Saludos

Esta es la primera vez que subo una historia con este tipo de temas más adultos, quizas suba otras que tengo por ahí guardadas y si veo que les gusta puede que me alime a subirlas.

Espero que sea de su agrado.


La vida es una locura

Este es un mundo solamente habitado por Pokémon que viven como humanos, tienen trabajos, familias e incluso diversos deportes pero igual los combates son algo que se lleva por dentro, todos o en su defecto la mayoría usa ropa. Los Pokémon pueden variar tanto de tamaño como de peso y hasta de ser colores unicos.

La historia se centra en un joven Typhlosion de veinte años, cuyo nombre es Marco, que tras entrar a una universidad en el extranjero debe irse a vivir por su cuenta.

Cosa que no le desagradó para nada, pues estaba harto de vivir haciéndole todos los encargos a su familia a diario, como los regaños de sus padres por ver a su hijo que solo quería dedicarse a sus dibujos y a hacer cómics en vez de buscar una carrera que le de sustento, sus hermanas menores le molestaba bastante, la primera le molesta con que él actuaba de forma inmadura por sus gustos y ella queriendo mostrarse como alguien más madura y responsable, la otra era una niña gritona y parlanchina de voz aguda que poco sabía articular y redundante. Esto le hacía querer estar lejos de ese ambiente.

Al conseguir una beca para estudiar en el extranjero, no se lo pensó mucho e hizo sus maletas para irse. Claro que su familia lo echaba de menos, quizás porque era a quien mandaban a hacer cualquier encargo por cierta razón que ellos no querían hacer, mayormente por flojera.

Tras llegar a la ciudad donde está la universidad, Marco consiguió una casa sencilla en la cual vivir, cerca de una para de bus que lo lleve a sus clases. Además de un trabajo como dibujante retratista entre otros.

El iba a estudiar arte, debido a que le gustaba dibujar y le encantan los comics. Son dos cosas que hacía de pequeño, junto con otras cosas como los videojuegos, películas, series animadas, etc. El era todo un geek.

Empezó sus clases hace dos meses, conoce a más gente con sus gustos e incluso empezó a explorar la ciudad en la que ahora vivía.

Durante una tarde, luego de la jornada que fueron las materias que pasó, decidió pasear por la ciudad y acabó en un café para satisfacer el hambre que sentía. Vestido con una polera gris, una chaqueta de lana azul marino y pantalones jeans claros algo holgados sostenidos con un cinturón negro.

Luego de ver lo que ofrecían en los mostradores, se acercó a la cajera que era una Wigglytuff para pedir su orden.

-Buenas. -Saludo de buena forma. -Me gustaría ordenar un café con leche y chocolate, una galleta y un Muffin.

-Muy bien. Serían veinticuatro con cincuenta. -Le informo la cajera.

Paga la cuenta y al rato recibe su orden, por lo que se sienta en una mesa con su comida. Y antes de siquiera empezar a comer, una pareja de un Gallade y una Gardevoir paso frente, cosa que le hizo suspirar con algo de melancolía y tristeza.

La melancolía por el hecho de dejar los lugares que tanto frecuentaba con sus familiares y amigos. La tristeza de estar solo y lejos de sus seres queridos. Bien extraña a su familia pero desde que terminó el bachillerato casi no estuvo en contacto con sus compañeros de secundaria, etapa de su vida que considera un calvario. Las únicas amigas que tuvo se fueron hace tiempo.

En otras palabras ya no tenía amigos y apenas apenas interactúa con sus nuevos compañeros de la universidad. Es alguien muy solitario.

Lo que en sí más en si le hace sentirse triste es que no tuvo novia alguna. La única chica que realmente se enamoró se enteró de esto y cuando le preguntó, respondió con la verdad pensó que por un momento ella sentía lo mismo pero no fue así, le dijo que no le interesaba y estaba viendo a alguien más. Esto le dejo un cicatriz en el corazón y desde entonces se olvidó de cualquier asunto relacionado con tener pareja.

