POR SEGUNDA VEZ
Hace un tiempo, leí un fic llamado "Tal Vez", escrito por la maravillosa pluma de Ex Umbra. Es una historia tristemente hermosa, que quedó dando vueltas cabeza, sobre todo porque sentía que Otabek merecía una respuesta a la dolorosa pregunta que le hizo a Yuri, justo al momento de separarse. Las ideas se fueron fusionando con las emociones, y las fui asociando a experiencias reales, les fui dando forma en mi mente y luego en mi computadora…
Y así nació este humilde intento de darle un cierre a esa historia. Desde luego, mi forma de escribir dista mucho de asemejarse a la excelencia que muestran los escritos que originalmente la inspiraron, pero es la mejor manera que encuentro de mostrar mi admiración y agradecimiento a todos aquellos escritores que, como Ex Umbra, logran que sintamos un sinfín de emociones a través de las palabras.
De más está decir que nada de lo de aquí me pertenece, excepto la idea y las ganas de crear una historia.
Espero que les guste
LOVES THAT I HAVE LOST
Zurich, 28 de enero de 2020 - 4:27 a.m.
Un toque frío y ligero acarició su piel… había olvidado cerrar la ventana la noche anterior, permitiendo que la brisa helada de fines de enero se colara en su habitación. Y aunque los inviernos en Zurich eran apenas un detalle si se comparan con los de San Petersburgo, el despertar con la sensación de pequeñas cuchillas de hielo recorriendo tu cuerpo no era para nada agradable.
Y mucho menos si ese despertar ocurría cuando estaba en medio del más fantástico de los sueños...
A pesar del frío cortante que danzaba en cada esquina de su habitación y en contra de todo sentido común, no se levantó de inmediato. Dio una vuelta en la cama para llevar su brazo hasta la mesa de noche, y tomar su celular. Las 4:27 a.m. ¡Mierda!, había dormido toda la noche con la ventana abierta…. Esperaba no tener consecuencias por su descuido; un resfriado en estos momentos y todo se iría al carajo.
Hacía menos de 24 horas que había regresado de Austria, con la medalla de oro colgando en su cuello y el alma en un puño, hecha girones. Había logrado proclamarse campeón europeo por segunda vez en su carrera, pero resultó ser una victoria demasiado amarga… lo ocurrido después de la premiación le dejó a la deriva en medio de un mar de confusión y desconsuelo…
Pero no podía rendirse, no ahora que había navegado tanto para llegar hasta él otra vez… su segunda vez…
El Campeonato de los Cuatro Continentes iniciaría en exactamente una semana y él había decidido asistir. Lo había conversado con Chris y no tuvo problemas para convencerlo… el suizo conocía perfectamente los motivos reales detrás de aquella petición de última hora, pues había sido cómplice y testigo de todas y cada una de las situaciones que lo habían llevado hasta ese punto… Y aunque a todas luces era una idea totalmente descabellada, Chris apostó a él una vez más y aceptó que los acompañara a Corea.
Desde luego, él también estaba muy consciente de todo lo que arriesgaba con esa decisión... sería un viaje demasiado largo e innecesario para cualquiera que no fuera un competidor... un viaje que traería consigo una alta cuota de cansancio que probablemente repercutiría en su desempeño frente al Campeonato Mundial... un viaje que no tenía ningún sentido pues nada le aseguraba que lograría su objetivo…
Pero era un viaje que haría una y mil veces más, si eso le daba una nueva oportunidad para volver a verlo y aclarar todo lo sucedido en Graz… para demostrarle que todo lo que le dijo y sintió en Turín era real…
Una nueva ráfaga de viento invernal se coló por la ventana. Dejó que su cabeza cayera pesadamente sobre su almohada y lanzó un bufido resignado... debía cerrar esa ventana si no quería morir de hipotermia.
Su cuerpo actuaba en automático cuando se removió perezosamente entre el comforter y las sábanas, incorporándose lentamente hasta quedar sentado sobre la cama.
Y entonces lo notó… ese dolor en la parte baja de su abdomen y que el roce de su piel contra el boxer que la cubría no ayudaba a disminuir. Entre el frío de la noche y las imágenes del sueño reciente que seguían haciendo estragos en su cabeza, era lógico que su cuerpo reaccionara despertando con una erección monumental y dolorosa.
Solo había dos maneras posibles de solucionarlo, y daba por descontado que la idea de tomar una ducha helada a esa hora no era una opción…
Clavó nuevamente su mirada en las cortinas que continuaban moviéndose con el pasar de la brisa…
Un leve movimiento de sus piernas, un jadeo entrecortado y el roce de las sábanas sobre sus muslos que provocó que una nueva onda de placer y dolor se esparciera por todo su vientre…
Mandó al viento y sus consecuencias a la maldita sea, y se decidió por la alternativa más viable… total si ya había pasado más de cinco horas con el aire invernal colándose en su habitación, unos minutos más no haría la diferencia. Ya luego tomaría unas pastillas para la gripe y el menjunje que preparaba el abuelo para levantar las defensas…. Lo importe era solucionar su pequeño, pero realmente enorme, problema inmediato.
