Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se ha creado para entretener a quien la lee.
I.
—Masato Akira es quien toma la ventaja en este duelo.
La televisión habla del programa del año, nunca hubiera pensado ver las cosas de las que hoy soy testigo. Akira es un excelente gamer de japón que ha ganado demasiadas competencias alrededor del mundo. Hoy se enfrenta a TJ2010 que es un robot al que ni los mejores gamers del mundo han podido derrotar, este momento es importante pues Masato Akira puede ser el primer humano que lo haga. Los narradores están tan emocionados por lo que ahora estamos viendo los demás en la televisión que me contagian el entusiasmo de que nuestro representante podrá ganar la contienda. TJ2010 tiene una IA muy avanzada, y estamos completamente absortos al ver que este chico da una batalla de 32 horas sin descanso a la IA. ¿Acaso no es asombroso ver que nosotros todavía tenemos la delantera en algunos campos sobre las IA?
—TJ2010 no sabe dónde moverse.
—Dirás que Masato acaba de eliminar cada una de sus estrategias.
—Chicos, creo que estamos a 15 minutos de saber quién es el vencedor.
—Máquina y humano. ¿Ustedes ya saben quién es el rey?
—Creo que debemos de esperar un poco colega.
Lo que Masato Akira y TJ2010 están jugando es un RPG de computadora en el cual formas un equipo y comienzas a atacar. Algo muy parecido a Final Fantasy, es un juego de estrategia del que me hice fan y que tuve que comprar para no volverme loca. Este juego es genial, les juro que no podré separarme del televisor hasta que el juego termine. Ni siquiera quiero ver el reloj, seguramente ya se me hizo tarde para llegar al trabajo, pero ¿a quién le interesa? Este es un momento histórico para la humanidad y sé que ustedes estarán de acuerdo conmigo.
—Vamos lo tienes contra las cuerdas— grito a la televisión.
Empiezo a buscar en mi mesa de centro un vaso de cerveza que dejé hace un momento, creo que la dejé allí al menos eso recuerdo. Demonios no quiero apartar mi vista de la pantalla, si pierdo un detalle dejaré de ser parte de la historia.
—¿Creen que Masato utilice el hechizo del verdugo oscuro?
—No lo creo compañero, debes de recordar que ese hechizo es como arrojar una moneda al aire. Claro que es sumamente efectivo, pero si lo fallas te quedas sin tres turnos de ataque y eso es lo que TJ2010 puede aprovechar.
—Chicos creo que olvidaron el movimiento de Masato, él subió su efectividad en ataque con una poción. Lo que hace no es por azar, fue una perfecta estrategia y aquí viene el hechizo del verdugo.
—Aquí viene el ataque directo a TJ2010 y…
—Lo derrotó, acaba de destruir a todo el equipo de TJ2010, no puedo creer que he sido parte de la historia— doy un salto de alegría.
Al fin encontré mi cerveza, la tomaré rápido para festejar y correré a lavarme los dientes. Si en el trabajo llego oliendo a alcohol seguramente Seiya me va a matar, algunas veces creo que mi mejor amigo se cree mi padre. Apago la televisión después de ver cómo la gente salta de las gradas para alzar en brazos a Masato, me lavo los dientes, tomo mi mochila y camino en dirección a la parada de autobús. Mi casa está cerca de la estación Azabu Juban y mi trabajo está en la siguiente estación Roppongi Itchome, hoy debo tomar el autobús que me lleve a Roppongi. Mientras camino a la parada miro a las personas que se encuentran contagiadas del espíritu navideño, porque aquí estamos en vísperas de esa fecha.
—Qué lindas— le digo a una chica que baila con atuendo de duende de Santa.
—Gracias— me dice cuando nota que dejo dinero en su alcancía.
—Es un lindo día ¿no crees? — digo sonriendo.
Levanto mi mirada y me encuentro con la noticia del momento, Masato Akira es el gran vencedor de la batalla hombre contra las máquinas.
—Eres mi héroe Akira— levanto mi mano a la pantalla alzando mi pulgar.
Toda la gente se burla discretamente de mis locuras, pero es que este día soy muy feliz. No tarda mucho en pasar el autobús, me subo a él y comienzo a darme cuenta de lo hermosa que es la Navidad. Por la calle hay muchas iluminaciones que te hacen sentir completamente agradecido de lo que tienes. Hubiera sido mejor para mí tomar un taxi, pero seguramente hay mucho tráfico y no puedo llegar tarde a…
—Espera, es sábado y no voy a trabajar. ¿Entonces por qué estoy tan apurada? Es cierto hoy debo hacer otra cosa, por eso necesitaba apresurarme.
