Aclaraciones:
Este es un AU. Es decir, hay algunas cosas diferentes, que en el universo original
Todo comenzara después de la primera temporada, es decir solo me centrare en algunos episodios de la segunda y tercera temporada para esta trama.
La idea no es del todo mía, vi un Fanart en Instagram, y me dije por que no…. La portada es parte del Fanart o comic… créditos a su respectivo autor.
Miraculos: Tales of Ladybug and Chat Noir, no me pertenece solo la trama.
Le Silence…
Chat noir estaba seguro de varias cosas, una de ellas, el ser un superhéroe era lo mejor que le pudo haber pasado, y no solo se refería al combatir con villanos controlados por Hawkmoth y proteger a parís. Era parte de su trabajo y el motivo por lo cual tenía el anillo, pero saltar los tejados donde el aire golpeaba su cara y su estómago se contraía como si estuviera en una montaña rusa de forma leve, era una sensación de libertad que lo alejaba por momentos de su ajustada agenda.
Otra de las cosas era que le gusta ir a la escuela, la mayoría de los chicos de su edad pensaría lo contrario, pero el apenas tuvo el privilegio de asistir a una escuela como una persona normal, convivir con sus amigos Nino y Alya, esos momentos eran bastante divertidos y relajantes a pesar de la carga escolar, (y todas sus actividades extraescolares y su trabajo de modelo).
También, la principal, la cosa que lo mantiene en las nubes, con suspiros de un enamorado sin remedio hacia la chica de disfraz de Catarina, su compañera de peleas, la chica quien cayó del cielo (literalmente) la primera vez que se conocieron, esa chica que siempre está segura de sí misma, aunque al principio parecía dudarlo, esa chica quien no duda en lanzarse a la boca de un dinosaurio solo porque tiene una idea. Ladybug. Su lady.
Sus esperanzas hacia ella son grandes, una parte suya cree que sus sentimientos son correspondidos, pero ella tenía razón al decir que sería peligroso cualquier relación fuera del compañerismo, por lo cual su identidad de civil debe ser secreta para los dos, no mezclando la vida de superhéroe con la personal. Aunque eso no evita que tengan varios juegos de coqueteo.
Como estos momentos, donde ambos patrullaban por las noches una idea suya con tal de tener más tiempo con ella y salir de su rutina. Tenía momentos de descanso donde aprovechaban para disfrutar una conversación, disfrutar la compañía del otro. Aunque en esta ocasión, su Lady parecía inquieta.
Toca su hombro llamando su atención, para luego usar sus manos para hablarle. - ¿Todo bien My Lady?
Había otra cosa que estaba del todo seguro, que nadie más sabe más que él y el maestro Fu. Ladybug era especial, su audición no era la misma que las demás personas, tenía discapacidad auditiva, la razón del por qué agrego clases de lenguaje con señas en su apretada agenda. Fue difícil convencer a su padre, pero con la excusa de mejorar la imagen termino ganando. Sonó un poco hipócrita, pero era bastante útil durante las batallas con los Akumas.
Ladybug se encoje de hombros ante su pregunta, dedicándole una sonrisa con poco entusiasmo. Sin apartar su mirada, intenta de nuevo.
-Puedes decirme, soy tu compañero, puedes confiar en mí.
Ladybug suspira contestando con sus manos –Mis padres creen que ya es tiempo de vaya a una escuela pública, que conviva con personas de mi edad.
Chat noir no conocía casi nada de su vida civil, el hecho de que le comparta ese detalle olvidando los riegos o límites de seguridad que su lady estableció desde el principio, era bastante extraño. Realmente debe atormentarle como para decirlo.
- ¿Te preocupa?
-Me asusta –admite haciendo una mueca –La última vez que estuve en una de esas escuelas rompieron seis veces mis aparatos.
Chat noir por inercia voltea hacia las orejas de la chica, sin encontrar los aparatos que menciona. Era extraño como la magia de la Catarina protegía su Lady civil. Nadie debe saber de su condición, si Hawkmoth lo supiera atormentaría a cada chica con las cualidades de ella en todo parís, hasta llegar a Ladybug. Era suerte de que Ladybug podía leer perfectamente los labios, como también hacerte una conversación completa con su voz, pero la chica prefería hablar con sus manos y solo usar su voz para invocar el "Lucky Charm", hay momentos que se dejan entrevistar para el LadyBlog, pero era muy raras las ocasiones, como también el tener que hablar con el alcalde. Todo el mundo piensa que Ladybug era de pocas palabras y bastante seria en su trabajo, y que él, Chat noir era quien tomaba la palabra.
