!Nueva idea!
:D
Hay un autor que esta subiendo un Fic del mismo Croosover entre Naruto y Harry Potter. Me encanta bastante y por ellos creció en mi una pequeña motivación para leer los libros de esta gran serie.
Así que, como en anteriores historias, para desahogar estas ansias de leer esa pequeña historia, yo hare mi propia.
!Espero que les guste!
CAPITULO 1
"… ¿Por qué necesitare esto si soy un mago?"
La pregunta en cierta forma, aunque fuera de lugar, era bastante importante y la ves comprensible dado lo que estaba sucediendo. Con un solo vistazo uno podía decir que era una rama de árbol cualquier, sin embargo si le dabas un poco de importancia y atención podías ver la diferencia.
Comenzando del hecho que era recta y pulida, poseía lo que podría asemejarse a una empuñadura en una de sus extremos, y dentro (aunque difícil de creer) un núcleo de poder con una combinación de corazón de tigre y pelaje de colas de un Kyubi la hacían especial y única.
"Jojojojo" volteando al origen levanto una ceja "aunque el razonamiento detrás de tus palabras es comprensible dada la educación y pensamiento muggle, es erróneo. Me gustaría explicártelo a fondo, pero-"
"¿Por qué no hacerlo?" volteando por completo se cruzo de brazos y frunció el ceño "Estoy aquí por una cosa y voy a conseguirla a toda cosa. Dado que en los libros se dice que eres un poderoso mago, si no es que el mejor, quiero aprender de ti todo lo que pueda"
"Me halagas mucho joven, me halagas, pero no puedo hacerlo" Su cejo tembló por su sonrisa divertida y amable "si hiciera lo que tu me pides ¿Entonces que sentido tendría haber salido de ese lugar para adentrarte en este nuevo mundo?"
"Conseguir poder (y libertad que me han negado siempre)" Respondió con rapidez y frialdad.
"Muy ambicioso joven, pero no, no puedo hacer lo que me pides. Como cualquier otro alumno debes ingresar a la Escuela y aprender desde lo más básico hasta lo más complejo. Así podrás conseguir lo que quieres, y quizás con suerte, saber cual es tu motivación para estar aquí" Aquel tipo le respondió con una amabilidad y sabiduría tan extensa, que irrito a más no poder su temple.
"Ya te lo dije, solo quiero poder y nada más" una sonrisa ligera apareció en su rostro y no se resistió "Parece que esa barba y cabello blanco no es lo único que delata cuan viejo eres, abuelo"
Contrario a lo que quería conseguir, el sujeto dejo escapar una carcajada sonora de auténtica y verdadera diversión y alegría. Gruñendo con ligereza por la frustración, dio media vuelta y por segunda ocasión presto atención al artefacto postrado sobre la mesa. Metida dentro de una larga caja vieja y polvorosa de color negro una varita mágica verdadera se encontraba. No hacía desaparecer conejos metidos en sombreros, no desaparecía pequeños objetos, no hacia aparecer esos mismo objetos en el bolsillo o detrás de una persona. Simplemente le daba la habilidad y control sobre el poder que al parecer era magia dentro de él.
"Veintiocho centímetros y medio, rígida y ligeramente pesada, su núcleo es sumamente raro teniendo en cuenta que tiene dentro de si el poder de dos bestias poderosas, míticas y muy únicas en la cultura japonesa" brillantes y únicos ojos de color gris brillaban como lunas por el interés y curiosidad extremas que portaban "No con mucha frecuencia digo esto Señor Uzumaki, pero de usted no solo espero cosas únicas y especiales, de usted veo cambios tan drásticos y caóticos que el mundo mágico no creo este preparado para esto"
Uzumaki Naruto, ese era su nombre completo. Un chico de cabello espigado y rebelde de un color rubio dorado. Ojos azul claro brillantez y extremadamente profundos. Tez bronceada melocotón suave y curiosas marcas de bigotes en sus mejillas, siendo tres de cada lado.
Chupando los dientes hizo una mueca y se sacudió. "No se si se lo han dicho a los dos, pero al parecer los abuelos en el mundo de los magos son raros" Consiguió otra ronda de risas en la cual el otro sujeto se unió, pero en menor volumen que el otro tipo.
