Vuelvo después de años con una historia de comedia, es raro hasta para mi hacer esto, pero creo que sera algo que me ayudara mucho para soltar la mano para volver con todo a mis historias mas complejas.
¿Por que Sonic Boom? Porque esa serie, en los tiempos oscuros en los que estamos como humanidad, es un refrescante alivio cómico que trae mucha relajación y un humor muy simpático (También porque creo que me puede ayudar a escribir diálogos) :3
Sin mas dilatación, disfrute de esta historia que no se toma en serio a si misma :D
Es un día tranquilo y soleado en la isla Bygone, casi ni pareciera que hace poco tiempo el universo casi desaparece por un acontecimiento que tuvo lugar ahí, la gente estaba tranquila y rápidamente vueltos a sus rutinas comunes en el pequeño pueblo donde todo se había friso. De vez en cuando venía el villano de turno llamado Doctor Eggman a causar destrozos en el pueblo con sus máquinas, pero todos sabían que ahí estarían Sonic y sus amigos para detenerlo, había otras cosas que a veces alteraban la paz en el pueblo, pero solían solucionarse en poco tiempo.
Todos en la isla parecían haber olvidado de lo cerca que estaban de su final.
Bueno, casi todos.
A las afueras del pueblo, y desde hace semanas, un taller permanecía activo casi todo el tiempo debido a un joven zorro de 2 colas de nombre Tails, compañero y mejor amigo de Sonic. Desde que Shadow los había atacado hace no mucho tiempo, le preocupaba el hecho de lo fácil que fue para el erizo negro barrer el suelo con todo su equipo, y ahora había prometido volver para destruirlos. Con el temor de que ello ocurriera, comenzó a trabajar en diferentes cosas que podrían ayudar a que su equipo este mejor preparado para un posible ataque, y hasta estaba ideando formas de que la aldea tuviera una defensa.
Y hoy particularmente estaba preparando una solución especial con diversos químicos, ¿Su objetivo ?, poder inventar algo que sanara las heridas más rápido.
— Con un poco de esta sustancia un tejido dañado empezara a producir más células nuevas — se dijo si mismo mientras vertía un líquido rosa en un tubo de ensayo, bien concentrado en lo suyo.
— ¡Oye Tails! — escucho una voz familiar que lo llamaba desde la entrada, agacho las orejas y suspiro irritado.
Se trataba de Knuckles, quien a veces venia al taller de Tails cuando estaba aburrido, como siempre llego con su cara animada, ignorando por completo la cara molesta del zorro.
— Je, Hola Knuckles — saludo el zorro con una sonrisa forzada — ¿Qué haces aquí? — a estas alturas ya sabía la respuesta de eso, pero aun así preguntaba por cortesía.
— Quería ver si has inventado algo divertido — entro al taller y comenzó a pasearse por el buscando algo que le llamara la atención. "Creo que no podré seguir con mi proyecto" se dijo a si mismo, mientras trataba de mantenerse amable para el equidna.
Usualmente el equidna cada cierto tiempo venía a curiosear a su taller, buscando algo que fuera divertido o interesante. Colas trataba de estar lo más posible presente ante estas visitas molestas, después de la última vez en la que el grupo casi quemó su taller, no se fiaba de que ellos eran cuidadosos con sus cosas.
Y Knuckles era probablemente el peor de los 4, ya que insistía en tocar todo y jugar con las cosas sin importarle su seguridad.
— ¿Qué es esto? — exclamo el equidna corriendo para ver un aparato ruidoso con varios botones, entonces presionó uno morado que estaba en centro.
En ese mismo momento, un pitido muy agudo, que un humano no podría oír, ensordeció al zorro y al equidna. Ambos se cubrieron los oídos, por suerte, el ruido no duro mucho.
— ¡Es un aparato que detecta y crea sonidos en distintas frecuencias! — exclamó Tails sobando sus orejas — ¡No vuelvas a presionar otro botón!
— Perdón… — sonrió incomodo el equidna, Tails suspiró, "Nunca aprende".
— ¿Por qué no vas a ver las cosas afuera? — el zorro sabía que eso no iba a ser suficiente para que Knuckles lo dejara tranquilo, así que se acordó de un invento que sin duda iba a entretener a su amigo por un rato — Tengo mi lanzador afuera, así puedes ensayar los lanzamientos de cocos y derrotar a Sonic en nuestro siguiente juego — dijo guiñándole el ojo animado, mientras el equidna sonreía ilusionado.
— ¿De verdad me vas a dejar usarlo? — pregunto el equidna casi brincando de la emoción, a lo que Tails asintió — ¡Si! ¡Gracias Tails! — corrió hacia el exterior del taller como un niño cuando tocan el timbre del recreo — Ven después para ser el presentador — dijo fugazmente antes de salir del taller.
Tails sonrió y asintió. Apenas el equidna estaba fuera de su vista el zorro suspiro aliviado, ahora podría terminar su proyecto en paz. No es que no le gustaría ir a pasar la tarde con su amigo, el lanzamiento de cocos era algo que también le entusiasmaba, pero quería terminar su proyecto lo antes posible.
