- Este jurado declara a Ash Ketchum… culpable -
- Qué… un momento, ¡yo no hice nada!, no quería lastimarlas, no quería que terminara así - lagrimas adornaban el rostro del azabache.
- Se le sentencia de por vida a pasar en la prisión de máxima seguridad de Kanto por motivo de incitar el suicidio de 39 jóvenes. -
- Esto… esto debe ser una broma… ¡de que están hablando, yo no hice nada! – la voz quebrada de Ash no tenía efecto alguno en el jurado, juez o público.
- La evidencia es sólida y concisa, se atribuye la responsabilidad del suicidio de todas las chicas mencionadas. -
- ¿Por qué soy culpable? ¡Yo no obligue a nadie! –
- Mejor escúchelo por sí mismo, secretario lea algunos fragmentos de las notas suicidas. -
- Entendido, "cuando llego la noticia de su boda lo supe, todo se acabó" "lo maldigo, cuando viajaba con él, cuando me escribía, cuando nos veíamos… acaso el no sintió nada, fui un objeto, ¿solo jugaba conmigo?" "Él tiene derecho a amar y ser feliz, pero que felicidad puede haber en un mundo en el que él no este para mi" -
El azabache apenas podía mantener la compostura, cada palabra que escuchaba lo sumergía más en sus pensamientos.
- A continuación, algunas de las frases más relevantes en el caso "no desaparece, me duele, me sigue doliendo el pecho, ya no aguanto más… por favor Ash, detenlo, di que era una broma, que solo estarías conmigo" "Fue mi error, tu sonrisa, tu forma de ser, como me hacías sentir… pensé que era especial, me hacías sentir especial ¿eras igual con todas? Solo fui otra más" y para concluir una frase similar en todas las notas "Es tu culpa Ash, siempre pensé que volverías, anhelaba el tú y yo, no fuiste como cualquier amigo, porque tuviste que aparecer en mi vida… te odio tanto y te amo a la vez… solo quería que me respondas, que me digas que me amabas, adiós"-
El entrenador pokémon procesaba en su mente una y otra vez su vida y que podría haber sido la causa de su situación actual.
Pasado
Tras un largo camino y luego de arduos entrenamientos finalmente Ash Ketchum se había posicionado como uno de los mejores entrenadores pokémon de la historia. Su historial incluía ser campeón regional de Kanto, ganar múltiples ligas pokémon y torneos y, sobre todo, lo que más le enorgullecía y su más grande merito, vencer a todos los campeones regionales del planeta. Definitivamente se lo consideraba un maestro pokémon.
Haber conseguido tal proeza implicó mucha dedicación, tiempo y sacrificios, no era extraño que se haya distanciado de todos sus seres queridos, podía decirse que era un acto egoísta de su parte, pero al mismo tiempo él lo veía normal, no es que no le importasen de hecho los estimaba a todos ellos incluso a sus rivales y conocidos, sus primeros años de dedicación al entrenamiento seguía manteniendo contacto con todos, en especial con quienes fueron sus compañeras de viaje y amigas. Simplemente él sentía que cada uno estaba siguiendo sus sueños y eso era la prioridad.
De adolescente nunca se sintió atraído por temas como el amor o una pareja, por eso a todos trataba de forma amable y cariñosa… irónicamente ese fue uno de los causantes de su dilema presente. Con los años sus amigas mostraban un comportamiento extraño con él, más agresivo, más cariñoso, más irracional a su punto de vista. Sus comportamientos eran más extraños para el así que opto por ser más distante y enfocarse en su meta. Los años pasaron y finalmente se había transformado en un adulto, maduro en muchos temas e infantil en otros.
A sus 21 años empezó con su carrera como entrenador pokémon de élite, su primera meta, ganar la liga de su región, algo sencillo ya que entreno mucho para eso, así sucesivamente cumplió su sueño. 3 años se demoró en ser reconocido como maestro pokémon, las ligas pokémon le hicieron una conmemoración por tal desempeño y merito, en aquel evento pudo ver otra vez a sus "amigos" si aún los podía llamar así, él quería desesperadamente saludarlos como en los viejos tiempos, pero la fama podía ser una verdadera maldita.
