PRÓLOGO
Había llegado a pasar las fiestas navideñas junto a sus padres pues hacía un par de años que se fue a vivir con su tía a Londres. Era de noche y las luces de la feria resaltan más en la penumbra del cielo oscuro.
Estaba en el puesto de tiro al blanco jugando junto a su hermano Juan Alberto Grandchester Beiker cuando escucho una risa que le llamó la atención... buscó en derredor de él y fue cuando vio a la hermosa rubia con cabellos rizados recogidos en dos coletas, su sonrisa era amplia y hermosa que iluminaba su mirada de color esmeralda; vestía un abrigo negro que resaltaba la blancura de su piel y las pecas en su rostro.
JA- ¡¿Terry vas a tirar o no?!
La voz de su hermano pedía que prestara atención a la partida
JA- ¿qué estás mirando?... aaahhhh ya ¡¿Es guapa no?!
Te- sí... ehh ¡no! Yo solo estaba...
Ju- hahahahahahaha ¡no me engañas hermanito! Por lo visto la hija de los Brither te llama mucho la atención ¡¿no?!
Te- ¡no me molestes Albert! Voy a tirar, ¡hazte a un lado!...
Estaba nervioso por lo que falló el último tiro
JA- ahsss ¡qué penaaa! Fallaste, solo te ganaste este gatito de peluche hahahaha... ven vamos por aquí
Dieron un par de vueltas más entre los demás puestos de juego, pero la intención del mayor era claramente propiciar un encuentro.
JA- ¡jey! Hola Candy ¿Cómo estás?
Ca- ¡Albert, que sorpresa! ¡Hola!
La joven saludó con mucha familiaridad al rubio de ojos color zafiro, solían participar de las mismas actividades al aire libre, ir de caminata por la montaña o de acampada junto a los scout
JA- ¿te acuerdas de mi hermano Terreuce?
Dijo señalando al joven a su lado, vestía un abrigo oscuro, su cabello es castaños y ojos azules casi como su hermano, sólo que este tenía como un aro dorado antes de llegar a su iris, sus labios finos se curvan en una endiablada sonrisa
Ca- mmm... creo que sí
JA- solía ir también con nosotros en los scout a las salidas y él siempre te molestaba
Te- ¡oyeee!
Se quejó por dejarlo en mal frente de la joven
Te- hola Candy
Ca- hola Terry, cuánto tiempo sin verte, casi te olvido ¿cómo estás? ¡¿Qué te habías hecho?!
Te- me fui a vivir a Londres con mi tía Mirthel
Ca- ¿cuánto tiempo estarás aquí?
Te- hasta el seis de enero
- ¡Candy! ¡¿Vas a venir?!
Sus amigas le llamaban pues hace mucho que la están esperando frente al puesto de golosina
Ca- ¡SI, YA VOY!... perdonadme Albert y Terry, pero me están esperando, a lo mejor podemos quedar un día de estos antes de que termine el año o te regreses a Londres... hasta luego
Te- sí claro... hasta luego Candy...
Vio a la chica correr para acercarse a su grupo...
.
.
Se vieron días después y compartieron mucho tiempo juntos, reían y bromeaban... se sentían tan bien cuando estaban cerca que no había travesura que no se les ocurriera.
Ca- ya queda poco para que te marches Terry
Te- si... ¿Candy?...
Ca- ... dime
Te- ¡¿por qué no le dices a tu padre que te envié a estudiar conmigo a Londres?!
Ca- ¿¡de verdad!?
Te- sí, así podríamos pasar más tiempo
Ca- mmm no sé si les parezca buena idea, pero se lo puedo preguntar...
Te- ¿Candy?
Ca- ¿sí?
Te- ¿qui-quieres ser mi novia?
¡Lo había dicho! Por fin lo había dicho, ahora era ella la que tenía el balón en su campo, le gustaba, vamos que le gustaba ¡y mucho! Y no quería irse sin antes haberlo intentado
Ca - s... i...
Comenzó tímidamente
Ca- sí, quiero ser tu novia
Y le dedico una hermosa y deslumbrante sonrisa, el castaño la abraza y le besa torpemente haciendo que se ría aún más nerviosa
Te- me gustas mucho Candy
Ca- tú también me gustas Terry
