N.A.: Ha llegado el momento me dije a mi misma. Esta es la historia más larga que he escrito, ya la tenía en otra página de Fanfics pero algunas veces tengo problemas con ella así que decidí subir más escritos aquí. Como ya está casi completa subiré los capítulos con regularidad, primero tengo que volver a revisarlos, porque he notado que hay varios cabos sueltos que deje según fui escribiendo y los ajustaré.


La Familia Shadow

Se encontraba justo en medio de la habitación, concentrada en la magia y energía que podía percibir, estaba tan concentrada que su propia magia se había relajado provocando que se desbordara y levitaran algunos objetos alrededor de ella. Su piel resplandecía y su largo cabello ondeaba libremente, hasta que abrió los ojos frustrada.

—Esto es imposible, nunca podre encontrarlo, debí hacerte caso y practicar, llevamos días en esto y él podría estar muerto—Expresó con algo de enojo

—De nada sirve lamentarse, vuelve a tu lugar cierra los ojos y concéntrate, no pienses demasiado, solo en él, en el amor que ambos se tiene deja que te guie, recuérdalo no se trata de tu cabeza, sino de tu corazón.

Aun escéptica hizo caso, tardo un par de minutos en regresar al estado anterior, respiro profundamente hasta que incluso pudo sentir el aire llenar sus pulmones, entonces paso, miles de recuerdos bombardearon su mente, ignoro todos hasta escuchar un susurro, un débil murmullo con esa voz que tanto deseaba oír, le escucho, le sintió, y abrió los ojos alarmada por la cantidad de heridas y sufrimiento.

—Lo tengo—le dijo a su acompañante

—Bien, prepárate

Sintió una invasión en su mente, ante lo que cerró sus ojos para después sentir un tirón en el ombligo. Abrió sus ojos, se encontraban en una oscura celda, corrió directo al desmadejado cuerpo al fondo de esta, se arrodillo a su lado y le atrajo, dándole estabilidad con su regazo, alguna lágrima le traiciono y escapo de su oscura mirada. Saco una redoma con un líquido azul e hizo que la bebiera.

— ¡Rápido!, debemos sacarlo— Grito de forma autoritaria y con desesperación.

El hombre que la había acompañado, se apresuró a ayudarla, se colocó a un costado del herido, y con su varita apunto al hombre, que comenzaba a removerse, dibujando así un rictus de dolor en su rostro.

— Debemos irnos — dijo alarmada la chica al notar que despertaba

—Llevarlo a la mansión dada las circunstancias—observo hacia el lastimado hombre y como la sangre brotaba aun de algunas heridas— tenemos que llevarlo a Hogw…

— No te atrevas a terminar lo que sea que fueras a decir

—Es lo más seguro, ¿Pretendes que arriesguemos su vida? — El silencio que ella guardo fue su respuesta— ¡Tuzi! — Sin tardanza una elfina de unos grandes ojos azules apareció frente a ellos

— ¿Que desea el amo de Tu…— la elfina no continuo al percatarse del hombre herido

— Tuzi sácalo de este lugar, llévalo al colegio— pidió el hombre, la elfina lo hizo al instante, segundos después y tomados de la mano, ambos desaparecieron entre las sombras de la habitación.


Minutos después en Hogwarts la puerta del despacho del director se abrió estrepitosamente, alarmando a los presentes.

— ¿Por qué llamo en cuanto se percató de su ausencia?—pregunto con evidente enfado— ¿Cuándo pensaba informarnos?

Los presentes tan solo esperaban una mínima señal de peligro, sin importar que el director no se mostrara alarmado y que la joven frente a ellos no mostrara señales de querer atacar, debían esperar lo peor.

—Señorita Desirée, ya hemos iniciado su búsqueda — el director hablo con calma para apaciguar a la joven y tranquilizar a sus acompañantes serenándose al verlos bajar tan solo un poco la guardia

— ¡¿Buscándolo dices?! Voldemort murió hace una semana, si nosotros no fuéramos quienes somos jamás haríamos sabido nada, nos hubiéramos enterado cuando un cadáver nos hubiere sido entregado, o una carta de condolencias sin un cuerpo al que enterrar— el reproche y el enojo era palpable, pero para el director también el miedo de la persona que hablaba era evidente— Debió llamar y lo sabe, ¿O es que acaso no tenía la esperanza de encontrarlo con vida?

— Nuestra esperanza era encontrarlo con vida, estoy seguro que el director no metió a nadie más para que no estorbara—Dijo Sirius sin dejar al director contestar, la joven le miro con furia—¿Quién eres tu niña?

