Terminó el Sakuharen y el shikatemaweek y quería seguir con el mes Sasusaku =). Así que… ¡Adelante!


Advertencias: (Pondré advertencias en cada capí de ser necesarias) OOC, Ranking M.

Pareja: Exclusivamente SasuSaku.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, es de Kishimoto. Los títulos usados forman parte del evento del mes ssm20.


Atrapado contigo.


—Sasuke-kun… ehm… creo que no ha sido buena idea.

Sasuke gruñó mientras intentaba pensar en cómo salir de ahí. Tantos años de ninja, burlándose siempre de Naruto por su torpeza y él tropezaba con una dichosa trampa. Sakura terminaba atrapada con él debido a sus reflejos de querer salvarlo y ahora, tenía que mantener la mente apartada de sus condenadas emociones naturales.

Debía ser fácil.

Sino fuera porque la tenía sentada de espaldas sobre sus caderas y, claramente, sus sexos se rozaban. Encima, Sakura no se estaba quieta y, maldita fuera todo, eso no iba bien con su problema. Para más irritación, tenía una hermosa vista de su trasero y la parte superior de su espalda, al tener la ropa levantada, por encima de su mochila.

Parecía tan cliché.

—Sakura.

—¿Eh? —cuestionó ella queriendo girarse.

—No. No te muevas —demandó sujetándola de las caderas.

Y dios, eso no fue bueno. Ella tenía que haber notado ya cómo se encontraba. Y sujetarla de ese modo no ayudaba.

Era un hombre. Tenía la mujer que amaba y deseaba encima de él. Si no reaccionaba sería lo preocupante.

—Sasuke… tú…

—Lo sé —gruñó—. Hemos de salir. Pero…

Cerró la boca. No podía decirle que no lograba pensar nada coherente que no fuera destinado a sus caderas.

Sakura volvió a moverse pese a que la sujetaba. Con una mano era algo difícil.

—Ya sé, podría mandar a volar esto de un puñetazo —propuesto.

—No —negó deteniéndola del codo. Su cuerpo se arqueó y eso no fue bueno—. ¡Joder, Sakura!

Lejos de lo que esperaba, su voz no fue autoritaria. Justo todo lo contrario. Se avergonzó a sí mismo incluso de que fuera algo tan suplicante y necesitado. Vio que las orejas de Sakura enrojecían y sus manos bajaban hasta sus rodillas.

—Sasuke-kun —murmuró —. Lo siento… verte atrapado aquí, conmigo y en esta situación. Comprendo que tu cuerpo reaccione, es natural. Los chicos…

—No me des una clase de anatomía —cortó antes de que continuara sacándole los colores o hablando. Su cuerpo tembló. Chasqueó la lengua—. No me importa.

—¿Qué? —cuestionó dudosa.

—Estar encerrado contigo —confesó. Luego entrecerró los ojos. ¿Desde cuándo su cabello podía resbalar y mostrar su cuello de esa forma? Diablos, podría poner su boca ahí y.…—. Saldremos de esta.

Y la idea le llegó a la mente en un lapsus que le hizo verse como un tonto. Podría darse un cabezazo de quererlo.

¿Para qué diablos tenía el Rinnegan?

Pasó su brazo alrededor de su cintura como último recurso. Sakura exclamó y luego, ambos cayeron hacia atrás, contra algo blando. Su subconsciente acababa de traicionarle. De nuevo.

Sakura miró a su alrededor, sorprendida.

—Estamos en…

—Tu casa —terminó ronco por ella—. Quería ir a…

—Esto está bien —interrumpió esa vez ella.

Se incorporó y se quitó la mochila para dejarla caer. Cuando le miró, Sasuke comprendió que el encierro no sólo lo había afectado a él.

Extendió su mano, invitándola.

Ella aceptó. Siempre aceptaría.


Próximo: Gravedad.