La campana del establecimiento sonó, molesto jalo el el carrito detrás de si y en ese momento deseaba que su magia de alguna manera lograra golpear con fuerza al tipo alto y viejo que caminaba delante de él con gracia y despreocupación.
"Desear algo no lograra que lo consigas Señor Uzumaki" Viéndolo por sobre su hombro, la sonrisa y barba desbordaban amabilidad "Primero tienes que aprender a controlar tu poder mágico, para controlarlo debes estudiar, y para estudiar debes ser paciente y tener el interés verdadero por aprender en una escuela de magia"
"O podría tomar el carrito y estamparlo sobre tu cabeza, abuelo" Respondió con un tic en su ceja y un punto caliente en su frente.
"Es una alternativa" El hombre pensativo levanto la cabeza eh inclino un poco, lo suficiente para que sus gafas circulares brillaran a la luz del sol "Sin embargo dudo que tu fuerza física sea suficiente para levantar ese peso lo suficiente como para llegar a mi cabeza, por lo que queda descartado"
"Aun me queda esta varita mágico" Con una sonrisa tensa presento su varita calculando en ese momento con que fuerza y movimiento sería suficiente para golpear su cabeza o picarle un ojo si la lanzara.
"!Estas mejorando!" El sujeto sonrió aprobando su opción y continuo caminando "Solo falta que aprendas y mejoras tu control sobre tu magia"
"… idiota" Sacudiendo la cabeza continuo siguiéndolo.
Un sinfín de voces y sonidos inundaban la calle por la cual caminaban. A donde fuera que viera personas obstruían la vista, y de no ser así, establecimientos ofrecían objetos tan antiguos y a la vez sofisticados que solamente solidificaban el hecho de que se encontraba viviendo y experimentando un mundo completamente diferente.
"Nuestra ultima parada" Volteo y con rapidez se detuvo, frenando a pocos centímetros del hombre apunto de chocar con él "Ya tenemos todos los objetos solicitados en la lista, únicamente nos falta conseguirte un compañero y mascota en este lugar"
Una variedad bastante grandes de sonidos producidos por animales provenían del establecimiento delante de ellos. A través del vidrio lograba ver animales casi de cualquier tipo, desde enormes serpientes y sapos, hasta ratas e insectos que solo su imaginación más loca podría crear.
"Entremos" Con la manos por detrás al hombre se adelantó.
Siguiéndolo de cerca estuvo apunto de avanzar y entrar primero, pero por arte de magia, la puerta se abrió por si sola en toda su extensión. Un poco sorprendido se detuvo por un momento y contemplo la puerta en busca de algún mecanismo que la abriera, recibiendo una mirada divertida por el viejo y una confusa por los transeúntes.
"Aunque me es interesante y refrescante ver ese tipo de curiosidad, no podemos quedarnos aquí todo el día, entremos Señor Uzumaki" El hombre entro y de inmediato fue con el vendedor.
"Viejo presumido" Resoplando jalo su carrito y entro.
Mientras el abuelo y el otro sujeto hablaban, su atención se centró únicamente en buscar lo que quería. Tras unos segundos encontró lo que quería y se acercó. El letrero decía "Mascotas para Howgards" y eso es lo que necesitaba. Aunque quizás ya tenía demasiado con el carrito detrás de él, aun necesitaba una mascota. Por lo que podía recordar la escuela solo aceptaba sapos, lechuzas, ratas y gatos.
El sapo estaba completamente rechazado, no había utilidad alguna en el mundo mágico para ese animal así que era inservible. Las ratas no le gustaban ya que aparte de que eran escurridizas, comían mucho y tenían una tendencia a robar comida. Una lechuza era posiblemente la mascota más completa y útil ya que podían llevar mensajes a todas partes y eran tan fuertes que eran capaces de cargar algo que doblaba su peso. Lo ultimo era un gato, no eran muy útiles pero eran muy inteligentes e independientes (al igual que las lechuzas) y podían conseguir su propia comida si había roedores cerca.
