N/A: ¡Hey! Vine esta vez con un pequeño reto en el que estoy participando. Es del mes de noviembre y cada día es un tema nuevo. Quise mezclarlos de manera que se formara una historia, independientemente de los temas. Y aquí está el resultado. Espero les guste :)
Este drable participa en la actividad de noviembre de #retosesshomenov
El primer mundo al que viajó, resulto ser extraño. Lugúbre y sombrío. No había un solo color vivo en aquel lugar. De alguna manera apareció en un armario lleno de abrigos. Al encontrar un espejo y mirarse en el, se dió cuenta que su atuendo mismo había cambiado. En lugar del uniforme escolar que siempre portaba, ahora lucía un vestido del siglo XV. Larga cola y espesa tela terciopelo de color rojo la cubría. Su cabello estaba recogido en un rodetes que formaban una piramide adornado con mimbre.
Se suponía que debía estar en casa pero viendo la situación en la que se encontraba, eso no sería posible. Tenía que salir primero.
Al salir del armario, se encontró recorriendo un extenso pasillo, mientras lo recorría escuchó música y se dirigió en dirección al sonido. Lo cual la llevó a doble puertas de roble. Las abrió.
Una fiesta de gala estaba frente a ella. Personas de la más alta sociedad se encontraban en aquel gran salón. Todos vestidos con trajes y vestidos de la época. Sin embargo, bien se dió cuenta que incluso la piel de los invitados era de un tono opaco. Al parecer, algo normal en aquel extraño mundo.
Intentó acercarse, nadie le prestó atención. Habló, gritó, empujó. No obtuvo reacción de nadie, era como si no existiera. Hasta que un caballero se le acerco ofreciendo su mano en invitación al baile. Aceptó.
Mientras daban vueltas en el salón, lo detalló. Todo su traje era de color negro, no había ningún color que se pudiera ver; a diferencia de su piel palida cual marmol. Cabello plateado que parecía brillar con luz propia. Vagamente recordó ojos dorados. Entonces, sus ojos se enfocaron en ella, le habían hecho una pregunta. Ella solo pudo sonreir, no había escuchado.
Ella de repente olvidó. Ya no recordaba porque estaba allí, o quien era. No encontraba sentido en porque sus instintos le decían que huyera, que había peligro. Solo pudo concentrarse en sus ojos.
Ojos rojos como la sangre.
Y así siguieron bailando, hasta que ya no hubo nadie más.
Hasta que solo existieron ella y él.
La luna de sangre se asomó en los grandes ventanales de aquel salón.
El perfecto rostro se acercó al suyo, un dulce beso la esparaba.
Solo que no sucedió.
Sus labios se desviaron a su cuello.
Él la mordió.
Sesshomaru.
N/A: ¿Qué les ha parecido? Creo que está presentable xD
No se preocupen, seguiré publicando continuamente mi otra historia.
¡Nos vemos!