Sirius y el resto de los presentes observaban a la joven, lo que era más notable en ella era sus oscuros ojos, su mirada solo reflejaba el evidente enojo, les atravesaba el alma salvajemente. Su respiración era acompasada aunque un tanto forzada como si estuviera conteniéndose.

—Le hemos traído, está en sus habitaciones — dijo mirando solamente al director— Me pareció correcto informarle de ello— añadió y sin más dio media vuelta y salió de la oficina.

Dumbledore no tardo en levantarse y seguirla, el resto hizo lo mismo,

— ¿Emerick ha venido también?¿todos?— pregunto el director a la joven cuando se encontraban cerca de llegar a las mazmorras.

—Muchos no se encontraban… disponibles cuando le he encontrado, sin mencionar que nadie estaba al tanto de mi búsqueda, sin embargo si debo decirle que un amigo me ha acompañado— Respondió la joven deteniendo su andar —Quiero que quede claro que si le he traído a…este lugar es porque era necesario, los demás llegaran, de eso no hay duda y Dumbledore, preferiría que nada les alterara— dicho esto volvió a caminar

El resto del camino a las mazmorras Desirée guardó silencio, podía sentir las miradas de todos sobre ella y no le extrañaba, si bien ella sabía quién era cada uno de los presentes, para ellos no era más que una extraña.

Sin apenas darse cuenta había llegado a su destino. Desirée estaba por abrir la puerta cuando esta fue abierta desde del interior, ante todos apareció un hombre alto de cabello castaño y por lo que pudieron ver unos verdes ojos almendrados.

—Ha tardado señorita— dijo el hombre haciéndose a un lado para que pudieran adentrarse en la habitación

—Lo siento Andrew— se disculpó

—Debo informarle que el señor Emerick y la señora Lyra se dirigen hacia aquí

—Era evidente que se percatarían de mi ausencia, pero dime ¿Cómo reacciona a las pociones? — pregunto, mirando hacia la puerta que daba a el dormitorio. Los presentes testigos del intercambio de palabras de ambos desconocidos pusieron aún más atención, para poder enterarse del estado del profesor.

— ¿Se recuperara? — pregunto Dumbledore

—Confió en que así sea, aunque su estado me temo es delicado, ya he dispuesto todo para que el este lo más cómodo posible — Contesto el hombre de ojos verdes mirando a la joven— Si hubiéramos llegado unas horas más tarde… Les pido por favor no se aflija, Severus es fuerte.

—Sus niveles de magia, ¿Cómo están? — Pregunto Desirée— Pude notar su núcleo mágico, desequilibrado

—Bajos, aplico un gran esfuerzo, y me preocupa la secuela que pueda sufrir, sus heridas por otro lado…

—Perdone señor—interrumpió Harry siendo el primer valiente en atreverse a formular la pregunta que todos se hacían en silencio— Pero, ¿Quiénes son ustedes? —el hombre observo a la joven pidiendo su aprobación para hablar, la chica asintió

—Mi nombre es Andrew Thompson soy el médico personal de la señorita Desirée y de Severus—Se presentó dando un leve cabeceo en señal de respeto al salvador del mundo mágico— Y usted debe ser la señorita Granger—afirmo al mirar a Hermione— por supuesto y los señores Black y Lupin— Andrew camino hacia el director y le tendió la mano— Es un gusto conocerlo señor

—¿Es esta la primera vez que viene a Hogwarts? — pregunto el anciano hombre sabiendo de antemano la respuesta

—Por supuesto que no señor, siempre que algún miembro de la familia viene soy yo quien les escolta.

—La pregunta correcta seria, ¿Qué los relaciona con Severus? — pregunto Sirius

Ninguno alcanzo a contestar, a través de la habitación se escuchó una voz que pronuncio el nombre con el que el director que había referido a la joven "Desirée". Los presentes buscaron la fuerte de dicha voz sin tener éxito, segundos después se escuchó como llamaban a la puerta y esta se abrió rápidamente dejando ver a un hombre y a una mujer, ambos de atractivos rasgos.

El hombre era alto de ojos azules que miraban con la misma intensidad que lo hacían los ojos de la joven, estaba peinado con prolijidad y aun así tenía un aspecto salvaje que no podían entender. Su porte exigía respeto, e incluso clamaba por causar algo de temor, a los presentes se les hizo imposible pensar y comparar que Snape al lado de este hombre no causaba ni un ápice de miedo.

La mujer por otro lado, poseía unos ojos del mismo tono de azul que el hombre, aunque estos resultaban aún más hipnotizantes , su presencia y su porte parecía sedarte causarte temor, casi esperando porque un depredador atacara y ponérselo fácil porque tú no te moverías. No era muy alta, pero sobrepasaba en estatura a las jóvenes de la habitación. Por los rasgos todos asumieron que tanto la joven como los recién llegados eran familia.

