Bueno por si acaso vuelvo a aclararlo, esto es un fic de humor absurdo (si es que lo hay XD), una parodia con exageración en las escenas, busca entretener y ya.
Este fanfic hace tiempo quería escribirlo, tenía las 4 ideas del mismo y ya está (tiene como 10 años esta historia la pobre) y lo que he hecho es lavarle un poco la cara y acabar de unir las ideas que tenía del mismo. ¿Por que ahora? Porque encontré las notas del mismo y por unas imágenes que vi que me acabaron de decidir a hacerlo, he querido conservar su esencia de hace 10 años atrás. Y he querido publicar esta primera parte hoy porque es 8 de marzo, día internacional de la mujer.
¡FELIZ DÍA DE LA MUJER!
Muajajajajajaja muajajajajajajaa (risa de todos los villanos de Disney juntos) -Ya entenderéis mi maquiavélica risa-
Contexto:
Al terminar la guerra Sasuke volvió a Konoha, sin hacer su "viaje de redención".
SASUKE, ESO TE PASA POR COPIÓN
La 4ª Gran Guerra Ninja había terminado y todo empezaba a volver a la normalidad. Cada ninja volvía a su respectiva aldea, con su respectivo kage, sus señores feudales y sus propios héroes.
Aunque todos y cada uno de ellos tenían claro que no seguirían con vida sino llega a ser por Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha, con el poder que les prestó Rikudou y cierta ayudita de Kakashi Hatake, Obito Uchiha y Sakura Haruno. Todos les debían la vida a esos valientes. Itachi Uchiha también fue encumbrado como a un gran héroe, había detenido el Edo Tensei y, como olvidar su vida de auto sacrificio para proteger Konoha.
Pero vamos a centrarnos en nuestros héroes principales…
Naruto siguió con su inseparable chándal naranja, aunque un par de años más tarde se cortó un poco el pelo como signo de madurez, según él claro. Y entre ser héroe de guerra y como se había puesto con los años, le llovieron las chatis por todos lados, pues si… Naruto ahora tenía a batallones de chicas yéndole detrás, él estaba encantado con esto.
¿Y Sasuke? Pues el Uchiha siguió con su haori de cremallera que se abrió hasta un poquito más debajo de los pectorales, lo que le dio gran popularidad entre la comunidad gay (las mujeres ya caían a sus pies desde siempre con sólo verlo). Él decía que así iba más fresco, estiloso y elegante, después de todo era un Uchiha. Sus compañeros en cambio le veían un ramalazo* y a sus espaldas le llamaban Sasukito, eso si muy a sus espaldas pues la acción de masacrar estaba muy presente en sus genes. De echo todos creían que Sasuke en vez de contar ovejas para dormirse, hacía conjugaciones: Yo masacro, Itachi masacra, nosotros masacramos, vosotros os dejáis masacrar… Y así se dormía con una adorable sonrisa en los labios, mientras soñaba con masacres, mutilaciones, desmembramientos… Bueno esto último le hacía poner una mueca espantada y que inconscientemente fuera a tocarse el lugar donde ahora le faltaba un brazo.
¡Ah!, también había variado su peinado, después de todo era un Uchiha y no podía ser menos que su rival/amigo. Bajó un poco sus puntas que de joven le habían dado un aire más agresivo e imponente y que ahora no necesitaba, y se ladeó el flequillo. Cuando salió a la calle la primera vez y Sakura le vio… Digamos que tuvo que volver a su casa a cambiarse la ropa interior. Bueno, ella y más de la mitad de la población femenina de la aldea y sus nuevos fans masculinos, también le llovieron un par de cientos de sujetadores y algunos calzones. Una semana más tarde el flequillo ladeado era la nueva tendencia, pero a nadie le quedaba como a él.
Pero vamos, que todo volvió más o menos a la normalidad, esto es… Entrenamientos, misiones, ayudar en la reconstrucción de la aldea y peleas, peleas y más peleas, pero de las que tenían siendo amigos. Pues si, esos dos volvían a estar como antes, eso de que en su última lucha en el Valle del Fin se desmembraran mutuamente y casi murieran desangrados porque los muy ceporros fueran incapaces de presionar sus heridas, había vuelto a unir sus lazos de amigos-rivales. La única diferencia respecto a antaño era que el rubio, no sólo estaba al mismo nivel que el Uchiha, sino que el maldito (pensamiento de Sasuke) muchas veces le vencía… Cuestión de suerte (también pensamiento de Sasuke).
–Ay….– Suspiros generalizados de las chicas.
Ver a Naruto luchando o entrenando, usando sus músculos, fuerza y velocidad sin camiseta, mientras sus pectorales y abdominales se tensaban bajo esa capa de sudor… Era sumamente erótico. Más suspiros… Y más si a esa imagen le sumamos la del pelinegro también sudado, sin haori y con esos músculos de acero.
–Ay…– Nuevo suspiro antes de desmayarse.
Por supuesto ellos ignoraban los suspiros, el sangrado de nariz, los desmayos, el lanzamiento de prendas interiores… Sólo se centraban en su rival, en mejorar, en vencerle y superarse mutuamente.
–¡Rasengan!
Que era eliminado por un chidori.
–Un clon…
Y antes de que Sasuke pudiera buscar al original, Naruto le apareció de sopetón en su espalda y me impactó un Oodama Rasengan. El Uchiha fue rápido y pudo activar las costillas de su Susanoo, pero igualmente salió volando y se estampó contra unas rocas que acabaron reducidas a escombros. Fue de tal magnitud el ataque que sus costillas se agrietaron. "Mierda, el rasengan es terrible y desde que el dobe aprendió la técnica del dios trueno volador se ha vuelto alguien digno de temer", Sasuke apretó los dientes para no quejarse por el dolor del impacto. Al del pelo negro realmente le dolía el golpe, todo y activando las costillas de esa armadura ósea.