-Bueno me imagino que eso fue hace tiempo –continúa procurando en acercarse y pronunciar bien las palabras –Tal vez esta vez sea diferente, My Lady no hay nada que pueda retenerte, cualquier cosa lo enfrentas, ya sea un adolescente molesto o un cocodrilo convertido en dragón.
Ladybug le sonríe, acompañado de un sonrojo notable debajo de su antifaz.
-Tu sabes siempre que decir –dice, a través de sus manos –Gracias.
Se despidió de él con un pequeño beso en su mejilla, y después desaparecer por los tejados de Paris usando su yo-yo para balancearse.
Esa chica lo tenía vuelto loco, deseaba hacer realidad sus fantasías, terminar con el compañerismo y establecer algo más profundo, recreando escenas de su confesión como varias veces en las que Adrien piensa en ella.
Pero debían protegerse, ambos.
Eso pensaba en la mañana, esperando que el primer día de clase de Ladybug no fuera tan malo y se divirtiera haciendo amigos, solo amigos. No quería competencia. Su guardaespaldas lo deja en la entrada del colegio Francoise Dupont como cada semana, saluda a sus dos amigos Nino y Alya, teniendo una plática sobre el LadyBlog, la nueva mezcla de Nino que compuso el fin de semana, se prepara el saludo asfixiante de Chloé y que esta compartiera alguno que otro comentario de mal gusto con Alya. Su rutina de siempre, la clase empezarían en unos minutos a no ser que algún Akuma desea aparecer.
Pero hubo una modificación.
-Bueno clase, hoy tenemos un día especial, una nueva alumna se unirá a nosotros – dice Miss Bustier yendo a la puerta, cuando noto por la ventana que la chica nueva se acercaba –Por favor pasa.
Adrien pensaba que era demasiado la coincidencia que sea el mismo día en la que su Lady iría a una nueva escuela y que ahora él tenga una nueva compañera. Cuando la chica se aparece, posicionándose enfrente de todos, con una ligera sonrisa nerviosa, su cabello recogido en dos colectas, mostrando sus orejas que eran adornados por dos aretes de color negro, que Adrien presentía que ya lo había visto antes. Con unos ojos azules brillantes parecidos a Ladybug, solo faltaba un detalle, una pista más e importante.
-Preséntate por favor –Vuelve a pronunciar Miss Bustier, todos mantienen en silencio para escuchar el nombre de la chica, pero esta seguía sonriendo, sin pronunciar nada, uno pensaría que había ignorado a la maestra –Oh, cierto. –Toca el hombro de la chica provocando su sobresalto, pero consigue su atención –Presentante por favor.
La chica asiente con un pequeño sonrojo tomando su mochila y buscar algo en particular, Adrien sentía que era demasiadas corazonadas como para tener suerte. La chica saca una libreta de color rosa, abriéndola y luego mostrarlo.
"Hola, mi nombre es Marinette Dupa-Cheng"
Voltea la siguiente hoja cuando lo cree prudente.
"Pueden comunicarse conmigo a través de esta libreta si lo desean, también se leer los labios"
Cambia…
"Soy sorda"
Adrien escucho la expresión de sorpresa del todo el grupo. Algo que no molesto a Marinette quien cambia de nuevo la página.
"Espero que nos llevemos bien"
Marinette guarda la libreta, sin dejar su sonrisa, mientras todos la miraban con sorpresa. Adrien sentía sus mejillas sonrojarse, eran demasiado la coincidencia, una parte suya, la razón, le pedía que no pensara mucho en el tema, era peligroso tratar de descubrir sus sospechas y la otra parte, la que predominaba deseaba hablar con ella en privado y preguntarle. Presentía que había encontrado a su Lady.