Si bien queria tener novia, tenía el problema de que las chicas solo lo veían como alguien adorable y un amigo más que algún potencial novio. Él venía de una familia de Typhlosion que en su mayoría no tenían la altura promedio o ideal y el apenas llegaba a eso y tenía un peso menor de lo debido, por lo que era más esbelto que el resto de su especie y su cabello eran solo unos tres mechones salidos de su lugar sobre su frente.

Tan solo deseaba tener una oportunidad con alguien.

-Disculpa. -La voz de alguien llamo su atención.

Al levantar la mirada se topa con una Lopunny como de su edad con buena figura, tenía las orejas algo más cortas de lo normal y atado como si fueran un cola alta, de cabello ondulado corto del color de su algodón y un lunar en el lado izquierdo de la nariz sobre su boca, vestía una polera lavanda manga larga a su medida y pantalones jeans ajustados, además de llevar un bolso color crema y traía un vaso de cafe.

El tipo fuego se quedo viéndola unos segundos por lo hermosa que es, cosa que no pasó desapercibida por esta y soltó una pequeña risita divertida para sacarlo de su trance.

El Typhlosion sacudió la cabeza antes de responder.

-Sí. ¿Puedo ayudarte en algo? -Preguntó Marco tratando de sonar casual y tratando de mostrar nervioso.

-Quería preguntarte si no tienes problema en que me siente aquí. -Dijo señalando la mesa en la que el tipo fuego estaba sentado. -A no ser que estés esperando a alguien...

-No, para nada. -Movió su mano en señal de negación. -Solo soy yo y mi merienda.

-Muy bien. -Ella acerca una silla y se sienta en frente de él. -Oye. ¿No te había visto antes?

-Solo si vas a la misma universidad que yo. -Le dio un bocado a su galleta y luego un sorbo a bebida.

-Ah. Ahora se donde te he visto. -La tipo normal hizo memoria. -¿Tú eres de la facultad de arte? ¿no? Eres uno de los nuevos estudiantes cuyos dibujos de desnudos fueron exhibidos en el muro de su decanatura.

-No me esperaba que el primer día tuviéramos que dibujar a una Nidoqueen, luego a un Nidoking y después a ambos. -se cubrió la cara un su mano.

-¿Y cuáles eran los tuyos? -Pregunto curiosa. -Creo que no nos presentamos hasta ahora. ¿Verdad?

-Si… -Desvió la mirada. -Mi nombre es Marco.

-Yo soy Lily. -Saco su celular y le mostró unas que saco fotos. -Y volviendo a los dibujos. ¿Puedes mostrarme cuáles son los tuyos?

El tipo fuego se sonrojo por ver que ella le saco foto a todos los dibujos, pero no quería ser grosero e hizo lo que ella le pidió. Y le mostró los dibujos que él había hecho, evitando que alguien más los vea.

-Vaya… -Lily admiro los dibujos. -Se nota que eres muy buen dibujante.

-Es lo que hago y me gusta, así colo hacer cómics. -Comento con algo de ánimo.

-¿Y tienes alguno de tus cómics contigo? -Se mostró interesada.

-No, esos estan en mi casa. -Se rasco la cabeza. -Aún son borradores, pero si quieres te los puedo mostrar un día.

-Eso me gustaría. -La Lopunny le sonrió.

Pasa el resto de la tarde hablando hasta que ella terminara su bebida y él su merienda. Tras salir del café, ambos continuaron con su charla paseando por el centro un rato.

Durante su amena charla perdieron la noción del tiempo y cuando anocheció, se percataron de que ya no estaban en el centro sino frente a la casa de tipo fuego.

-Cielos. Creo que no nos dimos cuenta de que anoche y estamos en mi casa. -Comentó Marco rascándose la cabeza y viendo a su acompañante. -¿Qué quieres hacer?

-Pues ya que estamos aquí, quiero ver tus borradores de cómics. -Respondió Lily con una sonrisa. -¿Me invitaras a pasar?

-S-Sí claro.

La llevo a dentro de la su casa y en solo unos minutos ambos estaban en el living, sentados en el sofá y viendo los borradores de cómics.