El rasengan por ejemplo lo podía contrarrestar con un chidori, pero sus variantes eran harina de otro costal. Si a eso encima le unimos la velocidad del Uzumaki, la astucia y experiencia del Kyubi, la resistencia de los dos y que el rubio no se contenía e iba a matar. En resumen… Dolor y agotamiento.
–Oi, teme… ¿Por que no lo dejamos por hoy?
–Hum– Esto venía a ser un si.
–Es que he quedado…– Esto de tener fans era genial, le llovían las chicas y pensar que antes no se comía ni una rosca. –Por fin reconocen mi belleza.
–O es que han bajado mucho el listón, dobe. –Malhumorado mientras se iba.
–Teme, cabrón– Corrió a darle un puñetazo, que el otro esquivó a la vez que le daba una patada en el pecho.
–Usuratonkachi– Naruto se había vuelto terriblemente fuerte, pero cuando atacaba a lo loco aun podía vencerle.
El estruendo que hizo el rubio al caer no le evitó oír el ruido del viento moviéndose a gran velocidad.
–Tsk.
Esquivó a duras penas el rasen-shuriken, sin prever que al estrellarse la técnica contra unas rocas detrás suyo, la fuerza expansiva del viento le afectaría. Acabó volando por los aires y estrellándose contra unos árboles, partiéndolos en el proceso.
"Mierda" Si antes pensaba que le dolía, ahora estaba que se moría. A base de orgullo consiguió levantarse, el esfuerzo le hacía temblar todo el cuerpo y acabó de rodillas, las piernas le habían fallado. Naruto apareció a su lado agarrándose el pecho y se dejó caer a su lado, limpiándose la sangre de la boca.
–Sasuke… Ha sido un gran entreno.– El rubio le sonrió–Eres realmente fuerte.
–Tu tampoco estás mal, dobe– Sentándose al lado de su amigo.
Se quedaron en un cómodo silencio, mientras el Uzumaki cerraba los ojos disfrutando del instante de calma y el Uchiha observaba el destrozo que habían causado y sobretodo el ocasionado por la última técnica del rubio. Era increíble el poder de destrucción que poseía esa técnica. Siendo sinceros tenía algo de envidia del jutsu del Uzumaki. Deseaba esa técnica, la ambicionaba, ya se imaginaba combinándola con su elemento rayo, o aun mejor… con el amaterasu. Pero aunque quería, deseaba aprender esa técnica, jamás de los jamases le pediría ayuda a Naruto. No señor, el era un Uchiha y no le pediría a ese usuratonkachi que le enseñara, más bien tendría que ser Naruto quien le rogase que la quisiera aprender. ¡Exacto! El dobe tendría que arrodillarse y pedirle que le dejara ser su profesor y aun así le diría que él no necesitaba a un tonto como él para enseñarle técnicas ninjas.
Pensándolo mejor, el no necesitaba aprender sobre rasengans, ni sus variantes. Se levantó dispuesto a irse a su casa, estaba algo molesto por culpa de esos pensamientos que rondaban su mente. Se empezó a alejar con su pose natural, esto es: "manos en los bolsillos como si fuera imperturbable, cabeza alta y mirada al frente y altiva, sin dignarse ni a despedirse".
Naruto le miró alejarse con su pose característica, esta era: "Soy un capullo que ignora a todos, ¡ah! Y llevo un tronco metido por el culo por eso voy tan tieso, además de ser un puto amargado". Sonrió ante sus pensamientos.
–Mañana voy de misión y no podré entrenar contigo, teme.
Sasuke paró, se giró y lentamente le levantó una ceja… "En serio me está diciendo esto…"
–Jejejejeeje…– Mano en la nuca, como no había caído… Si estaban en el mismo equipo.
Sasuke negó, "¿En serio se podía ser más tonto?"
–No soy tonto, solo despistado, baka.
–No he dicho nada.
–¡Tu cara lo decía todo!–Se levantó ofendido
Los años habían vuelto observador a Naruto, especialmente en lo referente a Sasuke. Le conocía demasiado bien.
–Si te has sentido aludido, será por algo…
Y dicho esto continuo su recorrido, dejando atrás a un rubio que chillaba majaderías contra su persona. Pasó de él, quería llegar a casa, lavarse, cenar y descansar.
Una mancha naranja pasó por su lado al grito de "Voy tardeeee". Parecía que ahora se acordaba de que tenía una cita. Sasuke gruñó molestó, le jodía que Naruto se hubiera vuelto un mujeriego. Le molestaba tanto que se fuera a revolcar con esas… Era su dobe, le gustaba Naruto, aunque no pensaba reconocer nada, tenía su orgullo… Seguiría actuando como si no le importara, él no pensaba rebajarse por el otro.
Cerró los ojos, por fin en su cama, tranquilo y todo en silencio. Se dejó atrapar por el mundo de los sueños.
Esta luchando con Naruto y este le lanza un cumulo de ransengans que le dejan postrado en el suelo sin poder moverse, babeando ahí tirado, incosnciente. Se imagina a Itachi mirándolo con asco por su deshonrosa derrota y diciéndole que ya no es más su hermano pequeño.
–Yo no tengo un inútil por hermano menor… A partir de ahora Naruto es mi nuevo hermanito.
Se levanta intentando hablar con Itachi, pero es perseguido por todo de rasengans con piernas y la gente viendo como huye le tiran sus adorados tomates, a la voz de que no sirve como ninja al no tener una técnica tan poderosa como el rasengan.
–Noooo, mis tomates.
Se levanta de golpe con la respiración agitada. Era todo un maldito y estúpido sueño, pero un pensamiento cobra forma en su cabeza. Esa técnica ha de ser suya, la necesita para ser el mejor.
Desayuna y se dirige al cuartel anbu para encontrarse con su equipo y poder empezar su misión. Naruto ya está allí esperándolo y narrando su aventura amorosa nocturna. Bufa cabreado por oírle y va a los vestuarios para ponerse su uniforme y poder irse.
