Prólogo
El día en que Shirabu se dio cuenta que se había enamorado de Ushijima Wakatoshi, fue cuando llegó a la conclusión de que estaba jodido.
No fue como en las películas, en donde sientes las mariposas revolotear y la calidez llenar tu corazón, llegando al pensamiento entre suspiros de que estabas enamorado, colores, brillos y corazones. No, fue más bien la sensación de las mariposas intentando ahogarte mientras tratas de comportarte como siempre, tratar de que una palabra coherente salga de tu boca, en tanto el sudor cae como si hubieran más de 30 grados aunque fuera pleno invierno.
Lo peor de todo, era que no podía hacer un análisis para entender su comportamiento, puesto que no era capaz ni de entenderse a sí mismo. Si, sabía que su senpai era atractivo por decir lo menos, con gran altura, músculos bien definidos y ese tono de voz que...no, no, volviendo al punto, Ushijima era guapo, pero fuera de eso no entendía como pudo caer tan mal por alguien que solo pensaba en volleyball las 24 horas del día, aunque él tampoco estaba tan alejado de ello.
Estaba segurísimo de que, al menos en su primer año en Shiratorizawa, ese sentimiento seguía siendo admiración. Le gustaba verlo saltar a rematar los balones, creía haber sentido el doki doki en más de una ocasión, pero era solo eso, admiración.
Probablemente hubiera seguido así, por los siglos de los siglos, de no ser por su molesto senpai, tan buen observador para su maldita mala suerte. No por nada era llamado Guess Monster después de todo.
"Estás taaan enamorado, Shirashira, no me extrañaría que Wakatoshi-kun se comience a gastar de tanto que lo ves~"
Era un comentario absurdo como solo él lo era, pero después de eso no podía ni pararse frente a Ushijima sin que su corazón amenace con escapar de su garganta y sus mejillas se tornaran tan rojas como para desear que la vasodilatación capilar pudiera matarlo antes de pasar por esa humillación.
Para aumentar su martirio, estaban las miradas insinuantes de los demás del equipo, a excepción de Goshiki, Goshiki probablemente solo pensaba en lo que almorzaría esa tarde. En tanto Wakatoshi no se daba por enterado de nada y solo le preguntaba si había pescado un resfriado.
"Si, si, un resfriado, el peor resfriado de toda mi miserable existencia"
Es lo que hubiera querido decirle, pero siempre que estaba con él las palabras tendían a fallarle, solo pudiendo asentir como respuesta.
Esa noche, mientras trataba de ahogarse con compota de manzana para destruir cada maldita neurona que consideró que enamorarse era una buena idea, fue que se dio cuenta que ya era muy tarde.
Sin percatarse siquiera, ya se había lanzado del precipicio sin cuerda que le permitiera volver.
Se había enamorado del mismísimo Ushijima Wakatoshi, el mismo que podía hacer llegar un balón hasta las galerías de un solo remate, al que iban a buscar exclusivamente para entrevistarlo y también el que podía hablarle durante horas sobre el manejo de las hortalizas con una media sonrisa que estaba seguro que fue la que firmó su sentencia de por vida.
Shirabu Kenjiro, 17 años, segundo año en la academia Shiratorizawa, fue cuando se dio cuenta que estaba condenado a morir rodeado de gatos y con la foto del estoico Ushijima Wakatoshi bajo su almohada en recordatorio de un eterno amor unilateral.
Porque eso era...¿cierto?
¡Hola, hola! Reaparezco desde las sombras con una nueva historia :D hace mucho tenía ganas de escribir un Ushishira, pero con mis exámenes y la práctica de hospital se me hacía imposible T-T
Pero ahora, para bien o para mal, me cancelaron las prácticas y pasaré mucho tiempo en casa, por lo que aprovecharé de escribir xD
No sé cuántos capítulos llegue a tener, pero espero les guste tanto como a mi me gusta escribirla ❤️
¡Saluditos virtuales! Y cuídense mucho ❤️
