nadie era lo suficientemente bueno para hacerlo sin despertar a Sasuke y salir vivo de allí. Así que era un sueño.
Apoyo su barbilla en la palma de una mano y dejo que su codo se hundiera en su rodilla. ¿Cómo uno se despertaba de un sueño? Se preguntó. ¿Se suponía que te pellizcaras? Parecía tan rudimentario que por una fracción de segundo lo descartó, pero luego la parte lógica de él razonó que, si un sueño era básicamente un genjutsu más débil auto infligido, entonces el dolor funcionaría.
Así que se pellizcó, y frunció el ceño cuando el entorno permaneció igual.
Eh. Tal vez necesitaba pellizcar más duro.
Juntando una pequeña parte de piel en su pulgar izquierdo con su pulgar derecho y dedo índice, se pellizco más fuerte esta vez, y todavía no sucedió nada.
Esto es extraño, pensó mientras chupaba el pulgar sangrante. (Era algo que nunca había hecho antes y sin embargo parecía tan extrañamente natural—no es que alguna vez le dijera eso a alguien; además, esto era un sueño, así que podía hacer lo que quisiera).
Levantándose torpemente (¡ja! ¿Desde cuándo el gran Uchiha Sasuke hacia algo más que con gracia y fluidez?), decidió cambiarse y explorar este sueño por el momento. Después de todo, no tenía nada más que hacer. Si pellizcar duro no funciona, simplemente se quedaría en este sueño por el momento. Mutilarse a sí misma no era algo que quisiera hacer, porque en este sueño las sensaciones eran extrañamente intensas, y un corte lo suficientemente doloroso para liberarlo definitivamente dolería más de lo que estaba dispuesto a experimentar. Además, era una persona paciente. (Ignoró que era una declaración que nadie sería capaz de respaldar). Podía esperar hasta que despertara naturalmente. Un sueño era un sueño. ¿Por qué perder la oportunidad de hacer lo que sea que quisiera sin restricciones?
Despertar en la mañana y cambiarse la ropa era un hábito que nunca había perdido, incluso después de que no tenía a nadie que le recordara hacerlo. Ser activo estaba en su sangre, y permanecer en pijama a menudo resultaba en somnolencia, algo prácticamente prohibido como un Uchiha.
Entonces, como esto era un sueño, también podría moverse y dado que esto definitivamente era un sueño, también podría usar lo que estaba a su alrededor.
Mientras pasaba con cuidado por varios obstáculos en el suelo—no todos eran ropa; algunos eran objetos no identificables que yacían aquí y allá, y él tuvo extremo cuidado para evitarlos por un amplio margen—cruzó hacia el lado opuesto y abrió el cajón de la cómoda.
El ceño fruncido del adolescente se crispó imperceptiblemente cuando la horrible ropa de colores chocantes y el olor de comida—comida, ¡imagina eso en un cajón de ropa!—asaltó sus sentidos. Excavando a través de la pila de desastre de ropas (¡incluso en un cajón no estaban dobladas!), sacó una camisa mayormente blanca gastada—había una pequeña mancha marrón en el lado izquierdo, pero al menos estaba más limpia que las otras camisas—y unos shorts azul oscuro de un tamaño demasiado pequeño.
Encajaría, pensó, pero no muy cómodamente. Se preguntó entonces si podía imaginar cosas en sueños (nunca lo había intentado antes, y después de todo, nada menos que el Mangekyou Sharingan derrotaría a Itachi en sus pesadillas y dudaba que él pudiera imaginar eso) y procedió a intentarlo, pero como era de esperar, no pasó nada y se sintió tonto por intentarlo. Pero al menos ahora sabía que no funcionaría, en lugar de preguntarse si lo haría.
Al cruzar otro mar de ropa esparcida, entró en el baño y estuvo ligeramente aliviado de ver que al menos estaba limpio. Un débil olor a algún limpiador—¿Eso era cloro?—flotaba en el aire, y en silencio se preguntó por qué el baño de esta persona estaba tan limpio—excepto por el espejo, que apenas era un espejo, debido a algún tipo de pasta blanquecina en su superficie—mientras que el resto de su departamento era un desastre. Ah bueno. No importa, por el momento.
Mientras se cambiaba, se preguntó si en los sueños, en realidad había un dueño en este departamento. O, ya que él despertó aquí, ¿él era el dueño? No, pensó con disgusto. Incluso en mis sueños yo no sería tan desordenado.