Es un tanto cansado para mí abordar el metro en estos días, lo bueno es que no es hora pico. Comienzo por buscar mi tarjeta para acceder al metro, estaba segura de que la puse en mi abrigo y no la encuentro. Luego meto mis manos a las bolsas de mis jeans y noto que tampoco está. Hago un chasquido con mis dedos al recordar que la guardé en mi mochila, algunas veces parece que tengo mi cabeza en otra parte.
—Qué bueno que no hay tanta gente.
Es un alivio para mí poder apagar el celular y esconderlo debajo de una de las máquinas expendedoras que están en el lugar. Me levanto al escuchar los pasos de alguien y aparento estar pensando en la bebida que deseo comprar.
—Al fin— me agacho y rápidamente saco otro celular.
Guardo mi equipo en la bolsa de mi pantalón y me acerco al andén, una chica se me queda viendo. Le sonrío con galantería para no dejarla pensando en que soy una persona muy grosera. La chica se pone roja y comienza a reír al ver que no me intimida ser seductora con una desconocida. El metro se acerca, me hago a un lado para que cuando las personas bajen yo pueda entrar sin dificultad. Vuelvo a ver a la chica y le guiño un ojo.
—¿Qué estoy haciendo? — me regaño.
Ingreso al vagón y me acerco a una parte lejana, todos ven su celular, escuchan música o leen un libro. Así que no me prestan demasiada atención, la verdad es que yo no debo hacerlo o puedo correr un riesgo innecesario. Esa es la razón por la que no debía coquetear con la chica, lo bueno es que ella está en el otro vagón.
¿Por qué estoy tan obsesionada con no llamar la atención en el metro? ¿Por qué cambié de celular? Bueno, tengo un secreto y solamente mi mejor amigo Seiya lo conoce. Yo Tenoh Haruka soy una viajera en el tiempo.
Vale, sé que es algo descabellado y les juro que es la verdad. Creo que tengo unos cinco años viajando en el tiempo desde el metro de la línea Namboku. Sólo que debo ser completamente honesta con respecto al tiempo en el que lo hago, si viajo de Azabu Juban a Roppongi Itchome voy al futuro. Si lo hago de Roppongi Itchome a Azabu Juban, regreso al presente y el viaje en el tiempo dura exactamente un minuto, se da a la mitad de camino de las estaciones.
¿Cómo lo logré? No estoy del todo segura y en realidad hoy no quisiera entrar en ese tipo de detalles. Lo que debo de asegurarles es que hay ciertas reglas que debo de cumplir en mis viajes:
Primero, aunque puedo comprar cosas del futuro y traerlas al pasado, no debo mostrarlas en público. Puede que la idea sea robada por la competencia, cosa que le traería problemas la empresa que lo ha desarrollado en el futuro. Segundo, no debo intervenir en la vida de los demás o de la misma manera que con la empresa puedo afectar a la persona o a mí. Tercero, siempre debo de llevar una muda de ropa en mi mochila, en realidad no sé cómo estará el clima cuando viajo y debo estar prevenida. Cuarto, los celulares del futuro y el presente no sirven en el tiempo en el que estoy, por eso debo de usar distintos equipos, además mi número podría estar duplicado y eso genera problemas. Quinto y muy importante, no debo de encontrarme conmigo en el futuro, ambas versiones mías podrían desaparecer y no deseo dejar de disfrutar de mi regalo.
—Aquí viene— digo feliz antes de regresar a mi tiempo.
Es simple lo que ocurre conmigo, les haré una pequeña descripción. Me desvanezco, es como si me evaporara y en unos instantes estoy en el presente. Simple ¿no? Eso es lo que ocurre y el día de hoy está soleado en Tokio, así que guardaré mi abrigo. Dejaré mi mochila en casa para salir a hacer lo que debo hacer, les digo que la estación Azabu no es lejos de mi casa y por eso llego en cinco minutos, aunque camine. Saludo a todos como si nada y ellos me responden con mucho cariño, soy una buena persona, no he hecho mal uso de mi don y tan pronto me doy cuenta ya estoy en casa.
