PRÓLOGO: DON'T WORRY [MADCON]
-¿Estás lista?
La pregunta de Sango derribó el escaso valor que había acumulado. Tomó sus carpetas de cuero y se alisó la falda. Los nervios estaban provocando que pensara demasiado.
-Yo…
-Rin -Sango se levantó de su escritorio-, tienes la preparación y Jaken te considera eficiente para tu trabajo -le dio una goma de mascar-. ¿Que puede salir mal?
-Que diga que no y me despida -se metió a la boca la goma de mascar-. Olvídalo, vendré más tarde.
-Eso sí que no -rodeó su escritorio y la tomó de los hombros-. No te mataste seis años en la Universidad de Tokio para que sólo te quedes como la secretaria del secretario.
-Pero me pagan bien…
-¿Así que hiciste todo esto para nada?
La atrapó. Rin suspiró con desgano.
-Está bien, está bien -abrazó con fuerza sus carpetas-. Lo haré.
-Ya habiendo arreglado tus problemas de inseguridad -miró su reloj-, te toca en media hora. Causa una buena primera impresión.
Rin sonrió con timidez. Se despidió de su amiga y se fue al sanitario, Se miró en el espejo mientras dejaba su bolso y sus carpetas en el lavabo.
-Maldito brillo facial.
Sacó un pequeño neceser de color negro y arregló su maquillaje. Mientras se ponía su bálsamo labial, suspiraba entrecortadamente.
-No es la primera vez que hablas con él -se dijo-. Rin, no seas cobarde. Si quieres el puesto de Sango, debes tener coraje. Como ella.
La boda de Sango con un inversionista de Industrias Youkai se acercaba. Y como Miroku, el futuro marido de Sango, no deseaba que trabajara en exceso, dimitiría en seis meses; tiempo en el cual debían encontrar un sustituto.
Jaken, la mano derecha del actual presidente, era un anciano bajito de casi setenta años; y a pesar de que era algo casacarrabias, la consideraba una buena empleada.
-Deberías pedir el puesto de tu amiga -le dijo una vez-. Dudo que lleguemos a encontrar a alguien como la señorita Higurashi en tan poco tiempo; y tú tienes lo que se requiere para el puesto.
Rin terminó de acomodar su conjunto ejecutivo. Era un conjunto de falda de lápiz de color negro que le llegaba a las rodillas, una blusa sin mangas de escote halter de seda color blanco y un saco sastre de color vino.
Acomodó sus gafas tipo aviador de color rojo. Miró sus tacones de diez centímetros y tacón ancho. Alisó su cabello negro, que le llegaba hasta la cintura. Miró su reloj. Quedaban diez minutos.
Encendió su manos libres y buscó una canción en particular en su teléfono mientras tiraba la goma de mascar a la basura.
I'll take you to the future [Te llevaré al futuro]
Forget about the past [Olvídate acerca del pasado]
I can keep all of your secrets [Puedo mantener todos tus secretos]
I swear that I won't ask [Te juro que no preguntaré]…
-Tranquila, todo estará bien. Estás preparada, ya no queda en tus manos.
Salió del baño decidida en cuanto terminó una de sus canciones favoritas.. Cuando llegó al vestíbulo en donde se encontraba Sango, su amiga le hizo una seña con las manos, indicándole que ya era hora. Jaken estaba con Sango, entraría con él.
Suspiró con pesadez. Era ahora o nunca.
Jaken tocó la puerta levemente. Un adelante se escuchó del otro lado. Rin dejó pasar primero al anciano, y cerró la puesta tras ella.
-Señor Youkai, aquí están los reportes. Todo está listo.
El secretario dejó las carpetas que llevaba consigo en el gran escritorio de caoba. La oficina del presidente de Industrias Youkai era una oficina predominantemente blanca, donde sólo estaba el escritorio, un sofá y un pequeño librero. El concepto del lugar era minimalista, dándole un toque más amplio y tranquilo gracias a las vista panorámica de la oficina. Era curioso que el hombre a quien le pertenecía aquel lugar era totalmente diferente.
Sesshomaru Youkai era un hombre de treinta años, fornido y de tez clara. Sus ojos eran de un penetrante color ámbar y sus rasgos eran duros, pero suaves a la vista. Su traje sastre de tres piezas color negro se amoldaba a la perfección a su cuerpo. La camisa blanca y una corbata morada le daban un aire de autoridad bastante misterioso, y a la vez distante, frío. Estaba parado de espaldas a ellos, absorto en sus pensamientos.
-Quiero los balances del trimestre para la próxima semana.
Su voz era bastante autoritaria. No era agresiva, pero no daba lugar a contradecirle. Nadie era un obstáculo para él; y muchos contrincantes de la compañía podían corroborarlo,
-Sí señor -respondió Jaken-. La señorita Asakura desea discutir un asunto con usted. Me retiro.
