Ferdinand pertenece a Blue Sky Studios y las Vacas Vaqueras pertenece a Disney.
Antes de comenzar el fic, será un universo paralelo de mitad humano y mitad animal, este contiene lemon, leche y un poco de musculo femenino.
Se podía ver un muchacho joven de 19 años estaba un poco enclenque pero un poco de musculo medía 1,66 metros de alto, su pelo estaba descabellado un poco era de color negro llevaba una camiseta oscura con un signo de blanco en forma de olas, unos pantalones azules vaqueros y unos zapatos combinados con bordo y negro en especial sobre su cabeza salían cuernos y una cola de Toro, así es mitad humano y mitad toro este se llamaba Ferdinand.
-Después de tanto tiempo, vuelvo a casa…me pregunto cómo estará mama- Dijo Ferdinand quien posaba observando su ventana.
El Chico llegaba en un tren donde seria recibido por.
-HIJO, no sabes cuánto te extrañe.
Su mama era un poco joven esta no traía cuernos como chico esta señora se llamaba Perla.
-Comiste bien, no tienes alguna cicatriz y estas un poco pequeño- Dijo Perla feliz y preocupada.
-Mama, estoy bien me alegra verte- Dice Ferdinand feliz y un poco incómodo.
Los 2 se subieron a una camioneta con ruedas blancas.
-Han pasado 12 años desde que me fui con la abuela Nina, cuantas cosas han cambiado- Dijo Ferdinand en tono sereno.
-Oh no mucho, las chicas te extrañaron- Dijo Perla con una leve sonrisa.
-Eh…acaso no se fueron- Parpadeo Ferdinand sorprendido.
-No seas así de cruel, las chicas solamente decidieron ayudarme en la granja mientras tu estabas ausente- Decía Perla en tono amable.
-Lo siento es que- Interrumpido Ferdinand un poco triste.
-Lose, hijo te gusta a ayudar a las personas cuando más las necesitas- Dijo Perla en tono serena.
Ferdinand solo asintió, mientras que su mama le daba una leve sonrisa.
-Y…llegamos a la granja- Dijo Perla en tono alegre.
-Hogar, dulce hogar- Comento Ferdinand feliz.
Dentro de la casa.
-Ya llegaron, ya llegaron.
-Ya los vi, cálmate Grace.
-Calloway, ¿que acaso no estas emocionada?, después de tanto tiempo- Pregunto Grace feliz.
-Sí, lose, lose sé que fuimos amigo de la infancia, pero tampoco es para tanto- Respondió Calloway con un poco de rubor.
-Porque tenemos que hacer una fiesta sorpresa para ese idiota.
-Maggie no seas así, no me digas que sigues molesta con el- Dijo Grace en tono tranquila.
-Por supuesto, él nos abandonó mientras que nosotros y la señora Perla trabajábamos duro- Comento Maggie molesta.
-Ya hablamos de esto, Maggie recuerda que esta, ahora es la casa de Ferdinand- Dijo Calloway en tono neutral.
Maggie iba a protestar, pero.
-Silencio ahí vienen- Dijo Grace emocionada.
De repente se encendió la luz revelando a un Ferdinand sorprendido y una sonriente Perla.
-¡Sorpresa!- Dijeron Perla, Calloway y Grace, por otro lado Maggie tenía una sonrisa forzosa.
-Ah, hola Chi- Interrumpido Ferdinand.
Ya que fue abrazado fue cubierto por pechos tamaño copa F, era una rubia su estatura era 2,05 metros de alto que tenía el pelo largo, hasta su espalda sus ojos eran azules, esta traía un vestido color amarillo que cubría su cuerpo dejaba ver un poco el escote, dejando ver sus piernas y sus zapatos ligeros blanco, esta tenia cuernos y cola de vaca color rubio.
-Ferdinand te extrañe- Dijo Grace un poco triste y feliz.
-Grace…es bueno ver que sigas animada como siempre- Dijo Ferdinand un poco incómodo.
-Basta, lo estas ahogado Grace- Comento Calloway un poco celosa al ver esta escena, esta empujo a los 2.
-Mooou- Bufo Grace con las mejillas infladas.