Aparecían de todo lado y de todo tipo, ilustres empresarios que querían una imagen publicitaria, reconocidos entrenadores que felicitaban al entrenador, nuevos rivales queriendo una batalla y lo que fue en parte el segundo factor en su actual situación, un grupo de fans. A pesar de sus intentos no pudo llegar a reencontrarse con sus viejos amigos, él estaba confundido, ellos se habían marchado casi enseguida, sintió un penetrante dolor en el pecho, se sentía desolado.
Después del evento intento contactar con ellos, pero nada, parecía que todos le dieron la espalda. Él no lo sabía que en aquel entonces, sus amigos tenían una mezcla de sentimientos, alegría por su amigo y frustración y resentimiento, para ellos Ash los había abandonado, seguían estimándolo, pero ese día al verlo rodeado de tantos "amigos" y "amigas", pensaron que era mejor dejarlo con su nueva vida.
Fui ahí cuando la recta final que desembocaría en ese lúgubre presente inicio. Había cumplido su meta, pero no se sentía a gusto, algo le faltaba. La fama hacia que sea perseguido casi todo el tiempo, por lo que comenzó a escabullirse disfrazado continuamente, así conoció y empezó a interactuar con Anna, una chica de su misma edad, estatura media, pelo negro, ojos cafés y rasgos faciales delicados y cuerpo que cualquier chica envidiaría y cualquier hombre quisiera tener. Él no lo hacía a propósito, pero la usaba para llenar ese vacío que quedo en él cuándo sus amigos desaparecieron.
Sin saberlo en aquel entonces, Anna era la presidenta del club de fans de Ash, y lo seguía a todo momento, cuando vio que él se disfrazaba para salir a las calles no dudo en aprovechar la situación y se acercó a él fingiendo que no lo conocía. Se sabía que Ash odiaba que las chicas lo quisieran como un objeto y fue poseído por la paranoia, siempre era atacado por la prensa o los fans y su número de amigos era casi nulo por esto, empezó a desconfiar de si la gente realmente se importaba por el o era su fama lo que buscaban. Ash ya tenía 24 años, había cumplido su meta de ser maestro pokémon, entonces porque no abrirse a eso llamado amor, aunque aún no lo entendía bien.
Así Anna y Ash formaron una relación secreta, lo que sentía aún era borroso, llego a quererla indiscutiblemente, ella le mostró a Ash lo que era tener una relación de adultos, pero no estaba seguro si eso era amor, al menos confiaba en ella. Su mente le hacía inferir que la razón de esto era que mantenían sus encuentros y relación en secreto, después de un año Ash le propuso matrimonio, ya no quería ocultar nada y buscaba respuestas a sus sentimientos.
Anna acepto gustosa y feliz, ella se había enamorado profundamente de él así que le dijo la verdad de quien era, él no lo admitió, pero eso fue algo desgarrador, se sentía engañado, sin embargo, no quería perderla, era el único vínculo que le quedaba con otra persona a parte de su madre. Ash opto por desposarla de todas maneras.
Casi todos los preparativos para la boda estaban cubiertos excepto un tema, quienes asistirían. La madre de Ash era imprescindible al igual que la familia de Anna, el problema eran las amistades, Anna sabía lo que sucedió así que no quiso tomar partido en la decisión de Ash de a quienes invitar, con mucha determinación Ash Ketchum hizo una carta a todos sus amigos y amigas, si bien las cosas tomaron un mal camino el aun quería que ellos sean parte de su vida. Nunca pensó que todo esto lo llevaría a tal camino de dolor y frustración.
Pasaron unos días desde que se enviaron las cartas, y como era de pensar la prensa hizo pública la unión de la pareja, era la calma antes de la tormenta. Unas horas antes de la boda tocaron en la residencia Ketchum, Anna y Ash ahora vivían juntos, sin previo aviso dos policías entraron, esposaron al entrenador pokémon y se lo llevaron.
Alterado por lo que estaba pasando no tuvo otra opción que esperar tras las rejas hasta obtener respuestas, casi se desmaya al enterarse de que lo culpaban por el suicidio de 38 jóvenes, para el esto no tenía sentido, ni siquiera sabía de quienes se trataba.
Paso un par de horas hasta que llego Anna, tenía los ojos hinchados como si hubiera llorado por horas sin descanso. Los policías y juez les habían explicado el caso a Delia, el profesor Oak y Anna, les mostraron las notas suicidas y toda la evidencia de lo que incriminaba al azabache. Delia se había desmayado sin creer que esto era realidad.