Sai está allí, le ignora a ver si con un poco de suerte ni se digna a hablarle, pero no tiene tanta suerte…
–Reconócelo, Sasuke… Estás celoso de que el picha corta haga esto.
Sasuke gira muy despacio la cabeza hacía esa copia barata suya. Esto ya le tendría que haber dado indicios a Sai de que se fuera pies para que os quiero, pero con su santa ignorancia (llamémosle estupidez máxima), se quedó allí plantado con una de sus sonrisas que le cerraban los ojos.
Sharingan activado ya a nivel mangekyou, Sasuke esperó pacientemente a que el otro le mirara, o mejor dicho que abriera los ojos de una maldita vez. Cada milisegundo que pasaba era más dolor acumulado a la ecuación, sólo pensar en esto hizo sonreía al Uchiha complacido.
Un anbu entró en el vestuario y sólo ver esa sonrisa y esa mirada made in Sasuke, dio media vuelta sin decir nada, era un anbu listo… No como Sai.
En ese momento, Sai, abrió los ojos. Gran error, quizás como pensaría más tarde, esa fue la mayor equivocación de su vida y lo pagaría caro, muy muy caro.
Tres días más tarde despertaría en el hospital, buscaría una mini falda, su top bien ajustadito, maquillaje y unas sandalias de plataforma de infarto. Y cuando no estaba de misión, se vestía, se pintaba y se hacía llamar Sakura 2.
Un mes más tarde, y muchas risas, fotos y videos después, la autentica Sakura y Naruto convencieron al Uchiha para que perdonara a Sai y le quitara esa costumbre impuesta por su sharingan. Eso si, cada uno de ellos tenía sus motivos. Naruto después de gastar toneladas de carretes fotográficos y numerosas cintas de vídeo; bueno y de ser hospitalizado muchas veces a causa de los atragantamientos y los calambres estomacales por sus ataques de risa; al final sintió lástima ajena por su amigo y le insistió al Uchiha para que anulara el jutsu.
Y Sakura porque estaba harta de tener una copia extravagante y hortera (según ella) correteando por la aldea. ¡Ella era la única y original Sakura! Aunque tenía que reconocer que esa minifalda le hacía ver un culo de infarto al insufrible de Sai… La de veces que se había tocado pensando en ese culo prieto y el paquete que se le marcaba por delante, menuda dotación poseía ese idiota.
¿Y Sai, cuando volvió a la normalidad? Pues parecía que había aprendido la lección, durante un tiempo se mantuvo alejado de Sasuke. Y digo pareció porque le duró poco, al cabo de unas semanas ya estaba molestando al Uchiha de nuevo, aunque Sasuke cada vez que lo notaba cerca y con intenciones de hablarle, le mostraba una foto de su 'época de travestido' y así conseguía que le dejara en paz. Pero la calma le duraría poco al último Uchiha, dentro de poco su mundo daría un giro y todo por querer pasarse de listo, por no saber pedir ayuda… En definitiva, por la maldita envidia y por ser un jodido copión. ¡Mierda de sharingan!
Pero nos hemos adelantado, ¿Qué pasó en esas semanas?
La misión les fue perfecta como siempre, quitando las ganas de matar al Uzumaki por su verborrea y sus tonterías, algo normal.
Su fama de héroes les precedía y sus rivales, si se les podía llamar así, sólo habían de ver quienes eran o decir sus nombres y les faltaba tiempo para entregarse o rendirse. De hecho los mismos criminales se entregaban por si solos a las autoridades, no tenían ni que acompañarlos a la cárcel, por si solos iban a que los encerraran por sus crímenes.
Y sólo unas poquísimas veces los ninjas a los que cazaban les presentaba batalla, tan pocas veces que los podían contar con los dedos de una mano, esa era la razón que entre ellos entrenaran tan fuerte, ya no habían buenas batallas fuera.
Precisamente en esa misión encontraron uno de esos pocos enemigos que tenían las narices de plantarles cara, el shinobi en cuestión tenía buenos recursos y era bastante hábil, les presentó un buen combate… Mientras ellos sólo lucharon como entretenimiento, en el momento que se pusieron serios…
–Rasen-shuriken… –El Uzumaki mostraba un pequeño rasengan en un dedo
–ME RINDO, me rindo… No más me voy a entregar ahora mismo. Y aquí tenéis el pergamino robado. No quiero saber nada más de todo esto.
El Uchiha agarró el pergamino y observó al vencido con su sharingan resplandeciente.
–Más vale que te entregues o iremos a por ti.
– Si señor, ahora mismo señor – Y haciendo reverencias se marchó tan rápido como pudo.
Naruto empezó a reírse, eso había sido cómico, Sasuke sólo mostró su sonrisa torcida. Emprendieron el camino de regreso, la misión había concluido con éxito.
–¿Sabes que me molesta, teme?–No contestó como siempre– Que nunca me dejan emplear mis técnicas. Hago el rasengan o me pongo en modo hermitaño y… ¡Nada! Se rinden antes de poderlas poner en práctica y...
–¿Cómo aprendiste a usar el rasengan y sus variaciones?– Cortó el Uchiha curioso, porque hacer una pregunta no era pedir ayuda al idiota del rubio ¿verdad?
Naruto se preguntó si había oído bien, Sasuke preguntándole algo, interesándose por él… Sonrió feliz.
–Verás primero Jiraiya me enseñó el rasengan, que fue una técnica inventada por mi padre…
Y allí empezó con su verborrea contándole no se que de qué estaba incompleta hasta que llegó él, el genio Uzumaki, algo de unos globos, girar el agua, remolinos… Sasuke dejó de escucharle y se centró en una idea para conseguir sus fines. Habían llegado a Konoha y el rubio seguía hablando y hablando, llevaba como dos horas haciéndolo sin parar. No entendía como lo hacía y no moría. Él ya estaría muerto por exceso de palabras usadas, o su lengua tendría un esquince, estaba tan acostumbrada a no hacer nada que el día que tenía que decir más de dos frases largas juntas ya le dolía.