"Le recomendaría una lechuza joven" el vendedor se situó a su lado y señalo el área donde se encontraban las aves "Tenemos una variedad bastante extensa de razas, son bastante útiles enviando y entregando mensajes, pueden transportar objetos que doblan su propio peso y son bastante inteligentes e independientes".
"Estoy de acuerdo aquí con el caballero" el abuelo llego por el otro lado y hablo: "Podrías ahorrarte mucho dinero al enviar mensajes, comida, y casi cualquier sustento."
"Ya lo tenía decidido de todos modos" dijo Naruto encogiéndose de hombros "Dame al más fresco por aquí"
La campana resonó y salieron caminando del lugar. Sonriendo ligeramente contemplo su nueva mascota dentro de su jaula. Era una lechuza un tanto intímidante. Su plumaje de color negro era bastante oscuro. En su cabeza se formaba por los costados y hacia atrás lo que podrían ser sus cejas. Y sus ojos inusualmente rojos eran peligrosos por el entrecejo fruncido permanente que tenía.
"… Seguro que es muy especial tu lechuza Señor Uzumaki"
Sonriendo más grande alzo aún más su jaula y la presumió con orgullo "!Lo se! ¡Es la mejor lechuza nunca antes vista!" El ave chillo abriendo un poco sus alas.
"Seguro que lo es" Sonriendo camino y lo vio por sobre su hombro. "Bien, ya que todos sus libros y materiales han sido comprados y recogidos, lo mejor es regresar al Caldero Chorreante y alquilar una habitación para tu estadía. En una semana los trenes partirán y debes estar ahí con los demás alumnos"
SALTO DE LÍNEA
Los días pasaron a gran velocidad y al llegar la noche le costaba trabajo darse cuenta de ello. Entre el estudio constante de casi todos los libros y la practica diaria con su varita había ocasiones en que se pasaba la hora de la comida o cena. Por suerte era alguien que le gustaba mucho tomar una ducha, por que si no fuera por ello estaba seguro que estaría sucio la mayor parte del tiempo. Su lechuza era muy temeraria y valiente, no tenía miedo de chillar cuando quería salir y si no le hacía caso, en lugar de seguir chillando se esforzaba por salir aun por la fuerza de su jaula.
Su lechuza fue una bendición, sin ella posiblemente podría haberse perdido y no darse cuenta que ya era el día en que debía tomar el tren. Después de una ducha prolongada y bastante refrescante, salió del baño un poco orientado en el día y hora que vivía y sus deberes. A toda prisa cerro y acomodo sus libros, limpio sus plumas y cerros tintas, enrollo pergaminos y organizo sus notas. Era un verdadero desastre el suelo del lugar dado que casi ocupaba todo el espacio libre.
Nadie podía culparlo, tenía que ponerse al corriente con sus demás compañeros de edad, tomando en cuenta que no curso el primer y segundo año como alguien normal. Debía aprender en una semana casi todo lo que cualquier otro alumno de Howgards de tercer año sabía de sus anteriores grados. Quizá era una locura para cualquiera, pero cuando estaba concentrado y realmente determinado a conseguir lo que quería casi nada era imposible.
Tomando de toda la ropa esparcida en la cama la que menos oliera mal se cambió. Una camisa blanca de manga corta simple, pantalones de mezclilla negros y unas botas marrones. Del enorme baúl en su carrito ,la mitad era ocupada para su ropa y la otra todos sus libros. No necesitaba mucha ropa en general, funcionaba con lo que había y solo se aseguraba que tuviera lo esencial. Acercándose a la jaula abollada y vacía de su lechuza, tomo el libro de piel abierto por debajo y lo cerro, se aseguro de enrollar un lazo alrededor y asintió.
"Si lo que dijo el abuelo es cierto, entonces lo veré hasta Howgards" Hablo viendo la jaula vacía.
Se aseguro de tener todas sus cosas sobre el carrito y tras estar seguro salió. Camino por el pasillo hacia las escaleras y bajo, su carrito hizo ruido detrás de él, pero no hizo caso. Llego al vestíbulo y levanto una ceja, un grupo de personas se encontraba esperando algo o alguien en la entrada del lugar, todas la cabezas voltearon en su dirección y supo que hizo más ruido del que tomo en cuenta.