—Bienvenida Haruka— dice Seiya enojado
—Te he dicho que el celular no sirve en el futuro.
—Yo le digo el otro mundo— mueve sus manos para darle un toque de miedo.
—Qué idiota eres amigo… El otro mundo, se escucha a muerte y no es bueno que la invoques.
—¿Viste la lotería?
—No te daré los números, ya te dije que no puedo involucrarme en la vida de las personas.
—Seguro— me dice mientras me golpea la nuca.
—No te molestes, te traje el ramen que tanto te gusta y está de moda en el 2024.
—Eres un amor— me abraza y besa mi mejilla.
—No me toques— lo alejo.
—¿Qué haremos?
—Yo debo salir en unos 15 minutos, así que no sé lo que tú harás.
—¿Tienes una cita? — dice en broma.
—Algo por el estilo.
—Haru tiene una cita.
Comienza a molestarme y yo simplemente pongo mis ojos en blanco, me desespera que Seiya sea tan idiota algunas veces. Lo que estoy a punto de hacer es algo que debo de considerar, pero no tengo muchas opciones. Pues este tema me tiene vuelta loca y de un momento a otro puedo cambiar de parecer.
—Recuerda esta fecha 23 de diciembre de 2024, ese día Masato Akira le ganará a una IA en uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos.
—De nuevo le quitas la emoción a todo, como cuando me dijiste que en 2019 la selección de Japón le ganaría a Paraguay en fútbol de playa.
—No te dije el marcador Seiya.
—Pero ya me dijiste lo importante tarada.
—¿Qué haces?
Cuestiono a Seiya que se acomoda en el sillón de mi sala, para empezar mi casa es algo grande. Gano bien en el trabajo y puedo darme ciertos lujos que mi amigo abusivo aprovecha y él gana tan bien como yo, pero ese tema es algo que no me importa hoy. Necesito salir corriendo de casa, simplemente vine a dejar mis cosas, no debo perder tanto tiempo con Seiya.
—Ya que te vas a una cita, yo miraré la tele y te esperaré a que me cuentes como te fue.
—Seiya no es una cita.
—Dijiste que era algo por el estilo… ¡Oh, eres una perra! Es algo de una noche y la traerás para hacerla tuya, esa es la razón por la que no me quieres en tu casa.
—En verdad eres un idiota, no es una cita o algo de una noche.
—¿Qué es?
—Negocios.
—¡Qué aburrida! Entonces me quedaré viendo la televisión, quizá juegue con el PS5 que trajiste del otro mundo.
—Pero debes de ponerlo en su lugar de nuevo— le advierto.
—Sí, como diga su majestad… Haruka.
—Dime.
—Me pasas una cerveza, estás más cerca de la cocina.
Me quejo y aun así voy por la lata de cerveza para Seiya, le silbo y él voltea enseguida. Le arrojo la lata y la atrapa, todavía conserva los reflejos de cuando jugaba futbol americano. Era un buen receptor, muy veloz de hecho, pero no podía vencerme yo soy mejor que él. Miro el reloj, es momento de salir camino al parque Mamina pero aún no estoy segura de cómo abordaré las cosas.
—Chicos necesito que sonrían todos, es una boda no un entierro— menciona la fotógrafa.
—Hace mucho sol, ¿podría darnos unos cinco minutos? —comenta la novia.
Miro que la fotógrafa sonríe para ocultar su desagrado ante la petición, yo estoy alejada de la pagoda en donde toman las fotos. Hay juegos para niños que el día de hoy están completamente impactados al ver la escena, algunos están molestos porque no pueden jugar ¿a qué novia se le ocurre tomar las fotos de su boda en un parque? Incluso yo estoy pensando lo mismo que los pobres niños, pero la respuesta nos golpea el rostro al ver a la novia hacer un poco de escándalo porque no le han llevado su botella de agua.
—Mi cielo necesito que te tranquilices, ¿no deseas salir bella en nuestras fotos? — dice un hombre de cabellos plateados.
—Es que muero de sed— le responde.
—Eres adorable cuando haces pucheros.