Puso la camisa en sus brazos y descubrió que le quedaba bien, aunque se suponía que no lo hiciera. Frunciendo el ceño con confusión, se puso los pantalones cortos, que encajaron de nuevo. Eso era extraño. ¿De alguna manera su visión estaba dañada que no podía decir qué le quedaría y qué no? Porque estaba absolutamente seguro de que la ropa que había escogido no le quedaría. Al menos no cómodamente. Concluyendo lentamente que debido a que era un sueño, y los sueños estaban limitados sólo por la imaginación, decidió que probablemente era posible.
Sin embargo, un extraño sentimiento lo invadió al mismo tiempo. Un tipo de comprensión de que no todo es como debería ser. Los pasos eran más difíciles en las distancias que él debería haber sido capaz de cruzar fácilmente, no lo eran. La altura de las cosas también estaba mal. El espejo estaba demasiado alto, el conjunto de cajones de la cómoda aún más. Pequeñas cosas como esas estaban comenzando a resaltar.
Sacudiéndolo con más rapidez de lo que un Uchiha con retraso emocional debería haber hecho, espero que esto no fuera una pesadilla. Solo había tenido pesadillas sobre la masacre de su clan, pero cada vez que las tenía, parecían más y más traumáticas. Es cierto, esto no era la escena de la masacre, pero no dejaría de lado su mente imaginativa para encontrar alguna forma para deformar esta atmosfera soleada. Esas pesadillas solo servían como combustible para esforzarse por su objetivo, para nunca retroceder, nunca volver a la Hoja.
Como esto definitivamente era un sueño, ya que no podía ser algo más, podía usar lo que quisiera sin importar qué era. Como tal, alcanzó el cepillo de dientes, pero se detuvo abruptamente. Era naranja.
De repente, una afluencia de imágenes de un dobe rubio surgió sin ser invitado en su mente. Se tambaleó hacia atrás, agarrando su cabeza. ¿Por qué ahora? Nunca había tenido problemas con el color naranja antes. Le recordaba al dobe, es por eso que esquivaba el color, pero en realidad no le causaba dolores de cabeza.
Respiró profundo para calmar su corazón palpitante, tragó saliva y tomó el cepillo de dientes de nuevo, mirándolo como si estuviera desafiándolo a que volviera a enviarlo a un dolor de cabeza de nuevo. Cuando no lo hizo—era un objeto inanimado, ¿por qué demonios esperaría una respuesta burlona?—Se cepillo los dientes con una calma que no revelaba su nerviosismo que ascendía lentamente. Esto era tan diferente a cualquier sueño (pesadillas, más bien) que casi estaba esperando que Itachi entrara por la puerta en cualquier momento. (De acuerdo, eso sería bastante extraño, pero Itachi era desafortunadamente ineludible en sus sueños, una presencia garantizada, enviada para burlarse de él todas las noches.)
Se frotó los ojos y se estremeció cuando un dolor agudo atacó su ojo izquierdo. Más molesto que dolor, frotó el espejo con una toalla cercana para inspeccionar su ojo. (Espera que no se hubiera roto un capilar—¿Cómo usaría el Sharingan entonces?) Cuando el espejo se aclaró un poco, se inclinó para mirarse.
No a su ojo, en sí. Su cuerpo entero.
¿Se había vuelto... más pequeño?
Su complexión siempre había sido pálida—incluso cuando era niño, su madre se preocupaba constantemente si su hijo más joven estaba enfermo o no—pero ahora, era inexplicablemente fortalecido, como si hubiera entrenado afuera por horas y horas. (¡Nunca había entrenado tan duro que su cara se volviera así de dura antes! Incluso para derrotar a su hermano porque Orochimaru generalmente lo obligaba a descansar por su propio bien, o más bien el de Orochimaru.) La mayor parte de su grasa de bebé desapareció, pero algo alrededor de las mejillas permanecía—como si estuviera a punto de entrar a la adolescencia en lugar de estar en ella. Sus ojos eran más amplios y se veían más inocentes. Todavía no habían sido corrompidos con la vista de la guerra y la muerte. Había menos arrugas entre sus cejas que la última vez que había revisado.
Era como si... bueno, tuviera doce de nuevo... sólo que no era el mismo que recordaba debería ser.
...Hombre, eso era un pensamiento aterrador.
Pero, esto era solo un sueño, ¿no es así? Pensó mientras su respiración salía apresuradamente, igualando a su corazón palpitante. Cualquier cosa podría pasar. Y si su mente sádica quería que reviviera sus días de Genin... bueno, esta sería la edad para hacerlo.
