**Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi, esta historia fue escrita con fines de entretenimiento***
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"Lo inesperado es lo que te cambia la vida"… anónimo
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— ¿Segura que vas a estar bien? —preguntó Kasumi en su acostumbrado tono maternal.
—Si —respondió Akane antes de estornudar.
— ¡Santo cielo!, tal vez debería quedarme contigo y cuidarte.
—No, hermana —Akane se limpió la nariz con un paño y sonrió de forma forzada, ya que una terrible migraña la estaba aquejando—. Anda vayan y disfruten de su viaje.
Kasumi le dio un beso en la frente a su hermana y salió de la sala de estar, en donde su padre y Nabiki la esperaban para tomar el tren a Nara. Habían planeado aquel viaje en familia, aprovechando que Ranma y Genma estarían entrenando en Yunnan. Akane se despidió con un ademán antes de cerrar la puerta. Se abrazó a sí misma en un intento por entrar en calor, a pesar de que afuera solo corría una brisa fresca. La noche anterior tuvo que bañarse con agua helada porque el calentador se averió y el reparador no acudiría a arreglar el desperfecto hasta el siguiente día, por lo que cogió una fuerte gripe.
Caminó a la cocina y se sirvió una taza de té de limón, esperando que le ayudara a aminorar las molestias de su enfermedad. Subió las escaleras y entró a su habitación. Una vez ahí Akane tomó dos antigripales y se acostó sobre la cama.
—Demonios, yo quería ir —se lamentó al tiempo que una lágrima caía sobre su mejilla. Hacía mucho tiempo tenían planeado hacer un viaje, desde la muerte de su madre eran pocas las ocasiones en las que podían salir como familia, no por falta de tiempo, sino porque aún dolía la ausencia de la matriarca de los Tendo.
Abrazó su cojín favorito y dejó que el sueño la venciera, esperaba que con el descanso y el medicamento su resfriado mejorara por la mañana, ya habría otra ocasión para salir juntos, pensó antes de quedarse profundamente dormida.
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La casa estaba en silencio. Ranma entró a hurtadillas, esperando no despertar a nadie. El viaje a Yunnan resultó todo un desastre. Apenas pusieron un pie en el lugar y un grupo de hombres furiosos ya esperaban a Genma en la entrada del pueblo, al parecer el buen Genma dejó deudas pendientes con algunos expendios de comida y esperaban que les pagara una deuda de hace más de diez años. De nada sirvió hacer un viaje tan largo pensó Ranma mientras caminaba sigilosamente por la sala de esta, tuvo que volver caminando porque su padre gastó todo el dinero que tenían pagando sus deudas. Entró a la cocina y buscó en el refrigerador las sobras de la cena pero no encontró nada, entonces recordó que las hermanas Tendo harían un viaje con su padre.
— ¡Demonios!, Ahora tendré que acostarme sin cenar —dijo Ranma, irritado.
De pronto el aroma a comida recién hecha llamó su atención. Caminó hacia el comedor y se encontró con un enorme bowl de pollo a la naranja al centro de la mesa y otro más de tallarines al curry. Ranma corrió a sentarse y comió los tallarines directo del bowl.
— ¡Vaya!, si que tienes hambre —dijo Shampoo desde el otro extremo de la habitación.
— ¡Shampoo!, ¿Qué haces aquí? —inquirió Ranma, sorprendido pero sin dejar de comer.
—Me dijeron que hoy volverías, así que quise prepararte una cena de bienvenida —respondió Shampoo, atusando su delantal.
— ¿Quién te lo dijo? —preguntó Ranma, intrigado.
—Lo supuse —respondió Shampoo atusando su delantal—. Anda, bebe el té. Está delicioso, ¿cierto?
—Si —respondió Ranma dando un último sorbo a su taza.
De pronto Ranma comenzó a sentirse un poco mareado. Se levantó de la mesa y dijo: —Creo que ya es muy tarde Shampoo. Te agradezco por haber hecho esta cena, de verdad estaba muy hambriento.
—Para mí es un placer cocinar para ti, Ranma —sonrió Shampoo de forma maliciosa y luego se levantó de la mesa—. Te dejaré para que descanses, fue un viaje muy largo.
—Hasta pronto —se despidió Ranma llevándose la mano a la cabeza.
—Míng tiān jiàn —Shampoo salió de la casa de los Tendo y de varios saltos se perdió entre los tejados del vecindario.
Ranma caminó hacia las escaleras y notó que el mareo era cada vez más intenso. Llegó al baño y tomó un baño caliente esperando que le ayudara a sentirse mejor.
—Estoy muerto —dijo Ranma hundiéndose en la bañera de agua caliente.