-Muy bien Marinette – dice la maestra, tocando el hombro de la chica para que la mirara –Por favor ve a sentarte a lado de… -Mis Bustier hace una mueca al notar que tendría que cambiar a sus alumnos para que su alumna pueda observar su clase con facilidad –Adrien serias tan amble de cambiarte de lugar a lado de Alya, es para la comodidad de … -Marinette interrumpe a la maestra haciendo un movimiento de manos, que Miss Bustier no entendía. Pero Adrien si –Lo siento, no entiendo…
-Ella dice que no es necesario cambiarnos, en donde sea que se siente estará bien. –Todos lo observan confundidos, incluyendo Marinette.
- ¿Sabes leguaje de señas Adrien?
Adrien notando su error, carraspea rascando su nuca con nerviosismo. –Sí, bueno, un poco. Lo aprendí para un evento de mi padre.
-Entonces, Nino podrías cambiar de lugar a lado de Alya, será mejor para Marinette.
Marinette con un semblante sorprendido, sigue las indicaciones de su maestra sentándose a su lado. Adrien le dedica una sonrisa de revista (apodo que le dio Alya) mientras la chica acomodaba sus cosas, Marinette le devuelve la sonrisa mirándolo por un momento, para luego desviarlo sobre su hombro, por inercia hace los mismo, donde una Chloé mantenía la mirada, con una expresión molesta.
-Bien clase comencemos.
~o~
Marinette técnicamente le rogo a sus padres en no dejarla ir al Colegio Francoise Dupont, estaba feliz con su pequeña escuela especial y aprender la mayoría del tiempo en su casa, pero sus padres amorosos creían que era tiempo de que su pequeña y única hija, fuera a una escuela pública y conviva con más personas, con tal de apoyarla de realizar sus sueños de ser una diseñadora.
Cuando vio que la pelea la tenía perdida, no pudo evitar pensar en Chat Noir y sus palabras de aliento. Con un suspiro tomo su mochila y rechazo los macarrones que su padre le preparo para que ofreciera a sus compañeros de clase. No quería que su legendaria torpeza fuera más notable al tirar los macarrones como la última vez cuando fue elegida como Ladybug. Solo tomo el cuaderno rosa que su madre le dio para poder presentarse en su clase.
Su Kwami, Tikki, a pesar de que no la escucha pudo entender por sus pequeños labios que le daba ánimos e intentaba reconfortarla, abrazando su mejilla. Aunque al final no fue del todo malo, estaba al pendiente a cada cosa que mencionaba su nueva maestra, debía estar atenta a sus labios. Aunque es algo imposible cuando tiene dos pares de ojos puesto en ella. Sabe que Chloé estaría al pendiente de ella, obviamente estaría muy enojada, pero no era culpa suya que ambas coincidan de grupo, sabía que Chloé estaba estudiando en esa escuela, y conocía de cara a la mayoría de sus nuevos compañeros, algunos fueron akumatizados y tuvo que salvarlos. Ahora se daba una idea del porque cayeron a las tentaciones de Hawkmoth.
Y luego está ese chico, su compañero de asiento, sabía que la miraba de reojo, era demasiado obvio si le preguntan. Era como si deseaba preguntarle algo, y no supiera como hacerlo. Era una suerte que supiera lenguaje de señas, sería de gran ayuda, pero eso no le quita que le esté incomodando. Cuando termina las primeras horas, fue un pequeño alivio. Pensaba ir con sus padres y merendar en su casa.
Pero un toque en su hombro toma su atención.
- ¿Me prestas tu cuaderno, Marinette? –dice la creadora de LadyBlog. Sabia su nombre porque en varias ocasiones tuvo que retenerla de que saliera herida al estar tan expuesta al peligro. Alya. Una chica bastante valiente e impulsiva. Y la primera en gritarle un poco de apoyo cuando se enfrentó a su primer akumatizado. Le pasa su cuaderno siendo consciente que deseaba decirle algo.
"Mi nombre es Alya, un gusto conocerte"
Marinette sonríe ante esto. Tomando su libreta y escribir.
"El gusto es mío, Alya"
La chica Alya comienza una conversación con ella, confiada de que la entendiera con sus labios. Marinette tuvo que salir de su zona de confort de comunicarse con sus manos, y utilizando su voz, no solía usarla ya que sus padres y Chat podían comunicarse con ella a su forma, pero no todos sabían usar sus manos para hablar. Alya le pidió que le enseñara como presentarse con sus manos, lo cual Marinette no tardo en mostrárselo, haciendo los respectivos movimientos, murmurando lo que significa, para luego enseñarle como deletrear su nombre con sus dedos. Luego de varios intentos Alya logra conseguirlo de forma torpe y lenta. Luego la invita a comer junto con sus dos amigos, un chico de gorra roja y cascos en su cuello, como también el chico que se sienta junto a ella.
