Perfume

Todo comenzó con un simple paseo a la ciudad. Desde ese día, su vida fue cambiando, hasta dar un completo giro de 360 grados.

Estar de misión en misión y luego de todo lo ocurrido en el arca, así como la destrucción de la sede de la Orden, lo había hecho estar en un estado de presión continuo. Por lo que cada vez que regresaba a la nueva sede después de una misión, optaba por relajarse, yendo a caminar a las ciudades cercanas.

Lo que no se esperaba era que, en uno de esos paseos, tuviera un encuentro peculiar y tan difícil de olvidar que desde ese día cambiaría algo dentro de él.

—¡Allen! —escuchó que gritara una conocida voz antes de lanzarse a sus brazos.

—¿Road? —preguntó atónito al verla. No había tenido ningún tipo de contacto con ella desde que Lavi la venció en su propio juego. No es que esperaba que estuviera muerta, después de ver a Tyki totalmente vivo, suponía que Road también lo estaría.

—¿Qué haces por aquí, Allen? Nunca te había visto por estos lugares—la Noah se veía totalmente emocionada al encontrarlo.

—Debería preguntarte lo mismo.

—Yo solo estoy dando un paseo.

—¿Crees que puedo confiar en tus palabras? Seguro tramas algo.

—Déjame decirte que en esta ocasión estas totalmente equivocado. Simplemente me gusta caminar por diversas ciudades, esta es una de mis favoritas por una tienda de pasteles muy deliciosos.

Allen la miró con cautela. Ella en verdad parecía hablar en serio. Y no veía nada sospechoso alrededor, ni siquiera a algún akuma.

—Yo igual—le contestó—, solo quiero desestresarme un poco, eso es todo.

—¿Te puedo acompañar?

El chico no contestó por un momento. No iba a salir nada bueno si él aceptaba, estaba hablando de Road después de todo.

—Te prometo que no hará nada—continuó ella—podría mostrarte la tienda de pasteles que te comenté y podríamos comer uno juntos. ¿No suena bien?

Vaya que el pastel era tentador, pero no lo suficiente.

—¿Por qué querrías acompañarme? No podrías sacar nada de ventaja de ello.

—¿Nada de ventaja? —preguntó con un tono de voz de incredulidad—, con el simple hecho de pasar un tiempo contigo, ya es una ventaja para mí, pero hablando con honestidad preferiría que fuera una cita.

—¡¿Una cita?¡ ¿Por qué alguien como tú tendría una cita con alguien como yo?

—Parece que no lo recuerdas, porque me gustas Allen.

Allen se quedó callado una vez más. Jamás le creyó del todo eso de que lo amaba, pero realmente ahora notaba que hablaba en serio, lo cual era sumamente extraño considerando la mala relación que habían llevado desde el día en que se conocieron.

—Road, estoy siendo investigado como un posible traidor, por suerte logré escaparme de Link, pero sí alguien de la Orden me ve contigo, estaré en graves problemas.

—Nadie te verá, confía en mí.

—Ese es el problema, no confío en ti—Allen hizo una pausa, antes de responder con una frase que seguramente le traería muchos problemas—, pero quiero probar ese pastel.

No sabía muy bien porqué terminó aceptando, tal vez el hecho de que todos en la Orden comenzaran a verlo como un enemigo, ya le estaba afectando, pero al ver a Road caminar a su lado, estando tan feliz, lo valía. Pero, incluso quería golpearse a sí mismo, por pensar de esa manera.

—Un día saliendo de clases fue cuando me encontré con esa pastelería, vengo a comprar algo por lo menos una vez a la semana, nunca había probado unos pasteles tan deliciosos, con tu increíble apetito sé que te gustaran.

—Te ves muy feliz hablando de eso.

—Así como cuando tú comes, supongo.

Allen tuvo que reír ante ese comentario.

—Comprendo el sentimiento entonces.

Pocos minutos después llegaron a la tan mencionada pastelería, Allen vio como Road se dirigía al mostrador y pedía un menú.

—Tienen una gran variedad de sabores Allen, ¿cuál te gustaría probar?

Road le comenzó a mostrar los diversos pasteles que tenían en existencia, pero llevaba un tiempo pensando en algo que no lo dejaba prestar mucha atención ni a las palabras de Road ni a los pasteles.

Algo olía muy bien.

Captó por primera vez ese olor cuando Road apareció, supuso que la fuente de ese aroma era precisamente Road, ya que no desaparecía, incluso parecía que se había impregnado en su ropa cuando ella lo abrazó. Pero, algo comenzaba a impacientarlo, ¿por qué lo distraía tanto? Era un aroma dulce, más dulce incluso que los mismos pasteles, pero que al mismo tiempo tanta dulzura le decía que era peligroso, igual que los pasteles, parecen muy dulces, son deliciosos, pero si los comes en exceso, te harán mal. Podría definirlo como un aroma prohibido. Pensó que esa era la precisa definición de Road, parecía tan dulce en esos momentos, pero en realidad ella no era una niña tan buena como aparentaba. Incluso lo hacía pensar que ella en realidad no era para nada una niña…

El sonido de su voz llamándolo lo hizo perder el hilo de sus pensamientos.