Tal vez la comida le cayó mal o es el cansancio de haber caminado por varios días.
Salió de la ducha solo con una toalla en la cintura. Apoyando su mano en la pared, intentó llegar a su habitación; su visión esta vez era borrosa y no distinguía las puertas por la oscuridad del pasillo. Como pudo, tomó el pomo de la puerta y entró a la alcoba. Se dejó caer sobre una cama y después todo se volvió oscuro, perdiendo el sentido.
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Su cuerpo ardía como hoguera.
Akane se sentó sobre el borde de la cama somnolienta y con la frente perlada de sudor. Al parecer el medicamento no hizo efecto alguno y ahora tenía fiebre elevada.
Abrió la ventana y dejó que el aire helado de la noche la refrescara un poco. Deseaba que su hermana Kasumi estuviera en casa y la cuidara como siempre lo hacía cada vez que enfermaba.
—Ella siempre sabe qué hacer —murmuró Akane para sí misma.
La brisa fresca le ayudo un poco a sentirse mejor. Como no había nadie en casa, Akane se despojó de su camisón quedándose en ropa interior. No le gustaba dormir tan expuesta, pero era tanto su malestar que no le importaba, además el viejo Happosai, quien sería el más interesado en espiarla, hacía mucho que no los visitaba
Volvió a acostarse en la cama y volvió a quedarse dormida esperando a que la fiebre cediera por la mañana.
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Los rayos del sol comenzaban a filtrarse a través de las cortinas de gasa blanca, junto con el aroma de la hierba húmeda. El rumor de los murmullos que venían del pasillo despertó a Akane. Estiró los brazos y sonrió al darse cuenta de que se sentía mucho mejor que la noche anterior. De pronto notó que había alguien más durmiendo con ella y una de sus manos estaba tocando uno de sus senos. ¿Quién era el intruso que dormía en su cama? Sin pensarlo dos veces tomó la espada de kendo que estaba detrás del cabecero y de un golpe despertó al extraño.
— ¡Maldito degenerado!
El hombre se cayó de la cama, lanzando un grito de dolor.
— ¡Qué diablos, Akane!, ¿por qué tan agresiva? —chilló Ranma en el suelo.
—Tú… estás… — dijo Akane con el rostro enrojecido.
— ¿Yo qué? —Ranma bajó la vista y al ser consciente de su desnudez, trató de cubrir sus partes íntimas con una almohada—. Espera Akane, no es lo que crees.
Akane se miró a sí misma y se dio cuenta que no traía puesto el sostén. Tomó el edredón y se cubrió con él.
— ¿Qué haces desnudo en mi habitación? —le gritó Akane, furiosa.
—No lo sé —respondió Ranma apenado—. Lo digo en serio, no sé cómo llegué aquí.
La puerta de la habitación se abrió y entraron Saun, Kasumi y Nabiki. Las hermanas Tendo estaban atónitas ante la escena, mientras que el patriarca de la familia se ponía rojo de furia.
— ¿Qué significa todo esto, Ranma? —soltó Saun.
— ¡Tío Saun, no es lo que parece! —intentando defenderse.
—Parece que aprovecharon bien el tiempo —dijo Nabiki en tono burlón.
— ¡Cállate Nabiki! —gritó Akane, furiosa.
—Papá —Kasumi tomó a su padre por el hombro—. ¿Por qué mejor no bajamos a desayunar algo? Dejemos que Ranma y Akane se vistan, para que después expliquen qué fue lo que sucedió.
Saun salió de la habitación junto con sus hijas. Akane sintió como las lágrimas comenzaron a caer sin poder evitarlo, había decepcionado a su padre y a sus hermanas con su conducta. Se volvió hacia Ranma y toda la furia que sentía contra él se disipó al ver la confusión en sus ojos; tal vez tenía razón y en realidad no sabía cómo terminó desnudo en su cama.
Tomó su camisón del suelo y se vistió. Buscó en uno de los cajones de su armario, sacó una camiseta grande y se la lanzó a Ranma.
—Será mejor que bajemos, tenemos que dar muchas explicaciones —dijo Akane limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.
—Akane, lo siento.
—Después hablaremos de lo que pasó —Akane se sentó sobre la cama y miró hacia la ventana.
Ranma se vistió y salió de la habitación. En cuanto se cerró la puerta, Akane rompió en llanto.
Hola!
Espero les haya gustado este capitulo. Agradezco infinitamente a Nehemia Blackmoore por darle el visto bueno a este capitulo (y convertirse en la beta reader obligada de esta historia...jajajaja! lov u mom! ), y también a Light of Moon quien me animó a continuar con este proyecto.
Los quiero!
Alina King :)