Ante su presencia las posturas de Desirée y de Andrew cambiaron, el hombre por su parte bajo la mirada y retrocedió un paso para quedar detrás de Desirée, la joven por otro lado les miraba a los ojos.

—Buenas noches— les dio la bienvenida de manera cortes

—Le encontraste— afirmo el hombre mirando hacia la puerta de la habitación donde descansaba Snape — ¿Puedo saber porque no he sido informado de tu individual campaña? — pregunto de manera pausada casi siseada

—Sabía que te opondrías a mi participación en un rescate, dar con él, ese fue mi primer pensamiento, el tiempo era crucial de haberlo perdido informándote, habría recogido un cadáver — contesto Desirée esperando que su tono neutro transmitiera lo angustiada que de verdad se sentía — Aun así sé que no debo realizar nada sin la adecuada supervisión por ello pedí a Andrew me ayudara, además sus conocimientos médicos me ayudarían si él se encontraba en una situación crítica fue el quien sugirió este lugar como el más adecuado.

—Vamos Emerick, debes perdonarla—hablo por primera vez la mujer que hasta ese momento solo se había limitado a examinar la habitación y a los presentes— Después de todo no debería satisfacernos el que a pesar de su infantil comportamiento, fue lo suficientemente sensata como para traer a Andrew.

Guardo una pausa, esperando a que Emerick dijera algo pero este parecía negarse a aceptar lo que ella hubiera dicho como una verdad.

—Desirée, ¿Quién es toda esta gente?, Severus necesita descansar, ellos no deberían estar aquí. Dumbledore…

—Me alegra volver a verles— saludo cortésmente el director

—Dudo totalmente que así sea— Respondió

—Tranquilo hermano—ella puso su mano sobre el hombre de este para calmarlo sabiendo que lo necesitaba—Les ruego disculpen a mi hermano, parece que ha olvidado que ustedes no le conocen. Mi nombre es Lyra Shadow y este es mi hermano Emerick, dejaremos hasta ahí la presentaciones, dado que aun más importante que los modales es Severus.

—Tienes razón hermana, Andrew, solo a ti te confiaríamos su vida, sé que ya le has puesto cómodo y empezado el tratamiento más adecuado, pero dime, ¿cómo es que se encuentra?

—Antes que nada—intervino nuevamente Lyra—Director le hago saber que no planeamos que nuestra estancia sea prolongada, apenas Andrew nos diga que Sev está bien, nos lo llevaremos a casa

—Ya le he valorado señor—contesto Andrew a la pregunta antes formulada, guiando a Lyra y a Emerick al interior de la habitación— puedo decirle que …

— ¡Esperen! — El llamado de la joven interrumpió su andar, siendo Lyra la única de los tres que giro — Si es posible quisiera poder ver a papá también — La mujer asintió fervientemente y le ofreció su mano—Claro, ya verás que tu papá mejorara.

Apenas cruzar la puerta del dormitorio Desirée corrió al lado de su papá, le tomo la mano y paso una de las suyas propias por sus cabellos, con mucho alivio observo el subir y bajar de su pecho signo de su respiración.

— ¿Era necesario aquel espectáculo? — Pregunto Emerick a Desirée mientras tomaba asiento junto a la cama

—Esa es una pregunta innecesaria Emerick, la respuesta ya es de tu conocimiento— Contesto Lyra con una tenue sonrisa dibujada en su rostro

— No puedes negar que está escrito en sus ojos, pude ver un rayo de esperanza asomar por ellos cuanto supo que se encontraba dentro del castillo a salvo— Desirée no había dicho ningún nombre pero todos sabían a quien se refería.

—Un simple "si" hubiera bastado— Todos observaban como Andrew lanzaba hechizo tras hechizo a Severus revisando todos sus signos.

Durante la conversación, Andrew observaba con complacencia como Severus se recuperaba poco a poco, buscaba acelerar su recuperación mediante hechizos, no porque fuera muy necesario si no para evitarle al hombre sufrir más de lo ya lo había hecho. Si había algo de lo que no dudara era que Severus Snape era un muy valiente sobreviviente, había pasado y superado de manera estoica y con éxito cada prueba que la vida le había puesto.

