Los personajes no me pertenecen. Solo las variaciones, hechas en este escrito, son de mi autoría.
Capítulo I: Sombras del presente
POV Anastasia
Cada mañana un infierno. Cada mañana esperanzas de que algo cambie y poder sentir. Sentir algo más que vacío. Ducha, desayuno, universidad. Por suerte esta "hermosa" experiencia universitaria por doble termina.
Solo quiero empezar mi nueva vida. Esa es mi esperanza.
Un nuevo trabajo de lo que, desde que tengo uso de razón, deseo dedicar mi existencia. Esperanza que sea suficiente para ocupar este hueco. Graduación yupi yupi que emoción, léase el sarcasmo por favor. Díos, creo que estoy dando la peor de mis cara. Pero ahora me no siento con el mejor de los ánimos.
Lo único que me da ilusión es ver a mi papi apoyándome como siempre. Ray es el hombre más importante que jamás será parte de mi vida.
Hablando de Roma.
-Hola papi- contesto mi teléfono célula. Nota mental: ahorrar para un teléfono nuevo, este móvil da pena.
-Hola bebita ¿Emocionada? No puedo creer como pasa el tiempo. - Como dije: el mejor hombre. El mejor papá.
-Si papi no puedo esperar para empezar a trabajar ¡Estoy tan entusiasmada!- Y no miento el hace que mi día se ilumine.
-Esta bien cielo. Voy a estar en primera fila apoyándote mi niña. Nos vemos esta tarde hija.
-Hasta la tarde papi.- corto con una gran sonrisa en mi rostro.
Camino por los pasillos sin intercambiar miradas con nadie. Nunca fui buena haciendo amigos durante la escuela secundaria y la preparatoria y eso no cambio durante estos casi cinco años de universidad. Y aunque tuve muchas mas clases que mis compañeros no compartí platicas ni debates con prácticamente nadie. Los pocos que se me acercaron salieron despavoridos. Solo de recordarlo se dibuja una sonrisa. Las mujeres no entendía mi falta de platica y verbalidad, y los hombres solo intentaban ligar. Máximo una semana y corrían. Nunca entendieron que solo quiero hacer mi trabajo y largarme a mi casa, mi refugio.
¡Lista! Salgo de casa al estacionamiento por mi siempre confiable escarabajo. Aunque no tan confiable si me a dejado como cinco veces a pie. Retiro mi toga y birrete apenas llego a la universidad. Es un día agradable y no siento frío al usar mi vestido color vino tinto para ocasiones especiales. Cubre las partes "problemáticas". Con eso me es suficiente. Hay demasiadas personas. Procure llegar temprano para evitar esto pero creo no solo fue idea mía.
Faltan dos horas aún. Creo que iré a comer y beber algo a la cafetería que queda a dos manzanas. Es mi favorita. Los malditos mejores brownies. Dios bendiga a los brownies y al chocolate.
Este día esta mejorando a pasos agigantados.
Tal vez tendría que hablar con mi terapeuta de esa extraña depresión matutina. O no. Realmente me parece un idiota que no tiene ni idea de lo que digo. Probaré con decirle que siento tendencias sadomasoquistas tal vez así me de cuenta si esta escuchando o realmente es el idiota que creo que es.
Oh manjar de los manjares. Quizás eso es lo que necesito. Un pastelero como compañero de piso ¿Como puedo conseguir uno? Creo que estoy desvariando. Sobredosis de azúcar y chocolate.
¿Quién querría compartir piso con alguien tan extraño como yo? Un loco quizás. Nunca hay que perder la fe.
Al salir de la cafetería vuelvo al mundo real. Al llegar de vuelta a la universidad todo el mundo esta hablando con todo el mundo. Es un caos de voces que llenan por complete el sitio e invaden mis oídos y mi cabeza haciendo más difícil el estar en este lugar sin enloquecer. Otra cosa que decirle al loquero.
Por fin la ceremonia comienza ¿Cuántas personas pueden tener nombres que empiecen con la letra "a"? Estoy sorprendida.
La letra "b" no me sorprende tanto y para el momento de la letra "k" ya no estoy escuchando.
¡Por fin la "q"! Ya falta poco.