Tuvo que aceptar, recordando las palabras de Chat de que nada la frenaba, debía alejar sus miedos de infancia, a pesar de que su principal bravucona este aun en el salón con el ceño fruncido y demasiado molesta con ella. Volvía repetirse que no era su culpa. Al final el chico rubio parecía igual de incomodo con su presencia que se excusó con algo poco creíble. Lo raro era su sonrojo y como intentaba hacer algo con sus manos para luego arrepentirse.
Pensó que era tímido. Aunque Alya y Nino (El chico de gorra roja que se presentó después de que el chico rubio se fuera) tampoco no entendían su actitud de su amigo Adrien. No le dio mucha importancia, aunque su nombre le sonaba de alguna parte.
Pero al regresar a su salón (sin la compañía de Alya y Nino ya que quería buscar su libreta rosa), se encontró con el chico tímido, en una situación que cambiaría por completo la imagen que tenía por ahora de él.
Estaba hincado poniendo algo en su asiento, cuando se acerca más pudo ver que era una goma de mascar –¿Qué estás haciendo? –Debió haber alzado demasiado su voz como para que el chico, Adrien, se sobresaltara demasiado. Adrien murmuro cosas que no entendió mucho, hasta que sus ojos se desviaron a su lado donde Chloé parecía reírse junto con una chica de cabello corto pelirrojo. No tuvo que pensar mucho para entender la situación. –Entiendo, buen trabajo los tres –no utiliza su voz esta vez, solo sus manos. Sentía que así se notaría menos su enojo. –Muy divertido.
Adrien comienza a mover sus labios, pero Marinette desvía su mirada no queriendo entender sus burlas o excusa patéticas que posiblemente aumente las risas de esas dos, a pesar de no escucharlas, la incomodidad lo sentía. Se acerca a su asiento intentando quitar la goma de mascar, pero estaba demasiado pegado y pegajoso como para lograrlo. Suspira, tomando un pañuelo de su mochila y tapar la goma de mascar con ella.
Voltea de nuevo hacia el chico, mirando su rostro angustiado. Normalmente, como Ladybug pondría más atención en su postura y rasgos para entender el por qué la angustia de su compañero. Pero no era Ladybug en este momento, era Marinette quien tenía malas experiencia con las escuelas públicas y con todo que se relacione con Chloé Bourgeois
-Eres amigo de Chloé ¿Verdad? –le pregunta, aunque era más una declaración siendo tan rígida con sus manos, dedicándole una mueca de desagrado. Adrien se queda sin palabras. No espera que el muchacho le conteste y se sienta a pesar de que tenga que compartir el siento con él.
Chat no tenía razón, las cosas siguen como están. No intento hablar de nuevo con Alya, e ignoro la mayoría del tiempo al chico que tenía a lado. Puso atención a cada clase, para tener su mente ocupada. Y en el momento de la salida decide ir al baño para evitar las preguntas de Alya, no quería intentar explicarle la situación tan tensa ya que estaba segura que le creería más a su amigo Adrien que a una desconocida. Así que decidió ir a los baños primero antes de ir a su casa. Pero claro Chloé requería aclararle algunas cosas.
La tomo de la muñeca, justo antes de que se metiera al baño de las chicas y con una mirada molesta, fue directa al grano –No sé por qué razón decidiste volver, pero recuerda tu lugar en esta escuela, lo cual tienes que estar alejada de mi Adrien –desvía su mirada a sus orejas y luego cambiar su expresión molesta o un puchero –Lastima, no traes tus aparatos torpes, deseaba jugar con ellos.