Él se acerca para acariciar el rostro de la chica, es algo meloso y un tanto anormal festejar este tipo de actitudes. Seguramente a esa chica de cabello castaño oscuro jamás le dijeron "no" y por eso es tan petulante, la fotógrafa se acerca a la pareja para continuar con la sesión fotográfica, las damas de honor y los padrinos parecen querer salir corriendo del lugar. Algo me dice que incluso la fotógrafa también quiere salir corriendo del bendito parque, lo malo es que quien manda en ese día es la novia que le pide descansar pues siente que la iluminación no es del todo buena porque…
—"Hay mucho brillo", ¡qué estupidez! Es algo que se puede arreglar en la computadora, no sabes cómo detesto que me eligiera como una de sus damas de honor.
—Ni yo, sabe que las cinco la odiamos desde la secundaria. Lo hace para presumirnos que se va a casar antes que todas nosotras.
—Mina te juro que quiero matarla, no aguanto un segundo más cerca de esa mujer.
—En realidad no entiendo el tipo de amistad que llevan, digo Misaki sabe que la aborreces y tú sabes que ella siente lo mismo. Pero aun así se siguen frecuentando, eso es algo aterrador y enfermo Michiru.
—Tuve que aceptar ser su dama de honor porque mi madre me obligó.
—Claro que sí— se burla la rubia.
—Me atrapaste de nuevo Mina. En realidad, supe que Kasuma Yayoi sería la fotógrafa de esta boda y decidí que era el mejor momento para ayudar a que mi carrera sea más formal y seria.
—¿Cómo lo harás?
—Mira y aprende— sonríe.
Al fin la encontré, debo dejar de tomar este raspado que compre mientras miraba la sesión fotográfica. En realidad, he estado siguiendo a esta mujer con cabello aqua desde hace un mes, ella es mi nuevo objetivo de negocio. Pero aún me sigo cuestionando si de verdad es necesario todo lo que estoy haciendo. La miro correr hacia una banca en donde encuentra su bolso, toma una carpeta y una botella de té verde. Su amiga parece no estar de acuerdo con lo que le comenta, pero la chica de cabello aqua le sonríe confiada.
—¿No crees que se moleste?
—Al contrario, se va a halagar. Confía en mí Mina.
—Si tú lo dices.
Nos cruzamos unos segundos antes de verla correr detrás de una fotógrafa tan famosa como lo es Yayoi. Es un poco vergonzoso lo que la chica hace, incluso la rubia que parece más distraída que ella lo sabe. ¿En qué momento nuestras vidas se tuvieron que cruzar? Juro que estoy muy desesperada con esta situación, de entre todas las mujeres que pudieron cruzarse en mis asuntos, el karma tuvo que elegir a esta mujer. La vida es muy injusta, pero debo de guardar la calma y decidir de una vez lo que debo hacer, esto es importante.
—Debo mantener la distancia, así pienso mejor las cosas— me digo decidida.
Me iré de este lugar, les juro que no es necesario estar como un depravado siguiendo a una mujer. No es lo mío, yo soy una auténtica dama se los juro y ahora estoy aquí siguiendo a esta chica. A pesar de saber su nombre, no quiero pronunciarlo pues seguramente pasa como con los animales. Si les pones un nombre, te encariñas y luego es difícil dejarlos ir o matarlos si vives en una granja y debes de comer ¿no? Además, es… ¡No, lo mejor es irme y seguir con mi vida tal cual es! Sin importar lo que suceda, yo debo de seguir como si nada pasara.
—Señorita Kasuma, buenas tardes.
—Hola.
—Le traje té para que se refresque, el día está demasiado caluroso.
La mujer simplemente observa a la chica con mucha reserva y toma la bebida por educación, luego de eso se aleja.
—Sabe me encanta tomar fotos y usted es una de mis artistas favoritas.
—Me resultas familiar— dice un poco agresiva.
—Es la primera vez que nos vemos— ríe nerviosa la chica.
—No, estoy segura de que te he visto.
—Puede ser… Pero lo que realmente me interesa que sepa es que siento un gran respeto y admiración por cada una de sus exposiciones. Usted logra capturar mucho en cada foto que toma, puedo sentir lo que nos comunica son denuncias abiertas a…
—Eres la princesa mochi.
La chica de cabello aqua simplemente asiente apenada, la verdad es que antes de salir del parque volví a darle un último vistazo. En ese momento cambié de opinión respecto a lo que debo de hacer, mi cabeza no puede decidirse del todo. Sólo puedo verla interactuar con la fotógrafa, pero no sé de qué hablan, sé que está avergonzada por la manera en que tomó su carpeta. Ya me imagino el tema del que hablan y que tanta vergüenza le provoca a mi nuevo negocio. Eso tampoco se escucha bien, si la llamo así es muy descortés. En realidad no sé como manejar esta situación con la princesa mochi.