Después de terminar de limpiar y poner todo de vuelta en su respetivos soportes de forma más ordenada de lo que las había encontrado, cruzó el peligroso piso lleno de obstáculos hasta la pared adyacente donde un desordenado calendario marcado colgaba de una chincheta que parecía desafiar todas las leyes de la gravedad, colgando tan precariamente del agujero en la pared.—Quedo momentáneamente sorprendido por el hecho de que cualquiera que viviera en un departamento tan desordenado en realidad se molestaría en tener un calendario—arrancándolo y desarraigándolo del pobre alfiler, miró el calendario con incredulidad.
Era el día de sus Exámenes de Graduación de la Academia. Esto no podría estar pasando.
Acababa de regresar tres años en el tiempo en este sueño.
Dando un resoplido molesto, dejo caer el calendario al suelo ya que la chincheta era inútil y la adición del calendario realmente no haría mucha diferencia para el resto del desastre en el suelo y se quedó allí, preguntándose qué debería hacer. Era un sueño, ¿no es así? Nada de lo que hiciera realmente importaba en absoluto. Y si experimentaba el pasado, ¿y qué? No podría ser tan malo como Itachi y esa noche. Por una vez, en realidad podría gustarle lo que soñaba. Era diferente al menos. No los mismos eventos tortuosos que habían plagado sus sueños por años. Era casi un alivio.
Cruzando el piso de nuevo—habiendo renunciado a su destino de limpiar este horrible desastre más tarde ya que estaba atrapado aquí por ahora—abrió el refrigerador y estaba completamente horrorizado de ver algunos vegetales podridos, algunos contenedores sellados de moho refrigerado—¡¿qué demonios estaba haciendo eso allí?!—y un cartón de leche, el cual sacó antes de volver a meterlo con desagrado en la cara. Había expirado dos años antes de la fecha actual. Se pregunto si había algo comestible en absoluto.
Al abrir la despensa junto al refrigerador, estaba ligeramente menos sorprendido por los contenedores. Estaba casi vacío, excepto por un gran—y eso era un eufemismo—pila de paquetes de ramen instantáneo pulcramente apilados. Era como estar en el departamento de Naruto, pensó secamente. No importa el hecho de que nunca había estado en el departamento de su compañero de equipo rubio.
Aunque no le gustaba el ramen por varias razones—una de ellas siendo que le recordaba mucho sus días de Genin y especialmente al dobe—no había nada más que comer, así que tomó uno, lo lleno hasta la línea con agua caliente, y lo dejo reposar. El olor del ramen pronto impregnó el aire e incapaz de resistir su estómago gruñendo, se sentó y comenzó a comer ansiosamente, pero con algunos modales como su madre lo había instruido hasta que pudo hacerlo sin pensarlo.
Era mejor que nada, supuso. Pero podía saborear los ingredientes baratos allí. ¿De qué marca era? Hecho un rápido vistazo al costado. Oh, una marca genérica. Reanudando su comida, reflexionó ese pensamiento. Ahora, ¿por qué este sueño tendría la comida más barata de la más barata? Al menos él supondría que su mente siempre querría lo mejor, ya que era un Uchiha.
Este de verdad era el departamento de Naruto, pensó, y luego resopló. Por supuesto. Sólo Naruto tendría un departamento tan desordenado.
Después de terminar su ramen con sorprendente rapidez, miro a su alrededor, sin saber qué hacer a continuación en este sueño mientras esperaba a despertarse. Aunque no era exactamente aficionado a su día de graduación, supuso que podría seguir el sueño un poco más. Si lo deseaba más tarde, se uniría a los otros para la prueba, sin embargo, si no quería...bueno, era solo un sueño. Fallar la prueba debido al absentismo no tendría mucho peso sobre él... sin embargo, sería vergonzoso como un Uchiha. Aun así, un sueño era un sueño.
Encontró y se puso unos zapatos que al menos eran medio decentes, el niño de cabello negro salió por la puerta con una calma inconfundible a su alrededor.
Con una indiferencia casual perfeccionada hace años, Sasuke comenzó a caminar por la calle.
Estaban mirándolo.
Realmente no es una declaración precisa. Mirar parecía inofensivo. Las miradas que se disparaban en su dirección no parecían inofensivas y prometían todo excepto 'inofensivo'.
Lo había notado hace bastante tiempo, pero aún no se acostumbraba a ello. Las personas lo habían mirado en el pasado antes, pero eso fue porque él era el 'oh-tan-famoso-último-Uchiha', y esas miradas eran diferentes, más amables y comprensivas con solo un toque de orgullo. Estas sin embargo... Estaban tratando de ser discretas, pero algunos no estaban haciendo tan buen trabajo como él sabía que podrían estar haciendo. Era como si estuviesen mezcladas entre mirar y alejarse.