Tomó con una mano la chamarra azul acerado que estaba al borde de su cama, mientras que con la otra empezó a tocarse, recordando cómo lo hacía Él cuando todavía estaban juntos. Llevó la chaqueta hacia su rostro, aspirando profundamente, al tiempo que con la otra mano apretaba más fuerte su miembro, empezando a bombear con mayor presión …
La chaqueta aún conservaba su aroma… ese aroma a madera y hierbabuena… a tranquilidad y refugio… a placer… a Él… `
La fricción en su entrepierna aumentaba, el vaivén de su mano se hacía más agresivo… los recuerdos inundaban su mente, mezclando las escenas reales de lo vivido hace algunos años con las de los sueños de hace unos minutos atrás. La habitación se fue llenando de gemidos desesperados y palabras ardientes…
El orgasmo llegó entre lágrimas y sudor, con un grito ahogado pronunciando su nombre…
- ¡BEKA!
Y luego no hubo más nada que el silencio y el maldito frío que seguía colándose por su ventana…
Definitivamente Zurich no se comparaba a San Petersburgo… no había punto de comparación…
Cosas que me gustaría que supieras…
Si leíste hasta aquí, y crees que vale la pena darle una oportunidad a la historia, quiero darte las gracias. Es un gran honor. También hay algunos detalles que, tal vez no te interesen, pero que me gustaría que supieras si decides continuar leyendo:
1- La historia ya está terminada. Son 13 capítulos más el epílogo, e iré subiendo los capítulos a medida que los vaya editando.
2- Las horas señaladas al inicio de cada capítulo tienen la intención de fijar un horario preciso en el que comienzan los hechos narrados, pero que definitivamente no abarca todo el tiempo transcurrido. Así que una velada pudo haber iniciado a las 9 de la noche y terminar al día siguiente. Por otra parte, el uso del horario de 12 horas a.m./p.m. solo lo hice por temas de estética: a mis ojos se ve más bonito poner "4:27 a.m." que "las 4:27 horas"
3- Nací y vivo en un país donde "es más claro el cielo y más brillante el sol". Pero ese sol es despiadado y quema duro… Así que no conozco a fondo las piezas clave en la vestimenta de los países que cuentan con las cuatro estaciones y conocen la nieve y el frío. Si hay alguna incongruencia, me disculpo por ello.
4- Me encanta el patinaje sobre hielo, es un deporte hermoso, y siempre soñé con algún día hacerlo… pero como ya dije, el frío en mi país es casi un mito, así que ni esperanza de tener un lago congelado para patinar. Por lo tanto, no conozco a fondo todos los intríngulis de la práctica de ese deporte. De allí que mis descripciones de las rutinas no estén definidas en función a la técnica, sino a las sensaciones que transmiten. Espero no equivocarme.
5- No obstante, lo anterior, hice algo de investigación. Los torneos aquí mencionados son los realizados por la ISU (International Skating Union) que es el ente que regula las competencias del deporte. Solo utilicé las de mayor relevancia, es decir el GPF (con sus 6 competencias preliminares), el Campeonato Europeo, El Campeonato de los Cuatro Continentes (equivalente a la Europeans para el resto de los mortales que no forman parte de países del "Viejo Continente") y en Campeonato Mundial. El periodo de desarrollo de estos torneos regularmente va de octubre a marzo y se les llama temporadas. Las fechas y lugares mencionados son los reales en los que se llevaron (o llevaran) las competencias.
6- En el anime, el GPF se realiza en Barcelona. En la vida real, la final en Barcelona se dio durante la temporada 2015-2016, del 10-13 de diciembre de 2015. Partiendo de allí, en mi escrito Otabek nació el 31 de octubre de 1997 y Yuri el 1 de marzo de 2000; siendo así al momento que se vieron en Barcelona, Otabek ya había cumplido 18 años, mientras que Yuri cumpliría los 16 en marzo del año siguiente. Por lo que la diferencia de edad es de 2 años y 4 meses aproximadamente.
7- Aunque no es un Song-Fic y pese a que la historia fue inspirada en otro escrito, la trama en sí gira en torno a la canción con la que Yuri hace su presentación en la Gala del GPF 2019-2020. Aunque se mencionan otras interpretaciones, la de mayor peso es esa en particular. De hecho, los títulos de cada capítulo son partes de la letra de dicha melodía (por eso están en inglés)
Dicho esto, y si aún mantienes el interés… Bienvenido(a) y muchísimas gracias