El Typhlosion le invito un chocolate caliente a la Lopunny, ella no pudo evitar hacer un comentario sobre el gusto que este tiene por el chocolate y el solo rio un poco avergonzado.

Ambos tomaron la bebida, viendo los borradores y hablando de los dibujos de este por un par de horas. Después de ello simplemente estaban sentados en el sofá relajándose luego de toda la tarde que pasaron, Lily se había inclinado para acurrucarse en el hombro izquierdo de Marco y tomando su brazo mientras suspira muy tranquila. Apenas noto que ella era casi tan alta como él siendo una cabeza más baja.

El tipo fuego se tensa un poco y en leve sonrojo se le forma en el rostro. A veces maldice tener un pelaje claro en el rostro. Ve a Pokémon que se estaba apoyando en él, tenía los ojos cerrados y estaba sonriendo hasta que los abre para verlo, ante esto desvió la mirada y ella soltó una pequeña risa.

-Marco. -Le hablo mientras se sentaba bien.

-Sí Lily. -Dijo algo nervioso y tratando de no verla mucho. -¿Quieres que te llame un taxi para que puedas irte a casa?

-No. La verdad es que estoy muy agusto aquí. -Respondió mientras pone su mano en la rodilla del Pokémon. -¿No te sientes solo estando aquí?

La ve a los ojos notando algo de preocupación en ellos, tenían poco de conocerse y desde su perspectiva ella debía sentir pena por él, pero igual forma debía ser honesto.

-No suelo pensar mucho en eso. -Respondió. -Ósea. Sí, extraño a mi familia pese ser unos pesados. Luego de la secundaria me quede solo y la única chica de la que me enamore me rompió el corazón. -Suspiro. -La verdad es que no quiero pensar en eso último, ya me rendí.

-¡Pues no deberías! -Le levantó la voz haciendo que se sobresalte. -Entiendo que tal vez no te conozca del todo bien, es más pensaba que eras un torpe, descuidado, flojo y un pobre nerd virgen con baja autoestima.

-No era necesario que me dijeras todo eso… -Murmuro apenado.

-Pero eres un buen chico, creativo, divertido y detallista. -Le hablo más calmada y le dedicó una sonrisa de forma amistosa. -Es más cualquier chica querría a alguien como tú.

-¿En serio lo crees? -Estaba sorprendido y ella solo asiente sonriendo. -Muchas gracias.

Este pequeño momento de su vida se llama felicidad, de saber que una chica como Lily creyera que él podría ser un buen novio. Esto en sí le dio la idea de que le podría gustarle a la Lopunny pero no quería hacerse de ideas erróneas, pensó que ella ya tenía novio por lo que no quiso entrometerse. El problema es que no conocía a esta Pokémon.

Lily por su parte era una tipo normal que sabía leer a los chicos y le gustaba hacer lo que ella quería, sin importarle mucho lo que piensen los demás o si estaba bien o estaba mal. Podía ver bien que el Typhlosion estaba interesado en ella pero no quería hacer ningún movimiento, por lo que decidió darle un pequeño empujón y sabía como hacer.

Iba a ser una chica mala esta noche y le encantaba ser mala.

-Oye Marco. -Le hablo con una sonrisa picara. -¿Te gustaria jugar un juego que inventé?

-¿Cómo es? -Pregunto curioso mientras ella se sentaba de rodillas en el sofá.

-Es simple. Yo hago algo y tú me imitas. ¿Te parece bien? -Explico mientras él se sentó del mismo modo que ella y asiente. -Muy bien. Solo un par de cosas más, no necesitas repetir lo que digo y si logras hacer todo lo que hago recibirás una recompensa.

-Eso suena bien. -Dijo el Typhlosion sonriendo.

-Empecemos.

Al principio el juego fue sencillo, primeramente fue levantar los brazos, sacudir las manos, ladear la cabeza, cosas fáciles. Lo siguiente fue que Lily puso sus manos un sus pechos, los cuales son copa B, los masajeo cosa que hizo a Marco sonrojarse mientras hacía lo mismo y ella se rió en voz baja. Luego ella puso sus manos en el pecho del Typhlosion, esté ya muy sonrojado hizo lo mismo, entonces Lily empezó a acariciarlo y él le siguió el juego cerrando los ojos mientras ella se sonrojaba un poco y jadeaba levemente.