Marinette recuerda cuando era niña, siempre tuvo la mala fortuna de compartir el salón con Chloé, a quien le gustaba mucho molestar y burlarse de su discapacidad, haciendo comentarios crueles en su butaca o cuadernos, o en ocasiones hacerle tropezar o asustándola con movimientos bruscos. Pero su favorito era quitarle sus aparatos auditivos de sus orejas lastimándola varias veces y después aventarlos por la venta o destruirlos con su pie, fueron seis aparatos que sus padres tuvieron que comprar y esas seis fueron destruidos por la niña que era entonces Chloé. Hasta que una ocasión, el movimiento fue demasiado brusco provocando que sus oídos sangraran, esta vez sus padres decidieron intervenir, aunque no funciono de mucho, ¿quién podría ganarle a la hija de un político que daba una gran suma dinero a su antigua escuela? Después de eso, cambio de escuela y no tuvo que volver a ver a Chloé.
Pero eso fue hace algunos años, ya no era una niña. Y su alter ego era Ladybug, así que sin decirle nada (por que las palabras no funcionaban con Chloé) se suelta de forma brusca y se aleja de ella. Lo mejor que podía hacer era ignorarla y no dejar que le afecte sus bromas. No ha vuelto a usar sus aparatos, ya que después de esa experiencia con Chloé temía que la volvieran a lastimar, y el hecho de que tenía que ocultar su identidad de civil era mejor no usarlos.
No fue su mejor día, pero intento sonreír cuando llego a casa y dio algunos detalles a sus padres. No le gustaba mentirles, pero era mejor no decir algunas cosas. Ellos la habían inscrito a esa escuela, para hacerla feliz, y no quería desilusionarlos. No cuando hacen mucho por ella.
Dejo que Tikki la consuela abrazando su mejilla. Mientras se dejaba recostar en su cama. Quería ver a su amigo Chat Noir, aunque también tendría que fingir con él de que todo salió bien. Ya de por si fue demasiado descuidad en su última conversación, dando detalles de sus preocupaciones. Bufa odiando las reglas de sus identidades, siempre las odio cuando sus sentimientos hacia el héroe de traje de gato comenzaron a ser confusos al paso de los días. No quería ponerle nombre, pero no evita sus sonrojos, ni fantasear algunas cosas o que su habitación este llena de fotos de él, sacados de LadyBlog. Se excusa diciendo que lo admira, y aunque es cierto, Marinette no se engaña, sabe que es algo más, pero no desea decirlo.
El Maestro Fu tiene razón en estar en peligro si llegaran a revelarse, pero eso no evita que su corazón se acelere un poco más de lo normal.
Estaba bien dejar sus sentimientos en lo platónico…. ¿Verdad?
Toma una de sus revistas preferidas de su tocador, que hacía referencia sobre los grandes diseños de invierno que había estrenado la marca Agreste. El movimiento brusco al incorporarse de su cama hace que Tikki se aleje de su mejilla. Tikki iba preguntarle que sucedía cuando nota la mirada de su portadora enfrascada en su revista, se acerca con tal de descubrir que es lo que le inquieta a su amiga. Abre su boca sorprendida, cuando el mismo chico rubio, Adrien sale como modelo luciendo unas de las mejores prendas Agreste.
Marinette desvía su mirada al rostro del chico, para encontrar en letras grandes el nombre de su compañero con su apellido.
Adrien Agreste
El hijo único de su diseñador favorito, Gabriel Agreste, quien era el diseñador de modas más reconocido en todo parís.
.
.
Debe ser una broma.
~o~
Adrien llego a su casa cansado, no hubo ningún Akuma el día de hoy lo cual estaba agradecido por primera vez en su vida, sus sospechas que tenia de esa chica nueva Marinette con su Lady atormentaba su cabeza, viendo las similitudes, para luego sentirse confuso cuando algo le decía que no podía ser, esto provoco que estuviera todo el día distraído con esos pensamientos, pero la que predominaba mas era la terrible imagen que dejo en Marinette.
Cuando Alya la invito estar con ellos en el almuerzo, se sintió algo ansioso, deseaba preguntarle con su lenguaje de señas sabiendo que ni Nino o Alya sabrían de lo que hablaban, pero tuvo una lucha interna de si preguntarle o no, que se volvió algo sofocante, que decidió alejarse para controlar sus pensamientos. No suele comportarse así, siempre está seguro de sus acciones, hasta él no sabía lo que le pasaba, pero decidió consultarlo con Plagg.
Obviamente su Kwami no estaba de acuerdo de que el chico indagara más en el tema, ya que podría en peligro la identidad de Ladybug, si la chica no era ella.