—¿Pasa algo, Allen?

—¿Eh? No, para nada, no me pasa nada.

Se decidieron por unos cuantos pasteles y se sentaron a comerlos. Pero, a pesar de que estaban muy deliciosos, un pensamiento bastante impuro estaba dejando a Allen bastante preocupado sobre su salud mental.

"¿Road sabrá igual de dulce? ¿Sabrá incluso mejor? Me gustaría probar…"

—Insisto, Allen. Algo te ocurre. ¿Qué te tiene tan distraído?

Allen salió nuevamente de su burbuja mental e intentando no sonrojarse, recordando sus extraños pensamientos, le respondió con sinceridad, omitiendo algunos pensamientos salvajes.

—Simplemente me preguntaba, ¿utilizas algún perfume?

Road lo miró confundida. Esa era pregunta muy rara.

—Sí, pero ¿Por qué lo preguntas?

—Es solo que desde que me encontré contigo, he sentido ese aroma, es todo.

Road frunció el ceño.

—¿Eso es todo? ¿Estás tan distraído, por el aroma de mi perfume?

—Sé que suena raro, por eso no te lo había dicho.

La chica aceptó los argumentos de Allen, después de todo no tenían tanta importancia.

Al terminar de comer, dieron una caminata por los diferentes puestos y parques de la ciudad.

Allen no podía evitarlo, cuando ella no lo miraba y cada vez que se le acercaba, la olfateaba, pero jamás lo admitiría frente a ella, se sentía un total pervertido por hacer tal cosa.

Lo que él no sabía, era que ahora que Road conocía la causa de su distracción, estuvo más al pendiente de sus acciones y por supuesto que se había dado cuenta de todo.

Sin poder soportarlo más, se echó a reír.

Allen la miró sin comprender lo que le ocurría.

—¿Qué es tan gracioso?

—Tú—respondió entre risas.

—¿Yo? ¿Por qué dices que soy gracioso?

—Porque no puedo creer que te haya cautivado tanto un simple perfume, ¿o acaso solo es una excusa? No creas que no me he dado cuenta que me olfateas, incluso te acercas más de la cuenta para hacerlo.

El chico solo bajó la mirada totalmente avergonzado. Había sido descubierto y no tenía nada con que defenderse.

—Y no es que esté segura al respecto, pero presiento que tienes pensamientos pervertidos conmigo.

—¡Yo no he pensado tal cosa! —gritó.

—La manera en la que lo negaste, me hace creer que es cierto, pero no tiene nada de malo, Allen.

Fue totalmente consciente del momento en el que la mirada de Road cambió. Se volvió oscura y peligrosa. Tuvo que tragar saliva para intentar tranquilizarse, aunque sin efecto alguno.

Se acercó lentamente a él, pasó sus brazos alrededor de su cuello. Allen tembló al sentirla tan cerca y sin quererlo recordó ese beso que le robó, se mordió ligeramente el labio ansiando lo que venía.

Un segundo beso entre ellos. En el primero no supo cómo reaccionar, pero no se había percatado de cuánto ansiaba volver a experimentar esas sensaciones tan extrañas que ese contacto le provocaba.

Road sabía tan dulce como lo recordaba, sin embargo, solo lo hizo desear saborearla más.

—¿Qué tal? —susurró ella aún cerca de sus labios—¿te gusta el sabor?

Él solo pudo asentir. ¿Qué más podía decir? Se moría de vergüenza y a la vez deseaba más.

—Ahora tengo el presentimiento de que solo te hice desear más, ¿o acaso llevas deseando algo más desde hace tiempo?

Allen sintió su cara arder. Nuevamente había sido descubierto.

—Road, por favor, yo no sé qué me ocurre, ¿está bien? Solo deja de acosarme de esta forma.

—¿Acosarte? Creo que esta vez tú fuiste quien lo inicio todo ¿no?

—Tan solo, olvídalo, ¿quieres?

—No, porque si quieres algo más, simplemente tienes que pedirlo, Allen.

Allen la miró con sorpresa. ¿Pedirlo? ¿Solo necesitaba pedirlo?

—Y aún si no lo pides explícitamente y como puedo ver que realmente lo deseas, no importa, de todas formas, lo obtendrás.

No pudo decir nada más, no pudo ni siquiera quejarse, aunque en realidad no quería quejarse, sin embargo, en su mente aún existía un cierto arrepentimiento por lo que estaba por hacer.

.

.

.

.

N/A: Regalo de San Valentín adelantado, inspirado en las nuevas fragancias de Prismatic que saldrán a la venta, específicamente la de Road. Esta vez no será un one shot, simplemente porqué me gustó cómo me quedó. Espero no tardarme mucho con el siguiente capítulo, serán como máximo tres. Y aviso que para el próximo cambiará el rating.