Al momento que en me nombras subo al escenario preparado para la ocasión. El rector y los profesores me saludan y al final un hombre joven. Fue presentado, pero con toda sinceridad puedo decir que me importo madr… ¡Controlar tu lenguaje Anastasia! Nadie te contratara para trabajar con niños si hablas como un camionero. Que extraño sujeto. Me mira como si me conociera. Pero puedo asegurar que no me olvidaría de ese rostro y ese porte si hubiera tenido el gusto. En fin, no lo volveré a ver así que no le tomo importancia a pesar de sus felicitaciones en un susurro ¿Qué le pasa a este hombre?
¡Ahí está! El grito de mi padre me salva de hacer el ridículo frente a un completo extraño.
Adiós extraño y buena suerte.
El fin de semana paso sin pena ni gloria, como cada fin de semana. Ni que esperara algo diferente.
Cuatro entrevistas en dos semana tienen mis nervios galopando como un potro hiperactivo.
Dos de las entrevistas no son realmente de mi interés. Pero hay que tener un plan B ante todo. Plan A ingresar como asistente de maestra de preescolar en "The Lawrenceville School". Y a diferencia de mis antiguas maestras procuraré el bienestar de mis alumnos y no la billetera de los padres.
POV Chistian
No puedo creer que me hayan convencido de esto. Maldita Katherine. Siempre se sale con la suya. No entiendo como creen que es motivacional la visita a la ceremonia de graduación de un empresario, exitoso eso si, pero que abandonó la universidad apenas tuvo la oportunidad de un negocio.
Solo espero que este día termine y volver a la rutina.
No entiendo como pueden tardar tanto en darme mi café.
Ok. Lo reconozco. Estoy demasiado acostumbrado a la inmediatez de mis empleados.
Por fin mi café. Dos galletas con chispas para acompañar mi latte me parece apropiado. Taylor espera afuera. Debería llevarle una bebida. Tengo que hacerle caso a mi madre que, como siempre, tiene razón. Debo procurar cuidar de mis empleados más leales. Taylor, Gail, Andrea y Olivia valen su peso en oro. Sin olvidar a Ross. Base indiscutible de mi éxito.
Pido un jugo de naranja y arándanos para Taylor. Te lo entrego y vuelvo a mi mesa.
Interesante lo que captan mis ojos.
Muy interesante.
Linda morena de bellos ojos azules.
Se ve demasiado joven. Pero tan hermosa.
Parece que no le presta atención a nada a su alrededor.
No hay ningún anillo en sus manos. En que rayos piensas Christian ¿qué te importa si tiene algún compromiso? Parece muy relajada. Browies. Una fan del chocolate. Se levanta y deja una propina ¿se va tan pronto? Maldición. No tuve suficiente tiempo para observarla.
Me convertí en un maldito acosador de un momento a otro.
Dejo mi generosa, como siempre, propina y salgo detrás de ella. Camina en la misma dirección de la universidad. Ya basta del acoso ¡Haz lo que viniste a hacer y regresa a Seattle. A tu empresa. A tu casa. A tu universo Christian!
Otra vez ella. A unos metros con su birrete y toga. Si que es muy joven ¡Dios! Solo quiero meterme dentro de esa toga y hacerle volar el birrete. Genial ya estoy duro. No solo parezco un acosador asqueroso sino también un adolescente calentón. Voy a necesitar un desahogo o una ducha fría a su defecto. Llega su momento de subir al atrio. Steelle. Perfecto. Como el acosador prodigioso que estoy demostrando que soy, investigaré un poco.
Solo un poco.
Escucho tan pocas personas aplaudiendola. No era la chica más popular al parecer.
-¡ANASTASIA!- escucho gritar a un hombre mayor mientras le toma fotografías.
La veo emocionada saludando al que parece ser su padre. El único parado y saludando. Familia pequeña.
Ya tengo la información más importante. Ya tengo el nombre de la hermosa morera con ojos de cielo.
Anastasia Steelle.
Anastasia.
Primera historia. Espero que si estas del otro lado y te gusto algo me lo hagas saber. y si no te gusto nada también lo hagas pero no seas tan malo conmigo! guiño guiño...
Es una historia con un par de variaciones en primera instancia en el desarrollo infantil de ambos personajes. y luego otras variaciones en el resto de personajes pero tratando de mantener las personalidades bases.
Espero les guste.