Una madre alejó a su hijo de él, y los observó salir de su vista con fingido desinterés en su cara. Ahora, eso era interesante. ¿Por qué estarían asustados de él?
Él había observado a Naruto recibir miradas como esas una vez, mientras estaban caminando en el pueblo. Por supuesto que el dobe nunca las había notado—o al menos, no había mostrado que era consiente de ellas—pero él se había dado cuenta. Era algo que lo confundía mucho, pero su curiosidad no era suficiente para que buscara las respuestas. Ahora que estaba recibiendo las mismas miradas... bueno, se preguntó. Este sueño era confuso. ¿Se suponía que lo lastimara, como todos esos sueños sobre Itachi y la masacre y etcétera? Si es así, no estaba funcionando. Realmente nunca le había importado mucho lo que pensaba la gente de Konoha.
O, había algo peor por venir. Se preparo mentalmente para lo que sea que iba a suceder—esto era como la calma antes de la tormenta, después de todo. Algo siempre pasaba. Tenía que. Itachi vendría, siempre lo hacía.
Otra familia se alejó de él. Se rio en silencio; ¡era como si hubiera cambiado lugares con Naruto! La soledad realmente era bastante refrescante. Ningún tendero sonriendo tontamente tratando de ganar su atención. Ningún intento amable de corazón a corazón de madres preocupadas. NI UNA SOLA FANGIRL A LA VISTA. Podría ser mejor por una vez.
No tenía ganas de tomar el examen de graduación, así que dio vuelta a la izquierda en la intersección justo antes de la academia. No lo extrañarían, después de todo. Nunca lo habían hecho. Además, todo este viejo Konohagakure simplemente era un producto de su imaginación, y podía hacer lo que sea que quisiera sin temer a las consecuencias. Era libre, finalmente. Solo esperaba que la calma durara lo suficiente para que se despertara y nunca tuviera que descubrir cuál era la parte de la tormenta.
Dando algunas vueltas y apunto de inspeccionar el área, caminó hacia un puesto de verduras que había visitado regularmente durante su tiempo en Konoha. La dueña era una vieja amiga de los Uchiha, así que a menudo se las daban gratis. Aunque no le importaban los obsequios debido a su apellido, a menudo solo los aceptaba y se iba. Después de todo, le habían enseñado que era grosero no hacerlo.
Mm. Los tomates aquí estaban tan maduros como lo habían estado siempre. Lamiendo sus labios, extendió la mano para tomar uno, pero de repente, una mano vieja y marchita apartó su mano de un golpe. Sorprendido, miró a la mujer, que tenía una extraña expresión en su cara que él nunca le había visto antes.
"¡Ladrón!" acusó ella, su chillido chirriante rechinó contra los nervios de Sasuke. "¿Crees que puedes tomar lo que quieras de mi puesto? ¡Eres un malvado y sucio enano! Tratando de robar mis tomates, ¿eh? Te mostraré lo que obtienes—"ella levantó una mano para abofetearlo.
Sorprendido más allá de las palabras, Sasuke sólo negó con su cabeza y levantó ambas manos en defensa. ¡Ni siquiera se le había permitido comprar nada! Ella simplemente asumió que él no pagaría—sin importar el hecho de que él había estado pensando en cómo nunca había tenido que hacerlo—echó un vistazo a las otras personas que lo rodeaban, ¡seguramente no dejarían pasar esto! Sin embargo, con el corazón hundido se dio cuenta de que no sólo estaban observando que pasara, ¡sino que miraban con desprecio! Él no se merecía esto, ¿o sí? ¡Seguramente no!
"¡Debe estar equivocada!" protestó él, pero otro espectador lo apartó de ella.
"¡Tú!" dijo el hombre con dureza, "¡Sal de aquí!" Tiro a Sasuke al suelo con sorprendente fuerza. "¡Y no vuelvas!" gritó tras él.
Completamente desconcertado, Sasuke corrió por la calle. Tenía la intención de pagar el tomate, ¡de verdad! Pero de alguna manera, las cosas se mezclaron. ¿Por qué esa mujer había—esa mujer, quien siempre le había dado tomates gratis con una sonrisa cuando pasaba por allí—se había enojado tanto con él?
No. Eso no era enojo. Era algo mucho más profundo.