–Escribes tu el informe– Le dijo alejándose con las manos en los bolsillos.
–¿Por qué yo teme?
Se paró y le miró por encima del hombro.
–Porque así prácticas para cuando seas Hokage.– Era un genio, un absoluto genio.
Naruto se quedó pensando y vio que tenía lógica. "Que gran amigo tengo".
"¡Idiota!" Pensaron Kurama y Sasuke a la vez. El gran zorro sentía vergüenza ajena, su contenedor a sus 18 años era tan inocente como un niño y más tonto que hecho a encargo.
Sasuke por su parte siguió su camino.
–¡Sasuke! Que te pierdes como aprendí a controlar mi naturaleza de chakra viento para unirla al rasengan…
El Uchiha volvió a parar y le miró enarcando su amiga, la ceja, como diciéndole "Y a mi que me importa"
–Es una gran historia, incluso Sakura me trajo unas píldoras del soldado que estaban realmente asquerosas.
–¿Cómo de asquerosas, Naruto?– Le preguntó una dulce voz detrás suyo.
–Era lo más horrible que he comido nunca, eran infumables, tóxicas…– Paró de golpe.
La pregunta le había sido hecha con una dulce voz de mujer y Sasuke tenía una aterciopelada y sexy voz masculina. Además había sido formulada desde su espalda y a Sasuke lo tenía delante y se estaban viendo.
– Oh… Oh, mierda.
–Exacto, mierda… ¡SHANNARO!
Naruto salió volando en viaje orbital por la aldea.
–¡Cejotas!–Saludó desde el aire.
Gai y Lee le hicieron una pose guay en su dirección, el rubio si que poseía el poder de la juventud y estar volando era la constatación.
Evidentemente Naruto cayó al suelo dolorosamente luego de estar volando por largos segundos. Sakura se estaba volviendo una experta en vuelos personales, de ahí que muchos la llamaran 'Air Sakura'.
–¡El informe!
Corrió a los cuarteles anbu, cruzando la aldea de vuelta, pues Sakura lo mandó a la otra punta. Una vez allí redactó sus informa personal de la misión y se lo llevó al Hokage.
–Naruto… ¿Has escrito tu el informe?
–Si, así practico para cuando sea el Hokage, el gran séptimo.
Kakashi se llevó las manos a la cabeza, los informes de Naruto eran chorradas sin sentido que más parecían una mezcla de revista de cotilleos con novela fantástica, que un informa serio de la misión.
· Que si he ido tantas veces al baño, que si Sasuke ha ido otras tantas. Que si no escucha las cosas tan interesantes que le cuento, que si parece mudo, que si antisocial, que si es un amargado que seguro es virgen, que necesita ligarse ya a alguien a ver si le quitan el palo en el culo, que seguro ni se masturba sino esa cara de chupar limones no se puede explicar, que seguro no sabía que lo que le cuelga entre las piernas tiene otras usos además de hacer pipí. Que si le obligara a leer los libros pervertidos esos que siempre leía a ver si así se animaba Sasuke a echar un polvo, o que le enviara a Tsunade para que esta le prescribiera el sexo como medicina.
Esa era la parte de los cotilleos, donde si querías enterarte de algo respecto, sobretodo al Uchiha, sólo tenías que leerlos. Realmente Naruto estaba obsesionado con Sasuke… Si tan sólo supiera que el Uchiha también estaba por sus huesos. Anda y que se lo follara ya de una vez y se dejara de tanto Sasuke por aquí, Sasuke por allí.
Luego llegabas a la parte de la misión, esa parte era la de la novela fantástica. Era algo como…
· El gran y alucinante héroe Naruto, con tanta atractividad y su alucinancia (palabras del rubio) se enfrentaba a 700 ninjas de rango súper S, armados hasta los dientes; con sólo un kunai, un shuriken y su pelo rubio al viento, sus ojos brillantes de la emoción y su sonrisa de galán (Recuerdo: palabras del rubio). Y vencía sin un rasguño, mientras los malotes se retorcían de dolor y ensalzaban su magnífica persona (palabras textuales de Naruto).
¿Y que hacía el Uchiha mientras tanto? Pues dependía del día…
1. Estaba detrás de una minúscula piedra, muy pequeña (a veces era como un balón, otras más pequeña) y él estaba encogido, mientras lloraba a todo pulmón y rogaba a gritos por su vida, para que no le estropearan el cutis o su peinado, pues le costaba horas dejarlo perfecto.
2. Se quedaba al margen mientras se contemplaba en un espejo y se maquillaba o arreglaba el peinado, laca en mano; mientras decía: O sea que perfecto soy, o sea que bien visto y muchas cosas más con el 'o sea' delante (Repito: palabras escritas por el puño y letra de Naruto Uzumaki)
Y luego venía la parte romántico-erótica, donde unas chicas de grandes curvas se lanzaban a los brazos del rubio por haber salvado al mundo y se ofrecían a darle mucho placer. Al principio él se negaba, como buen caballero que era, pero después de las chicas rogar, tirarse al suelo, querer sacarse los ojos, etcétera; acababa encamándose con ellas para que no se suicidaran. Seguramente toda esta última parte la escribía para superar la frustración de no poder hacer estas cositas intimas y penetradoras con cierto moreno, ex vengador y ex renegado.
Kakashi acabó de leer el 'informe' del rubio, esta vez el Uchiha para esconderse se subió a un árbol muy alto, tanto que se quemó las puntas del cabello con el sol. Lo que acabó originando que todo el camino de vuelta fuera llorando por estropearse su perfectísimo peinado. ¡Kami-sama! Con lo fácil que era escribir: Misión superada con éxito, pergamino recuperado, ninja ladrón entregado a las autoridades pertinentes… ¡Y PUNTO! ¿Por qué el rubio tenía que complicarlo todo? Aunque eso si, las risas que se echaba con el reporte del Uzumaki.
