Mi primer amor

Por Coqui Andrew

Capitulo Uno

Candy

Soy Candy White, tengo 14 años, soy hija de Ralph y Emma White, mi hermana Rossana es cuatro años mayor que yo, somos una familia de clase media, mis padres son comerciantes.

Estudio en escuela católica, allí tengo a mis amigas, que son Paty, Annie, Eliza y Mary, mis amigos son Stear, Archie, Neal, Michael y … ¡ah! Albert, el chico del cual estoy enamorada.

Albert es un chico, maravilloso, educado, tiene 16 años, tiene un hermano se llama Ronald, pero es muy antipático, no me agrada en lo absoluto, pretende a mi hermana Rossana, ella es muy creída y es la consentida de mis padres. Bueno regresando a mi amado Albert, me encanta, él vive con su mamá se llama Linda y es viuda tienen una cafetería. Ahí trabajan dos grandes amigos, aunque claro, son mayores que nosotros, sus nombres George Johnson y Dorothy Stevens, ellos están próximos a casarse.

Albert es tímido, pero muy inteligente, tiene el mejor promedio de toda la escuela, sus metas son grandes y su familia tiene todas sus esperanzas en él.

Mi familia se dedica al comercio, vendemos materia prima, para la industria de la pastelería, nos va bien, digo esto porque yo ayudo en las tardes después de la escuela. Cerramos a las 6 de la tarde y después me dedico a mis deberes escolares, tengo buen promedio, no me quejo, pero hago lo mejor que puedo. Mi hermana según va la escuela, pero no es cierto, eso les hace creer a mis papás, se va con su novio Ronald, siempre paga para que le hagan sus tareas y trabajos de la escuela. A veces les pido permiso a mis papás para ir a la cafetería, generalmente son los sábados. Ahí nos reunimos todos y charlamos.

Albert

Soy Albert Andrew, tengo 16 años, soy hijo de William y Linda Andrew, mi padre murió hace seis años, dejándonos con deudas, mi madre tuvo que trabajar, empezó a vender pasteles a sus amigos y conocidos, poco a poco gracias a su esfuerzo logro obtener un préstamo para poner su cafetería "Los pasteles de Linda" mi hermano mayor Ronald tiene 20 años, antes de que se logrará la cafetería ayudaba mucho a mi madre, ahora no ayuda mucho, pero en fin, se contrato personal para levantar el negocio, entre ellos están George y Dorothy ellos se encargan de la administración y la cocina.

Mi madre nos ama a mi hermano y a mí, yo deseo estudiar Administración de empresas para ayudarle, mi hermano dejo truncada su carrera, según ayuda, pero lo único que hace es gastar el dinero que con tanto esfuerzo ganamos. Su novia Rossana es un higadito, pero es la hermana de la mujer que amo, de eso estoy seguro, mi corazón late de prisa, cada vez que la veo, no estudiamos en la misma escuela, porque ella va una escuela católica para mujeres, pero esta junto a la mía y hay un área común donde a veces nos reunimos, mi mejor amigo es Stear, su hermano Archie, Neal y Michael, también son mis amigos.

Stear y yo nos conocemos desde la primaria, somos un año mayor que los demás, ahí en esa área común conocí a Candy, Archie me la presento y al ver sus hermosos ojos verdes, me enamoré, si, aunque no lo crean, fue a mor a primera vista. Solo que no sabe, que la amo, no me atrevo a decírselo, me da miedo su rechazo, pues Archie y ella se llevan muy bien, Stear me dijo que su hermano estaba enamorado de ella y que a lo mejor eran novios, pero haciendo memoria nunca los he visto que se den besos, bueno si, pero en la mejilla, nada más.

Cuando no la llego a ver en la escuela, la espero cerca de donde pasa de regreso a casa, porque somos vecinos, ella vive atrás de la cuadra donde vivimos, la ventana de su recamará queda casi enfrente de la mía, no crean que la espió, bueno si, pero respeto su intimidad, la veo feliz, siempre que entra a su habitación lo hace bailando y cantando, me encanta verla así; cuando se suelta el cabello, es lo más sexy y sensual que he visto. Se todo sobre ella.

Quiero invitarla para que sea mi pareja en mi graduación de la Preparatoria aún faltan dos años, pero veremos qué pasa.

-Albert, cariño, ya está, la cena, así que deja de soñar y ven – Escucho decir a mi madre

-Si mamá ya voy – contesto, dirigiéndome al comedor, donde ya está esperándome - ¡hummm! ¡Qué rico, huele la comida!, mamá

- ¡Ay! Hijo, gracias, ¿no sabes si tu hermano llegará temprano? -Pregunto ese sol que es todo para mí, bueno Candy también lo es.

-No sé, mamá, debe estar con Rossana-

- ¡cierto! Sabes esa mujercita es un encanto – dijo mi madre

- ¡¿En serio?!- pregunto

¿Qué quieres decir con eso? Claro que, si es un amor, además ama a tu hermano, ojalá pronto se casarán.