Jaken salió en silencio del lugar. Cerró la puerta el anciano y ambos se quedaron en absoluto silencio. Rin estaba bastante nerviosa. Suspiró.
-Quisiera pedir el puesto de asistente ejecutiva.
En cuanto terminó de hablar, Sesshomaru se volteó a ella. La miró intensamente, analizando lo que había dicho.
-Tengo la preparación y la recomendación del señor Fujiwara -comenzó a decir-. A pesar de que llevo un año trabajando bajo su tutela, él me considera un buen elemento
Aquel hombre no se sentó como ella esperaba, caminaba hacia ella. En cuanto estuvo lo suficientemente cerca de Rin, ella le entregó las carpetas de cuero que llevaba consigo.
Sesshomaru la miró sin hablarle mientras tomaba los documentos. Los dedos de él rozaron su dorso, dejándole una corriente eléctrica que la confundió unos momentos.
-Te daré respuesta en tres días.
Rin no dijo más y salió.
Get up, get down like there's no tomorrow [Sube, baja como si no hubiera mañana]…
-Asakura.
La voz de Jaken la sacó de sus pensamientos.
-Ya acabé los balances -le dio varias hojas-. ¿Requiere algo más?
-Quiero discutir tu deseo de ocupar el puesto de tu amiga.
Rin miró expectante.
-¿Sucede algo?
-Rin, ¿estás segura de esto?
-Usted dijo que podría…
-El señor Youkai es alguien exigente, La lealtad es algo que no es fácil de encontrar, pero que el señor Youkai valora demasiado. Rin, él es muy demandante, no tendrás mucho tiempo libre…
-Señor Fujiwara, soy huérfana. Mis amigas están a casi nada de casarse, y yo ni siquiera tengo pareja -lo interrumpió-. No tengo familiares para pasar «las fiestas familiares» como para esperar con ansias mis vacaciones. No tengo alguna conexión emocional lo suficientemente fuerte como para que me preocupe el hecho de parecer encadenada a mi trabajo por casi todo el año.
Jaken se quedó boquiabierto. Durante los cinco años que llevaba trabajando con ella, jamás pensó que tuviera esa historia. Ambos se quedaron callados.
-Señor Fujiwara -le tomó las manos con suavidad-, no me quite la oportunidad de hacer algo con mi tiempo -le sonrió dulcemente-, o incluso con mi vida.
-Eres joven, quizás en un futuro podrías…
-Mi madre era una drogadicta que terminó prostituyéndose, y murió a causa de una sobredosis de heroína. Mi padre era su proxeneta, y murió a causa de un ajuste de cuentas. Llevaba semana y media encerrada en mi casa sin comida ni agua cuando servicios familiares me encontró. Tenía once años y créame -rió sin ganas-, me costó mucho tiempo olvidar todo lo que me hicieron. Por mi edad, nunca aspiré a ser candidata a adopción; así que las casas de acogida vieron mi desarrollo. No me quedó más de otra que ser una alumna becada toda mi vida para salir de ahí.
-Oh Rin, no sabía que…
-Nunca conocí el amor, en ninguna de sus formas básicas. ¿Cómo podría soñar en amar a alguien o a un hijo? Señor Fujiwara, quizá sólo haya nacido como un error, o no sé -lo miró con tristeza-; pero quiero hacer esto. No me quite la única meta que tengo a largo plazo.
Jaken la abrazó con fuerza.
-De ser ese el caso, entonces hazlo.
Rin agradeció que aquel anciano tuviera fe en ella. Ambos se separaron y Jaken le sonrió.
-Esta conversación fue muy interesante, Asakura -dijo-. Pero me agradó saber algo de ti.
-Muchas gracias…
-Ahora que todo ha sido aclarado, puedes firmar tu nuevo contrato con el señor Youkai -la interrumpió-. Con tu eficiencia y con el pasar de los años, podrás tener mi lugar.
Rin le sonrió ampliamente.
Let's take it to next level [Llevemos esto al siguiente nivel]
-Adelante.
Rin entró con toda seguridad a la oficina de quien sería u nuevo jefe.
En esta ocasión, estaba sentado cómodamente en su asiento, mirando ensimismado un par de gráficos. Su saco azul marino y su corbata del mismo color estaba colgado en un perchero a su izquierda, y se desabrochó los primeros dos botones de la camisa blanca. Llevaba unas gafas cuadradas de color negro.
-El señor Fujiwara me informó que…
-Llévate el borrador -la interrumpió-. Mañana discutiremos las dudas o cambios que quieras hacerle al término de tu jornada.
Just like the spaceship [Al igual que la nave espacial]…
Debo reconocer que este será un FanFiction corto. Las letras que aparecen en el FanFiction pertenecen a la canción «Don't Worry», de Madcon.
Espero sus reviews y, ¡nos vemos en el siguiente capítulo!.
