Capítulo 1

"No las menciones… no las atraigas, porque si las nombras vienen"

Diciembre de 1691

El invierno se sentía en el aire, estaba por llegar y debíamos prepararnos para esta temporada, las cosechas ya habían sido cortadas y almacenadas en el granero, los ancianos auguraban un invierno crudo y pesado, mas fuerte que en otros años, en esta ocasión el otoño había llegado antes y por ende el invierno seria largo.

Papa era el reverendo de la iglesia puritana en la colonia, sus abuelos habían llegado a America en el grupo de peregrinos que buscaba un futuro mejor en el nuevo mundo, yo era la cuarta generación que había nacido en estas nuevas tierras que el señor nos había proveído. Con trabajo y fe mi familia habia conseguido amasar un porvenir para nuestra familia, mi padre era el dueño del banco y de varias tiendas de abarrotes que surtían carnes, legumbres y verduras, ahora abriría una tienda de herrajes en la colonia y las dos colonias vecinas.

Marzo de 1692

El invierno paso y en efecto fue uno de los más largos y crudos, mucha gente pereció por frio o por hambre, otros mas por desesperación, fue una época difícil.

Papa dio su misa de inicio de primavera por los caídos en el invierno y para bendecir un mejor porvenir para este año de cosecha…

—Dios guió a nuestros antepasados a este nuevo mundo, pero no dijo que fuera fácil, nos enfrentamos a tiempos difíciles, tiempos complicados en los que satanas nos tentara, les pido que sean fuertes y que su fe no claudique ante la tentación.

—Padre —un hombre levanto la mano— mi hermano me ha enviado una carta, dice que en Salem han comenzado a enjuiciar a varias mujeres por brujería… dicen que a ellas se les debe el crudo invierno que pasamos… como podremos protegernos de eso?!

—Si, como ns protegeremos?

—Yo tengo miedo!

La multitud en la capilla comenzó a alborotarse, pero mi padre permaneció tranquilo.

—La fe, la oración y la devoción a Dios nos mantendrán a salvo, somos una comunicad fiel a nuestra fe y no claudicaremos… —miro a mis primos y mi hermano— vigilaremos las entradas y no permitiremos que personas ajenas entren para establecerse en la colonia

—Las brujas pueden engañarnos… dicen que usan brujería y cosas del diablo para salirse con la suya

—Seremos mas fuertes que ellas, juntos…

—El poblado de Salem nos ha pedido ayuda y no se la negaremos, somos hijos de Dios y como tal debemos actuar cuando un hermano pide ayuda…

La misa continuo y cada uno se fue a sus deberes, Papa como el reverendo iba a casa a preparar la misa del dia siguiente al terminar iba a revisar las tiendas para supervisar las ventas, Itachi se encargaba de dirigir la seguridad de la colonia con mis primos, yo por mi parte debia comenzar a organizar la cosecha de este año con mi padre, en algún momento Itachi asumiría su puesto como reverendo y yo debia ayudarle con los negocios.

—Sasuke… —papa revisaba las tierras— ya tienes 17 años y es momento de que asumas tus responsabilidades y cumplas con el designio de Dios —miraba los surcos en la tierra— asi como la tierra nos da frutos, nosotros debemos dáncelos a Dios, debemos darles dignos hijos creyentes de su palabra… Hoy en la misa hable de la importancia de ayudar al prójimo, tu abuelo Madara tiene un buen amigo allá y creo que podremos extender nuestros lazos con ellos travez del matrimonio, Hashirama tiene una nieta muy bella, es una buena muchacha y de buena familia… tu madre y yo consideramos que ya es momento de que desposes a una buena mujer y formes una familia —me miro—

—Si así lo consideran tu y mama lo haré

—No esperaba menos de ti hijo —papa palmeo mi hombro— ya la conocerás es muy bella y es una joven muy educada y refinada… te agradara es muy servicial.