-Hola Ferdinand, bienvenido a casa- Saludo Calloway en tono alegre y los ojos cerrados.
Calloway su estatura era de 3,24 metros de alto su pelo llegaba hasta su cuello era de color negro incluyendo sus ojos, tenía una musculosa de blanco y negro dejaba ver un poco su escote tamaño copa I traía una falda purpura corta que dejaba ver sus piernas y sandalias azules, sobre su cabeza llevaba un sombrero purpura junto con cuernos y cola de vaca color negro.
-Dime aun te enojas se te quito tu sombrero- Dijo Ferdinand un poco burlón.
-No te atrevas- Advirtió Calloway molesta
Ferdinand se lo quito este trato de esquivar a la chica, que casi lo embiste tuvo que devolvérselo.
-Y…hola, Maggie- Dijo Ferdinand en tono neutral y entre cerrojos.
-Hola idiota- Gruño Maggie en tono neutral y entre cerrojos.
El Chico se mantuvo tranquilo ya que Maggie su pelo era corto hasta el cuello de color marrón incluyendo sus ojos su estatuara era de 5,49 metros, llevaba unos shorts cortos azules apretando esas buenas caderas y un sostén amarado entre su escote tamaño copa L, de una sola pieza dejando ver su estómago musculoso de 6 abdominales y unas botas, tenía cuernos y una cola de vaca de color chocolate, sin duda parecía una amazona.
-Sigues siendo pequeño- Dijo Maggie burlándose.
-Si, que estas vestida para salir de casa- Dijo Ferdinand burlándose.
-Que dijiste- Gruño Maggie.
Ambos jóvenes se acercaban ferozmente hasta que Ferdinand y Maggie reciben un coscorrón en la cabeza de parte de la Madre.
-Los 2 cálmense, rayos aún lejos de casa, no has cambiando nada- Dijo Perla un poco decepcionada.
-El empezó- Señalaron Ferdinand y Maggie molestos.
-Ferdinand, lleva tus cosas a tu cuarto, mañana por la mañana empezaras a trabajar- Dijo Perla.
-…Si- Asintió Ferdinand un poco sorprendido.
-Que pasa, tienes miedo de hacer trabajo pesado- Dijo Maggie burlándose.
-No, solo me alegra volver a casa- Dijo Ferdinand en tono alegre.
Al día siguiente Ferdinand comenzó las tareas de la granja, al principio le costaba un poco pero aun poseía fuerza de parte de ser un Toro.
-Ah, bien solo unos henos más y daré comida a los cerdos- Dijo Ferdinand en tono tranquilo.
En su camino vio a la Rubia sostener un enorme balde.
-…Ferdinand…¿puedes ayudarme?- Dijo Grace un poco preocupada.
-Claro- Decía Ferdinand feliz.
Ferdinand tría consigo el balde y lo dejaba en el establo, pero.
-Puedo…pedirte otro favor- Dijo Grace un poco sonrojada.
-Si- Parpadeo Ferdinand.
-Puedes, ordeñarme- Dijo Grace sonrojada.
-Uh…creo que será mejor que le avise a mi ma- Interrumpido Ferdinand.
-Por favor, no puedo hacer leche delante de las chicas, aunque lo intente yo sola, solo tardaremos unas horas- Dijo Grace triste.
Grace miro al Chico de manera suplicante.
-…De acuerdo- Dijo Ferdinand con ojos cerrados.
La Rubia comenzó a quitarse su vestido mostrando su desnudez mientras que el Chico solo tenía los ojos cerrados.
-Ven- Comento Grace.
Ferdinand se acercó, Grace estaba apoyada para llenar el balde.
-Aquí voy- Dijo Ferdinand quien trago su saliva.
Grace solo gimió con su boca cerrada sentía como la punta de sus senos eran frotados por los dedos del Chico.
-Vamos sal de una vez, así podre hacer las actividades- Penso Ferdinand nervioso y cerraba sus ojos.
2 minutos después logro que esa leche se desparramara sobre el balde, mientras que Grace jadeaba del éxtasis.
-Bien…terminamos, yo tengo- Interrumpido Ferdinand.