Finalmente, Ash y Anna comenzaron a hablar, él estaba temeroso, confuso y ella asustada de lo que podía escuchar de él, se había formado una idea atroz en su mente y quería despejarla antes de decir cualquier otra cosa.
- Ash te responsabilizan del suicidio de 38 chicas -
Pese a haberlo escuchado antes, las palabras de su prometida dejaron sin aliento al pelinegro.
- Ash… ¿tú me amas verdad? -
La pregunta genero confusión en el joven adulto, a duras penas estaba asimilando lo que previamente le habían dicho.
- yo…yo -
- ¡contesta! – el grito de la muchacha lo asusto. – Dime que en verdad te quieres casar conmigo porque me amas, que me amas como yo te amo. – el tono de voz de ella fue haciéndose más apagado con cada palabra.
Olvidándose por unos segundos de la situación en la que estaba, Ash respondió con completa honestidad. – no lo sé. -
La chica callo de rodillas ante tal confesión. – ¿por qué te quisiste casar conmigo? - ella miraba al piso, intentaba retener inútilmente las lágrimas que salían de sus ojos.
- Aunque me mentiste, yo realmente te llegue a querer, me ayudaste a soportar el dolor de perder a mis amigos, pero… pero solo te llegue a querer como eso, una amiga, pensé que si hacia oficial la relación y más si nos íbamos a casar tal vez entendería lo que es amor y me daría cuenta de que te amo, aunque... -
- Nunca llegaste a amarme, ¿cierto? - la chica alzo la mirada, sin duda era una imagen desgarradora, se notaba que acababan de romperle el corazón, sus lágrimas caían al piso sin cesar, sus ojos hinchados, su rostro claramente triste. Ash desvió la mirada, no quería encararla.
- Ahora entiendo a las otras… - esas palabras hicieron reaccionar a Ketchum, quien la miro esperando alguna explicación de lo que acababa de decir.
- No es que seas denso, solo es que tú… tú no tienes corazón – Esas fueron las últimas palabras de Anna antes de levantarse e irse de la prisión.
Tres días de eso, Ash seguía sin saber que pasaba, Anna no volvió desde ese momento, estaba preocupado por ella, quizás fue muy duro. Finalmente, llegaron policías acompañados de Delia y el profesor Oak.
- ¡¿Qué está sucediendo mama, donde esta Anna, profesor, mama qué pasa?! –
Delia y Oak no lo miraban a los ojos.
- ¿En que falle Samuel, de verdad creé a un monstruo sin emociones? – Musito Delia sin ver a su hijo. Ash había escuchado cada palabra y se quedó paralizado ante el comentario de su madre.
Finalmente lo llevaron a la sala de audiencia, el juez era un hombre robusto de unos 50 años, tenía mirada penetrante y firme, Ash pudo ver muchos rostros conocidos, eran amigos y conocidos suyos, se extrañó al no ver a ninguna de sus amigas, pero no le dio tanta importancia, lo que más le sorprendió fue que todos lo miraban con ¿odio?
Conforme se iba desarrollando el juicio todo cobraba sentido o bueno al menos entendía de que era acusado.
Era impactante escuchar los testimonios de las personas que eran cercanas a él.
- Misty, May y Dawn eran mis amigas, al inicio también de Ash, pero como las trataba… honestamente me sentí alegre, Ash era como un hermanito y era algo increíble verlo actuar como si estuviera enamorado, después entendí que él no tiene sentimientos - dijo Brock como uno de los primeros llamados a testificar.
- Era mi sueño enfrentarme a él, incluso pensé que sería mi familia, May no lo decía, pero estaba perdidamente enamorada de ti y tu solo acrecentabas ese sentimiento, quien diría que llegue a tenerte tanta rabia, casi ya no comía, añoraba verte y tu carta de boda… la mataste maldito, ¡tú mataste a mi hermana! – las palabras de Max acribillaban el corazón del Azabache.
- Desde que te conocí no me agradaste, me quitaste a Dawn, ella esperaba y esperaba sin perder la esperanza de que volverías por ella, la tratabas como si fuera más que una amiga por eso decidí alejarme y deseaba que sean felices juntos, pensé que en verdad la amabas… fui un idiota, ¡es por ti que ella decidió quitarse la vida! - Kenny lloraba de frustración, ira, y tristeza. Apenas podía controlarse de no atacar a Ash.