—Si papa

Cuando mi padre dijo que debía desposar a una joven, me sentí extasiado era el reconocimiento oficial que era un hombre y con tal debía asumir mi papel en la colonia, debía formar mi propia familia… mi hermano Itachi se habia casado hacia 5 años con Konan y tenían 5 hijos, ahora yo me casaría y asumiría mi propio trabajo como jefe de familia. Quería conocer a la mujer que se volvería mi esposa y madre de mis hijos.

Al siguiente mes mi padre, mi madre y yo viajamos a Salem para conocer a Karin Uzumaki la mujer que se convertiría en mi mujer, al llegar nos recibieron sus padres Minato y Kushina, ella y mi madre habían sido amigas de jóvenes y de inmediato se entendieron y festejaron que Karin y yo nos casaríamos.

Karin era una mujer muy agradable y refinada, era una chica social y discreta, era tan delicada y educada. Vestía de la manera más apropiada y con los ropajes más finos de las colonias, su peinado eran tan meticulosamente recogido como sus botones perfectamente abrochados, todo en ella era pulcro y sofisticado. Cuando me miro se sonrojo y me miro muy emocionada, de inmediato dije que si me queria casar con ella, no había chica mas digna para ser la esposa del hijo del reverendo que ella ni en todo Salem ni en la colonia, la chica mas delicada seria mi esposa.

—Pues al parecer los chicos se han entendido mas que bien—Karin se ruborizo y me miro apenada— porque no se casan en seis meses?

—Es una idea fantástica, para el fin de la cosecha se puede celebrar con un gran banquete

—Pero para qué esperar, al parecer tanto Sasuke como Karin no desearan esperar tanto, no es así? —Su padre intervino—

—Padre… —Karin mordió su labio mas que avergonzada por los comentarios—

—Me parece una brillante idea —mi padre confirmo la idea— en dos meses se puede planear muy bien una boda, se casaran en el alba del verano…

Salimos de la casa de los Uzumaki para volver a la colonia y mi padre se despedía del padre de Karin.

—Sera un placer y un gozo unir nuestras familias Fugaku

—Y nestars fortunas Minato—mi padre replico—

Al subir a al carreta increpe a mi padre.

—Me estoy casando con ella por un negocio?

—Sasuke, te estas casando con ella por que Dios así lo dispone, en un mes te casas con una buena mujer de una buena familia… andando!

Itachi me felicito por el compromiso, le comente como era Kari y que me habia parecido su familia, asi como la ilusión que me daba ahora asumir mi deber como miembro de la colonia.

—Será una buena esposa y tu sabrás ser un buen esposo, eres un buen hijo de Dios y de la mano de la guía de papa sabran llevar su matrimonio.

—Lo se Itachi… espero algún dia ser igual de feliz y tener una familia con la tuya con Konan

Itachi no respondió solo bajo la mirada y comenzó a cabalgar de nueva cuenta.

Cabalgamos un poco mas para revisar al ganado, mi hermano me ayudaba a acarrearlo para que no se saliera de la propiedad cuando vimos una caravana a lo lejos, era una caravana de colonos, mire a Itachi y estaba sereno pero notaba la seriedad en sus ojos, intente galopar peor Itachi jalo mi rienda evitándolo.

—No…

—Solo tenia curiosidad

—NO te acerques a ellos Sasuke… son colonos harapientos, mugrosos y haraposos, podrían contagiarte alguna enfermedad o peor…

—Que podría ser peor?

—Ya sabes como esta Salem ahora mismo… uno nunca sabe que tipo de gente puede venir en esas caravanas.

—Creí que les prohibirías el paso hermano?

—Lo hicimos, pero esta caravana es muy grande y no quisimos tener problemas de que entraran a la fuerza, papa decidió que los dejáramos pasar por las afuera de la colonia y no tener problemas.

