Te conocí en una vida anterior.
La primera vez que ocurre, uno es el enemigo del otro.
Él no sabe decir con certeza qué fue lo que lo motivó a ayudarla, cuando sabía de sobra que el hermano de la misma era uno de los dirigentes más importantes del ejército japonés.
Y él era un americano que se había sumado a la guerra tras el ataque a Pearl Harbor, particularmente porque había perdido a su padre durante aquél ataque.
Ella por su parte, era una aristócrata, la hermana menor de del General Comandante del primer batallón japonés. El batallón de su hermano había hecho estragos en China y hasta el momento no habían perdido ni una sola batalla, pero corría el rumor que a diferencia de sus compatriotas no eran asesinos precisamente, ni tampoco crueles.
Aún así, lo único que el soldado americano buscaba era venganza.
Y sin embargo…
Ésos ojos…
…
Meses después volvieron a encontrarse, cuando la guerra del pacífico era la única que seguía en curso. Cuando los americanos estaban perdiendo la batalla, cuando él y su comitiva estaban a punto de morir en un campo de rehenes… Ella lo había vuelto a encontrar.
Y entonces, estuvo feliz de no haber caído en sus instintos de venganza meses atrás, estuvo satisfecho de saber que había tomado la decisión correcta. Porque resultó que ella formaba parte de la resistencia, miembro de una de las secciones pacifistas que se declararon en contra de la guerra. Y como todo miembro activo, se dedicaba al rescate de soldados.
…
Eventualmente la situación dio un giro. Lo único que ella le pidió fue salvar a su hermano y a su mejor amigo. Una foto en sepia era lo único que él tenía para identificar a los mismos.
Pero…
Ella estaba en Hiroshima cuando la bomba cayó…
…
Tras los sucesos que siguieron al caos de la derrota, el soldado apenas y fue capaz de dar con el hermano y el que fuera el mejor amigo de la infancia de la joven de ojos amatistas.
En medio de un altercado, cuando un grupo de rebeldes pretendía acabar con los prisioneros en un ataque de cólera, él se había interpuesto entre ambos bandos. Afortunadamente sus superiores llegaron a tiempo a la escena y detuvieron el agravio, pero no a tiempo para salvarlo a él. Tenía una herida en el costado y la misma sangraba con vehemencia.
Cuando el hermano de la joven de ojos amatistas le sostuvo en sus brazos, y le cuestionó porqué había tenido tanto afán y determinación en salvarlos; el chico había contestado "Porque somos familia", dejando perplejo al hombre, sin duda aquello era imposible. Pero entonces la foto se hizo evidente en el pecho del hombre, por debajo de su chaqueta. La foto en sepia lo mostraba a él y a su segundo al mando, sin embargo, había una segunda foto, y fue ésta última la que hizo entenderlo.
Su hermana sentada en un traje ceremonial y de pie a su lado el soldado americano en la gloria de su uniforme del ejército.
Como si fuese necesario decirlo en voz alta, el americano se obligó a declarar "Rukia… tu hermana, era mi esposa… Rukia…"
El susurro del nombre de la joven de ojos amatistas, fue lo último que los labios del joven pronunciaran, antes de morir en los brazos del ex general, que en ése momento también lloraba.
…
Décadas después era costumbre enseñar en las escuelas sobre los estragos de la segunda guerra mundial y la vergüenza que representaba en la historia de la nación alemana.
Ichigo se tomaba muy enserio aquellas clases, igual que el resto. Alemania estaba dispuesta a seguir fomentando los valores humanistas para evitar hechos tan desagradables como lo fue el Holocausto. En aquél entonces tenía 20 años y estaba en su tercer año de carrera, deseaba ser historiador, y había asistido al congreso de Historia al igual que tantos otros estudiantes de otras carreras.
Era el receso entre módulos cuando al entrar a la cafetería casi atropella de lleno a otra alumna, sino fuera porque la misma a pesar de su apariencia tenía bastante fuerza.
Y la conexión se hizo otra vez.
Ésos ojos…
No supo porqué pero había comenzado a llorar y se habría sentido avergonzado sino fuera porque ella también derramaba lágrimas. Sentía una enorme necesidad de acortar la distancia y al final lo había hecho. Y fue como si un candado se hubiese abierto y las miles de memorias resguardadas, selladas en su alma, fluctuaron por su ser hasta fundirse en sí mismo.
Sabía quién era, sabía quién había sido y lo que serían ambos ahora.
…
Después descubrió que ella era rusa. Ironías de la vida, pensó. Un paralelismo a su vida pasada y un contraste sobre cómo ahora a pesar de la marca de su historia, podían al fin estar juntos.