—Apenas este en mejores condiciones debemos llevarlo a casa— dijo Desirée sin poder despegar la vista de su herido padre— No me gustaría que alguien le cause molestias innecesarias mientras esta en convalecencia

—Tienes razón yo he pensado en lo mismo apenas me percaté de que le habían traído al colegio, di ordenes de alistar todo en casa— le apoyo— ¿Cuándo podremos llevarlo a Andrew? —pregunto Emerick

—Con suerte mañana mismo señor— Contesto Andrew— Con la poción que le he dado antes de su llegada dormirá, los hechizos que aplique sobre el actuaran para iniciar la curación de las heridas más importantes mientras duerme, seré el propio señor Severus quien nos dirá si se siente bien para viajar. El señor Snape se recupera con prontitud, es un hombre fuerte.

—Sin duda alguna lo es— confirmo Emerick con orgullo, mientras se levantaba de su asiento— Vamos cariño, salgamos para despedirlos, será mejor descansar.


Después de que el señor Shadow y su hermana, Desirée y el señor Thomson entraran al dormitorio, todos se quedaron en silencio, procesando la información que acababan de recibir.

Para la mayoría de los presentes la noticia era insólita, aunque fuera decir mucho, después de todo Severus Snape era humano, lo extraño radicaba en que nadie se imaginaba al huraño profesor de pociones, ex mortífago y espía de la orden como un cariñoso padre y, suponían, esposo.

Por su parte, el director del colegio y líder de la orden del Fénix quien conocía la existencia de dicha familia, se dispuso a tomar uno de sus caramelos de limón sentado cómodamente en una de las sillas frente del escritorio del profesor, siendo él quien rompiera el silencio.

—Resulta reconfortante saber que ahora que la guerra término, Severus tenga en que apoyarse, su familia, su hija, le profesan un gran amor—comento sacando del shock a sus acompañantes

—¿Hija?, ¿Familia?, ¿Cómo es que no sabíamos nada? — se preguntó Remus en voz alta

—Bueno querido Remus, Severus es un hombre sumamente reservado, es excelente guardando secretos, lo sabemos de sobra— le contesto Dumbledore

—Pero usted sabia de esto profesor— se atrevió a decir Hermione

—Solo se aquello que Severus considero conveniente decirme, dado su estatus de espía—dijo el director — Si esto llegaba a saberse la familia de Severus hubiera corrido un gran peligro, por ello me pidió discreción.

—Ahora no habrá problema en que nos cuentes lo que sabes — Dijo Sirius— ¿No es así? — pregunto con un extraño timbre de voz que todos pasaron por alto.

Sirius como buen Gryffindor y merodeador, sentía curiosidad por saber de la vida de Severus, por saber de su hija y mucho más importante por saber con quién compartía la paternidad de Desirée, aunque ya se hacía una clara idea.

—Supongo que en cierta forma tienes razón Sirius— el director se acomodó aún más en la silla antes de comenzar a hablar —Severus tiene una relación con el señor Shadow.

Aquella información le dejo sorprendido, sin duda Emerick Shadow era atractivo, su cabello era ligeramente más largo que el del animago prolijo, su piel parecía resplandecer y lucia tersa. Sus perfectos ojos azules eran hipnotizantes, emulando el océano, era más alto, su cuerpo sin duda era mucho mejor, después de todo el paso once años en Azkaban y luego otro par de años huyendo. Sirius se consideraba mejor, el después de todo tenia encanto, algo de lo que carecía Emerick Shadow

—Se conocieron en una de las misiones que Voldemort le encomendó y que lo llevo fuera del país, como es obvio de suponer iniciaron una relación que prospero felizmente —Tomo uno más de sus caramelos antes de continuar —Dada la situación de Severus les pareció lo más conveniente ocultar muchas cosas, entre ellas a su hija, les pareció más seguro que su familia permaneciera en secreto mientras Voldemort viviera

— Pero profesor Dumbledore, ¿Por qué ella permaneció oculta cuando se creía que Voldemort había muerto? — pregunto Harry

—Como he dicho mi querido muchacho, Severus es reservado y el señor Shadow lo es aún más, son muy parecidos de hecho—casi suspiro lo último—Además tengo entendido que ambos, así como Desirée se encontraban a gusto con ella aprendiendo en casa.

— ¿Cómo es que esa niña pudo encontrarlo y nosotros no? — pregunto Sirius con algo de enfado y confusión

—Eso es algo que yo considero no le compete saber señor Black— todos los presentes giraron la vista hacia Desirée y Emerick, que habían salido de la habitación sin que ninguno se percatase, Emerick por su parte miraba de forma significativa a Desirée.

Todos esperaban pacientes por saber si les darían una respuesta a la pregunta hecha por el animago. Desirée pudo darles un vistazo rápido a todos, pero fue Sirius Black quien atrajo su atención, pues su interés no estaba en recibir una respuesta ya que miraba a su padre de manera casi asesina.