—Sí… Soy yo, pero ese es mi pasado. Ahora soy una persona llena de otro tipo de ambiciones y con ganas de…
—Dime las cosas sin tantas vueltas, me molesta perder el tiempo.
—Quisiera trabajar con usted, como su asistente o llevando las cosas para sus sesiones fotográficas o…
—Detente, no entiendo la razón por la que te interesas en la fotografía. Seguramente es porque como ex actriz infantil deseas regresar a escena y qué mejor que colgarse de otra persona, lo malo es que yo no tengo trabajo para ti.
—¿Entonces podría honrarme mirando mi trabajo?
—Ya salió la verdadera intención.
—Todavía soy una novata, pero estaría encantada si usted me dijera en qué puedo mejorar.
—Tu portafolio parece el álbum fotográfico de toda tu familia.
—Se que es mucho, pero en realidad le agradecería que lo mire.
La aguamarina hace una reverencia por los problemas que seguramente está causando, al final consigue lo que deseaba y Yayoi toma su portafolio. Luego la fotógrafa señala la pagoda en la que se tomarán las fotos, o sea que es momento de continuar con el show.
Comienza a dar indicaciones, mientras que los novios toman su lugar. Les pide que sonrían y la persona que destaca al posar es la chica de cabello aqua, creo que la novia lo nota porque Yayoi la elogia. Les pide que imiten la emoción de… Bueno de ella y les dice que a la cuenta de tres digan una palabra y seguramente será la legendaria "whisky."
—No, lo mejor será decir "quiero mochi."
Todos comienzan a reír, pero la rubia con moño rojo mira con algo de fastidio a todas las damas de honor que tampoco se ríen con agrado. Incluso su amiga mira a la novia con odio, eso es porque es conocida por esa frase. Pero al final la "princesa mochi" sonríe falsamente para decir junto a todo el grupo la frase.
—Quiero mochi.
Sé que la sesión de fotos está a punto de terminar y es mejor que me aleje un poco, no quiero que "Mochi" me vea. Necesito acercarme a ella sin que piense que soy rara, yo me siento así luego de seguirla por un mes completo. Me doy vuelta en la esquina para desaparecer sin que ella lo note, no importa mucho lo que pase en este momento. Sé a dónde se dirigen y lo que hará Mochi.
Su nombre es Kaioh Michiru, cuando tenía siete años participó en una serie de televisión sobre el shogunato en Okinawa. Ella hizo el rol de la hija menor de Sho Nei y al llegar la invasión de Satsuma pierden todos sus derechos, los convierten en esclavos. La pobreza en la que vivían hizo que su personaje con hambre dijera aquella frase épica "quiero mochi." Claro que era una historia de amor un tanto anacrónica, pero eso a nadie le importó. La frase dicha por Michiru hizo llorar a miles de japoneses que adoraban a la pequeña niña y desde ese momento fue conocida como princesa mochi.
Es increíble como una serie de los noventas puede marcar tu vida, Michiru apareció en otros programas intentando seguir su carrera como actriz, pero en realidad todos deseaban que ella repitiera una y otra vez la misma frase. Supongo que eso la desilusionó, por eso al crecer dejó de aparecer en la televisión por trabajo, aunque abrió el espacio a los paparazzi que la acosan. Desde que pudo comprar alcohol, Michiru no ha dejado de aparecer una y otra vez en los programas de chismes mientras está ebria.
—¿Es la princesa mochi?
—Sí, la estoy grabando… Está tan ebria que está peleando con el camarero.
—No quiero que me grabes para decir esa idiotez, ¿quieres que te acabe con mis propias manos? — gritaba Mochi como loca.
Ese diálogo aparece en un video que fue subido en la red y en el que Michiru pelea con un tipo que le pidió hacer lo que más odia. También le han tomado fotos vomitando frente a la embajada de Singapur, acostándose a la mitad de la calle luego de quitarse los zapatos, hablando con la estatua de Hachiko y golpeando reporteros. Todo esto siempre aparece bajo el título "la princesa mochi duerme como indigente", "princesa mochi y Hachi", "princesa mochi peleando por su dulce favorito", entre otras cosas.