Dejo escapar un suspiro que no sabía que había estado conteniendo. Así que esto era todo. Así era como su mente cruel iba a torturarlo. Al hacerlo desagradable—más bien, ¡odiado!—por las personas que conocía.
Se detuvo, un pensamiento repentino vino a su mente. Bueno, lo bueno era que en realidad no tenía tanta gente que realmente conocía, pensó secamente mientras continuaba.
"¡Sasuke!" una voz gritó cuando se detuvo en su paseo deprimente. ¿Quién podría estar llamándolo ahora? ¿Podría ser otra de las torturas del sueño? Pero... ¿por qué esa voz lo llamaba tan familiarmente? Pocas personas lo llamaban así. Y a él realmente no le importaba tampoco.
Se dio vuelta, y parpadeó confundido. ¿Iruka-sense? Entonces, su expresión se endureció. Sin saberlo, hizo una vuelta en U y de alguna manera viajó de vuelta a la Academia. ¿Qué le haría ahora su antiguo maestro? "Iruka-sensei," dijo uniformemente, sin traicionar ninguna emoción.
"¡Se suponía que debías estar en la clase hace treinta minutos!" gritó el Chunin, agarrando la parte delantera de la camisa de Sasuke.
Sorprendido por este acto completamente audaz, fulminó con la mirada a su maestro. "¿Y qué?" respondió.
"¡No juegues conmigo!" gritó Iruka. "¡Vas a perder tus exámenes de graduación!"
"¿Y si no quiero graduarme?" fue la respuesta irritada. Ya había tenido suficiente de este sueño.
La boca de Iruka se abrió ligeramente mientras procesaba la declaración. Sacudiendo su mano, Sasuke se apartó de su maestro. Sorprendentemente, las palabras de Iruka salieron mucho más suaves de lo que había esperado. Casi decepcionado, de verdad—aunque la decepción no tenía peso sobre sus hombros. Tan cruel como era, Sasuke nunca se había preocupado por su maestro de la Academia; pero las palabras en sí mismas lo sacudieron en silencio.
"¿Renunciaste a tu sueño?" preguntó Iruka, con una luz atenuada en sus ojos.
Y Sasuke honestamente no sabía por qué eso lo molestó, porque no debería haberlo hecho y nunca había importado antes. No cuando le respondió a Iruka con indiferencia cuando se le había preguntado sobre la masacre, no cuando empujo a una fangirl del techo en el que estaba sentado, y no cuando se volvió más cerrado y más frío. Así que no respondió, y se conformó con una expresión que se vería bastante impresionante si su labio inferior no hubiera sobresalido sin saberlo, haciéndolo parecer más como el puchero de un niño pequeño.
"¿Tú... no quieres ser Hokage?" Iruka frunció el ceño.
Esta vez él respondió. "¡¿H-Hokage?!" Sasuke balbuceó indignado, atrapado con la guardia baja. "¿Por qué querría ser eso?"
Casi inmediatamente cuando dijo eso, se arrepintió. Los ojos de Iruka se iluminaron con una luz de completa sorpresa, y luego con sospecha, y luego finalmente decepción. "¿Paso... algo?" preguntó el Chunin con suavidad.
"No," Sasuke casi escupió todo. Nada, excepto que había despertado en un extraño lugar y las personas que pensaba que conocía repentinamente eran extraños.
Ligeramente desanimado por la crueldad en el tono del joven shinobi, Iruka adoptó su habitual rostro serio de nuevo. "Bueno, debes entrar de todas maneras. No creo que no quieras convertirte en un shinobi—así que entra y puedes agradecerme más tarde." Y sin ningún espacio a protestas, Iruka empujo a Sasuke hacia la puerta de la Academia, a solo seis metros, pero casi una eternidad de distancia.
"No quiero ir," gruñó Sasuke con fuerza mientras trataba de resistir el agarre sorprendentemente fuerte de Iruka. Él era el alumno personal de Orochimaru, ¡¿entonces por qué no podía resistirse a este humilde Chunin?!
Iruka no dijo nada mientras llevaba al niño que protestaba a la Academia.
Sasuke dejó de agitarse tan pronto como entraron en su viejo salón de clase. Le trajo recuerdos que preferiría no recordar—ya que sólo derramarían culpa en su conciencia—pero una parte de él dijo si, está bien. Todo estaba de vuelta a... bueno, cuando era normal.
Se odio a sí mismo por gustarle.