La caravana era muy grande, de hecho era muy larga, la mayoría tratan carretas y cargaban con muchas cosas, no tenia idea de donde venían ni a donde iban, como era que podían vivir de forma errante sin establecerse y cumplir con los mandatos de Dios…

Karin vino a la colonia para comenzar a ver los detalles de la boda, nuestras familias eran muy cercanas ahora con los e la boda por lo que buscaban cualquier pretexto para frecuentarse y Karin lo aprovechaba, salimos a caminar por la colonia ella no la conocía y quedo muy sorprendida de lo prospera que era…

—Es hermosa…Salem es grande pero no tanto como aquí

—Creo que nos ayuda que Salem atraiga mas la atención y nosotros pasar desapercibidos

—Porque?

—Porque así no llega gente de fuera y seguimos siendo locales…

—Eso es bueno… Salem ahora atraviesa un momento difícil, ya no sabes ni en quién confiar.

—Las bruj —Karin poso un dedo en msi labios—

—No las menciones… no las atraigas, porque si las nombras vienen…

—Esta bien… pero no hay porque temer, papa dice que seremos más fuertes que ellas.

—Asi dijeron en Salem y la situación esta insostenible.

—Has visto una?

—Si… un dia en la plaza vi como colgaron a una, era horrible, era fea… solo de acordarme me duele el corazón, son los seres mas horribles que vedas imaginar Sasuke

La abrace y ella se aferro a mí.

—Jamas volverás a ver una cosa como esa

—Me lo prometes?

—Te lo prometo

—Me prometes una cosa mas?

—Lo que tu digas

—Que nuestra boda será en las plantaciones Uchiha… mama me ha dicho que ahi en el verano son plantaciones hermosas… prométemelo

—Lo que me pidas te daré… —mire a los costados y aproveche que no venia nadie para besarla—

—Sasuke! Esas cosas no se hacen! —se aparto de mí y se acomodo el tocado— debes aguardar a la boda!

—Lo lamento…

Karin se habia ido a concretar unos pendientes de la boda, su vestido, su tocado, los papeles para mi padre en la boda que la acreditaban como digna hija de Dios y otras diligencias que como novia queria que la boda fuera perfecta… era una chica educada y refinada siempre queria las cosas bien hechas y a la perfección pero sobre todo lo mas refinado y exquisito… a mi me hubiera gustado una boda mas pequeña y con solo lo mas necesario al final lo que importaba era estar juntos y nada mas. Cabalgue por los sembradíos para supervisar la cosecha me gustaba hacerlo, el viento golpeaba en mi rostro y me ayudaba a pensar y mantenerme ágil, mire en dirección de los arboles de frutas y vi algo entre ellos, me acerque despacio y parecía ser una mujer, me baje del caballo y me acerque a ella, era una mujer como nunca en mi vida habia visto, era una joven de belleza radiante, de melena estridente y color tan inusualmente rosado… y de ojos brillosos como las mas bellas esmeraldas, ella danzaba entre los arboles con unos ropajes muy indecentes para una damita pulcra, era solo un camisón de algodón que se traslucía con la luz del sol, la mire por completo y su figura se desdibujaba bajo ese camisón poco decoroso… no niego que tenia una silueta mas que tentadora, jamas en mi vida había visto el cuerpo de una mujer tan claro como el que se veía bajo su escaso ropaje con esa silueta tentadora, mire al piso y note que andaba descalza. Me acerque a ella embelezado con su rostro, con su cuerpo, con su danza, con toda ella… era simplemente abrumadora en todos los sentidos jamas había visto una mujer como ella, pise una rama seca que trono contra mi bota y ella noto mi presencia.

—No temas…—me acerque otro poco con las manos en el aire en son de paz—yo solo quiero…

—Debería? —la joven me miraba atenta con una sonrisa— usted quiere dañarme?

—No… yo solo…

—Vive aquí?