Paso sus manos la cintura del tipo fuego y lo jalo hacia ella. Marco se sorprendió por ello y estaba nervioso.

-Vamos Marco. Se valiente o no tendras la recompensa. -Le hablo de forma sugerente al oído.

-Mmm… -Gimió de vergüenza el tipo fuego mientras hacía lo mismo que la tipo normal. Ahora veía que estaban cara a cara y muy cerca, solo esperaba que ella no notara su excitación oculta en sus pantalones.

Lily soltó una risa traviesa mientras acercaba al Typhlosion a ella en un abrazo, cosa que él mismo hizo aunque trato de evitar el verla mucho. Esto la estaba emocionando más, por lo que decidió apresurar un poco más las cosas.

-Marco. -Este al oír su nombre de forma sensual se quedó quieto. -Mirame a los ojos. No tengas miedo, no te haré daño.

Debiendo seguir con el juego, aunque ya habían llegado lejos y si huía quedaría mal frente a ella. Por lo que al verla a los ojos, vio que ella acortó la distancia entre sus rostros al besarlo en la boca. Quedo muy tieso ante esto pero al cabo de unos segundos ella rompió el beso y lo veo deseosa de que la bese.

El tipo fuego se sentía conflictuado en estos momentos entre la razón y los deseos, pero él quería besarla aunque sintiera que se estuviera aprovechando pero ver lo ansiosa que estaba hizo que sus neuronas se apagan, acercándose a ella para devolverle el beso.

Lily sonrió en sus adentros, pues había conseguido que el tímido Pokémon le siguiera el juego. Ahora ella correspondía al beso por unos segundos antes de que ambos lo rompieran para respirar un poco.

-Ves lo que puedes hacer si te lo propones. -Dijo Lily con una sonrisa mientras envolvía sus piernas en la cintura de Typhlosion. -Aunque el juego no ha terminado. -Le da un suave beso los labios. -Solo que ahora será más intenso. ¿Podrás con ello?

Marco solo la sienta en su regazo y le devuelve el beso mientras sonríe.

-A estas altura, ya no puedo huír. -Fue lo que respondió.

Lily sonrió relamiéndose lo labios mientras ambos se vuelven a besar. Este beso empezó sencillo como parte de juego pero luego se hizo algo más profundo e intenso, entonces la Lopunny usó su lengua para probar la boca del Typhlosion y este le siguió mientras sus lenguas luchaban por el dominio, sus cuerpos se apegan más en este abrazo en el que estaban.

Al romper el beso ambos Pokémon jadeantes se miraron y viendo que aun estaban deseosos uno del otro volvieron a repetir aquel beso pero con más intensidad. Entre esto Lily empezó a despojar a Marco de su chaqueta y polera, tirandolas al piso, ante esto él responde haciendo lo mismo al quitarle la polera le costó un poco quitarle su sostén rosa pero lo logró y a ella no le importo.

Tras terminar el beso. Ambos contemplaban el torso desnudo del otro, El tipo fuego no podía apartar la vista de los senos de la tipo normal, pero ella no le presto atención a esto al ver el esbelto cuerpo de este.

-No estás nada mal. -Dijo ella acariciando la panza del Typhlosion.

-Lo mismo digo de ti. -Él le acarició su abdomen. -Eres muy hermosa.

-Lo sé y por eso soy irresistible. -Apartó su mano de este para abrazarlo por el cuello y susurrarle al oído. -Si quieres continuar el juego, debemos ir a un lugar más privado.

Marco entendió esto y la tomó de los muslos para alzarla, tomando las ropas que ambos se quitaron la carga hasta llegar a su cuarto que estaba algo oscuro.

Lily le ordenó que se recostara en la cama y sin chistar la obedeció. Ella se puso sobre él y lo beso en la boca, bajando a su cuello queriendo dejarle marcas, haciendo que el Typhlosion suspirara del gusto. Al llegar a su pecho lo besó, jugueteo con sus pezones al chuparlos y lamerlos consiguiendo que tipo fuego gimiera de placer.