¿Por qué le importaría de todos modos? ¿No había sido Orochimaru su elección, y no había sabido que las cosas nunca podrían volver a ser normales, sin importar cuánto lo quisiera más tarde? No es que lo hubiera querido antes de tener este sueño. Simplemente sabía que nunca podría tenerlo de nuevo. ¿No había abandonado esta vida por poder?
Aturdido, apenas sintió el último empujón de Iruka en el salón y animó, "Comenzaremos los exámenes en unos minutos, ¡así que quédense aquí!" mientras prácticamente tropezaba hacia el escritorio. Sintió algunos pares de ojos en su espalda, y aunque sus sentidos algunas veces demasiado cautelosos temblaron, los ignoró mientras inspeccionaba la habitación. Todos los Nueve Novatos estaban aquí—por supuesto, ¿dónde estarían de lo contrario?—y con una sacudida nerviosa vio, entre los peinados marrones, rubios y negros, una cabeza rosa cereza.
"Sakura," susurró en voz baja para sí mismo. Ella no lo había notado aún, y honestamente no sabía si eso era bueno o malo. Su último encuentro no había sido exactamente placentero.
Luego, dándose vuelta, vio, con otra sacudida en su estómago, una mata de cabello rubio familiar. Vio los ojos azul cristalino que no había visto desde esa reunión en el escondite, donde su equipo sin Kakashi, luciendo dos miembros nuevos habían aparecido inesperadamente y, vio—
Estaba frunciendo el ceño.
Naruto estaba frunciendo el ceño.
Eso era imposible—una contradicción en sí misma—porque Naruto nunca fruncía el ceño.
Nunca.
Claro, gruñía y se burlaba ante sus enemigos durante la batalla, pero este no era el campo de batalla y no había enemigo a la vista. ¡Este era el Examen de Graduación Genin!
La última vez que había visto al dobe, había estado demasiado sorprendido al ver a Sasuke después de tanto tiempo que no había sido capaz de hacer mucho, pero Sasuke había sentido el poder que irradiaba. Si el dobe hubiera estado preparado, podría haber sido capaz de tener éxito en su objetivo de llevar de vuelta a Sasuke a la Hoja.
Ahora, sin embargo, él era como un genin melancólico, Ligeramente superior al promedio.
Ahora que pensaba en ello, Naruto tenía esta expresión—una expresión que el mismo Sasuke había usado durante sus días en la Academia. Una expresión entre las líneas de, 'Podría estar haciendo mejores cosas, como entrenar.' Eso tampoco sucedió. Cosas como esa eran lo que se suponía que Sasuke hacía. No Naruto. ¡Nunca, nunca, nunca Naruto!
Entonces, ¿por qué demonios estaba sucediendo?
De repente, se dio cuenta de algo. Era menor, pero no obstante molesto y ya que era el mundo de sus sueños tomaría preferencia, y eso añadía frustración al previo comportamiento de Naruto que irritaba los nervios de Sasuke. A penas reprimiendo su ira, caminó directamente hacia el rubio y golpeó el escritorio para llamar la atención de su antiguo—¿futuro?—compañero de equipo. "Dobe," espetó, "estás sentado en mi asiento." No es que le importara particularmente en qué asiento se sentaba, era sólo el hábito al que le gustaba apegarse, sueño o no.
La habitación se quedó en silencio de repente, y todos los ojos estaban en los dos.
Naruto lentamente levantó su cabeza, una luz hirviendo en sus ojos que prometía daño grave a aquellos en los que estaban enfocados y miraron a Sasuke. "¿Qué dijiste?" preguntó de una manera clara, concisa, exasperantemente fría que nunca estuvo asociada con Naruto.
"Dije, estás sentado en mi asiento." repitió Sasuke un poco más enérgicamente.
"No, no lo estoy."
"No lo estás." Casi una pregunta, pero no del todo. No quería dar al dobe la satisfacción.
"Así es."
"Te equivocas."
Naruto ladeó la cabeza ligeramente, la dura mirada nunca titubeo. "No, no lo estoy."
Sasuke copió al rubio, ladeando su cabeza también. "Lo estás."
El silencio reinaba en la habitación—ni una sola persona se movió. Uno casi podría ver chispas eléctricas volando entre los ojos de los dos. Si no fuera por la irritación que estaba sintiendo actualmente, Sasuke incluso podría haber encontrado esta situación un poco divertida.
"Sé que no estoy equivocado," dijo Naruto en voz baja, pero con firmeza, "porque me he sentado en este lugar por los últimos cuatro años—" se inclinó hacia adelante— "Dobe."