—Eh?... Si... bueno es la propiedad de mi familia—continuo caminado entre los arboles y yo intentaba acercarme a ella—

—Usted es un Uchiha? —no dejaba que terminará de hablar cuando ya me saltaba con otra pregunta—

—Si…

—Gracias amable anfitrión —mordió una manzana sonriéndome, vi como el jugo de esa manzana humedecía sus labios, eran tan carnosos al apretujarse contra el fruto, cuando paso el bocado relamió sus labios y alzo la manzana a mi como en señal de brindis—

—Anfitrión?

Me sonrio y se escabullo entre los arboles de fruta, trate de seguirle el paso tan rapido como pude, pero era imposible, danzaba entre los arboles como si flotara entre ellos, solo miraba esa túnica ligera moverse al compas de sus giros y sus movimientos, eran hipnóticos, sus piernas danzaban y giraban como sus caderas y sus brazos que me seducían en su baile, sus ojos se perdían entre las hojas verdes, pero no tan verdes como sus ojos, sus ojos eran del verde mas intenso y nítido que en mi vida habia visto, mis ojos se encontraron con los suyos y me sonrio dulcemente, saboreo sus labios y el pecho se me agito, jamas habia sentido algo asi en mi vida, era como si ella fuera un fruto y yo deseara probarlo, como si se me antojase con una voracidad que ni probándola saciaría…

Un impulso en mi le llego como un arrebato e intente alcanzarla pero cuando mis ojos desearon seguirla, ella ya no estaba.

A donde habia ido? Mire en todas direcciones y no había nadie, solos arboles de frutas y yo.

Volvia a casa despues de ese encuentro tan misterioso como gratificante, esa mujer era algo tan hermoso, tan celestial, debia ser un ángel sin duda, no podía ser humana tanta belleza en una sola persona.

—Ten cuidado o te vas a caer… —Itachi me miraba desde los establos, jale a mi caballo de la rienda— ahora tu que tienes?

—Si te lo digo no me crees… —sonreí envelezado—vi un ángel

—Eh?

—Que vi al ser mas hermoso de este mundo, al ángel mas bello que Dios pudo enviarme

—Que viste? Un ángel?

—Si, una mujer hermosa…

—Una mujer? —Itachi se enderezo algo tenso— No Sasuke eso no era un ángel… entra a la casa

—Que ocurre?

—Que entres!

Al entrar el ambiente era tenso, mire que no estábamos solos habían llegado los Uzumaki de Salem a la colonia, no esperaba su visita Karin se habia ido hacia menos de dos padre estaba preocupado y mi madre no dejaba de dar vueltas mientras que los apdres de Karin comentaban algo casi en susurros, Karin se levanto para saludarme, antes de poder hablar con ella mi padre me pidio que entrara al despacho con él, con Minato y con Itachi, me indico que ya no era un niño y debia estar enterado de la situación y debia estar alerta.

—Tendremos que mantenerlos a linea —mi hermano indico en el mapa de la propiedad una franja— prometieron estar solo un temporal y de ahi se irán

—No, —Minato intervino— es muy peligroso, es demasiado tiempo si esos haraposos dicen que les gustan estas tierras no habrá forma de sacarlos… es un riesgo muy alto Fugaku

—Miato tiene razón Itachi debemos echarlos

—Son demasiados padre

—Maldita la hora en la que esa caravana llego!

Hablaban de la caravana que habia llegado el otro dia, eran esos colonos errantes que iban de paso ahora se habían establecido cerca de la colonia.

—Donde están asentados? —Minato miro a mi hermano—

—Aquí —Itachi señalo los peñascos aledaños a la finca, eran nuestras tierras, se habían establecido en nuestras tierras…—

"—Gracias amable anfitrión"

Ella era de la caravana? Estaba viviendo cerca… eso podría explicar que anduviera ahi. Por eso me agradecia la fruta… estaba comiendo de nuestras cosechas.

—Deben tener cuidado y echarlos de inmediato… —Minato miro serio a mi padre—

—Porque? —Intervine y Mianto me miro—

—Porque son una caravan que viene desde el norte, esa misma caravana paso por Salem justo antes de que comenzara la desgracia… es una caravana de paganos, herejes y brujas.