Cada una de estas cuestionables actitudes ha hecho que Michiru comience a crear una muralla con la gente, es una persona muy difícil y para nada educada. Su mejor amiga es la rubia con la que hablaba hace un rato, única persona en el mundo que tolera sinceramente a este desastroso ser humano. Supongo que Michiru sufre demasiado rechazo porque su nombre es sinónimo de problemas y nadie se atreve a acercarse mucho. No los culpo, las veces que he visto los videos de ella ebria en la red me doy cuenta de que es muy vulgar. Yo no estaría cerca de ella si no se tratase de un tema tan importante como… Ya se tardó en llegar, este es otro de los miles de desagradables hábitos que esta mujer tiene.
—Vamos, que no tengo toda la tarde— digo mirando mi reloj.
Lo mejor es que me adelante a entrar a la tienda de autoservicio a la que irá luego de despedirse del grupo con el que estaba, no aguanta un segundo más cerca de su amiga-enemiga ¿cómo puedo llamar a esa relación? No debería ser tan difícil tratar a una persona, pero esas dos son un caso completamente diferente y otra de las razones de que Michiru se comporte como lo hace. Ser una chica solitaria es su mecanismo de defensa, supongo que lo mejor sería alejarse de esa tipa. Pero como ya lo ha dicho la rubia su relación es enfermiza, en unos momentos más la futura novia Tamori le dirá…
—Vamos a comer Mochi, acompáñanos a seguir festejando.
—Debo trabajar, será en otra oportunidad.
—Anda, así hablaremos del secretario de mi futuro esposo.
—¿Para qué?
—Planeo hablarle bien de ti, es para que se case contigo. Me preocupa que nadie lo quiera hacer por culpa de todos tus escándalos Mochi.
—A mí no me interesa casarme, tampoco es que esté tan urgida o desesperada. Una mujer es capaz de ser feliz sin una pareja, pero tú no sabes de eso porque no tienes más metas o aspiraciones.
—Típico comportamiento de una mujer que sabe que no podrá casarse. Mochi, todos queremos verte feliz y no te dejas ayudar. Serás una solterona amargada… Bueno amargada ya eres ¿no?
—Ves, por eso no puedo ir, soy tan amargada que puedo arruinar tu diversión.
—Como quieras Mochi.
Michiru caminará en dirección al lugar al que estoy, ya me decidí y necesito retenerla aquí unos minutos, pero cómo…
—No me dejes sola con ella Michiru, sabes que no la soporto.
—Estás acompañada de otras personas.
—Sabes que no me refiero a eso, no seas cruel conmigo.
—Entonces inventa algo como yo Minako.
—Ven.
—No, toda la comida me llamará "Mochi" y sabes cuánto lo odio. Si quieres que la mate de una buena vez, iré.
—Vete ya… Traidora.
Michiru le mostrará la lengua a su amiga y ambas comenzarán a reír por el atrevimiento, entonces ella aparecerá por la puerta. Tomará un envase de ramen instantáneo para comerlo en casa, como lo hace siempre que se siente triste. Pagará y se irá sin siquiera mirarme, lo sé porque antes de que este día llegará, lo he estado repasando una y otra vez en el futuro desde hace un mes. Incluso hace dos días volví a venir a este momento, debe ser realmente triste ser ella. No tiene nada por lo que luchar, a pesar de que es muy bella nadie se le acerca pues considera que es un ave de mal agüero y yo no he podido dejar de mirarla. No se merece que la traten de esa manera, aunque se lo busque por ser tan rara, no sé qué palabra podría describirla mejor.
Miro de nuevo mi reloj, todo va de acuerdo con lo que debe ser y en este momento estoy a punto de romper una de las reglas del viaje en el tiempo, creo que la lástima que me genera me ayudó a decidirme y esconder el ramen que le gusta. Romperé la segunda y la más importante de todas no intervenir en la vida de las otras personas, sé que no es correcto, pero debo hacerlo pues ella es la clave para evitar mi muerte. Esta mujer tan indeseable y yo moriremos el mismo día y a la misma hora, la verdad es que no quiero morir. No me importa que me digan egoísta o aprovechada, pero si no la detengo moriremos. Así que debo de entender que conecta mi muerte con la de Kaioh Michiru y hoy por supuesto debo evitar que algo provoque el inicio de su muerte.
—Ese chico es muy extraño, no ha dejado de mirarme— murmuró al notar que Haruka la observaba.