-No es por juzgar –Se excusó Plagg, aceptando el queso que le tendió Adrien mientras se mantenían ocultos en unos de los cubículos del baño de los hombres –Pero si la chica no es Ladybug, no le costara nada saber que tu Lady tiene su misma discapacidad y que por alguna razón tú lo sabes, podía contárselo a alguien. Y llegar hasta los oídos de Hawkmoth.
Tenía un punto. Pero Adrien no creía que Marinette hiciera eso. Pero claro, el cree que Chloé es buena persona, a pesar de que la chica se la principal razón de que la mayoría de sus compañeros hayan sido Akumas, Plagg estaba seguro que su portador era en ocasiones ingenuo y demasiado bondadoso. Demasiado bueno.
Adrien decidió aceptar en que preguntar sería muy arriesgado, así que esperaría tener más pruebas. Fue a su salón esperando encontrar a sus amigos y a Marinette, pero se encontró con Chloé masticando una goma de mascar para luego pasárselo a Sabrina quien lo pone en el asiento de Marinette.
- ¿Por qué estás haciendo eso Chloé? –pregunta dando dos pasos hasta llegar a su amiga de la infancia.
-La chica que se sienta aquí debe recordar su lugar –Dice sonriéndole con aparente ternura, a pesar de la mirada molesta de Adrien –Exijo un poco de respeto. Eso es todo.
Adrien evita rodar los ojos con su excusa, hincándose en el lugar de Marinette tratando de quitar el pegajoso Chicle.
-Hay, Adrien. Sigues sin aprender sobre la cultura de la escuela. –dice con una pequeña risa, yendo a su lugar.
Cuando llego Marinette, todo fue un completo caos, la chica no dejaba que le explicara dando por hecho de que él fue quien realizo la broma de mal gusto de parte de Chloé. Pero la pregunta/afirmación que dio la chica, le recordó sus primeros días en la escuela. Nino por suerte le tendió su amistad cuando le explico que nuca había estado en una escuela antes, Alya fue un poco difícil, pero al final congeniaron cuando paso más tiempo con ellos y se volviera novia de Nino. Pero Marinette parecía conocer a Chloé desde hace mucho, dando entender que su relación con la hija del alcalde era bastante mala ¿Si no por que otra razón pensaría que sería mala persona por ser amigo de Chloé? Intento explicarse en la salida, pero la chica salió del salón sin dejar que nadie le hablara de nuevo.
Alya estaba confusa, preguntando lo que había pasado.
-Un malentendido –respondido, si era su Lady o no. No le gustaba tener una mala impresión con las personas. Le gustaba convivir con gente nueva y Marinette no sería la excepción. Tenía que arreglar las cosas.
Pero tendría que ser el día siguiente ya que, su apretada agenda no le permitió buscarla por la escuela o como para averiguar donde vivía. Suspira resignado y frustrado, volteando la mirada a su reloj que le recordó que debía ir a patrullar. Por lo menos podía ver a su Lady, unos cuantos minutos.
~o~
Marinette vestida de Ladybug realizo su patrullaje con éxito y ningún inconveniente, el día de hoy no hubo ningún akuma o contratiempo que solicitara su presencia, era bastante extraño que eso pasara. Tal vez al fin Hawkmoth decidió darles un respiro pequeño, un pequeño día libre era bienvenido. Termino antes que Chat (ambos patrullaban por separado, tratando de cubrir todas las calles de Paris), lo cual llego antes a su punto de encuentro, que era la torre Eiffel, utilizando el tiempo de espera en practicar su sonrisa. No quería preocuparlo de nuevo.
Cuando sintió el temblor debajo de sus piernas, supo que Chat había llegado, guarda su yo-yo que le sirvió de espejo, y recibe a su amigo con la sonrisa que no parecía del todo desanimada. Pero se convirtió a una de ternura con sus mejillas sonrojadas, cuando Chat había llegado junto con un rosa y se lo ofrecía a su modo caballeroso.
-Gracias –dice, con su forma de comunicarse. Su cuarto tenía aun, algunas flores que él le regalaba. –Es hermosa, gatito.
-No igual de hermosa que tu My lady –Dejo que besara su palma de su mano. Ambos se sientan admirando la vista que les proporciona la bella cuidad de Paris. Hablando de cosas triviales, como el pequeño día libre sin akumas, o lo que observaron durante sus patrullas. Pero luego Chat no pierde tiempo en preguntarle - ¿Qué tal tu primer día de clases?