-Si eso te gusto, entonces esto te hará gritar al cielo. -Lily le hablo de forma seductora mientras le baja los pantalones para tener un clara visión del bulto que se esconde bajo sus boxer. -Y a buen momento. -Sonrió de forma lujuriosa.

El Typhlosion está muy sonrojado cuando ella dijo eso y lo despojó de su última prenda de ropa, revelando su muy excitado miembro. La Lopunny relamió sus labios mientras acercaba su rostro al plátano maduro del tipo fuego y darle una buena mamada, haciendo que este se tensara por la sensación.

Lily continuo lamiendo el miembro de Marco y plantandole besos, antes de empezar a meterlo en su boca, dándole mucho placer al Typhlosion que se estremeció al sentir su miembro dentro de la boca de la Lopunny, quien subía y bajaba lentamente mientras veía como este se retorcía del placer intentando no soltar algún gemido.

Tras un minuto, la tipo normal dejaría libre el miembro del tipo fuego para subir nuevamente hasta quedar cara a cara con este. Marco jadeaba un poco con un gran sonrojo en su cara, Lily sonrió sonrojada pensando que se veía adorable, por lo que le dio un beso mientras dominaba su boca con su lengua y apegaba su cuerpo al de él.

-Ahora es tú turno. -Le susurro al oído mientras se recostaba en la cama. -No me dejes esperando.

El Typhlosion estaba jadeando un poco antes de ponerse encima de la Lopunny y besarla en los labios, para luego bajar a su cuello con los besos mientras ella suspiraba de placer.

Marco llegó a los pechos de la Lily, pese a su gran sonrojo con una sonrisa empezó a besarlos y lamerlos teniendo delicadeza con estos.

-¡Oh, Cielos! Marco que gentil eres. -La Lopunny gimió de placer al sentir el trato que le daba el Typhlosion. -Eso se siente bien.

-Entonces te gustara lo que sigue. -Dijo el tipo fuego bajando más hasta llegar los pantalones de esta y se los quito revelando su humedecida tanga rosa. -Y a buen momento.

-No necesitas repetir lo que digo ¿sabes? -Lily desvió la mirada un poco mientras un gran sonrojo aparecía en su rostro.

-Lo sé… -Le quitó su última prenda de ropa y la hacía girar en su dedo. -Pero me gusta bromear de vez en cuando.

Luego de dejar la ropa de lado se acerca a la intimidad y dándole un lenta lamida a esta, provocando espasmos a la tipo normal que soltó un gran gemido por esto mientras esté planta besos en su intimidad.

Al rato se animó a introducir su lengua en el interior de esta, explorando cada rincón de este mientras la Lopunny gemía de placer y jadeaba. Tras pasar un minuto se alejó de esta para observar para ver como esta jadeaba sonrojada mientras sus pechos subían y bajaban delicadamente.

Marco se puso sobre Lily con la intención de devolverle el beso pero esta lo detuvo con una mano.

-Okey. Marco. -Esta le hablo con una sonrisa. -El juego se terminó e hiciste un buen trabajo, y es hora de que tengas tu recompensa. -le susurra en la oreja de forma sugestiva.

El siente como ella toma su miembro y le guía a la entrada de su intimidad. La ve sorprendido y esta le asiente con una sonrisa ansiosa, entendiendo que tenía luz verde para hacerlo.

De un momento a otro, el Typhlosion introdujo su miembro en la intimidad de la Lopunny lentamente. Ambos Pokémon gemían ante esta sensación, tanto que se pegaron más el uno al otro con un abrazo hasta que el miembro de Marco estaba completamente dentro de la interior de Lily.

Se vieron antes de darse un profundo beso entrelazando sus lenguas con pasión, a las vez que se apegaban más con el abrazo antes de que el tipo fuego empezara a mover sus caderas contra las caderas de la tipo normal mientras está lo rodeaba con sus piernas.