- No va con mi estilo, pero no usare palabras complejas para referirme a ti, Ash, eres despreciable, crees que Iris te decía niñito por molestarte, ¿acaso nunca viste o sentiste cómo se preocupaba por ti? ¿cómo te miraba? incluso cuando batallaste con ella por ser campeona de Unova, no te diste cuenta de la dicha que tenia de volverte a ver, de estar un momento a tu lado… Estas vacío - Cilan no se dignó en mirar a su antiguo compañero de viaje.
- Serena, Mairin, Astrid, Korrina no fueron suficiente para ti, incluso mi pequeña hermana Bonnie te llego a amar… eres un demonio, ni Arceus puede perdonar lo que causaste, jugaste con tantos corazones… morirás solo en una cárcel Ash, ese es tu castigo -
Los testimonios seguían y seguían, todos cargados con la misma energía y resentimiento. Finalmente revelaron el nombre de las jóvenes que se quitaron la vida, al escuchar que el ultimo nombre de la lista era el de Anna, Ash parecía haberse desconectado del mundo.
Presente
- Qué demonios… yo nunca supe… ellas nunca dijeron nada, eran mis amigas – apenas articulaba palabra el ahora ex campeón de Kanto, fue destituido una vez se presentaron los cargos.
- Sr. Ketchum, fue negligencia y su descaro en jugar con el corazón de aquellas jóvenes lo que causo esto -
La sala del juicio se había quedado unos minutos en silencio, el juez procedió con la sentencia. – Por el poder conferido a mí por los representantes oficiales de la región de Kanto, declaro este caso cerrado, Ash Ketchum serás trasladado al terminar el juicio a la prisión de máxima seguridad de la región, pueden retirarse. -
Pasaron dos meses desde aquel acontecimiento que sacudió al mundo Pokémon, para la sociedad, Ash Ketchum era un ser despreciable que había jugado con el corazón de varias jóvenes, se lo tacho de promiscuo, misógino y más. Su madre murió poco después de un mes desde la sentencia, no soportaba ver a su hijo en prisión y los abusos sociales a ella, por ser su madre, se tornaban cada día más violentos, dedicada al alcoholismo un día perdió el control mientras manejaba a casa y cayó por un desfiladero.
Todo iba oscureciendo más el corazón de Ash.
POV ASH
- Todas ellas incluso Anna… yo no quería que mueran, ahora hasta mi madre ya no está, no tengo a nadie. ¡Es su culpa! yo solo era un buen amigo, ellas tuvieron la culpa de enamorarse…-
"solo es que tú… tú no tienes corazón" las palabras de Anna eran las que más atacaban su mente.
- Quizás tenías razón, a decir verdad, no recuerdo tratarte diferente que a todas ellas y eso que éramos una pareja que estaba a punto de casarse, de verdad no se diferenciar entre amistad y algo más, acaso no puedo sentir amor… soy lo peor -
Fin de POV
Pasaron 5 largos años desde que Ash entro en prisión, él no lo sabía, pero fuera se libraba una feroz batalla entre humanos y pokémon, todos los antiguos soldados y miembros de las organizaciones criminales que él había vencido se unieron, habían contaminado el sistema de todas las regiones, ya nadie confiaba en nadie, su líder llamado Isaac, era un hombre despiadado y poderoso, Ash quizás era el único que podía vencerlo.
Isaac conocía de Ash así que decidió atacar la prisión, no quería dejar cabos sueltos ni nadie que podría representar una amenaza, debido a la conmoción creada, Ash pudo escapar y se lo dio por muerto. Incluso sabiendo la situación actual él se rehusó a participar en esa guerra.
- No tengo derecho a pelear por algo que no amo, sea quien sea que lidere el mundo me da igual… eso no va a enmendar nada de lo que hecho. – fueron las últimas palabras de él a un miembro de la resistencia antes de desaparecer.
Ash había construido una pequeña casa en una montaña cercana al Monte Plateado, vivió un par de meses ahí, a pesar del tiempo no hallaba respuesta a lo que pasaba en sus sentimientos. Era de noche, el azabache encendió una fogata miraba atentamente las estrellas hasta que sintió que alguien lo miraba desde atrás.
- Si vas a atacar intenta que sea letal – dijo con indiferencia en voz alta y sin mirar.
- Es una vergüenza que te hayas transformado en esto, acaso ya no queda rastro del chico que alguna vez conocí – Ash giro molesto, esas palabras no se escucharon en el aire sino en su mente, era la única razón por la que decidió ver de quien se trataba.
