LOS NOBLES Y LOS JUSTICIEROS NO DEBEN MEZCLARSE POR MÁS QUE SUS METAS SEAN LAS MISMAS
CAPÍTULO I: SINO OBTIENES JUSTICIA DEBERÁS BUSCARLA POR TU MEDIO
Soy Kagura Yato, con ese nombre puedo tener la vida de ensueño que toda típica mujer mimada desearía debido a mi apellido, soy descendiente de una familia de nobles caballeros que por generaciones han servido a la corona, actualmente sirve en la milicia para retener las colonias rebeldes. Pero yo renuncié a eso, los lujos definitivamente no compensaban el pésimo ambiente en el que vivía, por eso escapé, me subí a una carreta de las que surten con víveres en mi casa y me quedé en ella hasta que llegó a su destino.
Corté mi larga cabellera rojiza que es un rasgo característico de mi familia, cambié mi largo y esponjoso vestido por unos pantalones, tuve que fingir ser hombre para que me permitieran usarlos y desde entonces he decidido actuar como un hombre.
Viví un tiempo en un alberge para gente sin hogar ahí conocí mucha gente variopinta, pero el que más capto mi atención fue un hombre que se la pasaba durmiendo todo el día, pero de noche desaparecía, mi curiosidad fue mayor y un día decidí seguirlo. Ahí descubrí que es un justiciero.
Todo comenzó el fatídico día que el hombre llamó mi atención, su mirar de fuego era demasiado atrayente para mí, por eso quería saber más de él. Pero él no se relacionaba con nadie a duras penas y hablaba con la persona que despachaba la comida, además de que parecía dormir todo el día con un extraño antifaz rojo que le cubría de la claridad del día.
Aparte de su hermoso mirar su actitud sospechosa me hizo interesarme más en él, por eso una noche decidí seguirlo sin que él se diera cuenta lo cual fue muy difícil debido a su vestimenta negra que le ayudaba a camuflarse en la noche. Debido a eso me tomó bastante tiempo poder seguirlo, muchas noches regresé sin saber nada más que él. Hasta que un día mi esfuerzo rindió sus frutos y pude seguirlo hasta que descubrí su destino: una fábrica de textiles.
Me escondí para que no se percatara de mi presencia y me puse a observar lo que hacía. Colocaba extraños botes en varios puntos de la construcción y todos ellos se unían en un largo mechero que estaba sobre su mano, por fin entendí lo que iba a hacer: incendiar la fábrica.
Salí de mi escondite para irlo a encarar. Con una gran patada le dí en la mano con la que sostenía el fosforo, él al sentirse agredido correspondió mi patada con otros golpes, gracias a los intereses de mi familia había sido entrenada arduamente por lo que nuestra pelea continuo por bastante rato hasta que él se fastidio.
—¿Quién eres y por qué me detienes? —preguntó mientras sacaba una pequeña espada de su vestimenta y me amenazó.
—¿Por qué haces esto? —pregunté mientras me quitaba la tela que cubría mi rostro.
—Ah eres la loca del albergue que se disfraza de hombre —dijo restándole importancia a mi presencia mientras nuevamente guardaba su espada.
—¿Cómo que loca? ¿Siempre supiste que fui mujer? —pregunté confundida, pensé que mi disfraz era perfecto.
—Si, tengo ojos y me funcionan muy bien —respondió lo obvio—. Pero eso no responde porque me detienes, ¿esta fábrica te pago para que la vigiles? —Nuevamente se estaba poniendo en guardia.
—No, te detuve por sentido común. ¿cómo vas a quemar el lugar de trabajo de muchas personas?
—¿Me crees un pirómano? —preguntó mientras la encaraba, pero simplemente no respondí pues su actitud no era como la de un demente—. ¿Conoces a las personas que trabajan aquí?
—No.
—¿Conoces las condiciones en las que laboran?
—No.
—¿Conoces a los dueños extremadamente ricos que no le pagan un salario justo a sus trabajadores y además los hacen trabajar en condiciones insalubres?
—No —respondí con un tono bajo de voz, pues hizo darme cuenta de mi ignorancia.
—¿Me dejaras continuar con mi plan?
—¿Si dejo que quemes este lugar me explicaras porqué lo haces? —No estaba muy convencida de su forma de actuar.
—¿Qué ganaría yo con eso? Podría noquearte y seguir con mi plan.
—¿Realmente podrías hacer eso? —Se vio un poco de duda en su mirar, pues debía de reconocer que tuvimos una muy buena pelea momentos atrás.