El Typhlosion tardo un poco en encontrar el ritmo por el cual hacer que la Lopunny se estremeciera de placer al tocar un punto exacto, cuando lo hizo esta soltaba gemidos de placer y movía sus caderas ligeramente cuando su miembro rozaba su punto. Mantuvieron esta sincronía por varios minutos hasta que ambos sintieron que iban a llegar al límite.

-L-Lily. -Marco habló entre su respiración cortada a la veces que aumentaba el ritmo de sus embestidas. -V-Voy ha…

-Lo sé. -Lily lo beso a un más y se aferró más con el abrazo. -Lo puedo sentir y yo también estoy cerca. ¡Dejalo salir todo adentro!

Con esto, el Typhlosion aumentó la fuerza de sus embestidas hasta que pudo sentir cómo la intimidad de la Lopunny apretaba más su miembro antes de llegar al clímax. Al momento de llegar, los Pokémon soltaron gemidos de placer, Marco disparó su crema caliente dentro de Lily a la vez que las paredes de esta no soltaba su miembro.

Ambos tenían espasmos por ello y besaron para soltar la tensión que tenían. Cuando los espasmos terminaron, se separarse uno del otro antes de acurrucarse juntos para no perder el calor y se taparon con una sábana antes de dormir.

A la mañana siguiente, Marco despertó con el sonido de su alarma programa a las siete. Cuando abrió los ojos pesadamente se encontró con Lily que dormía plácidamente sobre su pecho. Esto lo hizo sonrojarse recordando lo que paso anoche pero también sonriendo un poco.

La Lopunny no tardó mucho en despertar y ver al Typhlosion con una sonrisa.

-Buenos días. -Saludo mientras se acomodaba sobre el pecho del Pokémon para que este tuviera una vista de sus senos. -Anoche la pase muy bien.

-Sí… Buenas… -Saludo tratando de no verla mucho. -Sí. Lo de anoche si que fue una locura. ¿no? -Se ríe un poco nervioso.

Lily ríe levemente antes de subirse por completo sobre Marco, rodeando su cuello con sus brazos y dando un beso lento con lengua mientras él corresponde y la roda con sus brazos por la cintura.

Estuvieron así por dos minutos hasta que rompieron el beso y solo se quedaron juntos en el abrazo.

-Es bueno ver que con eso se te quito lo virgen. -Le susurra la tipo normal en su oreja al tipo fuego.

-¿Cómo lo supiste? -Pregunto este algo nervioso.

-Pude adivinarlo por tus reacciones. -Le ve con una sonrisa llena de soberbia agarrandole el rostro. -Después de todo soy muy buena con los chicos y ahora tu me perteneces.

-¿Y eso qué significa? -Tenía sus dudas aunque temía por lo que le fuera a decir.

-Lo sabrás cuando te busque. -Lo besa. -Y sé que te gustara.

Marco quedó perplejo antes esto, está Pokémon que se veía tan amable y amistosa resultaba tener una cara más oscura y perversa por querer tenerlo para ella. Aunque no sabe si debería sentirse entre indignado y aterrado, también se sentía excitado.

Lily se bajó de él y salió de la cama para tomar su ropa y caminar hasta el marco de la puerta mientras balanceaba sus caderas de lado a lado, lo que hacía que le viera el trasero y la cola moverse.

-Por cierto. ¿Donde esta el baño? -Preguntó la tipo normal viéndolo sobre su hombro mientras sonríe.

-Está por ese pasillo a la derecha, en la primera puerta a mano izquierda. -Respondió este algo hipnotizado por su figura.

-Gracias. -Dijo de forma amable antes de irse pero volvió asomando la cabeza por la puerta. -No intentes entrar mientras me aseo, a no ser que la puerta no esté asegurada. -Eso último lo dijo con un tono sugerente y guiñando el ojo antes de irse al baño.

Marco solo quedo debatiendo si debía tomar eso como una invitación pero como su estómago le demandaba comida, decidió vestirse con un boxer, un short negro y una polera blanca sin mangas para hacer el desayuno en la cocina.

Al terminar el de preparar la comida, vio que Lily todavía no venía por lo que fue a buscarla al baño. Estando frente a la puerta del baño la tocó al escuchar la ducha encendida.