–¿Todo esto ha pasado tal como dices?–Le preguntó escéptico y agarrando el papel con dos dedos.
–¡Claro que si! Yo no soy un mentiroso Kakashi-sensei– Todo ofendido–Creo que tendrías que dejar el cargo ya y dármelo a mi, porque estás empezando a chochear como le sucedió a ba-chan.
Se notó llevado a la ventana y dejado mirando hacía afuera. Y antes de que pudiera pensar porque Kakashi le había llevado allí lo sintió… el Jutsu más poderoso de Kakashi Hatake… Mil años de muerte.
–Es a Sasuke a quien le gusta que le metan cosas por el culoooooo –Gritó mientras salía volando agarrándose el trasero. No tenía pruebas, pero tampoco las necesitaba y esperaba un día poderlo demostrar.
Su grito fue épico y se oyó en toda la aldea, causando risas en más de uno y bochorno en otros. Un tic le salió a Sasuke en una ceja cuando, estando de compras para la cena, oyó tremendo grito y como todos en la calle se volteaban a mirarlo. Definitivamente mataría a su amigo.
"Bueno, por lo menos ahora voy en la dirección correcta" Pensó Naruto mientras seguía volando, esta vez hacia su casa. Cayó en el tejado de la misma y sólo tuvo que bajar dos pisos y ya estuvo en su hogar. Lo que se ahorraba uno en pasos con Sakura y Kakashi-sensei. Aunque estaba vez necesitaba sentarse sobre un gran cubito de hielo… Le ardía el ano.
Oía el timbre, quien narices venía tan temprano. Fue a abrir tal como estaba, pasándose las manos por los ojos para despejarse y se encontró al Uchiha que le levantó una ceja. Le había abierto con sólo el pantalón del pijama en las caderas.
–¿Teme que haces tan temprano?
–Son las 8.
–No me digas que vienes porque Tsunade te ha prescrito algo y vienes aquí a buscarlo?– A medida que hablaba el rubio fue poniéndose rojo. El otro le arrugó el entrecejo, él estaba perfectamente y la ninja médico jefe no tenía que darle nada. Pero y si… Mejor iría a preguntarle, quizás Naruto se enteró de algo que aun no le habían dicho a él.
–Vengo para que vayamos a entrenar. En una hora en el campo de entrenamiento 3.
Se empezó a marchar, porque aunque ver a Naruto semidesnudo era una gran visión, él tenía su orgullo. Naruto salió al rellano, causando que su vecina que salía en ese momento de su departamento se desmayara al verle de esa forma tan sensual.
–Teme, el 3 quedó destrozado en nuestro último enfrentamiento.
El otro se detuvo.
–¿El 2?
–Ese también lo destrocemos.
–¿1?
Naruto negó.
–¿4?
–Mmmm… Tampoco. Quizás el 6, porque el 5 quedó arrasado con el 4.
–Dobe ese lo están arreglado.
Se quedaron pensando, y si…
–Vayamos al lago, es lo suficientemente grande.
–Perfecto, te espero ahí a las 9.
Y allí estaban a las 9, en el lago. El rubio ya desayunado, lavado, vestido y preparado para patear culo Uchiha.
Y Sasuke ya había ido a ver a Tsunade Senju, que le confirmó que estaba muy sano. Y cuando le contó el motivo de que estuviera visitándola, ésta se echó a reír a carcajada limpia.
–Naruto tiene la extraña teoría de que si te mando a que practiques sexo se te quitará el ser tan capullo.–Y siguió riendo– Aunque yo creo que eso no te lo quita nada ni nadie.
La médica siguió riendo con ganas, mientras al moreno le salían un par de tics. No podía matar a ninguno de los dos, una por ser la ex jefaza y médico jefe y el otro por ser un héroe, pero ganas no le faltaban. Contra Tsunade no haría nada, pero hoy en el entrenamiento tenía dos venganzas que aplicar, la del grito de ayer y esto… Que se preparara ese rubiales atontado y bocazas. Salió de hospital rumbo al lago con las carcajadas de la Princesa de las Babosas como banda sonora, y sus tics faciales moviéndose al ritmo de las mismas.
Cerca del lago ya había conseguido deshacerse de esos molestos gestos y poner su rostro de 'Hombre de hielo', con un ceño levemente fruncido. "Sexo, capullo, sexo, capullo. Maldito usuratonkachi ¿Cómo se atreve?" Y ahí cayó en algo… Cuando fue a buscarle a su hogar, el rubio había creído que había ido a buscarle para saciar su necesidad. A su mente vino una imagen de unos ojos azules velados por el deseo y una boca entreabierta soltando suspiros. ¡Mierda ahora no! Tenía que calmarse, vale que era una imagen tentadora y tenía que reconocer que amaba a ese rubio, pero él era Uchiha Sasuke y no podía dejarse dominar por el deseo. Había ido allí con un plan y este era hacerse más fuerte y putear a Naruto por idiota. Esto le producía una gran satisfacción, la venganza, y sonrió con prepotencia…
–¿Qué es esa sonrisa teme? No te hagas el chulo que vas a recibir… Jajajajaja– El rubio puso una pose guay, según él, al decir aquella bravuconada.
… Y si además le pateaba el culo sería el día perfecto, siguió pensando Sasuke ignorando al Uzumaki. Bajarle los humos a Naruto le causaría una gran satisfacción, recordarle quien era él, el genio Uchiha.
Sin contestarle se puso en pose defensiva, el rubio le imitó y empezó su gran combate. Sasuke con el sharingan activo estaba muy pendiente de los movimientos del otro, a la vez que atacaba, esquivaba, paraba golpes y los devolvía. Y por fin llegó el momento, ahí iba…
–Rasengan
–Rasengan
El rubio paró de golpe
–¿Qué narices…?