—Nací con un don, explicarlo resultaría aburrido y un tanto difícil de comprender— Una sombra apareció en la mirada del señor Shadow, una sombra de tristeza—Aún no lo manejo a la perfección por eso he tardado. Eso claro sin contar que tras el regreso de Voldemort, mi papá suele lanzarse un hechizo que me impide buscarle, pero siempre se mantuvo en contacto. Cuando Voldemort fue derrotado, sin recibir noticias de él supimos que algo andaba mal, iniciamos su búsqueda— Hermione se aclaró la garganta para llamar la atención

—Perdón por interrumpir— se disculpó cuando Desirée le cedió la palabra— ¿Por qué no vinieron por un poco de ayuda?

—Tal como Dumbledore, tenemos recursos y no somos partidarios de trabajar en equipo, yo desde pequeña aprendí que confiar demasiado en las personas puede terminar muy mal —declaro mirando fijamente a Sirius — Y para ser sincera, nadie me inspiran confianza cuando de mi familia de trata. Ahora si me disculpan, debo regresar con mi papá.

—Andrew ya ha valorado a Severus, él y mi hermana le atenderán medicamente— les comunico Emerick a penas Desirée cerró la puerta— Posiblemente mañana podremos llevarle a casa, no es inconveniente que usemos la red flu, ¿Verdad Dumbledore?

—Por supuesto que no señor Shadow—le contesto

—Mañana antes de irnos podrá hablar con él si considero que puede recibirle— se levantó también de su asiento acomodándose mejor la capa de viaje—Desirée y yo pasaremos la noche aquí— le informo a Dumbledore— No quiero ser descortés pero han sido días cansados, a todos nos encantaría dormir un poco

Comprendiendo las sutiles palabras todos se pusieron de pie y tras despedirse salieron de las habitaciones de Snape.

Cuando Emerick regreso al dormitorio Desirée se encontraba nuevamente sentada al borde de la cama, junto a Severus. Ella se le parecía tanto, algunas veces pensaba que demasiado, difícilmente se le podía hacer cambiar de opinión, cuando había tomado una decisión no había poder que le sacara la idea de la cabeza.

Emerick siempre procuro hablarle con la verdad a Desirée, y cuando esta comenzó a hacer las preguntas correctas referentes a Severus, sobre Potter, sobre la guerra y sobre Voldemort, fue precisamente él quien pidió a Severus que le hablara con la verdad a Desirée, que le contara sobre su pasado, pero para ser sincero consigo mismo, hoy se arrepentía de ello.

Desirée profesaba un gran amor y una profunda admiración por Severus, Emerick sabía que si ella tenía la mínima oportunidad de vengarse de aquellos que alguna vez lastimaron, o humillaron a Severus, sin pensárselo aprovecharía la oportunidad, en especial si se tratara de Sirius Black, el hombre que más odiaba. Él amaba a Desirée pero esto no le vendaba los ojos y sabía que ella podría llegar a ser muy peligrosa con solo proponérselo.

—No debes preocuparte hermano—le susurro Lyra, casi al oído, seguramente procurando que Desirée no escuchara nada— Ella no hará nada, no mientras este lo más lejos posible de este lugar y de estas personas.

—Pero este lugar es parte de ella, aunque ella lo niegue, ella sigue siendo una bruja, este es el lugar donde debería estar, vivir lo que su padre vivió.

—Hogwarts es bueno, no diré que no, pero Severus no vivió precisamente los mejores momentos de su vida dentro de estos viejos muros, el jamás ha tenido intensión de que Desirée entre en contacto con todo lo que Hogwarts implica, le ha enseñado magia y la ha hecho parte de la comunidad mágica, pero sabes tan bien como yo que ha sido por que Desirée debe tener controlada su magia y solo por eso.

—Tienes razón Lyra, es solo que me preocupa que en algún momento ella…pueda perderse.

La mirada de Emerick, lucia triste, como si recién se hubiera percatado de lo mucho que su hija había crecido y de lo mucho que había aprendido a lo largo de los años, pero definitivamente era ahora cuando se deba cuenta de lo que ella podría hacer con todo aquello que aprendió y como tomar un camino equivocado la destrozaría, al igual que había pasado con Severus.

—No puedes pretender protegerla por siempre, tu obligación es solo estar ahí cuando ella te necesite — Lyra se apartó dejando a su hermano pensando en tantas cosas —Desirée cariño, ¿Tienes hambre?

Lyra tenía razón, no podría proteger a su hija por siempre, pero él era padre, y nada le detendría si quería intentarlo