Ya que recibió un beso en sus labios, Ferdinand trataba de apartarla, pero la Rubia poseía fuerza ambos caían sobre el heno.
-Grace, que estas- Interrumpido Ferdinand.
-Tuve que mentirte…entre todas tuve que esperarte ahora eres mío- Dijo Grace con ojos vidriosos.
-Las chicas podrían venir, peor mi mama podría enojarse- Dijo Ferdinand un poco asustado.
-Solo yo, puedo entrar a este establo, además me niego hacerlo con otro hombre- Comento Grace.
-De que estas hablando- Dijo Ferdinand confundido.
-Me refiero a la época de apareamiento- Dijo Grace sonrojada.
Ferdinand ya había escuchado esto de parte de su abuela quería detenerse, pero.
-En verdad, yo quiero que tú seas el que me quite la virginidad- Comento Grace sonrojada, ya que comenzó a desabrochar el cierre del Chico.
Mostrando su miembro que estaba excitado.
-Lo ves, tu pene está inquieto- Dijo Grace con cara picara.
-No, no es- interrumpido Ferdinand nervioso
Ya que la Rubia mete cuidadosamente el pene sobre su vagina.
-KYAAAAAAA…es tan grande y se mueve dentro de mí- Dijo Grace sonrojada y moviendo sus caderas.
Grace mueve sus caderas causado que el miembro rompa el aparato de reproductor sacando un poco de sangre.
-Lo ves, estas sangrando- Dijo Ferdinand preocupado.
-Es normal...es mmm...se ve que tú, nunca has tenido sexo...ah- Gemía Grace sonrojada.
-Yo no…lo resisto- Gruño Ferdinand.
Ferdinand finalmente estaba encima de la Rubia rápidamente la empuja esto se debe a sus instintos, causado que la rubia grite solo un poco.
-Si…eso Ferdinand, empuja a fondo- Gemía Grace sonrojada.
Durante los siguientes 12 minutos el Chico comienza a reventar su semen dentro de la Chica, el saca su miembro disparando una gran cantidad de semen en los pechos de Grace.
-Mooouuu, no te hiciste dentro de mí- Bufo Grace con las mejillas infladas.
Grace nota que el Joven se acercaba sentía frotar el pene con clítoris, notaba que besaba su cuello.
-Ferdinand- Dijo Grace avergonzada.
El Chico dejó de besar el cuello de la Rubia y la hizo sentarse en su regazo abrió las piernas de par en par luego comenzó a masajear los senos de Grace, haciendo que esta gimiera un poco.
-Te gustan muchos mis pechos- Comento Grace sonrojada y tocando ese miembro con su mano.
-Si- Dijo Ferdinand en tono tranquilo.
La Rubia saltaba sobre el miembro del Chico, causando que sus pechos reboten salvajemente a la vez moviendo sus caderas hacia Ferdinand con fuerza, rapidez y profundidad sobre el eje causado que una cantidad de esperama salga dentro de su reproductor femenino.
-KYAAAAAAAAAAAAAAAAAA- Grito Grace excitada.
Además el semen gotea al suelo lo cual no era suficiente para el Chico.
-No pienso detenerme- Dijo Ferdinand un poco serio ya que su frente no podía verse.
-Yo…no estoy…satisfecha- Dijo Grace sonrojada.
Grace empuja al Joven ya que recibió un beso en los labios ambos tienen un pequeño duelo de lenguas, luego ella comienza a insertar su reproductor masculino dentro en su vagina, Ferdinand podía ver como esos pechos rebotaban y tiraban leche decidió beber ese dulce nectar causando un leve grito en la Rubia.
-Ah, mouuuuuuu, Ferdinad- Gemía Grace sonrojada
Ferdinand estaba de pie sujetaba esas caderas empujando, hasta que ambos llegan a su climax disparan chorros blancos de semen, la cara de Grace estaba ahegao.
-Te amo- Dijo Grace sonrojada y jadeando.
-Eso fue, increíble- Hablo Ferdinand sin poder creer lo que acaba de hacer y jadeando.
Fin
Se despide el usuario, FrankyXG4