—Trato hecho.
Después de haber dicho eso, me aparté de él y lo dejé seguir con lo que hacía momentos antes de mi interrupción. Con el fosforo encendió el mechero que conectaba a todos los botes con pólvora, poco a poco lo veía consumirse hasta que él me tomó del brazo y me jalo del lugar para empezar a correr dándome a entender que debíamos de estar lo más lejos posible cuando el fuego se expandiera.
—¿Cuál es tu nombre? —preguntó después de haber recuperado nuestros alientos por la corrida.
—Gurako —mentí.
—Ese es un nombre falso, pero tengo una idea de porque lo dijiste, mi nombre es Sougo. El mío si es el real. Regresaremos al albergue, estando ahí no me debes dirigir la palabra, nos encontraremos en algún punto que yo te señale.
—Entendido.
Después de esa noche Sougo me mostró la realidad de las empresas textiles, explotación infantil, maltrato, insalubridad, los trabajadores que tenían el valor de alzar la voz eran cruelmente azotados. Sougo no quemaba la fábrica como primera opción, amenazaba a los dueños de que les diera mejores condiciones a sus trabajadores, pero cuando las amenazas no surtían efecto la fábrica era quemada, al suceder esto algunos dueños las reparaban y otros dejaban el lugar abandonado. La segunda opción no era beneficioso para los trabajadores, pero se organizaban entre varios para desmantelar el lugar y venderlo para así sobrevivir unos pocos días en los que encontraban un trabajo mejor.
—¿Por qué haces esto? —Me anime a preguntar cuando íbamos a quemar nuestra segunda industria juntos.
—Te lo diré cuando me digas tu verdadero nombre.
—Mi nombre es Ka… —Mi revelación se vio interrumpida porque él ya había comenzado el fuego.
—A correr Kagura. —Me tomó de la mano y empezamos a correr juntos, yo solamente le seguí.
Cuando estábamos recuperando el aliento luego de huir de los policías, pues ya Scontland Yard ya estaba tomando el caso de las amenazas y ataques a las industrias textiles.
—¿Cómo me llamaste? —pregunte sorprendida al darme cuenta de sus palabras.
—Eres Kagura Yato, hija del coronel Kankou Yato.
—¿Qué? ¿Cómo sabes tanto?
—Tu peculiar tono de cabello te delata. —Por instinto tomé uno de los mechones que aun conservaban su largo porque como me lo corté yo está disparejo de algunos lados.
—¿Qué vas a hacer ahora que sabes eso?
—Lo mismo de siempre, pues siempre lo he sabido —dijo despreocupado mientras verificaba que nadie nos siguiera.
—Entonces dime porque haces esto —exigí mientras nos escabullíamos en las oscuras calles.
—¿Para qué lo quieres saber? ¿Si no es una causa justa me abandonaras? —preguntó mientras me volteaba a ver con sus hermosos rubíes.
—No, pero quiero comprometerme mejor con la causa.
—¿Mejorar las condiciones de los trabajadores no es suficiente para ti?
—Sí, pero no te veo la clase de persona que hace justicia solo porque está interesado en los demás. —Él al escuchar eso soltó un sonoro suspiro.
—Tienes razón, es por venganza.
—¿Pero a quien vengas?
—A mi hermana. —Una vez que estábamos seguros de que nadie nos seguía se volteó a verme y me empezó a contar—. Nuestros padres fallecieron debido a una riña familiar dejándonos a mi hermana y a mí en situación de calle. Ella que no quería robar para nuestro sustento se metió a trabajar en una empresa textil porque era sabido que ellos contrataban niños. Ella al principio venía muy contenta cuando le pagaban, pero poco a poco empecé a ver marcas en su piel, ella no me decía nada, pero se notaba que le dolían. Por eso un día decidí entrar a ver cómo era el ambiente donde trabajaba y era horrible, había mujeres y hombres de todas las edades y a todos le hacían cargar más de lo que su cuerpo resistía y si no lo hacían eran azotados por el capataz. Mi hermana no era muy fuerte debido a una condición y no duró mucho tiempo en ese estilo de vida.
—Falleció. —Concluí la trágica historia.
Después de eso no pregunté más de su pasado y continuamos con nuestra vida de vengadores.
N/A: Bueno, esta historia iba a participar en loa okikagu week 2020, pero debido a que terminó siendo más larga de lo que pensé, decidí fraccionarla y será un pequeño fic, desconozco de cuantos caps, así que disfrutenla.
MELGAMONSTER
20201003
