La paciencia es una virtud muy difícil de conseguir, solo algunas personas son lo suficientemente afortunadas de poseerla, pero sin duda kagome Higurashi no era una de ellas, su paciencia era mínima, se sorprendía de lo mucho que había soportado estos últimos días.

"ehh, pssst, Higurashi..."

Sintió su ceja temblar, el chico griffyndor no la había dejado de molestar durante toda la clase, acaso no tenía instinto de supervivencia? Por el amor de Dios, estaban en la maldita clase de Mcgonagall

Dio un par de respiraciones y se calmo, lo último que quería era perder la calma y que quitaran puntos a su casa.

"psst, Higurashi, quería preguntarte..." su frase se corto derrepente cuando notó que unos cuernos salían de su frente.

De inmediato la clase estalló en carcajadas, pero kagome no, puede que el chico fuera molesto, pero no merecía ser la burla de la clase, nunca le gustó el abuso de ningún tipo.

"silencio" Minerva parecía verdaderamente irratada siempre odio las interrupciones.

"quitaré 5 puntos por cada alumno de cada casa hasta que alguien lo admita, esta claro"

Los hufflepuff y gryffindor miraron horrorizados a su profesora, si nadie admitía la culpa perderían todos los puntos de sus casas!

"creo que esta vez, debo admitir mi error querida profesora" su sonrisa era encantadora, sin una pizca de remordimiento.

Todos miraron sorprendidos cuando Sirius black se paro de su asiento, en si no era extraño que fuera el culpable de una broma, lo extraño era que admitiera la culpa.

"30 puntos de gryffindor y tu Black, detención en mi oficina, ya sabes la hora"

"pueden retirarse"

Todos salieron rápidamente del salón, no queriendo enfrentar la ira de su profesora de transfiguraciónes.

"hey! Higurashi" el grito de Sirius solo impulso a kagime a ir incluso más rápido, no quería tener nada que ver con los idiotas que se hacían llamar *merodeadores* al parecer era demasiado tarde, cuando levantó la vista se encontró de inmediato con la sonrisa triunfante de James Potter y una mirada tímida de Remus, quien parecía estar ahí en contra de su voluntad, antes de que pudiera esquivarlos y seguir con su camino, una mano le agarro el brazo, impidiendo que pudiera irse.

"si no me sueltas en este momento Sirius, te juro que contigo terminará tu legado" kagome tenía los dientes apretados, su paciencia se estaba acabando y ya no estaba en clases, por lo que no tenía la necesidad de reprimirse.

"vamos amor, no hay porque ser crueles" a pesar de que Sirius lo dijo con un tono relajado, se alejo unos centímetros, conocía muy bien el carácter de kagome, era uno de los motivos por el cúal seguía enganchado a ella.

"ya te lo dije Black, si no.." fue cortada a mitad de la frase cuando Sirius la tomó de la cintura y le dio un beso.

Kagome lo empujó, la bofetada resonó por todo el castillo Mientras una chica muy enojada pisoteaba hacia el Gran salón.

"te juro por Merlín que algún día esa chica será mi esposa"

"por supuesto amigo, como tu digas" James tomo a su amigo del hombro haciendo una mueca al ver una mano perfectamente marcada en su mejilla, la cual Sirius tocaba con un cariño infinito, mientras una gran sonrisa se extendía por su rostro.