Así, con un oído atento a que Knuckles no estaba haciendo otra cosa que no fuera lanzar cocos, el zorrito se colocó unas gafas y unos guantes protectores y se concentró de nuevo en su mezcla. Con los últimos químicos, el líquido medio espeso de color purpura parecía un tanto inestable, ya que burbujeaba un poco, sin embargo, un poco de agua resultó ser eficaz para estabilizarlo.
~~ Si se preguntan por qué un zorro caricaturizado, que ya tiene guantes, se tiene que poner otros guantes para protegerse las manos, pues yo también me lo pregunto ~~
Con la fórmula lista, nada más había que probarla en una herida para comprobar que funcionaba. Entonces vio que una flor en un macetero que tenía en su mesa de trabajo tenía el tallo un poco roto, era como si justo al frente tuviera un buen sujeto de pruebas.
Así, usando un poco de su fórmula recién creada, la aplico suavemente en la zona rota del tallo. Fue cosa de unos 10 segundos aproximadamente para que el tallo recuperara su verde natural en la zona dañada, parecía como si nunca se hubiera roto. Tails observo detenidamente la flor por unos momentos, estaba muy impresionado, la flor no parecía tener ningún efecto secundario y estaba completamente sanada de la herida.
— No puedo creerlo… Funcionó — la emoción contenida por el asombro solo fue reflejada en la brillante sonrisa del zorro, estuvo a punto de dar un salto por su reciente éxito cuando de repente… ¡CRASH!
Un fuerte estruendo proveniente del exterior hizo que su alegría se apagara para pasar a preocuparse por lo que sea que hubiera pasado en el exterior, pero que estaba seguro tenía que ver con el equidna rojo. "¿Qué hiciste ahora Knuckles?" suspiro mientras se dirigía a la salida del taller.
Resulta que Knuckles había estado jugando con algunas de sus piezas sueltas que se encontraban cerca de su plataforma y, quien sabe lo que estaba haciendo, pero consiguió hacer que la plataforma se desplomara sobre él y ahora estaba tratando de salir de los escombros.
— Aaah… ¿Es que no puedo dejar solo unos minutos sin que rompas algo? — suspiro molesto el zorro con una mano en su cara y se dirigió a ayudar a su amigo a salir de los escombros.
— Lo siento Tails… — dijo el equidna tratando de salir de los escombros mientras el zorro trataba de levantarlo sin éxito, cuando finalmente salió se puso de pie, todavía algo tembloroso y mareado — Creo que vi un robot de Eggman dando vueltas por aquí — comento mientras se limpiaba la suciedad de su pelaje.
— Lo que sea… — contesto molesto Tails, ignorando los comentarios de su amigo, mientras llevaba a Knuckles adentro del taller — Mejor vamos a ver si no te hiciste daño…
Una vez dentro, tenía que admitir lo resistente que era el cuerpo del equidna, porque, exceptuando unos rasmillones en sus rodillas, el resto del cuerpo estaba prácticamente ileso. Estaba a punto de ir a buscar su botiquín cuando se le ocurrió una idea, probar la fórmula que acababa de crear en las heridas de Knuckles.
Una parte de él sabía que esa no era en realidad la mejor idea, más que nada porque sabía que sus amigos le habían prohibido hace un tiempo que no podía usarlos para probar sus inventos. Sin embargo, este último invento había salido bastante bien, y como estaba convencido de que había funcionado, vio esta como la ocasión perfecta para demostrarle a sus amigos que sus inventos podrían ayudar al equipo.
— Tengo ungüento especial para tus heridas — dijo con la fórmula en una de sus manos y unas cuantas vendas en la otra.
— Nunca había visto uno de esos de color purpura — señalo el equidna con curiosidad, él estaba sentado en una mesa donde lo había dejado Tails antes.
Usualmente Knuckles no trataba sus heridas, simplemente dejaba que la naturaleza hiciera lo suyo y que su cuerpo sanara por su cuenta, pero si su amigo se había ofrecido a sanarlo no se iba a negar.
— Bu-bueno — tartamudeo Tails, no esperaba que le preguntaran nada — Esta es de una edición especial, es muy buena — recalco lo último, queriendo evitar sospechas del equidna.
— Me gusta — dijo despreocupado interrumpiendo los nervios del otro — El color es bonito —Tails respiro aliviado "Solo le llamo la atención el color" — No me dolerá ¿Cierto? — pregunto preocupado por este aspecto.
— Tranquilo, te aseguro que no dolerá — le confirmo recuperando la calma inicial.
Así fue como le aplico una pequeña cantidad de la formula en sus heridas. Rápidamente cubrió con las vendas la zona donde coloco el famoso "ungüento" para que el equidna no notara como las heridas sanaban, puede que fuera un tonto, pero hasta él le llamaría la atención eso.
En eso, un erizo azul apareció en la entrada del taller.