"Damas y caballeros" asintiendo como saludo sonrió con ligereza.
"!Señor Uzumaki¡" De nueva cuenta voltearon y el rubio incluido también.
Un hombre de túnicas negras con rayas grises estaba sonriendo con los brazos levantados. Veía en su dirección con brillantes ojos negros y encontró reconocimiento al igual que alegría en ellos. Desconfiado dio un paso atrás y su mano fue directamente a la varita en su cadera.
"¿Quién eres? ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Y que quieres?" Pregunto con una voz fría y unos ojos helados.
"Tranquilo joven, tranquilo, no hay nada de que desconfiar" Bajando los brazos los cruzo detrás de su espalda y continuo sonriendo "deja que me presente adecuadamente. Soy el Ministro de Magia, Cornelius Fudge, un gusto en conocerlo Naruto Uzumaki"
"Aun no sé qué quieres ni como sabes mi nombre" Tomo con más fuerza su varita. "así que deja los rodeos y ve directo al grano"
"No hay razón alguna para mostrar hostilidad en este lugar y mucho menos conmigo, así que suelta esa varita y platiquemos con tranquilidad" A pesar de la clara amenaza y desconfianza por parte del chico, Fudge se mantuvo alegre y despreocupado.
"Dime lo que quiero saber y tal vez considere hablar contigo" Respondió Naruto sonriendo de lado sin despejar sus ojos del hombre.
"Muy bien, no puedo decir mucho en voz alta, pero sí que conozco a Dumbledore" Sonriendo más grande al ver como se relajaba un poco, añadió: "Y bastante bien, me hablo de ti y su pequeña aventura en el callejón Diagon"
Soltando su varita y relajándose, dejo de sonreír y un aburrimiento y ligera irritación apareció en sus ojos "Así que conoces al viejo decrepito," Haciendo caso omiso ante las exclamaciones de las otras personas, continuo "espero que no seas igual a él y el vendedor de varitas, ambos ya deberían estar en la tumba por su aspecto" nuevamente exclamaron y ahora podía sentir la mirada de alguien sobre su cabeza "o quizás en el asilo, ambos son viejo seniles"
"!¿Quién te crees que eres?!" Al parecer la persona no lo soporto más "!¿Como puedes hablar de esa forma del Profesor Dumbledore y el Señor Olivander?!"
Volteando al origen de la voz sonrió con ligereza. Esperaba que uno de los chicos más altos saltara y gritara esas cosas, pero se decepciono bastante. Uno de los chicos más bajos fue quien grito y en ese momento lo veía con enojo en esos brillantes ojos verde esmeralda.
"… ¿Entonces de que querías hablar conmigo viejo?" Ignorando a las personas volteo al hombre y espero que hablara.
Fudge sonrió un poco nervioso, aunque era gracioso ver las reacciones de la Familia Wesley y el Señor Potter, no podía dejar de sorprenderse por parte del chico rubio. Aunque sus palabras fueron insultante y sobre todo mal adecuadas, no podía negar que había o, mucha valentía para hablar así de alguien poderoso, o idiotez pensando que no recibiría castigo o represalia alguna.
"E-Es mejor que sea en otro momento, necesitan llegar a la estación King Cross y abordar el tren a Howgards." Hablo Fudge queriendo hablar en privado y evitar que el pequeño problema llegue a mayores
"Como quieras, aunque no sé cuándo sea, nos vemos luego viejo" Dijo Naruto encogiéndose de hombros y tomando su carrito.
Ante la mirada atenta de todos, jalo sus cosas y se encamino a la entrada. No necesitaba ver al chico para saber que estaba en shock, siempre era divertido sacudirse las palabras. No dudaba que el chico fuera un farol o valiente, simplemente no podía ver valor o sentido real en las palabras si no había acciones. Fácilmente aquel chico podría haber usado su magia contra él y golpearlo, pero al ver que no hacía nada no tenía sentido esperar.