Los ojos de Sasuke se volvieron fríos—¡Cómo se atreve a decir algo como eso!—y abrió la boca para responder, antes de cerrarla repentinamente y conformarse con simplemente fulminar con la mirada a Naruto. La irritación era ahora una palabra demasiado leve para describir lo que actualmente estaba sintiendo. Un sueño era un sueño, y como en todos los sueños, algo tenía que interrumpir. Iruka se estaba acercando al salón de clases, y si los veía discutiendo, el asunto solo se volvería más... problemático, por falta de una mejor palabra. "Chico pastel de pescado," Sasuke murmuró en voz baja antes de caminar alrededor del escritorio y sentarse junto a Naruto quien parecía estar ignorando la declaración murmurada, probablemente habiendo sentido también a Iruka.
Miro discretamente las expresiones de asombro de los espectadores, Sasuke sólo podía preguntarse en qué demonios se había metido. Se inclinó hacia atrás cuando Sakura—como él había esperado—camino pisoteando hacia él y exigió en voz alta que se moviera para que ella pudiera sentarse junto a su Naruto-kun.
Espera, ¿qué?
Whoa. Retrocede. ¿Qué acaba de pasar? Si él fuera de los que llevan el corazón en la mano entonces habría mostrado su sorpresa, pero como no era de los que llevaban su corazón en la mano logró mantener la perplejidad que estaba sintiendo fuera de sus características.
¿Sakura? ¡¿Pidiéndole que se moviera para que pudiera sentarse junto a Naruto?!
Eso simplemente no sucede. Un montón de cosas que no deberían haber pasado estaban sucediendo y a Sasuke estaba gustándole esto cada vez menos. ¿Dónde estaba su hermano mayor cuando necesitaba al asesino traidor? Estaría casi contento de verlo, incluso si caminaba a través de esa puerta y comenzaba a matar a todas las personas en esta habitación. Al menos el sueño terminaría y luego podría despertar y volver a su entrenamiento.
Miro a Sakura despotricando por el rabillo del ojo. Aun así, ninguna expresión cruzó sus características, pero por dentro una confusión abrumadora se había apoderado de su mente. Por un lado, estaba contemplando la estupidez de Naruto por haber estado enamorado de Sakura. Ahora que veía a Sakura desde el punto de vista el dobe, había concluido que él era si es posible, aún más dobe por haber estado enamorado de la kunoichi de cabello rosa.
Por otro lado...
Sakura estaba pidiéndole que se moviera para poder sentarse junto a Naruto. Esto no era simplemente su imaginación.—¿O era porque este era su sueño?
Mirandola con ojo templado y habiendo tenido suficiente de chillidos agudos, dijo brevemente, "Sakura, si Naruto quisiera que te sentaras junto a él, él lo pediría."
La boca de Sakura se abrió y cerró como la de un pez dorado.
Regresando su atención al frente vacío de la clase, reflexionó sobre sus situaciones. Este era un sueño extraño, pensó, donde Naruto era él y él era Naruto, y Sakura estaba obsesionada con su compañero de equipo. ¿Cuándo voy a despertar? Se preguntó en silencio.
"Pero Naruto-kun no te lo pidió tampoco!" Sakura finalmente protestó.
Él la fulminó con la mirada de nuevo. "Te tomó mucho tiempo responder, para alguien que se supone es tan inteligente. Además, él no está diciéndome que me pierda." comentó.
Cuando ella estuvo a punto de estallar, Iruka entró enérgicamente, así que ella se fue a otro asiento, echando humo todo el camino. Pero no era como si a Sasuke realmente le importara, de todas maneras. Ella había mejorado con el paso de los años o así había escuchado, pero él había dejado Konoha antes de que ella realmente se volviera poderosa, y, además—sus lazos habían sido cortados hace mucho tiempo.
Iruka ordenó severamente, "¡Todos, de vuelta a sus asientos ahora!" Aunque la orden era redundante, ya que todos estaban sentados de todos modos, excepto por algunos que habían ido a hablar con sus amigos al otro lado del salón de clases.
Sin embargo, no lo suficientemente valientes como para cruzar a su ciertamente temible sensei, los estudiantes holgazanes regresaban a cualquiera asiento que fuera suyo. O libre.
Sasuke no se perdió la mirada de sorpresa que cruzó el rostro del chunin cuando se dio cuenta de que Sasuke estaba sentado junto a Naruto, pero no se detuvo en eso y la sorpresa fue rápidamente cubierta con una sonrisa alegre que hacía al sensei tan agradable.