Ladybug le dedica una sonrisa entusiasmada –Muy bien, todos fueron muy ambles conmigo. Tenías razón, las cosas cambian al parecer. –Dijo intentando que su expresiones y movimientos de manos fueran un poco más entusiasta. Chat parece creerle, dándole una pequeña sonrisa de apoyo. Marinette nunca sabrá que con esa afirmación logro que las sospechas de Adrien terminaran.
Ambos chicos terminan su noche de patrullaje dando fecha para el siguiente. Marinette al llegar a su cuarto suspira como soñadora, dejando la rosa en su florero, junto con las demás.
-Siempre son rojas –pronuncia Tikki posicionándose al frente de su portadora. Marinette asiente, sin quitar su sonrisa. –Me alegra que Chat Noir pueda alegrar tu día Marinette.
La chica se sonroja, observando una de las fotos que tiene pegadas cerca de su cama. Tikki tenía razón, tener la compañía de Chat con sus chistes malos, o coqueterías, que la escuche a su forma, que antes creía que solo sus padres lo harían. Sabe que el chico aprendió el lenguaje de señas solo por ella, cuando el primer día que fueron superhéroes fue su discapacidad una de las primeras cosas que tuvo explicar, para poder trabajar en equipo. Chat fue quien la apoyo cuando sus miedos eran demasiados. Él sabia siempre que decirle, sabia escucharla y eso fue suficiente para colarse en su corazón.
Tikki jala su cabello de forma suave, sobresaltándola y teniendo su atención –Tus ojos se secarán si sigues viendo de esa forma a la foto de tu compañero.
Marinette se oculta en sus almohadas.
~o~
Adrien suspira por quinta vez, pero en vez de un chico enamorado, eran suspiros de desilusión. El entusiasmo de Ladybug sobre su nueva escuela, fue prueba suficiente para terminar con sus sospechas. Plagg no perdió oportunidad de mencionar un "te lo dije" ganándose una mala mirada de su portador con la amenaza de quedarse sin su apreciado queso.
Pero también había otra cosa que solucionar, debe arreglar ese malentendido que tiene con Marinette. Cuando llega a su salón, no se sorprende que la chica lo ignore a pesar de que si noto su saludo hacia ella. Alya se había encogido de hombros dando entender que tampoco pudo ayudarlo mucho. Estuvo desanimado la mayoría de tiempo en sus clases, pensando varias formas de resolver las cosas. Pero claro su pequeño descanso de ayer no pasaría dos veces.
La alerta de un akuma consiguió que todos los alumnos de Francoise Dupont salieran de sus salones y buscaran un lugar seguro. Adrien pierde de vista a sus amigos y poder transformarse en el primer salón vacío que encontró, noto como Marinette se adentraba a una panadería cerca de la escuela, mientras se dirigía al lugar de origen del problema. Cuando nota que de nuevo es Señor Pichón, supo cuál era el plan, distraerlo hasta que llegara Ladybug.
Algunos comentarios para provocar, piruetas y esquivando el ataque de las palomas, aunque las plumas provocaban que estornudara varias veces. Cuando aparece Ladybug las cosas fueron más sencillo. Con el Lucky Charm y la inteligencia del achica todo termina un poco más rápido. Nunca entenderá porque Hawkmoth insiste en akumatizar a Monsieur Ramier. Chocan sus puños como lo hacen cada vez que salvan a Paris, para luego despedirse cuando su anillo y los aretes de la chica anuncian que su tiempo se agota.
La escuela aun contenía algunos de sus alumnos que regresaban a remontar sus clases, su salón aun estaba vacío cuando entro, hasta que unos segundos después Marinette apareciera en la entra del salón. La chica al verlo da media vuelta con una mueca en su rostro, dispuesta a irse. Aún estaba enojada con él, al parecer, Adrien aprovechando la privacidad alcanza Marinette quitándole el paso al ponerse enfrente suyo.
La chica abre por momentos sus ojos con sorpresa, para luego hacer un fruncido en su boca, un acto tierno admite Adrien.