Y recibió un rasengan del Uchiha de lleno, que le mandó volando a gran velocidad hasta chocar con unas rocas y caer al agua. Salió del agua sujetándose el estomago, el otro se acercó con sonrisa prepotente. "¡Oh, si! Ésta ha estado bien"
–¿Qué? ¿Cómo?¿Por qué?– Estaba estupefacto. No le salían las palabras, Sasuke había realizado un rasengan perfecto y potente.
–¡Je! Te he visto hacer esa técnica muchas veces y gracias a verla y a que soy un genio…
–Pe…Pe…Pero…
–Además es bastante sencilla de hacer, sólo a la primera ya lo he conseguido.
¡Claro! Como no había caído antes, el rubio sonrió.
–¡Que gran maestro soy!– El teme no lo iba a reconocer, pero gracias a sus enseñanzas ahora sabía hacer su técnica. Feliz sonrió pues eso significaba que el otro día si que le escuchaba cuando se lo estaba explicando. –Sasuke, vamos a dejarlo por hoy que enseñar me da mucho hambre.
Y más feliz que una perdiz el rubio fue a su amado Ichiraku a hartarse de su preciado ramen.
Mientras el otro se iba a su hogar, había conseguido hacerse con el rasengan y ahora sólo le faltaba conseguir las diferentes variaciones para tener una técnica más completa.
Después de comerse como tres tazones Naruto fue hacia casa, encontrándose al Rokudaime hablando con el capitán Yamato.
–… Pues si, antes era conocido como el ninja copia, pero ahora sin el sharingan… Ya no puedo hacer honor a ese nombre. La verdad es que hecho de menos ese ojo.
–Pero, taichou, no has perdido esas técnicas que copiaste, ¿verdad?
–No. Pero ya no puedo hacerme con más jutsus ajenos Tenzou.– Le dijo desanimado a su compañero.
Las palabras de su ex Sensei le dejaron perplejo y pensando, había algo que se le escapaba, algo le carcomía pero no acababa de poderlo definir.
"Sasuke, sharingan, copia, rasengan, sharingan, copia, Kakashi, Sasuke, sharingan, Uchiha, jutsus ajenos…".
–¡Yo! –Saludó Kakashi a Naruto.
"Sasuke, rasengan, sharingan, copia, técnicas de otras, copia, sharingan, rasengan…"
Pero Naruto estaba tan ensimismado en ese pensamiento que no acababa de poder definir que pasó de largo sin escucharlo. Siguió con esas palabras rondando su mente, repitiéndose una y otra vez sin conseguir verle el sentido. Kurama en su interior se reía… Naruto era tan lento la mayoría de veces, mentalmente hablando claro, actuando era muy veloz. El rubio llegó a su hogar y cuando ya parecía que le estallaría la cabeza por sobreexplotación a sus pobres neuronas, consiguió dar con el pensamiento.
–¡Ese maldito teme cabrón me ha copiado la técnica con sus jodidos ojos!
–Ya era hora, atontado.–Bostezó Kurama.
–¿Lo sabías y no me has dicho nada?
–Y perderme una muestra tan evidente de tu estupidez…No, no– Moviendo una garra– Ya era hora de que usaras la cabeza.
Naruto se miró mal a su inquilino peludo, él sólo era algo despistado e inocente.
–Ese Uchiha de los cojones… ¿Cómo ha podido hacerme esto? Si quería aprender el rasengan que lo hubiera pedido y se lo habría enseñado encantado. ¡Será cabrón! Ahora mismo voy a ir y le voy a partir os morros…
–Quieto parado–Kurama no le permitió que su cuerpo se moviera.
–¿Qué narices haces, zorro?
–Vale, irás y os pelearéis. Como hacéis siempre en los entrenamientos. Y así le darás la oportunidad de copiarte de nuevo.
Pues ahora que lo pensaba Kurama tenía razón, tenía que pensar en algo mejor. Unos momentos después tenía una buena idea, porque si… Naruto Uzumaki podía ser algo lento aprendiendo y captando ideas, pero nadie era tan bueno con las travesuras, era un genio con su imaginación e inventiva para crear técnicas absurdas y sorprender a la gente.
–Jeje… Ya se que haremos… Aunque necesito tiempo para crearla.
Y así con esa idea en mente, a la mañana siguiente fue con Kakashi y le pidió unos días fuera, alegando que tenía una técnica en mente y quería perfeccionarla. Kakashi aceptó de buena gana, pidiéndole a su vez que realizara una pequeñísima misión, llevarle unos pergaminos a Gaara a Suna.
Y así fue como Naruto se fue por unas semanas de la aldea, Gaara le acogió el Suna y le permitió un espacio privado donde trabajar y entrenar sin ser molestado por nada ni nadie. Aunque Naruto le dijo que no era necesario tanto secretismo, que su técnica sólo pretendía vengarse de Sasuke por lo que le había hecho. Y Gaara que tenía cierto pequeño resentimiento contra el Uchiha (por destrozarle su escudo de arena durante los exámenes), le ayudó con los sellos y le prestó conejillos de indias para que Naruto probara la efectividad de su nuevo jutsu. Entre los conejillos de indias que le prestó a Naruto para probar, léase ninjas que molestaban a Gaara por provocarle dolores de cabeza… O sea su hermano Kankuro. Y por esa valiosísima ayuda el único requisito del Kazekage fue que le añadiera un mes. ¿A qué? Ya lo veréis.
Temari que se enteró de lo que estaban haciendo esos tres, les siguió y escuchándolo todo se acabó uniendo al plan y a cambio pidió otro mes (en realidad pidió más tiempo, pero Naruto no era alguien tan rencoroso), la razón… Por esa vez que estaba paseando con su novio. ¡SI! Había conseguido que Shikamaru la invitara a salir, pues paseando se encontraron a Sasuke… No fue un encuentro agradable, la de las coletas les relató el encuentro, evidentemente saltándose la parte donde ella insultaba a Sasuke.
–¿Una mujer como tu?– Enarcó una ceja el Uchiha.