¡Demonios! Se suponía que debía tardar en encontrar los fideos instantáneos, los escondí ¿por qué sale tan apresuradamente del lugar? Simplemente debía retrasar que llegue a las 14:25 a la esquina o…
—¿Quién rayos es ese rubio? Me da mucho miedo, ¿acaso me ha estado siguiendo? Lo vi en el parque, seguramente es un violador o un secuestrador. La decepción que se llevará al saber que no me queda mucho dinero del que me pagaron por "Leyendas de Okinawa." La gente es tan aterradora en estos días… ¿Será un reportero? Seguramente es paparazzi de ese tal Chiba que siempre me está molestando, imbécil. Mejor que se consiga una vida y me deje en paz. Todos en este mundo son unos idiotas, ¿qué necesito para que me dejen vivir tranquilamente? Seguramente lo mejor será morir porque no soporto un día más en el que la gente se burle de mí… Yo únicamente quiero ser feliz, salir con alguien que me ame y no sé… Tener hijos… Pero nadie quiere estar con la princesa mochi… Sí, la vida no es justa… Incluso Tamori se va a casar y yo no lo soporto, por eso le dije que esas cosas no me interesan. ¿Por qué se tiene que casar antes que yo? Ya es vergonzoso que me digan Mochi, pero es peor saber que nadie se casará conmigo por esa cruz, soy tan…
—¡Cuidado! — gritará una mujer antes de que un camión la atropelle.
Eso es lo que debo de impedir, si la atropellan será el inicio de mi fin y no deseo eso. Cada vez que he repetido este día la veo hablar como loca de algo que solamente ella puede escuchar, murmura como una loca y después de eso su vida que de por sí es mala, será peor.
¡14:20, mierda! Necesito correr detrás de ella, ¿cómo diablos me quedé parada en este instante? Repasar lo que sucede una y otra vez no me habrá servido de nada si dejo que Michiru sea atropellada. ¿Cómo la detengo?
— Yo únicamente quiero ser feliz, salir con alguien que me ame y no sé… Tener hijos… Pero nadie quiere estar con la princesa mochi.
—Hola.
Atraigo su atención mientras habla sola, me mira con algo de recelo y creo que mi manera de acercarme es peor de lo que esperaba. Comienza a mirarme de pies a cabeza, está enojada por mi falta de tacto, pero cada segundo es vital para salvarla. ¡Dios! ¿En qué me he metido? Sólo quiero seguir disfrutando de mi vida y mis viajes en el tiempo.
—¿Te conozco? — dice agresiva.
—Te vi en la tienda de autoservicio.
—¿Y?
—Sólo quería hablar contigo.
—Te vi en el parque, deja de seguirme… Acosador.
¡Maldita sea! Toma firmemente su bolso y camina al cruce de la muerte. ¿Cómo me vio? Según yo fui demasiado cautelosa para que Michiru no me viera, claro nos cruzamos, pero en ningún momento de ese instante la miré. Eso era para que no me prestara atención, además, iba siguiendo a Yayoi. Su atención no estaba en mí y ahora resulta que sí me vio, ¡bravo Haruka, de nuevo lo arruinas! Debo detenerla a como dé lugar.
—Lo lamento, es que eres muy bonita y deseaba conocerte— que mentirosa soy con lo último.
—¿De verdad?
—Sí, quisiera que tomáramos un café para conocernos mejor— la tomo del brazo para detenerla y que no siga caminando.
—¡Ey, no me toques!
—Lo lamento… ¿Quieres ir Michiru?
—¿Cómo sabes mi nombre?
—"Quiero mochi"— digo en broma.
—Idiota.
¡Mierda Haruka! Ya sabes que eso le desagrada, ¿por qué no soy elocuente en lo que hago? Usualmente no me cuesta nada saber que decirles a las chicas, será que estoy desesperada por salvar a esta mujer que digo puras tonterías.
—No quise ofenderte, es que tu belleza me hace decir cosas que no quiero. Son nervios, de cerca eres más hermosa y tus ojos son una obra de arte— la sigo.
—Además de acosador eres un fenómeno.
—Seguramente soy un fenómeno, pero no te acoso.
—¿Piensas que por tantos elogios iré contigo a tomar un café?
—No, pero es que un minuto a tu lado no me basta.
—Bicho raro— se mofa de mí.
—Anda Michiru di que sí, conozco una cafetería que te encantará— de nuevo la tomo del brazo.