-Hola –pronuncia al mismo tiempo que hace el gesto con sus manos, con una ligera sonrisa. Marinette entreciérralos ojos con desconfianza. Adrien suspira, para continuar en arreglar las cosas con ella –Solo quería que supieras que solo estaba tratando quitar la goma de mascar –Marinette atenta con sus labios, ya que Adrien solo había usado su voz, no quería equivocarse con sus manos, y empeorar la cosas. Pero la chica no cambiaba su rostro de desconfianza –Te lo juro –vuelve a suspirar rascando su nuca, alborotando un poco su cabello, acto que Marinette le recuerda a alguien más. –Yo también fui nuevo en esta escuela hace un tiempo, nunca había estado en una escuela antes, había estudiado en casa, así que tampoco había tenido amigos, esto es nuevo para mí todavía.
Marinette relaja su postura, como si hubiera recordado algo, provocando que estuviera de forma pensativa. Adrien no sabía cómo continuar, pero un recuerdo metido en su cabeza, provoca sus siguientes acciones.
Alza su mano, teniendo la atención de Marinette, se señala así mismo –Yo… -pronuncia teniendo la imagen de su Lady, el día que se conocieron justamente cuando terminaron con su primer Akuma, señala a Marinette mientras sigue hablando –Y tu …. –junta sus manos para luego agitarlo levemente –Podemos… ¿ser amigos?
Marinette lo mira sorprendida, mirando sus manos como también su rostro.
Después le sonríe.
~o~
Marinette estaba segura de varias cosas, el chico enfrente suyo estaba intentando arreglar las cosas con ella. Sabía que era el hijo de su más grande diseñador de modas, y que debe admitir que eso influyo más en su imagen de niño rico, consentido e igual que Chloé por ser solo su amigo. Sabía que era muy mala juzgando a la gente en ocasiones, y que debía cambiar eso. Sabía que tal vez exagero en algunas cosas, pero no podían culparla, no tenía buenas experiencias con las personas.
Y sabía muy bien que esos movimientos de manos, no eran los indicados para pedir una amistad, no en el lenguaje de señas francés, por lo menos. Eso era japonés, movimientos que Marinette le encantaron después de ver una película animada. Koe no Katachi. Cuando observo Adrien al pendiente de su reacción, no pudo evitar compararlo cuando hizo esos mismos movimientos con Chat Noir. Observo su cabello rubio que un poco alborotado daba otra imagen y sus ojos verdes podía compararlos con alguien más.
Le sonríe, porque sabía que Adrien Agreste no podía ser mala persona.
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¡Hola!
No saben las dificultades que tuve para hacer este pequeño… ¿Prologo? Como sea, este es un pequeño proyecto que tenía en mi cabeza por semana, pero preferí esperar a que terminara la seria en trasmitir todos sus capítulos para comenzar a planear.
Como ya les dije, esta idea no es del todo mía. Una fabulosa persona se le ocurrió crear un Fanart o comic sobre Miraculous y Koe no Katachi, no he podido encontrar el nombre del autor, pero si ustedes saben, pueden dejármelos en los comentarios estaría muy agradecida.
Como verán es bastante diferente al mundo que conocemos de Miraculous, como también todos los acontecimientos de la primera temporada ya pasaron, los capítulos que vaya subiendo de este Au, será basados de la segunda y tercera. No hare todos, por cuestión de tiempo y porque… soy bastante floja (mi pecado más grande debo admitir). Tal vez haga dos o tres de cada temporada. Y tal vez los orígenes. No les prometo que vayan ser actualizaciones rápidas, mi escuela me consume mucho tiempo por el plan cuatrimestral y el asunto del servicio que debo cubrir. Pero hare mi mayor esfuerzo para que la espera no sea tan larga…
También, otra cosa. El asunto del lenguaje de señas no es mentira, cada país tiene su forma, pero hay leguas como el americano, español el francés y etc. Hay similitudes o referencias entre ella. Es decir, puede que algunos movimientos sean lo mismo. Pero países como Japón, tiene su propio lenguaje de seña. Tuve que investigar bastante para realizar este fic, pero internet no es del todo seguro, así que si ve alguna falla no duden en decírmelo o brindarme un dato interesante.
Esto se volvió bastante largo, pero tenía que explicar la temática de esta historia tan curiosa. Les recomiendo mucho ver la película de Koe no Katachi, es una historia pura y hermosa.
Nos vemos, en la siguiente.
Sayo.