"Ahora, ¡es tiempo para el examen de graduación!" Anunció Iruka. Luego procedió a explicar las pruebas, reglas, y demás, Sasuke lo desconectó habiendo escuchado todo antes. Había puesto atención la primera vez, pero no iba a hacer eso de nuevo. Había sido una prueba aburrida de su paciencia, eso era seguro.
¿Por qué estoy aquí de nuevo? Se quejó, resistiendo el impulso de golpear su cabeza en la mesa.
Cuando su nombre fue llamado para la parte del ninjutsu del examen, entró en la habitación de al lado con una mirada fría—pero casi bordeando en la molestia. Oh si, pensó, irritado, estoy aquí porque Iruka-sensei pensó que debería estar en el examen en lugar de vagar por ahí. Frunció el ceño. Qué completa pérdida de tiempo.
El genjutsu había sido ridículamente fácil, de hecho, se había reído un poco. El examen escrito había sido aún más divertido y como tal, Sasuke había hecho comentarios sarcásticos a casi todas las preguntas, preguntándose todo el tiempo si obtendría calificación por su creatividad. También había colocado su propio genjutsu en el papel, sólo para ver si el otro sensei vería a través de él. Hasta ahora parecía que no lo habían hecho.
Iruka y Mizuki estaban sentados detrás de un escritorio alargado que tenía muchas hileras de hitai-ate relucientes en ella. Haciendo un gesto para comenzar, Iruka dijo, "Puedes comenzar. Por favor, crea al menos cuatro bunshin."
Esto era demasiado fácil. ¿Era una broma? Parecía como si toda la prueba hubiera sido una hasta ahora y él había esperado algo un poco más, bueno más. Supuso que seguía olvidando que técnicamente no era un genin.
Sasuke se puso tenso, pero creó el sello y habló, "Bunshin no jutsu," y cuatro bunshin—dos a cada lado—aparecieron. Eran perfectos, como se esperaba de un Uchiha y era casi imposible distinguir al original sin tocarlos. Imaginó que la mayoría de los niños en la Academia podrían al menos producir algo para el examen del bunshin. Demonios, incluso Naruto podría, incluso si nunca se veían bien.
Pero Iruka y Mizuki obviamente estaban sorprendidos.
De hecho, parecían boquiabiertos en este momento.
Ojos grandes, boca abierta que también parecía querer abrirse y cerrarse, pero no lo lograban.
"B-bueno," tartamudeó Iruka, teniendo dificultades para encontrar su voz.
Una de las cejas de Sasuke se arqueó. Él había hecho lo que ellos habían pedido. ¿Eso era tan... inesperado? ¿Por qué lo habían pedido si pensaban que él no lo haría—o no podría—haberlo hecho? ¿Esta era otra parte de la prueba?
Aclaró su garganta, y Mizuki sin palabras le entregó un hitai-ate. Caminando hacia adelante, lo tomó, y dejo la habitación. Un hecho interesante a notar, pero no algo que particularmente atrapara su curiosidad, era la mirada de decepción y aborrecimiento en los ojos de Mizuki. Se encogió de hombros sin importancia. Esto solo era un sueño después de todo. Aun así, le hizo preguntarse qué le había pasado a Naruto la primera vez que había fallado su examen. Después de todo, él había vuelto al día siguiente con una banda para la cabeza, así que algo había tenido que pasar y algo le dijo que Mizuki tenía algo que ver con ello.
Cómo su mente inconsciente sabía eso, era un misterio para él.
Cuando él y la siguiente persona en la línea se cruzaron en el pasillo, miró su hitai-ate. Sería útil, reflexionó. No había tenido uno en mucho tiempo que... se sentiría... sus pensamientos se quedaron en silencio, levantó la banda para la cabeza y la ató alrededor de su frente casi por reflejo. Se sentía restrictiva, como una cadena para este pueblo. Cuando tuviera la oportunidad, se la quitaría y dibujaría una línea a través de ese símbolo, por segunda vez.
Abandonaría este pueblo de nuevo y no miraría atrás, ni por un momento.
Pero, este era sólo un sueño, ¿no es así?
N/T: Está sería mi segunda historia por traducir. Realmente me encantó, y el trasfondo que la autora creo para algunos personajes que ya conocemos es muy atrayente. Así que no pude resistirme y le pedí permiso para traducirla… Espero que les haya gustado como a mí.
El siguiente capítulo es más entretenido, así que espero no tardar demasiado en la actualización, ya que el capítulo ya esta terminado… Espero que les haya gustado y que me cuenten lo que les ha parecido. 😊