—Sin tocar, joven.
—¿Eso es un sí?
—Es un no, parece que no me puede dejar de tocar. Debo gustarle mucho para que me esté siguiendo, pero lamento decirle que a mí no me interesa que alguien que está fuera de sus cabales me pretenda. Puede que sea un criminal y no quiero morir tan joven, lo siento.
Lo que dice me hace reír, ¿de dónde saca que me gusta? Es guapa, pero solamente me interesa salvarla para que yo no me muera. De otra manera les aseguro que no me le acercaría, no gracias. ¡Criminal yo! Seguramente hasta los ladrones huyen al darse cuenta de que la mujer a la que desean asaltar es Kaioh Michiru, podría arrojarles latas de cerveza que es lo que adora tomar y lastimar al pobre ladrón.
—No soy un criminal, si quieres hablamos aquí… Pero no te vayas aún Michiru.
Ella se frena antes de cruzar la calle y eso me tranquiliza, esto es de lo mejor porque no tendré que seguir hablando con ella luego de esto. Se gira para darme la cara, suspira para tranquilizarse, luego voltea a su izquierda por unos segundos. Luego su atención regresa a mí y comienza a hablarme.
—Estoy siendo muy dura contigo, se nota que no tienes experiencia con las chicas. Seguramente por esa razón has estado corriendo detrás de mí y te creo, tus ojos no muestran maldad. Te impactó mi belleza ¿no?
—¿Qué? — no lo puedo creer, me dijo que soy una mujer que no sabe ligar.
—No saldré contigo, pero gracias por tu interés— me sonríe, se gira de nuevo y mira el semáforo. Me espanto porque estamos en la esquina mortal.
—Déjame decirte que tengo experiencia con chicas, he salido con modelos. Pero a ti te quiero conocer más, no te pido que te cases conmigo. Solamente quiero que tomemos un café… ¿Me escuchas Michiru? ¡Ey!
Me ignora de una manera tan soberbia que estoy a nada de ser yo quien la arroje a la vía para que la atropellen, ¿quién se cree esta borracha? De nuevo miro mi reloj, es la hora y lo bueno es que Kaioh está a mi lado. No puedo evitar abrir mi boca para decirle que lo olvide porque no me gustan las mujeres tan creídas. Se lo diré, porque ya logré mi cometido que era no dejarla morir, entonces miro como comienza a avanzar siendo las 14:25.
—¡Michiru cuidado!
Continuará…
Se los prometí, les dije que Santa Claus llegaría para traerles esta nueva historia que es muy importante para mí. Mientras más avancemos, podrán entender lo que quiero decir, por ahora simplemente disfruten este primer capítulo. No creo subir nada este viernes porque es mi cumpleaños y no sé qué haré. Pero tendremos episodio la próxima semana, se los aseguro.
Hablando de la historia, sí Haruka ahora es una viajera en el tiempo y es muy importante que entiendan que no puede regresar al pasado. Sus viajes son de su presente al futuro, por lo que a pesar de que para el futuro de la rubia ella afecta su pasado, en realidad para la Haruka del presente afecta su futuro. Michiru de nuevo sufrirá un cambio en su personalidad, ahora es una chica que disfruta del alcohol, pero eso no quiere decir que la personalidad de Haruka no vaya a cambiar.
Además quiero aclarar que la historia será de tres capítulos y cada de ellos tendrá episodios, este es el primero del primer capítulo. ¿Cuánto va a durar la historia? No me decido aún si será tan larga como Toca para mí o tan "corta" como la pasada, ya veremos que sucede chicos.
Sin más por el momento, deseo darles las gracias por cada comentario que dejan y darse el tiempo de leer mis historias. Ya saben que esto incluye a los lectores anónimos también, así que siguiendo la línea de la historia pasada los comentarios serán respondidos con la misma dinámica. Disculpen que no responda los comentarios de la historia pasada, les contestaré la siguiente semana hoy es Navidad y hay que disfrutar del descanso.
—Chicos, no se olviden de dar click en su mail para que suene tolón tolón cada vez que actualizamos.
—De esa manera no se perderán nada de la nueva aventura de una de las parejas favoritas de Sailor Moon.
—Feliz Navidad chicos, espero que tengan un hermoso Año Nuevo lleno de éxito, bendición, salud y mucho amor.
—¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic またね!