–Pues porque no.– Temari se puso roja, Sasuke era mucho Sasuke aunque no le cayera bien.
Shikamaru a su lado se tensó, si el Uchiha quería se la llevaba de calle, buena a ella y a casi cualquier mujer de la aldea o de otras villas. Que temblaran los habitantes de Konoha el día que a Sasuke se le despertaran las hormonas y quisiera llevarse a alguien a la cama
–¡Mph! Tiene más de femenino el hombre que tienes a tu lado, y eso que le he visto en los baños, que tu.–Dicho lo cual se giró con su habitual elegancia y se marchó.
Temari pilló un cabreo monumental, aunque Shikamaru respiró tranquilo… No le habían bajado a la novia.
Gaara, Kankuro y Naruto se aguantaban las risas como podían, el primero lo conseguía con facilidad, el segundo tenía los mofletes hinchados y se estaba poniendo rojo y el tercero hacía rato que se estaba revolcando por el suelo. Temari le metió un ostión que le hizo salir volando y miró mal a los otros dos, consiguiendo que se cuadraran al estilo militar. A los hombres o los ponías rectos o se tomaban demasiadas licencias con una.
Por lo tanto ahí estaban los cuatro intentando encontrar los sellos definitivos para ese jutsu implacable con el que vencer a Sasuke de un solo golpe. Y de paso uno para poder anular los efectos cuando fuera necesario.
–¿Se puede?
–¡Sai! ¿Qué haces aquí?
–Fui de misión al país de rayo y al volver he notado tu presencia aquí– Se apartó a un lado– He traído a un polizón conmigo.
–¡Bee! Cuanto tiempo…
–¿Qué pasa capullo del zurullo? Necesitaba alejarme del estirado de mi bro, yeah– Y todo dicho a ritmo de rap.
–¿Qué haces aquí pene pequeño?
–No tengo el pene pequeño…– Gruñó Naruto.– Estamos creando un jutsu para vengarnos de Sasuke
–Je, se va a pasar unos meses arregladito como castigo. –Sonrió Temari
–¡Unos meses para ese capullo que se lo merece más que mi culo! Me apunto a la movida si le sumáis otro más de mi parte por putearme, yeah, yeah.
–Que sean dos meses más – Se puso serio Sai.
–¿Y tu dos porque eres más chulo, verdad?– Temari no se lo podía creer, de que iba ese pelinegro.
–Uno por lo que me hizo
–¿Y que te hizo Sai?– Preguntó el Kazekage.
El anbu miró mal a Naruto viendo que se iba a poner a reír y le negó, sólo dijo.
–Me metió en una ilusión por unos días– Así como si le restara importancia. Mientras por detrás del anbu, Naruto gesticulaba "Tengo fotos, luego os las enseño. Es para partirse"
–¿Y el otro mes?
–Por Sakura, por los desplantes y los intentos de asesinato por parte del Uchiha.
Los hermanos Sabaku, Kankuro y Temari porque Gaara se hizo el loco, y Killer Bee asintieron, que te intentara matar un amigo o alguien cercano no era divertido. Por dentro también pensaban que la Haruno era un poco masoquista por seguir detrás de ese hombre.
Y así los 5 pasaron unos días encerrados entre tanta investigación, pruebas y entrenamientos. El rubio sólo tendría una oportunidad para usar esa potente técnica, no podía fallar, todo dependía de él. Y si todo salía bien, el Uchiha pasaría 5 meses, 5 gloriosos meses castigado. La venganza sonaba tan bien, todos sonrieron macabramente al imaginárselo.
Cuando Naruto ya tuvo el jutsu perfectamente aprendido y estuvo todo pactado, él junto al pintor volvieron a la villa. No sin antes compartirles algunas de las fotos prometidas de la época travestida de Sai, él tenía muchas copias y consideraba que como buen amigo tenía que poner algo de humor en la vida de los demás.
Killer Bee se estuvo descojonando durante todo el camino de regreso a su aldea y al final creo un disco, con 12 canciones más un remix, donde se reía de esa situación. Fue un éxito de ventas.
A Gaara, Kankuro y Temari les causaron tanta gracia que se pusieron pancartas por todo Suna para que sus habitantes pusieran humor en sus vidas, terapia de risas le llamaron, esas imágenes fueron 'tending topic' e incluso se hicieron numerosos programas de humor. El disco de Bee también se vendió fácilmente en la villa de la arena. Y desde ese día hacer un Henge no Jutsu a mujer se pasó a llamar 'Sai no Jutsu'.
Pero volviendo a nuestro protagonista, volvieron a Konoha y fueron a informara a Kakashi de sus respectivas misiones. Ahí se encontraron a Tsunade que como buena vieja chismosa se quedó a escuchar lo que había conseguido Naruto y su plan, y obligó a Naruto a sumarle un mes más al castigo. Tanto Kakashi como Naruto quisieron alegar, pero una mirada de esa temible mujer y cerraron la boca. Tsunade daba miedo, no había más que añadir. Por lo tanto Sasuke se quedaba con seis meses de castigo, aunque eso no evitaría que se perdiera sus funciones como shinobi de esa aldea.
Naruto salió del despacho y paseó por la aldea, era bueno regresar a su hogar. Y precisamente delante tenía a su amigo.
–¡Sasuke! Cuanto tiempo, teme.
–Demasiado poco, dobe– Como siempre tan agradable, como le daban ganas de sumar un mes más así por la cara.
–¿Sabes que he estado entrenando y he creado una nueva técnica tan poderosa que deja en nada el rasen-shuriken?
Eso pareció despertar el interés del último Uchiha y por primera vez miró con interés a su amigo, un nuevo jutsu que él podría copiar…
–Ya verás teme, mañana no tendrás nada que hacer contra mi nuevo rasengan, vas a morder el polvo.
El rubio continuo andando.
–Oe, dobe. Mañana a las 9 en el lago. Y ya veremos quien acaba perdiendo. –Y también siguió su camino.