"!E-Espera un segundo …"
No espero a nadie, salió del lugar y camino rumbo a la estaciones de trenes.
SALTO DE LÍNEA
"Recuerda, para cruzar al andén nueve tres cuartos, debes confiar en ti"
Esas palabras bonitas e inspiradoras eran una basura parado frente a una pared. Por mucho que la magia y fantasía ahora fueran reales en su vida, prefería las explicaciones simples. No podías realizar un hechizo de transformación solo confiando en ti mismo, si ese fuera el caso se perdía por completo el estudio y trabajo duro para conseguir lo que uno quería.
"Bastante contradictorio" Naruto hablo al aire.
Cruzado de brazos y recargado contra su carrito, contemplo la pared a unos metros frente a él. Le tomo media hora o un cuarto de hora llegar a la estación de trenes. Podía haber tardado más si no se hubiera subido a su carrito y montado como un trineo. Pero en fin, llego mucho antes de lo que podría imaginar y simplemente contemplo la pared. Varios chicos y chicas cruzaron la pared, solamente tomaron con firmeza sus carritos y corrieron en línea recta hasta atravesar la pared por arte de magia.
Era simple, nada complicado, solo debía correr y estaba dentro.
Su mirada perdida nunca dejo la pared. Sin importar cuantas personas la cruzaran, cuantas chicas lo miraran o hicieran gestos, sin importar las miradas que transmitían entre curiosidad, atracción, o hasta asco, vio dicha pared. Borrones cruzaban su visión periférica y voces apagadas resonaban. Todo seguía avanzando y avanzando, nada tenía fin ni pausa, solamente seguía y seguía.
"P-P-Por favor …"
Cerrando los ojos la oscuridad lo envolvió.
"No te detengas …"
Al abrirlos destellos carmesí parpadearon y en un instante una mano salió disparada.
"!Naruto!"
Parpadeo, todo se esfumo, las personas siguieron avanzando y él todavía esperando.
"Que lastre" Aburrido hablo en voz alta y suspiro sacudiendo la cabeza.
Tomo su carrito y le dio vuelta, con firmeza tomo el tubo y frunciendo ligeramente el ceño vio la pared. Avanzo con rapidez al frente, la distancia se acorto en cada instante, al tocar pared acelero y por arte de magia todo cambio. Freno de inmediato y levanto la vista asombrado. Flotando por encima de las cabezas nubes de vapor se movían de un lado al otro. Aves volaban ululando con fuerza y demostraciones de magia como aviones y aves de papel navegaban en el cielo.
Familias enteras se movían de un lado al otro y en cada una de ellas de uno a tres chicos se movían juntos con carritos igual al suyo. Sapos enormes croaban con fuerza y varios gatos rondaban el suelo maullando sin fin. Lo que antes eran trenes modernos ahora cambio por un tren de color rojo que expulsaba vapor. Varias ventanas estaban abiertas y de ellas chicos y chicas hablaban o se despedían de sus familiares.
Naruto tomo su carrito y manejo entre el gentío. Teniendo en cuenta que la mayor parte de los vagones principales ya estaban ocupados, decidió ir a la parte de atrás, lo más lejos posible de todas las personas. Mientras más se alejaba menos familias había, y mientras menos familias había, menos chicos también. Tras llegar a un vagón tranquilo y sin mucho ruido decidió que ya debía subir.
Caminando por el pasillo busco entre cabina y cabina una solitaria y vacía, se detuvo frente a una y entro con rapidez. Suspiro con satisfacción al cerrar la puerta y quedar en silencio, subió su maleta y al asegurarse de que estaba bien, cayo sentándose a sus anchas. Recargándose contra la pared y estirando sus piernas por el sillón, sonrió aliviado de estar solo. Cruzando un solo brazo detrás de su cabeza y cruzando sus piernas se acomodo para poder acostarse.
!Eso sería todo!
Seguramente fue muy vago y a la vez un poco apresurado, pero lo siento, subo esto por dejar salir ansias y si les gusta, tengan por seguro que me esforzare para hacerlo mejor.
!Nos vemos luego y cualquier comentario o ayuda se agradece!