-Mamá ¿tú crees que mi hermano este realmente enamorado de ella?

Casa de Candy

- ¡Candy! - grito mi mamá baja enseguida a cenar que esta casa no es restaurante, si no te calientas tú la cena- dijo mi madre

-Voy, mamá- dije, cuando baje mis padres, mi hermana y su novio ya estaban, así que, poniendo mi mejor cara, salude y me senté.

-Oye mamá- dijo Rossana – A Candy le vas hacer fiesta de 15 años ya se aproxima su cumpleaños.

- ¡Ay! Pues no sé, no tenemos mucho dinero para hacerla, es un gasto inútil – dijo mi madre

- ¡Emma! – dijo mi papá, claro que le haremos su fiesta, se lo merece, además es una niña inteligente, tiene buen promedio, estaba pensando si rentábamos el mismo salón, donde se hizo la fiesta de Rossana-

- ¡Ah, no! Eso sí que no, si se le va hacer algo a esta niña será aquí en casa, no podemos gastar tanto- dijo mi madre

-Ok, me parece bien, Candy ¿Tú estás de acuerdo? - me pregunto mi padre

Me quede sorprendida, a mi hermana le hicieron una gran fiesta, en un salón exclusivo, para 500 invitados, un vestido super costoso, por cierto, horrible, para qué, ni se llenó en su totalidad, creo que éramos menos de cien personas, jajaja, pero se lo tiene merecido por antipática, obviamente eso no le gusto a mi hermana, hizo berrinche como siempre, pero qué podían hacer mis papás.

-Claro que, si papá, por mí no hay problema. Gracias – dije

El entrometido de Ronald dijo – Si necesita ayuda, le puedo decir a mi madre que les haga el pastel - Volteando a verme, su mirada no me gusto y todavía el muy desgraciado se lame los labios, ¡Guácala!

- ¡Oh! Muchas gracias por tu generosidad, Ronald – dijeron mi mamá y hermana al mismo tiempo.

-Por cierto, hermanita chula, ¿Quiénes serán tus chambelanes? Pregunto mi hermana

-Pues me gustaría que… - fui interrumpida por una carcajada de Rossana

-Jajajajaja, si ya me imagino quiénes serían, tus amiguitos esos, el Archie, el Neal y el Michael jajajaja una mona bailando con otros tres monos, jajajaja-

-Pero ¿cómo te atreves a decir eso?, claro que si son mis amigos y no nos vuelvas a llamar monos – dije muy molesta.

-Ay, hija pues qué esperas de esos chicos desabridos, mejor deberías pedirle a Ronald, que él sea tu chambelán- dijo mi madre – Además nosotras escogeremos todo para celebrar tus 15, las invitaciones, el vestido, la música, el menú, la iglesia, todo – continúo diciendo

La mire con coraje, no puedo creer que diga semejantes tonterías –Entonces no quiero nada- dije – Creí que era MI fiesta, no la de ustedes, con permiso- y me fui a mi habitación

-¡Candy! ¡ash! Esta niña, solo corajes me hace pasar- dijo

-Señora, si me lo permite dar mi opinión- dijo Ronald

-Claro, mi amor ¿qué opinas? - dijo Rossana

-Candy, tiene razón, si su fiesta va hacer más austera, creo que tiene derecho de escoger como bien lo dijo es SU fiesta- dijo tranquilo.

-Ronald y Candy, tienen razón, es la fiesta de ella- comento el señor White

Estaba en mi habitación, la ventana se encuentra casi enfrente de la de Albert. Siempre lo veo, cuando llega, siempre feliz, una vez lo espié y me quedé con la boca abierta al ver su dorso desnudo, cerré rápidamente las cortinas. ¿Cómo será estar entre sus brazos?

Empecé a soñar despierta, no tienen idea de todas las cosas que me hace sentir. Tocaron a mi puerta – Adelante- dije

-Hola, hija, vengo a platicar contigo – dijo mi padre

-¿Sobre qué? - pregunte

-De tu fiesta, yo sé que tu mamá y hermana quieren tener todo el control de nuestras vidas, pero Ronald las convenció de que es tu fiesta, aceptaron como siempre de mala gana, pero no te preocupes, si gustas le pido a tu tía Rosa que te acompañe a escoger todo. O ¿prefieres que otra persona te acompañe?

-Sí, papá serían mi tía y Dorothy, les tengo mucha confianza, gracias, eres un amor- le di un beso

-A ti, mi vida, eres una gran hija- me dio un beso en la frente y salió.

Empecé a escuchar música y hacer mis deberes de la escuela. Cuando volteo a la ventana, lo veo a él, ambos nos sorprendemos y nos escondemos, no sé qué pensará de mí.

Continuará…