En la mente de ambos un único pensamiento, mañana sería un gran, gran día.
Por la mañana, cada uno en su hogar con una idea en mente. "Por fin el teme recibirá su merecido"/ "Una técnica extremadamente poderosa será mía"
Naruto estaba feliz, creía que Sasuke necesitaba una cura de humildad y nada mejor que esa humillante derrota que recibiría y su largo castigo de 6 meses. Sasuke por su parte estaba ansioso por copiar ese nuevo jutsu del rubio. Y así los dos se levantaron de un salto de sus camas para ir al encuentro de su amigo/rival y poder pelear. Estaban tan ansiosos que ni se saludaron, sólo aparecer ya se lanzaron de cabeza a la asombrosa y rápida pelea. Patadas, puñetazos, kumite, el susanoo, katon, multiplicación de cuerpos…
El Uzumaki hacía unos sellos, tenía que estar atento para poder copiarlos… No, era un simple rasengan. Un chidori por su parte y se separaron unos metros con un potente salto, levantando cortinas de agua por la fuerza ejercida. ¿Cuándo haría la puñetera nueva técnica? No parecía muy dispuesto. Mentalmente se pedía paciencia, pero no estaba para tener paciencia ahora mismo. Hizo unos sellos y se lanzó contra el Uzumaki con un rasengan.
–¡Prepárate, Sasuke, vas a quedar para el arrastre!
Sonrió torcido, le daría una sorpresita a ese dobe, le copiaría ese súper jutsu y le atacaría con sus misma técnica, ya vería quien reía el último. Fijándose bien se puso a copiar los mismos sellos que Naruto a su misma velocidad. Una bola de humo rodeo a ambos.
–Súper oiroke no jutsu irreversible definitivo.
–Súper oiroke… ¿Oiroke? ¿Queeeee?– Sasuke se dio cuenta demasiado tarde de lo que había hecho, los sellos eran diferentes a los del rasengan. Porqué no lo había visto… Estaba tan centrado en copiar que ni cuenta se dio de lo que imitaba. "Mierda, mierda, mierda… He copiado una técnica inútil. Mi sharingan desperdiciado en basura".
La bola de humo desapareció y se vio a una rubia con dos coletas, esta vez vestida, sonriendo ampliamente. Al otro lado, una morena de pelo largo, cara cabreada, con muy buen tipo y muchas curvas, haciendo el sello de deshacer una y otra y otra vez. Pero el oiroke no se deshacía… Eso la hacía sentir cada vez más airada y frustrada. La rubia rio más ampliamente de forma zorruna.
–Sasuke… ¡Eso te pasa por copión!– Y rió de forma escandalosa. Es que era genial, esa frase le había quedado que ni pintada… Era la perfecta guinda del pastel. Era tan ingenioso.
Pero Sasuke no le oía, seguía intentando anular el oiroke. Estaba estupefacto, toda técnica tenía un fallo, una puerta trasera… Se lo había dicho su hermano. Pero no podía. No servía ninguno de los sellos que conocía. "¿En que estoy fallando?".
–No te servirá de nada… Como ya he dicho es irreversible. Te vas a quedar así durante muchísimo tiempo.
Sasuke levantó la cabeza con el sharingan brillando peligrosamente.
–Anúlala –Exigió– ¡AHORA!
–Lo siento pero no puedo, hay muchos que me han ayudado y me han hecho prometer que te quedarías así por un tiempo.
–¿Un tiempo?
–Si, unos 6 meses.
Sasuke molesto se acercó a la otra chica y la agarró del cuello apretando el agarre, a lo que la otra se defendió dándole un puñetazo, haciendo que saliera y cayera al lago de espaldas a su persona. Sasuke se quedó en el suelo, demasiado afectado como para ser capaz de levantarse. Naruto aprovechó el momento para hacer los sellos correspondientes para deshacer la técnica sin que la Uchiha los viera.
–Sasuke… Que esto te sirva como lección… Podrías haberme pedido que te lo enseñara, y yo te lo habría mostrado todo. Todas las técnicas que se y que tu quisieras aprender. Pero, en cambio actuaste de esa forma tan mezquina… Pensaba que éramos amigos. Me dolió mucho saber como actuaste.– Y dichas sus palabras Naruto desapareció.
El, ahora la Uchiha, dentro de su desconcierto y su creciente estado de ansiedad atinó a mirarlo al escuchar las dolidas palabras de su amigo, pero todos los remordimientos desaparecieron al verle como hombre, si volvía a ser un hombre, macho, masculino, y como desaparecía después de su discursito que pretendía hacerlo sentir culpable, que si… lo era, pero ahora mismo el enfado superaba su sentimiento de culpa.
–El muy cabrón sabe como deshacerla y me deja así…– Se levantó del suelo dispuesto a perseguir a ese rubio gilipollas.
Olvidándose de todo lo que le había dicho Naruto sobre que pasaría seis meses de esa forma y que todo era por su mal proceder. Atraparía a ese tonto que tenía por amigo y le arrancaría las pelotas, lo electrocutaría, le quemaría con el amaterasu, lo espachurraría con el susanoo, como no le enseñara los sellos para volver a su estado masculino.
*Que le veían pluma, que le creían homosexual.
Continuará...
Pues... Feliz día de la mujer, Sasuke Uchiha jajajajajaja.
Quiero aclarar que como mujer, es importante este día por todo lo que consiguieron nuestras antepasadas en su lucha por la igualdad de derechos con los hombres. Pero a la vez encuentro ridículo que se nos tenga que dedicar un día como a marginadas, por culpa del machismo imperante que había en épocas pasadas y que aun hoy, 8 de marzo de 2021 siga existiendo ese machismo. Mujeres del mundo, háganse respetar y no se dejen humillar nunca por nadie, porque nuestro día es siempre, y no uno sólo para quedar bien de cara a la galería o a actos políticos.
Besos y cuídense mucho.