-Lily. El desayuno está listo. -Aviso pero no recibió respuesta alguna. -¿Lily? -Volvió a tocar la puerta pero todavía no escucho la voz de esta, por lo tomó una decisión que no le gusto mucho. -Voy a entrar.

Tomo la perilla de la puerta y al girarla se dio cuenta de que no tenía estaba asegurada.

Se tapó los ojos mientras entraba para no ver nada pero ve que la Lopunny todavía estaba ocupada aseandose bajo la ducha con una esponja y cantando una tonada, ni siquiera se percató de que el tipo fuego había entrado cuando comenzó a pensar en voz alta.

-Marco es tan tímido. -Ríe divertida. -Fue tan fácil hacer que haga lo que yo quiera, ni mi novio es tan dócil. -Vuelve a reírse sin darse cuenta de que el Typhlosion la escuchaba y este tenía la boca abierta, por lo que ella acaba de decir. -Las caras de avergonzado que pone y esos enormes sonrojos no tienen precio. -Vuelve a reír. -Voy a divertirme con él por mucho tiempo.

Mientras ella hablaba un molesto Typhlosion estaba llenando un balde con agua fría del lavabo, no iba permitir que una Pokémon como esa se burle y lo utilice de esa forma.

-Mamá no crió a un perdedor. -Se dijo a sí mismo mientras levantaba el balde y vaciaba el agua sobre la tipo normal que grito al recibir de golpe el agua fría.

Salió disparado del baño para no ser visto e irse a la cocina.

Tras que Lily por fin termino de bañarse y vestirse fue a la cocina a comer su desayuno. Ninguno de los dos se digno a dirigirle la palabra al otro mientras comían los panqueques, estaban molestos.

Luego de comer, el tipo fuego la acompañó a la entrada de su casa para despedirla y decirle que no vuelva, pero ella lo sorprende abrazándolo por el cuello y plantarle un beso en la boca. El intentaba apartarla pero Lily no lo soltaba y lo rodeo con su pierna izquierda para acercar aún más, pero terminó por ceder ante el beso y le agarró el trasero para sostenerla.

Estuvieron besándose por un rato hasta que se separaron para respirar, la Lopunny bajo una de sus manos hasta la entrepierna del Typhlosion y siente el miembro de este.

-Para estar enojado conmigo aun estas con gana de mí. -Le susurra a la oreja.

-No sé qué clase de hembra retorcida y malévola eres, si crees que voy a seguirte este juego. -Dijo muy serio. -Sabiendo que engañas a alguien más, no quiero verte.

-No te hagas el mártir, aun si hubieras sabido que tenía a alguien igual lo hubieras hecho. -Lo vuelve a besar. -A tu edad ya deberías saber que nada es negro y blanco. Todos piensan en ellos mismos antes que en alguien más, aunque me digas que no es así hay quien lo hacen con tal de conseguir solo un momento satisfacción para sí mismos antes de pensar en los otros. En resumen todos somos egoístas y tú mi nuevo amante, eres uno más por no querer estar solo. -Lo miro con una sonrisa engreída y de superioridad.

Él se dio cuenta de que no tenía con qué contestarle, por lo que no dijo nada y desvió la mirada sonrojado ganándose una risa de Lily que le da un beso en la mejilla y se separa de él.

-Pero miralo por el lado bueno, ya no estás solo porque ahora eres mi complice. -Lo vuelve a besar en la boca antes de abrir la puerta. -No veremos luego. -Cerro la puerta y se fue.

El Typhlosion abrió la puerta para ver como la Lopunny se iba caminando y moviendo las caderas de lado a lado, mientras esta caminaba un Passimian en patines la vio y le silbo a la tipo normal pero por ello acabó estrellándose contra un basurero.

Marco cerró la puerta de su casa y se recostó en el sofá, meditando todo lo que sucedió entre ayer y hoy. Bien no tenía una respuesta concreta para todos los eventos, solo tenía una suposición y era que la vida es una locura. Solo le quedaba seguir adelante y prepararse para lo que venga.

Después de todo, ahora esta es su vida.