- Eres tu Mewtwo, lo lamento, pero si quieres una revancha te desilusionaras al saber que no tengo ningún pokémon – declaró con el mismo tono apagado y sin emociones.
El pokémon psíquico se sorprendió con las palabras del azabache. – ¿Pikachu, Charizard, todos tus amigos dónde están? – interrogó con evidente furia.
- Supongo que no te enteraste… qué más da, te lo diré, hace 5 años fui encarcelado, como parte de mi castigo asesinaron a todos mis pokémon frente a mí – no solo era lo que el entrenador había dicho, la mirada vacía y tono de voz hicieron tener escalofríos al pokémon legendario.
- Si te preguntas la razón del porque fui encarcelado es simple… me encarcelaron por no tener corazón, por no poder amar, solo ahora entiendo que es verdad, ya no siento nada. -
- Ash ¿qué paso contigo? – los ojos del clon de Mew brillaron a la par de los de Ketchum. Mewtwo uso sus poderes para poder ver los recuerdos de Ash, luego de unos segundos sus ojos volvieron a la normalidad.
- Lo viste, yo no tengo corazón. -
- Ash el mundo te necesita, ese criminal está asesinando a todos los pokémon legendarios, está amenazando con destruir el equilibrio natural. Aunque lo enfrente, su tecnología fusionada con sus pokémon me sobrepasó, incluso Arceus no pudo lidiar con él, si tú y y
- No me importa – declaró interrumpiendo al pokémon psíquico.
Mewtwo perdió la paciencia y empezó a ejercer sus poderes sobre el lugar generando una gran presión sobre los alrededores. – ¡Entiende, el mundo y la vida como tal puede terminar extinguiéndose! ¿Vas a dar la espalda a todos? –
- Si te hace sentir mejor… solo asesíname – dijo Ash sin inmutarse.
Tras esas palabras Mewtwo desactivo su poder y miro al entrenador con tristeza. – ya veo, es tu pasado el que te volvió de esta manera, no logras perdonarte y avanzar. Sabes Ash, puede que las cosas hayan salido mal, pero puedo decir sin equivocarme que tienes un gran corazón.-
- No me conoces Mewtwo. -
- Pude darme cuenta que tu corazón está muy herido y tu mente muy confusa, la verdad como están las cosas este mundo está condenado, eso no quiere decir que sea el fin, tú mismo te inhibes de hacer algo y lo entiendo, si no hay alternativa supongo que usare eso –
- ¿A qué te refieres? – el tono de voz de Ash cambio a uno más ansioso.
- Arceus es un pokémon muy orgulloso, sin duda me odia ya que fui creado artificialmente, aun así, me confió lo último de poder que le quedaba, este es un poder que mezcla a Dialga, Celebi y Arceus – Ash no entendía bien a que quería llegar el pokémon.
- Si es para reparar tu corazón y ayudes a salvar este mundo sé que Arceus lo aprobaría, estoy seguro que descubrirás que a pesar de lo que te dijeron y lo confuso que crees estar, entenderás que eres alguien que puede entender el amor, suerte Ash – el viento empezó a agitarse abruptamente, los ojos de Mewtwo se tiñeron de una luz blanca incandescente.
- ¡Detente Mewtwo qué haces, yo no tengo esperanza! – grito Ash intentando inútilmente acercarse al pokémon, la onda de energía y viento que emanaba lo hacía retroceder.
- Por favor salva a todos – fueron las últimas palabras que escucho Ash antes de desmayarse
- Despierte dormilón, el desayuno está listo -
Ash abría lentamente sus ojos, su cuerpo se sentía aturdido, apenas podía moverse y su vista estaba borrosa y oscura, escucho como alguien abría una puerta.
- Vamos Ash, hoy íbamos a visitar al profesor ¿recuerdas? -
La vista del pelinegro finalmente se había normalizado, cuando vio a la dueña de esa voz varias lagrimas empezaron a salir de sus ojos.
- ¡¿Ash estas bien, te duelo algo, quieres que llame a un doctor!? -
Antes de que esa figura intentara levantarse en búsqueda de ayuda el salto a abrazarla. –todo está bien mama…. Ahora lo está -
Y eso fue todo de momento, hace mucho que no escribía y vaya que se siente bien, dejen su opinión y recomendaciones
